Por que los divorcios existen y la terapia de pareja no funciona
Chicos, aquí tienen un nuevo cap, creo que es el más largo hasta ahora... y como muchas me lo han pedido se viene un interesante juicio...
Mis comentarios más abajo, quiero que disfruten de este, el penúltimo capitulo :(
Disclaimer: Todos Los personajes e historia pertenecen a J.K.R y W.B.
- VENATUS AMORIS-
Sumary
Hermione abandona Reino Unido, dejando pasado, presente y buscando un futuro, lejos de las traiciones, y los malos amores. Pero el pasado, lo puedes dejar atrás, pero nunca se olvida, y vuelve, aunque no lo quieras. Luego de seis años vuelve, y en Londres continúa lloviendo, es la misma lluvia, el mismo llanto, y la misma ciudad.
Por mucho que uno intente, con todas sus fuerzas dejar el pasado atrás, es imposible, este vuelve, y muchas veces en forma de avalancha, y somos incapaces de medir las consecuencias que deja, por más que lo intente, nos volvimos a encontrar.
13. Juicios, mentiras y una copa de vino
-H&H-
—Harry— habló Sirius, mientras miraba su copa de vino, sin saber muy bien qué decir, porque tal como habían hablado en la mañana, ellos tenían suposiciones, sospechas, pero ninguna certeza y eso no iba a ayudar a en nada a su ahijado. —Lo que sucedió entre tú y Hermione fue un gran amor y como resultado tienes a Leah. Cualquier cosa que haya sucedido entre esos años, cualquiera sea el motivo de tu separación, sé que ese mismo amor te va ayudar a entender todo eso.-—Dijo finalmente bebiendo de su copa.
—Sé que con esto me estoy arriesgando con Ginny en todo sentido —comentó, ya que la relación que consideraba perfecta iba en picada y todo por su culpa —pero mi necesidad de saber la verdad es más grande
—Uh… ya me imagino la cena de navidad— Dijo Draco entre risas tratando de alivianar el ambiente
Un sonido de celular interrumpió los pensamientos de los magos. Sirius se percató de que era el suyo. Al ver quien era, sonrió.
—Disculpen chicos, es Anne— Señaló el animago nervioso mientras abandonaba la biblioteca, ante la mirada pícara del rubio y la risa de Harry
—Sé que es difícil Harry— habló de pronto Draco, llamando la atención del ojiverde —pero Sirius tiene razón… Tu cabeza está confundida ahora, pero ten por seguro que todo se va aclarar
—¿Cómo se conocieron tú y Natalie? ¿Cómo te diste cuenta de que era la mujer de tu vida?— Preguntó Harry, queriendo recordar que fue lo que pasó en el camino de su relación con la castaña.
—Me demando— contestó sencillamente con una sonrisa en su rostro al recordar el momento, terminando su copa de vino. Harry abrió los ojos con sorpresa, no se imaginaba que la relación de su mejor amigo hubiera comenzado de esa forma
—Eso no lo esperaba… ¿Qué le hiciste?...
—Uhhh… bueno de todas manera fue culpa mía— explicó, sin borrar la sonrisa de su rostro—Hermione en Nueva York vive en una zona muggle, yo no vivía en Estados Unidos, pero Herm, me pidió ayuda con un proyecto para ministerio, al principio me iba aquedar dos meses, y volvería a Alemania, pero llegó la revolución a mi vida. Herm, me había comentado una que otra vez de su amiga, pero la verdad nunca le preste mucha atención, venia de romper con Astoria quien me dejó exhausto con su insistencia por el matrimonio, con que no la tomaba en cuenta, y esas cosas…- indicó recordando las críticas de la Slytherin —Bueno en resumen, Herm, me invitó a una fiesta en su casa, iban a estar todos y su amiga, llegue a su casa y antes de estacionarme, fue una imprudencia de mi parte, pero choque con auto detenido, de allí se estaba bajando Natalie- habló con voz soñadora –Me baje del auto para ver qué había pasado…
—Eres un idiota… ¿Quién choca contra un auto estacionado?— Cuestiono entre risas
—Bueno, dame el beneficio que yo, que odiaba las cosas muggles aprendí y saque licencia... –Contestó fingiendo estar ofendido ante las palabras de su amigo
—Es posible que seas masoquista Draco
—No…no es eso— intentó explicar el rubio, mientras giraba la copa vacía en sus manos- es solo que cuando la vi de frente, con su pelo extrañamente rosa, sus ojos color agua, y su mirada llena de furia hacia mí, me quedé sin habla… literalmente. Harry— lo llamó— no supe que decir, la miraba como un estúpido, nunca me había sentido así… después de mi cuenta que íbamos para el mismo lugar, asocie que era la amiga de Hermione, y ella habló con Sirius y me demando por los daños en su auto.
—No te imagino sin habla frente a una chica, no cuando fuiste tú quien me dio clases para invitar a salir a Hermione— comentó Harry recordando vagamente esos momentos, mientras sentía una punzada en su pecho.
—Estaba idiotizado- contestó entre risas— Yo no sabía qué hacer, estaba en una nube, Sirius y Remus lo notaron y no lo dejaron pasar, se burlaron de mi todo ese día. Yo estaba en otra galaxia… quería saber de ella, pero cada vez que me acercaba ella se escapaba de mí.
— ¡Vaya forma de conocer a tu esposa!— Exclamó el medimago, en cierta forma feliz por su amigo, que le demostraba con esas acciones que había dejado atrás el pasado oscuro de su familia y se enfrentaba al mundo un tanto más relajado.
—Nos casamos a las dos semanas después, Harry— Dijo de pronto, como si fuera un secreto
— ¿Que?...— interrogó sorprendido Harry
—la llamaba para hablar de su auto o con alguna excusa idiota… El viernes de esa semana nos volvimos a encontrar en la casa de Hermione, me miraba como si me quisiera matar… y yo con unos tragos de más la invite a salir… me hechizó
—Obviamente…—Dijo pensando metafóricamente en las palabras de su amigo
—No literalmente me hechizó— interrumpió Draco— me dejó colgando de un árbol en el patio, y me dijo que no saldría con alguien tan empaquetado, no salgo con niños bonitos… —Dijo recordando las palabras de su esposa
— ¿Niño bonito?— cuestionó alzando una ceja…
—El lunes mi aseguradora tuvo el auto listo y se lo entregaron, yo fui para cerciorarme de que todo estaba bien… pero también con la intención de verla. La invité a almorzar y acepto solo porque yo pagaba y ella tenía hambre.
—Tenía que haber una razón— dijo riendo. No conocía hace mucho tiempo a Natalie, pero se había podido percatar que era una mujer de armas tomar y podía asegurar que las cosas para su amigo no habían sido sencillas.
—Le invite el almuerzo, la cena y el desayuno…—Dijo con una sonrisa llena de orgullo, al haber podido conquistar a su esposa.
— ¡Qué romántico!— Exclamó con ironía Potter— ¿no que no salía con niños bonitos…?
Draco observaba el techo sin ningún punto fijo, recordando todos esos momentos con una gran sonrisa –No lo sé, pero ella en cierta forma sabía que esto sucedería, tiempo después, Nat me confesó que ella había convencido a Herm para que me invitara algún día… había fotos mías y claramente lo más obvio estaba a la luz, según se dijo que le parecía caliente… y para que lo vamos a negar, es la verdad…— dijo con una sonrisa socarrona.
—ella te conquistó
—No tuve dudas, desde ese día no me puede separar de ella, era verdaderamente un torbellino, tan diferente a lo que yo era, a lo que soy… no tuve dudas, era claro y a diferencia de Astoria de quien huía de cualquier clase compromiso, luego de esa noche no quise separarme nunca más de ella — habló, mientras recordaba con exactitud el momento en que le propuso matrimonio —y te juro que parecía un reverendo idiota sometido, porque no quería confesar que eso era abrumante y raro, es decir…. enamorarme en tan poco tiempo y tan intensamente que el día en que le pedí matrimonio no lo dude y ella aceptó y es lo mejor que me ha pasado en toda mi vida
—Es una grandiosa historia, no hay dudas…— señaló Harry con una sonrisa al ver el rostro enamorado de Draco, él era el conquistador, nunca el conquistado y le divertía verlo en esa faceta.
—Bueno, lo mejor de todo es que comprobé que eres rubio natural— habló Natalie entre risas, sorprendiendo a ambos magos. La pelirosa había escuchado gran parte de la conversación y se sintió en las nubes al escuchar hablar así a su esposo, quería lanzarse a él y besarlo y… pero eso lo dejaría para más tarde, ahora solo se acercó y se acurruco en su pecho— Tenías oculto tu lado romántico Malfoy. Te amo y amo ser tu mujer— se separó de él, sin antes besarlo de lleno en los labios, demostrándole todo lo que lo amaba— sabes que al diablo todo… —Dijo al distanciarse para tomar aire —acompáñenme los dos... por cierto Harry, yo venía porque Leah quiere que decores con ella las galletas
Draco abrazado a su esposa y con Harry detrás salieron de la biblioteca expectante por lo que Natalie iba a hacer.
-H&H-
—Harry, ven a adornar las galletas con Leah, te estaba esperando— lo llamó Sirius con una sonrisa, mientras trataba de sacar a escondidas una de las galletas
—Chicos antes quisiera contarles algo muy importante— comentó Natalie— aprovechando que están todos aquí
—¡Nat!— la llamó Draco
—Bueno después de escuchar a escondidas la declaración de amor de mi esposo, que debo reconocer que no le conocía esa faceta tan romántica— remarcó entre risas, ante la mirada de enojo del rubio— debo anunciarles que me ha dejado embarazada — soltó la noticia rápidamente, sorprendiendo a Sirius, Remus, Leah y Luna, quien había llegado al lugar mientras conversaban los magos.
—Amor pero era un secreto— argumentó el rubio, sin entender por qué su esposa había dado la noticia
—¡Sí!— Exclamó con una pequeña sonrisa— como si no supiera que le contaste a Hermione, quien extrañamente, desde que llegué no hace nada más que ver si me ha crecido el vientre — Señaló la fotógrafa exponiendo a su marido. La castaña se sonrojo, le había prometido a Draco no mostrar ninguna señal de saber.
—Yo no… nunca…
—Malfoy soy tu esposa, sé que no eres la mejor persona guardando secretos...
—Lo siento amor
—Ustedes son pésimos dando noticias emocionantes —Dijo Sirius, mientras tomaba a Nat en brazos llevándola un poco, para darle un gran abrazo
—Cuidado Sirius— indicó Draco preocupado, mientras recibía un abrazo por parte de Remus, felicitándolo por el nuevo miembro de la familia.
—Un nieto más para la colección… aunque la palabra nieto… me hace sonar más viejo— Comentó Sirius, preocupado por el paso de los años en él. Mientras dejaba en el suelo a Nat con un sonoro beso y abrazó a Draco.
— ¡Sí!— Exclamó la pequeña Leah dando saltos de alegría ante la noticia de sus padrinos— ¡wi!, tía Nat, voy a tener un primo — Agregó arrojándose a los brazos de su madrina.
—Así es pequeña, nos vas a tener que ayudar a cuidarlo…— habló Natalie mientras le sonreía a la pequeña — Ven Herms, sé que quieres abrazarme hace tiempo— señaló mirando a su amiga, que sonreía con los ojos llorosos…
La castaña la abrazó emocionada por su amiga, sabía que iba a ser una gran madre
-¡Hey! —Llamó Luna— yo también quiero felicitarte— Dijo la rubia acercándose… —Parece que Draco quiere llorar— Dijo riendo al ver al rubio siendo abrazado y felicitado por Harry
—Es verdad—recalcó Hermione observando a su rubio amigo y percatándose de que la sonrisa de Harry no llegaba a sus ojos.
—Sí, está un poco sensible…—Indicó la pelirrosa riendo
—Me alegra ver a Draco así— Dijo Sirius acercándose a ellas —Me alegro de que lo hagas feliz, Natalie— Habló serio mirando a Natalie, quien de pronto se sintió intimidada por la mirada del animago
— ¿Gracias?— Contestó dubitativa
—La familia Black no era muy receptiva a crear lazos familiares, más que para aumentar a los miembros de esta, con el único propósito de conservar el apellido, somos pocos los que pudimos escapar de esos y los Malfoy… ellos eran…
—Draco no me habla mucho de eso… pero lo se
—El asunto aquí es que Draco ha pasado por un gran proceso y tú has sido muy importante en todo, eres tan distinta a él, que se complementan de la mejor forma y ahora ese bebe es un gran regalo— Habló el animago, con emoción. Draco, le recordaba un poco a el mismo, cuando se enfrentó a su familia y se alegraba por el cambio en el rubio.
—¡Vaya!—Exclamó Remus, quien había escuchado las palabras de su amigo —Es un milagro verte en tus momentos de seriedad.
—¡Vaya!— Lo imitó Sirius— Es un milagro Remus verte en tus momentos de simpatía
—Natalie, Draco—Los llamó Remus— Ustedes dos se merecen toda la felicidad del mundo, traer a un niño al mundo significa una gran responsabilidad— Dijo recordando el momento en que se enteró que Tonks estaba embarazada — lo sé, porque yo pase por una crisis y aquí Harry me abrió los ojos — Habló mirando al ojiverde, quien lo miro apenado— pero además es un gran regalo de la vida— señaló mientras tomaba en sus brazos a Leah, quien lo abrazaba contenta— Va a llegar a revolucionar aún más sus vidas, a hacerla más feliz de lo que ya era… Felicidades a ambos, serán unos fabulosos padres— expresó sonriendo, mientras Draco sonreía y miraba con orgullo a la madre de su futuro hijo.
— Bueno, ahora solo queda contarle a tus padres, Nat— Indicó Sirius, tratando de ocultar su risa. Sabía del miedo que Draco le tenía al padre de Natalie.
—¡Mierda!— Exclamó Draco, al acordarse de sus suegros — ¡EH!… si… no me había acordado de eso…
Draco se puso pálido, cuando escuchó acerca de los padres de Natalie
—No es para tanto— dijo Natalie tratando de calmar a su esposo, que estaba mucho más blanco de lo normal
—Tu padre me odia, me va a querer matar… le quite la inocencia a su hija, y ahora la embarace— habló como si estuviese en trance
Sirius enarco una ceja —Seguro, eso te preocupó en algún momento
—Draco, no es como si yo no hubiera participado
—Natalie Malfoy, nos casamos a las dos semanas… dos semanas de conocernos, eres menor que yo… tus padres… tu padre me odia por haberle quitado la inocencia a su hija
—No es como que hayas sido el primero…—Susurró Sarcásticamente — Amor, llevamos cuatro años casados, vamos por los cinco en unos meses… además yo acepte tu propuesta, pude haberla rechazado… ellos ya aceptaron ese hecho amor… supéralo…
Remus se percató de que Harry salía discretamente de la cocina, mientras todos estaban distraídos entre risas con la noticia.
--H&H-
Harry estaba sentado en la biblioteca cerca de la chimenea, con la mirada perdida en el crepitar de las llamas, no se percató de Remus entrando al lugar.
—¿Qué haces aquí tan solo, Harry?— interrogó Remus acercándose al lugar en donde estaba Harry. El ojiverde se sobresaltó al oír la voz del hombre lobo.
Remus suponía la razón por la cual el Gryffindor había escapado de la cocina en donde todos estaban celebrando.
—Eh… nada, solo le daba vuelta a algunas cosas… tengo muchas cosas que solucionar — respondió con voz cansada. No quería admitir, que hubo un momento recién mientras todos celebraban que sintió envidia de Draco
—Creo saber que te está ocurriendo— habló Remus, mientras se sentaba a su lado. Harry despegó su mirada de las llamas y se fijó en su antiguo profesor. —Te gustaría estar en el lugar de Draco, es decir, te hubiese gustado estar junto a Herm durante estos nueves meses— afirmó Remus, sin dejar espacio para réplicas.
Harry lo miró apenado —No… no me gusta sentir esto, Draco es como mi hermano y estoy inmensamente feliz por él, pero… tengo esa sensación de que me gustaría estar en sus zapatos…
—Sé que no es lo mismo, pero yo por mi testarudez, perdí una gran parte de tiempo, tiempo que pude haber aprovechado junto a Tonks, ver crecer durante los primeros meses a mi hijo, llegar a decir que no quería tenerlo… Tú eras un niño… Harry con 17 años me hiciste entender que debía aceptar la oportunidad que me estaba dando la vida… y lo repito, sé que no es igual, tú estuviste ausente para Leah durante seis años, pero… ahora estás acá y no debes desaprovechar la oportunidad que te está dando la vida…
— Yo no sé cómo… no sé cómo acercarme a Leah— Confesó con voz quebrada— Siento que todo lo que perdí, me juega en contra, y no sabes cuánto deseo despertar y darme cuenta de que Leah me acepta como su padre o bien, haber estado para las dos siempre… sé que mi relación con Herm, no era la mejor, pero hubiera hecho hasta lo inalcanzable para ver a mi hija feliz
—Hazle caso a tu propio consejo, aprovecha este momento, esta oportunidad, sé que no es lo mismo conocer a tu hija y sus historias mediante fotografías y recuerdos de otras personas, pero creo que, y mucho más viviendo en este mundo lleno de magia que las cosas, por muy dolorosas que sean, pasan por una razón… — Señaló Remus— Quizá tenía que suceder de esta forma… Y Harry, esa pequeña te adora...— Dijo esto último sonriéndole.
—No estoy tan seguro de eso —expresó —Pero es mi maldita culpa, fueron mis errores de mierda los que me tiene en esta situación, y en un principio quise culpar a Mione… pero tengo que hacerme cargo de mis errores y de sus consecuencias… y la entiendo… te juro que la entiendo, y me es imposible odiarla, porque es Mione y por qué trajo al mundo a mi hija y eso es mi mayor tesoro.
—¿Te diste cuenta de algo?—Preguntó Remus curioso, ahora sin esconder esa sonrisa astuta, propia de los merodeadores
-No ¿Qué pasa?—Preguntó confuso el buscador, ante la sonrisa quien consideraba un padre más.
—Estás llamando a Hermione, Mione, y se suponía que no la querías —indicó. Harry escondió su mirada— y ahora dices que no la puedes odiar porque es Mione… No te entiendo
—La fuerza de la costumbre— trató de defenderse
—Harry…. ¿Por qué no querías tener hijos con Ginny y ahora con Hermione te encanta la idea de tener a Leah?— Interrogó de forma directa. El ex profesor, creía que Harry necesitaba un golpe duro, hechizado o no, tendría que admitir que Hermione provocaba algo en él.
—Yo… yo— Harry no tenía idea de que contestarle a Remus, se levantó de su asiento y dio algunas vueltas de un lado a otro. Remus esperó pacientemente una respuesta, sabía que no le era fácil. —No lo sé… Remus… hay tantas cosas que no entiendo, cosas que pasan en mi cabeza y no me entiendo… Sé que no siento nada por Hermione, pero desde que volvió puso mi mundo de cabeza, incluso antes de saber de Leah, además… —Harry calló abruptamente, deteniendo su caminata, arrepintiéndose de lo que iba a decir,
—¿Además que Harry?—Interrogó
—Además que volví hacer mi patronus — Dijo meditabundo, su antiguo profesor de defensa lo miró sorprendido — Bueno, no es como lo que hacía antes, es solo un poco de humo plateado saliendo de mi varita, pero mejor eso a que no salga nada, como me venía pasando… Solo no se lo digas a Sirius.
—¿Y tu recuerdo más feliz era?
—¿Lo sospechas no?— cuestionó el ojiverde al ver nacer una sonrisa socarrona en el rostro de Remus. El castaño afirmó con una risa ligera —Éramos, Leah, Hermione y yo, durante esa salida que planeo para que nos juntásemos— Confesó con una sonrisa inconsciente, pero la borró de inmediato al percatarse de aquello — Me odio por eso, porque Ginny, debiera ser quien me recuerda momentos felices, la quiero y es la mujer que está a mi lado, pero estaba yo solo en Gridmund, analizando todo, recordando ese momento y fue tan natural, ya sabes esa sensación de que va a salir todo bien… Recordé esa tarde cuando la llamé Mione y ella se sonrojo, cuando caminamos los tres tomados de la mano… Solo cerré los ojos y sentí esa energía correr.
—Debes dejar de querer sentir con la cabeza…—Aconsejó Remus— de esta manera vas a poder percatarse de todo lo que está sucediendo a tu alrededor… solo trata de no encerrarte en todo esto
—Gracias Remus— Habló dándole una pequeña sonrisa al mago
—Eres un hijo para mí, debo aconsejarte si te veo mal —Dijo palmeando el hombro del buscador, con una sonrisa familiar en su rostro —Por cierto, ¿Has pensado en que le vas a decir a Ginny?... ella hizo un escándalo en San Mungo, debe estar con los nervios a mil y tu llevas escondido acá todo el día
—Haciendo galletas para Teddy — Comentó divertido y claramente evadiendo el hablar de Ginny, no había pensado aún en que le iba a decir a la pelirroja.
-Si, por cierto tu ahijado va a colaborar para que pases la navidad con nosotros… — El hombre lobo evito mencionar que con el juicio las cosas cambiarían — Bueno, él quiere que todos estemos juntos para esta fecha, además quiere mucho a Herm y Leah…
—Si sobre eso…
—Harry— Lo llamó divertido, ante el cambio en el rostro de Harry, demostrando ser un padre celoso — Son pequeños y se llevan por seis años —
—Mientras no haya sacado tu gusto por salir con mujeres más jóvenes— Comentó entre risas, mientras volvían a la cocina, ya que sintieron risas provenientes del lugar.
-H&H-
Mientras tanto, las cosas en la Madriguera, parecían no poder solucionarse, los gemelos se habían ido, al igual que los nietos de Molly, solo se encontraban ellas tratando de en los libros encontrar una solución para evitar el Veritaserum. Por lo cual, no se percataron cuando llegó el jefe de la familia, evidentemente furioso, cosa rara en Arthur, quien siempre tenía una sonrisa para todos.
—¿Alguna de ustedes me puede explicar por qué Harry te mando a citar a un juicio del Wizengamot?— Interrogó un Arthur Weasley, increíblemente furioso al entrar al living de su casa. Su voz sobresalto a ambas pelirrojas.
—Arthur, amor, tienes que hablar con Harry — Indicó suplicante Molly, a su esposo, sin darle ningún tipo de explicación, mientras se ponía de pie y lo abrazaba lastimeramente —a ti te va a escuchar… lo que está sucediendo es una completa locura…
—Molly, si me explicaras que sucede yo podría hablar con él, pero lo único que sé, es que mi hija estaba comprometida, y ahora es enviada a juicio por su propio novio…
—Padre— lo llamó Ginny mientras se ponía de pie, y lo miraba con el rostro lleno de lágrimas fingidas — es esa Granger, está metiendo cosas extrañas en la cabeza de Harry, lo único que busca es separarnos, inventó una historia, que yo lo hechice para que estuviéramos juntos — Explicó con la voz entrecortada—… y ahora la que paga soy yo
—Ginny, cariño… —el jefe de la familia Weasley abrazó a su única hija, si bien no entendía mucho que pasaba, le creía a Ginny— tu sabes que tu padre te va a apoyar siempre, sabes que no estaba muy de acuerdo en cómo se dieron las cosas con Harry, pero no voy a permitir que te hagan sufrir… sé que tu no serias capaz de hacerle daño a nadie — Dijo Arthur, convencido por las lágrimas de cocodrilo de su hija, quien ahora lo abrazaba con fuerza
—¿Vas a hablar con él?— Preguntó, con voz gangosa
—Lo intenté durante todo el día, pero estuvo inubicable…—Confesó— Voy a ver qué puedo hacer mañana, porque si tú me dices que no hiciste nada, te creo, pongo las manos al fuego por ti, mi pequeña… ya solucionaremos esto. — Dijo abrazando a su hija
-H&H-
Harry, luego de que volvió de conversar con Remus, se dispuso a decorar las galletas junto a Leah, Sirius, Remus y Draco, mientras que las mujeres hablan acerca del embarazo, las ropas de los bebes, la decoración de los dormitorios, entre otras cosas.
—Sirius, eso más que parecer un reno, parece Buckbeak en sus mejores día— Se burló Draco de la decoración del animago.
—Vas a ser una madre hermosa— señaló Luna
—Sí— afirmó Sirius, entrometiéndose en la conversación de las amigas — imagino que casi tanto como Hermione, aún tengo las portadas de las revistas en donde aparecias — Dijo, distrayendo a todos de la decoración, olvidándose también las burlas hacia sus galletas
—¿Portadas?— Interrogó Harry curioso. Dejando a un lado también la decoración, intrigado por lo que estaba hablando su padrino
—¡Oh! ¿No sabias?—Cuestionó de adrede el animago — Hermione fue modelo, bueno aún lo es en Estados Unidos —comentó Sirius, como si fuera lo más natural del mundo, con la intención de que el ojiverde entablara algún tipo de conexión con la castaña, sin importar cuanto tuviera que incomodarlos.
Hermione solo quería que la tierra se la tragara, sabía que Sirius lo había hecho apropósito, la mirada divertida del animago y sus amigos se lo confirmaba
—¿Modelo?—Interrogó intrigado, aunque no lo iba admitir en voz alta
—¡Si!— Exclamó Leah de manera inocente —¡mi mami es modelo!— prosiguió Leah apoyando a Sirius. Mientras miraba a Harry.
—Sirius Leah- Los llamó en tono de regaño Hermione, a la castaña le daba vergüenza que Potter se enterara de eso.
—Si no quieres que sepa está bien…—señaló al ver a la castaña incomoda.
—Sí, no… no es eso… es que… — la castaña no sabía que decir, pocas veces se encontraba sin palabras, y esta era una de ellas.
—Yo fotografió para revistas de modas muggles— Comenzó a explicar Nat, al ver que su amiga se encontraba sin saber que decir, era divertido verla en esas circunstancias —Herm un día me acompaño a la sesión de una revista de maternidad, ¿tenías cinco meses?
—Cuatro— contestó la castaña, sin muchos ánimos. Cosa que no pasó desapercibida para el buscador.
—la verdad es que la invite porque una marca que auspiciaba la sesión, siempre hace buenos regalos, a todos los que participan en la sesión, pero ese día falto una modelo, era para ropa de maternidad en las distintas etapas del embarazó… y allí estaba Herm con ese embarazo perfecto… no lo pensé dos veces…
—La castaña acá presente es un boom en las pasarelas de Estados Unidos— indicó Draco.
—¡WOW!… eso es…—ahora el que se encontraba sin palabras era Harry, ahora comprendía más algunas cosas, como por ejemplo el hecho de su cambio de look.
—Nat— Comenzó a hablar Hermione con un poco de incomodidad, sintiendo que debía explicarlo— ella me convenció de esta locura y yo la seguí la verdad necesitaba algo distinto, y esto era lo suficientemente distinto como para…
—Entiendo… —La interrumpió, el ojiverde creyó saber a dónde se dirigía la castaña así que prefirió no saber más
—Sí, bueno, yo voy a fotografiar a Draco cada día durante mis nueve meses de embarazo cuando le pregunte, que tan linda estoy… —Señaló una divertida Natalie, para alivianar la tensión que se sintió de pronto en el lugar.
—Eres rara amor… —Comentó Draco mientras abrazaba a su esposa y le daba un beso en su frente
—pero es que nadie lo ha hecho… siempre fotografían como crece el vientre, además estoy segura que el que más va a sufrir vas a ser tu… y por supuesto que voy a registrar a nuestro hijo…—Todos en el lugar rieron ante las ocurrencias de Natalie.
—o hija…—Señaló Draco
—Señor Harry— Lo llamó Leah, llamando la atención de todos. Leah había compartido todo el día con Harry y eso debía haber producido resultados.
—Puedes llamarme Harry, princesa —señaló el medimago
—mmmm —Dudo la pequeña. Todos los presentes miraban la interacción— Gracias —menciono la pequeña avergonzada — las galletitas para Teddy son lindas y
…—Contento con una sonrisa y dándole un pequeño abrazo a Potter, quien se vio sorprendido por la inesperada acción de su hija. No se esperaba eso, nadie de hecho lo esperaba
—De nada princesa, siempre que quieras te ayudare—Contestó emocionado, tratando de ocultar que tenía ganas de llorar. Aunque el abrazo haya sido rápido, era más de lo que había esperado de parte de su hija.
-H&H-
El día anterior, había sido largo, pero había tenido algo positivo para Harry, por ese abrazo de parte de Leah, sentía que todo lo que venía lo podía superar, fue la fuerza para saber que tenía que enfrentar a Ginny.
—Vaya, ya estás despierto— indicó Natalie al entrar a la cocina y ver a Harry sentado bebiendo café.
—Sí, tengo turno temprano hoy en San Mungo, ayer me cubrieron… así que…—explicó el ojiverde —generalmente los jueves realizó visitas a los niños internos, pero hoy me toca clínica…
—Entiendo —contestó, mientras se servía cereales y leche — Además debes querer hablar con la pelirroja… —dijo mientras se sentaba enfrente del buscador a tomar su desayuno — Draco me comentó lo que hiciste y porque lo hiciste ¿me debería sentir culpable?— cuestiono seriamente
—nunca pensé que Kingsley… —comenzó Harry a explicar, pero Nat lo cortó
—voy a ser directa contigo — indicó sin cambiar su semblante— creo que tienes grandes problemas, la mujer con la que conviviste estos años —habló seriamente, tenía que ser directa con el ojiverde, porque hasta el momento ninguno lo había sido — puedo asegurar que te ha mentido durante un buen tiempo, ese hechizo yo no lo dije al azar, y tampoco fue escogido de esa manera por ellas.
—Explícame, porque la verdad no termino de entender, todo es tan raro…—expresó molesto, siempre era el último que se enteraba de todo.
—Ese hechizó, es magia oscura y su ministro de magia lo sabe, por eso te llevo a estas instancias… el hechizo es casi indetectable… solo algunos podemos darnos cuenta y yo lo hice cuando vi tus ojos relampaguear
—¡Es una broma!— Exclamó desencajado
—no te puedo asegurar nada al cien por ciento, pero lo que sé, es que tu estas de alguna manera despertando de ese hechizo
—pero si no estás segura
—Harry, yo estoy segura, no lo dudo ni por un instante, estas hechizado, no se hace cuanto, ni desde cuándo, pero lo estas —afirmó con seguridad Natalie — pero los demás chicos… ellos… ellos confían un poco más en la integridad que les inculcó tu suegra a sus hijos… yo no la conozco y por lo que se es tan perra como su hija
—…—Harry no tenía palabras, la voz tan segura de Natalie, ponía nuevamente su mundo a girar, no sabía ni quería saber a qué se iba a enfrentar mañana. Quería dudar, decir algo, defender a Ginny, pero las palabras no le salían.
—la vuelta de Hermione fue una avalancha en tu vida — afirmó Natalie
—…Algo…algo por el estilo…—Contestó, con su cabeza en otra parte
—Solo te pido que no vuelvas a ser una en la vida de ella— exigió seriamente— ella atravesó por mucho, y estoy segura que lo que viene el viernes no es un panorama prometedor… así que te advierto… puede que este embarazada, pero eso no me quita la posibilidad de hacerte mierda con una maldición si le haces daño nuevamente a mi mejor amiga…—advirtió, mientras terminaba su cereal.
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Harry salió desconcertado de la mansión de Sirius, la seguridad en las palabras de Natalie, lo habían invadido, no sabía de qué se trababa aquel hechizo, la pelirrosa no se lo quiso decir, Kingsley y los demás tampoco, ¿acaso Ginny era la culpable de todo?... Sabía que se iba a tener que enfrentar tarde o temprano con la pelirroja, por lo tanto antes de ir cumplir su turno, se dirigió hasta el departamento que compartía con la reportera.
—Supuse que ibas a estar acá— Dijo Harry, entrando al departamento, tenía claro que debía hablar y aclarar las cosas con la que es o era su novia. Harry no sabía si sentirse culpable o traicionado por parte de la pelirroja
—¿Supones? ¿Supones?— Interrogó a gritos Ginny, quien se encontraba roja de furia… —supones tantas cosas Harry, que incluso arruinaste nuestra relación—señaló lloriqueando— es que no te bastaba con mi palabra… no te bastaba con que yo te dijera que no conocía el hechizo
—Ginny… las cosas…—habló Harry en un vano intento de explicarle a Ginny y que ella le dijera la verdad
—¿Dónde estuviste?— Cuestionó, haciendo caso omiso de las palabras del ojiverde
—Supe que fuiste a San Mungo, Ginny… sabias que yo en un determinado momento hablaría contigo, no tenías que ir hasta allá a…
—Explícame Harry, ¿Cómo mierda se suponía que me tenía que comportar, si me entero que mi prometido me envió a juicio y no me lo dice a la cara?— lo interrumpió a gritos nuevamente, paseándose por la sala como un león enjaulado.
—Ginny, am…—pero calló, de pronto llamarla amor sonaba incorrecto —yo... déjame explicarte
—Nada Harry— Dijo ofendida, utilizando las últimas cartas que tiene bajo la manga para hacer desistir a Harry de esa maldita idea…
—¡Entiéndeme…! —Exclamó en voz alta, la pelirroja no lo dejaba defenderse — ¿Qué querías que hiciera?, te pregunte y tu escapaste… además… además… no sé de qué se trata todo esto…—El ojiverde se arrepintió justo a tiempo de decirle que además había amenazado a su hija y quería saber el motivo.
—¿Apuesto que es culpa de Granger?— Interrogó con una sonrisa irónica… —no te das cuenta de que ella siempre ha querido esto, vernos así…
— ¿Hermione?... no ella... —trató de explicar, tardando en darse cuenta de que había llamado a su ex mujer por su nombre, con una familiaridad que claramente molesto a la reportera.
—Ahora la llamas por su nombre…—Exclamó molesta, escupiendo cada una de las palabras, mientras le dedicaba una mirada de decepción que incomodó al buscador.
—No, yo… Ginny… yo… solo saber la verdad —admitió cansado de todo— tengo dudas, sobre… sobre todo Ginny y el hecho de que tu no lo aclararas… debes entender
—No te hechice Harry— Afirmó con seriedad la pelirroja, los orbes celestes lo miraban con decisión.
—no es lo que dijo Natalie
—¿Y le vas a creer a ella?... —Interrogó moviendo sus manos exageradamente— La conoces hace solo unos meses y confías más en ella que en mí, Harry nos conocemos desde niños —la Gryffindor, estaba tratando por todos los medios de convencer a Harry que lo del juicio era una locura—hemos sido pareja por seis años…
—lo lamento Gin, pero algo… algo me hizo dudar, yo quería darte la poción de la verdad —confesó un tanto avergonzado — por ello fui donde Kingsley, pero al escuchar el nombre del hechizo, no me puedes culpar si acá hay algo extraño… —Dijo tratando de hacerla entender, eran demasiadas las coincidencias…—fue Kingsley quien convoco el juicio
—Mañana Harry… te vas a arrepentir de todo…—expresó la pelirroja, esta vez pálida, ante las últimas palabras de Harry.
—Dime la verdad y detengo todo esto— ofreció serio, como última opción
—No es la verdad, es lo que tú quieres escuchar… Harry llevamos seis años juntos
—Pero odiaría saber que me mentiste durante estos seis años…. Que todo fue mentira
—Averígualo tu Harry, esto era lo que querías… ¿alguna vez me amaste...?, para ti siempre estuvo ella ¿no?... no trates de inculparme a mí, si tienes dudas de tus sentimientos… no trates de inculparme el hecho de que la hayas engañado… se suponía que me ambas… ¿Dónde quedo eso…? no sé si pueda alguna vez perdonarte Harry, me has roto en mil pedazos…
Esas últimas palabras de la pelirroja le hicieron sentir más culpable, sobre todo, porque de alguna forma ya se las había oído a otra persona.
-H&H—
Luego de la discusión entre Harry y Ginny, el día para todos transcurrió expectante, ninguno sabía lo que podía pasar en ese juicio, era un 50/50 como opinaba Sirius. Por petición de Kingsley, no le podían adelantar nada acerca del hechizo a Harry, pero internamente le agradecían al ministro por tomar esa resolución, quizá mucho más drástico, pero se atrevió a lago que muchos querían hacer.
Hermione por otra parte, se sorprendió cuando vio en su escritorio del ministerio, la citación como jurado del Wizengamot, para el juicio, y por más qué trató de sonsacarle algo a sus amigos, ninguno abrió la boca, ni siquiera el ministro, y no sabía porque pero presentía que esto no tenía relación con las amenazas a Leah.
Fred, estuvo junto a Luna prácticamente todo el día, necesitaba de su novia en ese momento, su familia se estaba desmoronando y a su madre no le importaba, no podía creer que fueran tan ambiciosas. Y tanto el cómo George, sabían que ellas no estaban arrepentidas por sus acciones. Solo esperaba que no hubieran más involucrados en esta gran farsa por parte de su hermana y su madre.
Y, a pesar de que buscaron con desesperación, las mujeres Weasley, no encontraban solución, pensaron en la poción multijugos, pero sabían que el tribunal tenía un detector e brujos, el Felix Felicies, posiblemente ayudaría, pero no la libraría de decir la verdad...
-H&H-
El paso firme de unos tacones resonaba pro todos los pasillos del segundo piso del ministerio de Magia, lugar en donde se realizaría el juicio. La pelirroja acompañada de su madre, llegó hasta la puerta, no podía entrar acompañada, y al parecer solo faltaba ella.
—No puedo creer que esté pasando por esto— murmuro Ginny molesta, mirando a su madre, antes de entrar al tribunal
—Solo… solo asegúrate de que te crean en un principio, para que no te den a ver el Veritaserum, convéncelos antes de llegar a esa instancia— Indicó Molly— Si lo haces vas a tener a Harry a tus pies nuevamente, luego nos encargamos del resto. Solo trata de no estropear todo nuevamente— terminó susurrando por cualquier cosa.
—¡No puedo creer que me esté pasando esto!— Exclamó la pelirroja, antes de ingresar al Wizengamot.
Molly se quedó fuera rezando a Merlin, que todo saliera a su favor.
La corte del Wizengamont estaba completa, todos susurrando por la notoriedad del juicio y por qué nadie entendía como el "Salvador del Mundo Mágico" había enviado a juicio a su propia novia. Era la pareja mágica del año, de acuerdo a Corazón de Bruja, las cosas entre ellos parecían tan bien, que este hecho había revolucionado las noticias en el mundo mágico. Era una gran noticia.
Ginny miró con furia a Harry y Sirius, quienes se encontraban sentados en el palco del tribunal. Por más que había buscado junto a su madre no había encontrado ninguna manera de evitar los efectos del Veritaserum. Por lo que tenía que ser lo bastante creíble como para que el Ministro recurriera a la poción. Que todo quedara como un malentendido, además Harry luego se sentiría lo suficientemente culpable con ella como para pedirle el divorcio mágico a Hermione como esperaba desde ya hace algunos meses. Solo tenía que jugar bien sus cartas, las ultimas que les quedaban.
La pelirroja tomo aire, antes de percatarse que también se encontraba Hermione en el tribunal. Disfrutaría en cuanto viera a Harry rogándole perdón y a la castaña destrozada por ello.
—Miembros del Jurado del Wizengamont, solicito silencio para dar comienzo a la audiencia Disciplinaria — Demandó la jefa del departamento de Operaciones Mágicas del Ministerio
El jurado compuesto por el personal de alta jerarquía del Ministerio, miembros honorarios del Wizengamot, como lo era Hermione, Remus, Sirius, Draco y Harry, aunque este último, no podía presentarse como jurado. Además de otras personas, encargados del departamento de Misterios, de Seguridad Mágica, entre otros, sumando más de 50 personas, cada una de ellas atentas a lo que podía pasar.
—Yo Kingsley Shacklebolt, Ministro del Ministerio de Magia, doy por iniciada la Audiencia disciplinaria de este viernes 10 de diciembre, por el delito de uso y práctica de magia oscura en contra de Harry James Potter, por parte de Ginevra Molly Weasley.
Hermione tembló ante las palabras del ministro, tuvo el impulso de levantarse e irse del lugar, pero Remus a su lado tomo su mano dándole apoyo, la castaña no quería estar allí, no quería analizar esas posibilidades, Harry la había engañado con Ginny y listo, era simple… nunca vio que estuviese bajo los síntomas de una poción de amor o en un caso extremo, bajo un imperio. La Amortentia causaba más obsesión que amor, y cualquiera lo podría haber notado. Además, nunca considero tal grado de maldad por parte de Ginny, se odiaban y no tenían vergüenza en ocúltalo, pero suponía que era porque la pelirroja estaba enamorada de Harry y nunca quiso aceptar de que él estuviera con ella. Pero de ahí a romper las leyes, nunca se le pudo pasar por la cabeza esa posibilidad, aun conociendo el carácter y los malos tratos de Ginny e inclusive Molly, porque la familia Weasley había dado muestras de serer personas intachables, sin importar su carácter, no por nada habían luchado por erradicar a los magos oscuros… ellos…
—Señorita Weasley—La llamó Kingsley, con voz demandante, interrumpiendo los pensamientos de Hermione— Procederé a realizar algunas cuantas preguntas para corroborar datos, luego realizaré preguntas en torno a las presunciones que motivaron esta demanda. Si luego el jurado llegase a estimar necesario la utilización de la poción de la verdad, se la administremos, ¿Entendido? —Interrogó el ministro. Desde la gran guerra, uno de los cambios del ministerio era la administración de Veritaserum, se debía obtener un permiso directo del como ministro, así mismo durante el juicio, si el jurado lo creía necesario se utilizará en ellos.
—Entiendo, señor ministro— contestó Ginevra, removiéndose incómoda en el asiento, mostrándose molesta
—Señorita ¿Es usted Ginevra Molly Weasley residente en Campden Hill Gardens, London, W8 - Reino Unido?— interrogó el ministro
-Lo Soy
—Es consciente de los cargos que se le imputan
—Así es, y déjeme decirle que son totalmente injustos— respondió con voz chillona, a raíz de los nervios— Yo nunca podría hechizar a Harry, nos vamos a casar, Ministro usted conoce a mi familia hace años ¿no creería que yo sería capaz de usar magia oscura contra la persona que es el amor de mi vida, o contra cualquier persona?— argumentó, mientras hacía gestos exageradamente con sus manos, para que la entendieran
Draco resopló ante la respuesta, era obvio que la pelirroja iba a recurrir a esos recursos. Hermione se encontraba en una incómoda posición, y no podía irse, ya que era miembro del jurado y no podía evadir esa responsabilidad, no mientras estuviera en Londres.
—Señorita Weasley ¿Cuando inició su relación con el señor Harry Potter?— Preguntó el ministro. Él conocía la situación de Harry y Hermione, se sentía un poco incómodo con estas preguntas y no quería hacer sufrir a Hermione, pero era necesario, desde que Harry le dijo el nombre del hechizo, se dio cuenta de que el ojiverde había estado engañado, ese embrujo no era cualquiera y las probabilidades de estar equivocado eran nulas y como Ministro no lo podía dejar pasar.
—Hace un poco más de seis años, estuvimos juntos durante un corto periodo cuando yo tenía 15 y volvimos a revivir nuestra relación años después.
— ¿Cuál fue el motivo de que terminarán su relación en su juventud?
Sirius bufó mientras miraba con mala cara a Kingslesy, esto parecía más una entrevista de corazón de Bruja que un juicio.
—Bueno, supongo que éramos inmaduros, luego la guerra y después ambos tuvimos relaciones por diferentes lados…usted entenderá, son vivencias normales, luego nos reencontramos y bueno… estamos juntos…
—Entiendo, Señorita Weasley ¿Usted estaba consciente de que había iniciado una relación con un hombre casado bajo las leyes mágicas y muggles?
Ginny miro con una sonrisa malévola hacia el lugar donde se encontraba Hermione antes de contestar —Así es, de hecho yo me opuse, pero Harry fue muy categórico al señalar que no amaba a su mujer y que deseaba estar conmigo.
Hermione empuño su mano con fuerza, ante las palabras de la reportera.
—Entonces ¿Tuvo un romance secreto con el señor Potter?
—En un principio, pero ministro debo preguntar ¿Por qué esto es relevante?
—Es solo para aclarar algunos hechos que pudieron motivarla a usar algún tipo de magia en contra del señor Potter, señorita Weasley ¿a qué se refiere con en un principio?
—Harry habló con mis padres, les dijo que terminaría con la es... con Granger, pero Harry sentía pena por ella, es una mujer muy amargada y no tiene la posibilidad de rehacer su vida, por algo no nos quiere dar el divorcio— indicó con voz lastimera.
Draco y Sirius miraron con una sonrisa mordaz a la pelirroja… esperaban que el teatro durara poco.
Hermione, por otra parte sonrió ante las palabras de Ginevra, era triste recordar esos momentos de su vida, pero era divertido escucharlo de la boca de la pelirroja, sabía que ella quería herirla, pero no lo iba a lograr, por más que quisiera, porque cualquier cosa que dijera ahora, no era nada en comparación a lo que había visto aquella tarde en su casa.
—Señorita Weasley, usted está convocada por el uso de magia oscura, ¿Tendrá relación esta acusación con la separación del matrimonio Potter?
Ginny frunció el ceño antes de contestar, odiaba que le recordaran que ella no era la señora Potter —Por supuesto que no, Ministro, el amor entre Harry y yo surgió, el necesitaba a alguien que cumpliera sus expectativas como mujer y Hermione claramente no lo hacía— contestó con un dejo irónico en sus palabras, la pelirroja quería hacer sufrir a Hermione. Si ella se encontraba en esta situación, no iba a ser la única que la pasaría mal.
Remus miró a su lado, Hermione se mostraba impávida antes las palabras de la reportera, sabía que era mejor de esa forma, pero ¿hasta cuándo duraría eso?, se preguntaba el hombre lobo.
—Usted entonces afirma que su relación con el señor Potter fue motivada por la atracción mutua y no por algún tipo de encantamiento
—Así es, ministro sé que no actuamos de la mejor forma, además Hermione abandono a Harry, el no termino su relación con ella, hasta hace poco me entere de que ella nos había descubierto, pero nunca fue nuestra intención dañarla —contestó intentando dar pena al jurado
Hermione no pudo aguantar soltar una pequeña risa sarcástica. Harry, quien se encontraba en frente, vio como la castaña movía sus labios en un inaudible —¡si Claro!—
—Ministro, con Harry habíamos acordado hablar con ella, pero ella desapareció antes de que lo hiciéramos y no pudimos hacer más. El amor no se puede guiar.
—Señorita Weasley, no quiero parecer reiterativo, pero usted es acusada por el mismo señor Potter, razón que nos hace levantar sospechas, ¿por qué razón su pareja de seis años realizaría tal denuncia?, si además dejo a su pareja por usted
—Ministro, desde que me llegó esta citación el día miércoles, no he parado de pensar en lo mismo, amo a Harry… no sé qué lo habrá hecho dudar de la certeza de mi amor por él.
—a decir verdad, el no duda de su amor por él, duda si del amor que siente y de donde proviene. Harry Potter fue testigo de una conversación entre usted y Natalie Malfoy, en donde ella la acusaba de haber hechizado, cuando se le cuestiono el asunto usted escapo, dio paso a que la duda creciera.
—Sí, la esposa de Draco Malfoy me cuestiono, si ella dijo que yo había hechizado a Harry, pero hay que entenderla, Granger es su mejor amiga y va a buscar cualquier excusa para poder dejarme mal ante Harry, además estaba molesta por la discusión que estábamos teniendo—Dijo
—Seré aún más específico señorita, ¿conoce el libro "Magia Avanzada para Hechiceras Sangre Pura?— preguntó el ministro ya molesto con la actitud de la pelirroja, pocos conocen ese hechizo y una acusación de ese calibre no un juego de niños, como lo quería hacer ver la menor de los Weasley
Harry miro interrogante a Kingsley, cuando había hablado con el ministro por la poción había notado un cierto grado de preocupación, pero al pronunciar el nombre del libro, los murmullos del jurado cesaron y las caras de ellos, o por lo menos de los más experimentados, se tornaron serias. Al parecer la acusación era más grave de lo que había imaginado.
—eh… ehh… no señor ministro — contestó Ginny mostrándose por primera vez dubitativa — nunca había oído hablar del
—Está segura, como gran parte del jurado sabrá este libro pertenece a las generaciones de brujas Sangre Pura, por lo tanto su madre como usted deberían ser sus herederas
—No, estoy segura, nunca… ese libro… no ha pasado por mis manos, y mucho menos por las de mi madre —reafirmó, tratando de concentrarse y no contradecirse
—Entonces ¿Usted no ha utilizado el hechizo de magia oscura Venatus Amoris sobre el señor Potter?
—Venatus… ¿Qué?
— Venatus Amoris…—Susurró Hermione repasando en su cabeza todos los hechizos que conocía de magia oscura — ¡Venatus Amoris! — Exclamó esta vez un poco más alto, llamando la atención de Remus. — ¿Remus?... ¿Esto?
—¿Conoces el hechizó?— preguntó en voz baja preocupado, el rostro descompuesto de Hermione le respondió. Tomo la mano de la castaña, miro a Sirius, que se encontraba enfrente preocupado también por la castaña.
—¿Sirius que está pasando acá?—Preguntó Harry en un susurró, él también había notado la cara de Hermione y también la del resto del jurado
—Creí que tú sabrías mejor que yo, después de todo tu enviaste a juicio a tu novia— Contestó Sirius
—Sirius no estoy jugando— respondió molesto a su padrino —¿Ese hechizo existe?— preguntó intentando no demostrar el temor que estaba sintiendo.
—Harry, por qué crees que Kingsley, llamó a un juicio en vez de solo darte la poción
Potter lo miro pasmado, Natalie ya se lo había advertido, pero estar allí era sin duda mil veces peor, sin duda no sabía en lo que se había metido —pero... ella… es decir… ¿De qué se trata esto?— interrogó a su padrino
-Harry, no lo sé y es lo que estoy tratando de descubrir… ahora escucha… — lo mandó a callar para escuchar las respuesta de Ginny.
—Vuelvo a preguntar, señorita Weasley usted utilizó el hechizo Venatus Amoris sobre Harry Potter
—No ministro, nunca, nunca he escuchado ese hechizo y mucho menos utilizará magia oscura, es decir… ayude a vencer al innombrable, no sé qué tipo de persona cree que soy, pero sin duda una mujer que lucha por salvar al mundo mágico, no usaría magia oscura
Sirius y Draco rieron sarcásticos.
—Kingsley va a tener que cambiar el procedimiento en los juicios, esto funciona con los muggles, no con nosotros — le susurro a Draco, molesto por el hecho de que no le hubieran dado el veritaserum en un principio.
—Señorita Weasley, el hechizo Venatus Amoris, es muy poderoso y debido a las circunstancias, no parecería raro el hecho de que usted lo utilizará
—¿ A qué se refiere?¿cree que estoy lo suficientemente desesperada para hechizar a un hombre para esta a mi lado?— cuestionó gritando irritada, sobresaltándose, mientras se ponía de pie
— Señorita, le pido que guarde la compostura- Pidió Anne, mano derecha del ministro
—Usted señorita Weasley, no está siendo del todo sincera con el Wizengamont, ninguna bruja sangre pura puede rechazar o destruir ese libro, la única forma es morir con él, ya que funciona como una maldición. Por lo que su madre tiene que tenerlo entre sus posesiones. Ahora pediré a los miembros del jurado que voten de manera secreta, por la administración del Veritaserum, como le mencione anteriormente, no podrá negarse a beberlo.
El rostro de la pelirroja se contrajo, nunca pensó que el ministro conociera ese libro, era un código entre brujas sangre pura que ningún hombre tuviese acceso a él, pero había salido todo al revés de lo que pensaba y no tenía forma de escapar. Quiso, llorar, gritar, patalear, escapar del lugar, pero sabía que era imposible, su castillo de fama y fortuna se escapaba de sus manos y ella no podía hacer absolutamente nada para impedirlo. Tomo aire y se puso firme, si ella no iba a tener a Harry la sangre sucia tampoco —Ella nunca va volver con Harry y me voy a encargar de eso —Pensó de manera calculadora.
Los minutos pasaron, Hermione no quería articular ninguna palabra, nunca se había imaginado siquiera estar en esta situación. Las posibilidades de Harry hechizado cambiaban todo, pero no sabía de qué forma. Apretó la mano de Remus, se abstuvo de votar.
—Ministro, el recuento de los votos, por mayoría indican que se administra la poción
—Señorita Weasley, ¿Su respuesta cambiará al administrar la poción?
La pelirroja negó —Mi respuesta no cambiara —dijo esperando que cambiaran de opinión, — solo es que ya me doy cuenta de lo que sucede acá, ustedes, todo el ministerio está en contra de mi relación con Harry, y además traen a Granger… no ¿es demasiada humillación acaso?
—Señortia Weasley, no tengo que darle explicaciones de mis decisiones, por favor Anne— solicitó Kingsley a la jefa el departamento de operaciones mágicas, para que le administrara el Veritaserum.
La pelirroja supo que no tenía escapatoria en cuanto vio a Anne acercarse con la poción, quien fue novia de Sirius, la conocía y sabía que tanto ella como los cercanos a Harry no iban a desaprovechar esta oportunidad, al final nunca la habían aceptado como novia de Harry.
—¿Remus?— Lo llamó Hermione, temblando — dime que esto es una mala broma… —el merodeador pudo ver que habían lagrimas asomándose en el rostro de la castaña
—Herms, la verdad… es probable que Harry, él haya sido hechizado
—Pero ¿Cómo?, ¿Por qué?
—Porque quizá debía ser así…
Hermione tragó saliva antes de preguntar, haciendo el esfuerzo para que sus lágrimas no cayeran por su rostro —Harry, ¿él sabe de esto?
—No, él esperaba cualquier cosa menos lo que está a punto de suceder
—Ustedes, ¿Ustedes sabia?
—No, teníamos sospechas, Natalie ella nos habló de esta posibilidad
—Entiendo— la castaña guardó silencio al ver que la pelirroja ya había tomado la poción y Kingsley volvía al interrogatorio
—Señorita, ¿Es usted Ginevra Molly Weasley, hija de Molly y Arthur Weasley?
—Si
—¿Usted ha realizado algún hechizo de magia oscura?
—Si —Contestó sencillamente, sin pena alguna. Harry apretó su puño y Hermione tomo aire fuertemente
—¿Conoce usted el hechizo Venatus Amoris? —Preguntó nuevamente, como Ministro no podía evadir esta situación, pese al dolor que estaban sintiendo quienes considera sus amigos
—Sí, lo conozco, mi madre me lo enseñó hace algunos años atrás —respondió. Ya no había vuelta atrás, Sirius, Draco y Remus, no sabían si alegrarse o preocuparse por el destino próximo de sus amigos. Hermione ya no pudo contener las lágrimas, y Sirius temía de la reacción de Harry.
—¿Con que propósito su madre le enseño este hechizo?— Cuestiono Kingsley
—ella me lo dio a los 15 años para que lo usara, hacer pociones de amor, hechizar a algunas personas
—¿Puedo saber que hechizo utilizo y con qué propósito?
—Hechizo, Venatus Amoris, hace exactamente seis años y siete meses, lo sé por qué debo llevar la cuenta por las veces que se debe aplicar, lo use para separar a Harry Potter de la sangre sucia
—Señorita Weasley, no permito que se refiera de esa forma a ningún mago o bruja, compórtese
Harry rogaba a Merlín que lo que estaba pasando fuera una mala, muy mala pesadilla, estaba impactado, no sabía de qué se trataba ese maldito hechizo, pero desde que lo había oído no le había dado buena espina, a pesar de las advertencias siempre guardo un poco de esperanza con respecto a Ginny. Pero más allá de eso, le sorprendió ver a Hermione, escondida en el pecho de Remus, quien evidentemente la estaba consolando. Estaba tan iracundo, que no noto que su magia se comenzaba a descontrolar
—Harry— Lo llamó su padrino— Harry contrólate, respira hondo— pidió el animago a su ahijado.
—¿Conoces las consecuencias de este hechizo y de todas maneras lo aplico?¿Cuáles fueron sus razones?
—Las sabia, y nunca me interesaron, hasta que escuche que ustedes tenía conocimiento del libro, no había temido de ser descubierta, por lo tanto las consecuencias no importaban— explicó mirando al jurado con odio— y mis razones son obvias, yo iba a ser la novia de Harry, estaba planeado así desde el momento en que lo conocí, es decir, un mago famoso desde su niñez, con un riqueza incalculable, heredero de las mejores familias mágicas, aclamado por la comunicad mágica y salvador del mundo que conocemos… es la persona que buscaba para poder salir de la vida que viví siempre…
Harry no podía creer lo que estaba oyendo, la frialdad con la que Ginny hablaba, era una total desconocida.
—Tenía todo para ser la mujer de Potter, era la hermana de su mejor amigo, pelirroja como su madre y aunque no creyera, luchaba por lo que el luchaba, unas palabras bonitas y coqueteo servirían, pero el idiota nunca se fijó en mí, no con Granger a su lado. Nuestro noviazgo adolescente duro menos de dos semanas, porque me equivoque con la poción— Prosiguió la pelirroja, confesando hechos de su juventud
—¿poción?¿qué poción? —Interrumpió el ministro
—Amortentia… se la di… pero algo pasó… Harry de pronto había superado a la poción— habló Ginevra— no sé cómo, hasta el día de hoy busco una explicación, quizá no la había hecho como correspondía, pero tampoco tuve la oportunidad de comprobarlo, porque ocurrió todo lo de Dumbledore —dijo frustrada —paso el tiempo, ellos se fueron a no sé qué lugar a hacer algo muy importante, según Ron, pero cuando volvieron no los podía separar, no había nada que los separará, cuando se hicieron novios intente nuevamente hacer algo, pero ellos se libraron de mí, como si algo los protegiera, pero cuando se casaron fue la gota que rebalsó el vaso, tenía que encontrar la forma —Recordó, mientras fruncía el ceño— recurrí al libro, y mi madre me ayudo con la maldición, Venatus Amoris…La caza del amor, ella fue quien me insistió en hacerlo, ambas queríamos tener el acceso a la fortuna y el apellido Potter. Si no fuera por la entrometida esposa de Malfoy, nadie hubiera descubierto esto, ya han pasado seis años… y ninguno lo había notado, si lo quieren pensar es o bueno era el plan perfecto — terminó confesando fastidiada
Harry quería levantarse de su asiento, ir hasta donde Ginny, tomarla de los hombros y sacudirla, para que dijera que eso no era así, que él no había vivido engañado estos seis años, que ella no era la verdadera culpable de su quiebre matrimonial, que ella no era la culpable de que no había podido ver crecer a su hija… Necesitaba saber que había provocado el hechizo en él. Apretó sus puños, tratando de controlar las lágrimas en sus ojos, no podía creer que esa mujer, era quien decía amarlo todos los días.
Hermione no se encontraba mucho mejor que el ojiverde, se sentía ahogada en la sala, odiaba que todos estuviesen mirándole asombrados, odiaba saber que Harry estaba bajo un hechizo y nadie se había dado cuenta, odiaba pensar en que estuvo engañada durante años, odiaba pensar… odiaba pensar en que si él acaso todavía estaba bajo ese encantamiento o había llegado a amar a Ginny realmente y detestaba no entender que pasaba con su corazón, que se contraía cada vez más.
—Aunque el regresó de la sangre sucia también tuvo que ver—agregó de pronto la reportera
—¿A qué se refiere?
—debe saber que cuando se caza los sentimientos de una persona por otra, hay pocas, mínimas formas de revertirlo, una de esas es someterlo a presiones que no debiesen ocurrir Harry, el debió haber sentido algo cuando vio regresar a esa —explicó hastiada— y esa niña también… la hija de Malfoy, ella algo provocó, desde hace un año, estaba realizando el hechizo cada tres meses, tuve que volver a hacerlo cada semana, pero algo comenzó a fallar hace poco…—confesó molesta
—¿Cuándo lo hechizó por primera vez?¿Cómo comenzó?— Pidió Kingsley, sabía que tanto Hermione como Harry debían saber toda la verdad, por más dura que fuese.
-Mis hermanos, Draco y Harry estaban planeando un gran partido de Quidichht, algo así como una celebración, me acurdo que esa fue la primera oportunidad que vimos con mi mamá para empezar con nuestro plan. Cree ciertos recuerdos, de esa noche, los modifique, estábamos en una fiesta celebrando el partido y en vez de Harry besando a Hermione, me besaba a mí y seguí así con recuerdos más íntimos, recuerdo la cara de desconcierto de Harry, la primera vez… y lo culpable que se acercó a mi diciendo que lo sentía y que al parecer había bebido demasiado. —La pelirroja rio malévolamente al recordar esos acontecimientos —Nunca cuestiono nada. Ese era el punto a mi favor, él era demasiado impulsivo como para poder detenerse a pensar. Una noche se quedó en mi casa la madriguera a dormir, luego de un partido de Quidicht… Hermione estaba de viaje por una asignación del ministerio, era algo corto, pero ideal, y fue la primera vez que aplique Venatus Amoris, el hechizo funcionaba a la perfección, pero no duraba lo que debía así que tuve que aplicarlo muy seguido, me las tuve que ingeniar para eso, ese hechizo más Furor Amoris y los recuerdos falsos, fueron la combinación perfecta para darle fin al matrimonio de esos dos… Pero el idiota de Potter todas las noches sueña con ella y no conmigo… los primeros meses aplique el hechizo todos los días, porque en los sueños daba indicios de que despertaba, luego cada una o dos semanas, luego un mes, y ya luego de mucho tiempo cada tres meses, no es lo ideal, pero no tenía otra alternativa, la lejanía de Granger ayudo, ya que no la veía, no podía tener cerca nada que le recordara a ella… pero desde que volvió, he tenido que aplicar el hechizo nuevamente de manera más constante
—¡Ginevra dime que esto es mentira!… ¿que es todo esto?—- interrogó Harry a gritos, olvidando todos los protocolos, mientras Sirius y Draco intentaban controlarlo, el ojiverde se encontraba furioso por lo que estaba escuchando
—Harry— Lo llamo sonriendo al ver el descontrol del que fue su novio y el llanto desconsolado de Hermione— te hechice y no me arrepiento, lo haría las veces que fuera necesario— la pelirroja se relamió sus rojos labios y sonrió con gusto—Me alegro de haber usado Venatus Amoris, encarcelé tus sentimientos hacia la sangre sucia en lo más profundo de tu mente, tu subconsciente trata de revivirlos, pero ya es tarde Potter, porque cada vez que yo aplique el hechizo no solo los encarcelaba, sino que también se iban perdiendo
—Al igual que tu magia— Dijo Anne, estimaba a Harry y Hermione y era una barbaridad todo lo que estaba ocurriendo, conocía el hechizó, ella misma le mosteo el libro a Kinsgsley años atrás, no se podían permitir ese tipo de magia en un mundo que busca paz, ella había hecho un estudio y cualquier bruja que utilizara el hechizo se iba debilitando —ese hechizo, tu sabias las consecuencias… arriesgaste tu magia por tu narcisismo y vanidad — dijo directamente a Ginny— Cualquier bruja, incluso la menos diestra con los hechizos puede realizar esta maldición, sin importar la persona, varita o víctima, pero los sentimientos que intentabas encarcelar eran demasiado intensos ¿No?, por eso al hacerlo de manera constante tus poderes se fueron debilitando… por eso Harry sueña con Hermione, por eso está despertando— explicó
—Pero sabes que no lo va a hacer — señaló cantarinamente —Nada va a volver a ser como antes Harry, nunca volverás a amar a Hermione, de la forma en que lo hiciste porque me he encargado de matar esos sentimientos…—Señaló sin ningún tipo de pudor— Además claro, de crearlos hacia mí… esos pensamientos, te hicieron vivir momentos reales conmigo y lo pasamos bien ¿cierto? Aunque también gracias a Furor Amoris… que despierta el deseo… en cualquier persona, siendo dominada por la persona que hace la maldición. Por eso te sientes de alguna manera amarrado a mi… y lo lamento Harry nunca lo vas a poder olvidar, porque al final son tus acciones. Te arrepientes ahora de haberme enviado a juico ¿no, Harry?— Cuestiono con profunda ironía.
—Antes que dictamine su sentencia— habló el Ministro— ¿Los verdaderos recuerdos del señor Potter, ¿Dónde se encuentran?
—Los guarda mi madre, en una bodega en Gringotts, no se su número
—Entiendo, conozco a su familia desde hace años y me apena informarles a ellos que su hija se dejo llevar por el poder, no obstante no voy a ser blando por ello en la sentencia
Hermione, ya no lloraba, miraba con furia a la pelirroja y rogaba por que la quitaran pronto de su vista, mientras que Sirius y Draco trataban de contener a Harry, quien se revolvía el cabello desesperado, sin saber que hacer o pensar, tenía sus respuestas, pero sin duda no sabía qué hacer con ellas.
—Ginevra Weasley, el gran jurado del Wizengamot determino que es culpable por el cargo de utilización de magia oscura, con Venatus Amoris, sobre el hechicero Harry Potter, y la condena a 10 años de cárcel, además el jurado señaló que debe hacer entrega inmediata de su varita y no podrá volver a utilizarla — Habló Kingsley, mientras Ginny se mostraba imperturbable. Harry miraba con un poco de miedo a la pelirroja, no podía creer que había convivido con un verdadero monstro durante años— Además, por su confesión de usar una poción mágica prohibida por el ministerio, la aplicación de Furor Amoris y además mentir al Wizengamot, estando bajo juramento, el gran jurado la condena por 10 años más de cárcel, además al termino de su condena no podrá ejercer ningún tipo de trabajo dentro de la comunidad mágica, por ser considerada persona de extremo peligro
—Ninguna condena, Señor ministro — habló con falsa educación — arreglará lo que hice, así que… si cree que 20 años son suficiente, bienvenido sea, porque durante esos años, voy a disfrutar el hecho de que esos dos— dijo refiriéndose directamente a Harry y Hermione — esos dos, no van a volver a estar juntos y yo lo voy a disfrutar, porque ellos son los que van a pudrir por dentro sin el amor que tanto desean — Termino mirándolos con un odio que era inimaginable
—Quedará establecido también, que dentro de los próximos días, se citará a Molly Weasley, a declarar en una audiencia, como autora intelectual de los hechos, se le confiscará el libro y se exigirá la reposición, de los recuerdos del señor Potter. —Habló el ministro haciendo caso omiso de las palabras de la pelirroja. Hermione quería saltar sobre ella y romperle el cuello, agradecía el hecho de que Remus la contuviera —Agradezco al juarado que estuvo presente hoy, foy por finalizado esta sesión.
Poco a poco, las personas que se encontraban en la sala comenzaban a salir, mientras que Molly y Arthur, entraban unos minutos después, la mujer estallaba en lágrimas, aunque nadie sabía si era por la condena de su hija o porque le quedaban pocos días de impunidad, mientras que el jefe de la familia miraba con profunda decepción a su hija, Kingsley, al ser el primero en salir le había informado de la resolución.
Hermione bajo de las tribunas, hasta enfrentar a Ginevra que se encontraba en la misma posición, imperturbable sentada en medio del lugar. Cuando vio que la castaña se acercaba, tal cual una leona, sus labios entornaron una sonrisa maligna
—Dime Granger, ¿crees que esto va a solucionar las cosas…?— Interrogó, sin hacer caso de las indicaciones de su padre, para que no continuara hechando más leña al fuego— no esperes que vuelvan a ser la pareja feliz de hace seis años, te vas a atormentar cada noche con la idea de que él estuvo entre mis piernas, en que cada noche cuando estábamos juntos, él lo disfruto y disfruto estar conmigo…— Harry, quien había llegado también al lugar, dispuesto a zamarrear a la pelirroja, se detuvo al escuchar esas palabras, la bruja tenía razón, las cosas nunca iban a ser como antes, y era realmente un iluso al siquiera pensarlo.
— Eres una zorra— masculló la ojimiel— y, sinceramente, me das pena, por que te tuviste que escudar en un hechizo para conseguir un amor y porque nunca vas a saber lo que es ser amada de verdad
— ¿y tú sí?...— Preguntó mientras examinaba sus uñas, todos los presentes guardaban silencio, sentían que no tenían nada para decir, solo dejar a la pelirroja y la castaña descargar todo el odio que se tenían. Por otra parte Harry, se encontraba con el corazón divido, entre querer ir a pedirle explicaciones a Ginny y pedirle disculpas a Hermione, pero esto último no sabía cómo hacerlo, no cuando él no se sentía culpable— Harry nunca… entiéndelo nunca se va a librar de ese hechizó—recalcó — y tu siendo la bruja más inteligente deberías tenerlo muy en claro… Él nunca te va a volver a amar…
—Ginevra ¡cállate!— exigió Arthur rojo por la furia, la decepción provocada por su hija y su mujer
—Padre, ellos querían la verdad y yo se las estoy dando—dijo sencillamente —Además no creo que Granger te vuelva a amar Harry— Dijo esta vez, mirando al pelinegro, quien no podía contener las lágrimas, que contrastaban con su rostro lleno de ira— la sabelotodo no va soportar la idea de que el piense en mí en cada momento, que el gima mi nombre, Hermione — la llamó — no vas a tolerar el hecho de que por años estuvo hechizado y nunca se dio cuenta… y te cuestionaras si el siente algo por mí o si cuando estuvimos juntos fue porque el realmente lo quería…
—Yo no te amo— afirmó Harry a gritos
—¡Oh sí que lo haces!— Exclamó divertida— bueno no lo llamemos amor… amor… si no una entretenida co-dependencia… pero te puedo asegurar, de que a la que verdaderamente no amas es a la sangre sucia…
—Eso demuestra el poco amor propio que te tienes, me produces repulsión— Habló Draco, mirándola fríamente
—¿Harry a ti que te causo?—Preguntó finalmente, al ver que los aurores la venían a buscar —repulsión, lastima, deseo, amor u odio— termino entre risas
Harry miro directamente los ojos azules, tratando de buscar la respuesta… a pesar de lo que él creía que sentía, pero las palabras murieron en sus pensamientos, no podía expresarlo… solo quería desaparecer, intentar ordenar sus ideas y buscar la forma de combatir ese hechizó.
El ojiverde salió del lugar al ver a los aurores, no quería ser más parte del circo creado por la pelirroja y pasando por alto el llamado de Sirius, se alejó lo más rápido que pudo, necesitaba desaparecer.
-H&H-
—¡Harry!— Lo llamó desesperada sin tener respuesta…. —¡Harry!— Gritó nuevamente frustrada, sin localizarlo en ninguna de las habitaciones de la casa. Entro a la cocina y vio algunas botellas de alcohol abiertas y supo donde se podía encontrar. Trato de controlar las lágrimas que caían por su rostro antes de enfrentarse a él, no luego de todo lo que había pasado esa semana, no luego de saber el verdadero motivo de su separación. Se odiaba por no haber hecho uso de su afamada inteligencia, pero tampoco pudo haberlo sospechado, y estaba segura que Harry tampoco, y lo odiaba a él por todo, porque de alguna manera cayo a los brazos de Ginny con o sin hechizo, pero debían hablar, debían hacerlo… era una de las únicas cosas que tenía clara, luego de ese juicio tormentoso. No tuvo tiempo para reparar que no había entrado a esa casa en años y se encontraba tal cual la dejo.
Fue al jardín trasero de la casa, y allí se encontraba, con una copa en la mano izquierda y la botella en la derecha, mientras se balanceaba en ese cómodo sillón estilo columpio que habían decidido comprar en alguna ocasión. Potter miraba las estrellas, como si en ellas fuera a encontrar una respuesta, tristemente as castaña sabía que eso era imposible y que Ginny esta vez había ganado con creces, por más que fuera una vil artimaña, tenía más que claro que no podía desenterrar sus sentimientos hacia el ojiverde, eso sería volver a sufrir y la verdad no quería más.
La Gryffindor pudo ver, desde donde se encontraba, las lágrimas en el rostro del ojiverde y supo que no se encontraba mejor que ella.
Cuando Harry se percató de la presencia de Hermione, sonrió ante lo irónico de esta situación, el hechizo que habían utilizado para separarlos, ahora los juntaba nuevamente y lo peor es que no había como deshacerse del. Ella estaba tan bella como siempre allí frente a él y sabía que sus sentimientos por ella estaban en algún lugar de su corazón ansiosos por salir a la luz, pero curiosamente o bueno ya no tan curiosamente no los sentía. Levanto la copa de vino tinto en forma de brindis invitando a Hermione a su lado
—Looo necesitasss tanto como io— señaló arrastrando las sss en un evidente estado de ebriedad. Hermione, sin mucha resistencia se acercó a él, sentándose en la misma banca, pero lo más alejada posible, pero recibiendo en silencio la copa de vino, que bebió rápidamente, mientras Harry lo hacia directamente de una de las tantas botellas que tenía abiertas
—Salud— Brindo Harry tristemente.
- VENATUS AMORIS-
Chicas y chicos, espero que les haya gustado y que compense su espera, esta ves no tengo escusas, la musa esta... y creo que la odie cuando hice la primera corrección del cap...(consejo, no escriban sus historias en el su teléfono móvil cuando van en el autobus... luego no se entiende nada)
Lo adelante arriba, si es verdad, este el el penúltimo capitulo, la historia ya se cierra por lo tanto nos queda el Final y por sus comentarios he decidido hacer el epilogo y por su puesto como siempre seguir alguna de las ideas locas que me dan.
Agradesco cada comentario y critica constructiva, y trato de contestarlos, aunque me demore... Gracias!... ustedes hacen que quiera escribir estos capítulos, me dan vuelta la cabeza con sus ideas, que quiero plasmarlas todas... Pero esta historia tiene un final...
No spolier, si Titulo
FINAL
14. Bandera Blanca...
(Consejo escuchen antes White Flag de Dido)
Saludos
