Después del incidente de los duendecillos de Cornualles las clases siguieron tranquilamente. Hermione estaba un poco ofendida de que Ron estuviera del lado de Pansy Parkinson con respecto a Lockhart. Aunque la chica de Ravenclaw estaba empezando a dudar de las aptitudes de su nuevo profesor.
Los únicos en todo el colegio que estaban preocupados por el bajo nivel educativo de las clases de Defensa Contra Las Artes Oscuras eran los profesores, el alumnado en general estaba contento de tener un año un poco más liviano y un profesor flojo lo cual les dejaba tiempo para hacer otras cosas como ir a ver las pruebas de Quidditch de las diferentes casas.
Harry, Ron y Susan tenían ganas de probarse para los equipos de sus respectivas casas. Ron que si bien no quería (y tampoco creía que pudiera) robarle el puesto a Oliver, esperaba poder ser seleccionado como guardián de reserva para el equipo de Gryffindor y así participar de los entrenamientos. Harry y Susan querían presentarse como buscadores para sus equipos. Hermione por otro lado no podía entender porque esos tres estaban dispuestos a arriesgarse a que una Bludger les rompiera el cráneo.
-En serio chicos creo que hay otras cosas que serían igualmente satisfactorias y mucho menos peligrosas- dijo Hermione, mientras estaban en los jardines tomando un poco de aire antes de ir nuevamente a clases.
-¿Cómo que?- dijo Susan que estaba tirada con los ojos cerrados.
-A Ron y a ti les gusta jugar al ajedrez- dijo Hermione.
-Pero el ajedrez no es un deporte Hermione- dijo Susan.-¿Es que acaso no te gustan ningún deporte?-
-Siempre me dedique más a actividades que impliquen el uso de la mente que de los músculos- dijo Hermione. –Mi padre y mi hermano son los deportistas de la familia siempre interesados en mirar todos los partidos de Fútbol, Rugby y Críquet que pasan por la televisión-
-¡Vamos Hermione!- dijo Ron –Estoy completamente convencido de que si nos permites a Harry, a Susan y a mí enseñarte a montar una escoba y perderle miedo a volar tu también querrás entrar al equipo de Ravenclaw-
-No lo creo Ronald- dijo Hermione sin admitir replica.
-Debes entender Hermione es algo natural para todos los magos y brujas volar en escoba- dijo Harry –Piensa en tus padres que han crecido viendo imágenes de brujas volando en escobas seguramente querrán ver a su hija volar en algún momento.-
Harry estaba tratando de encontrar el ángulo para convencer a Hermione de que aprendiera a volar.
-Mis padres no necesitan verme volar para saber que soy una bruja- dijo Hermione. –Además puede que no sea la mejor pero yo sé volar-
Susan, Ron y Harry se descostillaron de risa al escuchar las palabras de la chica de Ravenclaw, que inmediatamente se puso colorada como el cabello de Susan y Ron.
-Mejor dejémoslo ahí- dijo Ron que no quería seguir riéndose a costa de su amada.
-Esta bien Ron- dijo Harry mientras guiñaba un ojo –Si Hermione no puede volar y no quiere que nosotros la ayudemos a superar ese pequeño inconveniente no podemos obligarla, después de todo, es nuestra amiga y la queremos aunque le tenga miedo a las alturas y solo pueda usar una escoba para barrer-
-No es eso.- dijo Hermione –Es que me parece una perdida de tiempo.-
-No lo es Hermione- dijo Ron – A parte es tan fácil y divertido como aprender a andar en bicicleta y una vez que lo aprendes no lo olvidas-
Después de un rato Hermione finalmente accedió a que los chicos le enseñaran a volar. Pero lo harían una vez que concluyeran las pruebas para los equipos de las distintas casas.
Finalmente Harry y Ron partieron rumbo a la clase que los dos detestaban: Pociones.
Cuando estaban por entrar a la clase del profesor Snape encontraron a Ginny con una de las personas que de momento más intrigaban a Ron, Luna Lovegood.
-¡Ey!¿Cómo te ha tratado pociones Enana?- dijo Ron a modo de saludo.
-¡Hola Ron! ¡Hola Harry!- respondió Ginny sonriendo y luego agregó en un susurró -Creo que los gemelos no exageraban cuando decían que el profesor Snape odia a todos los de Gryffindor-.
-No. No mentían odia a todos los Gryffindor- dijo Ron y después agregó señalando a Harry –Y también a algunos Slytherin-
-Por lo menos no nos saca puntos- dijo Harry resignado.
Luna miraba a los dos chicos muy interesada.
-Oh por cierto Ron no sé si recuerdas a Luna Lovegood, vive cerca de casa- dijo Ginny –y es mi compañera de Pociones-
Ron volvió su mirada a la chica de Slytherin. Ahora que la veía de cerca notaba que llevaba el cabello limpio, lustroso y recogido en una coleta; además no se veían rastros de collares de tapas de cerveza. Lo que sí pudo ver era que Luna utilizaba unos aros en forma de rábanos aunque mucho más pequeños y discretos que los que utilizaba en su realidad. En suma se veía como una chica completamente normal.
-Claro que recuerdo a Luna- dijo Ron con una sonrisa. –Por cierto Bienvenida a Hogwarts-
-Gracias Señor Weasley... – dijo luna con una amable sonrisa- Yo también lo Recuerdo de pequeño y también a los gemelos eran un tanto crueles haciéndole bromas.-
Luna llamaba a Ron "Señor Weasley", después de todo seguía siendo Luna Lovegood.
-¿Cómo estás Harry?. Me acuerdo de tu mamá, Lily, era muy linda y simpática. Siempre me traía algún dulce muggle cuando trabajaba con mi mamá haciendo pociones y hechizos. Es una suerte que encontrara algún conocido en Slytherin mi familia siempre estuvo en Ravenclaw a sí que estar en Slytherin es algo completamente desconocido para mí- dijo Luna y después agregó. –Ginny me había dicho que ustedes dos eran amigos. Yo pensaba que las dos casas estaban peleadas, pero parece que me equivoque. Es una suerte porque Ginny me parece muy simpática y detestaría tener que llevarme mal con ella.-
A Ron le resultaba prácticamente imposible que la niña con la que estuviera hablando era Luna Lovegood ya que en ninguna parte la conversación habló de animales raros ni tenía la mirada perdida.
-No te recomendaría llevarte mal con Ginny- dijo Ron -tiene un carácter horrible-.
-¡Ron!- se quejo Ginny colorada. –¡No me hagas quedar mal Luna!-
Luna y Harry rieron ante la discusión entre los dos hermanos.
-¿Así que son amigos desde el año pasado?- pregunto Luna
-Sí. Somos amigos con Ron desde el viaje en el Expreso- dijo Harry.
-Grandes amigos- dijo Ron y después agregó -Siempre y cuando no haya un partido de Quiddditch de por medio.-
Esta vez todos rieron.
Luna lo miraba pensativa. Pero no era su típica mirada de que podía estar viendo nargles en la túnica. Sino más penetrante.
-He escuchado mucho de ustedes Señor Weasley- dijo Luna a Ron con una leve sonrisa y una mirada perspicaz. –Ginny me dijo que con Harry y otras dos amigas se estuvieron metiendo en toda clase de problemas durante el año pasado-
-Sí. Debemos cuidarnos un poco más este año Ron- dijo Harry preocupado. –Mi mamá va a matarme si sigo como el año pasado. Dijo que estaba muy decepcionada de mí y que siempre pensó que yo era él más responsable de los dos y esas cosas que dicen las madres para hacerlo sentir mal y que uno no se meta en problemas-
-Tienes razón Harry- dijo Ron.
-Deberías intentarlo Ron. Mamá se pondría muy contenta si se entera que estuviste sentado estudiando en vez de corretear por ahí organizando una insurrección armada con tus amigos- dijo Ginny que parecía genuinamente preocupada por la relación entre su mamá y su hermano.
"De ninguna manera que me quedare sentado estudiando mientras hay un basilisco suelto por ahí" pensó Ron que haría todo por obtener el diario.
-Creo que deberías ir juntando puntos y una buena coartada Harry- dijo Luna sonriendo. –Solo por las dudas-
Finalmente Luna y Ginny se despidieron para ir a otras clases dejando a Ron y a Harry para una tortuosa sesión de Pociones con el profesor Snape. Cuando finalmente terminó la clase Harry y Ron se dirigieron al campo de Quidditch para observar las pruebas para el equipo de Huffelpuff de las cuales Susan pensaba participar. En las gradas encontraron a Ernie, Hannah y a Justin que estaban dándole su apoyo a ella y a Zacharias Smith que estaba probándose como cazador.
En el campo unos cuantos chicos estaban volando en sus escobas, entre ellos Susan.
-¿Cómo están chicos!- dijo Ron a modo de saludo –Han comenzado las pruebas o llegamos a tiempo-
-No. Llegaron justo a tiempo. Están viendo quienes pueden volar realmente y quienes no- dijo Hannah –Susan y Zach lo están haciendo muy bien hasta ahora. Ella tiene muchas posibilidades de entrar como buscadora y no lo digo porque sea mi amiga sino porque es realmente buena-
En ese momento llego Hermione con algunos libros.
-¡Oh no! Le prometí a Susan que llegaría a tiempo- dijo Hermione antes de sentarse.
-No te preocupes Hermione todavía no empiezan- dijo Hannah nuevamente.
-¿Cómo está Susan? Me pareció que estaba un poco nerviosa. - dijo Hermione preocupada -Esperemos que los nervios no le jueguen en contra.-
–Bueno ahora que estamos todos Susan tiene el apoyo... o la presión... de todos sus amigos- dijo Hannah. –Espero que no la pongamos más nerviosa-
-Susan va estar contenta de que hallamos venido para verla- dijo Ron aunque sabía que muchas veces el publico era un arma de doble filo.
-Somos sus amigos y estaremos con ella para festejar o para llorar- dijo Hermione con aplomo –si ese es el caso traje una enorme barra de chocolate para ahogar las penas-
-Yo pensé lo mismo- dijo Hannah, mostrando una barra de chocolate que debería pesar como mínimo un kilo. –Espero que no lo necesitemos-
-Y yo espero que me conviden de eso- dijo Ron señalando el chocolate.
-¡No es para ti Ron!- le reprochó Hermione. –No puede ser que seas tan glotón-
Los chicos observaron como transcurrían las pruebas del equipo. El primero en volver fue un enojado Zacharias Smith, evidentemente no había entrado en el equipo.
-¡Maldita sea!- dijo Zacharias –No he conseguido entrar, mi padre estará decepcionado-
Smith siempre fue el Huffelpuff que menos le agradó a Ron. Había sido uno de los pocos en la casa de los tejones que no había participado de la batalla de Hogwarts. Tenía un aire altanero que le recordaba mucho a Malfoy, aunque era comprensible teniendo en cuenta que provenía de una antigua y arrogante familia sangre pura. Lo que sí debía reconocerle era que nunca había hecho nada para apoyar a Voldemort y su régimen. Pero tampoco nada en contra.
-Tranquilo Zach- dijo Justin –Estoy seguro que tu padre entenderá-
-Y si no entiende- dijo Ernie de mal humor–Dile que se pruebe él mismo en el equipo y se deje de molestar de una condenada vez. Tu viejo es insoportable Zach.-
-Es Ravenclaw- dijo Zacharias Smith mientras se sentaba pesadamente –Desde que me eligieron para Huffellpuff ya no tiene esperanzas de que me destaque en lo académico así que espera que me destaque en Quidditch.-
Después de terminar la frase miró hacia donde estaban Harry, Hermione y Ron.
-Parece que tenemos algunos espías...- dijo Smith.
-Son amigos de Susan vinieron a ver que tal le iba- dijo Justin.
En ese momento comenzaron las pruebas para buscadores Ron reconoció entre los participantes a Susan y a Cedric Diggory.
El capitán del equipo de Huffellpuff lanzó varías snitchs al aire y los candidatos a buscadores empezaron a luchar para tomar las pelotitas doradas antes de que sus competidores lo hicieran.
Finalmente, después de medía hora una cabizbaja Susan comenzó a caminar, escoba en mano, rumbo a la tribuna.
-¡No entré!- dijo Susan cuando llegó –¡Ni siquiera quede en la reserva!-
-Lo lamento Susan- dijo Hermione mientras le daba un abrazo.
-Toma esto puede ayudarte un poco- dijo Hannah mientras le pasaba la barra de chocolate.
-Gracias- dijo mientras le daba un enorme mordisco. –Lo necesitaba-
-Estoy seguro de que debe ser un patán el que eligieron como buscador- dijo Justin.
-No- dijo Susan que estaba comiendo de la barra de chocolate de Hannah y la de Hermione al mismo tiempo –Eligieron a Cedric Diggory-
-¿Quién es Cedric Diggory?- dijo Harry.
-Es uno de los chicos más lindos, simpáticos y buenos que ha existido en todo Hogwarts- dijo Susan.
-No pareces muy enojada con él- dijo Hermione.
-¿Quién podría?- suspiró Susan.
Una vez que terminaron las pruebas del equipo de Huffelpuff los chicos partieron rumbo a sus respectivas casas y quedaron en encontrarse para las pruebas del equipo de Gryffindor. El día de las pruebas estaba todo reunida casi toda la casa de los leones para ver quienes serían los próximos integrantes del equipo.
Ron hablo con Oliver y le aclaró que no tenía interés en robarle su puesto sino en jugar en durante las practicas y ser suplente. Igualmente Ron sabía que sus chances de superar al futuro Guardián del Puddlemere United eran muy bajas. Finalmente Ron consiguió el puesto de Guardián de reserva superando a Cormac McLaggen.
-¡Felicitaciones Ron!¡Volaste muy bien!- dijo Ginny cuando Ron volvió a las gradas con la noticia. –Ahora podrás jugar durante los entrenamientos con los Gemelos y con John-
-Sí. Al menos uno de nosotros podrá volar durante este año- dijo Susan.
-¡Ey! Todavía falto yo- dijo Harry. –Estoy seguro de que conseguiré el puesto de Buscador en Slytherin-
-Así que si eres elegido como buscador vas a competir contra tu hermano- dijo Ginny.
-Sí. Voy a dejar a ese cabeza hueca en la lona- dijo Harry con una sonrisa mientras miraba con interés como probaban cazadores.
A Ginny no pareció gustarle mucho como Harry se refería a su hermano y héroe de la comunidad mágica.
Finalmente llegó el día de las pruebas de Slytherin. Hasta ahora de tres que pensaban presentarse para los equipos de su casa solo Ron había conseguido un puesto en la reserva.
Cuando llegaron al campo de Quidditch se encontraron con la imagen típica. Muchos alumnos de la casa de las serpientes así como de otras casas que se acercaban para ver el espectáculo. Lamentablemente el tiempo no era tan bueno como los días anteriores y se había instalado una espesa niebla.
Marcus Flint parecía un poco nervioso mientras dirigía las pruebas para guardianes.
Harry estaba sentado en las gradas esperando que iniciaran las pruebas de buscadores con Ron, Susan, Hermione y sus compañeros de casa Daphne Greengrass, Jack Moon y William Flint, el hermano menor del capitán de Slytherin.
Cuando terminó de seleccionar al guardián (que era el mismo del año anterior). Flint se acerco a donde estaba Harry.
-Potter sé que te presentas para buscador- dijo Marcus Flint sin siquiera saludar. –Debo decirte que he recibido una oferta de Lucius Malfoy nos dará escobas Nimbus 2001 para todo el equipo a cambio de que deje entrar a su hijo como buscador y he decidido aceptarla-
-O sea que Malfoy padre le compro un lugar a su hijo- dijo Harry con desagrado.
-¡Marcus no puedes dejar entrar a ese idiota!- dijo Will Flint el compañero de cuarto de Harry y hermano del capitán del equipo de Slytherin –Harry lo haría polvo en...-
-Ya está decidido- dijo Marcus interrumpiendo a su hermano menor –Necesitamos esas escobas si queremos derrotar a Wood este año.-
Harry estaba completamente inmóvil mientras Will y Marcus discutían. Ron podía ver la decepción y la indignación en sus ojos. Cerca de ahí Draco estaba sonriendo mientras veía como los acontecimientos se desarrollaban
-Es una suerte para nosotros- dijo Ron a Susan pero lo suficientemente fuerte como para que todos lo escucharan –Malfoy no tiene ni idea de lo que es el Quidditch. Con él en el equipo ganaremos otra vez. Harry es el único que puede derrotar a John.-
-¡Ron! No creo que sea el momento para hacer esos comentarios- le susurró Susan.
-¡Ron!- dijo Hermione mientras lo miraba como si no pudiera creer que Ron tuviera tan poco tacto.
-¡Es lo mismo que yo te dije!- dijo Will a su hermano. -¡Lo vi jugar en el verano! ¡Sé que es mucho mejor que su hermano!-
Marcus Flint se encontraba en una encrucijada. Por un lado podía tomar a un buscador que casi seguro era mucho mejor que el que tenía Wood y quedarse con sus escobas viejas o podía agarrar las escobas último modelo y un buscador del que no conocía ninguna habilidad.
-¡Malfoy!- gritó Flint.
Malfoy se acerco rápidamente hacia donde estaba Marcus con el resto de los chicos.
-Ya le has comunicado a este soquete quien será el nuevo buscador de Slytherin- dijo Draco arrogantemente.
-No. Súbete a tu escoba.- dijo Flint seco –Habrá una prueba. Tu contra Potter. Una sola snitch y sin bludgers, Si la ganas estarás adentro-
Harry no estaba revelando muchas emociones pero parecía bastante contento de giro que habían tomado las cosas. Draco no lo estaba.
-Que te crees que haces Flint- dijo Malfoy enojado –Esto no es lo acordado con mi padre. ¿Quién te crees que eres?-
-Soy el capitán del equipo de Slytherin- dijo Flint que ya estaba empezando a cansarse de la actitud del heredero de los Malfoy –Harías bien en recordarlo... ¡ahora ve al campo de juego y demuestra que sabes hacer lo que dices!-
Harry montó su Nimbus 2000 mientras su oponente subió a su Nimbus 2001. La escoba de Draco era ligeramente superior a la de Harry pero no lo suficiente como para que le significara la victoria.
-¿Ese comentario lo hiciste a propósito?¿No Ron?- dijo Hermione frunciendo el seño. –Para que Flint probara a Harry antes de darle el puesto a Malfoy.-
-Hasta que se dieron cuenta- dijo Ron satisfecho de su jugada.
-Fue un lindo gesto de tu parte Ron- dijo Hermione sonriendo y después agregó –Aunque un poco manipulador-
-Muy Slytherin por cierto- dijo Susan bostezando. –No te tenía así.-
-¡No digas eso!- dijo Ron.
En ese momento John Potter llegó a la tribuna.
-No se le podía ocurrir a Snape castigarme otro día- dijo John. -¿Cómo van las cosas? Espero que Harry le gane a Malfoy. Francamente es un idiota y preferiría jugar contra mi hermano que contra ese platinado-
-Hola John- dijo Susan –Todavía no empezó. Pero Harry y Malfoy van a ir en una pelea mano a mano por el puesto de buscador-
-Genial- dijo John mientras se sentaba.
Harry y Malfoy estaban revoloteando por el campo, el segundo quería demostrar que su escoba era mejor llevándola a máxima velocidad, pero parecía tener algunos pequeños problemas para controlarla. Harry por su parte estaba completamente concentrado en el campo a la espera de que Flint soltara la Snitch.
-¡Muy bien!- dijo Flint –¡Qué gane el mejor buscador!-
Flint abrió la caja de la snitch y la pequeña pelotita dorada salió disparada perdiéndose en la niebla.
Harry y Draco empezaron a recorrer el campo de juego en busca de la snitch.
-Bueno esto va a durar un rato- dijo Ron mientras se estiraba en su asiento.
-Sí. La niebla va a dificultar todo- dijo Susan mientras habría ruidosamente un paquete de caramelos –¿Quién quiere caramelos?-
-Yo quiero- dijo Ron mientras agarraba un puñado de dulces –Gracias Susie-
-Glotón- dijo Hermione.
-Traga libros- le respondió Ron.
-¡Tranquilos los dos!- les advirtió Susan viendo el comienzo de una nueva pelea. –¡Estoy cansada y no tengo tiempo para hacerles terapia de pareja!-
Ron no pudo evitar reír ante el comentario de la chica de Huffelpuff.
-¡No digas estupideces Susie!- dijo Hermione colorada –Y tu Ron no te rías. No es gracioso-
Después de veinte minutos de recorrer el campo de juego de un lado para el otro Harry vio la snitch, cerca de uno de los aros. Disimuladamente comenzó a acercarse hasta que pocos metros antes de llegar Draco se dio cuenta de la maniobra y se lanzó a perseguir a Harry. En ese momento fue cuando se podía ver que la escoba de Draco era mejor que la de Harry, ya que rápidamente se le puso a la par. Malfoy intento apartar a Harry del camino para tener vía libre hacia la pelotita dorada pero Harry le puso el cuerpo y continuaron el resto del camino hasta los aros a las patadas, codazos y empujones tratando de no perder de la vista a la snitch.
Pero la habilidad de Harry se vio realmente cuando se tuvieron que lanzarse de clavado hacía el suelo para poder agarrar la pelotita dorada.
-¡Se van a matar!- dijo Hermione mientras se cubría la boca con una mano.
Draco y Harry se acercaron rápidamente al suelo a tiempo que trataban de agarrar la snitch. Poco antes de pudieran estrellarse Malfoy aminoró la velocidad para poder nivelar la escoba. Harry se demoró más y llegó a estar a menos de 2 metros del suelo cuando finalmente llevo su escoba hacia arriba. Pero, a diferencia de Malfoy, Harry tenía en su poder la snitch y el puesto de buscador.
Jack y Will los compañeros de cuarto de Harry saltaban en su lugar mientras se abrazaban con Daphne.
-¡Sí!- dijo John –¡Ese es mi hermano!-
Hermione no decía nada y Ron sabía que todavía estaba algo impresionada por lo cerca que estuvieron los dos chicos de matarse como para festejar.
Los chicos empezaron a caminar al encuentro de Harry en el neblinoso campo de juego.
-¡Felicitaciones Harry!- dijo Susan cuando llegó a su lado –Por lo menos uno de nosotros entro al equipo de su casa.-
-Gracias Susie- dijo Harry
-¡Harry podrías haberte matado!- le reprochó Hermione.
-Todo estaba bajo control Hermione- dijo Harry sonriendo y tratando de evitar que la chica de Ravenclaw lo regañara.
-No lo creo Harry- dijo Hermione –Debes ser más cuidadoso, esperaría algo así de Ron pero de ti...-
-¡Hey!- se quejó Ron.
En ese momento llegó Draco bastante enojado, seguido de Crabbe y Goyle.
-Bueno Potter parece que has ganado... por ahora. Pero no te encariñes demasiado con el uniforme de buscador, una vez que mi padre hable con el idiota de Flint no tendrá otra alternativa que sacarte del equipo. Y dejarle el honor a los verdaderos Slytherin.- dijo Draco.
Ron recordaba que en una situación muy parecida había terminado vomitando babosas.
-Al menos Harry entró en el equipo por su habilidad y no porque su padre arregló al resto del equipo con escobas último modelo- le soltó Susan.
-La verdad es que es gracioso escucharte hablar de padres Bones- dijo Draco con desprecio –Si no tienes ni idea de lo que significa la palabra.-
-¡Cállate!- dijo Susan mientras apretaba los puños y temblaba de furia.
-Diré lo que quiera de quien quiera- dijo Draco mirando a la pelirroja como si fuera basura –Y ninguna huérfana mestiza me dirá lo contrario-
-Ya la escuchaste ¡Cállate Malfoy!- le grito Harry enojado.
-No estoy hablando contigo Potter aunque te digo que realmente me da lastima tu amiga- dijo Malfoy como si lo lamentara -No sabe lo que es un abrazó o una sonrisa de parte de sus padres. Seguramente no los debe ni recordar.-
Esa frase pareció golpear duro a la Susan y unas lagrimas se agolpaban para salir de sus ojos.
Ron mientras tanto estaba sacando su varita y pensando alguna maldición que le enseñara a Malfoy a mantener la boca cerrada. Además convenía estar preparado ya que en cualquier momento la situación se saldría de control, y eso era justamente lo que Draco estaba buscando desde un primer momento.
-¡Eres un desgraciado Malfoy!- dijo Hermione indignada.
-Seré un desgraciado pero al menos no visito a mis padres en un sucio cementerio muggle- dijo Malfoy con una sonrisa.
-¡No tienes derecho a hablar así de mis padres!- dijo Susan con los ojos rojos por lagrimas contenidas.
-¡Cómo te atreves a decir esas cosas Malfoy! - dijo John Potter fuera de sus cabales. -¡Te voy a cagar a trompadas imbecil!-
-Será mejor que te largues de aquí ahora Malfoy, O sino yo voy a tener el gusto de sacarte a golpes- dijo Harry con fría calma.
-¿Golpes? Ni siquiera una varita- dijo Malfoy sonriendo siniestramente -Parece que se te han pegado las mañas por los peleas muggles desde que te juntas con esta sangre sucia y el traidor de sangre-
Draco había llamado Hermione sangre sucia antes y Ron no había podido echarle una maldición como correspondía pero esta vez lo dejaría escupiendo babosas.
-¡Eso es lo último que vas a decir basura!- dijo John Potter a tiempo que se lanzaba contra un sorprendido Draco Malfoy no dándole tiempo a Ron de utilizar su varita.
Crabbe y Goyle fueron a ayudar a Draco pero dos Petrificus Totalus rápidamente lanzados por Ron los dejaron rígidos como una tabla. John seguía golpeando a Draco en el césped cuando en el chico de Gryffindor pero no por mucho tiempo más ya que Blaise Zabini y Nott aparecieron para nivelar la pelea.
John ahora estaba peleando contra Zabini y Nott rápidamente Harry salió en ayuda de su hermano y equilibró la pelea.
Draco mientras tanto estaba bastante atontado y tratando de levantarse,.
-No se te ocurra volver a molestar a Susan ni a llamar a Hermione sangre sucia. Piensa en eso cuando despiertes- dijo Ron mientras dejaba inconsciente a Malfoy de un puñetazo.
Finalmente la pelea terminó cuando la Señora Hooch se acercó al campo de Quidditch para ver como había terminado la selección para Slytherin.
-¡Weasley, Zabini, Nott, y los dos Potter!¡Terminen esta pelea ahora mismo!- gritó Señora Hooch. -¡No lo puedo creer! ¡Vendrán conmigo a hablar con el director y sus jefes de casa-
Los cinco chicos estuvieron finalmente frente a su director y a sus respectivos jefes de casa. Albus observaba tranquilamente desde su escritorio como Minerva McGonagall reprendía a sus alumnos. Snape le dio una oportunidad para explicarse pero no prestaba mucho interés a lo que decían ya tenía una decisión tomada.
-Draco estaba hablando sin provocar a nadie y Potter se le tiro a golpearlo de la nada- explico Nott para justificarse –Blaise y yo simplemente fuimos en su defensa-
-¡Y un demonio!- dijo John rojo de ira –Malfoy trato a Susan como si fuera basura solo porque ella le dijo la verdad.-
-¡Potter!¡No me interesa lo que tengas para decir!- lo silenció el profesor Snape de muy mal humor.
-Muy bien. Zabini, Nott pueden marcharse hablaremos después sobre sus castigos- dijo Severus Snape. Los dos chicos se fueron del despacho del director sabiendo que no habría ningún castigo para ellos o para Draco.
-En cuanto a ustedes tres muestran claramente que el desprecio por normas y la afición a la violencia es un mal que corre en sus familias- dijo Snape.
-Yo me encargare de que mis alumnos reciban un castigo adecuado Severus- dijo Minerva -Espero que tu hagas lo mismo-
-Por supuesto Minerva- dijo Snape y después agregó -¡Harry Potter puedes retirarte!-
Harry empezó a caminar hacia la escalera.
-Y Potter después de esto puedes irte olvidando del puesto de buscador, hablare con Flint para que busque alguien apropiado para el puesto- dijo Snape.
–Seguramente será Malfoy ¿no?- dijo Harry mirando a su jefe de casa con desprecio –No sé porque todavía me sorprendo...- y se fue cerrando estrepitosamente la puerta.
Cuando terminaron de recibir sus castigos Ron y John fueron a buscar a Harry, que lo encontraron a pocos metros de la oficina de Dumbledore.
-Bueno me hubiera gustado jugar para Slytherin saben- dijo Harry –Pero si tengo que hacerlo para que ese idiota grasiento tenga el trofeo en su oficina prefiero no hacerlo. ¿Y a ustedes que les toco?-
-Veinte puntos menos y castigados con Filch el viernes a la noche- dijo Ron.
-No es tan grave- dijo John –Y si no fuera por tu castigo Harry ahora mismo estaría festejando-
-Si es verdad- dijo Harry -Bueno busquemos a las chicas-
-Susan estaba muy mal- dijo John preocupado mientras empezaban a caminar por el corredor.
-No es para menos- dijo Ron que con Harry y Teddy tenía algo de experiencia en chicos huérfanos.
Los tres continuaron caminando hacía la sala común de Huffellpuff. Poco antes de llegar encontraron a Susan que estaba sentada en un banco con Hermione y Hannah en un corredor poco transitado.
-¿Cómo estás Susie?- preguntó Ron que se sentía un poco culpable por que la situación la hubiera afectado.
La chica pelirroja tenía su cabeza sobre el hombro de Hermione y se la veía muy frágil y alterada.
-Bien- dijo con un hilo de voz mientras se secaba unas lagrimas.
-Ya cayeron la mayoría de las lagrimas- dijo Hannah a Ron y después dijo a Susan. –Es comprensible que estés alterada después de las cosas horribles que dijo ese chico, pero no te preocupes, estaremos aquí hasta que te sientas mejor. Después de todo para que son los amigos.-
-Me tocaron buenos amigos- dijo Susan esbozando una débil sonrisa. -¿No se metieron en problemas?-
-Nada que no valiera la pena- dijo Harry evitando mencionar su castigo.
-Me alegro que no fueran muy duros- dijo la chica pelirroja que mejoraba su estado emocional a medida que pasaban los minutos. –Me imagino que tampoco fueron muy duros con los otros-
-No te preocupes por Malfoy y los idiotas de su grupo, ya arreglare una venganza...- dijo John sin disimular su desprecio por el chico de Slytherin.
-Gracias John pero no quiero que te metas en más problemas- dijo Susan mientras Hannah había sacado un estuche de maquillaje para intentar dejar a su amiga como si nada hubiera ocurrido- Por cierto Ron ese hechizo que utilizaste contra Crabbe y Goyle fue bastante efectivo ¿Qué era?-
-Era un Petrificus Totalus- contestó Hermione antes de que Ron pudiera contestar –Es un hechizo defensivo, yo lo sé hacer desde el año pasado, pero el profesor Lockhart todavía no nos lo ha enseñado ¿Dónde lo aprendiste?.-
-Mis hermanos- dijo Ron a modo de explicación sin entrar en detalles sobre quien se lo había enseñado. En realidad lo había aprendido de la misma Hermione.
-Fue muy útil cuando nos enfrentamos a los duendecillos de Cornualles.- dijo John.
-Muy bien- dijo una Susan un poco más compuesta y que ya no mostraba rastro alguno de llanto –Es la hora de comer-
Cuando llegaron al gran comedor se dispersaron por sus respectivas mesas. Draco no se encontraba ahí, así que seguramente, todavía estaba en la enfermería. John Potter se acerco a Fred y a George y rápidamente empezaron a secretear planeando una venganza contra Malfoy. Por su parte Susan se veía bien en compañía de Hannah y sus otros compañeros de casa. Padma Patil y Lisa Turpin parecían estar cuestionando a Hermione sobre los acontecimientos del día.
-Hola Ron- dijo Ginny sentándose frente a su hermano –Colin me contó que estuviste metido en una pelea durante la selección para buscador del equipo de Slytherin incluso tiene algunas fotos.-
Ginny no parecía contenta por la pelea sino más bien preocupada. Cerca de ellos Lavender, Pansy y Parvati simulaban estar muy interesadas en su comida pero no se perdían una palabra de lo que Ron decía.
-Oh si- dijo Ron –Draco Malfoy empezó a echarle en cara a Susan que no tenía padres.- Las tres chicas hicieron un gesto de desagrado -Al final todo terminó en pelea-
-¡Que chico más malo! Colin nos contó que John se lanzó contra Malfoy y que tu le lanzaste dos hechizos a esos dos gorilas con la velocidad de un rayo- dijo Ginny –Y después dejaste inconsciente a Malfoy de un solo puñetazo. ¿Recibiste algún golpe?-
-No- dijo Ron
–¿Ni uno?- insistió Ginny.
-Ni uno Enana- dijo Ron mientras seguía comiendo. –Tu hermano sabe defenderse-
Ginny había visto a su Ron pelearse con sus hermanos en muchas ocasiones y nunca había ganado sin embargo parecía que ahora las cosas eran distintas peleaba lo suficientemente bien como para salir sin golpes y además sabía lanzar hechizos muy bien. Parecía que la lista de cambios de su hermano no terminaba de crecer.
-No estoy orgulloso por pelearme enana- dijo Ron. –Pero se paso de la raya. Fue muy cruel con Susie y además llamó a Hermione "sangre sucia"-
-¡No lo hizo!- dijo Ginny indignada.
-Si lo hizo- dijo Ron –No creo que Hermione supiera lo que significaba la palabra pero no tardara en pedir explicaciones-
Mientras se desarrollaba la cena normalmente el jefe de la casa de Slytherin, Severus Snape estaba en las húmedas mazmorras organizando los ingredientes de su armario personal. Estaba orgulloso de poder afirmar que si había algún ingrediente mágico en el mundo él lo tenía, o si no lo tenía sabía cómo conseguirlo. Tendría que comprar Feldespato ya no le quedaba más y era un ingrediente base de muchas de las pociones más comunes. También le faltaba raíz de mandrágora, ese sería más difícil de conseguir porque siempre para esta época del año las existencias estaban irremediablemente agotadas y no había forma de conseguirla por meses. Igualmente hacia años que no la utilizaba y no creía que esta año fuera distinto. Pomona había empezado a plantar Madragoras en sus invernaderos y seguramente no tendría ningún problema en darle algunas raíces cuando estuvieran listas para ser cosechadas.
En ese momento escuchó que alguien golpeaba la puerta. Detestaba ser molestado en durante su tiempo libre.
-Espero que esto sea algo que valga la pena- dijo Snape mientras se dirigía a la puerta de mal humor.
Los alumnos comunes no golpeaban a su puerta a esas horas a menos que fuera para cumplir un castigo. Generalmente era molestado por algún prefecto o el premio anual de Slytherin por alguna cuestión que requería su autoridad o un profesor cuando era una situación que involucrara a su presencia. Pero ninguna de esas personas lo esperaba en la puerta.
-Hola Severus ¿Cómo estás?- dijo Lily Potter a modo de saludo.
-¿Lily?- dijo Snape congelado en su lugar.
-¿Puedo pasar?- preguntó Lily.
-Pasa- dijo Snape haciéndose a un lado.
Lily fue hasta el despacho del profesor de pociones donde se sentó en la silla que estaba frente al escritorio y Severus detrás. No hubo ningún ofrecimiento de té o preguntas de rutina para saber como estaban los asuntos del otro. Después de todo no era una visita amistosa.
-Te preguntaras porque he venido- dijo Lily –Albus me llamó por la red flu para informarme del castigo que le has impuesto a mi hijo-
Snape maldijo por dentro al director.
-Supongo que te habrá dicho que castigue a tu hijo por pelear con otros de sus compañeros- dijo el profesor Snape.
-Si me explico que Draco Malfoy estaba involucrado- dijo Lily fríamente –Y le dijo a Susan cosas que son simplemente horribles. Si su tía se enterara tomaría cartas en el asunto y ni siquiera Lucius podría hacer algo al respecto-
-Madame Bones debería preocuparse por lo que ocurre en Wizengamot- dijo Severus despectivamente.
-Es lógico que se preocupe por Susan- dijo Lily –Al fin y al cabo es como si fuera su propia hija. Como sabes la crió desde que tus amigos se encargaron de que se quedara sin padres-
-No son mis amigos- dijo Snape secamente.
-En ese momento lo fueron Severus- dijo Lily tristemente. –Pero no vine a hablar de Susan sino de Harry. Quiero que permitas que juegue en el equipo de Slytherin-
Severus Snape bufo al escuchar la demanda de su antigua amiga.
-¡Tu hijo no pisara un campo de Quidditch por lo que queda de su vida educativa en esta institución!- dijo Snape disfrutando de la idea.
Lily pareció contar internamente hasta diez para calmarse y comenzó a hablar nuevamente.
-Sé que no te agrada tener a Harry en Slytherin, sé que no te agrada tener a John en tu clase de pociones. No te agradan porque son los hijos de James Potter- dijo Lily tratando de mantener la calma.
-Creo que estamos completamente de acuerdo en ese punto- dijo el profesor Snape.
-Pero también son mis hijos- dijo Lily firmemente –Y no voy a permitir que los trates de esa forma. Tienes suerte de que Albus hubiera hablado conmigo en lugar de hablar con James, sino las cosas no se estarían hablando de forma tan civilizada. Es más, yo creo que tu deseabas que lo él supiera-
-Eso es ridículo- dijo Snape.
-¡Estas buscando una excusa para pelear con James desde hace años!- dijo Lily. –Y Harry es la oportunidad perfecta.-
-No necesito usar a tu hijo para nivelar las cosas con el inútil de su padre- dijo Snape. –Podría haberlo matado muchas veces durante la guerra y no lo hice-
Hacia muchos años sus caminos se habían separado demasiado como para poder arreglado las cosas. Ella se había casado con uno de sus peores enemigos y el se había unido a un grupo que buscaba destruir a todas los muggles y magos nacidos de muggles.
-¡Si querías verlo muerto lo único que tenías que hacer era cerrar la boca y dejar que Voldemort nos matara hace años!- dijo Lily fuera de sus cabales.
-Pero te hubiera matado a ti también.- dijo tristemente Severus.-Y yo no quería eso.-
-Porque me amabas- dijo simplemente Lily. Ella lo sabía desde hacia años, solo esperaba que Severus hubiera encontrado a alguien más en su corazón.
-No es algo que hubiera planeado- dijo simplemente Severus mirando a su antigua amiga–No me di cuenta el momento que pasaste de solo ser mi amiga a la mujer que amaba... a veces pienso que fue un chiste de mal gusto que la vida me tendió. Un mortifago enamorado de una hija de muggles... Otra Broma de mal gusto fue enterarme que te casaste con mi enemigo James Potter, ese si que fue un golpe del cual me costo recuperarme-
Lily permaneció en silencio. Estaban surgiendo cosas de las cuales no se habían hablado en diez años.
-No creo seguir amándote- dijo Snape sinceramente –El tiempo fue borrando algunas cosas... Nunca me arrepentí de haber traicionado a Voldemort para salvarte, no habría podido vivir conmigo mismo si te hubiera pasado algo, la culpa me hubiera matado y no creo que hubiera podido seguir adelante. De lo que si me arrepentí es de haber perdido a mi amiga de la forma que la perdí.-
-Por esa antigua amistad te pido que olvides tu rencor por James- dijo Lily tratando de llegar a un acuerdo con el hombre que una vez fue su amigo.
-¡No me pidas que perdone a James Potter porque nunca podré hacerlo no importa cuanto digas que tu que halla cambiado sé que siempre será el mismo mocoso arrogante y cruel que conocí hace años!– dijo Snape testarudamente.
-¡Entonces no traslades ese odio a mis hijos!- dijo Lily que no permitiría que nadie hiciera sufrir a uno de sus bebés –¡Ellos no tienen la culpa de nada de lo que pasó!-
Severus pensó en lo que Lily le estaba pidiendo durante unos segundos.
-Muy bien.- dijo el profesor Snape con la voz cansada -Le devolveré su puesto en el equipo de Quidditch, quedara en manos del capitán su permanencia o no en el equipo. Pero deberá cumplir el castigo que tuvo su hermano y el chico Weasley.- anunció el profesor Snape.
-Gracias Severus- dijo Lily. Eso era lo más parecido a un acuerdo que podría conseguir de Severus. Solo rezaba que Violet estuviera en cualquier otra casa menos en Slytherin, su hija era la debilidad de su marido y este no le toleraría a Snape ni que la mirara mal.
-No me agradezcas.- dijo amargamente el profesor Snape -Creo que voy a arrepentirme.-
-No lo creo. Y ahora debo irme- dijo Lily más tranquila mientras se levantaba.- Adiós Severus-
-Adiós Lily- dijo Snape desde su lugar detrás del escritorio.
Severus sitió que un enorme peso se le sacaba de los hombros a medida que Lily Potter se alejaba, era algo extraño, y no estaba seguro de fuera algo bueno o malo pero se sentía bien. Ahora debía decirle a Marcus Flint que Potter podía continuar como buscador.
Al día siguiente, sábado, Ron encontró a Harry demasiado contento teniendo en cuenta los hechos del día anterior.
-A que se debe que te encuentre tan feliz- preguntó Ron.
-Después te cuento- dijo Harry –Nos vemos en la casa de Hagrid con Hermione y Susan para tomar el té-
Ron llegó a la casa de Hagrid cinco minutos antes de la hora acordada pero no era el primero en llegar. Susan había llegado un poco antes y estaba intentando que Fang, el gigantesco perro de Hagrid, se hiciera el muerto o le diera la pata.
-Vamos Fang- dijo Susan –Sé que eres inteligente y puedes hacerlo pero también eres un perezoso-
El perro miraba hacia un costado haciéndose el que no entendía.
Ron viendo que la pelirroja estaba entretenida con el perro fue a dar una vuelta por el gallinero para comprobar como estaban las gallinas. Aparentemente todos las aves gozaban de buena salud y se encontraban comiendo felizmente junto a la cabaña de Hagrid. Eso podía ser una buena señal, o una mala señal. Los ataques del basilisco empezaron después de que los pollos de Hagrid murieran. Eso significaba que quien sea que tuviera el diario todavía no había caído bajo el influjo del oscuro objeto, pero también haría más difícil poder encontrarlo.
Una ráfaga de viento helado saco a Ron sus pensamientos. Miro hacía el cielo y vio como una flota de nubes con forma de algodón se alejaban hacía el sur en cambio por el norte se veían una brumosas nubes mucho más amenazantes bajando por la ladera de la montaña y dirigiéndose hacía el lago negro. Era solo cuestión de horas para que el mal tiempo se instalara sobre Hogwarts.
Ron volvió al frente de la casa y encontró nuevamente a Susan que estaba acariciando al perro.
-¿Cómo estás Susie?- la saludo Ron –¿Te cansaste de darle clases a Fang? Creo que vas a tener un trabajo muy duro Susan si lo quieres entrenar-
-Es un alumno terrible- dijo resignada la chica de Huffellpuff. –Es una suerte que vinieras Ronald. Hermione vino conmigo pero recordó que tenía que devolver un libro en la biblioteca y Hagrid fue a echarle repelente para babosas a sus calabazas.-
A los pocos minutos Hermione llegó corriendo desde el castillo y se disculpó con Susan por haberla dejado sola. Harry llego poco después de la castaña y les contó las novedades.
-O sea que puedes jugar para el equipo de Slytherin- dijo Ron si poder creerlo mientras tomaban el té justo a Hagrid. –Eso es muy raro-
-Flint dijo lo mismo- dijo Harry –A él le parece que alguien habló con Snape a mi favor ¿me pregunto quien?-
-Quizás tus padres- dijo Hermione tentativamente.
Harry no parecía muy convencido de que fuera así.
-Me enteré de cómo fue todo el asunto- dijo Hagrid molesto –Francamente lamentable. No le prestes atención Susan a esa gente diga. Solo muestran que tan podrida tienen el alma.-
-Sí. Malfoy fue muy desagradable y grosero con Susan- dijo Hermione –Pero ahora que recuerdo también le dijo a Harry que se juntaba con un "traidor de sangre" y con una "sangre sucia" ¿Qué querría decir?-
Hagrid rugió enfurecido al escuchar lo que dijo Hermione
-Estaba hablando de nosotros Herms- dijo Ron y procedió a explicarles lo que significaban esas palabras.
Cuando terminaron su visita a Hagrid. Los chicos volvieron al castillo caminando en silenció por los terrenos que separaban el castillo de la casa de Hagrid. Harry tenía la mente puesta en su nuevo puesto como buscador de Slytherin, Ron tenía su mente puesta en el diario y las posibles consecuencias de que los hechos no se desarrollaran como la otra vez.
Apenas habían puesto un pie en el fresco vestíbulo cuando oyeron una voz.
-Conque aquí están, Potter y Weasley- La profesora McGonagall caminaba hacia ellos con gesto severo -Cumplirán su castigo esta noche.-
-¿Qué vamos a hacer, profesora?- preguntó Ron.
-Limpiaran la plata de la sala de trofeos con el señor Filch- dijo la profesora McGonagall -Y nada de magia... ¡frotando!-
Al menos está vez Ron tendría la compañía de Harry.
-O no- dijo Harry en voz baja.
-O sí- dijo severamente la profesora McGonagall –Y agradezca que no está contestando cartas de las admiradoras del profesor Lockhart como su hermano.-
La Profesora McGonagall les indico a que hora debían presentarse con Filch y se marcho rumbo al Gran Comedor.
-Lamento que se hayan metido en problemas por mi chicos- dijo Susan apenada. A Ron le preocupaba la chica. La veía un tanto insegura desde el incidente con Malfoy.
-No te preocupes Susie- dijo Harry tranquilamente –Valió la pena cuando me echaron del equipo y lo vale más ahora-
-No dejaremos que nadie te trate así Nosotros te queremos como si fueras una hermana.... - dijo Ron que realmente le había cobrado afecto a la chica– Es más, podrías pasar perfectamente como una Weasley.-
-¡Yo también los quiero chicos!- dijo Susan mientras los aplastaba en un fuerte abrazo. –Si quisiera hermanos me gustarían que sean como ustedes dos-
Harry y Ron entraron al comedor sabiendo que si bien el castigo era molesto no sería tan difícil. Mientras tanto John estaba teniendo un colapso nervioso al pensar que tendría que pasar horas con Lockhart respondiendo correo de las admiradoras de este.
-Creo que voy a hablar con Harry para que me lo cambie- dijo John tramando un plan –Después de todo somos hermanos gemelos-
-De Fred y George nadie sospecharía - dijo Ron –Pero ustedes dos no son lo suficientemente parecidos además Harry usa anteojos y tiene otro color de ojos-
John apoyó la frente sobre la mesa –Tienes razón Lockhart es estúpido... pero no tanto y si aparece la profesora McGonagall estoy frito-
-Mira yo creo que te toco la mejor parte. –dijo Ron- Filch nos tendrá ahí toda la noche... Sin magia y debe de haber más de cien trofeos en esa sala. Y la limpieza muggle no se me da bien.-
Ron paso el resto de la tarde haciendo según Hermione "cosas poco productivas" o sea nada que incluyera estudiar.
Finalmente Harry y Ron debieron presentarse ante Filch para cumplir con su castigo. Tal y como Ron recordaba el viejo Squib disfrutaba con el sufrimiento ajeno y les hizo sacar brillo a los trofeos y placas conmemorativas incontables veces antes de autorizarlos a pasar a otro, incluido una placa con el nombre de Tom Riddle el cual Ron debió pulir no menos d cinco veces. Cualquier esperanza que tuviera Ron de que compartiendo el castigo con Harry podría irse antes se esfumo rápidamente. Finalmente el viejo celador se dio por satisfecho y dejo ir a los dos chicos a sus respectivas salas comunes. Era tarde Neville, Seamus y Dean ya estaban durmiendo pero John parecía haber llegado hacia poco.
-Tengo todos los músculos agarrotados- se quejó Ron, echándose en la cama -Bueno, ¿y tú qué tal con Lockhart?-
-Un asco- dijo John –No jamás pensé que hubiera tantas brujas que siguieran a ese fraude-
-O sea todo normal- dijo Ron –No paso nada extraño-
Ron recordaba que Harry había escuchado al basilisco por primera vez durante su castigo con Lockhart.
-Tan normal como se puede pedir- dijo John.
Ron finalmente se fue a dormir preguntándose por milésima vez qué había pasado con el diario de Tom M. Riddle.
Llegó octubre y un frío húmedo se extendió por los campos y penetró en el castillo. Gotas de lluvia del tamaño de balas golpearon contra las ventanas del castillo durante días y días; el nivel del lago subió, los paseos de flores se transformaron en arroyos de agua sucia.
Si bien el clima de Escocia se había enfriado la adversidad entre Oliver Wood y Marcus Flint no se enfrió en lo más mínimo, y este era el motivo por el cual la salud física y mental de dos equipos de Quidditch estaban resintiendo. Ron estaba reconsiderando seriamente su participación en el equipo de Quidditch, John le decía que ya se acostumbraría y Harry, teniendo en cuenta que su puesto en el equipo estaba bajo disputa había optado por no quejarse.
La señora Pomfrey, la enfermera, estaba muy ocupada debido a una repentina epidemia de catarro entre profesores y alumnos. Su poción Pepperup tenía efectos instantáneos, aunque dejaba al que la tomaba echando vapor por las orejas durante varias horas.
Poco antes de Halloween Ron cayo presa de un brutal resfrío por lo cual tuvo que recurrir a la milagrosa poción. Una vez que tomo la poción volvió a la sala común de Gryffindor nadie se sorprendió por al ver el vapor saliendo de sus orejas, después de todo el colegio estaba lleno de alumnos en las mismas condiciones.
Ginny estaba discutiendo con Percy.
-Te digo Percy que no tengo nada- decía Ginny con la voz tomada.
-Vamos Ginny- dijo su hermano –Debes cuidar de tu salud-
Ron recordaba como en su mundo de origen el diario había debilitado a su hermana lentamente sin que ni él ni los gemelos lo notara. Solo Percy parecía haberse percatado de algo pero siempre lo atribuyo a que Ginny estuviera por enfermarse.
-No debes preocuparte Percy- dijo Ginny –Yo ya soy grande.-
-No lo eres enana- dijo Ron metiendose en la conversación. Ginny parecía sentirse avergonzada de que sus hermanos la estuvieran cuidando todo el tiempo.
-Estoy tratando de decirle a Percy que estoy bien- le dijo Ginny con la voz claramente tomada.
-Esa garganta no suena muy bien- dijo Ron y sin poder evitar le toco la frente –Y creo que tienes un poco de temperatura-
-Ya te pareces a mamá Ron.- dijo Ginny –Desde cuando sabes si uno esta enfermo.-
Ron había cuidado muchas veces de sus hijos cuando estuvieron enfermos.
-No tan difícil Ginny- le dijo Ron –Si a una voz tomada le sumamos un poco de fiebre significa que estas enferma hermanita o a punto de enfermarte. Así que tomate esa poción que dice Percy y deja de discutir-
Ron estaba más tranquilo al comprobar que Ginny estaba realmente enferma y no tenía otros síntomas que indicaran que estaba siendo poseída por el diario.
Finalmente llegó Halloween. Ron estaba muy nervioso ya todo había comenzado para estás fechas. Cuando estaba bajando para ir al Gran Comedor se encontró con Hermione, cosa que como siempre le mejoraba el humor.
-¡Hola Hermione!- dijo Ron con una amplia sonrisa –¡Feliz Halloween!-
-¡Gracias Ron! Igualmente- le respondió Hermione. –No te he visto en todo el día.¿Dónde te habías metido?-
Los chicos no pudieron continuar bajando ya que debían esperar a que un escalera girar y les permitiera continuar su camino.
-Estuve en la enfermería- dijo Ron –Wood no cancelo ninguno de los entrenamientos y con este clima es imposible no enfermarse-
-Harry me dijo algo parecido de Flint- dijo Hermione.
Mientras caminaron pasaron junto al lugar donde originalmente habían encontrado a la señora Norris petrificada y las palabras escritas. Ron no pudo evitar tensarse al pensar que si alguien tenía el diario. Debería estar muy cerca de ahí.
-Oh recuerdas Ron que antes de terminar primer año me prometiste que me ayudarías a investigar la protección que los Potter tienen contra quien-tu-sabes- dijo Hermione.
Ron se había olvidado por completo.
-Oh si- dijo Ron –He estado con muchas cosas en la cabeza últimamente lamento haberme olvidado.-
-Bueno la verdad es que no hay mucho- dijo Hermione sin poder ocultar su desilusión –Parece ser una magia muy antigua que implica un sacrificio a cambio de protección pero muy pocos autores se han dedicado a estudiar el tema y ninguno tiene una idea clara de cuales son los alcances de este tipo de magia. La mayoría están de acuerdo al decir que eventualmente cualquier protección de sangre se disipa pero eso tampoco está demasiado claro. Algunos investigadores creen que en los casos donde alguien muere para proteger a un ser querido está protección es más fuerte y continua de manera más sutil.-
Hasta ahí nada nuevo o que no se imaginara. Igualmente Hermione había hecho una impresionante investigación para tener solo doce años.
-Bueno creo que avanzaste bastante- dijo Ron.
-Si pero no creo poder llegar más lejos- dijo Hermione claramente molesta –Simplemente nadie considera a este tipo de magia importante-
Ron sabía que era una magia muy importante solamente estaba poco investigada.
-Otra cosa de la cual quería hablarte- dijo algo preocupada Hermione –Me preocupa Susie. Malfoy parece habérsela tomado con ella desde que su tía apunto a su padre cuando fuimos a hacer las compras-
-Malfoy había evitado molestar a Susan el año pasado justamente porque su padre no quería tener problemas con Amelia Bones- explicó Ron –Pero desde el encuentro que tuvimos con Malfoy en la librería esa precaución no tiene ningún sentido...-
Finalmente llegaron al festín de Halloween y se separaron para sus respectivas mesas. Ron se dedico a comer hasta reventar. Pero lo que le mejoro el humor enormemente fue que no paso nada durante toda la noche.
Realmente Lucius Malfoy había perdido su oportunidad de introducir el diario en el colegio. Pero si era así porque Dobby había bloqueado la entrada al Andén 9 ¾. Aunque no se podía esperar que el Elfo domestico supiera todo lo que ocurría en la Mansión Malfoy.
El día después de Halloween Ron despertó de buen humor a pesar del día brumoso, nublado y frío. Empezó a caminar hacía el comedor con un apetito feroz. Cuando llego a la mesa de Gryffindor encontró a Neville, Seamus y Pansy conversando de muy buen humor.
-Si lo encuentran te juro que lo saludo- dijo Seamus.
-Yo también- dijo Seamus –Lo que hizo fue un servicio a todos los estudiantes. Lastima que no sepamos quien es-
-Estoy casi segura de que es John o los gemelos Weasley- dijo Pansy –Es su tipo de bromas-
Seguramente John y los gemelos habían ejecutado una broma a Malfoy.
-¿Ey que paso?- preguntó Ron lleno de energía.
-Ayer a la noche petrificaron a la Señora Norris- dijo Pansy tranquilamente.
Ron sintió que el alma le abandonaba el cuerpo.
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Bueno he vuelto a las andadas nuevamente. Lamento no haber publicado antes pero no tengo una computadora como la gente para escribir. Además he estado realmente ocupado durante todo este mes. Bueno finalmente empieza el misterio del diario de Tom Riddle tal y como empezó en el universo original. En los próximos capítulos la cosa se va a enroscar más y más. Bueno creo que eso sería todo por ahora. Realmente espero poder publicar el próximo capitulo más rápido de lo que publiqué este. Gracias por tenerme paciencia y por los reviews que realmente me dan mucho empuje.
Saludos
Salvatore
