Capítulo XIV
Querida Marie,
La vida en Hogwarts ha sido bastante apacible, lástima que no pueda decir lo mismo con mi familia. Mi padre no me ha escrito desde que supo que quedé en Gryffindor, sí, leíste bien, quedé en Gryffindor, toda mi familia ha estado en Slytherin y yo tuve la suerte de quedar en Gryffindor, digo suerte porque la verdad prefiero estar aquí que en Slytherin. Aquí la mayoría de las personas son muy amables. Me hice amiga de un chico, que me dice Ginny, al principio me pareció raro pero me encanta como suena, así que te agradecería que ahora me llames así. No hagas un revuelo antes de tiempo por él, no es lo que estás pensando, sólo somos amigos, aunque no puedo negar que es guapo, pero lo veo como a Draco. A propósito… estoy segura de que te estás ansiosa por saber de él, bueno te tengo malas noticias, creo que es hora de que lo olvides, al parecer está saliendo con una chica de su casa.
Bueno espero que toda tu familia se encuentre bien, dales mis saludos a Edouard. Me encantaría tener noticias de todos ustedes.
Ginny Lestrange
Ginny se encontraba en una esquina de la sala común escribiendo la carta para su amiga, a su alrededor estaba lleno de alumnos que se acababan de levantar y esperaban a sus compañeros para ir al desayuno. Cerca de ella estaban los gemelos Weasley famosos por sus productos para faltar a clases, junto a ellos estaban Lee Jodan y varios alumnos de primero, planeando algo. Sin prestar atención de lo que ocurría Ginny dobló delicadamente el pergamino.
- ¿Le escribes a tú familia? — preguntó un chico detrás de ella, haciendo que diera un salto girando de inmediato para ver quién le hablaba.
- Ron, me asustaste — mostrando una gran sonrisa — Le escribía a Marie, una amiga de Francia.
Ron sólo la miró sin saber qué decir, se sintió un poco incómodo pero al final decidió decirle a lo que se había acercado.
- Hace rato quería hablarte pero te vi muy concentrada mientras escribías, pensé que estabas haciendo alguna tarea y por eso no quise molestarte.
- No te preocupes, tú nunca me molestas — lanzándole otra gran sonrisa — pero dime ¿qué me querías decir?
- Bueno, hoy a las cinco son las pruebas para los guardianes de Gryffindor y quería saber…
- ¿Sí me quiero probar? — Interrumpió Ginny — No, la verdad es que si me llagase a probar para el equipo lo haría como cazadora o como buscadora, pero no como guardián.
- No, yo me voy a probar — corrigió Ron — y quería saber si te gustaría ir a verme.
- ¡Oh! Entiendo — comentó poniéndose seria al darse cuenta de su error.
- Van a ir algunos amigos a apoyarme — decía rascándose la cabeza — y pensé que te gustaría ir.
- Claro que iré — dudo unos segundos — ¿irán tus amigos? me refiero a Hermione y a — tragó — Harry.
- Harry tiene castigo con Umbridge para hoy justo a las cinco. Angelina, la capitán del equipo está muy enfadada con él porque no podrá ir y Hermione, ella sí irá.
- ¿No crees que le puede molestar de que yo vaya?
- ¿A quién? ¿A Hermione?
- Sí, sabes que no soy muy de su agrado.
- Pero eres mi amiga y quiero que vallas. Además conociendo a Hermione sé que no le molestará.
- Bueno entonces no te preocupes, ahí estaré.
Ginny se dirigió a la cima de la Torre Oeste, donde se encontraba la lechucería para enviar la carta a su amiga Marie, estaba pensando en pedirle a Romilda que la acompañara a ver Ron a las pruebas, esperaba que ella quisiese ir y así no encontrarse con las malas caras que se habían vuelto más constantes de parte de Hermione Granger.
Su trayecto se vio interrumpido por unos gritos que provenían de la lechucería, apuró su paso para saber qué estaba ocurriendo, cada vez se hacían más claros los gritos que provenían de una discusión. Su sorpresa fue mayor cuando vio que era Draco junto a sus dos gorilas amigos, que estaban insultando a una chica de cabello rubio, largo y muy despeinado.
- Vamos Lunática — acorralaba Draco a la muchacha — dinos qué se siente tener un padre tan estúpido que escribe tonteras que nadie lee.
- ¡Draco! — Lo reprendió Ginny — deja de molestarla.
- Ginevra, no la estaba molestando — se excusó — ¿cierto Lunática?
- Deja de llamarla así. Ella no te está haciendo nada.
- El hecho de que ella esté aquí me molesta — respondió desafiante acorralando más a la chica.
- ¡Basta Draco! Deja de comportarte como un idiota.
Draco le dirigió una mirada a sus acompañantes y desaparecieron de la lechucería.
- ¿Estás bien? — preguntó Ginny acercándose a la muchacha.
- Sí, gracias — respondió con una mirada soñadora y una gran sonrisa.
- A veces Draco es un verdadero idiota, me cuesta creer que por nuestras venas corra la misma sangre.
- ¿Eres familiar de Draco? — preguntó mirando hacia el cielo.
- Eh… sí — respondió observando extrañada hacía el lugar donde se encontraba mirando la muchacha rubia, al no encontrar nada dijo — Mi nombre es Ginevra Lestrange pero puedes decirme Ginny — estirando su mano para saludarla.
- Yo soy Luna Lovegood. Gracias por defenderme de Draco — expresó con una sonrisa. — me distraje con un Heliopata y no lo vi llegar, me debí haber dado cuenta que los Heliopata siempre vienen acompañados de personas.
- De acuerdo — la quedó mirando con una ceja curvada, no entendía de qué estaba hablando.
- Le deberías decir a la madre de Draco que lo tome más en cuenta, creo que todo lo que hace es sólo para llamar la atención.
- Se lo diré, — mientras sonreía de la sinceridad de Luna — estoy segura que tía Narcissa le pondrá mucha atención.
- Dijiste que eran familiares ¿qué parentesco tienen?
- Somos primos — respondió dirigiéndose a una lechuza del colegio a la que le coloco el pergamino para su amiga Marie.
- ¿Alguna vez has visto un Snorkack de cuerno arrugado? - preguntó emocionada.
- No, ¿qué es eso? — preguntó mientras veía como la lechuza se alejaba.
- Son criaturas que viven en Suecia. Pensé que eras de Suecia.
- No, viví en Francia — No tenía idea de que estaba hablando pero realmente le agradaba Luna — pero soy de Inglaterra.
- ¿Eres de Gryffindor?
- Sí, ¿y tú de Ravenclaw? — Luna sólo asintió y entonces Ginny se imaginó a una chica como ella en Ravenclaw.
- Tenemos clases de Herbología juntas, te he visto con algunas chicas de Gryffindor.
- Ahora me dirijo a clases ¿vamos juntas?
Al llegar a clases de herbología, la profesora Sprout aún no llegaba y todos estaban conversando entre sí, pero cuando vieron que venían juntas todos los alumnos dejaron de hacer lo que estaban haciendo para mirar cómo Ginny y Luna llegaban sonrientes por un comentario que había hecho Luna sobre los Snorkack.
- Te estuve buscando — dijo Romilda sin prestarle atención a Luna.
- Fui a la lechucería a dejar una carta.
- Me debiste haber avisado, así te hubiese acompañado.
- No te quise molestar.
- Me puedes decir — susurrando cerca del oído de Ginny — ¿Qué haces con Lunática?
- La conocí en la lechucería y es muy simpática.
- Pero ¿acaso no sabes todo lo que dicen de ella? — mirando a Luna de reojos.
- La verdad es que no me importa — a Ginny le dejó de agradar para dónde iba la conversación, así que decidió cambiarlo — A todo esto, hoy son las pruebas para guardián de Gryffindor ¿Quieres ir?
- Qué aburrido, tenía planeado que fuéramos al lago con las demás y aprovecháramos la tarde mirando a los chicos de séptimo.
- Le prometí a Ron que iría a verlo.
- ¿Ron? ¿Te refieres a Ron Weasley?
- Sí, al mismo.
- Sabes que él es amigo de Potter y sabes muy bien todo lo que hablan de él — aclaró haciendo un gesto de locura con su dedo.
- Harry no está loco — intervino Luna — él dice la verdad del que-no-debe-ser-nombrado.
- ¡Ja!… ¿Quién habla de locos? La reina de la locura — subiendo la voz causando risas entre los alumnos.
- ¡Romilda! — la regañó Ginny muy molesta por el comentario de su amiga — Luna ¿quieres ir hoy conmigo a ver las pruebas de guardián de Gryffindor?
- No la puedes invitar a ella. Sabes que es de Ravenclaw — intervino Romilda.
- Claro que puedo — rebatió Ginny — ¿Que dices Luna? ¿Quieres ir?
- Me encantaría — respondió Luna mientras se iba dando saltos donde estaban algunas alumnas de Ravenclaw.
- ¿Te das cuenta que al juntarte con ella, todos pensaran que tú eres igual?
- No me interesa lo que digan los demás.
La plática no pudo seguir ya que en ese momento llegó la profesora Sprout pidiéndoles a los alumnos que se pusieran sus orejeras para no escuchar los gritos de las mandrágoras.
Las cinco de la tarde se hicieron presente. Ginny y Luna ya estaban en las gradas esperando que comenzaran las pruebas, pocos rayos de sol alumbraban el campo y varios alumnos de Gryffindor estaban para apoyar a sus amigos.
Poco a poco en el campo de quidditch fueron apareciendo los postulantes, entre los que venía Ron junto a Hermione. Ella siguió su camino hasta las gradas donde estaban las dos.
- Hermione — gritó Luna dejando a Ginny totalmente desconcertada.
- ¿Qué haces? — preguntó mirándola con extrañeza.
- Llamo a Hermione para que se siente con nosotras.
- Hermione se dirigió donde estaban sentadas Luna y Ginny.
- Hola Luna — saludó sin dirigir la mirada a Ginny.
- Siéntate con nostras — pidió Luna.
Hermione lo pensó unos momentos y respondió.
- Gracias, pero no quiero importunar.
- No molestas ¿cierto Ginny?
- Sí — dijo Ginny mirando el campo de quidditch.
Hermione tomó asiento junto a Luna, mientras los postulantes se preparaban para comenzar las pruebas, el primero pasó y sólo a atrapo un tiro de Katie Bell y sólo lo había hecho por suerte.
El segundo fue un chico llamado Geoffrey Hooper, volaba bastante y atrapó buenos tiros.
- ¿Luna? — dijo de repente Hermione — sin ofender, pero ¿Qué haces viendo las pruebas de Gryffindor?
- Ginny me invitó, Romilda no quiso venir y al parecer no quería venir sola — haciendo soltar una pequeña carcajada a Hermione.
- Luna — la reprendió Ginny — no lo hice porque no quería venir sola. Lo hice porque me agradas. — lanzándole una molesta mirada a Hermione.
- ¿Te gusta el quidditch? — preguntó Hermione mirando a Ginny que se encontraba al otro lado de Luna.
- Sí, mucho. Pero sólo vine por Ron.
Hermione inmediatamente la asesinó con la mirada. Mientras que sucesivamente iban pasando uno por uno los postulantes. Hasta que llegó el turno de Ron. A pesar de lo poco ortodoxo que fue para atrapar las quaffles, lo hizo bien. No tan bien como otros que habían hecho la prueba antes que él, pero había demostrado mucho entusiasmo.
Después de terminadas las pruebas Angelina se reunió con el resto del equipo, para tomar una decisión en conjunto. Todos los postulantes se quedaron en grupo hablando de las pruebas, menos Ron que se mantenía apartado, no tenía color en el rostro y menos expresión alguna.
- Ron se ve muy nervioso — comentó Ginny.
- Debe estar pasándola muy mal — expuso Hermione en un susurro poco audible — Ron es muy inseguro de sí mismo.
- ¡Muy bien Ron! — gritó Ginny parándose de las gradas dándole ánimo a su amigo.
Ron levantó su rostro para mirarla y le sonrió en forma de agradecimiento.
- ¡Lo hiciste muy bien! — Volvió a gritar — ¡Estoy segura que serás el nuevo guardián del equipo! — está vez todos la quedaron mirando y muchos con cara de pocos amigos, entre ellas, Hermione pero a Ginny sólo le importó que Ron estuviera sonriendo. — Al menos ahora tiene un poco de color — dijo tomando asiento nuevamente en las gradas, esta vez sólo para sus acompañantes al ver como los gemelos hermanos de Ron se acercaban para molestarlo.
Angelina se acercó al grupo para decirles su decisión, estuvieron unos minutos todos reunidos. Cuando comenzaron a irse uno por uno.
Ron se acercó donde estaban ellas sin expresión en el rostro.
- ¿Cómo te fue? — preguntó nerviosa Hermione.
- Soy el nuevo guardián del equipo — expresó emocionado.
- Te felicito — dijo alegre Ginny parándose para abrazar a Ron pero Hermione fue más rápida y lo abrazó haciendo que las orejas de Ron se tornaran muy rojas.
- ¡Sabía que lo lograrías! — exclamó emocionada Hermione con la mirada molesta de Ginny clavada en su espalda.
- Eh… gracias — sólo atinó a decir Ron.
- Si hubieses tenido un poco más de confianza en tí, lo hubieses hecho mejor — dijo Luna sin compasión.
- Gracias a ti también Luna. Por cierto ¿qué haces aquí?
- Ginny me invitó pero ya debo irme — comentó alejándose de ellos — por cierto, me gustó estar entre ustedes para que no se mataran con las miradas — les señaló a Ginny y a Hermione.
Bajaron por las gradas y caminaron por el campo de quidditch en silencio, hasta que Ron rompió el silencio.
- Gracias por haber venido a apoyarme — expresó algo sonrojado.
- No fue nada — se apuró a decir Ginny.
- Sabes que siempre estaré para lo que necesites — dijo Hermione con un pequeño sonrojo en las mejillas.
- Haremos una fiesta — dijo uno de los gemelos hermanos de Ron acercándose a ellos — en la sala común para celebrar que eres el nuevo guardián, hermano.
