Ando algo... desinspirada estos días. Después del último capítulo de Bleach sigo terriblemente deprimida. Pero tengo esta idea fluffy kawaii en la cabeza así que espero les guste. Y a ver qué sale.

Day 13 Purred

Amanecía. Faltaban diecisiete días para la ejecución. Amanecía y ya estaba levantado, asomándome por la ventana, mirando la luna desaparecer en el horizonte. Nunca necesité dormir demasiado, pero últimamente a duras penas lograba conciliar el sueño por las noches. Llegué a pensar que tal vez mi organismo había llegado al punto de necesitar tener a Grimmjow a un lado para poder dormir. Me reprendí mentalmente.

En medio del silencio, escuché a Grimmjow. No se movía mucho al dormir, pero sí musitaba incoherencias y hacía ruidos. Me acerqué a él con curiosidad. Estaba hecho un ovillo en el suelo. Respiraba tranquilamente y emitía un par de gruñidos esporádicamente.

-Ulquiiii...

No me sorprendió. Hacía mucho me había dado cuenta de que Grimmjow mencionaba mi nombre mientras dormía. Muchas veces me pregunté en qué situaciones aparecería yo en sus sueños. Conociendo a Grimmjow, seguramente todas ellas tenían una connotación sexual. Grimmjow nunca fue muy difícil de descifrar, era un Arrancar particularmente simple.

Sin darme cuenta, posé mi mano en su espalda y tracé la línea de su columna vertebral con uno de mis dedos.

-Ulquiorra...

Di un respingo antes de darme cuenta de que seguía hablando dormido. Subí mi mano hasta su cuello, dibujando su yugular con mi dedo. Él ladeó al cabeza, exponiendo más piel, como pidiendo que lo tocara. Fue entonces cuando sentí las vibraciones. Inconscientemente, había estado tratando de sentir esa vibración. Sabía que tomaría más que unas ligeras caricias para despertar a Grimmjow, y por el momento, me convencí de que, mientras él no se diera cuenta, no tenía importancia permitirme esa pequeña satisfacción que siempre me provocó escucharlo ronronear para mí.

A Grimmjow siempre le avergonzaron sus conductas felinas. O más bien, lo avergonzaban esos pequeños gestos que eran más de un gato doméstico que de una pantera. Nunca los había mostrado en público, y si llegaba a hacerlo, lo negaba rotundamente y se alteraba con facilidad. No puedo negar que llegué a encontrar entretenido molestarlo de vez en cuando por ello.

Recordé entonces la primera vez que me había percatado de esos sutiles ademanes, cuando recién habíamos 'formalizado' nuestra relación. Fue alrededor de un mes después de nuestro primer encuentro sexual. En ese punto de nuestra relación, ésta se basaba en sexo casual. Había un acuerdo implícito que decía que yo escogía la fecha, y lo dejaba estar arriba. Quiero decir que en aquel entonces, nuestros encuentros se limitaban a una o dos noches a la semana, seleccionadas según mi disposición.

Era alrededor de medianoche y había tenido un par de días particularmente aburridos, sin misiones ni otra cosa que hacer. Decidí que me sentía de humor para dar rienda suelta a algunos instintos primarios que mantenía reprimidos la mayor parte del tiempo.

La puerta estaba cerrada, pero no tenía puesto el cerrojo. Grimmjow la dejaba así para que yo pudiera entrar cuando quisiera. Entré silenciosamente, no por un motivo en particular, sino que nunca me gustó hacer demasiado ruido. Una vez que la puerta estuvo cerrada, escuché un ruido, como unas vibraciones que venían de la cama.

Me acerqué despacio y vi a Grimmjow durmiendo, en esa posición tan característica suya, enrollado en un ovillo sobre la cama, como si tuviera miedo o frío. Se veía hasta inocente durmiendo así. Respiraba tranquilamente.

Me senté en el borde de la cama y lo miré por unos momentos. Noté que las vibraciones venían de un punto entre su pecho y su cuello, aunque no sabría decir exactamente su origen. Despertó mi curiosidad de inmediato. Titubeé por un momento, pero finalmente me decidí a posar mis dedos en ese lugar. Las vibraciones se hicieron más intensas al tacto.

El sonido no me era desconocido. Si bien mis conocimientos sobre los humanos eran escasos, sí estaba bien informado en cuanto al funcionamiento del mundo real. Flora, fauna, geografía, astronomía, ninguna de ellas me era extraña. Y sabía que esas vibraciones eran una forma en que los felinos expresaban satisfacción y tranquilidad. También estaba consciente de que la Resurreccion de Grimmjow tomaba la forma de una pantera, y recordaba que Grimmjow había tenido el aspecto de una cuando aún era un Adjuchas. Pero que se permitiera emitir esos sonidos, una señal de vulnerabilidad, no dejaba de intrigarme.

Dejé que mis dedos pasearan libremente por las zonas expuestas de su cuello y su pecho. El sonido se hacía más intenso al rozar algunos puntos, y se cortaba momentáneamente en otros. La línea de su yugular, el borde e interior de su Hollow, y la parte trasera de su oreja parecían puntos claves para hacerlo ronronear. Tuve que suprimir una sonrisa de satisfacción ante mi descubrimiento.

Seguí explorando, deleitándome cada vez que encontraba nuevas áreas sensibles. Reaccionó positivamente cuando empecé a torcer sus mechones azules con mi mano libre, o cuando deslicé dos dedos por su costado. Eventualmente escuchaba un suspiro escapar de sus labios. También descubrí que le incomodaba que tocara sus brazos, y que, a excepción del área de su Hollow, no le agradaban las intrusiones en la zona de su estómago.

Estaba tan absorto en mi investigación, que no noté cómo se revolvía ligeramente, para luego detener mi muñeca con una de sus manos.

-Es una linda forma de despertarme, pero no suena a algo que tú harías. ¿Exactamente qué coño estabas haciendo?

Una amplia sonrisa se dibujó en su rostro, para luego morder juguetonamente las puntas de mis dedos. Lo miré, decepcionado al notar que las vibraciones se habían detenido.

-Estabas ronroneando.

Abrió sus ojos de golpe y lo vi sonrojarse antes de que desviara la vista, aún jugando con mis dedos, mordiendo eventualmente, llevándose uno a la boca por un instante, lamiendo otras veces.

-Tché, estás loco. Yo no hago esas cosas.

Me di cuenta de que sus conductas felinas lo avergonzaban enormemente. Dejé escapar un suspiro cuando succionó momentáneamente uno de mis dedos, para luego sacárselo de la boca y mirarlo como si fuera interesante. Finalmente, al ver que el sonido no empezaba de nuevo, volví a suspirar, esta vez con frustración, y me zafé de su agarre. Él me miró, tratando de descifrar qué había hecho mal.

-Es una lástima. Me gustaba ese sonido. Pero debió ser mi imaginación

Estaba dando la vuelta para irme, aunque desde el principio esa nunca fue mi intención, cuando lo sentí levantarse y jalarme por la muñeca.

-No creo que vinieras hasta aquí sólo por un estúpido ruido. ¿Se te quitaron las ganas?

Noté su tono fanfarrón, y también el ligero arrepentimiento y la rabia por saber que le había ganado el juego de nuevo.

-Estoy más interesado en ésas vibraciones por el momento. Tal vez en otra ocasión.

Gruñó con fastidio y me jaló hacia su cuerpo, girándome por la cintura y plantándome un beso, que inició duro, tenso y demandante, y se fue volviendo más suave y relajado después de un momento. Fue cuando su lengua se abrió paso al interior de mi boca que volví a sentir las vibraciones, pero de forma más intensa y directa. Correspondí al beso, satisfecho con el resultado, sintiendo como ese ronroneo se intensificaba, mientras empezaba a sentir el hakama demasiado apretado para mi gusto.

Fue buen sexo el de esa noche. Muy buen sexo.

No supe en qué momento mi mente había volado hacia ese pasado tan lejano. Volví a reprenderme mentalmente, pero mis manos seguían viajando por el cuerpo de Grimmjow, estimulando esos puntos sensibles que había descubierto tanto tiempo atrás.

E igual que en aquel entonces, no me di cuenta de en qué momento su mano sostuvo mi muñeca, pero no para alejarla de su cuerpo, sino para guiar sus movimientos por su pecho y su cuello. Como aquella vez, me zafé de su agarre, aunque esta vez con la convicción de no flaquear ni ceder ante sus intentos de seducción. Pero no conté con que, sin mi reiatsu, yo era físicamente más débil que él. Y por ello, pudo jalarme hacia sí, dejándome recostado sobre él, con sus brazos alrededor de mi cintura y mi oreja a la altura de su esternón, de dónde seguían emanando esas deliciosas vibraciones.

-Yo no... yo no lo controlo, ¿vale? Sólo sucede. Cuando estoy relajado o contento o satisfecho. Si pudiera, no haría esos ruidos nunca. Pero cuando estoy contigo, es como si se activaran solos... eso, eso ya lo sabes, bastardo. Por eso... si sigo haciendo... el puto ruido... quédate.

No me miró mientras decía todo esto, pero paseaba sus manos por mi espalda distraídamente. Tampoco lo miré, algo adormecido por las vibraciones que nublaban mis sentidos, pero estaba seguro de que estaría sonrojado.

Me convencí a mi mismo de que lo complacía porque no tenía alternativa, porque físicamente podía dominarme si quería, mientras me quedaba dormido, por primera vez en mucho tiempo, arrullado por esos dulces ronroneos.

To be continued.

FLUFF!!! FLUFFY FLUFFY FLUFF!!

Les diré tres cosas

La primera, este capitulo es totalmente improvisado. Tenía el concepto general, pero terminó escribiéndose sólo

La segunda, este capítulo lo empecé hace tres días y seguía tan deprimida por el último cap del manga que no lograba escribir.

La tercera es que este capítulo lo terminé como pretexto para tener la PC prendida mientras esperaba a que saliera el nuevo cap del manga. Y estoy sin palabras. Tengo mucho, mucho miedo. No estoy segura de qué pasó.

El pilón es que la escena de Ulqui tocando a Grimmy y buscando sus puntos débiles la hice basada en mi gato, que estuvo echada en el suelo junto a mí mientras escribía. Sí, mi gato, tiene cinco años y se llama Pulga, y le enoja que le agarren sus patitas y su pancita y ronronea cuando le rasco detrás de la oreja, el cuello, o la cabeza. Así de simple soy. Grimmkitty is LOVE!!!

Reviews por favor! Se los pido de verdad, con los últimos capítulos del manga he estado totalmente deprimida.