Capítulo 14 – Ángel

Es viernes, viernes y comúnmente tendría unas ganas de agarrar a Monty, lanzarlo al cielo, tomarlo, comérmelo a besos y gritar ¡TGIF PERRAS! Pero como toda ley tiene sus excepciones… hoy no quiero.

Sí tengo a Monty entre los brazos, mejor dicho brazo porque en el otro sostengo una barra enorme de chocolate, de esas que me como cuando me agobio, de las mismas que le doy a Clarke cuando está triste. La diferencia es que cuando me las como son dos o tres trozos que me meto a la boca y saboreo un rato, sabrán ya que no soy una golosa como la rubia, ahora voy en la segunda y apenas me doy cuenta que tiene trozos de maní porque mastico rápido y trago más rápido todavía. Mi cuerpo no me lo va a perdonar.

Fui temprano al centro para revisar unos presupuestos de implementación del sector de pesas, también a buscar la nómina de las chicas de la sub14 porque pronto tendremos otro partido del campeonato, van genial, no podría quejarme.

Deberíamos entrenar pero ya que mañana tenemos otro partido de clasificatorias Linc nos dio el día libre, según él porque tenemos que calmar los ánimos, no nos vino nada bien lo del otro día considerando que pensábamos tener ese partido en el bolsillo y obvio, como soy una deportista súper responsable lo utilizo para comer hecha una depresiva tirada en el sillón.

Clarke voló a su trabajo hoy porque se quedó dormida y apenas desayunó, me dijo que se tomaría un café con Niylah llegando. Dos cosas que comentar sobre eso, la primera es que debería dejar de tomar tanto café, se le van a poner los dientes amarillos y la cafeína le va a consumir el cuerpo, la segunda es que algo se cocina entre esas dos, Clarke me comentó sobre el intento de cita que Niylah intentó sacarle el otro día y no sé, no la vi tan convencida de haber dicho que no, entiendo que para citas malas tiene a su tal Alex pero quién sabe, Niylah es una gran chica además de una diosa en la cama y ojo que para la tetona no fue tema lo de salir con una chica, vamos, diría que la estoy convirtiendo pero sería muy engreída, al fin se le están borrando esos límites idiotas, que salga con quien quiera y si tiene tetas o masa de carne entre las piernas que pase a segundo plano, para cerrados de mente su padre y sé que no es ni un poco como él.

Ser la esclava de Monty tiene su gracia, especialmente cuando me obliga a amarlo y me ama un poquito de vuelta pero ahora que necesito un abrazo se va a comer. Traición, alta traición.

He tenido mejores días, de eso sin duda.

El Lunes que viene debería ser un Lunes feliz, debería ser un Lunes enormemente feliz.

Pero obvio no será así.

Bien, supongo que llegó la hora de hablar sobre eso.

No siempre he vivido en Nueva York, de eso apenas 8 años o poco más, no mucho más de lo que llevo viviendo con Clarke, nací en Alabama cuando Becca tenía 20 años y Gustus estaba por cumplir los 32, lo sé, 12 años parece muchísimo pero siempre parecieron una pareja inquebrantable, especialmente cuando llegó Aden, los cuatro juntos éramos hierro puro. Yo tenía 13 años y me quería comer el mundo entero, me sentía invencible.

Todo eso hasta que tuve a mi hermano en brazos, sentí que la vida era tan frágil. Sentía que de solo dar un paso en falso podía lastimarlo, sentía que todo a su alrededor era demasiado duro, demasiado crudo para un ángel como ese. Fue cuando seguí con esas ganas de comerme el mundo pero desde ese segundo en adelante quería hacerlo para poder mejorarlo y que así Aden pudiera conocer un lugar mejor. Pero oigan, era una cría de 13 años y luego entendí lo equivocada que estaba, no pude mejorar el mundo para él, no pude hace nada por evitar lo que se nos vino encima unos años después.

Dijeron que podía luchar contra eso, dijeron que Aden era el candidato perfecto para cuanto tratamiento estrella existía en ese entonces, dijeron que lo superaría, dijeron que crecería grande, feliz y fuerte.

Insisto chicos, la vida es frágil, la vida te puede cambiar de un segundo a otro y es incontrolable, insostenible, frustrante muchas veces.

Pasé meses viendo como perdía poco a poco la vitalidad, era como si la vida se le hubiera empezado a escapar por los poros y nadie entendía qué pasaba, hospitales, clínicas, médicos, médicos y más médicos. A los 5 años fue diagnosticado con leucemia y vamos, que no soy doctora pero de solo escucharlo la primera vez se me revolvió el estómago.

Ya tenía 18 años y lejos estaba de ser esa chiquilla de 13 que sostuvo a su hermano siendo un pequeño de poco más de 3 kilos y 52 centímetros pero el deseo de protegerlo seguía ahí, el problema es que no pude mejorar el mundo para él, no pude hacer un lugar mejor donde pudiera crecer.

Dos años después de su diagnóstico y con las esperanzas a tope por los avances nos hablaron de un oncólogo pediatra de primer nivel que atendía en Nueva York, mamá ya estaba convertida en un zombie sin alma y papá se escondía por los rincones para que no lo vieran llorar, sentía el peso del mundo sobre mis hombros porque alguien debía seguir siendo fuerte por y para Aden que ningún día perdió su sonrisa, jamás y entiendan esto: jamás perdió el brillo de sus ojos. Esa luz me hizo fuerte, esa luz me empujó a tomar mi maleta, la de él, ignorar los lamentos de mis padres y viajar a la gran ciudad.

Gracias a las recomendaciones del entrenador de la preparatoria pude trabajar como ayudante en un pequeño centro deportivo para tener el dinero suficiente y así ayudar con los gastos de nuestra vida en Nueva York, por el trabajo extra y ya que pude reemplazar algunas veces al profesor del taller mini voleibol tuve también lo suficiente para arrendar un modesto auto que me permitía llevar a mi hermano del piso a los controles, todo sin licencia pero poco me importaba. Supongo que es importante mencionar que la vida pasaba mientras discutía con mis padres mes a mes para que enviaran el dinero para la clínica.

No tenemos todo el dinero.

Lo gastamos en los medicamentos de tu madre.

No sé que hizo tu padre con su sueldo.

¿Tienes dinero para pagar tú? Te lo devolveremos luego hija.

Honestamente siento que perdieron la esperanza en el mismísimo momento que el doctor sacó de su boca la palabra leucemia. Jamás creí que fueran así, jamás creí que su amor fuera insuficiente para luchar hasta el último suspiro por su hijo. Era como si no fuesen capaces de ver las ganas de luchar que tenía mi pequeño.

Decepciona tanto el conocer el verdadero rostro de las personas.

Cuando Aden tenía 7 años y 1 mes nuestros padres se separaron y por necesidad más que por gusto Becca se vino a vivir con nosotros al pequeño piso que arrendaba.

Cuando Aden tenía 7 años y 4 meses su enfermedad creció de manera incontrolable de un día para otro y fue necesaria su hospitalización cosa que quebró un poco más la relación con mi madre, jamás quise discutir, jamás quise gritar, jamás quise mirarla a los ojos y culparla de algo. Yo solo quería guardar las fuerzas para sostener la mano de Aden cada mañana.

Cuando Aden tenía 7 años y 6 meses Gustus despertó de su estupidez pagando todos los gastos y mis deudas con la clínica, mágico que de un día para otro tuviera todo el dinero del mundo ¿no? sirvió también para que Becca decidiera dejar de lado su depresión y se dedicara a cuidar de su hijo. Una pena que lo hicieran solo porque los médicos informaron del estado crítico de mi hermano quien, insisto, jamás perdió el brillo de esos hermosos ojos.

Cuando Aden tenía 7 años y 8 meses la relación con mi madre empeoró siempre fingiendo cuando nos encontrábamos en el hospital, Aden no merecía nuestras energías negativas. Luego de una larga charla con Gustus me ofreció arrendar un departamento donde pudiera vivir por mi propia cuenta, lo sentí como un pago por todo lo que hice cubriendo la labor que ellos debieron cumplir. Me negué alegando a que todo el dinero debía destinarse a mejorar todo lo posible la vida del pequeño ángel que seguía perdiendo el poco rosa que quedaba de sus mejillas. Para ese entonces ya pude ser parte de una selección neoyorkina de voleibol donde la paga era algo mejor.

Cuando Aden tenía 7 años y 10 meses conocí a Clarke. Esa historia ya la conocen. En ese mismo tiempo fui convocada a la selección nacional de voleibol a solo dos meses de haber comenzado con los entrenamientos y luego de solo un partido. Hubiera sido el fichaje más rápido de la temporada. No acepté, vivir en Washington no era una opción.

Cuando Aden tenía 8 años y 2 meses me mudé con Clarke. Departamento financiado por su padre, director ejecutivo de la empresa si te doy dinero no debo darte amor y por el mío, gerente general de industrias ups, creo que la estuve cagando. Vivir con Becca estaba siendo insoportable, su vida era todo lamentos, sus días eran de pura autocompasión, sus visitas al hospital se basaban en Aden calmándola a ella. Mi relación con Gustus no fue mejor, justo como Jake Griffin ya sentía que con solo dar dinero apenas el último año de la enfermedad de su hijo bastaba. De todas formas jamás quise gritar, solo guardé mis sentimientos ¿oh, odio? No, odio no, tristeza y cansancio, nada más.

Cuando Aden tenía 8 años y 3 meses mamá viajó de vuelta a Alabama, papá desistió de seguir costeando su estadía acá, yo jamás he convertido la paja en oro así que mi dinero se destinó simplemente a aportar en la convivencia con la rubia y comprarle regalos a mi ángel enano.

Cuando Aden tenía 8 años y 4 meses todos los tratamientos dejaron de hacer efecto.

Cuando Aden tenía 8 años y 5 meses le dijo te quiero a Clarke, rubia tetona que desde que supo de mi pequeño me acompañó a visitarlo cada día, jugaba, tonteaba, lo cuidaba como si fuera su propio hermano, me consolaba todas las noches mientras ella era hostigada primero por su madre por estar dando una mala imagen viviendo lejos de su familia rica y segundo por su padre por estar compartiendo piso con una lesbiana asquerosa. Fueron esos días en que ella y Aden se convirtieron en mi única familia, fue cuando se convirtió así sin más en mi mejor amiga, en mi hermana, en mi roble, en la mitad de mi vida. Entenderán mejor ahora por qué tenemos esta relación. Entenderán mejor ahora por qué no me derrumbé al instante en que todo parecía desaparecer…

Cuando Aden tenía 8 años y 6 meses vi por última vez el brillo en sus ojos, fue cuando supe que él se había cansado de luchar

-Te amo Lex

-Te amo Aden

-Lexa…

-Pequeño

-¿Crees que hay algo después de la muerte?

-Claro vaquero, el cielo está hecho para ángeles como tú

-¿Cómo el ángel de la guarda?

-Exacto, podrías ser también un angelito de la guarda

-¿Podría ser tu angelito de la guarda?

-¿Eso quieres pequeño?

-Sí, justo como tú has sido el mío Lex

Tomé su mano cuando él la estiró hacia mí y me sonrió tan débilmente que se me arrugó aún más el corazón. Su tranquilidad era envidiable, contrastaba demasiado con su respiración pesada.

-Te voy a extrañar enano.

-Estarás bien, ángel.

Y así soltó el último suspiro, me había preparado muchísimo para ese momento pero en ese instante todo lo que imaginé pareció completamente insignificante al lado de la realidad, lo miré unos segundos más como esperando un milagro y ¿saben qué? El milagro llegó en el momento en que vi media sonrisa en su rostro, él se había ido feliz y sentí una paz tan grande que las lágrimas solo cayeron en el momento que salí de la habitación habiendo aprovechado lo más posible el poco calor que quedaba de su cuerpo y Clarke me tomó entre sus brazos sabiendo perfectamente que Aden ya no estaba recostado en esa camilla.

Ángel, el me llamó su ángel con sus últimas fuerzas.

-Era demasiado bueno para estar aquí, Clarke, es un ángel, un ángel y su lugar está en el cielo.

Y así lo entendí, conoció un mundo demasiado duro, un mundo demasiado injusto y ni una sola vez se quejó, ni una sola vez miró mal a esos vaqueros de segunda mano que le regalé y con los que jugábamos hasta que las enfermeras ya no podían regalarnos más minutos de tonteo. Demasiado bueno, demasiado puro, demasiado hermoso para estar aquí.

De todas formas no puedo evitar querer haber vivido todo su dolor porque él no lo merecía y odio hasta el día de hoy que ni Becca ni Gustus estuvieran en la ciudad cuando mi vaquero favorito dijo sus últimas palabras. Es lo único que me hace hervir la sangre realmente.

Es su hijo por Dios.

Todo eso pasa por mi mente en días así, como les dije, días que deberían ser felices porque este Lunes Aden cumpliría 14 años, ya sería todo un pequeño hombre al cual le daría consejos sobre chicas, era él quién me decía cuál chica era guapa y cuál no. Compraríamos una pequeña torta de chocolate y Clarke le cantaría el cumpleaños feliz porque yo canto para el asco.

Oh y Monty claro, él estaría comiendo de seguro y apuesto a que le regalaría uno que otro miau a mi vaquero favorito.

Ya es tarde y la rubia debe estar por salir, dejó su ropa lista en la oficina poder cambiarse porque tiene su cita con el Alex ese y no alcanzaba a pasar al departamento, lo conocí ayer cuando la vino a dejar a casa ¿ustedes saben algo de ese hombre? ¿no? Por dios no quieren saber, es de esos que se hacen los bonitos y respetuosos pero lo vi en sus ojos, en esos ojos avellana que tiene, es un estúpido idiota aunque aún no salga a la luz. Hasta el momento no tengo razones para odiarlo de verdad, además Clarke, aunque no está del todo convencida, parece estar cómoda con ese cochino.

Preferiría mil veces más que salga con Niylah.

¿Me guardan un secreto?

Bah, me da igual.

Niylah intentó besar a Clarke y la rubia se puso nerviosa.

Guiño, codazo, guiño, guiño.

#TeamNiylah sin dudas.

Ahora es cuando me pregunto cuántos de mis ligues están secretamente enamoradas de la tetona.

-Aloha tetas.

-Hola para ti también Lex.

-¿No deberías estar ya en tu maravilla de cita?

-No llamo para hablar de mi cit… espera no es una cita, solo iremos al cine.

-Cine y cena Clarke, la cita más cliché del mundo, por favor. –Suspiró como con dolor del otro lado de la línea la amo porque le dan alergias las relaciones aunque es una guerrera, yo no podría ni salir sin sexo con una chica más de media vez.

-Cállate. –Ahora es cuando no sé si el tipo le gusta mucho y le da vergüenza o el tipo la está obligando a tener esas pseudo citas. –Ahora a lo que importa ¿cómo va tu día pedazo de idiota?

-Si te digo que me he comido 6 chocolates y visto otra vez cuatro episodios de Orphan Black ¿Qué crees? –Intento sonar graciosa, denme puntos por eso.

-Lex puedo ir a casa si…

-No Clarke, tienes un compromiso que ya pospusiste una vez, yo estaré aquí cuando vuelvas.

-Prométeme que si necesitas algo vas a llamarme.

-Si necesito algo me ayudas cuando vuelvas.

-Lexa por favor. –Odio cuando pone esa voz porque habla demasiado enserio.

-Bien tetona…. ¿Clarke?

-Gracias… ¿Lexa?

-¿Me traes las sobras de la cena?

-¡Claro que no! Qué pensará Alex si hago eso. –Esa risa que tiene esta idiota tiene una rara habilidad de alegrarme.

-Pensará que me amas mucho, además qué te importa lo que piense el paticorta.

-¡LEXA!

-¿Qué? Pero si mide media cabeza menos que yo, que mal ojo tienes Griffin, debe tener un maní entre las piernas, iugh.

-No hablaremos del pene de Alex, Lexa.

-¿Has notado que Alex y Lexa se parecen? ¿No será que andas buscando más de mí en otras personas, Clarkie?

-Si fuera así, Lexie, al menos saldría con uno media cabeza más alto y con tres centímetros más de dedos.

-Buen punto, Lexa dedos largos es incomparable.

-Idiota. –Ríe suave y sé que sabe que tuve un mal día.

-Ya ve Clarke, no quiero que te atrases.

-Solo un rato más Lex, has estado sola todo el día, esa cabeza ha de estar maquinando a mil ¿No puedo querer acompañar a mi amiga?

-Eso pasa con las grandes mentes ¿Tuviste buen día?

-El Lunes presentamos el proyecto terminado así que sí, además Niylah quedó contentísima con el diseño web.

-¿Ahí donde usaron tu ilustración?

-Así que sí me pones atención cuando te hablo, muy bien Woods.

-Oh vamos si soy tu mayor fan Griffin.

-Eso lo sé… ¿lista para mañana?

-He estado mejor.

-Dios, como quiero abrazarte ahora Lex… -Silencio en la línea porque yo también la quiero aquí. –Mañana luego del partido cocinamos juntas y vemos una película, tú elijes y no, no es una pregunta.

-¿Me odiarías si quiero ver Toy Story otra vez?

-Te odiaría si no la viéramos, vaquera.

-Genial y oye…

-Oigo.

-Por favor, por favor, por favor fóllate al tal Alex en el cine, ya estoy pensando que tiene un voto de castidad.

-Maldita idiota, mantén la seriedad por dios. –Solo me río y suspiro. –Ya me voy Lex, termino aquí con Niylah y voy con Alex.

-¿Niylah eh? Acepta esa maldita cita con ella, por favor Clarke.

-Eh ¿y desde cuando decides con quién voy a citas?

-Desde nunca, porque nunca habías tenido una cita real antes, Griffin, además Niylah es una gran chica, deberías intentarlo.

-Lexa, que tenga sexo con una chica no significa que ahora salga con chicas, de todas formas no saldré con un colega, ya hablamos de esto.

-Uy que densa.

-No entiendo por qué te sigo las estupideces Woods.

-Porque me amas.

-Sí, a veces.

-Ya vete Griffin, luego hablamos.

-Si necesitas algo solo llámame Lex por favor.

-Lo prometo cariño, hasta la noche.

-Hasta la noche guapa, déjame chocolate.

-Te quiero

-Yo más.


¿Conocen esas ganas de querer hacer algo aunque que sabes que va a lastimarte? ¿Conocen esa sensación de idiota, no debiste hacerlo? Apuesto a que sí, quién no.

Bien, no debí porque sé lo que me provoca pero abrí una cajita que guardo bajo la cama.

Cajita que tiene… cosas.

Cosas que son muy importantes para mí, cosas que me aprietan el corazón.

Dibujos, fotos… recuerdos en general.

12 de Abril 2011

Hoy el doctor dijo que un remedio no estaba haciendo efecto, yo creo que se equivoca porque me siento mucho mejor, especialmente hoy que Lexa me regaló a Woody, dice que no es nuevo pero yo lo veo genial, Lexa es genial.

Apenas se entiende lo que dice, lo revoltoso que era se le traspasaba a la letra también. Él quería tener un diario de vida así que le compré una pequeña agenda del año para que pudiera escribir lo que quisiera, siempre me dejaba leerlo en la noche porque quería arreglar sus faltas de ortografía.

28 de Abril de 2011

Conocí a Clarke, es amiga de mi hermana y es muy linda, me gustaría verla otra vez mañana, Lexa dice que volverá pronto. Clarke me ayudó a escribir mi nombre en la bota de Woody, tiene linda letra.

16 de Julio de 2011

Lexa estaba triste, el doctor nos dijo que ya no seguiremos con el tratamiento, estoy más cansado pero esta cama es más cómoda que la de casa. Clarke me regaló a Jessie y jugamos todas las tardes, Lexa es la malvada y siempre la derrotamos, Clarke dice que Lexa es una payasa, yo creo que las dos lo son, las quiero mucho.

30 de Agosto 2011

Mamá me llamó ayer pero no tenía muchas fuerzas para sostener el celular de Lexa así que apenas hablamos un minuto, ahora me siento mejor así que decidí escribir. La enfermera nos dejó traer un DVD, vimos Toy Story otra vez, mañana veremos Lilo y Stitch porque es la favorita de Lexa, habla como Stitch y es muy gracioso, la voy a extrañar mucho.

1 de Septiembre de 2011

Extraño a mamá y a papá, ya no vienen tan seguido como antes, Lexa dice que están ocupados así que está bien, Clarke y Lexa trajeron Cars 2, la estrenaron hace poco.
Estoy muy cansado hoy.

Hizo dibujos hasta que ya se cansaba demasiado estando sentado, aún los guardo, la mayoría son de nosotros vestidos de vaqueros Aden Woody Woods y Lexa Jessie Woods.

Hay muchas fotografías de ambos, en Alabama, en Nueva York, con Clarke, con Becca, con Gustus, con Dan, la enfermera amiga del enano, con Wells, su médico.

Un corazón gigante que pone Te amo, hermana y más abajo un A&L rodeado de más corazones.

Duele.

Duele mucho y vuelvo a pensar ¿Por qué él y no yo?

Ahora es cuando me digo a mi misma no debiste ver esas cosas, idiota, ahora vas a llorar como un bebé hasta que te seques. Y sé que Aden no querría eso, el quería verme siempre feliz y me contaba los peores chistes para sacarme carcajadas, era un payaso, según él yo lo era más.

Dios como lo extraño, quisiera ver sus ojitos brillantes una vez más, solo una vez más. Azules a veces, verdes en otros momentos. Su mirada decía mucho.

Mi teléfono está sonando y sé que es Clarke, hace poco más de una hora fue que hablamos.

Suena otra vez.

Cuatro llamadas perdidas.

Clarke
-
últ. Conexión 7:09p.m.-

Lexa: ¿Qué pasa Griffin?

Ya sí, sé lo que piensan, es obvio que Clarke sabe por qué no le contesto y que soy una idiota porque solo la preocupo más, también sé que le prometí llamarla si la necesitaba. Pero como ustedes no pueden convencerme de nada, mejor shh.

Clarke
-
En línea-

Lexa: ¿Qué pasa Griffin?

Clarke: ¿Por qué no contestas?

Clarke: Lexa cariño, si quieres estar tranquila dímelo pero no me ignores

Lexa: Lo siento Clarke, todo bien por acá, Monty me obliga a no contestarte, te odia un poco entiéndelo.

Clarke: Payasa, cuídate y come algo, te hará mal ir a dormir sin cenar.

Lexa: Como ordene jefa ;)

Me envió el emoji de un corazón y se desconectó, no voy a mentir, la quiero aquí con un paquete de pañuelos desechables, Monty no hace ese trabajo tan bien, se acostó sobre los papeles sucios con mocos ¿Será una señal de amor? Yo creo que sí.

Espero que tenga sexo desenfrenado y valga la pena su no-cita.


Me recosté en mi cama, no en la de la pieza amarilla, sino en la que es originalmente mía, desde el Domingo vuelve a ser completamente mía, es extraño no tener velas e incienso aquí, voy a comprar un camión de cada uno.

Cené las sobras del almuerzo, ánimos para cocinar no hay.

Sé lo que quieren saber, los besos con Clarke. Le di unas vueltas pero honestamente no tengo cerebro para eso. Ahora es cuando la rubia me diría que no tengo cerebro para nada. Solo sé que no van a repetirse.

Me estoy quedando dormida o algo así, no tengo sueño la verdad pero es como si mi cuerpo me gritara que tengo que dormir. Miro la muralla como si fuera algo interesante mientras Monty se limpia el trasero con la lengua a los pies de la cama, todo un talentoso. Por lo demás tuve que comprar una alfombra nueva por su culpa.

Es ese momento donde no estás dormida pero apenas estás consiente y creo que me volví loca o entró un violador porque siento que alguien está en la habitación, tal vez Monty se convirtió en humano.

Oh esperen.

Es… no puede ser, es Clarke.

-¿Mala cita?

-Eres idiota si creías que no iba a volver más temprano.

-Alex va a odiarme.

-Alex tiene que entender cuál es mi prioridad y ya, descansa Lex. –Me abraza por la espalda y me besó el hombro, intento mirarla pero estoy cómoda, solo veo que sigue vestida de chica en cita.

-Lindo vestido, apuesto a que te ves guapa de pie.

-Yo soy guapa Woods.

-Lamento haber arruinado tu…

-Tú no arruinaste nada, Alex arruinó mi tiempo con Lexa, debí dejarlo para fin de mes.

-Eres guapa pero no tanto como para que te esperen 15 días Griffin.

-Descansa Lex, mañana será un gran día. –Ahora me giro para quedar de frente, sigue maquillada, no sé por qué usa tanto maquillaje si se ve muy bien sin nada de él, los labios con brillo sí le quedan estupendos.

-Estoy bien, no necesito descansar -¿Qué? Tengo una reputación que cuidar

-Claro y… ¿las lágrimas en esos ojazos son señal de qué?

-Señal de genialidad.

-Sí claro, ven aquí. –Me abraza fuerte, escondo mi cabeza en su cuello y…

-Oye, ese perfume es mío, maldita ladrona ¿al menos fuiste al cine?

-Sí y pidió palomitas saladas, tú usas mi desodorante, cállate. –También su champú y sus cremas pero no le digan.

-¿Saladas? Uy, perdiendo puntos el Alex ese. –Les dije, es un idiota, otra vez: #TeamNiylah

-Al menos no pidió coca-cola light, eso solo lo haces tú.

-El azúcar te agranda las tetas, sigue así y… Gracias Clarke.

-Shhh –Ahora sí bajó el sueño, solo quiero descansar.

-Deberías cambiarte.

-Lexa por favor descansa, no te preocupes por tonterías.

-A la orden jefa. –Sonrío un poco, solo un poco.

-Buenas noches vaquera. –Y solo vuelvo a sonreír, la mitad de mi vida me cuida desde el cielo y la otra mitad desde la tierra.

Soy una chica muy afortunada.


Hola, hola! Iba a subir este capítulo hace dos días pero mi internet decidió que no, cúlpenlo a él no a mi.

Primero que todo, capítulo completamente Lexa para que así la conozcamos mejor ¿No la aman tanto como yo? Vamos, vamos, quiero saber qué piensan de su historia.

Segundo, quiero saber ¿Ustedes también son #Team Niylah? No sé pero #TeamLexaesmás lo mío.

Guiño, guiño.

Y por último quiero teorías sobre Alex ¿Es un idiota como dice Lexa o solo está celosa? ¿Será que tiene un maní? ¿Tendrá un voto de castidad? ¿Clarke de verdad quiere estar con él?

Vamos gente, comenten que quiero sus opiniones, el siguiente ya está en proceso así que espero subirlo pronto pronto.

*en cuanto al epílogo de Love in War: Estaba listo pero la tecnología me odia y perdí todo por no hacer caso a la señal de batería baja y no acostumbrar a guardar los avances en word. Lo estoy reescribiendo, soy una idiota, lo sé :'(

Hasta la próxima!