AN: Aparentemente, ha habido un poco de confusión, lol. El mundo real es el mundo REAL. El mundo de sueños es el mundo de sueños :P El universo de Naruto no es real.
Advertencia: -golpeando la puerta de K. Masahi -¡Oh, vamos! ¡Sabes que quieres compartir! ¡Tu hermano comparte! ¡TU HERMANO ES MUCHO MÁS AGRADABLE QUE TÚ!
Capítulo 14
De Cambios
El pelinegro metió las manos en sus bolsillos mientras caminaba por el corredor del hospital con Minako, la mujer se veía mejor de lo que se veía antes, pero aún no tan vivas como lo había estado por los últimos tiempos, desde que Naruto había despertado.
Podía ver a Arashi de pie en el corredor con una taza de café en la mano, obviamente esperando el regreso de Minako. Cuando ella llegó con él, la besó en la mejilla antes de darle una palmadita al hombro de Sasuke cuando pasó. Era su turno de ir a casa y bañarse.
"Voy por un café ¿quieres algo?" preguntó Minako.
"Puedo ir por el por usted." Insistió el pelinegro, pero ella negó con la cabeza.
"No, no. Por favor, ve a hablar con Naruto. Regresaré enseguida." Forzó una sonrisa y le dio unas palmaditas en la espalda antes de dirigir su cuerpo hacia la cafetería.
Sasuke la observó alejarse, esperando que ella de verdad lo hubiera perdonado. Parecía muy sincera y se veía como si estuviera preocupada consigo misma por lo que había dicho, así que estuvo seguro que ella estaba bien. Probablemente aún se sentía culpable, pero Sasuke estaba ahí ahora. Podía traer de regreso a Naruto.
Caminó hacia el cuarto del rubio, un poco deprimido cuando notó todos los tubos que venían de él. Suspiró mientras se sentaba en la silla a un lado de su cama, tomando la mano de Naruto en la suya.
"¿Naruto?" ¿Puedes escucharme?" el rubio no respondió. "Supongo que no, ¿Por qué habría de pensar que sólo porque funcionó una vez, funcionaría de nuevo?" suspiró, acariciando inconscientemente la mano de Naruto con la que tenía libre.
Apoyó la mano de Naruto contra su frente y suspiró, cerrando los ojos. "Siento haber dicho que no, Naruto. Siento no sentirme de la misma manera, pero tú eres mi mejor amigo. No te iba a mentir. Y nunca dejaré de ser tu amigo, sin importar que. Eres demasiado importante."
"De verdad que eres algo, Uchiha."
Sasuke estuvo a punto de caerse de la silla, pero en lugar de eso se puso de pie rápidamente, dejando caer la mano de Naruto y mirando hacia la puerta. Sai estaba apoyado contra el marco de la puerta con sus brazos cruzados, con una pequeña sonrisa en la cara.
"Sai, no te escuché entrar."
"Soy así de escurridizo." Se encongió de hombros, entrando al cuarto y removiéndose de tal forma que ahora sus manos se balanceaban a sus lados. "¿Cómo está?"
"Bien, supongo." Sasuke metió las manos en sus bolsillos, bajando la mirada hacia el inconsciente rubio. "No puedo pasar otros dos años sin él, Sai." Susurró el pelinegro. "No puedo."
"Tampoco yo, aunque espero que para este momento hayas dado cuenta del porqué tú no puedes durar sin él."
El Uchiha se giró hacia él, elevando una ceja con confusión. Sai no dijo más, sólo se inclinó y puso su mano sobre el hombro de Naruto. El rubio no reaccionó, así que el muchacho más grande suspiró y la retiró antes de darle la espalda a Sasuke y dirigirse a la puerta.
"Sigue hablando, Uchiha. Sin importar donde esté, Naruto siempre seguirá el sonido de tu voz." Cerró la puerta detrás de él.
Sasuke parpadeó, confundido, y se volvió a sentar. Sai realmente había actuado extraño hoy. ¿Qué quería decir con que esperaba que Sasuke hubiera entendido por qué no podía durar sin Naruto? ¿Qué no era por las mismas razones que todos los demás?
Se encogió de hombros y volvió a mirar hacia el rubio para estirarse y sujetar su mano, pero quedó atónito al descubrir que ya la estaba sosteniendo. ¡¿Cuándo había pasado eso?!
Como sea, no importa. Necesito seguir hablando. ¡Tengo que traerlo de vuelta!
"Joder, Naruto, no nos hagas esto." Soltó Sasuke, de nuevo apoyando su frente contra la mano del rubio, pero sin cerrar los ojos esta vez. "Regresa, Naruto." Murmuró.
Dolía estar ahí y ver a su mejor amigo de nuevo así. Dolía imaginar que está vez Naruto podía que se hubiera ido definitivamente. Y que era su culpa. Independientemente de lo que todos los demás decían, esto era su culpa. Minako tenía razón, él debía haber estado cuidándolo. Debió haber sabido que Naruto no estaba completamente a salvo. Un golpe en la cabeza e iba a regresar al coma. Y solo Dios sabía cuando volvería.
"Vamos, no seas tonto. Piensa en todos los demás. Piensa en como se sienten todos sin ti. Como me siento yo sin ti. Naruto…" Sasuke se interrumpió, con su corazón oprimido. No podía entender lo que sentía, sólo sabía que en ese instante estaba al borde de las lágrimas, y no estaba seguro del porqué.
Inclinó la cabeza y suspiró profundamente, tratando de calmarse, cuando sintió que la mano que sostenía se movió. Su cabeza se enderezó de golpe y se quedó mirando a Naruto. ¡Sus ojos aún estaban cerrados, pero definitivamente había sentido ese movimiento!
"¿Naruto? ¿Naruto, puedes escucharme?" Se puso de pie, inclinándose hacia el rubio. No se movió. "¡Naruto, Dios por favor, si puedes escucharme, vuelve a mover tu mano nada mas! ¡Por favor!"
Nada pasó por unos cuantos segundos, luego Sasuke sintió los dedos del rubio apretando su mano. Dejó escapar una sonora carcajada, cubriendo su boca con una mano antes de sujetar con fuerza el lado de la cama con ella, su otra mano respondiendo a Naruto con otro apretón.
"Gracias a Dios, idiota. Joder, gracias a Dios. Regreso enseguida ¿si? ¡Regreso!" Dejó ir la mano de Naruto y corrió hacia la puerta, saliendo. "¡Tsunade! ¡Tsunade, ven rápido!"
Se dio cuenta que probablemente no era la mejor cosa que decir en el mundo, porque Minako dejó caer su taza de café y se precipitó hacia la puerta con pánico, pensando que tal vez el corazón del rubio se había vuelto a detener. Tsunade le seguía los pasos, ambas mujeres entraron corriendo al cuarto a toda velocidad.
"¿Qué pasa?" Tsunade revisó todas las máquinas con preocupados ojos mientras Minako se dirigió directo al monitor cardiaco. "¿Sasuke, qué pasó?" La doctora se giró a mirarlo. Él tan solo se rió ligeramente, negando con la cabeza. Estaban mirando a la cosa equivocada. Maquinaria.
"¿Qué tal si miran a Naruto?" se cruzó de brazos y sonrió.
Ambas mujeres parpadearon, luego se giraron hacia el rubio. Les tomó un par de segundos registrar lo que trataba de decirles. Los ojos de Naruto estaban abiertos, mirando a su alrededor con lentitud.
"¡Naruto!" gritó Minako antes de abrazarlo con fuerza. Tsunade la calló, porque estaban en un hospital, pero estaba sonriendo, su mano en el hombro de Naruto. "¡Oh, gracias a Dios, mi bebe volvió!"
"Mamá, no puedo respirar." Logró decir Naruto.
"¡Perdón! Perdón." Se alejó de él, sentándose y sujetando su mano. "Oh, amor, me tenías tan preocupada."
"Yo me tenía preocupado." Admitió, riendo ligeramente y gruñendo al sentarse. Tsunade apretó un botón en los controles de la cama para hacer que el respaldo se elevara y así pudiera apoyarse contra el. "Me comencé a preguntar cual mundo era real, pero estaba bastante confiado de que este era el verdadero."
"Lo es." Sasuke sonrió desde los pies de la cama. "Bienvenido de regreso."
"Gracias." Naruto rió. "Ambas veces, tuve que lograr que me asesinaras para regresar." Sasuke hizo una mueca. "No es algo malo, Sasuke, no te preocupes. Estoy de vuelta ¿verdad? Y eso es lo que importa."
"Lo es." Minako le besó la frente. "Oh, tu padre va estar tan molesto de haberse perdido esto otra vez." Soltó una risita. "Fue a casa a bañarse, debería volver en cualquier minuto."
"¿Cúanto tiempo estuve inconsciente?" preguntó Naruto. "Mis brazos y piernas se sienten bien, así que – ¿un día? ¿Dos?"
"Cuatro." Dijo Tsunade mientras posaba su lámpara frente a sus ojos, uno a la vez.
"¿Cuatro días han pasado? Vaya, sólo uno o dos pasaron en mi mundo de sueños. El tiempo definitivamente se mueve más lentamente allá." Naruto frunció el ceño. "O más rápidamente, porque tuve una vida entera en dos años. Eso no tiene sentido." Hizo un puchero, cruzándose de brazos y frunciendo el ceño. Supuso que tal vez ya que sabía que no era real, hizo que el tiempo intencionalmente pasara lentamente. Ah ¿quien sabe? Él ciertamente no entendía su cerebro, ¿por qué habría de entenderlo alguien más?
"Oh, cariño." Minako soltó una risita y lo volvió a abrazar. "Estoy tan agradecida de que despertaras de nuevo. Estaba realmente preocupada por ti."
"También agradezco estar despierto." Le regresó el abrazo, sonriendo hacia Sasuke.
La sonrisa del pelinegro decayó y desvió la mirada, removiéndose. "Mejor me voy. No he ido a la escuela desde tu accidente, así que iré a casa y descansaré un poco para poder ir mañana. Me alegra que estés mejor. Te veo después." Sasuke huyó del cuarto, apretando sus puños contra su cuerpo mientras caminaba apresuradamente por el corredor.
¡¿Qué diablos le pasaba?!
Sai lanzó la pelota de béisbol hacia el techo acostado sobre la cama, atrapándola con una mano antes de cambiarla de mano y lanzarla de nuevo. La había atrapado antes repitiendo el proceso, mirando la pelota caer cada vez que la lanzaba al aire.
Escuchó la puerta principal abrirse y cerrarse, y gente hablando antes de escuchar pisadas subiendo las escaleras. Las ignoró, concentrándose en su pelota. La lanzó una vez más antes de que la puerta se abriera y la persona parada en el marco de la puerta soltara un grito de sorpresa.
Sai falló la atrapada.
"¡Auch! Eso me va a dejar marca." Gruñó mientras se sentaba, frotándose la frente.
"¡¿Qué demonios estás haciendo en mi cuarto?! ¡Y deja eso, la pelota de béisbol tiene un valor sentimental!" Sasuke tomó la pelota de la cama, regresándola a donde pertenecía en la repisa.
"Me aburrí esperándote. ¿Cómo está Naruto?"
"Si te hubieras quedado un poquito más, lo hubieras visto despertar."
"Oh, sabía que iba a despertar" Sai se encogió de hombros, moviéndose de manera que ahora estaba sentado estilo indio en la cómoda. "No estuviste ahí por un rato, así que su guía se había ido. Sabía que una vez que te regresáramos, despertaría. Me alegra que esté bien."
"Sí, a mi también." Sasuke se sentó en su escritorio, girando su silla para encarar a Sai antes de hacerla girar de un lado al otro con su pie. "¿Exactamente que estás haciendo aquí?"
"¿Qué no puedo nada mas venir a visitarte?"
"¿Si se trata de ti? No." Sasuke dejó de girar, apoyándose más en su silla. "La única persona a la que visitas sin tener un motivo oculto es a Naruto. Así que ¿qué es lo que quieres?"
Sai le sonrió a Sasuke, una de esas sonrisas perversas que hacían evidentemente que el otro chico iba a estar hablando con acertijos. Sasuke odiaba los acertijos. Tal vez ese era el porque Sai siempre se los decía.
"Pienso que necesitamos hablar."
"¿No es eso lo que estamos haciendo en este momento?"
"No, yo estaba hablando, tú te estabas pasando de listo."
"¿Por qué luchar contra la naturaleza?" le preguntó Sasuke con una gran sonrisa.
"Ahora nada más estás siendo sarcástico." Sai se volvió a dejar caer en la cama con un suspiro, mirando de nuevo hacia el techo de Sasuke. "Quiero hablar sobre Naruto."
Oh oh. Sasuke se removió. Sí Sai me dice que me aleje de él, voy a patearle el trasero, cortarlo en pedacitos muy chiquitos y desaparecerlo en la alfombra. Miró con enfado al otro chico sin querer.
"No te preocupes, Uchiha, no es nada malo." Dijo Sai. Incluso sin mirar a sus ojos, podía sentir su intensidad.
"¿Entonces qué es? No estoy realmente de humor para acertijos." Murmuró, girando para mirar hacia su ventana. Nada de lo que Sai dijera iba a interesarle.
"Naruto te confesó lo que siente por ti, ¿verdad?"
"¿Y?" preguntó Sasuke con sequedad, dándole la espalda a Sai.
"¿Y qué le respondiste?"
"No soy gay si es eso lo que preguntas."
"¡Oh, tienes que estar jodiéndome!" Sai se sentó, lanzando sus manos al aire. "¡¿De verdad eres tan estúpido ó nada más te preocupa lo que dirá la gente?!"
"¿De qué estás hablando?" Sasuke le preguntó frunciendo las cejas, sin gustarle hacia donde se dirigía esta conversación.
"Uchiha, cuando Naruto estuvo inconsciente, lo visitabas todos los días. Alejabas a otras personas de él. Hiciste todo lo que pudiste, y eventualmente hasta te las arreglaste para traerlo de regreso. Cuando Naruto y Sakura comenzaron a salir, me contaste que te sentías raro, y el cómo no te gustaba que Naruto saliera con ella."
"Eso fue porque la odiaba."
"¡Era porque estabas celoso!" Prácticamente le gritó Sai.
"Ey, yo odio a la maldita Ascua, así que no trates de convencerme que yo la quería."
"¡No celoso de Naruto! ¡De Sakura! ¡Querías a Naruto, pero no podías tenerlo, por eso la odiabas tanto! ¡Ustedes dos no solían odiarse el uno al otro tanto, fue sólo por tus sentimientos por Naruto que esto pasó! Maldición, Sasuke, todos saben que eres gay y que te mueres por Naruto. ¿Cómo puede ser que tú seas el único que no lo sepa?"
Sasuke se puso de pie y abrió su puerta de golpe. "Sal de mi cuarto en este maldito momento."
"¡¿Hablas en serio, maldita sea?!" Sasuke brincó de la cama, yendo hacia Sasuke. "¿Todavía no lo entiendes, verdad? Piensa largo y tendido sobre ello, Uchiha. Y si todavía no lo entiendes, entonces eres mucho más idiota de lo que pensé." Se giró y comenzó a encaminarse hacia la puerta. "No esperes hasta que sea demasiado tarde. Él no va a estar ahí para siempre. Y otras personas llegarán a tocar a su puerta."
Una vez que pasó el umbral, Sasuke azotó la puerta con fuerza, mirando furiosamente la puerta de madera. Sai no sabía de lo que estaba hablando.
Naruto bostezó mientras entraba a la escuela, frotándose detrás de la cabeza. Se había visto forzado a despertarse temprano ya que no había logrado contactarse con Kiba o Sasuke desde que salió del hospital. Ya que ninguno de los dos estaba disponible, eso dejaba a su madre como la única que lo podía llevar a la escuela, dado que usualmente ella lo despertaba cuando se iba, le destruía su esquema del día de porrazo. Caminó fatigosamente hacia su casillero, bostezando otra vez mientras usaba la combinación, y estuvo a punto de pegar un brinco hasta el techo cuando fue abrazado por detrás y agitado violentamente de un lado al otro.
"¡Narukins!"
"Volviste muy pronto."
"No…respirar…" dijo ahogadamente cuando fue apretado con aún más fuerza. La presión desapareció y volvió a caer sobre sus pies, apretando su pecho mientras se daba la vuelta para encarar a las dos personas mas opuestas del mundo.
"¡Escuchamos que habías vuelto y estamos tan contentos!" Genma dio un giro completo sobre si mismo, lo que provocó que hasta Raidou levantara una ceja.
"Estoy feliz de ver que estás bien." Sonrió Raidou. "Otra vez de pie y de regreso a la escuela ¿eh? No esperaba menos de ti." Sonrió.
"Bueno, para ser honesto, sólo vine porque estaba esperando hablar con Sasuke." Naruto sujetó con fuerza la correa de su mochila con sus dos manos. "Yo –no he hablado con él desde antes de mi segundo coma, y la conversación que tuvimos justo antes fue…" Se detuvo cuando notó que tanto Genma como Raidou se inclinaban hacia él, como si estuvieras esperando expectantemente por algo. "Em…¿personal?"
"¡¿Qué?!" Genma se sujetó la cabeza con ambas manos. "¡No puedes hacernos esto!" Sujetó los hombros del rubio y comenzó a sacudirlo con violencia. "¡Te lo voy a sacar a la fuerza!"
"¡Genma!" Raido arrancó las manos del hombre de la camisa de Naruto, el rubio se apoyó contra los casilleros y se sujetó la cabeza. Su visión daba vueltas pero lentamente volvía a enfocarse.
"¡Eso es tan cruel!" lloriqueó Genma, corriendo en el lugar. Raidou y Naruto levantaron las cejas otra vez. "¡Quiero saber!"
"Suenas como un niño."
"Tú actúas como uno." Genma le batió las pestañas a Raidou.
"¡¿Yo actuó como uno?!" demandó el hombre de la cicatriz, luego tomó una respiración profunda, calmándose. "Creo que hemos agobiado a Naruto lo suficiente, debemos volver al salón."
"Muy bien." Genma hizo un puchero. "¡Adiós, Narukins!"
Raido arrastró a Genma mientras el hombre agitaba la mano con entusiasmo por sobre su hombro. Naruto no soltó la respiración hasta que Genma estuvo fuera de su vista. Volvió hacia su casillero, abriéndolo y cambiando sus libros. Una vez hecho, lo cerró y simplemente se lo quedo mirando. No sabía que hacer. Sasuke había estado ahí cuando despertó, pero luego se había ido y Naruto no había oído nada de él desde entonces.
Un nudo se formó en su estómago ante el pensamiento de que Sauce le mintiera. No había estado bien para nada, había estado asqueado, y ahora él y Sasuke nunca iban a volver a ser amigos Iba a ser justo como en su sueño. Sasuke lo iba a dejar.
El rubio llevó su mano sobre su corazón y apretó la tela de su camisa justo sobre él, apretando los dientes. Había confiado que el Uchiha no se iba a asustar de él. Había confiado que ambos estarían bien. No podía dejar que su amistad fuera una mentira.
Pero ya lo es ¿no? Desde que yo no quiero ser su amigo. Desde que pienso en él como algo más…
"¡Naruto!" el rubio se sorprendió y giró, Kiba venía corriendo en el corredor hacia él. Naruto se preocupó de que no pudiera detenerse, pero terminó frenando justo frente a él y lo abrazó con fuerza. Naruto estaba conmocionado.
"¡Amigo, estoy malditamente arrepentido! ¡Oh Dios mío, siento mucho haberte hecho jugar fútbol! Fue estúpido de mi parte ¡Lo siento mucho! Por favor no me odies, amigo, ¡Juro que haré todo lo que pidas! ¡Estoy tan malditamente arrepentido, amigo, no tienes ni puta idea!"
"¡Kiba, cálmate!" Naruto se rió ligeramente, dándole unas palmaditas en la espalada mientras trataba de separarse. "No fue tú culpa. Me resbalé" Finalmente se liberó y le sonrió. "Aunque me alegra que te preocuparas. Por lo menos se que te importa."
"¡Por supuesto que me importa!" exclamó Kiba. "Eres uno de mis mejores amigos, tío. ¡¿Cómo no podría?!"
"Cálmate, hombre. Me estás asustando." Se carcajeó Naruto, dándole palmaditas en la espalda. "Está bien. Yo estoy bien. Todo está bien. No te preocupes. No fue tu culpa."
"Me alegra." Suspiró Kiba, aliviado, antes de recorder algo. "Oh, tengo algo para ti." Abrió su mochila y rebuscó dentro antes de sacar una tarjeta. Se la pasó a Naruto y el rubio sonrió cuando vio a su grupo de amigos al frente, la foto pegada en un poco de papel de colores.
Al rubio casi le da un infarto cuando vio que Gaara estaba en la foto, y cuando levantó la mirada hacia Kiba, el moreno se encogió de hombros, sonriendo ligeramente.
"Es un buen tipo. Estuviste hablando mucho con él durante el almuerzo, así que cuando volviste a tu mundo de sueños, lo hicimos sentarse con nosotros. Habíamos sido forzados a salir con él antes, pero la verdad nunca habíamos hecho por conocerlo. Es un tipo genial; realmente le caes bien."
Naruto abrió la tarjeta y vio numerosos mensajes dirigidos hacia él de sus amigos. Ino, Shikamaru, Gaara, Neji –todos.
Bueno, casi.
Frunció el ceño cuando notó que faltaba la letra de Sasuke, y volvió a cerrarla para ver el frente, mirando la foto. Tampoco estaba ahí.
"¿Cómo es que…?" Su garganta se contrajo y tragó con dificultad, obligándose a calmarse. Probablemente habría una explicación racional. Tenía que haberla. "¿Por qué Sasuke no está aquí?"
"Oh." Kiba miró la tarjeta en la mano de Naruto, luego de regreso al rubio. "No lo habría hecho."
El corazón de Naruto se partió en pedazos.
"Oh, ya veo." Susurró, bajando la cabeza para que sus mechones ocultaran sus ojos. Eso dolía.
"¡Oh, mierda, tío! No, no, no como eso." Kiba sujetó los hombros de Naruto. "Sasuke no habría salido de su cuarto todo el tiempo que estuviste en tu segundo coma. Estaba demasiado deprimido. Mierda, perdón, eso se escuchó muy mal."
Naruto levantó la mirada, el alivio corriendo por su cuerpo ante las palabras de Kiba. Tal vez Sasuke estaba diciéndole la verdad cuando dijo que siempre serían amigos, sin importar que. Estaba tan agradecido, se había asustado por un minuto.
"Hablando de Sasuke ¿dónde está?" Naruto miró por sobre el hombro de Kiba, como si el pelinegro se hubiera estado ocultando detrás de él o algo así.
"El demonio sabrá." Kiba se encogió de hombros. "Fui a recogerlo esta mañana y su madre me dijo que él le dijo que yo iba a llegar más temprano y ella asumió que yo ya lo había recogido. Ya se había ido, así que me imaginé que ya estaba aquí. No tengo idea de porque mintió."
"Mm, como sea." Naruto también se encogió de hombros. "Deberíamos ir al salón."
"Sí, tal vez trasero de pato ya está allí."
Kiba pasó un brazo sobre el hombro de Naruto y presionó sus nudillos contra la cabeza del rubio mientras caminaban, los dos riendo antes de que Naruto lo alejara. Llegaron a su salón y abrieron la puerta, encontrando a Sasuke ya en su lugar, leyendo un libro. Naruto sonrió y se dejó caer a su lado.
"Ey, Sasuke. Traté de llamarte cuando salí del hospital."
"Estaba ocupado."
Kiba levantó una ceja cuando Naruto respingó. Su respuesta había sido tan cortante; tan grosera.
"Oh. Espero no haberte molestado con mis llamadas, sólo esperaba conseguir que me trajeran gratis esta mañana puesto que no pude localizar a Kiba."
"La próxima vez, llama a Kiba."
Naruto simplemente se quedó mirando a Sasuke, inseguro de que decir ahora. Sasuke estaba portándose como un idiota con él. ¿Qué es lo que había hecho?
"Perdón." Se desvió su cuerpo lejos de Sasuke, abrazándose a sí mismo y bajando la mirada hacia la mesa frente a él. No quería decir nada más, mucho menos que Sasuke comenzara a gritarle.
"¿Tío, cual es tu problema? ¿Te levantaste esta mañana del lado equivocado de la cueva?" demandó Kiba.
"¡No es su maldito asunto!" Explotó Sasuke, cerrando su libro de golpe y levantándose. "¡Sólo denme un poco de espacio por dos malditos segundos!" Levantó sus cosas y se fue a sentar al otro lado del cuarto antes de darles la espalda y seguir con su libro.
Naruto se lo quedó mirando conmocionado, su pecho le dolía de nuevo. Dejó escapar un gruñido y se movió para sujetárselo, con las manos temblándole. Dolía tan horriblemente.
Había perdido a Sasuke. Incluso en el mundo real, lo había perdido.
¿Cuál era el punto de haber despertado?
Notas de Traducción: Tengo nuevo record traduciendo jaja. Bueno, Uchiha Sasuke se revela para los que no se explicaban de donde había salido el del mundo de los sueños. Jojojojo.
Los consiento demasiado y les tengo el capítulo super rápido, sólo faltan 4 capítulos para que termine el fic (más el extra, pero es igual que el final más picor) y necesito hacer una petición muy importante: Dejen reviews! Se que desaparecí mucho tiempo, pero tuve muchos problemas mentales en ese entonces y fue una etapa dura de mi vida y se que no tengo ni el derecho de estar pidiéndolos jaja, los que los mandan, ignoren esto y una muy sentida disculpa, pero he notado que recibo menos reviews que lecturas (mucho menos) y luego me apachurro y digo "snif snif". Y la verdad me choca pedirlos pero… pues siempre levantan el ánimo.
También quisiera saber si quieren que siga traduciendo SasuNaru (o viceversa) después de que termine Naruto, algún fic en especial (la verdad tengo en puerta uno, pero desde mi depresión sólo seguí el manga de Naruto, ni el ánime ni los fics así que estoy un poquito perdida en eso ahorita) o ya de plano mejor ya me cambio de tema o de plano "no umbra traduces terrible, ya ni te molestes".
De nuevo, necesito un revisor, otra vez me dio pereza revisar el capítulo, perdón por cualquier horrendo error de ortografía. Bueno, nos vemos en el capi que sigue!
