Aquí está el capi. Siento haber tardado tanto, lo siento lo siento xD
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Llegó a la Gran Mansión Kuchiki y fue directa al comedor. Al parecer ya estaban allí todos.
Se sentó mientras saludaba y Bakuya ordenó servir la cena.
Ahora Karin tenía que decirles que dentro de poco tenía la intención de irse de allí. No es que no la gustara esa gran Mansión, pero la agobiaba un poco, y eso que era gigantesca. Pero eso mismo era lo que no la gustaba. Además el pobre Biakuya tenía que estar al cargo ya de su hermano como para hora tener que estar ella también.
Así que cuando la cena ya se iba a acabar vio el momento.
-Kuchiki-san quería decirle una cosa.- Dijo con total respeto a lo que Ichigo y Rukia esperaron expectantes para saber qué era.
-Dime.
-Primero, muchas gracias por haberme recibido, pero tengo en mente irme a vivir a otro sitio lo antes posible, dado que no veo justo estar aprovechándome de su hospitalidad.
Ichigo ahora sí que se iba a subir por las paredes y Rukia podía sentirlo.
-¿Cómo que hospitalidad? ¿De qué demonios hablas? Tú te quedas aquí y punto, donde pueda verte.
-Ichigo no grites.-Intentaba calmarle Rukia.
-Está bien, es tu decisión. Pero recuerda que las puertas de la Mansión Kuchiki están abiertas para ti siempre.- Respondió Byakuya con su típico tono de voz.
-De abiertas nada, ahora mismo las cierro yo para que no te vallas de aquí. Como que me llamo Ichigo Kurosaki y soy tu hermano mayor. Soy el responsable de ti. Debe haber alguna ley que obligue a los menores de edad a obedecer a un mayor en este sitio.- Gritó Ichigo viéndose totalmente ignorado.
-Gracias Kuchiki san.- Respondió Karin pasando olímpicamente de los berrinches de su hermano.
-Ichigo no hay ninguna norma como esa. Karin puede hacer lo que quiera, además tiene tu rango ni si quiera puedes darla órdenes.- Le explicaba Rukia.
-Ich-nii, te agradecería que dejaras de hacer escándalo, además, esta no es tu casa.- Dijo Karin empezando a enfadarse.
Ichigo apretó los dientes y se largó de la mesa rápidamente siendo seguido por una Rukia muy enfadada. Así quedaron solos Biakuya y Karin tomando un té.
-Discúlpale Kuchiki-san, es demasiado sobre protector.
-Lo sé.
Pasó un largo silencio que, raramente, no incomodó a ninguno de los dos. A Karin la daba mucha paz ese hombre de semblante serio. Mientras que él estaba igual, la presencia de Karin no le importaba para nada. Incluso pensó que cada vez tenía una familia más grande.
Después de esto Karin se fue a dormir. Algo preocupada por Ichigo, pero nada grave. Al fin y al cabo ya se le pasaría. Como todas las decisiones que había estado tomando últimamente.
Unos ojos negros como la noche se empezaron a abrir cuando escucharon pronunciar su nombre. Se incorporó con pesadez y miró al frente. Allí estaba Rukia. Diciéndola que debería ir despertándose. Así lo hizo. Se puso su uniforme de shinigami normal, dado que todavía no tenía la capita esa de superman. Decidió cogerse el pelo en una coleta más bien alta con una goma roja. Se sonrió a si misma al darse cuenta que solo la faltaba coger su balón y su bolsa de deporte para que fuera una mañana normal en la que iba a entrenar.
En el desayuno, arregló un poco las cosas con Ichigo y después tuvo que elegir entre que alguien la llevara a su escuadrón o irse ella sola.
Y como todos sabemos que es demasiado orgullosa, eligió la segunda opción.
Salió decidida pero a los 10 minutos de estar caminando sola volvió a "desorientarse momentáneamente".
-¿Pero se puede saber que pasa con estas malditas calles que son todas iguales?-Gritó a la nada, dado que nadie estaba allí. Tenía ganas de desplegar su reiatsu para hacer que alguien fuera y la ayudara. Pero ella nunca haría algo como eso.
Así que siguió caminando sin rumbo, por esas calles.
Así al cabo de 15 minutos se cruzó con un escuadrón, el 3º. Se la vino a la mente el momento en que conoció al capitán de esa división.
Flash Back
-Gracias, espero que nos llevemos bien.
-Eso tenlo por seguro y, bueno cualquier cosa que necesites ya sabes donde estoy.- Respondió Matsura.
Fin del Flashback
En cualquier cosa también entraba eso ¿no? Ahora tenía dos opciones.
1- Comerse un poquito de su orgullo y pedirle al capitán de esa división que la ayudara.
2- Seguir con todo su orgullo perdida por el seretei.
Finalmente decidió rodear con boli rojo la primera opción en su mente y entró al escuadrón. Era prácticamente igual que el de Ichigo el de Hitsugaya y el suyo. Habían shinigamis tranquilamente sentados otros peleando…
Buscó al teniente de esa división mientras que los shinigamis la miraban raro. Y es que sin el uniforme de Capitana era una shinigami normal y corriente que aparentaba ser novata además.
En eso Kira que estaba allí vigilando un poco el panorama la vio y la reconoció al instante de haberla visto en la reunión. Desconocía por qué estaba allí pero decidió acercarse hasta ella.
-Kurosaki-taicho ¿Qué la trae por aquí?- Hizo una reverencia algo exagerada lo que hizo que las miradas de todos se centraran en ellos.
-Verás, quería hablar un momento con Matsura-san, si se puede…si no, no pasa nada…- En un momento se abrió una puerta que daba al patio y apareció el capitán con una gran sonrisa corriendo hasta donde ella estaba.
-Karin-chan, Sentí tu reiatsu. ¡Qué visita más agradable! Dime qué te trae por aquí.- Karin intentó dejar a un lado la parte de "Karin-chan" y decidió ir al grano.
-Verá es que como sabrás, llevo apenas un par de días en el seretei y todas las calles me parecen iguales y…
-Te has perdido ¿verdad? No pasa nada. Yo mismo, a pesar de estar tremendamente ocupado, te llevaré a tu Escuadrón.
A Karin la cayó una gota por la cabeza.
-Yo no diría perderme exactamente…-
-Kira, ahora tengo una misión muy importante, ya lo has oído, así que te dejó al cargo de todo.-
Tras esta última orden puso una mano en el hombro de Karin rodeándola con el brazo, algo que no la gustó nada. Salieron del Escuadrón y al momento Karin quitó ese brazo.
-Con que no sabes llegar a tu propio escuadrón.- Dijo con una sonrisa divertida.
-No es eso…bueno, sí.- Ya estaba bien de tanto orgullo. Necesitaba ayuda y punto.
-Tranquila hime-sama, yo me encargaré de llevarte hasta tu Escuadrón.
¿Hime-sama? ¿Había dicho hime-sama?
-Gra-gracias…-Mejor dejarlo pasar.
El carácter principesco de Matsura realmente la recordaba a Hiro. Quizá por eso no le había dicho nada. Y quizá por eso se harían amigos en el futuro, quizás…
El resto del camino se la pasó hablando solo sobre, y así llegaron al Escuadrón.
-Muchas gracias, por traerme hasta aquí. Te debo una.
-Ya me lo pagarás de alguna forma. Nos vemos, hime-sama.
Y la lanzó un beso que soplo para que la llegara. A Karin la recorrió un escalofrío desde los pies hasta la cabeza.
Para olvidar todo eso, se metió rápidamente en el Escuadrón y saludó a Hisagi. Él la explicó lo que tenía que hacer con todos esos papeles que tenía sobre la mesa. El famoso papeleo. Se puso a ello. No la costaba nada. El instituto de su mundo era mucho más complicado.
En un par de horas tenía todo eso acabado.
-Kurosaki-taicho.
-¿Qué pasa Hisagi-san?
-Ha llegado un shinigami del 11º Escuadrón, parece que Zaraki-taicho quiere verla.
-¿Zaraki-taicho?
Hisagi asintió.
-Pues voy para aya.
Karin salió decidida del Escuadrón mientras los shinigamis la miraban. Se fue sin su haori. El cual abandonó tirado en su despacho. Hisagi siguió llevando el entrenamiento. Entonces Karin volvió a entrar dentro y caminó hasta Hisagi
-Esto…Hisagi-san, ¿me podrías indicar cómo llego hasta el 11º Escuadrón?- Hisagi se aguantó una risa y la dio unas indicaciones con seriedad.
Ahora Karin se encontraba con un trozo de papel en la mano, escrito por Hisagi. Era un plano con indicaciones. Estaba siguiéndolo al pie de la letra, así que no había tenido ningún problema hasta el momento. Consiguió llegar y entró con calma. Otro Escuadrón igual al de los demás. Con un patio enorme y luego las habitaciones y de mases alrededor. Salvo que en este Escuadrón todos estaban peleando y de una manera que a Karin la pareció muy interesante y divertida.
Tenía que buscar a alguien a quien preguntarle donde estaba Zaraki. Pero todos estaban tan metidos en sus peleas que ni caso la hicieron. Entonces se acercó a uno y le dio un golpecito en la espalda para que la prestara atención. El hombre, muy musculoso, estaba peleando así que la dio sin querer en el hombro.
-¡Ey tu! Las niñas no deberían venir aquí. Ten cuidado.
¿Por qué tenía que soportar que la trataran así? La balanza que soportaba el cabreo de Karin se rompió en un segundo. Nadie la daba, la gritaba y llamaba niña. Y mucho menos la subestimaba.
-¡Imbécil!, tan solo te iba a hacer una pregunta. ¡Haber si tratamos con más respeto a las personas!
El hombre se quedó callado y el grito de Karin fue escuchado por la mayoría de los shinigamis que estaban allí.
-Niña, deberías medir tus palabras, no sé a qué Escuadrón pertenecerás pero deberías saber que nosotros somos más fuertes.
La salieron venas en la cabeza y un tic en la ceja. La había vuelto a llamar niña. ¿Qué pasa? ¿Que si no llevas el haori de capitán te pueden tratar como a una mosca insignificante?
-Haber shinigami del tres al cuarto, ya puedes ir pidiéndome disculpas.- Dijo intentando dejar ahí la discusión. Pero el hombre tenía un ego tan grande como el suyo.
-¿Por qué debería pedir perdón por ser más fuerte que tu?
Ahora sí que no había vuelta atrás. Sería la capitana de un escuadrón y tendría que mantener la compostura, pero antes que todo, era Karin. Y nadie podía hablarla así a no ser que realmente fuera más fuerte o deseara una cara nueva, cortesía de Kurosaki Karin.
-¿Acaso crees eso? Shinigami.- Dijo con voz amenazante.
Todos los que estaban alrededor escuchando exclamaron un ooohh, al oírla.
-Está bien niña, te reto.
-Encantada, shinigami. Si te gano no podrás volver a llamarme niña.
-Esta bien, pero si gano yo tendrás que arrodillarte ante mi y pedir clemencia.
-De acuerdo.- Dijo Karin con una sonrisa de superioridad.
El círculo se formó mejor a su alrededor, dejando espacio para una pelea.
-¿No pelearemos con espaditas de madera ¿verdad?
-Como guste la niñita. Tampoco usaremos shumpo.
-Como quieras.- Dijo ya enfadada. Karin tenía unas ganas horribles de darle con Kin con toda su fuerza, pero sería mejor que no usara ninguna técnica.
-Las damas primero.
-Ilumina, Kin'iro Megumi.- Tras un destello que cegó a todos los shinigamis de allí su espada se transformó.
-Muy bonita, haber qué técnicas tiene una espada de tipo kidoh.- Ella simplemente frunció el ceño.
-Destruye, (inventaos un nombre xD)
La zampakutou del shinigami se hizo enorme y de color rojo sangre, parecía estar caliente. Pero el hombre no dijo nada al respecto y comenzó a correr empuñando la espada, directo a ella.
Karin vio la estúpida forma bruta de luchar del hombre, iba de frente gritando, y seguro que sin ninguna estrategia. Así que simplemente se agachó y se quitó del camino de esa espada que parecía tan pesada. Y mientras el hombre y ella iban a empezar una pelea, un calvito junto a un tipo con cejas raras llegaban al escuadrón con una niña de pelo rosa a la espalda.
-¿Qué estará pasando ahí en medio?- Preguntó Yumichika al ver a todo el escuadrón en círculo.
-Seguro que están peleando, y yo me lo estoy perdiendo por llevar a comprar caramelos a esta niña. – Respondió Ikkaku mientras miraba a Yachiru comerse una piruleta y después sonreírle.
-Bueno, calvito, vayamos a ver.
Entonces empezaron a abrirse paso entre los shinigamis y vieron quienes eran los protagonistas. A Ikkaku y a Yumichika les calló un balde de agua fría y pusieron una cara de asombro mezclada con miedo.
-Pero si se Kurosaki-taicho – Dijo en bajito Yumichika
-Ara, esa no es La nueva capitana del 9º Escuadrón…Karin-chan.- Dijo Yachiru con tono inocentón con su piruleta en la boca.
-¿Qué hacemos Ikkaku?- Volvió a hablar Yumichika, ya que Madarame estaba en shock.
-Pues ahora mismo ver la pelea. De que acaben ya veremos.
Y volviendo a la pelea. El shinigami ya estaba algo cansado y Karin seguía tranquila.
-¿Qué pasa niña solo esquivas?
-Estaba esperando que hicieras algo más interesante. Pero veo que no pasas de venir hacia mi gritando y empuñando tu espada.
El shinigami se enfado y volvió a hacer lo mismo. Pero esta vez Karin puso su espada. Podía jurar que Kin estaba dando saltos de alegría.
El sonido de las espadas chocando recorrió todo el patio. Tras unos pequeños cruces, Karin decidió que era momento de acabar con esa pelea absurda. Hizo un movimiento rápido y le dañó el hombro con el que empuñaba su zampakutou del hombre. Salió sangre y el shinigami se dio la vuelta para mirarla. Ella se sintió un poco mal al ver lo que había echo. Pero como en todos sus combates, Kin y su hollow interno la gritaban para que le matara sin compasión. Cosa que Karin tenía que controlar.
Todos los shinigamis la miraron incrédulos. Así que el hombre volvió hacia ella y esta vez, Karin le hizo un corte superficial en la pierna derecha, haciéndole cojear un poco.
-Creo que ya está bien shinigami, tu no has conseguido ni rozarme, será mejor que lo dejemos aquí.
Entonces envainó su espada. Pero el shinigami no estaba contento así que corrió e intentó alcanzarla con su espada. Karin había decidido bajar la guardia así que lo esquivó de mala manera produciéndose un corte en la mejilla. Muy superficial, pero fue la gota que colmó el vaso. Se llevó la mano a la mejilla y notó un poco de sangre.
-¡Ahora sí que estás muerto!- Gritó. Entonces desplegó una pequeña parte de su reiatsu sin querer. Así empezó a salir un aura negra de ella con tonos dorados. Todos los que estaban allí pudieron notar esa gran fuerza. El shinigami contra el que estaba luchando, al estar herido y sentir toda esa presión calló de rodillas. Entonces Ikkaku y Yumichika vieron el momento de intervenir.
Se pusieron delante del shinigami encarando a Karin quien iba a por él.
-Kurosaki-taicho, qué alegría verla por aquí.- Dijo Yumichika con una gota en la cabeza, intentando respirar dado que el reiatsu le estaba agobiando.
-Ahora no, tengo que matar a una persona.
Ambos pudieron temblar y sentir algo de miedo por la mirada oscura de esa chica, de la que por cierto, no conocían esa faceta.
-Pero Kurosaki-taicho, ¿Qué-qué te trae por aquí?- Intentó esta vez Madarame también con pesadez.
-Apartaos antes de que me acerque más o estaréis en medio.
Entonces los chicos se echaron a un lado dejando a Karin hacer lo que quisiera. No eran capaces de enfrentarse más a ese reiatsu. Asombrosamente no desenvainó su zampakutou, si no que se acercó hasta él y le metió un puñetazo en la cara mandándolo a la otra punta del gran patio.
Hizo que sus huesos de la mano sonaran un poco y entonces guardó su reiatsu haciendo un gran favor a todo el escuadrón que apenas podía respirar.
En ese momento salió la última persona que faltaba ahí. Zaraki.
-¿De quién es ese reiatsu? Tiene que pelear contra mi. –Apareció gritando el Gran Zaraki Kenpachi.
Karin se dio cuenta entonces de lo que había hecho. Odiaba cuando la sacaban de sus casillas porque Kin se desmadraba dentro de ella y la hacía ser más sádica de lo normal.
Se apresuró a disculparse.
-Disculpe, Zaraki-san, me ha descontrolado un poco y bueno…
-Oh, valla así que eras tu, entiendo. ¿Qué ha pasado?
En eso apareció la niña de pelo rosa corriendo.
-Ken-chan, Ken-chan, esa chica ha pegado a ese shinigami.- Respondió Yachiru.
-Sí lo siento, es que me ha retado y bueno acepté y entonces…
-Con que le has pateado el culo a uno de mis shinigamis. Era de esperarse de la hermanita de Ichigo.
A Karin la calló una gota por la cabeza. Qué tipo más raro.
-Bueno bien hecho, así te tendrán respeto.
-Claro…
Todos los shinigamis se quedaron callados y Yumichika e Ikkaku explicaron todo. Entonces los shinigamis tuvieron que mostrarla sus respetos. Y el herido tuvo que llamarla Kurosaki-taicho también. Nunca había pensado que esas dos palabritas "kurosaki-taicho" sonarían tan bien después de haber ganado una mini-pelea.
-Bueno Kurosaki quiero hablar contigo en privado, pasa.
Después de dejar a Yachiru con Ikkaku y Yumichika la hizo pasar a su despacho y sentarse en frente suya, con el escritorio en medio.
-Y bien…¿de qué quería hablar Zaraki-san?
1…2…3…4…5…Un sonrojo apareció en la cara del capitán del undécimo escuadrón. Karin no sabía donde meterse. ¿Acaso eso era normal?
-Necesito pedirte un favor.- Dijo volviendo a la compostura.
-¿El qué?
1…2…3…4…5…Volvió a sonrojarse. Ahora a Karin la daban ganas de reírse en su cara. Cosa que sabía que no podía hacer. Así que se quedó callada esperando la respuesta.
-¿Recuerdas lo que pasó mientras estabas en mi mente?
Ahora Karin si que quería morirse. ¿Qué clase de favor querría?
-Verás, absolutamente nadie sabe lo que yo siento por (sonrojo) quien tu y yo sabes. Así que te agradecería que no lo comentaras con nadie.
A Karin la dio un shock.
Haber, recapitulemos, el Gran Zaraki Kenpachi, capitán del 11º Escuadrón, sádico, masoquista y sin sentimientos, estaba pidiendo por favor, que no dijera nada acerca de su amor secreto por Unohana-taicho a una chica a la que conoció…¿ayer?
-Tranquilo Kenpachi, nadie se enterará de esto, estate tranquilo. ¿Eso era todo?
-Sí…y bueno…si en algún momento te enteras de algo POR CASUALIDAD acerca de esto…quiero decir…en fin que si Unohana-san…me lo podrías decir…SI QUIERES…¿me entiendes?
-Claro, Kenpachi-san. –No, realmente no entendió nada.-Bueno y si no quiere nada más yo ya me voy.
Tras eso se despidió fuera de los shinigamis que presenciaron la pelea y salió del Escuadrón rápidamente.
Ese capitán no era como se lo había imaginado. Decidió no dar más vueltas al asunto y empezó a caminar como recordaba el plano. Al llegar a una calle se olvidó completamente del camino. Así que decidió sacar el mapa que la había hecho Hisagi. Metió la mano a su bolsillo y sintió morirse. El mapa no estaba. Vale, calma, calma, puede estar en el otro bolsillo. Metió su mano en el otro bolsillo…tampoco.
Debió perderlo mientras peleó con el estúpido shinigami.
-Estúpido shinigami y estúpido serestei con todas sus calles iguales. Mierda.
Mientras, en el 11º Escuadrón, Yachiru jugaba con un avión de papel.
-¿De dónde has sacado eso Yachiru?- Preguntó Yumichika.
-Estaba tirado en el suelo e hice un avión. ¿Te gusta?
-Parece un mapa de cómo llegar aquí ¿no?- Dijo esta vez Ikkaku.
-Ahora es un avión así que déjalo calvito.
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No ha aparecido Toshiro lo sé. Y es que me alargué de más, lo siento. Pero, ya que he tardado tanto, aquí va una buena noticia. El siguiente capi lo subiré en TRES DÍAS.
Y tengo más que seguro que aparecerá Toshiro y que además habrá mucho hitsukarin.
Es que tengo que hacer que Karin se acostumbre al seretei. Además de que se aprenda las calles. Por eso la saco tanto de su escuadrón xD.
Espero que os haya gusta y muchísimas gracias a los reviews que me animan un montón :D
Ya nee
