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Capítulo beteado por Eve Runner, Beta FFAD: www facebook com / groups / betasffaddiction
Que puedo decir Eve, eres una de mis mejores amigas, gracias por tu apoyo y hacer un espacio para mí.
Capítulo 12: Zoe.
La casa de mis padres estaba llena de adultos, niños y niñas, princesas, magos, castillos inflables, el patio estaba adornado por un montón de globos, morados, rosas y blancos. La mesa de honor estaba llena de regalos, comida y bebida.
Zoe estaba disfrazada de princesa Sofía, la princesita más hermosa del planeta.
Sus tías, abuela y madre, se habían esmerado mucho en su cumpleaños, a nosotros, los hombres nos había tocado acomodar lo más pesado, en otros tiempos yo no hubiera movido un dedo, ni siquiera estaría aquí, gracias a Dios todo es distinto y esto es un nuevo futuro, todo quedó genial.
Hace más de media hora que habían empezado a llegar los invitados, tanto vecinos, como compañeros del trabajo y amiguitos de la guardería, estaban llegando.
Mi princesa estaba radiante y feliz, jugando con varios de sus amigos, se encontraba en el castillo inflable.
Bella y yo teníamos una sorpresa para ella, estaba seguro que iba a encantarle.
Estaba ayudando a mi prometida a llevar los últimos aperitivos a la mesa, cuando las muñequitas infantiles llegaron para animar el show.
Todos los niños se apresuraron a sentarse al frente donde estaban unas sillitas para ellos.
Vi a Zoe caminar junto con un niño, el cual la traía tomada de la mano.
¡Mierda!
Mi bebita no, gruñí.
Iba caminar en su dirección cuando alguien me retuvo.
—No seas paranoico, Edward —me increpó mi mujer.
—Ese mocoso tiene su mano —gruñí—. Ojitos es mi bebé.
—Tú lo has dicho, tiene su mano, no se están besando. —Rodó los ojos—. A los tres años no piensas en novios, es solo un amiguito muy caballeroso y bien educado. —Apuntó al gusano que la ayudaba a sentarse para después sentarse a lado de ella.
Bufé, pero una idea vino a mí. Sonreí encaminándome hacia Lilian.
—¿Nena, puedes hacerle un favor al tío?
—Sipi —contestó apresurada por ir a ver el show.
—Si vas con Zoe y te sientas a su lado, te daré doble porción de pastel y golosinas. —Sus ojos brillaron. Asintió y salió corriendo.
Regresé con Bella, vi como Lilian pidió la silla que estaba ocupada, el gusano llamado Joe se levantó y movió de lugar quedando tres asientos más lejos de Zoe.
¡Toma eso, niñito!
—Edward—me regaño pinchando mi brazo—que hiciste—me acuso.
—Yo nada—mentí—imagino que Lilian quería sentarse junto a Zoe y tú educado y caballeroso mocoso se lo concedió.
Después de ese inconveniente, que solucioné, todo estuvo bien. Los niños se divirtieron con el show, todos ellos recibieron premios por participar. Zoe todo el tiempo reía e iluminaba con sus sonrisas mi corazón.
¿Quién iba decir que yo estaría disfrutando de una fiesta infantil? Mi antiguo yo estaría follando con alguna tipa dispuesta o tal vez estaría encerrado en mi casa, solo.
Pero desde que Ojitos está en mi vida, me he hecho una mejor persona gracias a ella.
He hecho cosas que no creí llegar a hacer, como jugar al té, ver caricaturas, cantar canciones infantiles, casi matar a un payaso por asustar a mi bebé. Entrar a restaurantes llenos de niños y gritos porque Ojitos quiere una cajita feliz, un juguete o dulces.
Ir al zoológico y fingir que hablo con los animales para ver sus ojos brillar de asombro.
Asistir a su guardería para hablar de lo que trabajó y ver sus ojos llenos de orgullo cuando ella les dice él es mi papi.
Sobornar a su madre para que obtenga más porciones de golosinas, helado o galletas.
Leerle todos los días una historia creada por mi imaginación, en la de anoche justamente hablamos sobre "los novios", que son monstruos que se comen a niñas hermosas, por lo cual si ve uno debe mantenerse alejada de él, creo que se lo volveré a leer esta noche.
—Es hora —me susurró Bella mientras jalaba mi mano para caminar, antes de cantarles las mañanitas le teníamos una sorpresa, que estábamos seguros iba a encantarle.
Mi padre llegó hasta mi lado para entregarme una caja con varios orificios y un moño enorme, le agradecí, él palmeó mi espalda.
—¡Oh! Una sorpresa para la cumpleañera —habló una de las muñequitas trayendo consigo a Ojitos.
—¿Es mío? —nos preguntó con sus ojos fijos en la caja y una enorme sonrisa.
—Sí, amor, es un regalo de mami y papi —respondió Bella ayudándola a subirse en una silla para que pudiera abrirlo—. Anda, ábrelo. —Mi muñeca asintió mientras sus pequeñas manitas intentaban abrir la caja.
Los niños observaban expectantes a que Zoe abriera la caja. Lilian estaba junto a ella mientras mis padres esperaban a mi lado viendo como Ojitos irradiaba felicidad.
Bella terminó por ayudarle y cuando abrió la caja Zoe gritó como nunca mientras sacaba un pequeño conejito blanco.
—Gacias, gacias. —Abrazó al animalito con ternura mientras Lilian acariciaba una de sus orejitas—. Es hemoso, te llamas Clover. —Reí ante ello, igual al conejo de Sofía. Se bajó de la silla para abrazar y besar a Bella, después llegó corriendo a mi lado—. Gacias, papi, te amo —musitó dándome un enorme beso en la mejilla.
—Yo también, te amo Ojitos, me alegro que te haya gustado tu regalo. —Ella asintió mientras me mostraba su nueva mascota. Acaricié a Clover para ver como todos los niños rodeaban a mi hija entusiasmados por su mascota.
Cantamos las mañanitas para Zoe, cuando terminamos puso toda su fuerza y sopló la velita del pastel, todos aplaudimos. Entre mi madre y Bella se encargaron de repartir la comida y rebanada de pastel a los invitados.
Caminé hacia el castillo inflable para avisarle a Zoe que era hora de comer, vi a varios niños, pero mi hija no estaba con ellos.
Yo la acababa de dejar ahí, di media vuelta y me apresuré a buscarla entre la gente pero no daba con ella. Llegué a jadeando a donde Bella y Jasper estaban.
—¿Han visto a Zoe? No la encuentro —respondí pensando a donde pudo haberse ido.
—Calma, vamos a buscarla, de seguro debe estar adentro. ¿Bella, por qué no vas y revisas, mientras Edward vuelve a mirar en el castillo o en la casita de plástico? Voy a echar un vistazo afuera. —Hice lo que me dijo Jasper y regresé de nuevo a revisar cada lugar.
Mi hija no estaba. ¡Joder! Me iba a dar algo si no aparecía.
Vi a Bella salir de la casa, caminé lo más rápido hacia ella.
—Adentro no está, busqué en todos lados —me dijo con las lágrimas contenidas.
La abracé.
—Tranquila, cariño. Vamos a buscar a Jasper antes de angustiar a los demás. —Ella asintió. Abrimos la puerta y salimos para ver a Jasper caminar con nuestra hija en brazos.
Corrimos hasta llegar a ellos.
—¿Dónde estaba Jasper? —pregunté aliviado de ver a Ojitos sana y salva.
—¿Zoe dónde estabas? —preguntó mi prometida llorando.
Zoe nos vio con sus pequeños ojos asustados al ver a su madre llorando.
—Clover se fue po un hoyito y fui po el —explicó, bajando la mirada pues aunque es muy pequeña sabe que no debe de salir al frente de la casa de sus abuelos sola.
—Estaba en la orilla de la banqueta —respondió Jasper mirándola con compasión, él la adora y su preocupación recaía en que la regañáramos.
—Sabes que no debes de ir al frente sola —la regañó Bella hablándole un poco fuerte, mi pobre mujer estaba igual de asustada que yo.
—Clover se fue y se bajó a la calle, mami, peo yo no lo hice. Un seño me lo dio. —Hizo un puchero que anunció un posible llanto—. Me dijo que debo tene cuidado —nos relató mientras aferraba a su conejo entre sus brazos.
Bella, Jasper y yo nos miramos.
—¿Quién era ese señor, Zoe? ¿Alguien de la fiesta? ¿Un vecino? —preguntó preocupado. Joder, mi hija estuvo solo unos minutos con quien sabe quién, pudo pasarle algo, puta madre, yo no la cuidé lo suficiente.
—No lo sé, él me dijo que tenía los ojos de mamá. —Sonrió mirando a Bella.
Bella tembló a mi lado, volteé a verla y en sus ojos vi miedo, infinito miedo. Sé lo que está pensando pero es imposible, si hubiera sido él se la viera llevado, estoy segurísimo. Agarré su mano y la apreté suavemente, haciéndole saber que Zoe estaba bien y que nada había pasado a mayores.
Jasper trataba de calmar las cosas.
—Yo creo que fue un vecino, Zoe es aún muy pequeña para reconocer a las personas. —En eso tenía razón, quizá fue un vecino quien hablo con ella—. Lo importante es que está bien y no va volver a salir sola al frente, ¿verdad, princesa? —le preguntó.
Ella asintió y sus ojos me observaron.
—¿Estás enojado, papi? —Su labio inferior temblaba. La de las reglas siempre ha sido Bella, yo jamás me he enojado con ella y en esta ocasión tampoco lo hice, fue mi culpa no estar al pendiente de ella, fue mi descuido.
—No, bebita, ven aquí. —La arrebaté de los brazos de Jasper, para abrazarla fuertemente pero sin hacerle daño—. Es solo que mamá y papá se preocuparon muchísimo por ti y nos asustamos porque no te encontrábamos, pero como el tío Jasper dice, no vas a volver andar sola por ahí. Es peligroso, ¿comprendes?. —Bella permaneció abrazada a nosotros—. ¿Recuerdas que el papá de tu amiguito Ale es policía y habló de desconocidos, y el peligro? —Esa fue una muy buena clase, que se implementó en la guardería, los niños son muy confiados y la directora creyó conveniente esas clases para prevenir tragedias, aunque los niños eran pequeños era muy inteligentes y a su manera les explicaron, y entendieron muy bien.
—Sí —contestó—, no debo habar con deconocido poque me puede obar. —Hizo un gesto de tristeza—. Y si me oba ya no voy a ver a mis papis, yo abe con un extaño, papi. —Sus lágrimas empezaron a caer al comprender lo que había hecho.
—¡Oh, cariño! —La atrajo Bella a sus brazos—. Lo que hiciste estuvo mal, bebé, pero gracias a Dios estás bien y lo importante es que prometas que no vas a volver a salirte, nunca debes andar solita, Zoe, siempre con mami, papi, abuelitos o tíos, ¿entendido? —Ella asintió calmando su llanto.
—Bueno, ahora vamos adentro, deben estarse preguntando dónde estamos. —Después del enorme susto que pasamos todo marchó normal, los únicos que se dieron cuenta de nuestra ausencia fueron mis padres, papá me aseguró que sellaría el hoyo por donde el conejo se había escapado y pondría los cerrojos más altos para que ni Zoe, ni Lilian los alcanzaran y volviera a pasar algo como esto. Mi madre fue abrazar a Zoe y no quitó sus ojos de ella, ni yo tampoco.
Después de romper la piñata, los niños se formaron para sus dulces que eran enormes bolsas llenos de ellos, el dentista nos agradecería tanto trabajo.
Mi hermana y Rosalie estaban descansando mientras que Emmett ahora que quedaba poca gente brincaba en el castillo junto a su hija. ¿Y luego dicen que el niño es uno?
Después de un rato solo quedamos los miembros de la familia, todos estábamos agotados, sentados en sillas.
Zoe estaba recostada en mis brazos junto a Clover, sus manitas hacían caricias en las orejas del conejo que gustoso estaba acurrucado junto a ella.
Tenerla entre mis brazos siempre me relajaba, ser padre de esta pequeña es lo mejor que me pudo haber sucedido en la vida, ella y su madre eran todo para mí.
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—Terminó agotada —comentó Bella mientras me abraza, ambos contemplamos a nuestra nena dormir profundamente con Clover, acurrucado junto a ella.
Y como no terminaría así nuestro pequeño remolino, después de que limpiamos todo, subimos los regalos al carro y nos despedimos de mis padres para ir a nuestro hogar.
Una vez que llegamos Bella la ayudó a bañarse, le puso un pijama cómodo y la mandó a dormir, pero Ojitos tenía otros planes, nos rogó para abrir sus regalos, yo cedí en medio minuto y Bella terminó rindiéndose a mi lado. Demasiado entusiasmada y llena de energía se puso a jugar con cada uno de ellos, después de un buen rato en lo que nos dimos cuenta que se estaba quedando dormida. Bella nos mandó a dormir, así que cargué a mi bebita y, con la ayuda de mi mujer, la acostamos.
—Me asusté tanto —murmuró Bella refiriéndose a lo que pasó en la tarde—. Pensé que no volvería a verla. —Una lágrima rodó por su mejilla—. De solo pensarlo…
—Shhh… amor. —La abracé frotando su espalda para tranquilizarla—. Ya todo pasó, ella está bien, fue el peor susto de nuestras vidas, pero gracias a Dios solo quedó en eso. —Ella asintió aferrándose a mí—. Ahora vamos a tomar un baño de tina para relajarnos, ambos lo necesitamos.
Apagué la luz y prendí la lamparita que iluminaba su cuarto. Bella entrelazó su mano con la mía, besamos una vez más la frente de Zoe antes de salir.
Mientras yo preparaba el baño, Bella entraba con las toallas usando solo mi camisa.
Gruñí, mientras la veía reír.
—Eres una mujer mala, mira que tentarme cuando sabes que estoy agotado tanto física como mentalmente. —Abracé su cuerpo.
—Estamos en las mismas condiciones, pero tal vez el agua pueda ayudarnos —murmuró volteándose a besarme, correspondí su beso dejándome llevar por las placenteras sensaciones que causaba en mí.
Después de un agradable baño y unas deliciosas caricias, ambos, apenas tocamos la cama, quedamos dormidos.
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Otra fecha importante festejamos fue el cumpleaños de Bella, número veintidós, el cual consistió en una pequeña cena con la familia en nuestra casa.
Estaba muy hermosa con ese vestido verde que le llegaba a las rodillas, adornado de la cintura por un cinturón negro a juego con unos zapatos de tacón, su cabello caía en cascadas de caireles, llevaba poco maquillaje y un juego de pendientes que yo le regalé esta mañana. Era un hombre afortunado, tenía a la novia más hermosa del planeta.
Estábamos en la sala platicando después de una amena cena preparada por mi madre y Rosalie. Zoe se encontraba a unos metros sentada en la alfombra junto con Lilian y a un lado de ellas Clover, quien se había hecho inseparable de su dueña.
Bella y yo habíamos decidido que esta noche haríamos participes a todos de nuestra felicidad. Ya no podía callarlo más y qué decir de Ojitos, quien valientemente aún no había dicho nada. Así que su anillo de compromiso volvía a estar esta noche en su dedo, parte de la noche había estado concentrada en no mostrarlo, cosa que hasta ahora llevaba muy bien, pero yo… necesitaba urgentemente hacerles saber que ella iba ser mi esposa.
Habíamos fijado fecha para el catorce de marzo, teníamos tiempo suficiente para que mi hermana y cuñada dieran a luz, y la primavera nos pareció un buen momento para unirnos ante Dios, si por mi fuera ambos estaríamos montados en este instante en un avión con destino a Las Vegas para que Elvis nos casara, pero Bella se merecía mucho más y yo no iba a arrebatárselo.
Así que tomé su mano y la puse de pie.
—Bella y yo queremos darles una noticia. —Todo el mundo detuvo lo que estaban haciendo para ponernos atención, cosa que agradecía—. La amo y ella me ama, tenemos una hija y queremos estar juntos para siempre. —Mi prometida sonreía mientras asentía a mis palabras—. Y queremos que ustedes sean testigo de ello, por eso mismo vamos…
—Papi y mami van a casase en mazo —gritó Ojitos levantándose del suelo—, y yo seré la niña de las floes. —Tan pronto se dio cuenta de lo que dijo se cubrió su boquita—. Lo siento, papi, ya no pude más. —Sus mejillas se colorearon tiernamente.
—¡Oh Jesús! Lo sabía, lo sabía. —Fue el turno de mi loca hermana de gritar mientras se levantaba abrazarnos—. Estoy tan feliz por ustedes —chilló—. Hay tantas cosas que hacer y que planear, los vestidos, el salón, la comida, la decoración… —Empezó a parlotear para ella sola.
—Felicidades, ¡qué emoción! Quiero ser dama de honor. —Nos abrazó Rose—. Tengo tiempo suficiente para volver a mi talla, ya se estaban tardando. —Rio.
Jasper y Emmett nos felicitaron, pero sin alterarse tanto, ni gritar, ellos eran la parte sensata cuando se trataba de bodas.
—¡Oh cariño! Estoy tan feliz, mi niño se casa. —Mi madre llegó a abrazarme—. Cada día agradezco a Dios el haberte puesto en el camino de mi hijo. —Abrazó a Bella—. Ya eres parte de mi familia, pero ahora lo serás oficialmente, quiero que en mí veas a una madre, porque yo ya te considero una hija y ambos nos han dado una nieta preciosa. —Bella abrazó a mi madre, murmurando varias veces gracias.
—Tu madre tiene razón, hijo, he esperado este día tanto tiempo que hace un minuto me pellizqué para ver si no soñaba y, tú, Bella, ¿qué puedo decirte? Le has regresado a mi familia la luz que necesitaba, tú y mi nieta nos han brindado su amor como nosotros el nuestro, tú ya eres una Cullen, aún así bienvenida a la familia, hija, bienvenida a donde perteneces. —Bella se refugió en los brazos de mi padre agradeciendo sus palabras.
Yo me acerqué a ellos, murmurando un gracias para él, mientras que sus ojos me miraban y una sonrisa aparecía en su rostro.
—Voy a se la niña de la floes, abuelitos. —Ojitos corrió a contarle a mis padres.
—Así es, princesa, la niña más bonita que hayamos visto —contestó papa cargándola en sus brazos.
—Bueno, la pulga, nos ha dicho que su boda será en marzo, ¿qué día? —preguntó Emmett haciendo repelar a Zoe por el apodo.
—No soy puga, gandote. —Le sacó la lengua, mientras su ceño permanecía arrugado.
—Basta —terció Rosalie llegando a lado de su marido—. ¿Quieres que te castigue? —preguntó lanzándole llamas con los ojos. Emmett negó con la cabeza. —Eso supuse, deja en paz a Zoe.
Mi hija se bajó de los brazos de mi padre para ir abrazar a Rosalie y dejar un beso en su vientre.
—Gacias tía, gacias bebé. —Rosalie sonrió.
—De nada, nena, tía Rosalie te defiende de las travesuras de tu tío. —Mi hija volteó triunfante a ver a Emmett.
Todos reímos, Alice y Bella entraron con una bandeja con varias copas de helado, ese era el postre sugerido por ambas embarazadas, no pudimos negarnos. Retomamos nuestros lugares y continuamos con los planes de la boda, mientras que las más pequeñas disfrutaban de su helado, a la vez que jugaban con unos bloques de colores.
Fue una muy buena noche, ahora solo esperaba que los días pasaran rápidamente para que al ansiado día llegara.
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—Papi, papi hoy es alloween —chilló Zoe saltando a mis brazos cuando entré a la casa.
—Muy cierto, ¿ya tienes listo tu disfraz? —Asintió corriendo a la sala mientras traía casi a rastras a su madre.
—Zoe, tranquila —le habló Bella.
—no puedo, toy tusiasmada. —Rio brincoteando.
Bella caminó hasta llegar a mi lado.
—Bienvenido a casa, amor. —Besó mis labios fugazmente—. Rosalie acaba de llamar hace unos instantes, Lilian está igual que Zoe, Emmett la pasará a dejar en una hora. —Asentí caminando con ella mientras la abrazaba—. Te sirvo de comer para que después nos preparemos.
—Sí, princesa, si no amara tanto a Zoe hubiera pedido guardias para este día —bromeé.
Y es que desde Ojitos ha empezado a entender el significado de varias cosas, como por ejemplo, los cumpleaños, el día de la mamá o el papá, o como hoy, el Halloween, se convierte en una bola de energía imparable, que me recuerda a Alice, la diferencia es que Alice lo es los 365 días del año y mi bebita solo algunos.
Mientras Bella me dejó la comida servida, me apresuré a comer para después bañarme y cambiarme de ropa. Mmm… la comida de mi mujer era exquisita, si mi madre me oyera de seguro me fulminaría con los ojos, pero era verdad, Bella cocinaba delicioso.
Después de que lavé el plato, vaso y cubierto, subí a la habitación de Zoe, donde encontré a Bella terminado de vestirla, era una hermosa pirata, gracias al tío Jasper quien pasaba horas contándole historias sobre hadas, piratas y tesoros, mi hija estaba encantada con todo lo que su tío le narraba. Había insistido tanto en ese disfraz que no pudimos negarnos, le quedaba a la perfección.
—Toy lista, camadada. —Volteó a verme—. Arrrr —gruñó levantando su espada de juguete.
Reí mientras me acercaba a ella. ¡Ese Jasper! Hasta las frases que usaban le enseñó a decir.
—Eres una bellísima pirata, encantado te entrego todos mis tesoros. —Besé su frente.
—Más vale, si no te tiade po la boda —gruñó—. Arrrr.
—Bueno, señorita pirata, vamos a la sala por tu bolsa de dulces, mientras papi se baña y cambia. —Bella no lo tuvo que decir dos veces, mi preciosa pirata salió corriendo.
—Cuidado con las escaleras, Zoe —gritó Bella saliendo tras de ella.
Bueno, ya que ambas estaban listas, me di prisa, más valía no hacerlas esperar, en especial a Zoe, no quería ver su ceñito fruncido.
El agua me refrescó un poco, me puse algo sencillo junto a unos tenis, salí a buscar a mis mujercitas. El timbre sonó justo cuando bajaba las escaleras, Lilian entró corriendo seguida de su padre.
—Pero qué guapa hada —la elogié terminado de bajar los escalones, tenía un tutú con alas, una varita mágica y una enorme bolsa para llenar.
—Gracias, tito Edward, papá lleva diciéndome todo el camino que le cumpla deseos. —Rodó los ojos—. Ya le dije que estoy disfrazada, no soy un hada de verdad. —Emmett se rio.
—Es que pareces una hada de verdad, princesa. —La besó mi hermano en la mejilla.
—Gracias, papi —respondió la pequeña, corriendo abrazar a Zoe, quien salía con su bolsa en las manos.
—¡Qué genial disfraz! —gritó Lilian.
—Arrrr —respondió Zoe—. Me guta tamben el tuyo, Arrr.
Emmett rio, pero sabiamente no la molestó.
—Bueno, Lilian, pórtate bien con los tíos, no lances muchos polvos mágicos, mañana venimos a buscarte. —Se despidió, abrazando y besando a su hija—. Y tú, Zoe, encuentra muchos tesoros. —Besó sus mejillas y nos agradeció una vez más antes de irse.
Debido a la condición de Rosalie, nos ofrecimos a cuidar a Lilian esta noche, ya que era la primera vez que Ojitos disfrutaría este día, saldríamos a recorrer varias calles de nuestro vecindario como también el de mis padres para que ellas recolectaran dulces. Ambas estaban emocionadísimas.
Tomé las llaves de la casa y del auto, como también mi celular y verifiqué antes de salir las puertas y ventanas, activé la alarma que habíamos puesto un mes atrás y más seguro caminé a la puerta, donde se encontraban esperándome tres bellas damas.
Recorrimos varias casas, donde los vecinos sonreían y les decían a ambas niñas que preciosas lucían con sus disfraces, Lilian una hada mágica y Zoe una adorable pirata con sus "Arrrr" cada que una puerta se abría.
Regresamos y las acomodé en el auto para ir a casa de los abuelos, cuando llegamos a su casa sus bolsas estaban casi llenas, ya me comería varios dulces se veían deliciosos. Mis padres abrieron la puerta luciendo sonrientes y emocionados de ver a sus dos nietas nos hicieron pasar donde, comimos unos cupcakes decorados en forma de fantasma que estaban deliciosos. Les tomaron un montón de fotos, como Bella hizo antes de salir de casa, estuvimos un momento más antes de que siguiéramos nuestro camino.
Para cuando terminamos eran las diez de la noche ambas niñas dormían en el auto, felices y agotadas. Cuando llegamos a casa primero subí a acostar a Lilian y después a Zoe, me aseguré de que Clover estuviera en su cama, mientras Bella me ayudaba a cambiarlas de ropa por algo cómodo.
Fue una buena experiencia ver a Zoe feliz, disfruté cada frase que dijo y cada gesto. Lilian era su fiel compañera, ambas se adoraban. Esperaba que cuando crecieran siguieran juntas como hasta ahora.
Me cambié de ropa para meterme bajos las mantas, atraje a Bella a mis brazos.
—Fue un feliz día para ambas —murmuró contra mi oído.
—Sí, se lo pasaron de maravilla y esos arrrr fueron mis favoritos. —Reí al recordarlo.
—También los míos… Edward —me llamó Bella.
—¿Dime? ¿Te sientes mal? —pregunté levantando su rostro para verla—. De repente te has puesto extraña, amor. —Seguramente era el ajetreo y cansancio de este día.
—Estoy bien, yo solo sentí la necesidad de decirte que te amo, te amo más que mi vida y siempre lo voy hacer —murmuró besando mis labios—, esté donde esté, Edward, yo te pertenezco a ti, solo a ti.
—Yo también te amo, Bella, ¿segura que te sientes bien? —Ella asintió.
—Sí, estoy bien, en serio… sé que amas, pero si pudieras leer mi mente, mi corazón y mi alma sabrías que yo te amo más. —Sus manos fueron a mi cabello—. Y ahora, por favor, hazme el amor.
—Eso no necesitas pedirlo, amor—respondí antes de volcarme en ello, para con palabras y acciones demostrarle mi infinito amor hacia ella.
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El insistente teléfono estaba sonando y sonando, alcancé a escuchar su constante sonido, así que no me quedo más remedio que abrir los ojos y contestar.
—Bueno.
—Señor, Edward Cullen, habla la directora Cáterin de la guardería donde se encuentra su hija Zoe Cullen, no lo molestaría si no fuera una emergencia pero tenemos a la pequeña Zoe y, su madre, la señorita Isabella no ha pasado por ella.
Alto, deténgase pensé.
—¿Qué dice? ¿Cómo que no ha pasado por nuestra hija? —Me levanté de un salto mientras me calzaba los zapatos.
—Hemos intentado comunicarnos con ella a su celular pero no responde. Zoe ha empezado a llorar y no logramos calmarla, y como su celular también nos mandó a buzón, decidí llamarle a su casa —me informó. Vi el reloj de mesita que marcaba las cinco y media, Bella no se demoraba tanto. Siempre pasaba a las cuatro veinte por Zoe.
—Salgo para allá. —Colgué el teléfono. Busqué el mío, el cual encontré apagado y lo prendí, cogí las llaves del auto y de la casa.
Mientras manejaba marqué varias veces el número de Bella, quien me mandaba directo a buzón.
Verifiqué si tenía llamadas o mensajes suyos y nada.
¿Dónde estás amor, donde? Pensé con las manos aferradas al volante.
Por favor que esté bien, por favor, Señor.
Marqué a la casa de mis padres, esperé hasta el segundo timbre.
—Bueno, mamá, ¿está Bella contigo? —pregunté rezando porque hubiera perdido la noción del tiempo y se le hubiera hecho tarde.
—No, cariño, ¿por qué lo preguntas? —preguntó desconcertada.
—No tengo tiempo para explicártelo, pero me llamaron de la guardería, Bella no ha pasado por Zoe, mamá, no sé dónde está, tengo que dejarte, estoy por llegar. —Colgué.
Estacioné el auto y bajé de prisa, tan pronto crucé la puerta de la guardería escuché el llanto de mi hija proveniente de su salón de clases. Abrí la puerta encontrándome a la maestra Patty y la directora tratando de consolar a Zoe. Inmediatamente me apresuré hasta llegar a ella y tomarla en mis brazos donde buscó refugio, su llanto estaba traspasando mis barreras, hiriéndome.
—Sshhh, bebé, calma. —Acaricié su espalda en círculo, tranquilizándola—. Shhh, papá está contigo. —Besé su cabecita varias veces.
—Lo sentimos tanto, señor Cullen, pero ya había pasado mucho tiempo y ella empezó a llorar preguntando por su mamá. —Asentí a lo que decían—. Intentamos localizarla pero fue imposible, se nos hizo extraño, pues la señora Bella siempre llega puntual por su hija, ¿ya se ha comunicado con ella? —me preguntó.
Suspiré, abrazando más a mi bebé.
—Manda a buzón —les informé—. He estado llamando minuto tras minuto, pero manda a buzón. —Cerré los ojos, tratando de tranquilizarme yo también.
—Seguramente se quedó sin batería —habló la maestra Patty—, algo se le presento y no tuvo como avisarnos, ni avisarle.
Ojala, pensé, ojala que solo sea eso.
Pero había algo, algo que estaba molestándome.
Su forma de actuar anoche, su necesidad de hacerme saber que me amaba, su necesidad de demostrármelo.
Y entonces algo llego a mí golpeándome con fuerza:
Sé que no es el final, él vendrá por mí y me destruirá, hace parte de su instinto. No me dejará en paz hasta que obtenga lo que quiere y eso… soy yo.
Bueno estoy segura que adoraron el principio del capítulo, ¿pero el final no verdad?
Yo tampoco, pero como mencione en el capítulo pasado así estaba planeada, así seguirá su curso.
¿Qué creen que le paso a Bella? ¿Dónde estará?
Y Zoe se me rompe el corazón al verla llorar por su mami. Por ahí mi Beta me llamo cruela XD tiene un poco de razón. ¡Pero no es mi intención.
Muchísimas gracias por continuar leyendo el fic, espero tenerles nueva actualización para finales de mes.
Alexandra Bellamy Pattinson, Rox93, DontEvenFight, .Cullen, Krisvampire, Twilightica, Ashleyswan, Sara, Rockergirl661, Chicaroberts, Tata XOXO, Robsten-Pattinson, Paola, Shley Lebrn, LicetSalvatore, , Brenda-Cullen-lvashcov, Catrina00, Eleaine Haruno de Uchiha, Karla Stew Pattz, BelenxiiiZzz, Janalez, Pao Stewart, MaeCllnWay, Liz PattStew, Dracullen, Nadiia16, Yessi-Cullen93, Jacke94, Yasmin-Cullen, Gretchen Cullen Masen, Yolabertay, SolecitoPucheta, Mvfap18, MiranCullen32, Rosaswan, Mary Cullen, Twilight-love1694, MelisaAZ, Cami fics, Wen liss, Pili, Annie Roberts, Manu Vulturi Lightwood, Camille Frost, Eletwihard, Beastyle, 7355, Maricoles, Karito CullenMasen, Danigoich, SuPattinsondeCullen, Yessenya, Johana Manzanares, Lunha 222, Lurix, Kells PTZ, Magus Cullen Nati Natu, Mel lutz L, Noe Mallen, Sheyla, Princesa Luthien, Laura Carrillo, Vero, Rubi, Connie Stew, Carelymh, Tecupi, BellaJaze, Mari-mery, Thequeenredforever, Dahia, 666spektor, , Karla Luna, Saraygarcia08, Ailemotta, Martuu341, Phoenix1993, Zujeyane, Fatima, Mon de Cullen, Garcia888, Roor Cullen, Hellen Masen, Chayley Costa, Caritofornasier, Veronica, Marilyn, Ksts, Vivi85, DaniiHale, Caniqui, Narraly, Crizthal, Doris, ConiDanay, Ro, Patymdn, Zonihviolet, Kjmima, DoriisAriias, JoiitaHlolaquii, Maria. 545, Lady Stew, Marielpr, Pera l.t, Wen liss, Kimjim, Mel, SalyLuna, Stefanny Cullen-Swan, Floriponcio, Belkis Lagos Vasquez, Liz PattStew, Hellen Masen, Cavendano13, Princesitajane, Karenjazz21, Katty A Cruz, Neycel, Lore562, Isa Robsten, Saha Denali, FerHdePattinson, Bella-Jaze, Bellaliz, Luna Piazolla, Albi-yo, Kady Belikov Cullen, Rommyev, Vivi85, Lokaxtv, Rosy Canul, JELEY20, JustBelieveP, Annie Pattinson, Maayraaykalebb, Shinigami Cullen Grey Darcy, JosWeaslyC, Sailor Tierra, EmDreams Hunter, Carla Mikaelson, , Sandy56, Choiamberc, Alexhita, Andre102, Monicaviajera1819, CrazyDreamer07, Liduvina, Yessifer Cullen Hale, Mgcb, Paola Michelle Rivas, Jesk, ChicaRobsten, Deisymoon, Adriana Molina, Celina rojas, Zellideth76, Mary, Primcessa, Adriu, Aea7, Shinigame Cullen Grey Darcy, Pili, Karina s g, Adriana Molina.
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Karina Castillo
