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Levanté la cabeza, después de descansar algunos segundos. No sabía que el departamento de Cullen tenía un pequeño balcón que comunicaba a las escaleras de emergencia. De tal manera que todavía tenía que saltarme la barda del balcón y caer sobre el metal de las escaleras. Estaba segura de que si lo pensaba dos veces, no sería capaz de hacerlo.
Me subí y evité mirar abajo. Sabía que no estaba en los primeros pisos y que debajo de mi, existía solo el suelo pero muy lejos. Tuve el impulso de retroceder y aceptar mis culpas. Creo que he perdido un tornillo.
-¿Qué diablos haces ahí trepada?- aquella voz. Me giré, asustada y vi a Cullen, mirándome confuso
-Yo..- quise responder pero mi pie izquierdo (el mismo que ya había maltratado mucho) resbaló con algo y sentí el aire en mi nuca. Nunca sabré lo que quería decir. Me esforcé en cerrar los ojos, en vano. Vi su mano extenderse pero no fue lo suficientemente rápido. Estaba cayendo e iba a morir y mi última persona a ver había sido Edward Cullen.
Genial.
Twilight no es mio ni sus personajes. Yo solo creo las situaciones y los escenarios de esta historia.
Capítulo 13
Los engaños no son buenos para ti
1era parte
Nunca imagine que la muerte se sentiría tan cómoda. Abrí los ojos y nada parecía haber cambiado. Los autos y las personas pasaban por la calle sin prestarme atención. Por fin había descubierto que seguía después de la vida. Pero ¿Dónde estaban los ángeles guardianes, los coros celestiales o el infierno esperándome?
Observé que mis manos tenían algunos rasguños pero no estaba tan mal como habría creído. Un quejido sonó muy cerca de mí. En definitiva, aparecería el ángel guardián que me llevaría a un estúpido viaje versión Scrooge en Navidad.
-Isabella- la voz era amortiguada y sonaba como si estuviera atravesando un lago túnel para encontrarme
-¿Dios? –
-Isa..bella-
-¿Qué deseas?-
-Quítate…de…encima-
-¿Disculpa?- esa era una extraña petición, hasta para dios.
-Aquí..abajo-
Aplastándolo con la mayor parte de mi cuerpo, estaba Cullen. Me costó un minuto o dos, considerar y rechazar la idea de que había matado a Cullen y debía convivir con el hasta el infinito. Fue tan absurda la explicación, que pase a la segunda opción: Ambos estábamos vivos.
-Oh, lo lamento- me levanté abruptamente y ¡Demonios! Grité. Mi pie se dobló al instante y caí sobre el chico de nuevo. –Mi pie-
-No me puedo mover...-
-¡Tampoco yo!- lo escuché suspirar y con cuidado sacó sus manos y tocó mi pierna
-Aleja tu sucia mano de mí o te rompo la nariz-
-Solo trato de ayudarnos ¿sabes? Un gracias no estaría tan mal.. ¿Qué demonios tratabas de hacer?- Me negué a darle explicaciones porque hasta para mi resultaban estúpidas. Sacó sus piernas por debajo de las mías, dejándome en el suelo –En vista de que no dirás nada, adiós- levantó la mano, se sacudió el polvo y se giró hacia la esquina. Podía ver que tenía su camisa sucia y desgarrada en varios lugares, con pequeñas manchas de sangre. ¿Qué tanto había recibido del golpe?. También aprecie que cojeaba de un pie y mantenía un brazo recto. Pero más recaí en el hecho de que me había dejado ahí tirada, sin poderme parar. Pese a que le hubiera podido gritar y obligarle a ayudarme, mi orgullo, de nueva cuenta, me lo impidió.
Me cruce de brazos mientras me duró el berrinche y cuando lo vi irse, suspiré. Observé que yo tampoco había sido salvada de los rasguños, miré mi pie derecho con resentimiento y procedí a palparlo. Ni siquiera lo logré. Solté un grito de dolor y lo deje ahí. La pierna izquierda funcionaba bien, un poco magullada pero nada grave. Me impulsé con ella y como pude me arrastré a algún arbusto cercano. Podía servirme de apoyo para levantarme y llegar al departamento. Pero ¿Cómo subiría todas esas escaleras? ¿Tendría que subir por el elevador? De repente, no supe si por esa causa o por consecuencia de la caída, vomité.
-Vaya, parece que la princesita, está peor-
Inspiré y retuve el contenido hasta girarme hacia donde la voz provenía. Cullen me miraba interrogante.
-Largo, puedo arreglármelas sola-
-Puedo ver eso, vamos- alargó una mano hacia mi
-No- me negué. Su boca se frunció. Ahí me di cuenta que su cara estaba libre de polvo y tierra y que su camisa era nueva -¿Te cambiaste?-
-Me pase casi dos semanas intentando que te fijaras en mí. Hoy lo haces y ni siquiera de eso me puedo aprovechar-
-Bastardo-
-Vamos, chica. No pretendo dejar basura afuera de mi edificio-
-¿Qué paso con tan linda dulzura hacia tus mujeres?-
-Tú no eres mi mujer, además ya vimos que eso no funciona contigo así que de ahora en adelante, iremos por otra estrategia: La fuerza-
-No me intimidas-
-Quizás no..-se inclinó hacia mí y alzó su mano sobre mi cabello. Pensé que haría algo pero solo se limitó a quitar hojas secas –Quizás si- su sonrisa se hizo más amplia y grité de dolor cuando el peso de su mano cayó sobre mi pie herido
-¡Quítalo!- seguía gritando porque la verdad dolía un infierno.
-Lo hare si te portas bien como niña buena y haces lo que te digo-
-¡No me voy a acostar contigo!-
Está vez el soltó una carcajada –Ya lo sé, amor. No es necesario que el embarazo se haga público- no entendí a que se refería cuando se hizo a un lado. No sabía en que momento había llegado una ambulancia y los paramédicos junto a algunos curiosos, me miraban fijamente con diversión. Enrojecí y en mi enojo, me puse de pie con rapidez. Fue lo peor que pude haber hecho, mi pie se dobló haciéndome gritar de dolor y caer de vuelta al suelo, o eso creí. Había cerrado los ojos por inercia y cuando los abrí, sentí que mi cuerpo flotaba.
-¿Qué diablos haces? ¡Bájame!- grite cuando me di cuenta que mi "flote" se debía a que me cargaba entre sus brazos hacia la ambulancia. De cerca, pude ver que si tenía algunas heridas y su rostro parecía expresar ese dolor. Cargarme le estaba empeorando el brazo. Hasta que estuve en la ambulancia, me dejo recostada sobre la camilla y tomó asiento a mi lado –Lárgate, con traerme haces suficiente-
-¿Quieres callarte por un minuto, Isabella? Vamos al hospital- La forma en que lo dijo, claramente me dejo sin palabras. Se escuchaba molesto, cansado y sin la típica bromita que soltaba tras alardear.
En cuanto llegamos al hospital, la sala de urgencias estaba llena. Nos ordenaron esperar. Ya había tarareado todas las canciones de mi celular y el dolor solo estaba empeorando. Bajé la mirada a mi tobillo solo para verlo convertido en una bola enorme -Oh mierda- Ni siquiera los paramédicos pudieron contra toda la gente que repentinamente, había decidido enfermarse. Tan solo me indicaron lo mismo de antes y paciencia.
-¿Qué? ¿Duele?- sus ojos me miraron con nerviosismo. La fría reacción de Cullen en la ambulancia se había sustituido por un chico inquieto. Era obvio que jamás había lidiado con algo así.
-Mi pie ¡No lo veo!- expresé con dramatismo y cierta intención. Su cara palideció una octava y comenzó a buscar ayuda rápidamente, sus ojos moviéndose de mi pie a las enfermeras, sin nadie que nos dijera nada -Ok, guarda la calma- me dijo aunque era claro que él la necesitaba más que yo -Respira profundo, inhala y exhala, inhala y exhala- según decía, iba repitiendo su ejemplo. Alcé una ceja -¡Solo hazlo!- estaba rayando en lo histérico
-Oye...-
-Respira, todo estará bien- de la nada, me vi acunada entre sus brazos. O mejor dicho, mi cabeza se aplastó contra su pecho y escuché su corazón latiendo a mil por horas. Si no se calmaba, sería él, quien sufriría un infarto -Inhala, exhala...-
-¡CULLEN!- grité cuando era obvio que no me iba a dar oportunidad de hablar
-¿Si?-
-Esas respiraciones sirven para el parto ¡No para fracturas!- me deshice del abrazo y le miré, enojada
-Oh, cierto- se pasó una mano por el cabello –Espera un momento, no te vayas a mover de aquí, buscaré a alguien-
Enarqué una ceja, ¿Moverme de aquí? Que gracioso, ¿Dónde iría con el pie herido?. Suspire mientras veía la inflamación de mi caída. Había actuado de forma tan estúpida y lo que más quería evitar era a la persona que estaba hace segundos sentada a mi lado. Me sentía avergonzada, furiosa conmigo misma ya que tenía que admitir que había sido amable de su parte el traerme hasta aquí. Rayos, no quería deberle nada a este tipo y ahora..
-¡Isabella!- levanté la cabeza cuando escuché su voz -¡He conseguido a un doctor!- dijo emocionado. A su espalda, vi a una enfermera morena que lo miraba embelesada, casi fantaseando con un vestido de novia y canciones de amor. Pobre ilusa, no sabía que había sido utilizada. Así que a eso se había referido con buscar a alguien.
-No está bien usar a la gente- le mencioné cuando me cargo de nueva cuenta, esta vez no puse objeción porque tampoco podía darme el lujo de pedir una silla de ruedas por algo que podía ser un simple esguince. Habían casos peores que el mío.
-No lo hago, ellos solo reaccionan así a mi presencia-
Me coloco con cuidado sobre la cama y se quedó de pie, mirando a la puerta con desconfianza.
-¿Quieres el número de esa enfermera, no es así? Lástima que no puedes-
Me miró sin entender –Tenemos una apuesta corriendo todavía por si lo has olvidado, galán. No puedes acostarte con nadie- Eso pareció mejorar su humor y la antigua preocupación paso a ser diversión.
-Ni tú-
-Como si necesitara de eso para ser feliz-
-Lo necesitas más de lo que crees. Un buen hombre y una gran noche de sexo y serias la mujer más feliz del mundo-
-¿Y tú te pones como candidato principal?-
-Es mi deber auxiliar a pobres almas mientras mi espíritu lo soporte-
-Pues asegúrate de no ayudar tanto, no te vayas a gastar antes. Ya sabes lo que dicen "Quien mucho alardea…- miré su entrepierna con una sonrisa –Pobrecillo-
De repente, fui empujada hacia atrás y antes de que pudiera reaccionar, la mano de Cullen se deslizaba por debajo de mi blusa mientras su boca comenzaba a hacer un recorrido por mi cuello -¡Suéltame!-
-Vuelve a decir eso y no creo que sea necesaria la apuesta para lograr mi objetivo-
-Quítate de encima o quebrare ese brazo tuyo-
-Te dije que intentaría ahora con fuerza. El sexo violento no era lo que tenía en mente pero podríamos probar-
-Amor joven, que tierno ¿No te parece, Jasper?- alcé mi cabeza
-¡Alice! ¿Qué haces aquí?-
-Vine a ver como seguías, Edward me avisó pero veo que estas muy bien- Oh no, esa miradita de "cuéntame detalles" saltaba a la vista
-No saques conclusiones apresuradas. Tú, quítate- Cullen sonrió con menos soberbia y se deslizó lejos de mí, cosa que agradecí. Su tacto todavía lo sentía sobre mí y me provocaba náuseas. El doctor entró antes de que ella pudiera agregar algo y procedió a hacerme pruebas. Horas después, revisiones y radiografías más tarde, llegó al consultorio de nuevo.
-Su lesión no es tan grave- Suspiré y casi salto de gusto –Pero tendrá que usar un yeso-Oh genial, mi gozo en un pozo.
-¿Qué? ¿Y cómo voy a caminar?-
-Tiene que mantener reposo-
-¿Y la universidad? ¡Está loco!-
-Srita. Si no se cuida, será peor o bien podría, alargar su estadía en el hospital-
-No me quedaré aquí-
-Bells, no seas testaruda. Además Edward te cuidará-
-¿Qué?-
-Bueno, yo estaré ocupada y Jasper trabaja, además él se ha ofrecido- Por supuesto, el lindo príncipe de caridad. Le dirigí una mirada asesina que él me contestó con un guiño.
-No te preocupes Alice, cuidaré de Bella en todo momento, seré su sombra por.. ¿Cuánto tiempo doctor?-
-Regresara en 2 semanas para ver la mejoría de la herida y saber si se retira o se deja por otra semana-
-En ese caso, estaré encantado-
-Doctor- inquirió Alice -¿Ella podrá caminar?-
-Con muletas, claro que si-
-Entonces, digamos que no es excusa para no salir- Miré interrogante a Alice. ¿A qué se refería?
-Ciertamente- ella me sonrió
-Entonces, ¡No hay problema con que seas mi modelo, Bells!-
-Dije que no lo haría-
-Pero Bells-
-No- me negué una y otra vez –Sabes mis razones-
Jasper se acercó a mí y me susurro al oído –Si estás con Alice, no tendrás que ver a Edward al menos una semana por las preparaciones-
-Acepto- dije casi de inmediato y Alice saltó de gusto. En su lugar, yo miré a Jasper quien aunque sonreía, me miraba con atención. Él sabía que era mentira. Tenía que hablar con él y pedirle que no le dijera nada a ella. No me lo perdonaría.
-Bienvenida a casa-
-¿Por qué estoy en tu casa de nuevo?-
-Es más fácil trasladar tus cosas aquí que las mías, además hay menos escaleras-
-Me largo a mi departamento-
-Jasper trajo tus cosas- me dijo señalando una maleta al fondo del pasillo
-Él sabe que nuestra amistad es un farsa ¿lo sabias?-
-Lo imagina, siempre ha sido muy perceptivo-
-¿Por qué no me lo dijiste?-
-Quería que se convenciera de la mentira por tus reacciones pero al parecer eres una pésima actriz-
-Cállate o te golpeo con una muleta-
-Inténtalo, me moriré de risa cuando te caigas al piso-
-¡No lo hare!- grité pero sostuve con más fuerza mis muletas. Tenía tanta razón. El timbre de la puerta sonó al mismo tiempo que mi teléfono. Ambos nos miramos confundidos y después de pasarme mi celular, se acercó a la puerta para abrirla.
Por el rabillo del ojo, vi la expresión de sorpresa combinada con disgusto en su rostro. Era una especie de disgusto distinto al que cuando discutía conmigo.
-¿Hola?-
-Ah, ¿sí? ¿Quién habla?-
-Vaya por fin me escuchas, Bella-
-¿Quién es?-Se escuchó una carcajada con falsa alegría.
-Soy Tyler-
-¿Cómo conseguiste mi celular?- pregunté con malhumor. No había tenido tiempo de pensar en él con el accidente. De pronto, el dolor de cabeza había aparecido. Tyler: El primer chico que había rechazado cuando me invitó a salir. No habia terminado bien desde entonces y de repente recibía notas de él, insultándome. Cosas que pasan.
-Contactos míos-
-Voy a colgar-
-Acabo de verte entrar con Cullen a un mismo departamento ¿Es lo mismo que creo?-
-¿Andas espiándome?-
-Entonces es cierto. La recatada Bella se volvió una más del sequito. Apuesto a que todos estarán tan emocionados de saberlo-
-No es tu asunto Tyler-
-Ciertamente no pero tu rechazo debe ser cobrado caro-
-Esp..- la línea se había cortado. Rayos, ahora sería expuesta como la nueva conquista de Cullen y Alice descubriría que la engañe. Me giré hacia la puerta donde todavía él hablaba con alguien, lo veía hacer ademanes con dificultad y recordé un detalle: El no había atendido sus heridas.
-No y es mi última palabra- azotó la puerta y cerró con seguro como si quisiera asegurarse que los problemas no entraran.
-¿Estas…-
-Sí, no es nada- tiró el control de la tele en mis manos –Diviértete y llama cuando tengas hambre-
-Pero..- no había terminado de hablar cuando escuché el portazo de su puerta y el seguro colocado. ¿Qué había pasado?
He vuelto por fin!. Se que no he actualizado en más de 1 mes (2 meses creo) pero tuve muchos problemas que no sabri por donde empezar. Primero muchas tarea, después mi computadora murio ( a lo cual una mala noticia, unos capitulos ya casi terminados de la historia se perdieron, situaciones emocionantes se fueron al caño y otros fragmentos..¿recuperarlos? No se pudo), asi que lamento ese inconveniente, me dolio mucho no poder recuperarlos, habia puesto muchas cosas importantes, fragmentos, que desgraciadamente no estaran en la historia. También cai enferma casi 2 semanas y para el colmo, tuve una horrorosa semana de examenes, no dormia y si cerraba los ojos un minuto, tenia que evitarlo para estudiar. Ha sido un tiempo de locos. No pensaba actualizar pero me puse las pilas y aqui ando a las 2am. Si, estoy loca. En fin...
¿Que les parecio? Se que querian mas largo pero mi cerebro no da para mas..Edward queda a cuidar a Bella ¿Que pasará? Y porque anda todo estresado y malhumorado de repente? ¿Que trama tyler? Diganme que opinan y que quisieran que se descubriera antes..La situacion de bella, de edward, de rosalie, o la cuestion del evento de Alice...muajaja..
Pidan por que regrese mi inspiracion y asi poder escribir 2 capitulos..(algun dia, seria genial ¿no?) Por fin en Word hemos (y digo esto, porque me apoyan y leen estos disparates) llegado a la pagina 100! AHI ACABO ESTE CAPITULO..Jamás crei que llegaria a tanto...Creo que de aqui comenzare a meter mas intriga..
