Contestación de Reviews:

TsukihimePrincess: Jajajaja si le deja Harry... ;)Besos de chocolate :)

Ryogana: Sí! Qué ilusión! Jajajaja. Lo sé, a mí tampoco ehh pero bueno qué se le va a hacer? ;) Besos de chocolate :)

xXm3ch3Xx: Cuando estás en situaciones desesperadas haces cosas que no harías en situaciones normales, lo sé por experiencia, y bueno Teddy estaba asustado y lo primero que se le ocurrió fue correr... Haces las cosas sin pensar, solo lo primero que se te ocurre y el pequeño así lo ha hecho. Besos de chocolate :)

sjrodgers23: Yes, he is ;) For you! Chocolate kisses :)

Thranbely Dankworth: Me alegro que te guste! Sí, es muy difícil leer una historia con esta pareja, lo he intentado pero casi no hay y es una pena porque a mí personalmente me encanta! Jajaja. Te lo puedes imaginar? Cómo se lo tomará Charlie? Y Harry? Lo mejor... Teddy? Jajaja. Espero que te guste sus acciones. Bueno esos dos... son personas diferentes jajaja. Besos de chocolate :)

Mar91: Sí, pobrecito es tan pequeño... Me da pena que haya sido él quién le ha encontrado pero a la vez es muy mono jajaja. Besos de chocolate :)

No sé si me falta alguien si es así le contestaré en el próximo capítulo. Gracias! Besos de chocolate :)


Este capítulo se lo dedico a xXm3ch3Xx: Bueno, aquí está quién se queda embarazado jajaja. Sé que los dos lo sabíais así que creo que no es una sorpresa. Gracias a los dos! Besos de chocolate :)


Capítulo 14

Se encontraba en la sala de espera del hospital San Mungo, no podía dejar de pasear arriba y abajo como un león enjaulado. Teddy estaba también muy nervioso, aunque él se encontraba sentado en una silla mientras que miraba sus pies, una lágrima seguía recorriendo la mejilla del niño.

Una hora después, un sanador les dejó entrar a verle pero antes le dijo qué le pasaba:

- Está embarazado.

Cogió al niño y se dirigieron a la habitación de su novio, allí le explicarían las precauciones y todo aquello que deberían saber del embarazado masculino.

Abrieron la puerta con cuidado por si acaso el paciente estaba descansando o algo parecido; ese no era el caso, estaba despierto pero se notaba que estaba nervioso por cómo movía las manos.

Teddy le vio allí tumbado, despierto, se alegró tanto que no pudo aguantarse a echar a correr hacia la camilla mientras que daba un grito de alegría.

- ¡Papi!

El niño se subió encima y le abrazaba mientras que lloraba. Harry abrazó con un inmenso cariño a su primer hijo, aunque no fuese por sangre.

Charlie se acercó lentamente a él, cogió una silla y se sentó al lado de la cama, a la vez que le daba un beso en la mejilla y le agarraba de la mano.

- ¿Ya te lo ha dicho el sanador?- preguntó un temeroso Harry.

- Sí. Y es una de las mejores noticias que he escuchado en mi vida, pero hay que decírselo al pequeño, ya que dudo mucho de que se haya enterado.

Harry asintió y se lo dijo suavemente. Teddy se puso muy contento mientras que pensaba que iba a tener un hermanito al que cuidar y con el que podrá jugar.

El sanador entró a la habitación y les explicó todo lo que necesitaban saber del embarazo.

Un embarazo era muchísimo más peligroso que un embarazo femenino, ya que había muy poco hombres que se quedaban en estado. Para que un hombre lograse gestar un bebé se necesitaba estar muy enamorado de tu pareja y que este lo estuviese de ti, a parte que las magias tenían que estar sincronizadas (aunque una fuese más poderoso que el otro).

Había mucha facilidad de que perdiese al bebé durante el primer trimestre de embarazo, para que eso no ocurriese tenía que descansar mucho, no coger cargas pesadas, comer muchas vitaminas y proteínas, beber mucha agua e infusiones, no beber cafeína ni nada de alcohol, dar paseos largos pero que no se agotase mucho, no estresarse demasiado y no tener relaciones sexuales.

Tenía que hacerse un chequeo cada quince días para saber cómo iba el embarazo y hacer todo lo posible para que no haya más peligro de la cuenta.

Tenía un mes y medio de embarazo, por lo tanto, del segundo trimestre ya hablarían cuando llegase el momento.

El sanador chequeó a Harry y cuando terminó le mandó a casa a descansar pero no sin antes darle la cita para la próxima quincena. También le habían prohibido el medio de transporte mágico a no ser que fuese totalmente necesario, por lo tanto cuando salieron de San Mungo llamaron a un taxi muggle para que los llevase a casa y de esa manera que el azabache descansase pero no sin antes desayunar, se tenía que alimentar bien, y más ahora.

Se desesperaba ante los cuidados de su novio, se lo agradecía y estaba feliz por cómo lo trataba pero no para tanto. Charlie quería que se pasase todo el día tumbado y eso a él no le gustaba; era una persona muy activa y no podía quedarse allí tumbado las 24 horas del día.

- Charlie por favor, bañar a Teddy no es peligroso para el embarazo- intentó hacerle razonar.

- Sí que es peligroso. ¿Y si te resbalas con agua? Podría ser fatal.

- Entonces para esa regla de tres no podría ducharme, por si me resbalo.

- En eso tienes razón. Te bañaré yo con una esponja en la cama.

- ¡Charlie! No vas a hacer eso y ahora mismo voy a bañar a mi hijo. ¡Y no hay más de qué hablar!

Harry agarró la mano del pequeño, el cual había estado escuchando la conversación pero se había mantenido callado, y subieron arriba antes de que el pelirrojo dijese algo.

- Papi, ¿es peligroso para ti y el bebé que me bañes?- preguntó Teddy ya metido en el agua mientras que Harry le lavaba el pelo.

Harry suspiró, Teddy, a pesar de su corta edad, era mucho más listo que cualquier otro niño de su edad, incluso más grande.

- Por supuesto que no, enano. Es sólo que Charlie exagera. Te lo aseguro.

- ¿De verdad? ¿No me mientes?

- No te miento. Es cierto que el medimago me ha dicho que no haga muchos esfuerzos pero bañarte no lo es. Sabes que me encanta hacerlo, cuando seas mayor y te bañes solo lo voy a echar de menos.

Lanzó un pequeño sollozo que fue acallado rápidamente.

- ¿Estás bien papi?- e preocupó el niño. En su mirada había preocupación.

- Sí hijo, es sólo que estoy sensible. Es por el bebé. No te preocupes.

- Sí papi.

Consiguió hacer la cena, no sin antes haber discutido con el pelirrojo y haberle echado de la cocina, literalmente, de las orejas para la diversión del pequeño metamorfomago que se había estado riendo a carcajadas durante un buen rato.

- No entiendo porqué has querido hacer la cena.

- Porque el único que tiene licencia de chef soy yo. Además, si sigues así el domingo tu familia se dará cuenta enseguida y no habrá sorpresa.

- No me importa mientras que tú estés bien…

Harry suspiró abatido, sabía que era una batalla perdida.