CAPÍTUO 14: NO SE ACERQUEN, ES MÍO.
Bella POV
"SIIIII" gritaba mi mente, pero mi cuerpo estaba en shock. Todavía estaba en la encimera de la cocina de los Cullen, todavía Edward estaba entre mis piernas, todavía mis manos descansaban alrededor de su cuello, todavía Edward esperaba mi respuesta…
Sentía como poco a poco mi mandíbula se iba cerrando, pues no me vería muy bonita con mi boca abierta como un cocodrilo todo este tiempo.
Edward esperaba pacientemente mi respuesta, su rostro estaba sonriente, pero sus ojos tenían la preocupación y la duda pintadas por todos lados.
Él había dicho que yo era hermosa, que lo hacía feliz y un sinfín de cosas que realmente describían la forma como me sentía con Edward.
Suspiré profundamente y dirigí mi vista a sus manos, primero a la que estaba en mi cintura y luego a la que estaba descansando tranquilamente en mi pierna. Sonreí al verla, la piel de su mano combinaba perfectamente con la piel de mi pierna y se sentía muy bien sobre mi.
De nuevo subí mi rostro para encontrarme con aquellos ojos que me hipnotizaban sobremanera. Sonreí ligeramente mientras me acercaba a su oído, rozando ligeramente su mejilla con mis labios.
-Sí, si quiero ser tu novia- susurré en su oído tranquilamente, aunque en mi interior mi corazón estaba pegando brincos como loco.
Aunque no estaba viendo el rostro de Edward supe que estaba sonriendo como nunca. Sus manos me levantaron en vilo de la encimera y comenzó a dar vueltas conmigo en brazos.
-Casi haces que mi corazón se paralizara a causa de tu silencio Bella- dijo Edward colocándome cuidadosamente en el suelo, sin soltar mi cintura. Y viéndome directamente a los ojos.-He esperado mucho tiempo para hacer algo, sin importar si nos ven, pues ya eres mía- dijo y sus manos se colocaron en mis mejillas.
-¿Qué cosa?- pregunté sonrojándome por lo que había dicho.
-Esto- dijo antes de besar mis labios con fuerza. "Wow, esto sí es un beso" pensé mientras trataba de no dejar ningún espacio entre el cuerpo de Edward y el mío. Me sentía completamente en las nubes cuando Edward me besaba, pero hoy me sentía más allá de la atmósfera.
Nos separamos cuando ambos nos vimos en la necesidad de obtener oxígeno para nuestros pulmones.
-Se que no fue una caminata a la orilla de la playa, ni una cena a la luz de las velas…-comenzó a decir.
-Es perfecto- lo interrumpí- Es perfecto porque… porque solo estamos tu y yo- dije sonriendo y sonrojándome.
-Tengo tanto que agradecerle a la enana- dijo Edward estrechándome contra su pecho mientras reposaba mi cabeza en el mismo.
-¿A sí?- pregunté sin inmutarme de mi posición
-De no ser por ella no habría vuelto a USA y no te habría conocido, de no ser por ella no me habría enamorado perdidamente de ti- dijo con devoción para con su hermana. Me pareció realmente tierno que él hablara así de Alice, si yo tuviera un hermano, me gustaría que nuestra relación fuera así.
-Entonces tenemos que agradecerle entre los dos- dije sonriéndole mientras me perdía de nuevo en sus ojos.
-Me encantaría hacer cualquier cosa contigo- dijo mientras me besaba. Tal vez no habría notado que sus palabras podían tener doble sentido… "Cualquier cosa" tiene un amplio significado, cuando no especificas cual es el que usas… Pero perdí su significado, pues seguía besando a Edward y seguíamos demasiado juntos para que mi cabeza pensara en otra cosa que no fuera nuestros cuerpos juntos.
-¿Te gustaría ver una película?- preguntó Edward luego de separarnos de nuestro beso.
-Claro- dije y me acordé de un pequeñísimo detalle- Cualquiera menos una de terror- dije y de la boca de Edward salió una melodiosa risa que nunca antes había escuchado.-No te burles- dije haciendo pucherito.
-No hagas eso- dijo Edward viendo mis labios.
-¿Porqué? – pregunté sin cambiar mi expresión- tú te estás burlando de mí- dije todavía con pucherito, pero rápidamente los labios de Edward atraparon los míos en un rápido beso.
-Porque me provoca demasiado besarte- dijo acariciando mis mejillas- Además, no me estaba burlando de ti, solo me parece tierno- dijo con una sonrisa en su rostro.-Ven, vamos a ver una "tonta película de chicas"- dijo arrastrándome fuera de la cocina.
Me senté en el sofá y vi a Edward reírse mientras trataba de escoger la película.
-Escoge cualquiera- dije desesperada. Ya no aguantaba las risas de Edward del otro lado de la sala, mientras yo estaba sentada sola en el sofá, viendo la tele, apagada.
-¿Segura que quieres que escoja cualquiera?- preguntó riendo y todavía volteado, viendo las películas frente al él. Se veía tan sexy… ¡y eso que estaba volteado!.
-Sí, solo trae tu trasero al sofá para ver la estúpida película- dije riendo con él.
-Si mi general- dijo. Tomó una película, la puso y se sentó a mi lado.
Edward me miró directamente a los ojos, con amor y con cariño inmenso. Tenía una ligera sonrisa en sus labios y yo me sonrojé instantáneamente.
-¿Quieres que busque una manta?- preguntó y en ese momento recordé que realmente tenía frío. No tenía nada más que un enorme sweater que olía a Edward, mi ropa interior y mis medias. En eso consistía mi vestimenta del momento.
Menos mal que Alice no estaba en la casa, porque si no, hubiera sido un trauma total para ella verme así, por cierto… ¿Dónde estarán todos?
-Si, por favor- dije sonriéndole. Edward se levantó y regresó a los pocos segundos con una gran manta para los dos.
Se sentó y con el control en mano, dio inicio a la película. Un paisaje se extendía en la pantalla, de repente todo se volvía negro y aparecía un muñeco con una expresión malvada en su rostro
-¡No lo hiciste!- dije arrodillándome en el sofá para quedar frente a Edward.
-Dijiste que agarrara cualquiera, y la primera que vi fue "El Títere"- dijo encogiéndose de hombros.
-Edward- dije quejándome- es una película de terror- dije claramente asustada. En verdad no me gustaban para nada las películas de terror. ¡No podría dormir más nunca en mi vida!-Poooor fa- dije haciéndole ojitos.- ¿La cambias?- pregunté con pucherito en mis labios.
Edward me veía con cariño y diversión, toda una mezcla extraña que nunca antes había cruzado su rostro, por lo menos una mezcla que yo nunca antes había visto en él.
Lentamente se inclinó y me robó un beso. Yo estaba totalmente sonrojada.
-De acuerdo- dijo besando ligeramente mi mejilla- Todo porque mi hermosa novia sea feliz- dijo mientras se levantaba y quitaba la película.
Se escuchó tan bien cuando Edward dijo "Novia" que de ahora en adelante no me importaba que me dijera así. El tono posesivo había sido demasiado sexy como para replicar cualquier cosa… "Tonta, no tienes nada que replicar" pensé mientras mi sexy novio se sentaba de nuevo a mi lado.
-Listo, una película que no tiene nada de terror- dijo sentándose con una sonrisa en su rostro.
-Gracias Ed… Novio- dije sonriéndole. La sonrisa en el rostro de Edward no pudo ser más grande. Me encantaba ver esa nueva sonrisa en el rostro de Edward. La manera como me miraba era realmente especial, me hacía sentir feliz, completa y… viva, viva de una manera que nunca antes había sentido.
Pasaron los comerciales que ponen al principio de los DVD's y los juguetes de Toy Story se apoderaron de las imágenes del televisor.
-¡Siiii!- chillé como toda una niñita mientras me acomodaba sobre el fuerte pecho de mi novio- Tenía mucho tiempo sin ver esta película- dije con tono infantil.
Edward se rió un poco. Sentí como ahogaba sus fuertes carcajadas.
-No puedo creer lo que estoy viendo- dijo riendo- prácticamente lloras cuando pongo algo de terror, pero te vuelves una niña pequeña cuando sale Woody en la pantalla- dijo riendo muy fuerte.
-¡Hey!- me quejé apartando la vista del televisor- ¿Me vas a decir que cuando tenías 5 ó 6 años no te la pasabas viendo esta película?- dije entrecerrando mis ojos- ¡Yo si!- dije con la misma mueca.- Y también veía la sirenita y la cenicienta- dije ahora sonriendo mientras recordaba las tardes con Reneé viendo películas de niñas.
-Si, tengo que admitir que era mi película favorita- dijo riendo- ¿Y veías Blancanieves? Esa era la película favorita de Alice… Nos obligaba a Emmett y a mí a verla con ella.- dijo riendo.
-No- dije negando- Esa me demasiado miedo- dije encogiéndome de hombros.
-Eres la persona más miedosa que conozco, Bella- dijo acercándose como si fuera un depredador y yo fuera su presa.
-Le podré tener miedo a las películas de terror y a Blancanieves, pero a ti no te temo- dije con voz segura.
-¿Estás segura?- preguntó con una sonrisa traviesa. Cada vez se acercaba más a mi… ¿De verdad estábamos tan separados? No entendía como era posible… "Ah, claro, slow motion" reí en mi mente, Edward se estaba moviendo en cámara lenta.
-Aja- dije sin quitar la sonrisa de suficiencia que tenía en mi rostro.
-No debiste haber dicho eso- dijo y terminó lanzándose sobre mí en el amplio sofá.
La cobija, cojines y demás cosas terminaron en el suelo. Los brazos de Edward me rodeaban haciéndome cosquillas mientras yo gritaba como loca.
-¡EDWARD! ¡YA! ¡POR FAVOR!- gritaba entre risas
-¿Ahora si me tienes miedo?- preguntó sin dejar de hacerme cosquillas
-¡NO!- grité riendo.
-Mmmm, eso te costará caro- dijo y las cosquillas se hicieron más insistentes.
-¡NO! ¡POR FAVOR!- grité en un vano intento de salir de sus brazos- ¡ESTÁ BIEN! ¡SI TE TENGO MIEDO!- grité pero las cosquillas no pararon.
Su manos seguían haciéndome cosquillas y ya no aguantaba, por lo que tuve que hacer algo para que se parara. Reuniendo toda mi fuera, agarré sus hombros y lo halé para que nuestros labios se fundieran en un improvisado beso.
Edward quedó absolutamente fuera de lugar mientras yo sonreía contra sus labios, luego que se recuperó, nuestro beso se volvió completamente cariñoso.
-¡SABÍA QUE ALGÚN DÍA BELLA IBA A ATACAR A MI HERMANITO- gritó Emmett desde algún lado- ¡QUE BUENA SUERTE TIENES EDWARD!- gritó de nuevo, se escucharon risas y después un golpe seco.
Edward se separó de mí, poco a poco, con una enorme sonrisa en sus labios
-Supongo que yo debería tenerte miedo a ti- susurró solo para mí.
-Eso creo- dije guiñándole un ojo.
-Ya chicos, puedes hacer cochinadas cuando nosotros no estemos presentes- dijo Emmett riéndose y de nuevo, se escuchó otro golpe y las quejas de Emmett.
-¡Hola chicos!- nos saludó Alice desde la puerta, al parecer los chicos habían visto todo, pero no habían querido interrumpir nada.-¿Qué cuentan?- preguntó con una sonrisa en sus labios.
-Hola Al- dijimos Edward y yo al mismo tiempo mientras nos levantábamos.
-¡BELLA, ESTÁS CASI DESNUDA!- gritó Emmett viéndome y luego tapó sus ojos con una de sus manos, pero aún así, veía a través de sus dedos- ¡MIS OJOS! ¡MIS VIRGINALES Y POBRES OJOS!- gritó teatralmente.
-Emm, tus ojos son cualquier cosa menos virginales- dijo Rose luego de haberle pegado en la nuca.
-Uy, cierto- dijo viendo a su novia con una sonrisa que lo dejaba claro, obviamente, no quisiera ser los ojos de Emmett.
-Bueno, ¿Qué cuentan?- preguntó Jasper sonriéndonos mientras repetía la pregunta de su novia.
-Bueno, no-nosotros…- intenté decir, pero me tragué mis palabras cuando Edward tomó mi rostro entre sus manos y depositó un tierno beso en mis labios y luego en mi nariz.
-¡Awww, que tiernos!- chillaron Alice y Rose- ¿Ya es oficial?- preguntó Rose con interés.
-Si, ya es oficial- dijo Edward abrazándome.
-¡Si, una cuñada!- gritó Emmett mientras nos abrazaba a ambos.
-Emmett… AIRE- gritamos Edward y yo entre risas.
El resto del fin de semana pasó realmente genial. No solo porque lo pasé todo en la casa Cullen, sino que la pasé con mis mejores amigos y con mi novio… Todavía no me acostumbraba a decirlo, pero era real, Edward era mi novio y estaba realmente feliz de que así fuera.
El lunes llegamos al colegio, las chicas en el Porshe de Alice y los chicos en el Volvo. Estábamos bajando cuando me fijé en un grupo de chicas que miraban a los chicos como si fueran carne…
-Odio cuando las inútiles esas los miran así- dijo Alice bajándose del carro.
-Nunca me había fijado- dije sincera. Esta era la primera vez que notaba esto.
-Es peor ahora que está Edward- dijo Rosalie refunfuñando.
-Muchas chicas creen que pueden quitarnos a nuestros novios.- dijo Alice mirando de mala gana a las chicas.
-¿En serio?- pregunté asustada.
-Si Bella, no has visto los intentos de coqueteo, las lanzadas, todo… esas chicas son unas necesitadas- dijo Rosalie.
-¿No están preocupadas?- pregunté viéndolas mientras caminábamos hacia los chicos, quienes nos miraban con sonrisas en sus rostros.
-Yo no- dijo Rose. Obviamente Rosalie era la persona con más seguridad y confianza que existía en el planeta tierra. No solo era el hecho que era la chica más joven con un contrato con Victoria's secret, también estaba el factor que, sencillamente, ella era así… la confiada y hermosa Rosalie Hale.
-Yo tampoco- dijo Alice sonriendo. Podía decir que Alice era la versión en miniatura de Rose, solo que ella en vez de ser modelo, era una genio de los negocios y la moda.
Luego de verlas a ambas, quedaba yo, Bella Swan, la chica que había ingresado al mundo del modelaje gracias a la influencia de mis dos mejores amigas…
-Lo que sea que estés pensando, deja de hacerlo- me regañó Alice- Tampoco deberías estar preocupada Bella, Edward se babea cuando te ve- dijo sonriendome mientras señalaba con su cabeza hacia donde estaba Edward.
Él tenía una enorme sonrisa y cuando nuestros ojos se encontraron, su sonrisa se hizo más ancha. No pude evitar sonreír de la misma manera.
-¿Ves?- dijo Alice, llamando mi atención.- Babeadito- dijo y yo reí sonoramente.
Llegamos al lado de los chicos y ellas saludaron efusivamente a sus novios… Esa clase de saludos no deberían estar permitidos. Caminé hasta donde Edward estaba esperándome con una sonrisa. Giré levemente mi rostro para ver la cara de algunas chicas que me miraban con odio… "Lo siento chicas, él está ocupado" pensé y una sonrisa se puso en mis labios.
-Buenos días novia- susurró Edward mientras colocaba sus manos en mi cintura.
-Buenos días novio ¿Cómo estás? - susurré en respuesta mientras él se inclinaba para depositar un tierno beso en mis labios.
-Ahora mejor- dijo sonriendome.
-Por su puesto- dije mientras lo abrazaba y recostaba mi cabeza en su pecho. Mi mirada viajó hasta donde estaba el grupo de chicas, algunas estaban tristes, otras me miraban con rabia y otras no tenían expresión alguna en sus rostros.
Reí un poco al ver la escena. Estaba dejándoles muy en claro que no se les ocurriera acercarse a MI NOVIO, porque él estaba conmigo
"Aléjense locas" pensé riendo.
-¿De qué ríes, bonita?- preguntó Edward besando mi frente.
-De nada- dije viéndolo a los ojos. Obvio que no le iba a decir que me reía de mis propios pensamientos. Tomé su mano y comenzamos a caminar al edificio. Creo que de ahora en adelante, los días en el instituto serán mas divertidos- Vamos a música- dije sonriéndole.
-Claro que si generala- dijo riendo mientras me envolvía entre sus brazos.
Teníamos que preparar la canción para el concurso… Tenía que cantar con mi novio… Si, los días serían mejores…
Holaaaaa :)
Aquí está el nuevo capi!
Hehehehe, creo que ya todas sabíamos la respuesta de Bella... OBVIOOOO! Si Edward quisiera ser mi novio, bailaría en el techo de mi casa de la felicidad xD
Para aqullos que querían saber lo que le dijo Mike a Bella.. tengo que decirles que realmente no es importante... Mike le hizo mucho daño a Bella y a ella no le importa nada de lo que él diga, por eso no lo puse.
Hahahahahaha :D Estoy demasiado feliz x todas las alertas, los favoritos y los reviews...
¡QUE BUENO QUE LES GUSTE EL FIC!
Creo que Bella es algo posesiva... ¡Pero aún no hemos visto el lado posesivo de Edward! (Muajajaja, se que éste comentario no las dejará dormir :))
Muchísicas gracias por todos los reviews :D
Dejenme saber que les pareceeee :D
y también necesito nuevas sugerencias para la canción de Edward y Bella del concurso :D... Todavía faltan algunos capis... pero tengo que ir preparando el capi!
Graaacias :D
Nos leemos :D
