La suave sensación de sus labios me encendía poco a poco, el fuego que emanaba de nosotros era imposible de apagar, no podíamos soportarlo, queríamos más.

Entramos a la casa ignorando todo a nuestro alrededor, nuestros labios batallaban por querer probar más, mientras nuestros pies tropezaban con cada cosa.

- Joder -. Dijo en un momento de aire

- ¿Qué paso? - el chico contempló su pareja moverse a un lado del sillón.

- Nada cerdo, es solo que estos muebles estorban.

- Eso te pasa por... - no le dio tiempo de continuar volvió a besarlo con la intensidad de antes.

-Shhh, quiero escuchar gemidos no regaños.-

Lo llevo con calma hasta la cama dejando que cayera lentamente sobre ella. Yuuri solo se dejaba controlar por aquellas manos, quería recordar cada roce, aquel que había perdido tiempo atrás, y vivió meses añorando con volver a sentirlo. Buscaba con desesperación el volver a ser poseido, que Yuri volviera marcarlo de su propiedad.

Sólo y únicamente de él.

Yurio mantenía el dominio de aquellos juguetones labios, levanto la playera de su pareja para comenzar un nuevo caminó de besos por todo su cuello y hombros.

-Mmmmgh.! Yuri -.

- Ese es mi cerdito -. Lo dijo tan cerca de su oído que no pudo evitar estremecerse.

Era imposible contener sus gemidos, él sabía perfectamente como excitarlo, lo dominaba repartiendo pequeñas mordidas por todo su cuello, besos fugaces por su rostro y caricias suaves por su abdomen.

Yurio sentía un dolor en su miembro, su excitación aumentaba cada vez que escuchaba aquellos dulces jadeos acompañados por balbuceos de su nombre, quería ser lento y disfrutar con calma pero el placer era demasiado lo cegaba completamente.

Tomo las manos de Yuuri para guiarlas hacia su ropa, este entendió el mensaje y comenzó a despojalar mientras realizaba torpes y y suaves toques.

- Espera Yuri, no crees que vamos muy rápido.

- Mejor aún, así podemos repetir.-

Esas cuatro palabras surtieron efecto como un afrodisíaco. Se limitó a sentir como bajaba por su pecho hacia sus pezones.

- Yu- ri aaah aghh -.

Era el momento de que su lengua jugará así que comenzó a saborear a aquellos rosados botones, se movía alrededor de ellos, daba minúsculas mordidas, mientras sus sentidos estaban atentos a los súplicas de su amado.

Yuuri intento incorporar a su pareja. Era el momento de hacer algo por su erecto miembro, pero solo obtuvo un forcejeó.

- Lo siento, pero hoy no Yuuri. Hoy yo soy quien manda.

Prosiguió tocando aquel plano y bien formador abdomen, su mano derecha bajo lentamente hasta la cremallera ajena.Una vez libre, se limitó a tocar sobre la prenda, podía sentir lo duro de su sexo palpitando ante aquel inofensivo acto.

- Eso aghhh es tram-pa -. Bajo sus manos acariciando con pasión la espalda de Yuri.

- Que te dije cerdito, hoy yo mando. Levanta las manos y no hagas nada más o tendré que amarrarte.

Katsuki sintió el calor de sus mejillas ante la imagen de ser amarrado y déjalo a la merced de aquel rubio.

- ¡ahh!¿con que quieres intentarlo?, cerdo lascivo -

La excitación de Yurio se triplicó al ver cómo su pareja no denegaba la idea. Sin embargo al final el roce de sus manos sé detuvo destruyendo la posibilidad de un juego travieso .

- Que buen chico.-

Continúo acariciando su miembro, la idea de masturbarse juntos le parecía tentadora pero tenía mejores planes en mente. Algunos que llevarían a la locura a su pequeño cerdito.

Bajo su ropa interior permitiendo poder tocarlo con mayor libertad, Yuuri se mordía el labio inferior hasta el punto de sangrar no quería gemir más pero los espasmos de su cuerpo no se detenían.

- ¿Acaso no te gusta lo que hago?.- tocó su miembro desde el glande hasta sus testículos todo con una tranquilidad, mientras sus ojos se posaban en los de su amante.

- Cla-ro que no ¡mmghh!-

-Entonces porque no te escucho gemir, vamos mi amor. Quiero escucharte.

- Eres un sad.. ¡aaah!.-

Yuri continuo masturbando con mayor rapidez, podía ver como salía un leve líquido de el.

- Tal vez quieras sentir otra clase de toque. No te preocupes, yo me haré cargo.

Yuuri no entendía sus palabras, la cordura había muerto y la lujuria le decía que solo quería algo. Qué lo penetrara sin piedad.

No pudo más y soltó un gemido tan alto que sintió como resonó por toda la habitación, bajo la vista para observar como su amado rubio lamía lentamente su pene.

Inconsciente de sus actos movió su cadera, no podía soportarlo el cálido y húmedo interior de Yuri lo tentaba. Continúo con los movimientos, la tentación de penetrar su boca lo hacía gemir de placer y felicidad mientras un pequeño hilo de saliva brotaba de su boca.

- Si, si, sigue así Yuri ¡aaahhgg!

Se corrió en su boca sin la menor vergüenza, no podía ver imagen más linda que su rubio sonrojado ante tal acto.

- Vaya creo que ya te divertirse mucho. Es momento de que yo igual lo haga ¿no te parece?

Puso sobre la boca de Yuuri dos dedos esperando que usará su lengua en ellos. Una vez húmedos abrió paso nuevamente sobre las piernas de su pareja.

- Tienes un entrada tan linda.- Lo decía mientras daba delicados besos por toda su pierna.

- Yu- ri no digas..- quería negarse ante sus comentarios pero sintió la intromisión de sus dedos.

Movía su mano simulando que lo penetraba, ansioso por querer prepararlo cuándo antes, mando al carajo la calma e introdujo un tercer dedo observando cómo su pareja se arqueaba de placer.

- Dejémonos de estas cosas, ven aquí.

Bajo su pantalón dejando ver su miembro erecto.

- El pobre ha estado esperando. Así que...- lo introdujo de una estocada.- Tienes que complacerlo.

Yuuri gimió de dolor y placer sabía que su amado podía ser rudo o amable en este tipo de actos, más cuando se lo proponía. Sus jadeos hacían eco, aquella sensación lo estaba volviendo loco.

La habitación no era suficiente para cubrir sus gemidos, sus sentidos se alteraron, el placer carnal demandaba por más mientras su boca no dejaba de decir su nombre

- Si Yuri, si más.

Podía sentir como las paredes de su interior se estrujaban cada vez que salía y entraba aquel firme miembro.

Yuri uso su mano izquierda para atraerlo y besarlo, sus lenguas jugaban nuevamente impidiendo que las palabras brotaran.

Parecía un acto salvaje combinado con los suaves tactos que revelaban su amor. Acariciando cada centímetro de sus cuerpos, como si explorarán el mundo. Como si fueran su primera vez

La necesidad de volver a estar juntos había dejo de lado su alrededor, nada importaba solo el hecho de poner repetir este acto las veces que sean necesarias.

Sólo importaban ellos.

- Ahg.h.. aahgg Yuuri..., Yuuri te amo, te amo.

Un fuerte orgasmo los cegó, Yuuri volvió a correrse en el abdomen de su amado. Mientras sentía como un cálido liquido pasaba por su interior.

Sus respiraciones eran entrecortadas, Yuri cayó a su costado izquierdo mientras esperaba poder recuperar su aliento. La noche aún era joven y cómplice de su instintos.

Eran cerca de la madrugada cuando el sueño y fatiga se presentó. Los dos se encontraban posados en la cama, jamás había sentido tanta paz como la de aquel momento, sus respiraciones parecían sincronizarse, como si las penas y dolor jamás existieran en esa habitación.

Yuri respiraba apacible mientras sentía el cálido cuerpo de su pareja sobre sus brazos. Era cuestión de tiempo para caer ante el dios del sueño.

- Prometo solucionar todo.- comento Yuuri en susurro

- ¿Ehh? - dudo de sus sentidos, acaso el cansancio lo había hecho escuchar algo que no.- ¿de que hablas, Yuuri?

Intento escuchar su respuesta pero el sueño habia vencido. Quizá, sólo quizá había escuchado algo demás.

- No te voy a perder, Yuri.- contesto mientras unían nuevamente sus labios.- No de nuevo.

Eran cerca de las once de la mañana, un lindo chico de cabello castaño tarareaba canciones mientras preparaba el desayuno. Las secuelas de ayer le seguían doliendo pero eso no le impedía hacer unos ricos panqueques para ambos.

Escucho el sonar de la cafetera junto el crujir de una puerta, probablemente su pareja ya había salido del baño.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por el sonar del timbre, presuroso se acercó a la puerta mientras cuestionaba quien era.

El silencio fue su respuesta.

Se dispuso abrirla pero no había nadie. Dudoso de la situación volvió a cerrarla cuando su mirada se posó en un pequeño papel, algo no le gustaba de todo esto, pero decidió que lo mejor era ver su contenido.

O tal vez lo mejor era haberlo ignorado.

Bueno, bueno... Cómo verán es mi primera vez escribiendo este tipo de situaciones así que muchas cosas pueden que no estén bien redactadas (todo XD ) aún así espero les guste...