Secretos y Dolor Bajo la Luz de la Luna
Conan
Un par de días desde lo de Kid y Verona, todo pareció tranquilo a excepción de que a la ultima le había dado un catarro según ella "inaguantable" y una rara manía por llevar puesta la capa de él (Kid) en casa del profesor, pues por dicho resfriado no pudo ir a clases, un alivio para ella. Fui a visitarla y a darle una pistola de Mouri al profesor Agasa para que la reparara.
-¿Sigues aun con ese trapo?-le pregunte a la pelirroja con todo mi sarcasmo.
-¿Sigues aun con esos lentes "ojos de mosca"?-arqueo la ceja y sonrió- pues estamos a mano, si aun lo tengo es porque se lo devolveré, ¿contento?
-Dudo mucho que el regrese por esa capa-
-Tú a tus ideas y yo a las mías, en otras cosas, no puedo creer que Mouri te mande con una pistola, a ti "un niño inocente y sin malos pensamientos"-me despeina y se sienta en el sillón del living.
-Ya, cállate-le devolví la sonrisa.
-¿Terminaron con la pelea de hermanitos?-apareció Haibara con una revista en la mano.
-Y tú qué haces con esa bata, solía pensarlo pero nunca me imagine que en verdad fueras una científica loca-Verona puso cara de inocencia.
Ai casi la mata con la mirada, por mi parte trate de no reír para no llevarme la misma suerte.
-¡A! una cosa, Mitsuko me pidió que te entregara esto-saque de mi mochila una caja de chocolates.
-Mmj, no sé si reír o llorar… ¡ya se! Mejor me como los chocolates- los cuales no duraron ni 5 minutos.
-Listo Shinichi la pistola esta reparada, aunque no sé porque la necesita-la miro por un rato y la dejo en un mueble.
-La quiere para creerse 007-dijo Verona recostada en un sillón con cara de aburrimiento.
-Profesor, necesito esto-Haibara le dio una lista- quiero crear más antídoto, Kudo me ha estado molestando con eso toda la semana.
Verona me miro con cara de "te descubrí pillo", le dije a Ai específicamente que no le dijera a nadie en especial a la pelirroja, tal vez haría algo totalmente irracional, como ella.
-¡AAAAAAAYYYYYYYYY QUE ABURRIDO! Luego me cuentan como les va con el experimento, yo me voy a dormir, ya no aguanto la cabeza.
Haibara la miro unos segundos y su vista regreso al profesor, tome la revista que ella estaba leyendo y comencé a ver los artículos.
-Bueno, creo que podre conseguir todo esto para mañana, si quieres puedes avanzar algo del trabajo con los químicos del laboratorio ¿te parece Shiho?- ella asintió
Verona se detuvo, estuvo unos segundos en silencio hasta que por fin profirió palabra.
-Haibara, ¿Cuál es tu nombre?-hablo en voz baja.
-Shiho…-dijo dudosa.
-¡Tu nombre completo!-subió el tono repentinamente.
-Shiho Miyano-me miro fugazmente.
-Mmj, curioso es nombre lo había escuchado antes-camino hacia nosotros con paso lento-Creo que alguna vez escuchaste los nombres de "Clarisa y Roy"-Haibara comenzó a temblar, Verona se acerco al mueble donde estaba la pistola-espero que sí, porque… ¡POR TI MURIERON!
Verona nos tiro a mí y al profesor la capa de Kid, en cuanto me la quite de la cara, la vi apuntándole a Ai.
-Todo comenzó con tu nombre, mi papá había detenido un camión con contrabando de la organización, yo aun no era parte, los hombres dijeron tu nombre y mis padres se involucraron con ellos para alcanzarte, pensaban que si te atrapaban y te hacían hablar, atraparían a los demás…-tuvo una mirada de odio que jamás le vi a nadie.
-Iris, ¡basta ya no continúes con esto!-trate de acercarme.
Nos apunto y disparo dos veces, nos agachamos y los tiros dieron a la pared, esa misma mirada se volvió hacia mí.
-¡No interfieran!-nos grito.
-Yo, y-yo solo los vi una vez, y nada más-Ai intento defenderse.
-Sí, fue uno de sus primeros trabajos en la organización, me dijeron que tú con solo mirarlos, supiste de inmediato que eran policías, me hablaban mucho de ti y como te ayudarían pero cuando los atraparon, tu desapareciste te esperaron confiaron en ti, y solo desapareciste, te dieron una carta pidiéndote ayuda, contestándoles con tu huida.
-Lo siento, lo siento mucho-los ojos de Ai estaban rojos.
-Lo sientes, con un lo siento no los devolverás, no sé qué fue de ellos, no sé si enterraron su cuerpos, ¡si mi hermano está con vida!-por fin hablo de él-ya no podre hacer nada, no podre acompañar a mi hermano a la escuela, no podre tener una vida normal, ¡TU Y ESOS BASTARDOS ME DEJARON MUERTA EN VIDA!-grito con toda su fuerza.
Bajo la cabeza, las manos le temblaban, nadie dijo ninguna palabra era con una campo minado y las palabras fueran un paso a ellas.
-Prometí…le prometí a mi padre dos cosas, darle un tiro en la cabeza a Gin y a quien causo todo este infierno con solo su nombre…ahora, por lo menos cumpliré parte de mi promesa.
Le apunto en la cabeza, ya no podía quedarme sin hacer nada, me interpuse entre ella y Haibara, Verona forcejeaba y empujaba, le decía que parara, pero me escuchaba en ese momento no era ella.
Hasta que un ruido me desconcertó, ambos quedamos paralizados, un tiro se le había escapado, no lo sé pero no podía mirar nada que no fuera la angustiada expresión de Verona.
-No-dio un pequeño susurro ahogado.
Me gire y por suerte había dado en el piso, ella también había prestado atención al suelo y en cuanto me miro, le di con una aguja con somnífero de mi reloj, la atrape antes de que cayera, la mire unos segundos, me distraje por un ruido ahogado, Haibara cayó de rodillas y se abrazo a ella misma, con lagrimas desbordándose de sus ojos.
-Profesor ayúdeme, llevémosla a su cuarto-la levanto y nos fuimos.
Al acostarla vi un pequeño hilo saliendo que su frente… ¡DIABLOS ES SANGRE!
-¡Profesor, Iris está sangrando!, ¿Por qué?-
-¡Ooo! Vaya de seguro la herida se abrió-se acerco a ella tomando un pequeño botiquín.
-¿De qué habla?-estaba confundido.
-Veras Shinichi, el día después del viaje a las montañas, Iris-chan me dijo que tenía un pequeño problema y me mostro la cicatriz debajo de su flequillo…-saco algo del botiquín.
-Espere, espere, espere ¿Usted lo sabia…antes que yo?-lo interrumpí.
-Déjame continuar, cuando vi esa herida no estaba cicatrizando bien, de hecho estaba infectándose, me dejo curarla haciendo prometer que no te diría nada-enhebro el hilo y lo mordió.
-¿Por qué?-
-Porque me dijo que ya te había causado demasiados problemas y no quería hartarte con uno más-me miro algo severo.
-Una cosa más, porque no se notaba la sutura cuando vi su cicatriz-
-Porque lo cosí con esto-me mostro el hilo transparente-lo había inventado hace poco, después de un tiempo esto se desintegraría con antibióticos que ayudaría a la cicatrización, pero por lo ocurrido, no llego al tiempo y se rompió.
Baje la mirada, y la devolví al rostro de Verona, me quede así hasta que el profesor se había ido. Me iba cuando una pequeña brisa me alerto, estaba de espaldas a unos pasos de la ventana, logre hacer una sonrisa forzada y me di vuelta.
-Con que ella tenía razón-dije viendo la figura iluminada por la luz de la luna.
Era Kaito Kid, viéndome directamente sin esa sonrisa burlona, sentado de pintillas en la ventana.
-Así es, vine por mi capa-la sostenía con la mano derecha- y por algo más.
-Pues dilo, de seguro es la "Lagrima del Sol"-quite mi sonrisa-tómala y luego vete.
-Que equivocado estas, vengo por Iris-se puso su capa.
El sabe de Iris, trate de no mostrar impresión, pero por su expresión lo había notado.
-Ella nunca haría algo para dañar a alguien, y por lo que se nota jamás te haría nada, la conozco lo suficiente para afirmarlo, ha pasado por cosas dolorosas, aun más para llegar a esta situación, solo has esto…-me dio la espalda dispuesto a volar.
-¿Qué?-
-No le hagas daño, protégela-
Pro-protegerla, me dejo desconcertado. Ya se había ido dejando en el suelo una carta con ese típico dibujo, volví a mirar a Verona, puse un paño frio en su frente para que bajara su fiebre, tenía una idea, sabía que era arriesgada pero que daría resultado, deje la pistola cargada en el mueble y me fui, hable un rato con Haibara y fui a lo que más necesitaba y que dudo que tendría…un tranquilo sueño.
-.-..-.-.-..-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-.-.
NARRADOR OMNICIENTE
Kid volaba libre sobre Beika, con su capa devuelta, pensando en muchas cosas, sobre todo en su amiga de la secundaria que volvió a ver, como una niña.
-Iris…-suspiro pesadamente-¿Pero qué?
Un papel estaba en la capa, Kid lo tomo y comenzó a leer el mensaje escrito en el.
Tengo que hablar contigo, por favor veámonos en el café "Eclipse" a las 3 p.m, necesito ver a Kuroba no al ladrón del guante blanco, por favor
Iris
P.D: Mago pervertido
-Creo que tengo una cita, con una niña-Kid sonrió y siguió su vuelo.
