Aviso: Universo Alternativo. Historia inspirada en la serie para televisión "Life Unexpected". Todos los personajes pertenecen a JK Rowling. Hannah Tanner pertenece a la autora.
Dios, no se imaginan el bloqueo de escritor tan grande que tuve al escribir este capitulo. Al principio publicaría el Mundial y hasta escribí la primera parte pero después me di cuenta que era demasiado forzado lanzarlo justo después de la ida a Hogwarts y decidí que necesitaba un capi como de relleno y me costó Dios y su ayuda sacarlo, a pesar de que lo traje rápido pero al final me sirvió para escribir más escenas de James y Lily que es algo que amo hacer así que espero que haya quedado bien jeje
Christine C: ¡Que bueno que te gustara! Draco será mas que todo como en la historia original, sin embargo pienso darle un giro y mostrar más su parte buena, espero que les guste lo que tengo preparado para él muajaa!
Nene: Tal vez, tal vez... Muchas hipótesis que serán respondidas en su debido momento! jeje xoxo
SaoCa: ¡NONO! Lanzame todo menos una rata por favor D: les tengo fobia, solo para que no lo hagas no dejare que nada malo le pase a James y a Lily, lo juro! (Aun jee) Me encanta que reaccionaras tan bien con el capi, de verdad! Aquí te traje otro para que tu corazón no estalle JAJAJA Espero que hayas pasado una hermosa navidad y que pases un feliz año nuevo, besos y te leo pronto xoxo
Naza Ford: Como pronosticaste después todos los reviews me aparecieron AJAJA pero no importa! Gracias por haber intentado e intentado hasta que me salió completo, siempre te lo digo pero eres un sol! Okay, primero como siempre que bueno que te haya encantado el capítulo, el capi próximo sí será el mundial o al menos la primera parte porque lo dividiré en dos así que espera por él! Y sí, cuando Harry vaya a Hogwarts no estará tanto con sus padres pero mi persona usara todo el poder que otorga el universo alternativo para camiar algunas reglas del colegio y hacer que sigan pasando mucho tiempo juntos, lo que sí habrá será mucho tiempo de Harry y Remus creando lazos y estoy emocionada por escribirlo! No te diré que pero sí muchas cosas se mantendrán como en el libro solo que adaptadas a esta historia, espero que eso tenga sentido. Gracias por tomarte el tiempo de escribir todo eso sobre mi fic, la verdad me halaga mucho que pienses que es uno de los mejores porque no sabes cuantas veces me pongo nerviosa por pensar que solo estoy escribiendo un montón de estupideces u.u Así que de verdad, gracias, gracias, gracias! Que bueno que puedas identificar a los personajes y que no sientas que la historia es forzada ni nada, significó mucho para mí, me has dado muchos ánimos y ganas de seguir escribiendo así que MUACK, te envío un besote enooooooorme, espero que te guste este capi y que hayas pasado una feliz navidad (o lo que celebres) se que te la mereces! cuídate mucho y nos leemos pronto xoxoxo
DawnDream9435: ¡Gracias por dejar tu review, así no supieras que decir! Por más cortico que sea lo agradezco porque me da ganas de seguir escribiendo, saludos y ojala te guste, xoxo
neko-hime-snape: Buenooo, en que casa quedara Harry es un "misterio" que se resolverá en unos cuantos capi, sin embargo el Mundial será en los dos próximos! Gracias por dejarme tu review y espero seguirte leyendo! Cuídate y saludos(:
Alejandra Darcy: Tuve una navidad muy bonita, gracias por tus buenos deseos! Espero que tú la hayas pasado genial también (L) No me he tardado mucho para no dejarte en la incertidumbre jeje solo que como dije arriba el capi es un poquitin de relleno así que no estoy segura de que sea tan profundo como el anterior, espero que igual te guste! Prometo que todas tus hipótesis serán respondidas pronto, hasta entonces espero seguirte leyendo, cuídate mucho y te envío un beso(L)(;
Lily Charlotte Evans: Ay esa parte de James y Lily yo ame demasiado escribirla *-* por eso me encanta que te haya gustado tanto. No hay nada de Adam en este capi así que estarás libre de él por ahora AJAJA... Okay tengo pensado meter más Sirius y Marlene en la historia pero aun estoy viendo como lo hago, sin embargo te prometo que habrá una escena subida de tono entre ellos en cuanto resuelva como meterla a la trama jeje. ¡Aquí hay una escena medio larga de Lily y James, espero que la disfrutes! Un abrazo y un beso grande y nos leemos pronto :*
Bien mis amores, por ahora eso es todo, los dejo con este capi no sin antes desearles un feliz año nuevo porque no subiré hasta el 2017, trataré de que sea en los primeros días pero no quiero forzarme a escribir el Mundial porque quiero que salga lo mejor posible, sin embargo no pienso tardarme años escribiendo así que no hay nada de que preocuparse. Lean y disfruten:
13. Toque de queda.
Harry tragó saliva al ver la mirada aterrada que Hannah le dedicaba. Se había debatido mucho si contarle lo que Dumbledore le había dicho, sobre Voldemort y su cicatriz, era un tema muy serio y no sabía como reaccionaría su amiga… Sin embargo había decidido decírselo, en todo el tiempo que llevaban conociéndose nunca le había ocultado nada y no iba a empezar ahora.
Llegó a dudar por un momento si había sido una buena idea, ya que la chica llevaba más de un minuto en silencio mirándolo con una expresión de miedo y sorpresa.
-Han, se que da miedo pero… -Realmente no sabía que decirle.- No creo que me vaya a pasar nada, yo…
Ella no lo dejó terminar pues se abalanzó sobre él y le dio un enorme abrazo. Harry se quedó inmóvil por un momento, a pesar de que Hannah siempre había sido muy demostrativa físicamente, siempre estaba abrazándolo y cosas así, él aun no se acostumbraba a tanto cariño, pero de todas formas le devolvió el abrazo; realmente le hacía falta.
-Harry… -Susurró ella con la voz un poco quebrada.- L-lo siento.
-Vamos, Han, no es como si estuviera muriéndome. –Trató de bromear.- Estoy bien, ni siquiera sabemos si él de hecho va a regresar.
La voz se le quebró un poco al final ya que realmente no se creía esas palabras pero pensaba que si las seguía repitiendo lo haría.
-Es que estoy tan preocupada por ti. –Le dijo Hannah.- No quiero que te pase nada…
-No me pasara nada. –Espero.- Ahora estaré en Hogwarts, James dice que es el lugar más seguro del mundo y que Dumbledore no dejará que me pase nada.
-Sí… Sí eso es cierto. Dicen que Quien-tú-sabes le teme demasiado a Dumbledore, no entrará al colegio. –Dijo Hannah con la voz más firme.- Además, han pasado 13 años, si fuera a volver ya lo habría hecho… ¿Cierto?
Harry no respondió a eso, quería creer que sí pero algo le decía que no importaba que hubieran pasado 13 años, Voldemort podía volver en cualquier momento y nadie podría hacer nada para detenerlo. Obviamente el pensamiento siempre le había dado miedo pero ahora lo aterraba.
-Bueno, ya no hablemos de eso. –Murmuró Hannah abatida.- No deberíamos preocuparnos antes de tiempo.
-Exacto. –Aceptó Harry tratando de creérselo.- No tiene sentido.
Hannah asintió y dejó salir un suspiro antes de finalmente alejarse de Harry con una pequeña sonrisa que él trató de devolverle de manera alentadora. Estaban sentados en un banco a mitad de su vecindario, era la primera vez que Harry salía desde que había ido a Hogwarts, Lily y James habían estado muy paranoicos y los únicos destinos del chico habían sido las casas de ambos hasta que Sirius había intercedido por él y les había dicho si no lo dejaban salir lo volverían loco, cosa que no era mentira, y había ofrecido llevarlo a él y a Hannah, salida por la cual Harry estaba emocionado ya que salir con su padre y sus amigos nunca lo decepcionaba.
-¡Enfoquémonos en lo positivo! -Exclamó Hannah sonriente.- ¡Vas a ir a Hogwarts conmigo! ¡Tendremos las mismas clases y profesores! ¡Podremos odiar juntos a Snape! ¿Conociste a Mcgonagall? Se que se ve dura pero es la mejor profesora, sería mi favorita de no tener al profesor Lupin. ¡Aw, quiero que conozcas a Hagrid! Es la persona más amigable del mundo, vas a adorarlo…
Harry no podía dejar de sonreír mientras escuchaba a su amiga hablar y hablar sin parar, le gustaba más cuando Hannah estaba en su estado natural, habladora y entusiasta, que cuando se ponía triste y preocupada como unos momentos antes. Definitivamente le había hecho falta salir con ella.
-¡Espero que quedes en Gryffindor conmigo! ¿Tus padres estuvieron en esa casa, cierto?
-Y Remus, Sirius y Peter también.
-¡Oh, entonces definitivamente tú también lo estarás! –Exclamó ella emocionada.- ¿O quieres otra casa? Todas son geniales, incluso Slytherin aunque todos digan que solo hay magos malvados, yo tengo amigos ahí. ¡Pero de verdad espero que quedes en Gryffindor!
-James espera lo mismo. –Dijo Harry con una mirada pensativa.- Lily dice que no es importante pero creo que para él si lo es.
-Bueno, todo el mundo opina que su casa es la mejor. –Respondió Hannah con un encogimiento de hombros.- Es obvio que espera eso pero estoy segura de que no le importara que quedes en otra.
Harry hizo una mueca y recordó todas las banderas, afiches, bufandas y demás objetos que James tenía de Grynffindor por toda su casa.
-Algo me dice que sí le importará. –Suspiró Harry algo afligido.- Voldemort estuvo en Slytherin, ¿cierto?
Hannah tuvo un escalofrío y Harry se arrepintió de haber dicho su nombre, sabía que a ella no le gustaba.
-Sí, lo estuvo. –Suspiró con pesadez.- Pensé que habíamos acordado no seguir hablando de eso…
-Lo se, lo se pero… Dumbledore dijo que teníamos muchas cosas en común. –Tragó saliva al recordar.- ¿Y si quedó en Slytherin? Se que a Lily no le importará pero James...
Calló y bajo la mirada, no quería pensar en eso, la idea de decepcionar a James lo hacía sentirse muy mal. Entonces Hannah lo sacó de ese estado dándole un manotazo algo fuerte en la parte de atrás de la cabeza.
-¡Hey! –Exclamó sobándose y viéndola confundido.- ¿Por qué diablos…?
-¡Odio cuando haces eso! –Le gritó ella algo enfadada.- ¡Estoy tratando de animarte y tú insistes en hablar de cosas tristes y deprimentes!
Harry abrió la boca para contrariarla pero la cerró de inmediato, la verdad era que siempre hacía eso, tenía que admitirlo. Le dedicó una mirada de disculpa.
-Lo siento, Han pero es que… -Suspiró.- El tema me ha estado dando vueltas en la cabeza…
-Harry, él era un mago perverso que le hizo daño a millones de personas. –Le dijo Hannah con gravedad.- Lo único en común que yo veo es que ambos pueden hablar con las serpientes lo cual es bastante genial si me permites… Tú no eres nada como él, ¿quedó claro?
El chico se quedó en silencio pero al final asintió. De verdad quería creerse eso, necesitaba creerlo, pensar lo contrario empezaba a volverlo loco.
-Está bien, no hablemos más de temas deprimentes. –Dijo Harry con una sonrisa inocente.- Y supongo que tienes razón, quedar en Slytherin no debe ser tan malo.
-¡Pero claro que no! –Respondió ella sonriendo de nuevo.- Mi amigo Draco está en Slytherin, ¿recuerdas que te he hablado de él?
-¿No me dijiste que es un bravucón que molesta a los hijos de muggles? –Preguntó Harry con una ceja levantada.
-¡No lo es! Bueno en verdad sí… Pero es porque le falta una mejor guía, es muy agradable cuando lo conoces.
Harry puso los ojos en blanco pero no respondió, ya se había acostumbrado a esa habilidad que Hannah tenía para ver algo bueno en todo el mundo.
Entonces escucharon un crack y voltearon a su izquierda. Harry sonrió al ver que Sirius y Remus acababan de aparecerse junto a ellos.
-¡Hola, Bambi! –Lo saludó Sirius sonriente y después posó la mirada en Hannah.- ¡Y hola, novia de Bambi!
Hannah soltó una carcajada ante eso pero Harry se sonrojó y le dedicó una mirada asesina.
-¡Hola, Sirius! –Respondió la chica.- ¡Hola, profesor Lupin!
-Hola, chicos. –Dijo Remus con una sonrisa.- Y, Hannah, puedes llamarme Remus hasta que empecemos el nuevo año.
-Emm… De acuerdo, lo intentaré.
A Harry le resultaba divertido que Hannah tuviera que acostumbrarse a llamarlo por su nombre mientras que él pronto tendría que acostumbrarse a dejar de hacerlo.
-Entonces, mocosos. –Empezó a decir Sirius sonriente.- ¿Qué quieren hacer hoy? Podemos ir a comer o a jugar Quidditch de nuevo; también podemos pretender ser muggles por un día e ir a Londres a ver una película o a un parque de diversiones.
-Y con ustedes: Sirius Black, el centro vacacional para niños. –Bromeó Remus.
Harry y Hannah rieron a la vez que Sirius le hacía una mueca divertida a su amigo. En ese momento Harry notó la ausencia de alguien.
-¿Dónde está James? –Preguntó sintiéndose algo decepcionado.- Pensé que nos acompañaría…
-Oh sí… -Remus pensó por un momento antes de hablar.- Fui a recoger a Sirius está mañana y él no estaba… Del todo preparado para salir.
-Sí, tuvo una noche particularmente divertida. –Dijo Sirius con una sonrisa picara.- Al parecer la jefa de Evans es bastante…
-Padfoot, él no necesita tanta información.
Harry frunció la nariz con asco y le agradeció a Remus la interrupción. Ese comentario lo hizo sentir incómodo por varias razones, primero porque lo enojaba que James prefiriera pasar el día con una mujer que con él, segundo porque sabía que la jefa de Lily era bastante injusta con ella así que ya de por si no le agradaba y tercero… La verdad no estaba muy seguro de cual era la tercera razón, pero sabía que había una.
-Eso del parque de diversiones suena bastante divertido. –Hannah lo sacó de sus pensamientos.- ¿Tú que dices, Harry?
-Supongo que estará bien. –Respondió con un encogimiento de hombros.- ¿Y como llegaremos a…? -Notó algo que lo hizo decepcionarse.- Oh, no trajiste tu motocicleta.
-No, no me dejaron. –Respondió Sirius dedicándole una mirada significativa a Remus.- Al parecer hay quienes piensan que 4 personas en una motocicleta sería irresponsable.
-Lo sería. –Dijo Remus con firmeza.- Apareceremos pero primero iremos a mi apartamento, le prometí a Lily que le avisaría cuando estuviera contigo.
Sirius y Harry gruñeron con fastidio ante eso. Está bien, todos estaban de acuerdo en que el asunto de Voldemort era muy preocupante y que mientras mas protegido Harry estuviera mejor… Pero en serio, Lily podía llevar todo el asunto de mamá gallina a un nivel inimaginable.
Lily sabía que tenía que calmarse, obviamente tenía razones de sobra para estar más que preocupada por Harry pero no podía seguir tan paranoica y fastidiosa, sabía que por ahora el chico lo había tomado todo con calma pero conociéndolo como había empezado a hacerlo solo era cuestión de tiempo para que se hartara de toda la protección que le estaban dando y no quería eso.
La verdad era que no había pensado en eso hasta una media hora antes cuando Marlene se lo había gritado a la cara, su mejor amiga siempre había tenido esa capacidad de decirle la verdad cuando la necesitaba, de la manera menos sutil posible pero de la más efectiva. Y es que hasta ese momento Lily había estado negada a abandonar la oficina hasta que Remus le dejara saber que ya estaba con Harry y no lo habría hecho de no ser porque su amiga le había jurado que se aseguraría de que su hijo estaba a salvo y que si no lo estaba ella misma se encargaría de ahorcar a Sirius, por alguna razón Lily no pudo evitar pensar que eso no sería mucho castigo para ninguno de los dos pero no dejó que la idea profundizara en su mente.
Pero en fin, salir de la oficina definitivamente la ayudaría a relajarse un poco… Aunque lo que estuviera a punto de hacer incluyera ver a James para entregarle la tienda que usarían en el Mundial. La verdad era que las cosas entre ellos habían estado bastante tranquilas desde hacía días, ese viaje a Hogwarts y de lo que se habían enterado los había unido bastantes, a pesar de que ese pequeño momento en el bar la pusiera un poco incómoda al recordarlo, no sabía porque era tan fácil para ella mostrarse tan sentimental y vulnerable frente a él pero había decidido no darle vueltas al asunto, solo había sido un momento de debilidad por toda la presión del día y no quería arruinar esa renovada paz que había adquirido su relación.
Pero como siempre, James parecía decidido a arruinar todo lo que pudiera llevarlos a comportarse como personas civilizadas.
Lily estaba a punto de tocar la puerta del apartamento cuando esta se abrió, espero encontrarse con James o algún repartidor, a cualquiera menos a su jefa.
Se puso pálida en el momento en que vio a Merlina salir del apartamento, esta también se sobresaltó al ver a Lily pero logró recomponerse rápidamente para dedicarle una sonrisa condescendiente.
-Evans, ¿Qué haces aquí? Tu hora de almorzar aun no llega.
¿Qué que hacía ella ahí? ¡¿Era en serio?! ¡Era ella la que estaba saliendo del apartamento de su…! ¡De James! ¡Lily tenía más derecho que ella de estar ahí!
-Vengo a hablar con James. –Respondió Lily cortante.- ¿Tú…? ¿Pasaste la noche aquí?
Merlina la miró sorprendida y soltó una risita que hizo que a Lily le dolieran los oídos.
-Dudo que eso sea asunto tuyo, Evans. –Le dijo Merlina empezando a alejarse de ella.- Y si yo fuera tú me apresuraría a volver al trabajo, no queremos que tus jefes piensen que eres irresponsable…
Lily, que ya empezaba a sentir como la rabia le resonaba en los oídos, no pudo evitar ponerle los ojos en blanco, estaba segura de que no existía un ser tan despreciable como ella.
-Toca la puerta antes entrar. –Añadió Merlina con una sonrisa malévola.- Es que no estoy segura de si James ya se vistió…
Lily sintió el impulso de responderle que aquello no le importaba porque no era nada que no hubiera visto ya ¡Porque ella y James tenían un hijo juntos! Pero antes de que pudiera hacerlo, y poner en riesgo su trabajo, Merlina se alejó de ella y sin dedicarle siquiera una mirada desapareció. Lily se sentía tan fúrica que no se detuvo ni por un momento a pensar en la advertencia de su jefa y abrió la puerta del departamento de golpe.
James, que estaba sentado en el mueble, se sobresaltó al verla y escucharla entrar así, y de no haber estado tan enojada Lily se habría sonrojado al ver que no traía camisa.
-¡Evans! –La saludó con una sonrisa.- Hola, ¿me trajiste la…?
-¡Tú tienes que ser idiota! -Empezó a decir Lily cerrando la puerta con fuerza.- ¡No, no lo eres, tienes que ser lo que va después de la idiotez!
El merodeador le dedicó una mirada confundida, que sumado con su cabello despeinado y el hecho de que siguiera con el pecho descubierto la hizo enojarse incluso más
-¿Qué? –Preguntó con inocencia.- ¿Qué hice ahora?
Definitivamente James hacía que golpear a una persona en la cara pareciera algo bueno de hacer.
-Tienes 10 segundos para explicarme… -Le dijo Lily con una voz amenazante.- Que demonios estaba haciendo ella aquí.
-¿Quién? ¿Merlina?
-¡Sí, Potter, Merlina! ¡Mi insufrible y malvada jefa! –Gritó Lily furiosa.- ¿Por qué acaba de salir de tu apartamento?
El rostro de James se llenó de entendimiento y se puso serio de inmediato. Le mantuvo la mirada a Lily por unos segundos antes de soltar una risita amarga.
-No te ofendas, Evans… Pero eso no es problema tuyo.
-¡Pero claro que es problema mío! –Volvió a gritar enojándose más.- ¿Pasó o no pasó la noche aquí?
-¿Evans, es en serio? –Le preguntó él, empezando a enojarse también.- ¿Desde cuando es asunto tuyo con quien me acuesto o con quien no lo hago?
Él tenía un punto, por supuesto que no era asunto suyo pero de cualquier forma no podía evitar sentirse molesta e indignada.
-¡Sí es mi asunto, Potter, porque tú eres mi… mi…!
-¿Tú que, Evans? –Preguntó James con intensión.- ¿Qué soy?
-¡El…! –Pensó por un momento hasta que tuvo una idea.- ¡AJA! ¡El padre de mi hijo, eso eres!
-¿Y? –Bufó fastidiado.- ¿Qué tiene que ver Harry con esto?
-¡Tiene todo que ver, idiota! ¡Porque no quiero que esa mujer esté cerca de él y si se acuesta contigo lo estará!
-Evans, ¿tú ves a Harry por aquí? –Preguntó con ironía viendo alrededor del apartamento.- Porque para que estuvieran cerca él tendría que estar aquí…
-¡No me trates como a una idiota! -Exclamó ofendida.- ¡Sabes a lo que me refiero!
-Evans, acabo de conocerla. –Puso los ojos en blanco.- Ni se me había ocurrido presentársela a Harry, ahora sin embargo…
-¡No! –Apuntó un dedo hacia él de manera amenazante.- ¡Que ni se te ocurra! ¡Ella no será parte de la vida de mi hijo!
-¿Y por que crees que puedes decidir eso? –Exclamó James enfadado.- ¡Yo no te digo a quien puedes o no meter en la vida de Harry! ¿Alguna vez he puesto peros por Pevertine?
-¡Porque Adam es un ser humano racional y bueno! ¡Merlina es una bruja!
-Tú también eres una bruja, idiota.
-¡Bueno pero…! ¡Ella es una bruja mala! –Se corrigió sintiéndose un poco estúpida.- ¡Es una persona cruel y vengativa que no quiero cerca de Harry!
-Claro, Merlina es un problema pero tu amigo mortífago no. –Le cortó James con ironía.- Eres una hipócrita, Evans.
-¡No me llames hipócrita, tú…! ¡Inmaduro y hormonal adolescente! –Siguió gritando ella.- ¡Y no metas a Severus en esto, él ya no es…!
-Por favor, Evans, solo tú y Dumbledore se creen esa basura. –Dijo con rabia.- Si te vas a poner así por Merlina entonces más te vale que Snivellus no se acerque a Harry fuera del colegio…
Lily debió haberle dicho que tenía semanas sin hablar con Severus y que eso no sería problema. Pero decirlo en voz alta lo hacía más real y además una parte de ella quería seguir discutiendo.
-¡No puedes decirme que hacer, Potter!
-¡Y tú no puedes decírmelo a mí tampoco, Evans!
-¡Agh, olvídalo es imposible hablar contigo! –Le arrojó el bolso donde traía la tienda.- ¡Harry se quedara aquí hoy, te veo cuando vayamos al mundial!
-¡Perfecto! ¡Adiós!
-¡Adiós!
Y justo cuando Lily estaba a punto de salir, el pomo de la puerta dio la vuelta como cerrándose. Ella lo vio extrañada pero de todas formas lo tomó, inútilmente porque no abría.
-¿Por qué cierras la puerta? –Le preguntó con el seño fruncido.- ¡Déjame ir!
-Evans… -Le respondió confundido.- Yo no la cerré.
Ella tragó saliva nerviosa, la única razón por la que no le había gritado era porque algo le había dicho que no había sido él.
-Potter, que…
Pero fue interrumpida por alguien que hablaba usando un poderoso hechizo amplificador.
-Brujas y magos, el Ministerio ha recibido una señal de alarma por lo que hemos decretado un toque de queda. –Anunció aquella voz.- No se les permitirá salir de sus casas o establecimientos hasta que el peligro haya pasado. Les recordamos que esto es solo una precaución, sin embargo los invitamos a abstenerse de intentar salir de sus…
Lily ignoró el resto de lo que tenía que decir la voz y posó su mirada en James, quien la veía igual de aterrado como ella se estaba sintiendo. Sabía que los dos estaban pensando lo mismo, el Ministerio no había declarado un toque de queda desde la guerra. Desde antes de la caída de Voldemort.
-Harry. –Dijeron ambos a unísono.
Pensar en su hijo casi hace que Lily se pusiera a llorar de la preocupación y sabía que si algo realmente malo estaba pasando el Ministerio no lo diría así que eso de que era "precaución" no la tranquilizaba nada.
-Harry… James, no se si Remus y Sirius buscaron a Harry. –Dijo Lily empezando a desesperarse.- Me avisarían pero… pero…
-¡Evans, ya, ya cálmate! –Le pidió tratando de mantenerse tranquilo.- ¡Déjame llamar a Sirius para ver que…!
-¿Pero como? ¡No podemos usar la red Flu si hay toque de queda! ¡Bloquean las chimeneas y…!
-¡Se lo que pasa en un toque de queda, Evans! ¡También trabaje en la oficina de aurores! –Exclamó empezando a desesperarse también.- ¡Pero no pensaba usar la chimenea!
Ella estaba apunto de preguntarle a que se refería pero él se dio la vuelta y camino rápidamente hasta un estante donde abrió una gaveta para empezar a buscar algo, Lily se apresuró a ponerse a su lado.
-¡Aja aquí está!
Lily lo miró como si acabara de volverse loco en el momento en que vio que sacaba un espejo.
-¡Potter, no es momento para admirar tu reflejo!
Él le dedicó una mirada asesina pero no le respondió, posó la mirada en su espejo.
-¡Padfoot, soy yo, háblame! –Le gritó al espejo, esperaron unos segundos pero nada pasó.- ¡Maldita sea, Sirius, agarra el condenado espejo! ¡Si lo dejaste aquí juro que te…!
Lily iba a gritarle que estaba loco y preguntarle que pretendía que hacía cuando el rostro de Sirius apareció en el espejo. Claro, es un espejo doble.
-¡Prongs, no me grites! –Le respondió su amigo.- Merlín, ¿Si sabes que no cargo el espejo en la mano todo el tiempo, no?
-¡Sirius! ¿Dónde están? ¿Está bien?
-Sí, sí todos estamos bien. El maldito toque de queda nos agarró antes de salir de casa de Remus.
-¿Y Harry? –Preguntó James ansioso.- ¿Les dio tiempo de recogerlo?
-Sí, James, aquí están él y su novia…
-¡No es mi novia, Sirius! –Escucharon gritar a Harry.
-Sí, niño, lo que digas.
-¡Harry! ¿Estás bien? –Se apresuró a preguntar Lily.- ¿No te pasó nada? ¡Black, dale el espejo!
-Si eso hace que dejes de gritar, Evans… -Respondió Sirius fastidiado.- Bambi, ven a hablar antes que a tu madre le de un infarto.
Lily y James le pusieron los ojos en blanco pero de inmediato soltaron un suspiro aliviado cuando el rostro de Harry apareció en el espejo, lucía bastante sano pero Lily quería asegurarse.
-¿Harry, como estás? ¿No te pasó nada en el camino?
-Estoy bien, Lily. –Susurró el niño luciendo algo avergonzado.- Llevó rato con Remus y Sirius, todo en la calle lucía normal.
-¿Y Hannah? ¿Ella está bien? –Preguntó James.
-Ya les dije que todos estamos bien. –Escucharon a Sirius.- ¿No me creen?
-¡No, no te creo! –Le gritó Lily antes de volver a Harry.- Harry, no hay nada que temer, estas cosas no siempre significan peligro o que algo malo este pasando.
-Evans tiene razón, niño. –Dijo James.- Posiblemente haya sido una falsa alarma, eso suele pasar.
-Lo se, chicos. –Respondió Harry fastidiado.- Estaré bien, estoy con Remus.
-¡Y con Sirius!
-Y con Sirius. –Añadió Harry divertido.- Dicen que debe pasar en unas horas, iremos para allá cuando todo acabe. Quédense tranquilos.
-Estamos tranquilos, Harry. –Mintió James.- Solo… Queríamos asegurarnos que tú lo estabas.
-Aja. –Respondió Harry con ironía.- Les paso a Sirius de nuevo, nos vemos en unas horas.
-Está bien, Harry, recuerda que nada… -Pero antes de que Lily pudiera asegurarle otra vez que no pasaría nada, Sirius apareció de nuevo en el espejo.- Black, cuida a mi hijo.
-James, no me gusta el tono de Evans, dile que me pida por favor.
-Padfoot. –Le dijo James con un suspiro.- Cuídalo.
-Me ofenda que tengan que pedírmelo. –Respondió Sirius con seriedad.- Si no confían en mí confíen en mi esposo Remus que ya nos está preparando chocolate caliente.
-Pensé que yo era tu esposo. –Dijo James divertido.
-Yo creo en la poligamia, Prongs, lo sabes. –Le siguió la broma.- Los dejo, mantengan el espejo cerca por si necesito decirles algo. –Luego añadió con una sonrisa picara.- No se pongan muy cómodos.
Y con eso su rostro desapareció del espejo, dejando a James y a Lily solos y en silencio. Se miraron y suspiraron, tendrían que estar solos por Merlín sabía cuanto tiempo y además preocupados por Harry.
-Y… -Empezó a decir James.- ¿Quieres jugar exploding snaps?
-¿Qué tal si primero te pones una camisa?
Él asintió y se dio vuelta para ir a su habitación. Lily no pudo evitar quedarse viendo su espalda tonificada mientras se alejaba. Sacudió la cabeza, definitivamente sería una tarde muy larga.
Harry pocas veces había visto un encantamiento patronus en vivo, por eso en ese momento no podía quitar su divertida y maravillada mirada del perro plateado que salía de la varita de Sirius quien lo hacía correr por todo el departamento. No habían pasado ni 15 minutos desde que habían decretado aquel toque de queda cuando el merodeador había empezado a quejarse, y quejarse y quejarse, sobre estar aburrido hasta que Remus lo había mandado a callar y le había dicho que se entretuviera con su varita. Primero había empezado haciendo salir chispas de colores y escribiendo cosas en el aire y luego había empezado a jugar con su patronus.
-¡Es fantástico, me encanta! –Exclamó Hannah sonriendo con la mirada puesta en el patronus de Sirius.- ¿Cuándo aprenderemos a hacer eso?
-Aun les falta un par de años, es un encantamiento muy difícil. –Respondió Remus con una sonrisa divertida.- Pero estoy seguro de que podrán conjurarlo con facilidad.
-¿Y como sabemos que forma tomara? –Preguntó Harry.- No podemos elegirla, ¿cierto?
-No, es una representación de tu personalidad. –Respondió Hannah.- Por eso es diferente para cada persona.
-Eso es correcto, Hannah. –Le dijo Remus.- Creo que tienes un profesor de defensa muy bueno.
-De hecho sí lo tengo. –Dijo la niña divertida.
-Y por eso es que mi patronus es un perro. –Dijo Sirius haciendo que el animal saltara de la mesa a una silla.- Son animales leales, inteligentes…
-Que comen de la basura y toman agua del inodoro. –Bromeó Remus.- Cosas muy tú.
Como respuesta Sirius hizo que el perro corriera hacia Remus y lo atravesara para después desaparecer.
-Me lastimaste, Remus y así mataste mis recuerdos felices. –Respondió con un tono dramático mientras guardaba su varita.
Harry y Hannah rieron ante esto, la verdad era que se habían estado divirtiendo mucho tomando en cuenta que estaban encerrados en un apartamento pequeño.
-¿Qué forma tiene tu patronus, Remus? –Preguntó Harry interesado.
Y no supo porque en ese momento Sirius y Remus miraron hacia otro lado luciendo incómodos y nerviosos, incluso Hannah lucía algo tensa, Harry la miró con una mirada de extrañeza pero la chica lo ignoró. Estaba a punto de preguntar cual era el problema pero Remus le respondió.
-Es un lobo, Harry. –Dijo con una sonrisa algo tensa.- No es un patronus común pero creo que me gusta.
-Oh… Los lobos son geniales, creo. –Dijo Harry aun algo confundido por las reacciones de todos.- ¿Cuál es el patronus de James?
-Un venado, y el de Peter es una rata. –Respondió Sirius sonriendo.- Moony, Wormtail, Padfoot y Prongs, ¿ves?
-¡AH, de ahí es que vienen esos apodos! –Rió Harry.- Es muy ingenioso.
-Sí, de ahí vienen. –Dijo Remus sonriendo.- Más o menos…
-¡Moony! ¿Puedo contarles la historia de nuestra clase de patronus? –Preguntó Sirius emocionado como si fuera un niño.- ¿Puedo, por favor, por favor, por favor…?
-¿Por qué quieres…? Oh. –Remus puso los ojos en blanco.- Que infantil eres; pero supongo que puedes contarla. –Posó la mirada en los dos niños.- Pero no le digan a Lily.
Hannah volteó a ver a Harry con una mirada interrogante pero él solo se encogió de hombros, no sabía mucho más que ella sobre lo que hablaban.
-Bueno, escuchen niños. –Sirius se aclaro la garganta y adquirió una voz teatral.- Era un atardecer lluvioso de diciembre, estábamos en nuestro 7mo año y el profesor Fleming…
-Padfoot, era una mañana de mayo y estábamos en 6to. –Lo interrumpió Remus fastidiado.- Y el profesor Fleming ya había renunciado.
-¡Moony, estás quitándole lo bueno a mi historia!
-Estás exagerándola como siempre. –Puso los ojos en blanco.- Yo se las cuento… Bien, casi terminábamos nuestro 6to año y teníamos nuestra clase de Defensa, todos estábamos emocionados porque, como ustedes, siempre habíamos querido aprender a conjurar un patronus…
-Aunque algunos de nosotros ya lo habíamos logrado anteriormente. –Dijo Sirius con arrogancia.
-Empezó a pasar la gente… -Lo ignoró Remus.- Todos pasamos, James lo hizo y salió un venado como ya Sirius dijo. Pero entonces, fue turno de Lily y le salió…
-¡Una cierva! –Exclamó Sirius emocionado.- Nunca olvidaré sus caras, Evans parecía un tomate completo y juro que Prongs estaba a punto de llorar.
-¡No puede ser! ¡Eso es muy tierno! –Dijo Hannah.- ¡Harry! ¿Ves lo que significa? ¡Están destinados a estar juntos!
-¿Ves, Moony? La niña lo entiende.
Harry se quedó callado por unos segundos, tratando de descifrar que era ese sentimiento cálido que se extendía en su pecho. Quería creerse eso que Hannah decía, quería creer que sus padres… Pero no, no podía.
-Chicos, eso no tiene sentido. –Sacudió la cabeza.- ¿Estamos hablando de los mismos James y Lily? ¿Los que no pueden estar más de 5 minutos sin pelear?
-¡Los que se pelean se aman, Harry, todo el mundo lo sabe!
-Ellos no se aman, Han. –Respondió Harry por lo bajo.- Creo que hasta se odian.
-Naaa, no lo hacen. –Dijo Sirius moviendo la mano para quitarle importancia.
-¡Claro que sí! A veces ni siquiera entiendo como nací.
Ese pensamiento le había rondado la cabeza muchas veces y siempre lo hacía sentir mal. Harry no estaba seguro de porque estaba hablando de eso con ellos, no era muy fan de compartir sus sentimientos en público… Pero se sentía bien haciéndolo, era cómodo y natural.
-Niño, estás exagerando. –Le dijo Sirius.- James y Lily…
-¿Qué? ¿No pelean cada vez que se ven? –Preguntó Harry con una sonrisa amarga.
-O sea sí pero… -Sirius calló y resopló.- Eres un aguafiestas, Bambi.
-Soy realista, Sirius, es diferente.
-Harry, tus padres no se odian. –Le aseguró Remus.- Se que pelean mucho, créeme, lo se.
-Nosotros mejor que nadie lo sabemos. –Murmuró Sirius fastidiado.
-Pero es porque ambos son igual de testarudos y necios, les gusta tener la última palabra y que nadie les lleve la contraria.
Harry hizo una mueca, él mismo no hubiera encontrado una mejor forma de describir a James y a Lily.
-Pero también trabajan muy bien juntos si se lo proponen. –Continuó Remus.- Recuerdo una vez que hicimos una fiesta en la sala común sin permiso y Mcgonagall estaba a punto de descubrirnos y enviar a todo Gryffindor a una detención eterna…
-Ja, recuerdo ese día.
-Y entonces James y Lily, no se como, se las arreglaron para distraerla y alejarla de la torre mientras los demás limpiábamos todo.
-Fue hermoso, de verdad que sí. –Recordó Sirius con una sonrisa.- Después continuamos con la fiesta y estuvieron el resto de la noche como los mejores amigos de la noche.
-¿Hicieron una fiesta secreta? –Preguntó Hannah divertida.- Profesor Lupin, nunca volveré a verlo de la misma manera.
Sirius y Harry soltaron una carcajada y Remus le dedicó una mirada severa mientras trataba de reprimir una sonrisa.
-Creo que el punto de Remus es, Harry… -Empezó a decir Sirius cuando dejó de reírse.- Que solo has visto a tus padres en su peor fase. Ojala los hubieras visto en 6to, eran como mejores amigos y estar cerca de ellos era increíblemente divertido.
-Estoy seguro de que pronto pueden volver a ser así. –Dijo Remus con un encogimiento de hombros.- Si superan todas esas tonterías que los hacen pelear tanto, pueden ser amigos.
-¡Y más!
-No la fuerces, Sirius.
Harry rió por lo bajo, no podía negar que escuchar esas historias le daba esperanzas de que algún día sus padres pudieran de hecho llevarse bien… Pero no quería apegarse mucho a la idea, no se quería decepcionar.
-Supongo que podrían serlo. –Dijo Harry con un encogimiento de hombros.- Claro, si no se han matado para cuando acabe el toque de queda.
Todos rieron y Harry esbozó una mueca. Pensar en James y Lily solos durante tanto tiempo era agridulce, lo ponía nervioso… Pero también le daba risa.
-¡Aw, mira esta, esta me encanta! –Exclamó Lily tomando una foto de la carpeta.- Sale adorable… Se parece un poco a mí, ¿no crees?
-Evans, supéralo. –Rió James.- Se parece a mí en todas, fin.
Ella le sacó la lengua de manera juguetona haciéndolo reír más, volvió a posar la mirada en la foto de Harry a los 5 años y suspiró resignada, era cierto, en esa también se parecía a él.
Ya tenían casi 4 horas en ese encierro, habían jugado exploding snaps pero James había ganado todas las partidas y Lily se había enfadado porque según ella él hacía trampa, luego habían intentado con el ajedrez mágico pero había pasado lo mismo, solo que esta vez Lily había ganado y James se había molestado. Cuando los juegos se agotaron James buscó la copia del expediente de Harry que el Ministerio les había entregado a ambos y se habían sentado en el piso para verlo mientras tomaban vino… Esta vez asegurándose ambos de no excederse.
-Era muy alto para su edad, ¿no crees? –Le preguntó James viendo la foto.- En esta parece que tuviera más de 5…
-Aun lo es, creo que el año que viene estará de mi tamaño. –Respondió ella sonriendo.- Lo sacó de ti.
-Eso es obvio, pitufa.
-¡Hey! ¡Déjame en paz! –Rió y lo golpeó en el brazo.- ¿Y tú como sabes lo que es un pitufo?
-Pues para tu información, Evans, siempre voy al cine muggle con los muchachos. –Dijo con orgullo.- Lo encontramos muy divertido.
Ella le puso los ojos en blanco divertida y suspiró de manera soñadora sin dejar de ver la fotografía en la que Harry se reía y saludaba, realmente lucía adorable.
-Mira, se dibujo montando una escoba. –Dijo James con una sonrisa.- Dibujaba horrible pero igual me gusta.
-¡No es horrible, Potter! –Dijo Lily tratando de sonar indignada.- Era un niño, ¿Qué tal dibujabas tú a esa edad?
-Yo siempre he sido un artista, Evans, no me ofendas. Aunque ya sabemos que Harry no tomó eso de mí…
Lily lo ignoró y le quitó el dibujo de la mano para poder verlo, alguien lo había encantado para que el muñeco de Harry en su escoba se moviera por todo el pergamino.
-¿Y leíste esto? –Le preguntó James con una sonrisa algo amarga, tomando lo que Lily reconoció como una carta de navidad.- Yo lo hice, me pareció muy adorable.
-Um, yo la leí también. –Suspiró ella con amargura.- Tuve que detenerme a llorar 3 veces para poder terminarla.
-Eres una llorona, Evans. –Se burló él.- Pero te entiendo… -Abrió la carta y empezó a leerla, suspiró.- Bueno pidió un papá que jugara Quidditch con él, al menos no soy un fracaso total.
-Y yo… Bueno, no preparé su pastel de cumpleaños precisamente con mis propias manos pero lo escogí y le encantó. ¡Además siempre le preparo el desayuno! ¿Eso cuenta, no?
-Umm, Evans, con los desayunos que le das claro que cuenta.
Ella rió por lo bajo sintiéndose complacida, siempre le había gustado cocinar y amaba que la elogiaran por eso.
-¿Nunca has deseado…? –Preguntó James con la misma sonrisa amarga.- Ya sabes, haber estado ahí cuando él era más pequeño.
-Claro que sí, siempre lo hago. –Respondió Lily de inmediato.- Me hubiese encantado estar en su primer cumpleaños…
-Yo habría amado enseñarle a andar en escoba. –Dijo él con nostalgia.- Aprendió muy bien solo pero igual…
Ambos suspiraron y le dieron un sorbo a su copa de vino. A pesar de lo apagada que era la conversación, Lily no podía evitar sentirse aliviada al saber que no era la única que solía pensar en ese tipo de cosas.
-¿Puedes creer esto? –Preguntó él leyendo la carta.- "Si puedes, santa, haz que mis nuevos padres no me castiguen con golpes, se que a veces lo merezco pero duele mucho." –James suspiró con rabia.- ¡Tenía 8 años! ¿Qué pudo haber hecho tan malo? Se crió con monstruos, Evans, te lo digo.
-No hace falta que me lo digas, Potter. –Ella tragó saliva.- Y lo peor es lo que te dije la otra vez, ¿recuerdas? Todas estas cosas solo deben ser la punta del iceberg, los golpes solo deben ser una pequeña parte de…
Lily se obligó a si misma a callar y se llevó una mano a la sien, pensar en las cosas por las que Harry debía haber pasado antes de encontrarlos la atormentaba y la hacía sentir culpable hasta el punto de creer que se volvería loca.
-Tenemos suerte, ¿sabes? –Susurró Lily de repente.- Digo, con todo lo que le ha pasado, Harry podría ser un adolescente rebelde o delincuente. –Tuvo un escalofrío ante el pensamiento.- Pero en cambio es un niño tan sano y bueno…
-Sí, tenemos suerte. –James sonrió de manera soñadora.- Pero no te sorprendas tanto, esas cosas las sacó de ti.
Lily no pudo evitar sonreírle con cariño, se preguntaba porque James no podía ser así de agradable todo el tiempo.
-Tú no eres del todo malo, Potter. –Le dijo sonriente.- También es gracias a ti.
James rió por lo bajo y se pasó una mano por el cabello, despeinándolo como siempre.
-Pero a veces de verdad desearía poder buscar a todas esas familias que tuvo y… -Lily gruñó frustrada.- ¡Y no se! Hacer que paguen por todo lo que le hicieron.
-He pensado en eso millones de veces, Evans, no te imaginas. Un día deberíamos hacerlo, tú solo dime cuando.
-Sí, deberíamos… -Suspiró preocupada.- James… ¿Él está bien, verdad? Remus y Sirius lo están cuidando.
-Claro que sí, Evans. No dejarían que nada malo le pasara. –Le aseguró.- Solo que me gustaría saber de que va todo esto… ¿Tú que crees que sea?
-No lo se. –Susurró ella con un encogimiento de hombros.- Realmente podría ser una falsa alarma pero…
-Pero también podría ser algo muy malo. –Finalizó James afligido.- Maldición, en serio espero que no sea eso.
-Pero aunque fuera malo… -Dijo Lily.- No tiene necesariamente que ver con él, puede ser otra cosa mala… Algo menos malo que no involucre a nuestro hijo.
-Realmente lo espero, Evans. –Murmuró él.- De verdad que sí…
Lily se llevó ambas manos al rostro y dejó salir un gemido de aflicción.
-Esto es tan frustrante.
-¿Qué cosa?
-¡Esto! ¡Todo esto, yo…! –Tomó aire para tratar de calmarse.- Yo solo quiero hacer que todo lo malo desaparezca, que todo por lo que ha pasado se vaya pero… ¡Las cosas malas parecen perseguirlo! Sin importar lo que yo intente y es… ¡Es frustrante!
Podía sentir como se le hacía un nudo en la garganta pero también como se quitaba un peso de encima. Esos eran pensamientos que la seguían siempre y que casi nunca se atrevía a decir en voz alta por miedo a que no la entendieran, pero con él podía decirlo, James la entendía porque estaban en ese bote juntos. Lily no se daba cuenta de lo bien que le hacía hablar con él hasta que lo hacía.
-Entiendo tu punto, Evans pero… ¿Puedo decirte la verdad?
-Si preguntas presiento que no me gustara. –Dijo ella con escepticismo.- Pero adelante.
-Bien, la verdad es que… -James sacudió la cabeza.- No importa cuanto lo intentes, a veces las cosas malas del pasado no se irán.
-Potter, no. No me digas eso, si lo intentamos podemos…
-Oye, créeme que yo quiero tanto como tú que Harry deje todo eso atrás, de verdad que sí. –Le dijo él con sinceridad.- Pero por experiencia propia te digo que eso no siempre es posible.
Ella lo miró confundida antes de que él continuara.
-Lo se porque yo lo intenté, con Sirius y con Remus. –Suspiró.- Por años intenté arreglar todo lo malo de sus pasados, como los traumas que causó la asquerosa familia de Sirius o los de… El peludo problema de Remus.
Lily tragó saliva pero no dijo nada, estaba segura que la única vez había hablado de eso con James había sido cuando se enteró años atrás en el colegio.
-Me molesta y me duele que hayan tenido que pasar por esas cosas y quería borrarlo todo pero… -Se encogió de hombros.- Con el tiempo aprendí que hay cosas tan malas y heridas tan profundas que simplemente no puedes eliminar, no importa cuanto lo intentes.
Ella suspiró con tristeza y abatimiento, eso no era lo que quería escuchar.
-Sin embargo descubrí lo que sí puedo hacer. –Continuó James en un tono más optimista.- Lo que puedo hacer es evitar que las cosas malas pasen de nuevo, puedo hacer lo que este a mi alcance para prevenirlas, como evitar que Sirius tenga contacto con nada que le recuerde a su familia… O hacer lo que hago cada mes para ayudar a Remus con su problema.
Lily se le quedó viendo y asintió. De acuerdo, eso está mejor.
-Y eso es lo que debemos hacer con Harry, cuidarlo y no dejar que las cosas malas que le pasaron se repitan… Y bueno, tratar que otras nuevas no sucedan.
Definitivamente eso no era lo que quería escuchar, había deseado un "no te preocupes, Lily, pronto lo olvidará." Pero en cambio James le había dado la verdad, no era una bonita pero era la que necesitaba. Le sonrió.
-A veces eres muy profundo para ser un cazador, Potter.
Él soltó una carcajada que la hizo sonreír más.
-Bueno por eso era el mejor capitán, daba charlas motivacionales grandiosas. –Bromeó James.- Y mírate, te aprendiste los nombres de las posiciones de Quidditch, Pevertine sí hizo su tarea.
-Honestamente de él no aprendí mucho, casi nunca escuchó cuando habla de Quidditch. –Admitió ella divertida.- Pero a Harry no puedo evitar escucharlo, se emociona demasiado cuando habla de eso y me contagia.
-Que orgulloso me hace. –Fingió llorar y secarse una lágrima.- Profesando la palabra del Quidditch por el mundo.
Ella rió ante lo ridículo que a veces podía ser y se sintió agradecida de haberse quedado atrapada con él, si se hubiera quedado en su oficina sin ninguna posibilidad de comunicarse con su hijo y nadie que la hiciera reír posiblemente se habría vuelto loca. Paró de reír para verlo aun sonriendo pero con el seño fruncido.
-¿Por qué no podemos estar así alrededor de él? –Preguntó confundida.- Siempre nos estamos peleando…
-Tal vez si no me celaras tanto no tendríamos que pelear. –Le dijo él con intención.
-Agh, yo no te celo, Potter. –Respondió ella tratando de no sonrojarse.- No inventes.
-¿Y eso de hace unas horas que era? –Preguntó con una ceja levantada.- Todo el asunto de Merlina.
-Eso era que… ¡Pues que ella es realmente mala! Estoy tratando de cuidarte, deberías agradecerlo.
-Umm, Evans, si te soy sincero nada de lo que hizo anoche me pareció malo.
-¡Asco, Potter, cállate! –Le pidió dándole un golpe en el brazo y haciéndolo reír.- ¡Estás hablando de mi jefa!
-Te dije que estaba siendo sincero. –Rió él.
-¡Pues no quiero tu sinceridad! –Suspiró fastidiada.- ¿Por qué tienes que acostarte con ella? ¿De verdad te gusta?
-No se, Evans. –Se encogió de hombros.- Es sexy y es buena en la cama, hasta ahora eso es suficiente.
Lily le puso los ojos en blanco pero se sintió algo aliviada de escuchar esa respuesta. Al menos no le gusta de verdad… No es que me importe claro.
-¿Y si te dijera que en serio, en serio, es mala…? ¿Dejarías de salir con ella?
-¿Si yo te dijera que Snape de verdad es malo, dejarías de ser su amiga?
Bueno, maldición, con ese argumento Lily no podía discutir aunque quisiera. Siempre se sacaba esa carta y lo odiaba por eso. Suspiró resignada.
-No, no lo haría.
Él asintió con una mirada algo amarga.
-Entonces creo que estamos iguales, Evans. Y si queremos intentar dejar de pelearnos tenemos que aceptar que no podemos decirle al otro que hacer, ¿sí?
Ella se mordió el labio y pensó por un momento. Aun no había logrado lo que quería, que era que James dejara de salir con esa estúpida Merlina, pero sabía que no había manera de ganar esa discusión. No tenía derecho a ganarla.
-Sí, tienes razón. –Dijo casi por obligación.- Lamento haberme puesto como una loca.
-Aww, Evans, no te disculpes por eso. –Le dio unas palmadas en la cabeza de manera condescendiente.- Eso es como si yo me disculpara por ser excesivamente guapo, no es como si pudiéramos controlarlo.
A pesar de que trató Lily no pudo evitar echarse a reír ante eso y le hizo una cara graciosa que lo hizo reír a él. Sin embargo dejó de reír y se puso seria a la vez que las palmadas que James le daba empezaban a parecerse más a unas caricias. Ella tragó saliva y clavó sus ojos en lo suyo, él le sonrió.
-Además, tu locura es una de las cosas que más me gusta de ti.
Lily sintió como un nudo le apretaba el estómago y de repente se encontró sonriendo como una idiota. No entendía como un sujeto que la había hecho arrojar chispas de rabia 4 horas atrás podía ahora hacerla sentir tantas cosas bonitas, era ridículo.
No estaba segura de por cuanto tiempo se siguieron mirando a los ojos en silencio, solo sabía que le gustaba y que no quería tener que dejar de ver esos ojos marrones… Pero entonces se abrió la puerta.
Se voltearon sorprendidos y sobresaltaron y como en un acto reflejo sus manos se prepararon para sacar sus varitas, si se suponía que era un toque de queda nadie debería estar abriendo la puerta. Por eso se sorprendieron tanto cuando vieron entrar a Sirius, Remus y Harry.
-Ja, ¿viste, Bambi? Te dije que no se iban a matar.
-¿Qué están haciendo aquí? –Preguntó James poniéndose de pie.
-Prongs, esa no es forma de recibir a las personas.
-Pensé que querían que viniéramos apenas acabara el toque de queda. –Dijo Harry confundido.
Lily sonrió aliviada al verlo y salió casi corriendo hacia él para tomar su rostro entre sus manos.
-¡Harry, estás bien! ¿Lo ves? ¡No había nada que temer, todo acabo rápido!
-Lo se, Lily. –Respondió él incomodo y alejándose de ella.- No tenía miedo, eran ustedes los que tenían el drama.
-Sí… Lo siento, tienes razón.
Se alejó de él, recordándose a si misma que aunque Harry la dejara abrazarlo de vez en cuando no significaba que se podía poner tan cariñosa con él todo el tiempo.
-¡No entiendo! –Exclamó James de repente.- ¿Cómo salieron? El toque de queda aun no acaba.
-James, el toque de queda acabo hace como 20 minutos. –Le dijo Remus confundido.- Venimos apenas termino.
-Sí. ¿Qué no escucharon? –Preguntó Harry.- ¿Qué estaban haciendo?
Lily tragó saliva y se sonrojó. Lo peor era que no habían estado haciendo nada malo, solo habían hablado pero se habían metido tanto en esa conversación que habían ignorado por completo lo que pasaba a su alrededor… Y eso, de alguna manera, era peor.
-Oh no. –Dijo Sirius con una sonrisa malévola.- No me digan que Harry tendrá un hermanito.
-¡Sirius, cállate! –Exclamaron los otros 4 haciéndolo reír.
-¿Y donde dejaron a Hannah? –Preguntó Lily, tratando de cambiar el tema.
-Uso la chimenea de mi apartamento para ir a su casa. –Explicó Remus.- Sus padres ya debían estar bastante preocupados.
-Todo el día fue arruinado por el estúpido Ministerio. –Dijo Sirius fastidiado.- ¿Alguien tiene idea de que haya pasado?
-Lo más probable es que fuera una falsa alarma. –Se encogió de hombro James.- Podemos preguntarle a Peter después.
-Bueno, yo debería marcharme… Quiero asegurarme que Adam está bien y debe estar preocupado.
Por muy culpable que la hiciera sentir aquello solo había sido una excusa porque era la primera vez en todo ese tiempo que pensaba en él.
-Vas a dormir aquí hoy, ¿cierto? –Le preguntó a Harry, mientras tomaba sus cosas.
-Sí… Em, déjanos saber cuando llegues a tu casa, ¿sí, Lily?
Ella le dedicó una mirada tranquilizadora, no quería que se preocupara por ella pero la conmovía saber que lo hacía.
-Lo haré. –Le guiñó un ojo antes de volverse a ver a los merodeadores.- Cuídense y cuídenlo.
Ellos asintieron y le dijeron que no se preocupara. Lily les dedicó una última mirada agradecida a Sirius y a Remus por haber cuidado de Harry y una a James... Bueno, una de esas miradas que ellos se dedicaban.
Cuando finalmente estuvo fuera de ese departamento dejo soltar un suspiro de alivio. Por eso la mayoría de las veces prefería pelear con James, porque cuando estaban en buenos términos siempre encontraba la manera de confundirla y de hacerla sentir cosas que… Que simplemente no quería sentir, no por él al menos.
Y Lily no sabía que era, no sabía que era eso tan extraño que James la hacía sentir pero sabía que no le traería nada bueno.
Bien, se que posiblemente este capi no haya sido tan emocionante como el anterior (o nada emocionante) pero como ya les dije necesitaba algo calmado para hacer la transición entre el viaje a Hogwarts y el Mundial, además tenía ganas de escribir más escenas con Remus porque siento que lo tenía olvidado (y me odio por eso) y más Jily porque bueno para mí nunca esta de más. Diganme que les pareció en un review, espero que no las haya aburrido mucho y si si pues trataré de redimirme con el mundial... ¡Espero que pasen une feliz año nuevo! Que el 2017 los reciba con los brazos abiertos y mucha felicidad, nos leemos en unos días, chau chau, los quiero (L)(L)(L)
