JURASSIC PARK

CAPÍTULO CATORCE: DOS POR EL PRECIO DE UNO

CARTMAN POV: (Es interesante que en todo lo que lleva este fic, hasta ahora hago un POV del culón, curioso ¿Cierto? XD)

¡POR UNA MIERDA! ¡Esas putas lagartijas nunca se cansan de jodernos! ¿Qué creen que somos? ¡¿Filetes con letreros que dicen: CÓMANNOS?! Ya me estaba enfureciendo de verdad al tener que estar siempre huyendo como si fuera un cobarde ¡Sí yo soy el gran Eric Cartman!

La puta hermana fea del hippie conducía el camión en el que estábamos y nosotros por supuesto teníamos que volver a llenar de plomo a esas malditas gallinas escamosas.

-¡MUERAN, MUERAN!- el llorón de Clyde disparaba todo lo que tenía asomándose por el techo del camión, de seguro seguía llorica por la muerte del otro pendejo de Kevin.

-¡Clyde, contrólate!- el negro ricachón de Token trataba de calmarlo al sujetarlo de los hombros, pero la nenita llorona no le hacía caso y seguía disparando; esta peor que la puta madre de Kyle cuando no le llega el periodo.

-¡Has que se agache!- Craig ayudó al pedazo de carbón a sujetar a la llorona y lo metieron a la fuerza justo para esquivar una rama que de seguro lo habría partido a la mitad.

-¡MALDITA SEA CLYDE! ¡Pudiste a ver muerto por querer vengar la muerte de Kevin!- el hermano menor de Obama de nuevo estaba reprimiendo al chillón que insistía en querer seguir disparando.

-¡Y si querías volar en pedazos a estos chupa coños, hubieras cogido una de estas ametralladoras!- le restregué en la cara ya que yo estaba usando una de esas armas, después de todo, un cabrón de primera clase como yo debe de tener un arma de mí mismo calibre.

-¡Deja de hablar mierda culón y continúa disparando!- me exigió la rata judía ¿Cómo se atreve a darme ordenes? ¡Ya verá cuando nos logremos deshacer de estas pichurrias!

Uno de esos Velo como se llamen saltó al techo de esta carcacha, pero enseguida lo volé en pedazos de unos pocos disparos, luego otro saltó hacia el costado derecho pero el puto colorado también lo despedazó, después otra de esas mierdas cayó encima de la cabina y trataba de romperla el parabrisas para comerse a ogra de Shelli, pero el orangután sin cerebro de Jack de un solo tiro le voló la cabeza; gran cosa, yo también podría hacer lo mismo con un rifle como el suyo.

Traté de hacer puré a otro pero él corría tan rápido que no podía darle ya que estaba un paso delante de mis disparos y luego saltó cayendo encima de mi arma.

-¡HAY PUTA MIERDA!- grité al mismo tiempo que esa cosa soltó un estremecedor rugido y extendió sus garras parecidas a las de una gata en celo ¡ME IBA A DESPEDAZAR!

-¡BANG!- para mi gran alivio, alguien lo derribo de un solo disparo y miré hacia atrás para ver quién me salvó, solo esperaba que no haya sido el puto judío de mier…

-Ahora tú también estás en deuda conmigo, culo gordo-Alarcón sopló el humo de su escopeta.

No puede ser ¿Acaso la minoría fue quién salvó mi preciada vida? ¡PERO QUE HUMILLANTE! Si hay algo que es casi tan denigrante que un judío, pelirrojo, de Jersey me ayudase ¡Es que un puto latinoamericano fuera mi salvador! Es una vergüenza total.

-Luego le cobras el favor al mojón gordo, Luis, ¡Ahora sigue disparando!- y hablando del rey de Mierdalandia, el colorado me restregó esto a lo que el otro pendejo dijo que más me valía que no se le olvidará el "favor" que me hizo ¡Si no necesitaba de la ayuda de nadie!

Seguimos andando por la selva tratando de mantener a raya a esos adefesios, cosa que se volvía cada vez más difícil ya que pasamos a un terreno muy irregular que producía mucha turbulencia; espero que la trola de Shelli no perdiera el control como lo hacen las otras mujeres conductoras.

-¡Sujétense a algo, mojones!- nos ordenó ella para luego girar bruscamente a la derecha.

Fue tan repentino que no tuvimos tiempo de reaccionar. El camión se inclinó a la izquierda, tanto que las ruedas se elevaron y nosotros nos golpeamos muy duro contra el contenedor del camión

-¡CULÓN IDIOTA, CUIDADO!- exclamó el judío marica ya que caí justamente encima de él, al menos sirvió de algo para variar.

-¡JIII!- para nuestra desgracia, uno de esos lagartos entró por una escotilla que se abrió por el brusco giro del camión.

-¡Mátenlo rápido!- exigió el otro llorica de Mark y todos enseguida baleamos a ese hermano menor de Godzilla que cayó muerto luego de gritar en agonía como se lo merece.

-¡JA! ¿Ya no son tan rudos, verdad?- el lame escrotos de Clyde se acercó al pollo frito y empezó a desperdiciar municiones disparándole a la cabeza.

Y antes de que el negro de Token o que el cara dura de Craig le llamaran la atención de nuevo, otra de esas iguanas se asomó por esa escotilla, mordió al chillón del hombro derecho causando que gritara y lo sacó del camión cayendo ambos al piso rodando unos cuantos metros.

-¡CLYDE!- gritaron ese par de pendejos y la loca de Tweek al mismo tiempo.

-¡DETEN EL CAMIÓN!- exigió el rostro de piedra de Tucker a la ramera fea que preguntó por qué debería hacer tal cosa -¡QUE LO DETENGAS MALDITA SEA!- jamás vi que esa puta se intimidara con tan solo un gripo y el de ese estúpido fue suficiente para que ella palideciera y pisara el freno deteniendo el camión y de nuevo nos golpeamos entre nosotros por la brusquedad con la que se detuvo -¡VAMOS RÁPIDO!- exigió que fuéramos por Clyde ¿Acaso está loco? ¡Quería que pasáramos de la sartén al fuego!

-¡NO! ¡Ya es demasiado tarde!- el primo mayor del marica de Butters lo sujeto -¡No podemos hacer nada para salvarlo!- a pesar de que era más grande y fuerte, le costaba detenerlo.

-¡SUÉLTAME IMBÉCIL, SUÉLTAME! ¡AUN HAY TIEMPO PARA…!- no pudo seguir hablando por lo que vimos a continuación.

Las iguanas se acercaban al pobre desafortunado de Clyde, que pareció lastimarse una pierna cuando cayó y gritaba: "¡NO, ALÉJENSE DE MÍ!" mientras disparaba a la loca, parece que la caída hizo que recobrara un poco el juicio y dejara de estar tan energúmeno por la muerte del pendejo de Kevin. Uno de los pollos se le acercó por detrás y le arrancó el brazo izquierdo de un mordisco haciendo que soltara uno de los gritos más desgarradores que alguna vez haya escuchado, luego otro le cercenó la pierna derecha causando el mismo resultado, después otro se le tiró encima y mientras le mordía la cabeza, con las garras de sus patas los destripaba.

El resto no perdió tiempo en coger su parte terminando por despedazarlo por completo y después de unos segundos se dejaron de escuchar los gritos del pobre desgraciado indicando que ya estiró la pata (En sentido metafórico ya que lo dejaron sin piernas)

-¡CLYDE!- volvieron a gritar las 3 locas amigos de él mientras que los demás nos habíamos quedado en shock por semejante carnicería.

-¡ACELERA RÁPIDO ANTES DE QUE NOS HAGAN LO MISMO!- yo fui el primero en salir de ese estado y apresure a la gorila que enseguida puso en marcha esta lata oxidada.

-¡NO, REGRESA, REGRESA!- ahora fue Craig quien perdió el juicio y de nuevo estaba dándole órdenes a la hermana del hippie amante de la naturaleza.

-¡Contrólate, ya no hay nada que se puede hacer por él!- otra vez el cabeza dura de Jack lo estaba tratando de calmar.

-¡NO, CLYDE NO GAH!- el neurótico de Tweek estalló en llanto para luego abrazar a Token que también lloraba a mares. Yo estuve a punto de decirles que ya no se pusieran a chillar como niñas, pero apenas abrí la boca, una de las sucias manos del pobretón me la tapó.

-Ni se te ocurra decir alguna de tus estupideces, cara de culo. A menos que desees ser molido a golpes por Craig- de alguna manera supo lo que iba decir -lo mismo te digo a ti, Damien- parece que el otro marica también estuvo a punto de decir algo. No es que le tenga miedo al pendejo de Craig, pero por esta vez se la dejo pasar.

Lo único bueno de eso es que esos avechuchos dejaron de perseguirnos al estarse dando un festín, pero el resto del camino fue en total silencio ya que los ánimos estaban más hundidos que el Titanic y los únicos que hacían ruido eran el negro, la loca y el cara de gárgola que seguían llorando y lamentándose por la muerte de Clyde.

Después de varios minutos, el Hummer conducido por el hippie y en dónde estaba el inútil de Butters, los mocosos, algunos de los padres y heridos, se detuvo.

-¿Qué pasa mojón, por qué te detuviste?- le preguntó la perra fea a través de la radio del camión.

-"Es que escuché un ruido como el de las pisadas de esos dinosaurios con pico de pato que casi nos aplastan"- cuando dijo eso, su hermana, el pobretón, la puta de Wendy, el amargado de Craig y el gorila de Jack enseguida se tensaron ¿Qué les ocurría para que se pusieran así?

-¡Sujétense fuertemente, chicos!- nos pidió el cavernícola en esteroides agarrándose de una barra, lo mismo hicieron los otros cuatro.

-¿Por qué?- quiso saber el colorado de mierda.

-¡No pongan pretextos y sujétense a algo!- nos exigió el mugroso. En otras circunstancias habría protestado y exigido saber qué coño pasaba, pero también podría hacer excepción en este asunto.

Nos agarramos a lo que estaba en el interior del camión sintiendo que todo a nuestro alrededor temblaba con fuerza y se escuchaban ¿Pisadas? Que son acompañadas por el sonido de plantas derribadas, ¿Qué diablos estaba pasando?

-¡Prepárense!- nos avisó zorra amante de la pútrida naturaleza cuando esos ruidos estaban prácticamente a dos pasos de distancia de nosotros.

-¿Para qué?- quiso saber el cachón de Damien y cuando Kenny iba a decir algo…

-¡UHUG!- para la sorpresa de todos, de entre los árboles salió uno de esos grandes pollos. Se parecía a ese tal Braquio… no recuerdo el nombre, ya que es de cuello y cola larga, pero ese animal no era tan enorme y corría lo más rápido que le permitían sus robustas patas.

Detrás de él aparecieron otros grandes lagartos ¡Era una jodida estampida y se dirigían a nosotros! Como si no hubiéramos tenido ya suficientes problemas el día de hoy.

-¡MIERDA!- gritamos muchos al mismo tiempo cuando vimos que el primero de ellos se nos acercó

-¡CUIDADO!- gritó el piloto cubriéndose la cara con el antebrazo derecho.

-¡POAM!- nos golpeó con tanta fuerza, que desplazó el camión varios metros haciendo que casi se volcara y de nuevo nos golpeamos muy duro entre todos nosotros.

-"¡VAMOS, VAMOS, VAMOS!"- nos apresuró el hippie poniendo en marcha su auto esquivando por un pelo la pata de uno de esos cabeza de verga.

Si estuviéramos en terreno liso habríamos dejado comiendo polvo a esas alimañas, pero como a la selva le dio por ser una cabrona, el piso estaba irregular y apenas podíamos aguantarle el paso a estas bolas de estiércol prehistóricas.

-¡EPAJE NO JODA!- gritó la minoría cuando uno de ellos embistió el lado derecho del camión sacudiéndonos de nuevo -¡AUHAAA!- volvió a gritar cono un loco cuando nos golpearon ahora por el costado izquierdo.

-¡Mojones idiotas, hagan algo antes de que nos hagan caer!- nos exigió la trola tratando de no perder el control de nuestro medio de transporte.

Ella tiene razón ¡No podemos dejarnos matar por estas tortugas sin caparazón! Si logramos sobrevivir a los carnívoros ¡Por lógica sobreviremos a los come plantas!

Nos pusimos en nuestros puestos, yo, el saco de pulgas, el saco de gérmenes judíos y la perra cachonda de Wendy usábamos las ametralladoras y llenábamos de balas a los que se acercaban. Serán grandes y todo eso, pero al igual que las otras cosas que hemos matado, con la suficiente cantidad de disparos caían muertas como moscas cuando se acercan a los faros.

-¡No son la gran cosa ¿verdad perras?!- exclamé cuando le disparé en la cabeza a uno de ellos haciendo que cayera de bruces al suelo y cuando otro se tropezó contra él, también cayó y luego un tercero ¡Que gracioso!

-¡Culón idiota no los mates, solo trata de mantenerlos a distancia!- me pidió el lame culos de Kyle, de seguro le estaba dando mello ver morir a estos "animales indefensos".

-¡Chúpame las bolas, judío!- lo mandé al carajo sin detener mi acción -¡Es lo que se merecen por querer jodernos siempre!- le volé la cabeza a otro obteniendo el mismo resultado.

-¡Lo mismo digo!- Damien también se estaba divirtiendo disparando su arma a lo que la puta hippie nos dijo de forma muy desaprobatoria: "Malditos sádicos de mierda".

-Yo también les digo lo mismo, no porque me desagrade matar a esas cosas, sino porque si gastan todas sus municiones no podremos defendernos de los dinosaurios depredadores- nos aconsejó el gran marica de Jack apuntándoles a esas lacras con su Sniper dándole a una en su costado derecho haciendo que se alejara y que se chocara contra otro.

-¿Cómo les gusta arruinar la diversión, verdad?- por supuesto no estaba para nada feliz en dejar de partirles las madres a esas porquerías.

-Pero no se han preguntado- interrumpió la minoría también disparándoles con su escopeta -¿Por qué estos saurópodos están corriendo? Es decir, no puedo creer que estos dinos tan grandes y pesados sean capaces de correr ¿Pero por qué lo hacen? ¿Acaso están huyendo de algo?-

-Luis, cuando alguien dice ese tipo de cosas, al segundo siguiente aparece el responsable de todo es…- el otro degenerado de Kenny estaba por decirle que esa clase de pensamientos era un mal augurio ¿Y saben que pasó?

-¡GUAAHH!- un ensordecedor rugido casi nos rompió los tímpanos y pudimos ver a lo lejos a un tiranosaurio Rex que perseguía a los saurojopos y los tratada de tirar a empujones. Si no trataba de guindarle el diente de seguro era porque estaría mordiendo más de lo que podría masticar.

-¡¿Viste lo que causaste, Luis?!- le regañó el piojoso a lo que el otro anormal en su defensa dijo: "Bueno ya, pero no se enojen".

-¡No importa, no importa! Mientras que no esté tras nosotros, no debemos preocuparnos- el judío trató de calmar la situación. Si claro, ahora nos sentimos mucho más seguros.

-Ese es el mismo tirano que ayudo al otro cuando peleó contra la bestia de la aleta- habló de repente la loba reprimida de Wendy.

-¡Siempre he soñado con ver a un T-Rex cazando!- el puto latino de Luis de nuevo se emocionó y asomó la cabeza para poder ver mejor a ese pollote con manos de pacifista.

-Ahora solo falta que de nuevo digas que desearías tener una cámara para poder gravar todo esto- el otro huevón de Damien le hizo burla.

-Estaba pensando justamente en eso, pobre diablo- en vez de molestarse, la minoría le siguió la corriente sin despegar su vista de ese lagarto.

-¡TODOS SUJÉTENSE!- nos ordenó la ramera de cuarta categoría ya que justamente delante de nosotros ¡HAY UN BARRANCO!

Hizo que el camión a la izquierda y esta vez ninguno tuvo tiempo de sostenerse a algo y nos golpeamos más duro que las veces anteriores, especialmente yo ya que el judío me cayó encima.

-¡DÁME LA MANO PUTO ANORMAL RELIGIOSO!- la máquina de insultos de Thomas trató de sujetar a curita de Gary que por el impulso de ese giro quedó en el aire sujetándose a de un tuvo estando tan cerca de una escotilla que sus pies sobresalían.

-¡ESO TRATO, ESO TRATO!- trató de sujetarle la mano y justo cuando los dedos de ambos estaban a tan solo unos centímetros de distancia, sucedió lo que suele pasar en esta clase de situaciones.

-¡CLANK!- el tubo del que se sujetaba se rompió.

-¡AHHH!- gritó al salir despedido por la escotilla y caer por el precipicio perdiéndose de la vista de todos y lo único que podíamos hacer era contemplar como otro de nosotros caía hacia su muerte.

-¡GARY!- gritaron sus amigos al mismo tiempo.

-¡MALDICIÓN!- grito ahora Jack no solo impactado, sino también furioso.

-¡LES DIJE QUE SE SUJETARAN IDIOTAS!- nuestra "querida chofer" nos llamó la atención luego de enderezar el camión que también estuvo a punto de caer por el barranco.

Vimos cómo algunos de esos grandes cabezas de condón no podían detenerse a tiempo y también cayeron por el precipicio rugiendo mientras caían. Sin dudas estaban bien jodidos ya que si no morían devorados por ese tirano, morían al caer como enormes sacos de papas.

Los pudimos dejar atrás y continuamos nuestro camino. Ahora el marica inglés de Pip, el anormal de Thomas y hasta Jack lloraban por la muerte de su amigo como lo hacían los otros 3 llorones por Clyde. Ah carajo, aguantar los lloriqueos de todos ellos ya me está dando dolor de cabeza.

Al fin llegamos a la tan dichosa base abandonada. Era una mierda, pero es mucha mejor opción que tener que vivir en los árboles como si fuéramos unos malditos chimpancés. No perdimos tiempo y buscamos cosas con la que atender las heridas de los que estaban lastimados; yo no necesitaba de eso ya que estoy en perfecto estado.

-Hay…- se quejó el novio del judío ya que este le estaba echando pomada en su hombro herido.

-Ya Stan, recuerda que es por tu bien- le regañó el colorado como si fuera una enfermera.

-Lo mismo te digo, Bebe- a su vez, la lesbiana de Wendy trataba la pierna lastimada de la otra machona de Bárbara.

-Ya me estaba muriendo de hambre- la minoría lejos de preocuparse por el bienestar de los demás, estaba comiendo dulces que se encontraban en esas viejas máquinas expendedoras.

-Dame un dulce, inútil- le exigí ya que también me rugía mi pequeño estómago.

-Consíguete los tuyo, marrano- ¡¿Cómo se atrevía a negarme comida?!

-¡Que me des uno, pendejo!- traté de quitarle la comida, pero él solamente se alejó corriendo burlándose de mí -¡HIJO DE PUTA!- le grité ya cansado y se siguió riendo de mí.

-Chicos, no es momento para tonterías- nos llamó la atención la madre de Stan mirando en dirección a los 6 chillones que continuaban derramando agua como la llave de un grifo mal cerrada, lo mismo hacía el afeminado de Gregory por lo del Topo.

-Lo mismo digo, la situación no está para estupideces- maldito piloto de mierda ¡Si fue por su culpa y la del pendejo padre de Stan que terminamos en este lugar!

-Escuchen todos- nos habló el hippie cuando ya le vendaron el hombro -sé que muchos estamos muy afectados por las recientes muertes- fue una muy obvia indirecta al grupo niñas lloronas -pero no podemos perder más tiempo en lamentos. Tenemos que pensar en la forma de cómo salir de esta isla- como todo buen Boy Scout, mantuvo su mente en el problema.

-Ya has dicho eso tantas veces, que ha perdido su significado- le dijo burlón Damien y de todos el único que se rió por eso, fui yo por supuesto… hasta que a lo lejos se escuchó otros de esos rugidos que harían estremecer al mismísimo Demonio.

-¿No se creen tan graciosos, cierto?- nos restregó la minoría cuando dejamos de reír.

En un mapa estaban los diferentes puestos de control de este chiquero. Pasamos un buen tiempo discutiendo sobre cuál sería mejor opción.

-Este es el mejor lugar para ir ya que está cerca de un gran río y podremos irnos en un bote- sugirió la ramera del hippie.

-Pero para llegar allá tendríamos que arriesgarnos en cruzar media isla. La opción más razonable es ir a este punto que era una de pista de aterrizajes y en el mejor de los casos habrá alguna aeronave con la que podamos salir volando- nos sugirió el piloto.

-¿Solo para que usted y el otro pendejo nos hagan caer de nuevo? Mejor no, gracias-les dijo la minoría de forma sarcástica y no era el único con esa clase de pensamientos.

-Así no vamos a llegar a ninguna parte- espetó Stan de forma molesta y frustrada.

-Y lo peor es que se está haciendo de noche- el limosnero de Kenny señaló el sol que se estaba ocultando.

-El tiempo sí que vuela cuando perdemos el tiempo discutiendo- comentó Mark muy irónico.

-Lo mismo digo. Mejor descansemos y mañana seguimos pensando- nos sugirió la rata judía.

Así que buscamos como acomodarnos en este basurero, excepto el latino drogadicto de Alarcón que por alguna razón estaba viendo fijamente un gran cuadro todo polvoriento que tiene la imagen de un viejito decrépito y debajo de él estaba su nombre que era: John Hammond.

-¿Qué te pasa, Alarcón?- le preguntó el pulgoso acercándosele.

-Ah…- el otro parásito soltó un suspiro de tristeza y desvió la mirada -es que este viejito… se parece tanto a mi abuelito… cuando se encontraba con vida- podía jurar que estaba a punto de derramar lágrimas.

-Oh… ¿No nos digas que quieres llorar?- de nuevo, yo fui el único que rió por el comentario burlón de Damien.

-¡HIJO DE PUTA!- la minoría en un acto sorpresivo se le tiró encima ya hecho toda una bestia para enseguida molerlo a golpes gritándole insultos mientras que el resto trataba de detenerlo.

-Al menos ocurre algo para alegrarme el día- yo reía mucho por ver como el inmigrante le sacaba la mierda al otro estúpido que se trataba de disculpar y no podía hacer nada para defenderse.

Capítulo catorce de esta historia completado el 27/02/2015.

De seguro nadie pensó que los siguientes en morir en este capítulo iban a ser Clyde y Gary ¿Cierto? Por algo le puse este título XD.

Sé que los saurópodos eran muy lentos y que lo más probable es que no hayan sido capaces de correr de esa forma (Al menos los más grandes) pero esa parte me inspiré en la película de King Kong (La de Peter Jackson) además de que ya usé a los hadrosaurios en capítulos anteriores (Y eso sin tomar en cuenta que los dinos con genes de anfibios pueden hacer a estas aberraciones más rápidas y ágiles que las versiones originales de hace millones de años en el pasado)

Y en cuanto al final… pues el actor que interpretó a John Hanmond si se parecía a mi abuelito cuando se encontraba vivo DX ahora si me disculpan, tengo que terminar de patearle el culo al puto maricón de Damien (Y con esto demuestro que no necesito de poderes sobrenaturales para sacarle la mierda a ese maldito estúpido XD)