Las dos semanas siguientes, paso mucho… y al mismo tiempo nada.

Casi había vuelto a la normalidad. A ser la misma de siempre. Yo me la pasaba tratando de evitar lo mas que pudiera a Eduardo y el hacia exactamente lo mismo. Me facilito las cosas el cabron

Me hice amiga de Miguel, el chavo que me había sacado del salón el día en que la sangre me había hecho mal. Cuando yo pensaba que. La que me había ayudado había sido angélica. Estaba tan apendejada por el olor de la sangre que no recuerdo haber visto a nadie más que a Eduardo. Además seguía sin tener a otro amigo aparte de Angie que era lógico que pensara que había sido ella quien me saco.

-¿Cómo sigues?- me pregunto Miguel al día siguiente del accidente. Yo solo lo conocía de vista pero no sabia quien era. Le pregunte que como seguía de que

-Pues de tus nauseas, ayer te tuve que sacar arrastrándote-

Me dio mucha pena y sentí como las mejillas se me ponían rojas rojas. Me agarre el pelo con manos nerviosas, era algo que siempre hacia cuando sentía pena.

-¿entonces tu me sacaste? Pensaba que había sido Angélica.

-jaja no creo que angélica te hubiera aguantado, me llamo Miguel por cierto-

-Isabel-

-Si ya se- me dijo sonriendo. Y no se por que se me hizo fácil sonreírle de nuevo –eres conocida-

-Jaja si como no -

-De verdad, muchos te conocen aquí-

Me puse seria. No me gustaba llamar la atención. Y como no supe que decir nada mas le sonreí

"síguele de pendeja Isabel" pensé

Llego el maestro y se despidió de mí. Sonriendo otra vez. Y le di las gracias antes de voltearme para ir a sentarme.

Entonces me puse mas helada que antes, y no por el frió.

Cuando voltee. Eduardo ya estaba en su silla, viéndome fijamente. Pero como enojado, como si tratara de entender algo muy complicado. Y en cuanto me fije en el. Volvió a ser el mismo tipo que me ignoraba y al que le importaba una chingada mi vida. Pero no me sentí mal

Me había mirado!! Por primera vez en varios días. No se como llegue a mi lugar sin caerme. Pero cuando pase a su lado, escuche sus huesos tronando de lo fuerte que había cerrado su puño

Cuando me senté encontré un papelito doblado en mi banca y no mas sentí como el corazón se quería Salir de mi. Era muy bueno como para ser verdad. Eduardo no se veía como alguien que se arrepintiera de lo que dice…¿Pero y si esta vez se arrepentía?.

Me trate de calmar, y si hubiera estado solita me habría dado de cachetadas para ver si así ya me controlaba. Pero las manos me sudaban tanto y no podía dejar de sonreír. Y ni siquiera sabía por que estaba sonriendo. y cuando por fin me aplaque un poquito. Abrí el papelito.

"¿Oye me acompañas por mi vestido para la fiesta del sábado?"

Y voltee a ver a Angélica. "Tranquila Isabel tranquila Isabel tranquila Isabel"

Jajá pero que tonta era como para pensar que alguien como Eduardo se arrepentiría de haber dicho todo lo que me había dicho. Si de seguro ni se acordaba de mi nombre. Y otra vez me sentí importante para el, Bravo Isabel que pendeja eres.

Solo escuchar como se reía hizo que se me quitaran las ganas de llorar un rato. Ni siquiera lo había volteado a ver y ya sabia de quien era esa risa… Aunque nunca lo había escuchado reír así. Tenia que ser el, nadie tenia una voz tan, tan indescriptible y a la vez, tan hermosa.

Voltee a verlo sin acordarme de todo lo que había pasado. Pero en cuanto me vio voltear, volvió a ponerse serio.

"QUE LA CHINGADA" pensé ahora enojada. Pero enojada no era mejor que estar decepcionada a punto de llorar por que estando de cualquier humor me soltaba la chilladora.

Entonces agarre la nota y empecé a escribir tan enojada que casi rompo el papel.

"Si te acompaño, tu dime a que hora. Oye por que no invitas a miguel también y asi vamos mas"

Si estuviera cuerda nunca habría hecho eso. Pero por alguna razón pensé que tal vez Eduardo lo podría ver o se enteraría. Y no se, tal vez…

La verdad ni siquiera sabia para que hacia esto. Ni siquiera sabia que tendría que esperar aunque Eduardo lo viera. Y si lo viera seguramente no le importaría.

Suspire como siempre y le envié el papelito a Angélica y cuando termino de leerla se me quedo viendo y me sonrió, me dijo si con la cabeza y se volteo rápido.

Toda la hora me la pase haciendo dibujitos. Lo que el maestro de física nos estaba enseñando ya lo había visto justo antes de mudarme a Tlaxcala. Como extrañaba el df, sus calles, mi escuela, pero sobretodo extrañaba que el df no fuera un pueblo fantasma como este. Me puse a pensar en mi mamá. En lo mucho que la extrañaba aunque siempre hiciera corajes con ella. Y también en la vida que llevaba con mi papa. Seguia sin acostumbrarme a tanto cariño de su parte, pero al mismo tiempo me gustaba que fuera así.

Sonó la campana de la salida y recogí mis cosas sin mucho ánimo ni prisa. Eduardo fue el primero en salir como siempre. Así que hoy ni me moleste en mirarlo, solo recogi mi mochila y me acerqué a Angie.

Pero cuando me acerque se me quedo viendo con cara de "perdón"

-Jessica escucho cuando invite a Miguel y quiere ir-

-¿Yo no tengo ninguna bronca y tú?-

-No tampoco-

-Creo que quiere cuidarse de ti – Me dijo mientras salíamos del salón, le pregunte por que sorprendida.

-por que lleva queriendo con Miguel desde hace un año. Bueno lleva queriendo con todos desde siempre pero Miguel es el que mas le interesa después de que vio que Eduardo ni siquiera sabe que existe y si lo sabe no le importa-

Sentí un retortijón en mi panza. Al menos Jessica no era la única que se sentía así.

-¿y eso que tiene que ver conmigo?-

-Que Miguel quiere contigo. Y yo le dije a Miguel que la idea de invitarlo fue tuya.-

-¿Jajaja quiere conmigo? Ya enserio-

-yo no soy vieja de vecindad como las otras para andar contándote cosas que no –

- y entonces me trae coraje Jessica-

-mucho por que es muy celosa-

-uy- Le dije sin ánimos, no me gustaba que la gente me quisiera mentar la madre digo a quien le gusta pero Jessica no era alguien que me importara mucho.-

-Oye ya me tengo que ir, me están esperando temprano en mi casa, pero te llamo hoy para ver lo del vestido ¿va?-

-Va adiós- le dije antes de que se fuera corriendo.

Me fui caminando solita, pensando en todo y en Eduardo mientras salía de la escuela, caminando lento para evitar que me cayera por culpa de la lluvia.

Las dos semanas siguientes, paso mucho… y al mismo tiempo nada.

Casi había vuelto a la normalidad. A ser la misma de siempre. Yo me la pasaba tratando de evitar lo mas que pudiera a Eduardo y el hacia exactamente lo mismo. Me facilito las cosas el cabron

Me hice amiga de Miguel, el chavo que me había sacado del salón el día en que la sangre me había hecho mal. Cuando yo pensaba que. La que me había ayudado había sido angélica. Estaba tan apendejada por el olor de la sangre que no recuerdo haber visto a nadie más que a Eduardo. Además seguía sin tener a otro amigo aparte de Angie que era lógico que pensara que había sido ella quien me saco.

-¿Cómo sigues?- me pregunto Miguel al día siguiente del accidente. Yo solo lo conocía de vista pero no sabia quien era. Le pregunte que como seguía de que

-Pues de tus nauseas, ayer te tuve que sacar arrastrándote-

Me dio mucha pena y sentí como las mejillas se me ponían rojas rojas. Me agarre el pelo con manos nerviosas, era algo que siempre hacia cuando sentía pena.

-¿entonces tu me sacaste? Pensaba que había sido Angélica.

-jaja no creo que angélica te hubiera aguantado, me llamo Miguel por cierto-

-Isabel-

-Si ya se- me dijo sonriendo. Y no se por que se me hizo fácil sonreírle de nuevo –eres conocida-

-Jaja si como no -

-De verdad, muchos te conocen aquí-

Me puse seria. No me gustaba llamar la atención. Y como no supe que decir nada mas le sonreí

"síguele de pendeja Isabel" pensé

Llego el maestro y se despidió de mí. Sonriendo otra vez. Y le di las gracias antes de voltearme para ir a sentarme.

Entonces me puse mas helada que antes, y no por el frió.

Cuando voltee. Eduardo ya estaba en su silla, viéndome fijamente. Pero como enojado, como si tratara de entender algo muy complicado. Y en cuanto me fije en el. Volvió a ser el mismo tipo que me ignoraba y al que le importaba una chingada mi vida. Pero no me sentí mal

Me había mirado!! Por primera vez en varios días. No se como llegue a mi lugar sin caerme. Pero cuando pase a su lado, escuche sus huesos tronando de lo fuerte que había cerrado su puño

Cuando me senté encontré un papelito doblado en mi banca y no mas sentí como el corazón se quería Salir de mi. Era muy bueno como para ser verdad. Eduardo no se veía como alguien que se arrepintiera de lo que dice…¿Pero y si esta vez se arrepentía?.

Me trate de calmar, y si hubiera estado solita me habría dado de cachetadas para ver si así ya me controlaba. Pero las manos me sudaban tanto y no podía dejar de sonreír. Y ni siquiera sabía por que estaba sonriendo. y cuando por fin me aplaque un poquito. Abrí el papelito.

"¿Oye me acompañas por mi vestido para la fiesta del sábado?"

Y voltee a ver a Angélica. "Tranquila Isabel tranquila Isabel tranquila Isabel"

Jajá pero que tonta era como para pensar que alguien como Eduardo se arrepentiría de haber dicho todo lo que me había dicho. Si de seguro ni se acordaba de mi nombre. Y otra vez me sentí importante para el, Bravo Isabel que pendeja eres.

Solo escuchar como se reía hizo que se me quitaran las ganas de llorar un rato. Ni siquiera lo había volteado a ver y ya sabia de quien era esa risa… Aunque nunca lo había escuchado reír así. Tenia que ser el, nadie tenia una voz tan, tan indescriptible y a la vez, tan hermosa.

Voltee a verlo sin acordarme de todo lo que había pasado. Pero en cuanto me vio voltear, volvió a ponerse serio.

"QUE LA CHINGADA" pensé ahora enojada. Pero enojada no era mejor que estar decepcionada a punto de llorar por que estando de cualquier humor me soltaba la chilladora.

Entonces agarre la nota y empecé a escribir tan enojada que casi rompo el papel.

"Si te acompaño, tu dime a que hora. Oye por que no invitas a miguel también y asi vamos mas"

Si estuviera cuerda nunca habría hecho eso. Pero por alguna razón pensé que tal vez Eduardo lo podría ver o se enteraría. Y no se, tal vez…

La verdad ni siquiera sabia para que hacia esto. Ni siquiera sabia que tendría que esperar aunque Eduardo lo viera. Y si lo viera seguramente no le importaría.

Suspire como siempre y le envié el papelito a Angélica y cuando termino de leerla se me quedo viendo y me sonrió, me dijo si con la cabeza y se volteo rápido.

Toda la hora me la pase haciendo dibujitos. Lo que el maestro de física nos estaba enseñando ya lo había visto justo antes de mudarme a Tlaxcala. Como extrañaba el df, sus calles, mi escuela, pero sobretodo extrañaba que el df no fuera un pueblo fantasma como este. Me puse a pensar en mi mamá. En lo mucho que la extrañaba aunque siempre hiciera corajes con ella. Y también en la vida que llevaba con mi papa. Seguia sin acostumbrarme a tanto cariño de su parte, pero al mismo tiempo me gustaba que fuera así.

Sonó la campana de la salida y recogí mis cosas sin mucho ánimo ni prisa. Eduardo fue el primero en salir como siempre. Así que hoy ni me moleste en mirarlo, solo recogi mi mochila y me acerqué a Angie.

Pero cuando me acerque se me quedo viendo con cara de "perdón"

-Jessica escucho cuando invite a Miguel y quiere ir-

-¿Yo no tengo ninguna bronca y tú?-

-No tampoco-

-Creo que quiere cuidarse de ti – Me dijo mientras salíamos del salón, le pregunte por que sorprendida.

-por que lleva queriendo con Miguel desde hace un año. Bueno lleva queriendo con todos desde siempre pero Miguel es el que mas le interesa después de que vio que Eduardo ni siquiera sabe que existe y si lo sabe no le importa-

Sentí un retortijón en mi panza. Al menos Jessica no era la única que se sentía así.

-¿y eso que tiene que ver conmigo?-

-Que Miguel quiere contigo. Y yo le dije a Miguel que la idea de invitarlo fue tuya.-

-¿Jajaja quiere conmigo? Ya enserio-

-yo no soy vieja de vecindad como las otras para andar contándote cosas que no –

- y entonces me trae coraje Jessica-

-mucho por que es muy celosa-

-uy- Le dije sin ánimos, no me gustaba que la gente me quisiera mentar la madre digo a quien le gusta pero Jessica no era alguien que me importara mucho.-

-Oye ya me tengo que ir, me están esperando temprano en mi casa, pero te llamo hoy para ver lo del vestido ¿va?-

-Va adiós- le dije antes de que se fuera corriendo.

Me fui caminando solita, pensando en todo y en Eduardo mientras salía de la escuela, caminando lento para evitar que me cayera por culpa de la lluvia.

-¿Quieres que te lleve?-

Deje de caminar. Creo que me estaba volviendo loca de tanto soñar despierta. Pero cuando voltee, ahí estaba Eduardo, recargado tan tranquilo sobre un volvo plateado. El mismo que había visto en mi primer día en la escuela.

-No que no me hablabas- Le dije sentida.

-No te pienso hablar, solo te voy a llevar .Ándale súbete, que esta lloviendo-

-¿y por que crees que me voy a subir contigo?¿ quien te crees?-

Se me acercó, no mucho pero si lo suficiente para que me llegara la brisa de su boca al hablar. Me paralice.

-Me creo yo. Eduardo Cazares – y con voz mas tierna, hipnotizadora. Me dijo - Solo quiero que llegues viva a tu casa y la lluvia esta empezando a caer fuerte-

Me le quede mirando y el se alejo para abrirme la puerta del carro y la dejo abierta en todo el rato en el que me le quede mirando. Todo era como un sueño.

No un sueño Cursi ni hermoso, sino uno muy raro, un sueño típico de mi. Pero de seguro eso era, debía estar soñando.

Así que me metí al carro ya sin protestar, aprovechando que me hablaba y que era amable conmigo antes de que me despertara del sueño y comprobara la realidad.

Cerró la puerta y camino lento hacia su lado del carro y mientras lo hacia. Me pellizque solo por si acaso. y no paso nada. Entonces mire la escuela, no habia nada fuera de su lugar ahí.

Me espante y a la vez me emocione, No estaba soñando y justo cuando me daba cuenta de ello, una mano blanca abrió la puerta y mi mente se quedo en blanco …