Ultima parte.

Harry Potter no me pertenece.

Pov. Hermione.

Estaba recordando la maravillosa noche que pasé junto a Draco, cuando Brunn, entró.

-¿Cómo te fue en tu idilio nocturno?- preguntó y sonreí.

-Fue hermoso. - asintió-. No me tocó con segundas intenciones así que no te puedes poner los cuernos aún- soltó tremenda carcajada.

-Aún...- asintió y se acomodó en un asiento-. ¿ Tienes algo que hacer esta noche?- negué-. Mis padres querían que te llevara a cenar a casa y bueno... si no tienes nada que hacer...- sonreí y asentí.

Trabajé sin problemas toda la mañana y sólo me interrumpió Scorpius.

Pude ver lo que sucedía gracias al hechizo que le enseñé y salí disparada para el jardín de infantes.

Cuando llegué, Draco, también estaba allí y se le veía furioso.

Y entendí por qué.

Severus.

-¿Dónde está Scorpius?- pregunté nerviosa. Lo que había visto no era muy claro.

-La enfermería, ese niño de nombre estúpido lo hirió y ahora están curandolo. Me sacaron porque estuve a punto de hechizar a DolSev- siseó.

Entré a la enfermería y vi a mi pequeño con el rostro ceniciento y se encontraba boca abajo. Una horrible herida le surcaba la espalda.

DolSev, también estaba en la enfermería y estaba siendo curado.

La maestra de Scorpius, me miró con tristeza y me pidió que hablaramos a solas. Nos alejamos un poco y me explicó.

-Scorpius, sólo estaba jugando con Viky, al parecer a DolSev, le gusta Viky y le ordenó a Scorp, que se alejara de ella, pero Scorpius, lo ignoró y siguió jugando con la niña- la maestra, que estaba embarazada, comenzó a hipar-. DolSev, lo jaloneó y se lo volvió a exigir. Scorpius, ya cansado le dijo que no dejaría de hablarle porque él se lo dijera y le dio la espalda. No sé que pasó solo vi a Scorpius, tendido en el suelo y la sangre le empapaba el jersey. DolSev, también se quejaba de dolor en la mano- miré al niño y lo vi llorando- Fue magia involuntaria. Pero muy potente. DolSev, está muy afectado- asentí. Se le notaba.

Me acerqué al muchacho y cuando me vio, bajó la mirada.

-Lo siento - sollozó y lo abracé. No tenía la culpa y de seguro esto no pasaría si Severus, en vez de joderme la vida, se dedicara a su hijo-. Lo siento mucho. Yo no quería lastimarlo, no sé que pasó.

-Está bien, yo entiendo- acaricié sus cabellos y él se relajó-. Por favor ya no te metas con mi hijo ¿si?- él asintió y yo me fui hasta la cama en donde reposaba Scorpius.

Besé su frente, estaba enfebrecido y muy pálido. Mis lágrimas se desbordaron. Él era mi vida.

-Puede llevárselo si gusta- asentí y con la manta gris que Scorpius, utilizaba para sus siestas, lo envolví. Lo tomé en brazos con cuidado y él acomodó su cabeza en mi hombro.

No quería soltarlo, me sentía tan mal.

Casi pude perderlo hoy.

Draco se acercó a mi de inmediato y acarició sus cabellos.

-Casi lo perdemos hoy...- susurré y él nos abrazó-. ¡Por Merlín!

Draco, lo tomó en brazos y yo me acerqué a Severus.

-Ve con tu hijo, no lo cries como a ti. Está muy nervioso. Aún puedes convertirlo en un niño de bien- puso los ojos en blanco.

-Nada de esto estaría pasando si tu estuvieras conmigo- negué con la cabeza.

-Arruinaste la relación de mis padres y mi madre está destrozada por ello, destruiste parte de mi vida. Por favor, si tanto dices amarme, no destruyas la vida de DolSev. Por favor- me alejé de allí y con Draco, llevamos a Scorpius, a casa.

Lucius al verlo herido, entró en cólera y Narcissa también. Adoraban a Scorp, y lo que le pasó los dejó mal.

Le avise a mis padres y ellos llegaron. Mi madre, estaba muy alterada y cuando se enteró quien fue el causante, se sintió fatal.

Papá, estaba indignado y miraba a mamá con reproches.

Mis padres estaban distanciados desde hace cinco años.

Mi madre estaba deshecha, pero mi padre no daba su brazo a torcer.

Acostamos a Scorpius, boca abajo, en su cama y me acurruque junto a él.

A eso de las cinco de la tarde, me llamó Brunn, con mucha pena le dije que dejaramos la cena para otro día ya que mi bebé estaba mal.

La preocupación sincera por parte de Brunn, me alivió un poco el dolor.

- Deberiamos ir a comer- propuso Draco, quien también se había quedado conmigo y Scorpius, toda la tarde.

Asentí y cuando me puse de pie, me maree. No había comido en todo el día y eso me estaba pasando factura. Draco, me ayudó a estabilozarme y luego me puse de pie con su ayuda.

Bajamos a cenar, luego de darle un beso a nuestro hijo .

-Hermione, siento mucho lo de Scorpius...- me giré y me sorprendí al ver a mi mejor amigo.

-Harry...

Gracias por leerme. Nos leemos pronto.

Besos.