Es muy tarde.
Debería estar terminando mi tarea.
En lugar de eso mejor actualizo.
Disfruten.
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Capítulo 14: Temari Se Presenta: Una Escena De ¿Celos?
Jueves, medio día, la hora del almuerzo para los chicos de preparatoria. Naruto y Hinata se encontraban reunidos con sus "amigos" en una mesa a las afueras del comedor. Hacia buen tiempo, por tanto era mejor aprovechar el clima al máximo.
-Ah, que buen día hace hoy – Tenten alzó la vista al cielo y dejó que la suave brisa que corría acariciase su rostro.
A pesar de estar afuera se encontraban a la sombra de unos árboles.
-Cierto, este clima es excelente para entrenar todo el día, después de clases iré a correr – anunció Lee con su ánimo de siempre.
-Yo haré una pequeña parrillada con mi madre al volver – dijo Chouji.
-Siempre hace algo relacionado con comida – a Tenten, Ino y Sakura les corrió una gotita de sudor por la nuca.
-Pues yo prefiero tirarme a la sombra de un buen árbol en compañía de Akamaru y descansar – dijo Kiba – las clases están siendo pesadas.
-¿Y cómo no van a serlo si estamos a una semana de presentar exámenes parciales? – Ino le compartía de su almuerzo a Sai al tiempo que él la dibujaba con una sonrisa en su libreta de hojas blancas.
-Ah, ni lo recuerdes, Ino, que de solo pensarlo me abrumo – suspiró el Inuzuka.
-Deberías estudiar en lugar de quejarte – comentó Sasuke con su tono arrogante mientras comía.
-No te he preguntado tu opinión, Uchiha – Inuzuka le lanzó una mirada envenenada al azabache.
-Hmp – él solo se encogió de hombros.
-¿Cómo crees que te irá, Naruto? – Tenten vio al rubio, este dejó de comer su emparedado por un instante para responder con voz monótona:
-Supongo que bien – se alzó de hombros y bebió de su soda.
-Ah, sigues siendo igual de frio que hace unos días, Naruto-kun, deberías de ser un poco más alegre, sacar toda esa energía juvenil que corre por tus venas – Rock Lee le miraba con llamas de entusiasmo asomándose en sus negros ojos.
-Concuerdo con Lee, deberías de salir a divertirte más a menudo – añadió el gordito.
-Cierto, ahora que lo recuerdo, ¿qué les parece si este fin de semana vamos a el parque de diversiones? – propuso Sakura con un brillo de alegría en los ojos.
-¿Parque de diversiones? – Hinata habló con su delicada voz.
-Sí, este fin las entradas estarán al dos por uno y habrá un concierto al anochecer, pensé que sería grandioso ir todos juntos – prosiguió una sonriente peli rosa.
-¡Eso es fantástico! ¡Tenemos que ir! – Tenten lucía igual de feliz que Sakura.
-¡Cierto, nada como un buen día con los amigos para animarse! – gritó un entusiasta Lee abrazando a Tenten y a Kiba.
-En el parque de diversiones hay mucha variedad de comida, vamos.
-¡La montaña rusa es de lo mejor! – apuntó Kiba saliendo de su estado de flojera y separándose de Lee.
-Yo quiero entrar al túnel de los enamorados – Ino vio melosa a Sai – contigo – le señaló tocándole el pecho.
-Lo que tú quieras, preciosura – el pelinegro le besó la mano que lo señalaba con ternura.
-¿Vienes, Naruto? – ante la pregunta de Sasuke todas las miradas se concentraron en Uzumaki.
-No – contestó tajante.
-¿Por qué no? – Tenten le vio con un puchero.
-No quiero ir, no estoy de ánimos – Naruto continuaba comiendo como si nada de lo que hablaban fuese de su incumbencia.
-¿Y tú vienes, Hinata? – Sakura preguntó sin muchos ánimos y por cortesía, ella lo que deseaba era que salieran con Naruto como antes de que toda la tragedia de sus padres sucediese, que se divirtieran como amigos.
-Yo no lo creo – ella les sonrió con un gesto dulce – no puedo dejar a Naruto-kun solo en casa – contestó con sencillez.
-¿Por qué no? ¡Ni que fueras su niñera! – Kiba vio con enfado a Naruto.
-No, pero le prometí a Nagato-san que lo cuidaría –Namikaze sonrió de medio lado ante las palabras de su ángel.
-¡Oh, vamos! ¡Tienes que salir a divertirte de vez en cuando! – exclamó con una mirada extraña el castaño, la sonrisa despareció y Naruto apretó su puño izquierdo por debajo de la mesa, pasando desapercibido.
-Pero…
-Oh, Hinata, si Naruto se la pasa siendo amargado muy su problema, pero no puede amargarte a ti también – comentó Ino.
-Es que… – la chica continuaba intentando excusarse.
-Hinata-san, tienes derecho a salir a divertirte – sonrió Rock Lee – estamos en la flor de la juventud, ¡debemos aprovecharlo! – gritó entusiasta.
-….
-Hinata, vamos, yo puedo pasar a recogerte a casa de Naruto – ahí el ojiazul quiso matar a Sasuke. ¿Cómo es que hasta él se confabulaba en su contra? Le reclamaría sin duda alguna.
No, no lo haría, no tenía derecho, después de todos los problemas que le causó hasta hace unos días.
-Pero, de verdad que yo…
-¡Hola, chicos! – una voz femenina les hizo dejar su conversación y mirar en dirección a la salida o entrada de la cafetería: una chica de buen cuerpo, cubierto por una blusa azul con escote y unos pantalones ajustados color arena, cabello rubio atado en cuatro extrañas coletas, ojos verde intenso y piel un tanto morena venía en su dirección; arrastrando de la mano a un sonrojado Shikamaru.
La chica les dedicaba una radiante sonrisa.
-¡Temari! – dijo Chouji con una sonrisa gentil.
-¿Qué hay Chouji? Veo que no paras de comer – le sonrió divertida al ver toda su bandeja llena de comida.
-Siempre hay que comer bien – respondió el otro.
-Jajajaja, claro – la rubia dejó de sonreír para mirar a Naruto y a Hinata – supongo que tú eres Naruto – le dijo con esa sonrisa, plantándose delante de ellos.
-Sí, ¿por? – el rubio arqueó una ceja.
Si bien conocía a la chica de vista, él jamás había cruzado palabras con ella hasta ahora. Era desconcertante.
-Nada, tenía curiosidad, Shika me contó que una amiga suya estaba viviendo en casa de un chico "problemático" y tuve curiosidad de saber quiénes eran así que heme aquí – explicó rápidamente y señalando al pelinegro con la mirada al mencionar su nombre para después volver a mirar a los chicos.
-Mmm – Naruto desvió sus ojos y continuó comiendo.
-Vaya, sí que eres frio – suspiró la chica – yo recordaba que eras un poco más alegre pero… – se encogió de hombros antes de cambiar de lugar sus ojos para encarar a Hinata – tú debes ser Hinata.
-Así es – sonrió con dulzura.
-Vaya, sí que eres bonita.
-Gracias.
-Mi nombre es Sabaku no Temari – le tendió la mano y Hinata la estrechó.
-Un gusto conocerla en persona, Temari-san.
-Lo mismo digo, Hinata. Y bien, ¿qué hacían antes de que llegásemos? – se sentó al lado del Uzumaki jalando a Shikamaru a su lado en el proceso, les vio a todos con una enigmática sonrisa.
-Intentábamos convencer a Naruto y a Hinata de que aceptaran ir al parque de diversiones este sábado – explicó Sai con su una sonrisita falsa en el rostro.
-¿Parque de diversiones? Suena bastante divertido y emocionante – la rubia continuaba con su sonrisa.
-Más bien problemático – dijo sus primeras palabras del día Shikamaru, ya recostado en la mesa.
-Oh, Shikamaru, no seas aguafiestas – regañó Temari, el moreno solo escondió su rostro entre sus brazos y cerró los ojos, ocultando su leve sonrojo ante el dulce puchero que la rubia le dedicase. ¿Cuándo dejaría de enamorarlo?
-¿Quieren venir también? – ofreció Tenten.
-¡Claro! – Temari sonrió más.
-Paso.
-¡Vamos, Shikamaru! ¡Será grandioso! ¡Por favor! ¿Sí? Por mí, mira que me he portado bien estos días y no me he metido en problemas, anda, ¿sí? ¡Por favor! – Temari le sacudió y él le vio el rostro, tan linda y problemática; pero tenía razón, no se había metido en problemas desde hacía un buen rato y se merecía un premio, aquella salida parecía ser el adecuado.
Sería como una cita. Se sonrojó un poco avergonzado de sus enredados pensamientos antes de chistar y decir:
-Está bien, mujer problemática.
-¡Yupi! ¡Iremos al parque de diversiones! – Para ser una chica universitaria sí que era muy infantil y escandalosa – ¡Gracias, Shikamaru! – le estrechó en un abrazo que parecía quererle sacar todo el aire al pobre joven sonrojado ante el gran contacto físico que mantenían.
-Hmmm, de nada – ella dejó de abrazarle y le dedicó una sonrisa, sin darse cuenta de lo que había provocado en su guardián.
-Naruto, Shikamaru y Temari también vienen, ¿pueden dejar de ser unos aguafiestas y unírsenos? – Sasuke vio a su mejor amigo, interrogante.
Naruto le vio a los ojos y pudo ver lo que otros no. Sasuke estaba ansioso por volver a salir como antes, por volver a compartir momentos todos juntos, momentos de alegría, ir por ahí fastidiándose mutuamente pero sin dañarse (al menos no emocionalmente porque si se hablaba de golpecitos y rasguños), aunque no lo dijese se notaba en sus ojos ónix lo mucho que echaba mucho de menos aquellas tardes de compañerismo.
-¿Naruto? – todos se le quedaron viendo. Él desvió la vista hacia su ángel, quien se limitó a darle una sonrisa de "puedes hacer lo que gustes, todo irá bien".
Suspiró profundo, pensó en que tal vez le vendría bien a Hinata divertirse un poco como humana y salir del encierro involuntario al que la tenía sometida debido a su anti socialismo, por tanto:
-Ya, de acuerdo, vamos al dichoso parque.
-¡Sí! – los chillidos de Temari, Tenten, Ino y Sakura, junto con el grito de euforia de Kiba, se escucharon por todo el lugar. Sasuke sonrió de medio lado, al igual que Shikamaru.
-¡Verán que será muy divertido! – dijo Sakura.
-¡Por supuesto que lo será, Sakura-san! – Lee asintió con rapidez y energía.
-Comeremos de todo.
-¡Y nos subiremos a todos los juegos sin duda! – a Tenten le salieron estrellitas en los ojos de la emoción.
-¡No se olviden del fabuloso concierto! – Kiba estaba feliz por salir con todos.
-Gracias, dobe – susurró Sasuke, Uzumaki le vio confundido.
-¿Por?
-Nada del otro mundo, creo que por al fin salir un poco de tu burbuja antisocial – se burló un poco.
-Hmp – Naruto se terminó su soda.
-Hinata, veras que el parque de diversiones será lo máximo – Temari hizo a un lado a Naruto y se sentó junto a la chica.
-¡Oye! – Naruto se sostuvo de la mesa para no caer y le lanzó una mirada no muy amistosa a la joven, quien continúo sin ponerle atención.
-…Todo está lleno de luces y colores, venden un montón de cosas deliciosas y los juegos mecánicos son muy emocionantes – explicaba, estaba al tanto de la situación de la chica ojiblanca, Shikamaru no se la había podido ocultar, ¿cómo guardarle secretos a la persona que más amaba en el universo? Imposible –…y si te da miedo subir a alguno, puedo subir contigo o decirle a Naruto o Shikamaru que te hagan compañía o…
-¡O puedes ir conmigo! – Kiba apartó a Sasuke de un manotazo, pues el azabache se encontraba sentado del otro lado del ángel.
-¡Oye! – al igual que Naruto, Sasuke fulminó con la mirada al Inuzuka.
-¿Eh? – las risas alegres y los planes se detuvieron al ver a Kiba demasiado cerca de la chica.
-Sí, Hinata, puedes venir conmigo, verás que nada te pasa. Yo te cuidaré muy bien – tomó la mano de Hinata, sonrojándola levemente y haciendo a Naruto apretar de nuevo su puño izquierdo bajo la mesa, cosa que no pasó desapercibida para el joven Nara ni para Sasuke.
-Emm…
-Es más, ¿por qué no consideramos la salida del sábado como una cita tuya y mía? – Kiba decía con voz galante y mirada seductora, sin poner atención a la taladrante mirada de Uzumaki que se clavaba en él.
-¿Eh? ¿Cita? – otro leve sonrojo cruzó el rostro angelical, no sabía mucho sobre citas humanas y, bueno, algo le decía que no quería una con Kiba; es más, si se lo preguntasen, preferiría una con Naruto. Se dijo que eso estaba mal mentalmente, aunque una parte muy pequeña de ella le contradijo.
-¡Sí! ¡Una cita! ¡Tengamos una cita! – el chico estaba exaltado y hacía caso amiso al aura impaciente y peligrosa que comenzaba a emanar Naruto.
-Kiba… – Sasuke uso un tono de advertencia, que otros no se dieran cuenta de la mirada y expresión corporal de Naruto no significaba que él lo iba a pasar por alto, después de todo era su mejor amigo y lo conocía como a la palma de su mano a pesar de todo lo que había sucedido.
-Te puedo ir a traer y luego a dejar y…
-Kiba… – esta vez Shikamaru se unió a la advertencia de Sasuke, aunque Nara lo dijo en un susurro; pero el tipo seguía con su habladuría.
Los nudillos de Namikaze se estaban poniendo más blancos a cada segundo por la presión que estaba ejerciendo al cerrar su puño de manera tan ¿furiosa?
-…iríamos de la mano, te compraré lo que quieras – al parecer el Inuzuka estaba muy empeñado en conseguir esa cita.
-Kiba… –Sasuke habló de nuevo, notaba como la tensión de su mejor amigo iba en aumento a cada segundo, y que casi podía ver saliendo rayos de sus ojos azules y el aura negra y roja a su alrededor.
Conociéndolo como lo conocía podía decir que ¡Naruto estaba celoso!
¡Celoso! No se lo podía creer del todo pero así era.
-Ah, esto se pondrá problemático, espero que Hinata-sama se dé cuenta de lo que ocurre – Shikamaru miraba la escena, nervioso, podía ver exactamente lo que pasaba en la mente del chico rubio y no eran precisamente cosas muy buenas, a menos que despedazar al castaño fuese algo bueno.
-…a lo mejor descubres que te gusto y nos hacemos novios y luego… – pero el chico fue sacado de su nube de fantasía por el puño derecho de Naruto estrellándose en su cara.
-¡Kiba! – Chouji e Ino se pararon a auxiliarle.
-¡¿Qué rayos te pasa, Naruto?! – dijeron Sakura y el Inuzuka al mismo tiempo, uno con la mejilla roja y un hilito de sangre recorriéndola. Sus ojos parecían brillar por lágrimas contenidas.
Namikaze se quedó en blanco un momento, procesando las cosas, ¿qué mierda había hecho? Ok, quedaba claro, había golpeado a Kiba en el rostro, ¿por qué?
-Naruto-kun – la mano de Hinata bajando su puño y sus ojos interrogantes le hicieron reaccionar.
¡Demonios! ¡Había golpeado a Kiba solo porque le coqueteó a SU ángel! Se maldijo una y mil veces.
-Naruto, ¿qué ocurre? – Iruka, su maestro favorito se acercó corriendo, deseando evitar un grave conflicto que dificultara la estadía en el colegio al rubio.
-Naruto – Sasuke le miró.
Namikaze se destensó un poco, tomó su mochila, apartó a Hinata, a su maestro y a su mejor amigo lo más suavemente que pudo tomando en cuenta su estado de total confusión.
-Perdone, Iruka-sensei – murmuró antes de salir disparado del lugar.
Al diablo los regaños que tendría luego de eso, al carajo los insultos que le lanzaba el Inuzuka, que se vayan al demonio los profesores que alcanzaron a ver algo y los demás mirones, le valían los llamados de Sakura, que se jodan Sasuke y sus respectivos hermanos mayores al darle los próximos sermones, él lo único que quería ahora era escapar de ese sitio, huir a lo que acababa de pasar, a lo que acababa de experimentar. Huir, irse lejos, muy lejos y pensar. Pensar en eso. Pensar en que él golpeó a Kiba porque ¿le dieron celos? Porque eso fue, ¿no? Celos.
Apretó los puños hasta dejar blancos sus nudillos otra vez y apresuró el paso.
Antes de darse cuenta ya estaba corriendo fuera del instituto, antes de siquiera reaccionar ya se encontraba esquivando personas por la acera y yendo tan rápido como podía, cuando lo notó ya jadeaba de cansancio y estaba dirigiéndose a uno de los lugares que antes visitaba. Cuando fue consiente ya había comprado algo de droga y una botella de vodka.
La garganta reseca, su cuerpo sudoroso y su cabello rubio moviéndose con el viento, Naruto no dejó de correr hasta estar muy alejado del accidente. Se metió en un callejón oscuro y solitario y, recargándose en la pared, permitió que el aire llenara de nuevo sus pulmones, cerró los ojos jadeando, intentando recuperar el aliento, sentía su pecho arder de manera tremenda; abrió de nuevo los ojos solo para ver las pastillas de droga y la botella de vodka. Se quedó viendo ambas cosas con un deje de inconciencia, ¿qué mierda hacía con eso?
-¡Maldición! ¡No lo soporto! – destapó la botella con el contenido alcohólico y le dio un buen trago cerrando los ojos, sintió el líquido quemarle la garganta mientras bajaba.
Comenzó a relajarse un poco más, pensaba que todo ya estaría en segundo plano y, dentro de poco, nada importaría: ya no habrían absurdos pensamientos en su mente, ni estúpidos sentimientos floreciendo en su interior. Si, pronto aquello pasaría; pero algo no andaba bien, nada bien. A su mente vinieron los rostros de sus padres, su hermano, su mejor amigo y el de Hinata, su dulce voz resonó en su cabeza:
-No lo hagas, Naruto-kun - abrió los ojos de una, ¿qué mierda hacía?, se repitió.
Dejó de beber de un golpe, miró las pastillas y el alcohol.
-¡Maldición! ¡No puedo! ¡No puedo! ¡NO PUEDO! – lanzó la botella y la droga al suelo, el cristal se hizo añicos al contacto. Naruto metió su rostro entre sus manos y jadeó desesperado - ¡Maldición! – tiró de sus cabellos y exhaló profundo, muy profundo.
Golpeó la pared que estaba a su espalda con su mano izquierda, con tanta fuerza que se hizo daño, escuchando sus huesos crujir y viendo la sangre brotar al traspasar la piel, tal vez se había roto algo; pero no dolió…no dolió en absoluto.
¿Por qué no dolía?
Maldita sea, no dolía porque eso no importaba, porque lo único que importaba es que había estado a segundos de recaer por completo, de volver a su estúpida forma de vida. Suspiró de nuevo y le echó otro vistazo a la droga y el vodka, ahora tirados en el suelo.
-Mierda – bajó la cabeza, apenado, y metiendo sus manos en los bolsillos del pantalón salió de aquel lugar dejando atrás una botella de vodka rota y unas pastillas de éxtasis tiradas.
Esta vez había estado cerca…demasiado cerca.
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Call me Tris: jajaja, tu comentario me hizo reír y muy feliz. Lo siento, tu "petición" fue difícil de lograr.
Akime Maxwell: Shikamaru y Temari tendrán más historia, como puedes ver. Los momentos Naruhina se van dando poco a poco.
NaruHina The Last: gracias, en serio. Lamento la demora en las actualizaciones.
J. A. Uzumaki: lamento generar más dudas que respuestas. Gracias por seguir la historia. Besos de vuelta.
Agualuna: me pareció adecuando que Shikamaru participara de esta manera en la historia, no sé si los momentos de estos dos sean suficientes para ti, pero si tendrán su relación. Ni Naruto ni Hinata tienen en cuenta que pasa, jaja. Gracias por los ánimos.
~o~o~o
Como dije, debería estar terminando mi última tarea para mañana, o eso pensaba hasta que me acordé que no había actualizado. Decidí que era mejor no hacerles esperar más.
Información: LAS ACTUALIZACIONES SERÁN LOS DOMINGOS. Es mi único día libre, al menos por ahora; sin embargo, si la situación se presta, actualizaré entre semana de vez en cuando. Esto es porque debo revisar y corregir errores antes de subir el capítulo y eso lleva un poquito de tiempo. Espero puedan comprenderlo.
No tengo más por decir. Debo volver al deber.
Gracias por leer, hasta la próxima.
