Lo odiaba, definitivamente lo hacía.
Buttercup dejó de tocar su guitarra repentinamente bajo la mirada sorprendida de su hermana menor. Aquella melodía le había hecho acordar al idiota de su novio pelinegro y no pudo evitar volver a enfadarse, porque, ¡vamos! ¡Era un hijo de puta!
Sacudió la cabeza e intentó despejar sus pensamientos del inepto que la volvía loca de furia... De amor también, pero ahora mismo no era lo único que sentía.
La tristeza también la abordaba, nunca creyó que su novio le dijera semejante cosa, ¡y menos siendo su novio! No iba a negar que lo único que quería hacer era meterse en su puta habitación y llorar como una perra sensible, ¡lo admitía! Pero las ganas de verlo para romperle la cara eran mucho más fuertes.
Le avisó a la joven rubia que subiría un rato a pensar, ésta le asintió sin (sorpresivamente) preguntar. Sabía que su hermana necesitaba su propio tiempo y que ya le contaría cuando esté más tranquila, o lo averiguaría por sí misma, una de dos.
Se encerró en el espacio y se dejó caer cual peso muerto en la cama. Gritó con todas sus fuerzas contra la almohada para luego recostarse y mirar al techo, miró la pequeña armónica que se encontraba en su mesa de luz. La tomó en sus manos y observó aquél tallado en mala caligrafía.
"Butch", tal cuál dice el objeto, era un as tocando ese instrumento. Lo había robado en su juventud luego de observar como un vagabundo la tocaba y cautivarse con su sonido, al pasar diez años de ese acontecimiento, el joven de 18 años había perfeccionado ya su técnica.
Buttercup, al igual que él, sabía tocar instrumentos clásicos como la guitarra, el bajo, la batería, el piano, ¡hasta el ukelele! Pero su objeto preciado había sido una pequeña pandereta que tenía desde su infancia, amaba escuchar canciones y empezar a tocar el ritmo con el objeto, la llevaba a todos los lugares a los que iba. Y claro, compartir semejante gusto con el amor de su vida era algo que la llenaba de vida.
El amor de su vida.
¿En qué momento Butch Carter había recibido semejante título?
Ya hacía bastante tiempo que el pelinegro salía con ella, pero las sensaciones que le hacía sentir no se comparaban a nada de lo que haya sentido antes con cualquier persona. Era calidez, ¡era amor! El más fuerte y preciado amor.
O al menos eso creía, tal vez estaba ciega como una estúpida y el barón estaba jugando con ella cual muñeca, pero juraba que jamás se arrepentiría de haberle entregado su corazón porque lo que butch hizo con ella, no lo hizo nadie. Él la hizo sentir bien, la hizo sentir hermosa y amada, ¿y qué más lindo que eso?
Se levantó y se puso a mirarse el espejo, ella no era guapa, o al menos eso creía. Su pelo corto, negro y desprolijo, sus no tan grandes pechos, sus ojos con ojeras y maquillaje corrido, su cara redonda, sus brazos (un poco musculosos), su carácter, mil y un cosas podía contar como defectos; pero él la hacía sentir que todos estos no existían, y que ella era la mujer más hermosa que pisaba el mundo.
—A ver si me muero –miró su celular en busca de ese tan ansiado mensaje de disculpa pero, al no encontrarlo, revoleó el teléfono– idiota.
Cerro los ojos por unos minutos hasta que percibió una melodía lejana, pudo reconocer los acordes de un ukelele pero pensó que era de alguna canción que escucharían sus hermanas o cualquier cosa, por lo que le restó importancia... Hasta que escuchó una voz.
Why do you build me up? Buttercup, baby
Just to let me down and mess me around
La dulce, masculina, y medio afónica voz de Butch.
And then worst of all you never call, baby
When you say you will but I love you still
¡Que la inocencia le valga!
"I'll be over at ten", you told me time and again
But you're late, I wait around and then
Abrió lo ojos y se levantó de la cama como un resorte, abrió la ventana que daba a su balcón.
I went to the door, I can't take any more
It's not you, you let me down again
Y lo vió.
Baby, baby, try to find
A little time and I'll make you happy
Al idiota.
I'll be home
I'll be beside the phone waiting for you
A su idiota.
Why do you build me up Buttercup, baby
Just to let me down and mess me around
And then worst of all you never call, baby
When you say you will but I love you still
Se apoyó en el barandal.
I need you more than anyone, darlin'
You know that I have from the start
So build me up Buttercup, don't break my heart
Él la miraba con amor.
To you I'm a toy but I could be the boy you adore
If you'd just let me know
Con el más puro amor.
Although you're untrue, I'm attracted to you all the more
Why do I need you so?
Ella miró hacia abajo, negó con la cabeza.
Baby, baby, try to find
A little time and I'll make you happy
Soltó una risa.
I'll be home
I'll be beside the phone waiting for you
—¡Qué agudos!
Why do you build me up Buttercup, baby
Just to let me down and mess me around
And then worst of all you never call, baby
When you say you will but I love you still
El rió también.
I need you more than anyone, darlin'
You know that I have from the start
So build me up Buttercup, don't break my heart
Y dejó ver sus hermosos hoyuelos.
I-I-I need you-oo-oo more than anyone, baby
You know that I have from the start
Y la miró a la mujer más bella que sus ojos hayan visto, preguntándose por primera vez
So build me up Buttercup, don't break my heart
Cómo hacía para amarla tanto.
—¿Y, nena, me perdonas? –abrió sus brazos con el ukelele en mano y ella le sonrió.
—No.
—¿Qué? –su semblante cambió, voló hasta arriba de la terraza para encontrarse cara a cara con la heroína.
—¡Te lo mereces! ¡No debiste haberme dicho eso!
—Vamos, sabes qué no tenía esa intención, además, si en verdad fueras una marimacho creeme que me haría bisexual mil veces por tí –ella rió sonoramente y lo miró con cariño.
—Bueno podría pensarlo... Después de todo, ¿soy yo la que te rompe el corazón?
—Eh, bebé, que la canción es así. También me tuviste sufriendo mucho tiempo –se dio vuelta con los brazos cruzados, ella le obligó a mirarle y le dio un corto beso en los labios.
—Te amo, y amo que me cantes esas serenatas baratas.
—Qué puedo decir, soy un galán –la agarró de la cintura y le atrajo hacia él, ella rodeó su cuello.
—Un patán, dirás.
—Ya te voy a cobrar todas las que me estás haciendo.
—Inténtalo –le dio un beso.
—No hay nada que ame más que a ti, nena, creeme. Eres hermosa y no sabes lo afortunado que soy de tenerte, perdóname si te hecho sentir mal, sabes que lo que menos quiero es que llores.
—¿Qué te hace pensar que yo...?
—Estás bastante sensible, ¿te irás a hacer el exámen? –Buttercup lo abrazó y apoyó su cabeza en su pecho, este le imitó apoyando su mentón.
—Sí, en estos días.
Estaba nerviosa como los mil demonios, pasado mañana se haría el análisis de sangre para saber si estaba embarazada o no. No le había dicho que era ese mismo día ya que era el cumpleaños de la Sra. Carter, la madre de Butch, por lo tanto no lo quiso privar de pasar ese día con su familia. Ya le diría después, cuando estuvieran solos.
El pelinegro no estaba mejor, el hecho de volverse padre lo tenía aterrado pero sabía que no quería a nadie más que no sea su botón de oro para ser la madre de sus hijos. Para él, ella era perfecta por donde la vieras. A pesar de esto, se quiso convencer que lo que tenía la heroína era un simple malestar y que no iban a tener un bebé...
Y más que un deseo egoísta, era por el simple bien de la criatura. Butch pensaba que si tenía un hijo este iba a salir igual o aún más trastornado que el, no quería que su pequeñín tenga sus problemas como un peso en sus hombros, quería que sea feliz, que sea... Normal.
—Genial, oye, Buttercup...
—¿Sí?
—Te necesito, más que a nada, sabes que lo hago desde el principio.
(Así que ilusióname, Buttercup, no rompas mi corazón).
UN POQUITO DE ROMANTICISMO PA RELAJAR LA TENSIÓN.
