Buenas tardes, hoy traemos un nuevo capítulo de esta historia. La cosa es que el capítulo estaba terminado, pero la otra parte ( la persona que escribe las partes de Kate) me dice : " Zorra, ¿cómo lo dejas ahí? Ya me estás llamando. Que me estás dejando la historia de Rick y no me acuerdo"... Así que me ha tocado alargar un poco más el capítulo. Claro que también se ha quejado porque le dejo la reconciliación a ella, jajajajajajaj.

Bueno no le lío más, y os dejo el capítulo de hoy.


CAPITULO 9

Después de comer Rick propuso salir a dar un paseo por el muelle, las mujeres se miraron y fue Kate la que intervino.

-Cariño, no puedes salir de casa – Rick la miró sorprendido.

-El médico dijo que hiciera vida normal, claro que puedo – Alexis miraba a su padre y negaba.

-No es por eso – Rick miraba a la pelirroja- Se supone que estás muerto – Le dijo esperando que su padre entendiese lo que pasaba.

-Tú lo has dicho, se supone.

-Castle, para todo el mundo estás muerto, prensa incluida, y nadie ha comunicado lo contrario- Rick asintió dándose cuenta de lo que querían decir.

-Tengo que llamar a Paula, debería hacer un comunicado de prensa – Las mujeres asintieron- Bueno tal vez lo primero es decirle que estoy vivo – Dijo sonriendo- Kate, ¿la llamas y se lo cuentas y después me la pasas? – La detective asintió.

Tras impresión llegaron los gritos y los aplausos, Kate tenía que separar el teléfono de su oreja para poder aguantar el escándalo que Paula estaba montando, una vez se tranquilizó, Kate le pasó el móvil a Rick, éste comenzó a caminar mientras hablaba con su agente.

Mientras Castle y Paula se ponían de acuerdo en cuál sería la mejor forma de dar a conocer su reaparición, Kate, Alexis y Martha se sentaron a ver una película.

-¿Estás seguro de que lo quieres hacer de esa forma? – Insistía Paula.

-Sí, manda el comunicado a los medios y diles que en una semana daré una rueda de prensa- Repetía el escritor por enésima vez.

-Como quieras, pero ¿Kate sabe que quieres dar la rueda de prensa con toda la familia y en tu casa de Los Hamptons?

-No, ya se lo contaré luego. Y ahora te dejo, voy a ver qué hacen mis mujeres.

El día continuó tranquilo, alguna llamada de conocidos preguntando a las mujeres por su estado de ánimo, algún paquete de fans del escritor llegando, flores, cartas, pero por lo demás todo fue normal.

Kate se giró para ver como el escritor se había quedado profundamente dormido, sonrió al verle nuevamente a su lado.

-Creo que es hora de irnos a dormir – Dijo Alexis después de un gran bostezo, su abuela estuvo de acuerdo- Buenas noches Kate – dijo la pelirroja dejando un beso en la mejilla de Kate- Espero que hoy puedas dormir bien- Sonrió al mirar a su padre, dormido sobre el hombro de la detective.

-Seguro que lo hace – Martha también se despidió de ambos y junto a su nieta subió a su dormitorio.

Kate se movió un poco en el sofá haciendo que Rick abriese los ojos mirándola, ella pudo leer en aquellos ojos azules que le volvían loca, cómo aún a él le costaba creerse que ella estuviese a su lado.

-Cariño, deberíamos ir a dormir, tienes que recuperarte – Kate le acariciaba el rostro mientras le decía eso.

-Sí, me siento un poco débil, además tú también debes dormir – Rick se puso en pie tomando de la mano a la detective y ambos comenzaban a recorrer el pasillo dirigiéndose hasta las escaleras para subir a su dormitorio.

Kate entró en el servicio mientras el escritor retiraba la ropa de cama, se puso el pijama y se tumbó en ella intentando mantener los ojos abiertos y esperarla despierto.

Cuando Kate salió del servicio se acercó hasta la cama, se fijó en que Rick se había quedado profundamente dormido, acarició con dulzura su cara- Te amo, no puedes imaginarte cuando te amo – Le dijo pese a saber que él no la escucharía, se tumbó al lado del escritor apoyando su cabeza sobre el pecho de él quedándose, casi de inmediato, dormida.

Rick se despertó en mitad de la noche, su cuerpo estaba bañado en sudor, como cada noche desde que fue secuestrado, suspiró profundamente, posó su mano sobre el pecho y comprobó que su corazón latía desbocado. Se giró y vio como Kate dormía a su lado, la sola visión de la mujer de su vida a su lado hizo que una lágrima escapase de sus ojos, durante las noches en las que estuvo encerrado llegó a pensar que nunca volvería a tenerla a su lado, alargó su mano y con sumo cuidado acarició la cabeza de la detective.

Apretó la mandíbula, cerró el puño de su mano libre, el miedo estaba desapareciendo siendo sustituido por un gran enfado, retiró la mano de la cabeza de Kate y con cuidado salió de la cama, no quería despertarla, pero necesitaba salir de aquel dormitorio. Antes de salir del cuarto giró sobre sí mismo, comprobando que ella continuaba dormida.

Bajó las escaleras sin encender ninguna luz, si de algo habían servido sus días encerrados era para hacer que su visión nocturna se agudizase. Toda la casa estaba en silencio, sus mujeres estaban durmiendo tranquilas ahora que le tenían de vuelta. Llegó hasta el salón, abrió las puertas francesas que daban al gran jardín trasero y salió. Sintió bajo sus descalzos pies la humedad del césped, y sonrió, caminó hacia la playa, podría haberse quedado en la piscina, pero supuso que eso haría que Kate le encontrase demasiado pronto y necesitaba alejarse de ella mientras su enfado persistiera.

Sentado sobre la fina arena de la playa, viendo como los granos escapaban de sus manos a través de los dedos se preguntaba cómo ella podía estar jugando de aquella forma con su salud.

-Si no te tuviese a mi lado me volvería loco, preferiría morir a vivir un solo día sin ti – Rick hablaba mirando hacia la infinidad del océano- ¿Por qué no puedes pensar en los demás y no sólo en ti, Kate, por qué?

Su cerebro le llevaba de vuelta al sótano, a los días que pasó encerrado, a las noches en las que la ausencia de Kate casi le volvió loco, a aquellos días sin termino en los que tan solo imaginar el dolor que sus seres queridos estaban sintiendo le hacían enfermar.

-Sólo tienes que pensar en lo que sentiste tú al perder a tu madre para saber lo que sería de tus seres queridos si a ti te pasase algo – Limpiaba sus lágrimas.

Se puso en pie, se quitó la camiseta y los pantalones cortos, y desnudo comenzó a caminar hacia el agua, tal vez las olas se llevasen aquel enfado.

-¡Rick! – Kate llegaba corriendo hasta el lugar dónde el escritor había dejado su ropa, se giraba hacia el agua, la luna llena dejaba ver cómo alguien se bañaba mar adentro- ¡Rick! – volvió a gritar la detective acercándose hasta el agua. Castle alzó su brazo a modo de saludo y comenzó a nadar de regreso a la orilla.

Nada más llegar a la arena sintió los largos brazos de Kate aferrarse a su cuerpo – Me desperté y no estabas a mi lado, me asusté – Le decía apretando más en abrazo.

-No podía dormir y decidí salir, así al menos tú podrías dormir – Rick besaba la cabeza de Kate.

-No vuelvas a hacerlo, prefiero no dormir y tenerte a mi lado. Creí que había sido un sueño el que estuvieses con vida – Mientras hablaba dejaba salir todas las lágrimas que había ido acumulando- No puedo vivir sin ti.

-Será mejor que regresemos a casa – Rick deshizo el abrazo y comenzó a vestirse pese a estar empapado todavía.

-Sí, no quiero que te enfríes – Kate se agarró fuertemente del brazo del escritor, le miró de reojo pensando en cómo él había cambiado de tema cuando ella le dijo que no podría vivir sin él- ¿Estás bien? – preguntó con cierto temor cuando comenzaron a caminar.

-Sí, todo bien, sólo que si cierro los ojos vienen a mí las imágenes del secuestro, pero irá pasando, no te preocupes, ¿tú estás bien? – Kate asintió- ¿Te has vuelto a marear?

-No, ya te dije que sólo era el estrés, ahora que ya estás a mi lado todo irá bien – Rick se paró en seco al escuchar aquello, haciendo que Kate se parase y le mirase confundida.

-Kate- comenzó a decir Castle haciendo que ella le mirase con cierto temor- casémonos esta semana – Dijo arrepintiéndose de lo que iba a decir en el último momento. Kate le miró totalmente sorprendida.

-Rick, no podemos hacerlo.

-Claro que podemos hacerlo, Alexis, mi madre, tu padre y los chicos, y Gates, esas son las personas que necesitamos que estén a nuestro lado, no necesitamos una gran fiesta, sólo una boda con las personas que realmente queremos y nos quieren –Decía tomando las manos de la detective entre las suyas.

-Rick – Kate negaba y lloraba- no podemos – repetía- pero no por los invitados, cariño oficialmente estás muerto – Decía acariciando con ternura el rostro del escritor.

-Mañana mismo le diré a tu padre que comience los trámites para devolverme mi personalidad jurídica- Agarró la mano de Kate y comenzó a caminar- Y en cuanto un papel diga que estoy vivo nos casamos – Sonó más como una orden que como una sugerencia.

Ya en su dormitorio, Rick quiso darse una ducha, necesitaba entrar en calor, mientras Kate le esperaba tumbada en su cama pensando que algo estaba mal. Por mucho que Castle le dijese que todo iba bien, ella podía notar que no era así, algo había cambiado y no sabía que era.

-Seguro que es por el secuestro – se decía así misma mientras escuchaba caer el agua de la ducha- Tal vez debería ir a terapia – con esas ideas en su mente y pese a sus intentos por mantenerse despierta Kate se quedó profundamente dormida.

Rick salió con un pijama limpio puesto, se quedó parado viendo cómo Kate dormía, se acercó hasta la mesilla de noche y cogió su móvil, regresando al servicio con él.

Sentado sobre el inodoro, sopesaba la idea de llamar a Lanie, era tarde, seguramente ella ya dormiría dejó su teléfono sobre la encimera del lavabo y escondió su cara entre sus manos. Finalmente decidió mandar un WhatsApp a la forense.

"Perdona por las horas, espero no despertarte. Tenemos que hablar, es urgente. Sé la verdad sobre Kate. No ha sido ella quien me lo ha contado."

Tras revisar el texto, decidió enviarlo. Se puso en pie, se miró en el espejo comprobando como las ojeras continuaban ahí, se giró para regresar a la cama y en ese instante su móvil emitió el característico sonido de haber recibido un WhatsApp.

"Dime sitio y hora. Lo siento. Y ahora vete a dormir, debes descansar."

Los primeros rayos de sol hicieron que abriese los ojos, estiró su mano buscándole pero nuevamente aquel lado de la cama estaba vacío, salió de la cama, se puso una bata de seda y dejó el dormitorio, cuando llegó a la planta baja de la casa, escuchó las voces provenientes de la cocina.

-¿En serio debes ir a Nueva York? – Kate frunció el ceño al escuchar a Alexis decir aquello.

-Sí, debo ir, tengo que reunirme con Paula, con la editorial, debo reunirme con mi abogado – Alexis y Martha clavaron su mirada en Kate.

-Buenos días querida – fue Martha la primera en hablar- por fin has dormido más de media hora – sonrió al decir aquello.

-¿Qué es eso de ir a Nueva York? – Rick la miró con seriedad, antes de contestarla le tendió un café.

-Tengo que recuperar mi vida – Le contestó besándola en la mejilla.

-Creía que nos íbamos a quedar aquí hasta que estés totalmente recuperado – Kate se fijaba en cómo el escritor estaba ya vestido.

-Cariño, estaré de regreso esta noche, tengo varias reuniones en cuanto las termine regresaré – Las tres mujeres se miraron sorprendidas.

-Espera, papá ¿estás diciendo que irás solo?

-Sí, es más salgo ya mismo – Se terminó el café, besó a su madre, a su hija e intentó besar a Kate

-No, no pienso dejar que vayas solo – Kate se puso en pie tomándole del brazo.

-Cariño, tengo prisa, regresaré esta noche, prometo llamarte cada hora – Se libró del agarre de la detective.

Kate no entendía nada de lo que había sucedido, no podía saber comprender qué le pasaba a Rick – Necesita sentirse vivo nuevamente – Kate giraba su cabeza hacia el lugar del que provenía la voz de Martha.

-Castle, no puedes ir solo a Nueva York, la prensa no sabe nada – Rick le tendía el periódico de la mañana dónde en portada aparecía la noticia de la aparición de escritor- ¿Cuándo pensabas contármelo?

-Cariño terminas de levantarte, no he tenido tiempo – Kate seguía leyendo.

-¿Vamos a dar una rueda de prensa? – Rick asintió- ¿Los dos?

-No, también quiero que estén mi madre y Alexis, quiero a toda mi familia – contestó él- quiero explicar un poco lo que ha pasado, quiero agradecer todo lo que la prensa dijo de mi.

- Puedo entenderlo, pero ¿por qué quieres ir tú solo a la ciudad?

-Necesito hacer cosas por mí mismo, necesito saber que mi miedo desaparecerá, que soy capaz de retomar mi vida justo dónde esos dos intentaron robármela – Kate le miró, sabía que le estaba mintiendo pero no llega a entender la razón.

-Ya, ¿crees que soy idiota? – Alexis y Martha decidieron salir de la casa y dar un paseo, dejándoles solos.

-No sé por qué dices eso – Rick se sentaba al lado de Kate.

-Me estás mintiendo, por eso lo digo, lo que no sé es por qué lo haces – Kate le miró fijamente.

-No soy yo el que miente – Rick se puso en pie y salió de la casa, dejando totalmente descolocada a la detective.

Kate salió en busca del escritor, lo encontró sentado en una de las sillas del jardín.

-¿Qué has querido decir? – Kate se puso delante del escritor cruzándose de brazos.

-Que no soy el único que miente, tú también lo haces – Kate abrió la boca para decir algo – No, por favor, no digas nada. No quiero escuchar ninguna mentira más. Es increíble lo que Tyson lograba obtener, imágenes, videos, dinero, informes médicos – Kate palideció al escuchar aquello- Te voy a dar una oportunidad para que me lo cuentes tú. Te doy todo el día de hoy para que decidas si me lo cuentas tú o te lo digo yo. Todo el día – repitió poniéndose en pie y besándola- Te quiero Kate, eres el amor de mi vida- Ella se abrazó con fuerza al escritor.

-Rick – Él le puso un dedo sobre sus labios.

-No amor, ahora no, piensa en cómo lo vas a contar- La besó y se separó un poco de ella- Ambos tenemos cosas que contarnos, yo también debería contarte que todo lo pasado ha sido culpa mía – Kate le miró sin entenderle- Todo empezó en el instituto, yo conocía a Tyson y a Nieman – le miró sorprendida- Es una larga historia, te la contaré al mismo tiempo que tú me cuentes tu secreto. No iré a la ciudad, no lo necesito – Kate dibujó una medio sonrisa al escuchar aquello.

-Esta noche, esta noche nos contaremos todo y después, continuaremos con nuestras vidas dónde las dejamos el día de tu secuestro – Rick asintió.

Richard se pasó gran parte del día intentando aclarar todas sus ideas, necesitaba encontrar las palabras justas para que ella entendiese lo que sucedió tantos años atrás. Él tenía claro que todo lo que sucedió en aquella torre fue un accidente, siempre lo pensó, pero ahora sentía pánico de lo que ella pudiera opinar, tenía miedo de lo que pudiera ver reflejado en sus ojos.

-Castle – Kate posó sus manos sobre los hombros de él.

-Hola, ¿damos un paseo? – Se puso en píe y giró quedando frente a ella.

-Preferiría quedarnos aquí, tu madre y Alexis han decidido salir a cenar y al cine, ellas también se merecen recobrar sus vidas.

-Como prefieras, ¿tienes hambre? – Ella negó.

-Siéntate – Rick tan solo obedeció- No puedo imaginarme la vida sin ti, el mero hecho de pensar que puedo perderte me aterra. Cuando recibí aquella llamada y vi tu coche en llamas creía morir. Te has convertido en mi mundo, y no puedo ni quiero vivir sin ti – Rick la miraba totalmente perdido en aquellos ojos verdes que le habían hechizado hacía ya años. Kate suspiró – Tengo una lesión, es producto del disparo en el pecho – Dijo rompiendo a llorar.

-Encontraremos la solución, Kate encontraremos el equilibrio entre lo que quieres y lo que puedes hacer. Tyson me mostró tus informes médicos, los reales, lo que Josh escribió antes de que tú le pidieras que los falsificase- Kate se sorprendió al escuchar aquello- Cariño, todos tenemos secretos, todos – Ella le miró intentando descubrir que le ocultaba, Rick llenó sus pulmones de aire y lo soltó de golpe- Tú has escondido tu lesión, yo he ocultado un suceso trágico de mi juventud.

-No estaba preparada para la verdad, no podía asumir que mi vida había quedado destrozada por aquel disparo.

-¿Destrozada? Estabas viva, tenías amigos, a tu padre, tu trabajo, eso no es que tu vida quedase destrozada – Rick quería entenderla, necesitaba entender el engaño de ella.

-Castle, si la lesión cardiaca salía a la luz, mi trabajo pasaría a ser rellenar informes y archivar, nada de pisar la calle – Rick la miraba sin entender el problema- ¡Dios! – Kate empezaba a perder la paciencia al ver que Rick no la entendía- Necesitaba estar en la calle, necesitaba detener al asesino de mi madre, necesitaba – Kate suspiró y agachó la cabeza- si mi trabajo se resumía a archivar no volverías a la comisaría – Levantó la cabeza y clavó sus ojos en los azules de él- Puede que no estuviese preparada para aceptar lo que sentía por ti pero eso no hacía que mis sentimientos no existiesen, no podía imaginarme cómo sería mi vida si tú no estabas en ella – Rompía a llorar- Además hasta ahora todo había ido bien, nunca he tenido ningún problema, mi corazón no me ha dado ningún susto y sabes que no te miento has estado a mi lado cada día.

-Cariño – Rick le tomaba las manos y la miraba a los ojos – Entiendo todo lo que me dices, pero ahora todo eso ha cambiado – Kate le miró suspirando- Has detenido al senador, la razón por la que entraste en el cuerpo ya no existe, puedes dedicar tus esfuerzos a hacer justicia de otras formas.

-Rick, no sé hacer otra cosa, siempre he sido policía – Rick negaba.

-Kate eres más, mucho más que policía, puedes ser lo que quieras, sólo debes encontrar tu sitio. Sabes que puedes hacer todo lo que te propongas, entre los dos seguro que podemos encontrar algo que te haga sentir completa. Te prometo que serás feliz. Pero no puedo perderte, estos días en los que no sabía si volvería a verte han sido los peores de mi vida, por favor prométeme que te vas a tomar en serio la lesión.

-Prometo que me lo tomaré en serio, yo tampoco puedo perderte, quiero tener una vida contigo, una vida larga y si para ello debo cuidarme lo haré – Rick sonreía abiertamente- Pero hasta que no tenga algo nuevo que hacer no dejaré mi trabajo – Él dejó de sonreír- pero me lo tomaré con muchísima calma ¿vale? – Rick asintió- Y ahora, ¿Cuál es tu secreto?

-Tyson y yo tuvimos un pasado común – Kate le miró sorprendida.

-¿A qué te refieres? – Rick cerró los ojos y tomó aire.

-Nos conocíamos de antes – Le costaba comenzar el relato, Kate le acarició la mano para darle ánimos – nos conocimos muchos años atrás. Por aquel entonces yo estaba interno y había un chico de mi edad que me hacía la vida imposible – Kate intentaba seguirle pero Tyson era más joven que Castle así que no sabía a qué se refería- Se llamaba Markus, él tenía un hermano pequeño de nombre Tommy, y también había una novia Kelly – Castle miró a Kate y guardó silencio.

-Lo siento, pero no te sigo – dijo ella con pesar.

-Un día Markus y yo tuvimos una gran pelea, aquel día estábamos en la torre del campanario, él no hacía otra cosa que insultar a mi madre, comenzamos a pelearnos, en un momento dado Markus cargó contra mí pero esquivé el golpe y él cayó por la ventana, murió al instante – Dijo casi en un susurro. Kate le abrazó sintió como él temblaba por el llanto- Tanto Tommy como Kelly siempre me culparon de la muerte de Markus, pese a que fue un accidente – Rick se separó de Kate levantó la vista y la clavó en los ojos de ella- Fue un accidente, yo no le maté – Repitió.

-Cariño, sé que fue un accidente, te conozco sé que sí Markus murió tuvo que ser por un accidente – Rick suspiró y dibujo una pequeña sonrisa.

-Tommy se cambió el nombre – Fue en aquel momento en el que Kate unió todas las piezas.

-Tyson, Jerry Tyson – Castle asintió- Y Kelly debe ser la doctora Nieman – Rick volvió a asentir.

-Por eso su obsesión conmigo y todos aquellos que eran mis seres queridos. No le reconocí, a ninguno, nunca imaginé que todo era algo que provenía de mi pasado. Lo siento, lo siento mucho – Kate posó sus manos en el rostro de él.

-Cariño, no es culpa tuya, nada ha sido culpa tuya. Estaban locos, ellos son los únicos culpables.

-Tal vez si Markus no hubiese muerto nada de todo lo que vino después habría sucedido. No puedo sacar de mí esa sensación.

-Rick, nada fue culpa tuya. Trabajaremos sobre ello, de la misma forma que entre los dos encontraremos mi nuevo sitio en el mundo laboral también juntos lograremos sacar eso de ti- Dijo dejando un tierno beso sobre los labios de él- Te quiero – dijeron ambos a un tiempo.


Esperamos que os guste.

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Hasta el próximo lunes.