Una disculpa xD en el anterior capitulo no mande agradecimientos, estoy medio lerdo ahora, con tantas cosas de hacer mi cerebro comienza a fallar… ¡lo bueno es que el semestre está terminando! ¡Bendita Nayru! Y bueno, he hecho algo para que no se confundan con los tiempos, no se preocupen si no se enteran de nada al final hare una recapitulación especial, pero para que esto no ocurra más puse los lugares y el tiempo antes de comenzar a narrar un hecho.

Tampoco dije el nombre del capítulo siguiente. Sólo un avance. Sin embargo diré que ya sólo nos quedan entr capítulos para emprender a la siguiente parte. No iniciare automáticamente con la parte 2 para crear incógnita, chavos.

A partir de hoy iniciamos con las decisiones.


DISCLAIMER: Los personajes de SSB no me pertenecen. Los OC que ponga serán de sus respectivos creadores.


La cuarta intervención.

Episodio 11: Blue Fire.


"Hyrule, Región de Latoan"
(Presente)


-¡Resiste, Link! – Decía la doncella, tomando la herida del muchacho. Ike lo tenía cargando.

No tenían otra alternativa más que curarlo en medio del camino, para eso Elincia hizo un conjuro.

-¿Alguien tiene un frasco? – Pregunto, nadie le respondió – Lo supuse – De sus bolsillos saco una botella y luego de su conjuro completado salió una lucecilla que voló a un lado. Esta lo atrapo y luego tomo la mano de Link, con esfuerzo provoco que se abriera el frasco, como si hubiera sido obra suya.

Ese haz de luz había terminado por ser un hada y luego el muchacho tomo aire, como si antes se hubiera estado ahogando y el hada desapareció.

-Por poco – Sudo la hechicera – ¿Link? – Pregunto por lo bajo – ¿Estas mejor?

Este asintió, aunque en realidad su rostro se encontraba un tanto entristecido, decaído… se sentía engañado y por supuesto, estúpido. Sin importar nada más, la princesa abrazo a su amigo, llorando como si no hubiera un mañana.

Ike y Elincia e miraron entre sí, la escena les parecía desgarradora por lo que decidieron marcharse y dejarles su espacio.

-Link, creí… por un momento… que morirías – decía con trabajo, inhalando y exhalando tan rápido que se trababa en las palabras – Yo… - Se encontraba aferrada al muchacho con fuerza.

Sin nada de tiempo, el joven, el tomo por la espalda, la abrazo igual de fuerte con una cara de decepción y tristeza, tan marcada que la amargura se sentía en el ambiente.

Con Ike y Elincia.

-Todo esto… es muy duro – Comenta el peli-azul, mira a la chica con tristeza.

-Dos destellos de este cielo azul serán reflejados en estas lágrimas en par… y hay mil cosas que, ya te quiero contar. Yo te lo recordaré, te lo haré saber esperando aquí me encuentro por ti*– Entonaba una canción, mirando a Ike de reojo.

-¿Eh? -este no entendió nada.

-Es… una melodía que escuche de la boca de la princesa Zelda hace tiempo. Estaba especialmente dedicada a Link. Fue cuando me di cuenta que luchar por él no era algo que me correspondía.

Ike miro a la chica, se dio cuenta que necesitaba sacar su dolor. (Sugiero escuchar "To My Love" en esta parte o FE: Path of radiance)

-Nunca se lo dije a nadie, nunca pude decirle a Link que yo… que yo lo amaba.

Ike miró nuevamente, ahora más profundo, a la joven que se encontraba decaída, triste, adolorida y melancólica.

-¿Amabas a Link? – Pregunto Ike nervioso – Sí es así recuerda que es el pasado. Mira el presente más de cerca – Le dijo, esta le miro al muchacho, observo sus ojos.

-El presente está siendo caótico – Le dice Elincia – El presente no es mejor de lo que pensé. Pensaba en dejar de luchar, en dejar todo esto. No quería ver a Auvarus nunca más y tampoco a la princesa Zelda, pero no por odiarla… si no por tenerle esa envidia de compartir su vida con Link. Siendo amigos o siendo amantes… las dos cosas me lastiman.

Ike tomo su mano, como en aquel entonces… sin embargo era diferente la mujer de quien sostenía la mano ahora mismo, se hinco, aun tomándola y poso su otra mano en el pecho, con la palma abierta.

-Peleare por ti, a tu lado, contigo – Decía haciendo un juramente – Yo… Ike, mercenario de Greil… hijo de Greil y Elena, te juro proteger ese corazón tuyo ahora y siempre –Cerro sus ojos y la joven se quedo absolutamente sonrojada.

-¿¡Q-Qué rayos c-con tu juramento!? – La chica fue atraída hacia él y el abrazo con fuerza.

-Es un juramento para protegerte, Elincia… – Ella comenzó a sentir la tranquilidad que Ike le podía dar.

-¡Ike! – No termino de decirlo por que el joven se había puesto en marcha, la había besado de manera tan enternecida, tan romántica y Elincia había puesto a sollozar.

Entonces se apartaron el uno del otro y se miraron – Ike… -Inicio con las palabras – Ike…

-Esperare todo lo que tenga que esperar – Este le sonrió – Y entiendo bien la dificultad de amar a alguien… después de las decisiones que hemos tenido – La volvió a mirar, ella estaba completamente sonrojada – Pero puedo esperar, no puedo arrepentirme esta vez y echarlo todo a perder.

-¡Y-Yo aun no he dicho nada! – Dijo tomándose el cabello y recogiéndoselo a un lado.

-Lo sé – Este rio un poco antes de que ambos continuaran su camino. Sin pensárselo dos veces la tomo por el hombro y se dirigieron a la casa de Link.

Con Zelda y Link.

Seguían abrazándose fuertemente. Zelda rompió el silencio cuando se despego de él y lo miro con tristeza – Link.

Este no dijo nada, aun tenía un poco de sangre en la boca, esa sangre que había escupido cuando Feir le había atravesado la espada en el pecho. La doncella saco un pañuelo de un bolsillo del vestido, lo mojo en la fuente, haciendo una oración previa, luego lo paso por las manchas de sangre.

-Mi madre decía… que cuando venía a Ordon oraba a la fuente del espíritu para limpiar el alma. Ella también estuvo aquí cuando papá…

-Y cuando mi padre y mi madre fallecieron también vine con Feir a orarle a la fuente… al espíritu de Ordon. Lloramos un rato mientras observábamos como el agua resplandecía. El espíritu se mostro ante nosotros, diciéndonos que nuestro destino sería grande. Dijo que estábamos destinados a estar juntos siempre pero que en el futuro llegaría la intervención que decidirá nuestros lazos.

-¿Intervención? – Pregunto la joven.

-La cuarta intervención… es lo que dijo – Comento Link ya más relajado que antes, observo el cielo, este comenzaba a aclarecerse. Una figura familiar lo observo y corrió hacia él.

-¡Darling! – Grito esta.

-¡Me lleva…! Hola Lena – Dijo este, fastidiado – ¿Q-Qué tal?

-¡Oh! ¡Diosa Hylia! ¿Pero que le ha pasado a tu ropa? ¿¡Por qué tienes sangre!?

-Bueno… Mmm – El no sabía explicarse, así que Zelda intervino.

-Link es el héroe de Hyrule, destinado a proteger el reino y salvar a su princesa – Hizo una reverencia – Mi nombre es Zelda Nohansen de Hyrule y vine porque Link debe estar a mi lado en esta travesía. La sangre es símbolo de traición…

-¡Oh! ¡Cielo, sabía que eres sensacional! – Abraza al muchacho como trapo, este mira a Zelda con molestia –Puff, seguro fue esa idiota mocosa huérfana que no…

En ese instante Link se muestra enojado, a tal punto en el que la toma del cuello de su ropa de manera agresiva y la mira con profundo desprecio – ¡Cállate! Hasta ahora… te he soportado por educación, pero no te permito que hables así de Feir ¡Ella…! ¡Ella es…! ¡Ella es mi preciada hermana!

Lena observo con lágrimas de asustada a Link y luego Zelda le tomo la mano para hacer que él la soltara. Zelda negó con la cabeza, con signo de que esa chica no valía nada de su fuerza.

-Link – Le miro – No gastes ni un poco de tu energía.

El joven casi llora, solamente, por el semblante frio que había puesto, lograban notar su ojo derecho. Luego de ver con odio a la otra chica la soltó de manera brusca, haciendo que callera al suelo.

Un aura color negra invadió al joven, preocupando a Zelda.

-Por favor… no menciones ni una palabra de lo que acabas de ver – Dijo Zelda.

-¿Eh? ¡Ha! Crees que yo no diré… nada – entonces la princesa usa un hechizo de amnesia y la hace olvidar. Esta se desmayo.

Persiguió a Link quien iba más adelante – ¡Link!

-¿¡Qué!? – Grito el joven haciendo sobre saltar a la doncella.

-Link… mírate bien, por favor – Dijo ella, mostro un espejo que hizo con magia – Ya no estás siendo tu…

El joven miro al espejo, sorprendido por ver una sombra, esta la saludo - ¿Oh? Hola… esta es la primera vez que nos encontramos, en generaciones.

-¿Q-Quién eres…?

-Soy tu… tu eres yo… - La doncella, preocupada destruye el espejo.

-Link… eso se llama maldad… es todo aquel sentimiento de odio, ira y rencor que tienes dentro.

Link denota una sonrisa y le dice – ¿A caso tengo prohibido odiar?

-La espada maestra cambiara de opinión sobre ti y deshará el contrato que has hecho, perdiendo la fuerza de la trifuerza que recuperaste junto a tu compañera, la espada del filo sagrado. No dejes de ser tú.

Link no dijo nada, se quedo callado hasta que Zelda volvió a hablar.

-Es nuestro deber… como elegidos por las diosas…

-No me vengas con…

-Salvar a las almas puras corrompidas por el mal –Dijo tomándole la mano – El espíritu dijo que podíamos salvarla… es decir… te lo dijo a ti, a mi ni siquiera me pregunto si podría decidir entre ella y el reino… si salvo a la portadora del poder salvare a mi reino y salvare un alma pura que ha sido corrompida por el dolor de no poder amar a quien ella ama… y todo… por mi culpa.

Link quedo quieto ante la respuesta de Zelda, nunca se imagino que haría aquello.

-Esto es completa y totalmente mi culpa… por haber sido tan obstinada, por haber sido tan descortés y cruel… pero… Yo… ¡Yo de verdad no quería que te alejaras de mí!

Link la coloco contra la pared, poniendo un brazo y apoyando su mano a un lado de su cabeza – Eres tonta… si, es lo que eres. Pensar eso fue estúpido, ¿por quién me todas, Zelda?

-Por mi mejor amigo, el que me abandono en las peores circunstancias –Link calló – El que no volví a ver después de que sus padres murieran… yo quería verte en ese instante, quería saber de ti, pero nunca te volví a ver. Quería abrazarte y decirte "No estás sólo" porque yo siempre iba a estar ahí, lo prometimos cuando éramos niños y Feir estaba presente, por eso…

La conversación se tornaba sumamente incomoda para Link, cada palabra enrojecía sus mejillas.

-Yo tuve coraje de ella… sabía que habíamos prometido estar juntos y te alejo de mi tan desdichadamente. Desconfié de ella desde entonces y también tome rencor de su acto, pero lo deje libre cuando volví a verte, después de tanto tiempo. Verte me quitaba la rabia, verte a pesar de que estuvieras con ella, verte a mi lado, protegiéndome. Nada más importaba. Extrañaba tu cariño, y lo necesitaba en mi momento de frustración y confusión.

Link bajo la mirada – Entonces también fue mi culpa dejarte sola. Esos sentimientos son por mi culpa.

-Sí, pareces la manzana de la discordia – Dijo un chico tras de ellos, era Michelle – En mi mundo era un objeto poderoso, no recuerdo bien la leyenda, pero causo muchas guerras.

-Niño, arruinaste su momento – Dijo a su lado Átomo – Oye Link, me agrada tu forma de acorralarla, tomare nota.

-¿Se puede saber qué diantres hacen aquí? –Voltea el rubio con una mirada asesina por arruinarles el momento de las revelaciones de sus pasados.

-Link, princesa – dijo Ike – Es hora de partir.

Ambos se quedaron petrificados cuando observaron que el cielo se cubrió de nubes rojas y obscuras – N-No es posible ¿p-pero cómo?

Elincia bajo la mirada y pidió perdón a Farore – ¡Tenemos que irnos, ya!

-¿Se puede saber cómo? – Pregunto Link

-La barrera del espacio tiempo es fácil de romper – dice Átomo – Pero también complicado, incluso con mis poderes sería difícil.

-La única manera es – Decía Link, pensando.

-La carta – dice Ike – Pero arriesgaríamos nuestras vidas yendo donde estaban Master y Crazy

-Nada importa, si no nos largamos el mal corromperá nuestras almas – Respondió Elincia.

-Entonces vamos, leamos la estúpida carta – Dice Átomo – Las nubes llegaran pronto a donde estamos nosotros.

-¡Tengo una idea mejor! – Grito la princesa – Tomen mis manos – la miraron confundidos – ¡Ahora!

Así como ordeno, tomaron las manos de la princesa y ella comenzó a decir unas palabras.

Elincia podía entenderlas, puesto que hablaba en Hylian antiguo.

-Taei Hoyen demnda eefetmae… Taei Hyen demnda saro… Taei kemdeno Hyrule – Después de pronunciar estas palabras un afable viento los rodeo a todos, sacudiendo unas cuantas hojas del suelo.


"Great Fissure, Vacio de Rimú"
(Pasado)


Esta era una zona obscura, lejos del universo donde ahora, varios de sus amigos estaban. Ella y la doncella se encontraban inmersas en nubes negras, presas a una pieza de piedra, la cual simbolizaba la trifuerza, ella arriba, el poder, debajo de lado izquierdo, la sabiduría, ya sólo faltaba el coraje.

Este lugar era llamado como "Vacio de Rimú" un lugar deshabitado, alguna vez fue el mundo donde los cuatro creadores de los diferentes mundos y dimensiones se encontraban, era como recinto sagrado. Cuando el sosiego decidió revelarse fue que ese mundo cayó bajo una nube obscura parecido al mundo del sub-espacio. -¿Dónde…? – La chica estaba en un lugar obscuro, mirando arriba hacia una luz divina color azul.

-Escúchame, portadora del poder… escucha esta voz, la voz de la diosa Nayru.

-¿¡N-Nayru!? N-No puede ser – Dice – No soy merecedora… yo

-Pronto… deberás elegir tu camino, deberás elegir. Ahora… continúa el viaje.

-¡Espera!

Abrió los ojos lentamente para encontrarse con una habitación vacía, no había más que obscuridad y unos cuantos destellos lilas tras ese vidrio transparente. Se encontraba situada en una pieza rectangular, a su alrededor tenía un cristal color amarillo con rayas.

-D-Diosa N-Nayru…

Respiro lentamente, de manera forzada y casi incapaz, miro de nuevo para ver que sólo estaba ella y debajo una figura a la que conocía bien, sin embargo la cabellera que ahora observaba era castaña y no rubia, como solía verle.

-Z-Zelda – dijo con dificultad, mientras intentaba estirar su brazo, sin embargo el intento fue nulo al ver que tenía un par de agarres, en ambos pies y en ambos brazos. No podía hacer aquello pero lo intentaba sin dudar una sola vez.

Al final, cuando ya no pudo más vio que una figura se aproximaba entre las sombras.

-Vaya, pensar que al final estar aquí sólo por tu querido hermano – Dijo, mirándole fijamente – Sí, soy tu… tu eres yo. Mi nombre es Ganondorf.

Ella ni siquiera movió su boca, no podía expresar palabra alguna. Había quedado con una expresión bastante vacía.

-Únete a mi… y tendrás bajo tu yugo a Link – Le decía, ella lo miraba –Se tentada por mi poder, juntos… conquistaremos Hyrule.

Ella no dijo nada, en ese instante recordó algo.

"-Juntos… haremos que la princesa Zelda se recupere de la muerte de su madre, Feir"

"Juntos… haremos de este mundo un lugar mejor" – Ella sonrió de nuevo – No… juntos no podremos hacer de este mundo un lugar mejor, porque para eso… es necesario que yo, que esta alma maldita desaparezca por siempre.

Ganondorf esbozo una sonrisa falsa, con un suspiro desalentador – Me imagino que será como quieras… entonces, te lo agradezco, me gusta hacer el trabajo a la fuerza.

-Basura – Dijo por lo bajo, con suma dificultad

Ganondorf volteo a ver a la joven con una mirada tétrica, la cual no le intereso a Feir – La verdad… es divertido ver como la basura que me procede se resiste al mal.

Salió riendo con una estridente fuerza. Feir quedo desolada en esa obscuridad, sin embargo la doncella bajo sus pies comenzó a brillas, hablándole a través de alguna clase de telepatía.

-Dragmire Feir –Dijo la juvenil y bella voz de Zelda –Sal de este lugar, salva la trifuerza y salva a Link de todo mal… salva a mi sucesora, te lo imploro –Las cadenas de Feir comenzaban a abrirse del agarre, la joven cayó al suelo mal herida y observo con tristeza a la doncella –No hay tiempo –Le dice otra vez –Con mi último aliento… te otorgo el pedazo de la sabiduría.

Feir se sorprende tanto que abre mucho más ambos ojos –P-Pero, Zelda –La luz envolvió a la chica y de repente desapareció de la faz de ese mundo.


"Tierras bajas, Smash Ground"
(Presente)


Pocos minutos después la joven cayó sobre el suelo, se encontraba mal herida y exhausta por lo que decidió quedarse sobre el suelo. Miro alrededor y el paisaje, grandes y extensos kilómetros de semi-desierto, acostada observo el cielo y la nubes.

Link paso por su mente en ese instante y el viento soplo sobre su rostro. Pego en sus mejillas y luego levanto su espalda del suelo tranquilamente quedándose sentada a la deriva.

Sus ojos se llenaron de lágrimas y luego las seco con su mano –Me deje llevar por el rencor y los celos, quizá Link jamás me quiera cerca de nuevo… actué infantilmente y salí herida y herí a los demás, sin embargo no voy a negar cuanto es que lo quiero. Perdóname, Zelda, pero yo no quiero dejarte ganar… no esta vez. Al menos déjame ganar esta vez – El llanto no cesa, hasta que una misteriosa figura que se le acerca le toma un hombro.

-¿Hola? – Dice el extraño, esta cesa un poco el llanto y se aleja pero luego de hacer eso cae desmayada.

Unas horas más tarde esta despertó poco a poco, observo el techo de esa casa, modesta pero tranquila, luego miro al desconocido. Este cocinaba mientras ella se encontraba en una cama.

-Me alegra que hayas despertado – Le dice contento – Supongo que es un placer.

-¿Quién…?

La figura tornaba forma, era un joven encapuchado, pero a simple vista se le veía con el cabello negro y los ojos tan profundamente azules como el cielo nocturno. Su tez era medio bronceada, tenia bien definidos los músculos de su cuerpo.

Usaba, como antes mencionado, una capucha negra, un conjunto acuerdo al lugar en donde se encontraban, unos pantalones holgados y frescos, unas botas de piel y una playera sin mangas color blanca, holgada y hasta debajo de la cintura.

-Oh… si, si, mi nombre es Julio… Cobaurus, pero ya no uso ese apellido – Dice desanimadamente – Disculpa, me torno bastante obscuro con respecto a eso, mi lady – Comenta nuevamente – De todas formas en un momento dude si ayudarte, puesto que conozco ese logo y ese aspecto que tienes…

-¿Te refieres a mi ropa?

-Son las ropas de un enemigo… pero el resplandor del dorso de tu mano me hizo recapacitar – Este le mira – Es la trifuerza… y la sabiduría sólo la porta la princesa Zelda. Tú tienes el poder también.

Feir se mira, se queda tan perpleja que cuando se exalta cae de la cama.

-¿¡Qué que!? – Se mira el dorso, asustada por lo dicho - ¿¡Cómo… pensé que sólo me había ayudado… a…!?

El joven rio fuertemente – Cómo lo suponía, no pudiste haber asesinado a la princesa.

-¡Jamás…! De todas formas… debo – Pero el esfuerzo que hizo la había debilitad aun más.

El joven la tomo de la cabeza y esta débilmente cerró los ojos, la puso sobre la almohadilla y esta abrió los ojos de nuevo.

-Tengo poca fuerza – Comento la joven – Así no podre ir con Link…

-¿Link? – Este se impresiono al escuchar su nombre – ¿Hablamos del mismo o de otro?

-¿Hay dos Links? – Esta se impacta – ¿Será el que conozco…?

-Quizá… sea alguien más… veras.

"Poco después de que el torneo se iniciara hubo mucha competencia entre algunos de los participantes del torneo. A pesar de que ya habían unido sus fuerzas este era un torneo que les obsequiaría un poder increíble… sí. Master Hand les daría algo importante para eso, la flama azul.

La flama azul es una reliquia, se dice que fue el primer fragmento de la destrucción sobre la faz de la tierra… pero también una parte vital de la vida. Los héroes, todos y cada uno de ellos contiene la flama espiritual color rojo. Esta nace de un acto de justicia, valentía y bondad, así que la flama azul es la destrucción y la maldad, pero también el poder. Es por eso que Master Hand le permitió a los villanos participar, puesto que arriesgaron sus vidas por el bien común, o eso creyó… pero las invitaciones a los villanos nunca fueron respondidas"

-En fin… te hablaba del torneo, algo le sucedió a Link y comenzó a atacar fuertemente a todos los de la competencia – Decía el joven – Ese día me tocaba luchar contra el… estuvo a punto de asesinarme de no ser porque… alguien – Este paro de hablar – Lo que importa es que Link se paso al bando contrario. Ayudo al destructor para que todos los competidores, o los que restaban y no escaparon se convirtieran en poder… lo que quiero decir es que… a los que han capturado… todos ellos ya no viven más.

La joven se quedo paralizada, estaba todo tan frio y tan cruel para ella que no pudo contenerse el coraje y la tristeza. Ambas emociones reflejándose en su rostro.

-Algunos de ellos pueden ser salvados todavía… Link por ejemplo y quizá la princesa Zelda, ella sigue encarcelada…

-No… ella ya no…

-¿De qué hablas? – Dijo asustándose un poco – ¿Cómo que…?

Feir le relato su último y primer encuentro con la doncella de esa dimensión. Este quedo helado, al igual que ella cuando le conto lo que había sucedido y como empezó todo.

-No puede estar peor la situación –suspiro melancólico – De todas formas… yo ya no puedo pelear más, solamente me he escondido aquí con algo importante – dice él – Llévala contigo… esta es la flama azul – Sobre sus manos se encontraba un orbe, color azul con un par de franjas cortándolo en cuatro desigualmente.

-¡Es…! –Sorprendida tapo su boca – ¡La…! N-no puedo hacer eso… yo simplemente…

El joven pelinegro la observo y le tomo por la barbilla con amabilidad –Eres la única que sabe esto ahora además de mi… todos los demás, incluso Master Hand olvido que esta llama era lo importante por un hechizo de Auvarus y Ganondorf, menos la princesa Zelda y yo… supimos al instante y nos protegimos pero no pudimos ayudar a los demás… fue demasiado

-¡Ese maldito…! – dijo Feir, apretando su puño.

-Yo creo firmemente que por esta razón te trajo aquí, la princesa Zelda confió en ti y te guió a este lugar… por favor – Dijo el muchacho, dejándole la barbilla para ahora inclinarse en el suelo – Te lo imploro, te lo ruego – se hinco y agacho su cabeza –Te brindare de ropajes más adecuados y el equipo necesario, puedo ver que dentro de ti yace la sangre fría de una guerrera colosal, así que entrenamiento no necesitas.

-Pero yo me deje llevar por… las emociones que no eran correctas.

-El amor es poderoso, es la magia más poderosa de todo el universo y las diferentes dimensiones… y por eso también es peligroso.

-Incluso de esa manera yo me deje llevar por mi fuerza maligna y…

-No fue tu culpa – le tomó una mano, la calidez del muchacho le hacía reflexionar sus actos y dejar de sentir culpa –Así que por favor… lleva esta poderosa flama al santuario de Palutena.

Asintió ya más segura de sí misma y observo a Julio – ¿Cómo llego a ese santuario de Palutena?

-Como el templo esta sobre las nubes para llegar necesitas transportarte o volar hasta allá

-¿Cómo hare eso? – Pregunto trastornada – No puedo volar y no tengo magia.

-Descuida… ya tengo un plan para eso – el joven sonrió a lo grande.


"Templo de Palutena"
(Pasado)


Un tornado comenzó a aparecer en medio de donde antes Pit y Link habían batallado, el joven ángel observo con terror aquello por lo que con destreza bajo de las nubes, aunque eso significaba que no seguiría volando.

Se poso en modo de batalla y luego observo que de este salían algunas personas, de entre ellos conocidos que alegraba de ver.

Una vez el viento y las horas desaparecieron la princesa Zelda cayó de cuclillas sostenida por Link.

-¿Donde estamos, Elincia? – pregunto Link a la joven.

-En el templo de Palutena – dijo ella con seguridad.

De repente una flecha cayó justo sobre Link, de no ser porque se aparto rápidamente con la princesa le hubiera dado.

-¡Tú, maldito! – Dijo Pit lanzando más flechas, hasta que Ike le toma de las alas para que dejara de hacer eso -¿E-Eh?

-¡Basta, mocoso! – Dijo Ike molesto – Él no es "ese" Link.

-¿Ah, no? – Lo miro más de cerca, sí, puesto que Link dejo encargada a Zelda en manos de Elincia y a su vez este le había soltado un puñetazo poderoso sobre el rostro al impertinente ángel.

Todos se quedaron de piedra, parecía que capitán Falcón había golpeado a Pit por la marca dejada en el rostro.

-L-Link – dijo Ike – ¡Qué buen golpe…! Pero – Este se ríe – Bueno, se lo merecía.

-Debió contenerse de tirar sus estúpidas flechas – dijo Link – Casi nos lastima, a Zelda y a mí.

-E-Eso nadie lo discute – dice Pit antes de desmayarse.

Poco después de que Pit regreso en si Ike le conto lo sucedido, se disculpa con Link y con Zelda. Luego Pit conto la historia de los hechos recientes. Ellos se quedaban observando al chico que contaba ser una simple copia hecha por Palutena del Pit que ellos conocían y que el peligro que había en aquel lugar era el mismo que en cualquier otra parte, sólo que el templo se encontraba parcialmente protegido.

-Entonces… ¿nuestros amigos están en el Futuro? –Preguntó Ike, Pit asintió – Deberíamos ayudarlos… pero con el estado de Zelda.

-Si lo que quieren es viajar en el tiempo la única manera es…

Los presentes ahora caminaban alrededor de una parte del templo de Palutena, ven que uno de los muchos santuarios del templo se encuentra con la entrada sellada y protegida, Zelda lo observa con desconcierto y se atreve a preguntarle a Pit que hay dentro.

-¿Ahí? Pues la verdad nunca lo he sabido. Lady Palutena nunca nos informa sobre esa gran habitación, pero conociéndola seguramente hay algo que influye en todo el universo y Master Hand le ha pedido cuidarlo.

-Ya veo – dice Zelda, ahora más despierta – Todo el Universo…

Siguieron caminando mientras Pit y Link platicaban más amenamente y Elincia iba junto a Ike hablando sobre lo que habían pasado no hace más de unas horas.

Átomo entonces aprovecho su oportunidad de hablar con Zelda, al verla sola.

-Ah y como te decía… las fiestas de mi mundo… ah… me dejo por la chica – Dijo Michelle mientras observaba como el rubio se acercaba a la princesa – Bueno, creo que iré a conocer al tal Pit, nunca he jugado Kid Icarus pero esta con Link y Legend of Zelda sí que lo he jugado – dice sonriente acercándose a los dos muchachos.

-¿Puedo acompañarle, princesa? – Preguntó coqueto.

-Por supuesto – dijo ella sin ninguna importancia – ¿Qué pasa?

-Oh nada… es sólo que la veo tan solitaria en este momento que quisiera hacerle compañía.

-Ah, eres muy amable –dice la muchacha y observa a su alrededor.

-Le parece fantástico este lugar, ¿no? Su arquitectura, sus decoraciones y posiblemente la historia que nos cuentan las paredes de este sitio.

-¿Cómo sabes eso? – Pregunta impresionada, era justo lo que pensaba.

-Intuición de una refinada mente como la suya – Zelda comenzó a reírse, llamando la atención del otro rubio. Link miro a Átomo con un poco de molestia.

-Me alegra saber que soy "refinada" Pero es verdad… si pienso eso del templo, es bello y también me apasiona saber sobre su historia – dice la princesa – En Hyrule lo más cercano a un templo que he conocido es el nuevo templo del tiempo y el santuario de la espada maestra… la que trae Link ahora – sonríe hacía el muchacho y hasta ese momento Zelda se percato de que Link la observaba, de inmediato se voltearon a otro lado.

-Ah… - Entonces el rubio que ahora la acompañaba lo entendió – Lo comprendo – dice – Siento haberte comenzado a hablar de una manera descortés y con confianza – dice riendo – Pero ahora entiendo una cosa.

-¿Cuál? – pregunta la rubia.

-Es un secreto, señorita Zelda – se ríe y luego para en seco al ver que todos los demás también lo han hecho.

-Esta es la cámara del oráculo del tiempo – dice Pit.

-¿¡Nayru!? – pregunto Elincia.

-No, no – dice Pit – es una cámara donde descansa el alma de un oráculo… ella los llevara al futuro, por suerte sólo puede llevarlos al futuro o pasado de esta dimensión y de este lugar – Eso los tranquiliza a todos – Bueno… entren y ayuden a nuestros compañeros, me quedare a proteger el templo.

Los muchachos se preparan, una vez que entraron la puerta se cerro y Pit les deseo suerte por lo bajo.


"Tierras bajas, Smash Ground"
(Presente)


-Bueno, ya está casi lista –dice el muchacho pelinegro.

-¿Funcionara…? – pregunta la gerudo-Hylian.

-Por supuesto… esta nave es del equipo Star Fox – comento el muchacho – He guardado muchas de las cosas de nuestros compañeros, aunque ya no estén aquí.

-Eso es muy considerado de parte – dice la joven – De esa manera no creo que debamos usarla.

-Fox… dijo que cuando la necesitáramos la usáramos. Sólo es un Arwin así que no te preocupes.

Feir había cambiado su vestimenta, ahora tenía unos cómodos pantalones militares color negro, unas botas y una camiseta blanca de manga corta que no tapaba su abdomen. Tenía una chaqueta de cuero negra y unos cinturones cruzados con algunas armas. También tenía sus cimitarras sobre los costados, guardadas en sus respectivas fundas.

Se había recogido el cabello en una coleta y había cortado su fleco, ahora lo tenía recto y no dividido en dos.

-Suerte, Feir – le dice el muchacho, esta se sube al Arwin y se despide – Espero que sepas como volarlo.

-Después de leer las instrucciones que Fox dejo, me quedo bien claro que no es muy difícil. Al menos sólo para volarlo, para el combate sí que es difícil – dice la muchacha – bueno… me voy ahora, si no… no llegare a tiempo.

-Cuídate – dice el joven – Por favor… haz que el orbe llegue a tiempo a su lugar.

-Lo hare – la joven cierra la compuesta y comienza a elevar la nave – ¡Gracias!

La joven despegó rápidamente rumbo hacia el templo, gracias al buscador de lugares de esa máquina… si un GPS de alto rendimiento y de punta.

-Bueno… tengo que sobre volar sobre un campo de fuerza para entrar al templo, esa clase de escudo de fuerza es genial, Palutena sabe lo que hace con su seguridad – La joven aumenta la velocidad acercándose a su objetivo, sin embargo presiente peligro, la nave comienza a sonar con una alarma y la chica evade un laser que había sido dirigido hacia ella.

-¡Eso estuvo cerca! – Dijo ella – Carajo… ¿ahora qué hare? –Más láseres se dirigen haci ella, los esquiva haciendo maniobras aéreas que la dejan un tanto mareada.

La muchacha se pone en combate, se va hacia bajo de dos naves que la seguían y luego sale tras de ellas – Fox es genial – dijo la chica – Sus maniobras son deslumbrantes – Toma la manilla con fuerza y aprieta uno de los botones que tiene ne medio, ese comienza a disparar -¡Sí! ¡Feir uno, idiotas cero!

La otra nave que restaba seguía disparándole a la chica, hasta que le dio en uno de los propulsores. Ya estaban cerca del templo, para su suerte y el escudo sólo se encontraba a unos cuantos metros, cuando la otra nave fue derribada con potencia por otra nave, esta vez parecía ser caza y no tan espacial.

-Arwin, ¿me copias? – Decía la ronca voz del comunicador.

Mira el manual de Fox –Fuerte y claro, Mmm… - lee de nuevo una de las instrucciones de Fox antes de terminar la frase – cambio.

Ambas naves atraviesan la fisura, entran al espacio del templo y la caza negra aterriza, apenas si Feir puede aterrizar con éxito por el dañó a la nave.

La chica sale de la nave y con emoción grita – ¡Ese tal Fox era todo un aventurero!

-¡Feir! – Grita Tayron, desde el otro extremo de donde se encontraba esta.

-¿Eh? – escucha la gerudo.

Con Tayron

-Chicos… ¡escuche la voz de Feir!

-Pues no estás del todo equivocada – anuncia Lucina mirando hacia el horizonte – sólo que paso de ser una gerudo a una… es…

-Ropa del ejército, Lucina – dice Robín.

-¿Qué clase de ropa es esa? – pregunta la muchacha – en fin… y parece que viene acompañada.

-Oh… espera… ¿será?

-Sí… ¡es Snake! – dice Mario sonriendo

Todos se acomodan alrededor de los dos que acababan de llegar y los miran, Tayron abraza fuertemente a la chica.

-Un gusto volver a verlos, Mario, Peach.

-Es tan agradable – dice Peach – Que bueno que llegaron – La princesa sonríe en grande.

-¿Sólo son ustedes? – pregunta Rosalina.

-Sí – contesta Feir – Antes estuve con Zelda, Ike, Elincia, Link y dos desconocidos, pero…

-¿Qué sucede? –pregunta Tayron tomándole un hombro.

Para su mala suerte ahora habían aparecido los antes mencionados.

-¡Aléjense de esa bestia! – Grita Zelda poniéndose en guardia.

-¡Oye! ¿¡Cuál es tu problema!? – pregunta Tayron molesta.

-Aléjate, Tayron… es peligrosa – Un bello arco en color blanco y brilloso apareció en sus manos. Apunto a Feir con una flecha dorada.

Link la observo con dolor, sus ojos se encontraban sorprendidos y no sabía qué hacer, unos instantes se encontró con su mirada, parecía tener culpa en su rostro pero también tristeza.

-No me voy a alejar de Feir – dice Tayron – Era cierto lo que pensaba… estas celosa de su relación con ella – le dice fríamente – Me fastidian las princesas caprichosas como tú – Zelda soltó la flecha que sostenía, Tayron la esquivo y esta dio a parar a Feir.

-¿¡Zelda, qué…!? – Dijo Link, pero no a completo a decir cuando observo que la flecha fue retenida por su mano.

Feir se acerco lentamente a Zelda y luego la abofeteo – No pienso… dejar que sigas hundiéndome en una falsa y tonta subjetividad de mi persona. No eres nadie… simplemente eres una niña que no sabe la verdad del mundo… me canse de tus tonterías.

Nadie dijo anda, Lucina y Robín parecían petrificados igual que Link.

Sin aviso alguno esta abrazo al Hylian y luego le dijo – Lo siento, Link… Y Zelda –La rubia la volteo a ver le aun con la mejilla roja – Yo no voy a dejarte quedar con Link, porque yo… Amo a Link – menciono frente a todos. El ambiente quedo tan incomodo.

Link comenzó a sollozar un poco – ¿Por qué, Feir?

-Incluso… el amor puede ser lo más poderoso y lo más cruel de este mundo – comento ella – Y sé que tal vez no me ves de esa forma tan deseada por mí, pero nunca te abandonare.

El joven rubio la abrazo fuertemente y ambos cayeron de rodillas al frío suelo.

Una vez todos se calmaron, la joven alzo la voz –Hay una cosa que decirles – comento la Gerudo – He encontrado las verdaderas intenciones del devorador – comento la chica – He aquí el orbe azul.

Los presentes se quedaron callados, hasta que Mario hablo.

-¡El…! ¡El orbe! – Mario dio un salto – ¡Ahora lo recuerdo todo! ¡Lo entiendo todo! – EL fontanero callo de retaguardia sobre el suelo.

Feir explico todo lo que el extraño pelinegro le había contado, sobre la traición de Link y el torneo.

-Nunca nos dijo la verdad para que el tomase el orbe, tiene sentido – dice Feir – Pero tenemos que protegerlo a como dé lugar.

-Hay una cosa que deben saber – dijo Lucina – Si quieres meter el orbe para protegerlo eso no se puede.

-¿Por qué? – pregunto la Gerudo.

-Palutena es la única que puede abrir la puerta – complemento Corrin.

-Bueno, sólo nos queda esperar – dijo Feir – Protejamos todo a nuestro alrededor y…

-Chicos, ¿y si alguien va en busca de Rex y los demás? – cuestiono Lana.

-El portal sigue abierto – dice Robín – No sería mala idea pero…

-La prioridad es el orbe, podemos esperar, mientras más seamos mejor.


"Eniverya, Anzaki Éleor"
(Presente)


Neo y Marth observaron la zona desolada, había llegado primero que Dark Pit, Jade y Kirby. El príncipe de Altea cerró los ojos con tristeza y Neo apretó los puños don molestia.

-Me cuesta trabajo que esta fue alguna vez un reino, está tan destruido, me causa pena – comenta Marth – Me hace pensar que Altea seguirá sus pasos.

-Martha, deja de pensar en esas cosas tristes – dice Neo, Marth le mira mal por decirle "Martha" – Si pensamos positivo generaremos energía espiritual que protegerá a los que más apreciamos.

-¿Ah, sí? – Pregunto Marth aun molesto – No creo que el señorito payaso sepa lo que es tener presión por salvar a sus seres amados.

-Claro que sí, pero no me voy a matar la mente pensando en lo peor – dice – Una de mis preciadas amigas… ella fue tomada por mi enemigo luego de conocer a Alan. Si ese maldito le hace algo a Luna… yo mismo aplastare su cabeza cual sandía y luego lo quemare hasta hacerlo cenizas – Sonríe de manera tétrica mientras truena sus dedos de las manos.

-Dejen de decir… incoherencias – El viento movió el cabello de Jade y sus ojos resplandecían de tristeza – Esto… - Dio un paso al frente – ¡E-Esto! – Mira todo a su alrededor y escucha una voz en el ambiente.

-"Bajo las ruinas de nuestra ciudad, encontraras las respuestas que buscas" –Se escucho una voz ancestral, al parecer de una mujer joven.

Ellos estaban mirando y observando las cosas a su alrededor. Neo y Marth quedaron entristecidos con las cosas que había. Frente a Jade había una muñeca de trapo, la cual levanto del suelo.

-Yo… Nosotros tenemos que ir buscar lo necesario y terminar con todo esto – Dijo la chica molesta. A su lado estaba Kirby, reconfortándola por ver aquellas dolorosas cosas.

Marth y Neo la tomaron del hombro, haciendo lo mismo que Kirby y Dark Pit no dijo nada para arruinar el ambiente.

-¿Qué debemos buscar? – pregunto Kuroi.

-Respuestas – luego de decir esto se internaron a las ruinas.

-¿Y que se supone que debemos encontrar con respecto a las respuestas? – pregunto Kuroi.

-Pues… ¿recuerdas lo que dijo June?

"Antes de irse los muchachos fueron detenidos por la princesa June

-Esperen… jóvenes – Dijo ella – Lamento retárdales sin embargo hay algo que deben saber

-No os preocupéis, princesa – dijo Marth haciendo una reverencia – Cualquier consejo suyo será de gran ayuda para nuestra misión

La princesa les miro con un semblante agradecido y luego continuo – Para encontrar las respuestas… deben seguir la melodía del espíritu de la luz. Se dice que hace tiempo bajo el reino de Anzaki Éleor hubo una gran guerra, el pueblo lloro las heridas y fue sumido bajo la tierra para protegerlo de un hechicero de las arenas. Cuando escuchen el preludio del lirio podrán hallar las respuestas"

La chica salto hacia el abismo que se encontraba frente a ellos. La obscuridad se apodero del lugar, asustando a Kirby.

-No se preocupen, puedo iluminarlo – Neo encendió fue en su mano y comenzaron a caminar por las ruinas.

La voz de antes volvió a resonar, esta vez cantando una canción tan melancólica que Jade lo resintió en el estomago, como si un vació la absorbiera. Marth tomó su mano con seguridad para que esta dejase de sentir esa tristeza.

Lucem caeli est recta ambulant ... (Luz que caminas directo al cielo...)
Scintillat, scintillat in corde meo (Brilla, brilla en mi corazón)
Et Lucem, tarde averte (Luz que lentamente te apagas)
Ego sum paenitet... (Lo... siento...)

Memento agri Lilium (Recuerda los campos de lirios)
Circa tristitiam autem electi (Bajo la tristeza del elegido)
Unum splendebit lumen (Sola la luz brillaba)
donec visus ... (Hasta que apareció)
bonitatem (La bondad)

Lucem caeli est recta ambulant, (Luz que caminas directo al cielo)
Custodi animam meam ... (Protege... mi alma)
... Et ... Lucem disparata est tibi (Luz que... Ya... desapareciste)
Miserere... (Ten piedad...)
Et revertatur... (Y regresa)

A la lejanía apareció un rayo de luz, Jade camino hacia aquel lugar, donde descansaba un libro, los otros le siguieron.

-Alto – dijo alguien – Si tocas ese libro te asesinare –La voz les sonaba familiar, era la de Auvarus que había regresado – Me costó mucho trabajo que el espíritu de este lugar hiciera presente la tonada y dejase al descubierto el libro.

-¡Aléjate, idiota! – dijo Marth al ver que se acercaba.

-No le temo a las doncellas tan afeminadas – dijo burlonamente – Ahora quítense.

-No lo haremos – comento alguien tras de ellos – Lárgate de una vez antes de que termine quemándote el trasero.

-Oh… tu otra vez, estúpido tipo simplón.

-No soy ningún simplón – La obscuridad es iluminada ahora por el fuego de Alan – Ahora… si no quieres morir hazte a un lado y deja a nuestro amigos.

-¿Eso es lo que quieres? Hm – Este rio estruendosamente – ¡Vamos a la fiesta!

Un silbido hizo estruendo en aquel lugar, Jade tomo el libro antes de que todo se derrumbara. La estructura del abismo comenzaba a caerse en pedazos y los que apenas habían llegado lo resentían.

Un montón de enemigos comenzaron a salir de un portal creado por Auvarus. Eran los Move-type One, una especie de bestias que cambiaban de forma y tamaño, moldeables por así decirlo.

Los muchachos comenzaron a combatir, Daraen tomo su espada y la cargo hasta el límite para lanzar rayos y golpes certeros. Uno de estos logro lastimarle el brazo y esta soltó la espada y al final se quebró. Usando un libro morado pronunció "Nosferatu" y comenzó a absorber la energía vital del monstruo hasta que desaparecía. Pronto su brazo sanó y volvió a aparecer una espada.

Palutena se lanzo con "light weigh" hacia uno de los enemigos que casi lastima a Dark Pit, este se impresiono y ella le lanzo una mirada coqueta.

En cuanto a Neo y Alan, juntos iluminaban la sala que estaba ya muy obscura mientras Shulk, Link y Samus los cubrían.

Soul por su parte trataba de destruir el portal con sus poderes, cada que un enemigo se le acercaba lo perforaba, estos no tenían alma.

-Monstruos – dijo él mirando a su alrededor – Siento que en este lugar hay almas en pena… Ojala descansen en paz después de esto.

Al ver que ya las estructuras no aguantarían más Alex grito – ¡No hay tiempo que perder! – El muchacho también se abría paso para ayudarles– ¡Nos vamos y listo!

-¿Crees que va a ser tan fácil? – Auvarus le sale por detrás, golpeando al joven en la espalda y dejándolo paralizado. Este lo cargo.

-El libro… por la basura Hylian – dijo Auvarus a Jade.

-N-No lo hagas… Jade… salgan de este lugar.

La chica estaba dubitativa, los demás aceptaban que este tuviese el libro, pero Alex reacciono de nuevo con su poder de Fierce Deity y logro soltarse de Auvarus. Unas inmensas piedras comenzaban a caer, Palutena no dudo ni un instante en crear un campo de fuerza y evitar que fuesen lastimados, aunque Alex peleaba con Auvarus.

Las espadas chocaban, en este caso espadas y mano. El joven había sacado su espada con decisión, golpeaba cada vez más fuerte a su oponente.

-¡Alex, tenemos que irnos! – grito Rex con preocupación.

El hizo caso omiso y siguió luchando frenéticamente. No obstante una gran piedra cayó sobre ambos.

Auvarus salió de entre los escombros y se escabullo en el portal.

-¡NO! –Gritaron los demás.

Palutena entonces hizo su jugada, con mucha fuerza utilizo su poder para romper la piedra, haciéndola polvo, ahí estaba Alex, tirado con los ojos cerrados y herido.

El derrumbe pasó y la diosa los había sacado a cada uno de ellos.

-¡Carajo! Debió escuchar – dijo Rex.

-Sin embargo nos dio tiempo y protegimos el libro – Comento Marth – Que tristeza – dijo bajando y cabeza.

-A-Aun no estoy muerto – dijo Alex burlonamente – Ahora… llévenme con la enfermera – A todos les salió una gota de sudor sobre su nuca.


"Templo de Palutena"
(Presente)


-Uff, esa estuvo cerca – dijo Alan, mirando a Alex – ¿Sigues vivo?

-¿Yo? Oye, no lo sé –dijo sarcástico riendo.

Los presentes observaron la llegada y Tayron corrió hacia ellos con preocupación – ¡Alex! –se tiro rápidamente al suelo, al ver que los demás lo dejaban descansar.

-Hola, linda –soltó con esfuerzo – ¿Alguna novedad?

-Te dije que iría contigo, ¿Qué te ocurrió? –La chica le miro destellante y más preocupada.

-Me rompí dos costillas y un brazo, pero pronto sanaran –Dijo tosiendo al tiempo que se reía –No me mires con ese lindo puchero tuyo… ¿Me regalas un beso?

(Tayron; a) Besarle con pasión b) Golpearlo y luego besarle c) Negarse con frialdad)


Con Jade:

La joven exploro un poco el templo para despejarse, se dio cuenta de que Erika y Bayonetta hablaban con una pequeña niña. Ella decidió acercarse.

-¿Quién es esta pequeña? – Pregunta enérgica.

-No me hables así… me llamo Akamari.

-¡AHHH! Tú… -Vio que su rostro tenia tristeza – Tú…

(Jade; a)Ser fría y distante con Akamari b) Hablarle de la preocupación de su hermana c) Abrazar a la niña)


Con Feir:

-Bueno, parece que toda la familia se reunió – dijo el muchacho "pirómano" – ¿Explíquenme cómo es que aun no hemos muerto?

-No necesitamos más muertos, Alan – dice Feir triste – Hoy… la princesa Zelda castaña me conto lo que le sucedió a todos los demás peleadores.

Samus se acerca a los demás – Si… ahora lo recuerdo todo – comenta adolorida – odio… con toda mi alma a esos imbéciles que provocaron todo eso –Pega a un pilar haciéndole una grieta.

Feir los miro a todos, al verles reunidos a más de la mitad comenzó a alzar la voz. Conto su pequeña aventura en ese extraño mundo, lo del chico del desierto, la nave y el orbe principalmente.

-¡El orbe! ¡Santa yo! Lo había olvidado por completo – Anuncia la diosa de la Luz.

-Entonces sí tenemos el fuego azul podríamos… – Dice Alan, pero Palutena lo niega.

-Imposible, sólo se le otorga a un peleador que haya ganado.

-Me cuesta creer eso – dice el.

Un debate emergió en el momento. Mientras trataban de calmarse Rex entro a escena.

-Dejen de pelear… no deberíamos hacer estas cosas así.

-No me vengas con eso – comenta Alan – Sabes que tengo razón, ninja.

-Sin lugar a dudas estoy de tu lado, Alan, al menos con el hecho de que no tengamos que sólo guardarlo, pero todos debemos estar de acuerdo con el uso que le daremos, además sólo uno de nosotros podrá usarlo.

Muchos se miraron entre sí, Palutena seguía en desacuerdo mientras de discutía el uso de esté.

(Alan; A)Desistir con la idea b) Convencerlos c) Tomar el orbe y liderar a todos)

(Rex; A) Apoyar a Alan b) Apoyar a Palutena c) Proponer una solución)

Mientras ellos exponían sus diferencias el joven héroe del crepúsculo se le acerco a Feir temerosamente.

-Necesito respuestas, Feir – dijo Link.

La chica se puso nerviosa, sabía lo que estaba por venir – ¿De qué tipo?

-Entiendo ahora que soy el único en ver que llevas dos pedazos de la trifuerza – comento el Rubio paja – La sabiduría… ¿pertenece a Zelda? Sí es así… dime que le sucedió… por favor.

(Feir; a)Ser sincera con Link b) Mentirle c) Dejarlo para después)


Con Neo:

El se encontraba observando la discusión desde a tras, siendo vigilado por Soul.

-Generalmente estoy acostumbrado a que me miren las chicas – rio el joven hacia el verdugo.

-Que lastima – dijo él – Por el momento así será hasta el día final de esta batalla absurda.

Neo sonrió nervioso, luego aparto la vista ya tranquilamente. Hasta que… – ¡Neo! – Una chica se abalanzo contra él, con tal fuerza que lo tiro.

-¿L-Luna? – sorprendido la miro a los ojos.

-¡La misma!

-Ah… Luna… estoy feliz de verte y…Bueno... –Comentaba Neo observándola fijamente – ¿Luna?

-¿Mmm? N-No es nada… sólo me alegro de verte, Neo.

(Neo; A) Corresponderle b) Ayudarle a pararse y bromear c) Sólo agradecerle)


Al ver que todos se reunían una sonrisa malévola se dibujo en el rostro…

-Pronto… ese orbe no será más que la luz azul de mis manos bajo sus almas.


Próximo capítulo: ¿Rosa roja? ¿Rosa azul?

Continuará


¡Hola chicos! Sé que esta vez es largo el capitulo, espero que lo disfruten xD como verán trate de ser más especifico con todo para no hacerles perder y es importante que decidan para que el capítulo pueda avanzar. Y como ven ya no pondré avance, pues dependerá de las decisiones de cada personaje que la historia cambie.

Cómo dije, cualquier pequeño cambio en la historia afectara todo.

Entonces, nos leemos luego :)