Los nombres de los personajes que utilizo en esta historia; no son de mi pertenencia sino de RUMIKO TAKAHASHI. La historia si es mía y queda prohibida su copia total o parcial.
Que lo disfruten.
Espero sus hermosos comentarios mis queridísimas lectoras
Capítulo 12
(Punto de vista Rin y punto de vista Sesshomaru)
Lo que nos Separo
Me encontraba en mi habitación, recostada en mi cama, con la cabeza recargada en mi almohada violeta. A través de la ventana, se podía ver el hermoso crepúsculo quien en cada momento le daba lugar a la pronta noche. Me sentía realmente triste, en mi pecho, sentía una ligera punzada; desde que había llegado a casa, no sabía nada de Sesshomaru, ni una sola llamada, ni un mensaje, absolutamente nada y eso, comenzaba a preocuparme.
Entonces y de pronto, mi teléfono sonó, de inmediato mi corazón se acelero, rápido, lo tome en manos, vi la pantalla y era mi tía "volveré en la madrugada, no me esperes despierta hija, te veo para desayunar, te quiero" solté aire un poco decepcionada y respondí al mensaje. En seguida, volví a recostarme y con intenciones de quedarme dormida, cerré profundamente los ojos.
No sentí que hubiera pasado mucho tiempo, cuando escuche que llamaban a la puerta. Me levante un poco perezosa y fui atender, sin darme cuenta, mi teléfono se había quedado en la cama, el cual, comenzó a vibrar, era Sango quien llamaba pero claro que no lo supe hasta después.
Abrí la puerta y asombrada suspire.
- Kohaku – pronuncié casi en un susurro y al momento de verlo, un enorme terror recorrió mi cuerpo
- Rin… - dijo él, mientras me miraba penetrante
- No quiero parecer grosera pero…
- Rin escúchame… - interrumpió - Vengo a pedirte que me perdones
- Creo que este momento, no es el más apropiado – intervine
- Por favor, déjame explicarte – insistió
- ¿Explicarme qué? ¿Qué te portaste como psicópata en la mañana? – cuestioné incomoda - No me siento cómoda hablando contigo, así que será mejor que te vayas – concluí con intenciones de cerrar la puerta
- Sé que me porte agresivo pero, por favor entiéndeme – explicó impidiendo cerrara - Fue un duro golpe para mí y es que, no puedo entender ¿Porque nunca me dejaste mostrarte mi amor? y a él, que apenas lo conociste, en menos de dos meses te volviste su novia y poco después, te entregaste a él ¿Por qué Rin, porque con él y no conmigo? – exigió conmovido
- Kohaku, debes entender, que solo eres un amigo. Nunca te he visto como algo mas y nunca lo haré – aclaré firme
- ¿Pero porque no? – insistió
- Porque yo amo a Sesshomaru – solté casi gritando
- ¿Y estas, segura de eso? O ¿Él te lo hace creer? - cuestiono incrédulo
- ¿Qué? Pero ¿De qué hablas? Yo sé bien lo que siento y sé que lo amo – aseguré
- Demuéstralo – protestó - Déjame darte un beso, solo uno, con eso podre darme cuenta de lo que realmente sientes por mí. Si al besarme, te siento indiferente, sabré que es real lo que me dices pero, si te entregas a mis labios, será lo contrario y así, tu también te darás cuenta de la realidad – propuso y yo quede, boquiabierta
- No voy a besarte Kohaku – solté de inmediato - Creo que tuviste suficiente en la mañana, y ya no quiero seguir hablando contigo, así que te pido que te retires
- No Rin… - hablo sosteniendo la puerta - No me voy de aquí hasta que me beses. Solo te pido un beso, demuéstrame que no sientes nada por mi
- He dicho que no, Kohaku – grité enfurecida y al momento, intentando cerrar la puerta, tomo con fuerza uno de mis brazos
- Por favor Rin - persistió - Te prometo que te dejare de molestar, me resignaré, pero necesito saberlo – continuó mientras ejercía más fuerza en su agarre
- ¿No te basta con que te lo diga? Y suéltame… - exigí intentando soltarme
- Te dejare en paz ¿No es lo que quieres? Solo será un beso Rin…
Sentía miedo, su mano sostenía cada vez con más fuerza mi brazo así como, con la otra, sostenía la puerta para evitar que la cerrara; mi corazón latía rápido, era cierto, deseaba que dejara de molestarme, para que todo con Sesshomaru se arreglara – tal vez, si lo beso, por fin comprenda que no siento nada por él – pensé mientras lo miraba – con un beso se trasmiten miles de emociones y si me siente fría e indiferente… por fin se resigne – analicé
- Si te beso - hablé - Y te das cuenta, tú… prometes olvidar…
- No prometo olvidar lo que siento por ti – replicó - Pero si, el dejar de insistir, porque con eso, sabré que tu corazón realmente pertenece a Sesshomaru
Comencé a temblar, no quería hacerlo, pero conocía a Kohaku, tal vez era aferrado y muy testarudo, pero siempre cumplía su palabra. Sentí un terror inundar mi cuerpo, no podía pasar bien la saliva, estaba confundida ¿Era lo correcto hacerlo? – me decía - Entonces sin más, me arriesgue. Lo tome del rostro y apretando los ojos acerque mis labios a los suyos, podía sentir su aliento y sus labios casi rozar los míos.
Estaba a punto de hacerlo cuando por mi mente, paso la imagen de Sesshomaru ¿Qué estás haciendo? – Gritó mi corazón - Como pude, abrí los ojos y retrocedí al mismo tiempo de darle un empujón a Kohaku.
Lo observe asustada y con la respiración alterada, no podía hacerlo, no podía hacerle eso a Sesshomaru, si, deseaba que Kohaku dejara de hostigarme pero, debía existir una manera diferente. Segundos después, todo empeoro.
- "Rin" – escuché y esa voz, esa voz paralizo mi corazón, sin evitarlo mis ojos se cristalizaron, volteé y era Sesshomaru
Nunca olvidare su rostro, me miro tan dolido, tan decepcionado que sus ojos dorados, reflejaron una tristeza tan grande que al mirarme, se clavo profundamente en mi alma; no pude hablar, ni siquiera pronunciar sonido, solo lo miraba, completamente sorprendía, mientras mis ojos se llenaban de lagrimas.
Sin decir nada, desvió su ambarina a Kohaku y al instante, su mirada de dolor, cambio a una llena de coraje, rabia, odio; era tan fuerte que pude notar, como Kohaku retrocedió unos pasos.
- Te advertí no entrometerte en mi camino – mencionó Sesshomaru con voz potente
Kohaku sin responder a su comentario, lo observo completamente pasmado, entonces, Sesshomaru, comenzó acercarse y el muchacho a lado mío, se dispuso a recibirlo. Yo, sentía que el aire no entraba a mis pulmones, así como observaba, como mi novio, se acercaba lleno de odio, sabía bien lo que pasaría pero no podía moverme, no podía hablar.
Sin perder tiempo, Sesshomaru, al estar lo suficientemente cerca y sin dejar que Kohaku reaccionara, soltó un golpe directo a su rostro. Este, en seguida de recibir el golpe y salpicar un poco de sangre, cayó al piso. El momento paso como si el tiempo hubiera disminuido y regreso a la normalidad en cuando vi como Sesshomaru, tomándolo en el piso, comenzó a golpearlo repetidas veces pero, antes de dejarlo inconsciente, de la nada, llegaron Inuyasha y Miroku quienes de inmediato, lo quitaron de encima de Kohaku.
Escuchaba como Miroku e Inuyahsa le gritaba a Seshsomaru que se tranquilizara, pero parecía que todo su ser estaba bloqueado, mientras que Kohaku, aun en el piso, cubría su rostro lleno de sangre.
Cuando por fin lograron apartar a Sesshomaru del ensangrentado muchacho, note como Inuyasha alejo a su hermano del lugar, supongo que para tratar de calmarlo, Miroku por el contrario, se quedo ahí para asegurarse de que Kohaku se encontrara bien. Yo, quien aun permanecía tras el lumbral de la entrada y sin moverme, en cuanto note que Sesshomaru se iba, mi primer impulso fue ir tras él, así que di un paso el cual de inmediato fue interrumpido por Miroku.
- No creo que sea el momento apropiado Rin – menciono mi sabio amigo sosteniendo uno de mis hombros.
Lo mire angustiada y con los ojos rojos pero sin responder a su comentario, asenté quedándome ahí.
Voltee a ver a Kohaku que en el piso, seguía cubriéndose el rostro.
- Kohaku, déjame ver eso – habló Miroku – Rin… tienes que ayudarlo, creo que Sesshomaru le rompió la nariz, tu sabes de esto ¿Tendrás un botiquín de primeros auxilios? Atiéndelo en lo que llamo a urgencias – formuló preocupado
- Amm, si, si, iré por él – respondí un poco desubicada.
Gire para entrar a casa cuando note que Inuyasha regresaba a donde nosotros. Me sorprendí pues, se había ido con Sesshomaru y este, había regresado solo.
- Inuyasha y ¿Sesshomaru? – pregunté angustiada
- Sesshomaru, se fue Rin – respondió mi amigo casi en un suspiro
- ¿De qué hablas? – cuestioné dudosa
- Se marcho…
Sentí claramente como si me hubieran enterrado una espina en el pecho, Sesshomaru se había ido y me había dejado ahí. Con dificultad pase saliva y lágrimas comenzaron a caer por mis mejillas
- "Rin" – escuché – Rin, ve por tu botiquín, Kohaku necesita ser atendido, pronto… - exigió Miroku mientras se llevaba su teléfono al rostro.
Inuyasha me observo confundido y yo, como pude, me trague lo que sentía y me dispuse a ayudar.
Pov: Sesshomaru
- Sesshomaru tranquilízate – gritó Inuyasha tratando de controlar a su furioso hermano
- No te interpongas Inuyasha – amenazó el mencionado, lleno de furia
- Fue suficiente ¿No te bastaron los golpes que le diste mientras estaba en el piso?
- Yo decidiré hasta que sea suficiente – declaró
- Ya basta ¿A caso querías matarlo? – preguntó Inuyasha, recibiendo como respuesta; una mirada positiva – Sesshomaru, no seas imbécil – expresó asombrado
- Espero que mantengas la calma, el día que veas a tu noviecita con un bastardo como ese – objeto Sesshomaru lleno de rabia, a lo cual, Inuyasha no tuvo como responder
Era inevitable, Sesshomaru más que molesto, se sentía confundido, lastimado, decepcionado, lo que hacía unos cuantos minutos había contemplado, era razón suficiente para sentirse así, pues la imagen de Rin tomando del rostro a Kohaku mientras se acercaba a él para besarlo, era una escena que tenía clavada en la mente.
Por el momento, tenía inmensas ganas de regresar y golpear al imbécil de ese tipo, hasta que la rabia que sentía, desapareciera, pero al mismo tiempo, verla nuevamente ahí, parada sin decir, ni hacer nada. Lo llenaba de dolor, no podía hacer otra cosa más que irse, así que sin perder tiempo dio media vuelta y comenzó a caminar en dirección a su auto.
- Sesshomaru… ¿Qué haces? – cuestionó Inuyasha al verlo alejarse
- Saquen a ese imbécil de la casa de Rin, si es que no quieren que lo hago personalmente – amenazó sin dejar de caminar
- Pero tú ¿A dónde vas?
- Eso no te incumbe – respondió
- Sesshomaru…. – gritó Inuyasha al ver a su hermano marcharse
Sin prestar más atención a su molesto medio hermano, tomando su auto y arrancando bruscamente, se alejo de aquel lugar, era preferible; la rabia, el dolor, todo aquello era detestable y sin que lo admitiera eran emociones que prefería solucionar el mismo.
Mientras se alejaba, por su mente no paraban de reflejarse aquellas imágenes, y las preguntas que inundaban su mente y corazón no dejaban de sonar:
¿Por qué Rin? ¿A caso lo que había visto era real? Por más que quisiera, pensar en que no era así, no podía, ¿En qué momento sucedió? Conocía a Rin, sabía bien la clase de chica que era pero, ¿Por qué había pasado eso? ¿Si él no hubiera llegado, se hubieran besado? Miles de preguntas pasaban por su mente y lo peor, era que se respondían positivas. Era más que terrible. Sesshomaru, no podía sentirse más destrozado y con una tempestad dentro de él, continuó su camino.
Pov: Rin
No había dormido en toda la noche, no podía y mucho menos con el insistente dolor en mi pecho que, aumentaba cada vez que le marcaba a su celular y él, no contestaba, así mismo, cientos de mensajes le había enviado y durante toda la noche, ninguno me había respondido. Pero no solo eso había ocasionado mi insomnio sino también, los miles de pensamientos que se paseaban por mi mente a cada minuto.
Recuerdo
- No puedo ir… lo siento – mencione
- Pero…
- ¿Si sabes lo que acaba de pasar Inuyasha? Vino acosarme hasta mi casa y por su culpa no sé, lo que Sesshomaru esté pensando de mi, en este momento – expliqué
- Sesshomaru fue quien le rompió la nariz- objetó
- No lo justifico, pero Kohaku, no debió venir desde el principio, se que Sango me va a odiar más de lo que ya lo hace pero… lo lamento, no es muy grave, se recuperara pronto – agregué
- Rin…
- Debo entrar - finalice cerrando la puerta de mi casa
No sabía si la decisión que había tomado era la correcta. El quedarme en casa mientras alojaban al hospital a mi amigo Kohaku, quien por acosarme, se había ganado una golpiza por parte de mi novio. Nunca lo supe pero lo que sí, es que me sentía realmente preocupada, me angustiaba de sobre manera lo que Sesshomaru pensara de mi, pues al ver tal escena entre Kohaku y yo, no seria para menos que se imaginara lo peor.
Faltando poco para amanecer, escuche la puerta de mi habitación, sabía que era mi tía, quien ya había llegado así que rápidamente, cubriendo mi rostro entre las sabanas, intente engañarla de que estaba completamente dormida. Mi plan funciono bien, pues casi enseguida, salió de la habitación.
Dentro de las sabanas, acurrucada entre mis almohadas, de pronto, recibí un mensaje de Sesshomaru que de inmediato abrí - Te veo más tarde, necesitamos hablar – y como lo sospechaba, en efecto, él pensaba en lo peor de mi. Sentí ganas de llorar, era increíble lo que sucedía, pero, animándome y siendo positiva encontré una manera de arreglarlo todo.
Sesshomareu quería hablar conmigo, eso era una buena señal, por lo tanto, no la dejaría pasar. Hablaría con él y arreglaría todo el mal entendido.
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Había sido el peor desayuno de mi vida, con un esfuerzo sobre humano, intente persuadir a mi tía de lo que pasaba y con éxito, ella no lo noto; después de despedirme de Kaede me dirigí a la salida, pase saliva, respire profundo y salí. Valla sorpresa que me lleve, pues justo frente a mi casa, se encontraba ese lindo auto blanco, pero quien estaba no era Sesshomaru sino Jaken.
- Buenos días señorita Rin – saludo gustoso el bajito hombre
- Señor Jaken… - respondí después de sentir como mi estomago se revolvió
- Vamos, hoy yo, la llevare a la universidad – comentó
- ¿Y Sesshomaru? – pregunté con voz temblorosa
- El amo, me envió por usted para…
- Lo sé, pero ¿Porque él, no vino? – insistí
- El amo me comento que por hoy, llegara un poco más tarde a clases
En efecto, Sesshomaru ese día tenia clases más tarde, pero aun así, nunca había hecho eso, era claro no quería verme.
- También me comento decirle que la vera hoy, en el primer descanso, entre la facultad de medicina y…
- Psicología… - interrumpí - Si, está bien, pero no debió molestarse señor Jaken, puedo irme sola
- No, no, no, el amo me encomendó llevarla y si no es así, se molestara mucho conmigo – replicó
- Pero, no hace falta
- No lo diga, vamos, la llevare
La manera en la que había actuado Sesshomaru, me había hecho enfurecer, sí, sabía que estaba molesto conmigo pero aun así, no era su responsabilidad llevarme a la universidad. Además, enviar a Jaken, eso había sido lo peor, no porque no me agradara sino por esa manera tan sutil y grosera de hacerme ver que no quería ver.
No le replique mas al señor Jaken, el que no hacía falta que me escoltara al campus pues, por la manera en la que me insistía, se notaba claramente que le temía a Sesshomaru cuando este se molestaba. Así que casi obligada, subí al auto y me marche.
No sé, si me habré visto como una jovencita insolente y grosera pero no podía permanecer más tiempo, dentro del auto, así que en seguida de que llegamos, abrí la puerta y sin decir adiós o pronunciar cualquier sonido, me dirigí al edificio de medicina en busca de un consuelo.
- ¿Cómo? – preguntó exaltada
- Eso fue lo que paso… - afirmé
- Entonces… te dijo que hablarían pero, ¿Él, no paso por ti como siempre?
- No… mando al señor Jaken
- Rin… mira, debes entenderlo, ver esa escena fue duro para él – comentó
- Pero no fue real Kykio, sí, pensé en hacerlo, pero no pude, lo que siento por Sesshomaru fue mucho más fuerte por eso no lo hice – repliqué
- Lo sé, pero él no sabe lo que paso por tu mente, solo llego en el peor momento – objetó
- ¿Qué debo hacer? – cuestioné frustrada
- Habla con él, así como quedaron. En el primer descanso, aclárale lo que sucedió
- ¿Y si no me cree? – dudé - Cuando vi sus ojos note un dolor muy grande y también mucho coraje
- Te creerá, amiga, Sesshomaru te ama, estoy completamente segura de eso – afirmó
Durante todas clases, no había estado tranquila, me sentía ansiosa, preocupada, por más que suspiraba, lo que sentía dentro no se iba, sabía que no había hecho nada malo, pero el hecho de que Sesshomaru pensara lo peor, me atormentaba. Las sabias palabras de Kykio aunque fuera en poco, me reconfortaban, pues era verdad, Sesshomaru me amaba y me creería, confiaría en mí, eso me tranquilizaba pero lo único que quería, era ya verlo para aclarar todo.
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Me encontraba justamente a lado del gran cerezo, aquel hermoso lugar en donde siempre pasábamos el primer descanso; Sesshomaru no llegaba y eso, comenzaba a preocuparme - ¿Se arrepentiría? ¿Su molestia es tanta que no quiere verme? – pensaba, mientras la vista se me hacia larga por no verlo. Desanimada baje la vista, solté un profundo suspiro y comencé a convencerme, además, estaba segura de que Sesshomaru, nunca me dejaría plantada.
Decidí no dejar que mi angustia me ocasionada pensar cosas malas y alce la cabeza para volver a verificar que Sesshomaru estuviera a punto de acercarse. Me lleve una buena sorpresa, cuando vi a tal presencia frente a mí, no por mi novio sino por Sango, quien a un par de pasos de mí, en cuando llego, se paro justo frente a mí y me saludó tan normal que la impresión me dejo sin habla por un par de segundos. Cuando reaccione, un poco incomoda, devolví el saludó.
- ¡Hola Sango!
- ¿Puedo hablar contigo? – preguntó firme
- Si, dime… - mencioné curiosa aunque sospechaba de que se trataba
- Es sobre… Kohaku – y al momento en que lo dijo, sentí sudar, lo sabía, estaba segura de que me reclamaría por lo sucedido – Mira Rin yo, lo siento
- ¿Qué? – exclamé asombrada
- ¿Sabes? No justifico que tu novio halla golpeado de esa forma a mi hermano pero, supongo que no habría pasado si Kohaku, no te hubiera ido a buscar – explicó - Con intensiones de que olvidara su obsesión contigo le conté sobre, la otra noche en casa de Inuyasha y pues, lo tomo de una forma que no me imagine. Creo que por eso, fue que resulto todo lo sucedido.
No podía creer lo que me decía Sango, más que nada por su actitud pues, en cada palabra, sentía sinceridad, vergüenza y un poco de culpa.
- En fin – concluyó - Lamento las incomodidades que te haya causado Kohaku
- No te preocupes Sango – mencioné sin pensarlo
- Amm, por cierto, Kohaku, tiene intensiones de hablar contigo – agregó
- Mira, amm, por el momento no me siento capaz de hablar con él – declaré
- Supongo que lo menos que puedes hacer después de que Sesshomaru lo golpeo, es permitir que hable contigo
- No me siento cómoda Sango – confirme y es que en realidad no quería, Kohaku era el causante de lo sucedido con Sesshomaru, por eso, realmente no quería verlo, mucho menos, hablar con él – Será en otro momento, solo dime ¿Cómo se encuentra?
- Bien, no fue muy grave, gracias pero, ¿Sabes? te pensé más sensible – objetó
- ¿De qué hablas? – cuestioné
- Sesshomaru golpeo de esa forma a Kohaku por ti y ¿Dices que no te sientes cómoda en hablar con él?
Sango no sabía lo que me pasaba y realmente no tenía que saberlo así que simplemente no dije nada.
- Bueno – suspiró - Nuevamente, siento el comportamiento de mi hermano. Debo irme – y con eso, finalizo marchándose
Me entristecía mucho el ver a una de mis mejores amigas portarse así conmigo, pero por más que me hiciera preguntas, no encontraba respuestas. Ya no le respondí nada, estaba claro que su orgullo esta sobre todo, aunque supiera que era un error lo que me pedía, no lo admitía y eso, me alejaba aun mas de ella.
Pov: Sesshomaru
Durante las clases, Sesshomaru no había prestado atención alguna, las imágenes de Rin junto con Kohaku no paraban de pasearse por su mente, sin poderlo evitar, su dolor y rabia aumentaban cada vez que lo recordaba. Sabía bien la clase de chica que era Rin pero aun así, las dudas en su mente, no lo dejaban tranquilo, debía resolverlo de una buena vez, por eso, durante el primer descanso hablaría con ella, pero no estaba seguro si creería lo que la chica le diría.
Las clases terminaron y el peli plateado se levanto de su asiento, sentía ansiedad, no podía esperar el ir con Rin para poder hablar de una buena vez. Se encamino a la salida, de hecho, mucho antes que el profesor saliera del salón pero estando a punto de salir, alcanzo a escuchar una conversación que más que extraña, llamo su atención.
- Siempre fuiste una excelente alumna Kagura, llegue a estimarte mucho
- Muchas gracias profesor
- Pero… ¿Porque Kagura?
Al escuchar de quien se trataba, prefirió no tomar importancia y continuo su camino.
Salió del edificio en dirección a donde se encontraría con Rin pero, una conocida e irritante voz de siempre, interrumpió sus pensamientos. Ese día, era el peor que había elegido Kagura, para molestarlo. Volvió a escuchar el llamado de aquella mujer, pero de inmediato se percato de algo extraño, no sonaba como antes, aquella voz fastidiosa, como si se tratara del fuego, había sido apagada.
- Sesshomaru, por favor ¿Puedo hablar contigo? ¡Espera! – gritaba la mujer ocasionando que Sesshomaru se detuviera
- ¿Qué? – preguntó él sin dirigirle mirada
- ¿Tienes mucha prisa? – cuestionó
- Así es
- Ya veo, ella te espera ¿Cierto? – soltó la chica en un suspiró agónico. Sesshomaru, frunció el seño – bueno es que, quería hablar contigo de algo… importante
- No tengo tiempo para…
- En esta ocasión es diferente – aclaró – En esta ocasión, más que rectificar mis sentimientos por ti, es una confesión
Sesshomaru la observo incrédulo, no estaba seguro si lo que Kagura le decía era real pero por alguna razón, la forma tan sensible en la que su voz sonaba, le hizo pensar lo contrario. No le respondió nada, simplemente con una mirada, la chica se armo de valor para continuar.
- ¿Sabes? – suspiró - Siempre creí que, si seguía insistiendo tú, algún día me verías como yo quería, pero por más que intente, eso nunca resulto. Nunca creí darme cuenta de esta manera, pero, creo que realmente no eres para mí. No te niego que detesto a Rin, pero más que eso, la envidio porque te tiene
Aquellas palabras eran extrañas, Sesshomaru no entendía a que se refería y mucho menos, porque su voz se quebraba cada que pronunciaba palabra.
- ¿A qué quieres llegar? – preguntó curioso
- Sesshomaru, me iré del país y realmente, no sé si regrese púes, al lugar a donde voy es para la realización, de una operación
- ¿Operación?
- Así es, será una cirugía de corazón abierto, en parís – aquellas palabras realmente lo había sorprendido – Todos saben que me iré a parís y no dejan de expresar su asombro y buenos deseos para lo que piensan que serán unas vacaciones pero, no saben la verdadera razón, solo tú
- Kagura – soltó Sesshomaru, casi en un suspiro
- No te mentiré – continuó- He padecido con esto, desde que era niña y durante años asistí con los mejores cardiólogos, y hasta hace poco, no creí que fuera tan necesaria la operación. Sabía que debía pasar por ella pero, nunca imagine que tan pronto. Pues creo que lo que tengo, es mucho peor de lo que imagine.
- ¿Cuándo te…?
- El día de ayer, en la tarde, después de clases, asistí como cada mes a mi cita médica y por lo visto al pasar de los años no mejoro mi caso, sino que empeoro, más que nada en estos últimos meses. Por esa razón, voy de urgencia a una clínica especial en parís - Sesshomaru no sabía que decir
- Esto, es…
- No digas nada – interrumpió la chica – Es tarde y sé que vas con ella, ya te entretuve lo suficiente, pero aun así, solo quisiera que me dieras la oportunidad de terminar esta conversación. Al término de clases ¿Qué dices? Aun tengo mucho que decirte
- Si – respondió él, si siquiera pensarlo
- Muchas gracias – sonrió la chica tal y como si le hubieran dado el mejor regalo – Entonces, te veo más tarde
Sin responder, Sesshomaru solo asintió, Kagura se retiro con una sonrisa en el rostro y el joven albino, continuó su camino. Mientras se dirigía a su destino, no entendía el impacto de la noticia que había recibido, la chica de ojos escarlata, no era la persona que más le agradaba pero aun así, consideraba injusta la situación en que ella se encontraba.
Pov: Rin
Después de aquella conversación, por fin vi a Sesshomaru que se acercaba a mí.
Sentí alivio, sabía que nunca me dejaría plantada así que levemente sonreí, entonces pude notar en su rostro dolor y al mismo tiempo molestia. Ya se había percatado de mi presencia pero aun así, su mirada permanecía baja, parecía pensativo, no estaba segura de si me creería, pero confiaba en que sus sentimientos por mí, lo ayudarían a comprender.
En cuanto llego, lo salude sonriente aunque un poco nerviosa, él, simplemente dijo "Hola" cosa que me sorprendió. Nos acercamos al gran cerezo y antes de cualquier cosa, comencé hablar.
Como pude, expliqué lo mas explicita que pude, quería dejarle claro lo que había sentido, lo que había pensado, absolutamente todo. Mientras hablaba, notaba su semblante de la misma manera, en ningún momento gesticulo emoción y eso, me preocupaba ¿A caso no me creía?
Continúe hablando, hasta el momento en que me interrumpió y por lo visto, mis dudas eran ciertas.
- ¿Pensabas besarlo? – preguntó y en ese momento sonaron las campanas para regreso a clases
- Me sentí presionada, lo único que quería era…
- Eso es un sí – confirmó sin dejarme terminar
- Sesshomaru… lo que menos quiero es que piense mal
- ¿Ah sí? ¿Entonces como debo pensar? – cuestionó sarcástico - Primero me ocultaste lo de sus estúpidos regalos y después, en tu casa, te encontré tomándolo del rostro a punto de besarlo ¿Cómo demonios quieres que piense Rin?
- Debes entender – persistí - No lo quise hacer y no lo hice, simplemente me sentí presionada. No supe nada de ti durante todo el día, me sentía triste y Kohaku prometió desertar de su obsesión, yo, lo vi como una solución, pero aun así, no pude, no lo hice – Sesshomaru clavo su mirada en mi y algo dentro me dijo que no creía en mis palabras
- Ya es tarde, debes regresar a clases… - mencionó desviando la mirada
- ¿Significa que no crees lo que te digo?– pregunté casi en un hilo de voz - No llegamos a nada
- Hablaremos más tarde Rin, cuando terminen las clases, tendremos más tiempo
- Está bien – respondí con un dolor e impotencia en mi pecho, resignada lo mire triste y sin pronunciarle nada más, me encamine a clases
Justo cuando me dirigía al edificio, di media vuelta y lo vi alejarse, no podía creerlo, Sesshomaru no me creía.
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Por suerte las clases terminaron, ese, había sido el peor día que había tenido; primero, Sesshomaru portándose extraño, había mandado a Jaken por mi y en el descanso, después de tardar lo suficiente, llego a conversar conmigo sin siquiera llegar a una solución pero lo peor, era que no creyera en mi palabra y ese comportamiento, me dolía profundamente.
Saliendo del edificio, como de costumbre, me encontré con Kykio y en forma resumida le comento lo sucedido; ella, siendo tan buena amiga como siempre, me deseo suerte e intento transmitirme un poco de seguridad, cosa que no funciono mucho. Después de comentarme que debía llegar temprano a casa, nos despedimos, ella se fue y yo, me quede esperando a mi novio.
Me parecía extraño que nuevamente Sesshomaru tardara en llegar pues, ese día, salía a la misma hora que yo, nunca había demorado tanto, así que ansiosa, comencé a caminar en dirección a la facultad, pensando en que tal vez lo encontraría en el camino.
Iba completamente dispuesta a arreglar de una buena vez lo que sucedía, amaba a Sesshomaru, con todo mi corazón, no permitiría que nada nos separara o eso pensé hasta que al momento en que llegue, porque, justamente, frente al edificio de arquitectura, todo mi mundo termino.
Mi corazón se detuvo, sentí como si un puñal se hubiese enterrado en él, tal escena frente a mí, era lo que nunca me imagine, quede de pie, solo contemplando, lo que frente a mí se encontraba, de mis ojos comenzaron a brotar lagrimas con tal fuerza y constancia como si fueran cascadas, sentía que el aire no llegaba a mis pulmones, quería correr, irme de ahí pero no podía moverme, mis piernas no tenían fuerza.
Pov: Sesshomaru
El viento comenzó a soplar, el edificio tenía poco tiempo de haberse vaciado, Kagura se encontraba frente a él, le parecía increíble que Sesshomaru hubiese aceptado terminar la conversación de la mañana. Sentía algo extraño, estar a solas con la persona a quien más amaba le llenaba de felicidad, pero al mismo tiempo, de una profunda tristeza.
Sesshomaru la observó incomodo, ya habían pasado minutos y la chica, no pronunciaba palabra, debía admitir que estar a solas con ella, no era muy agradable, pero también, le causaba compasión, pues nunca la había visto tan vulnerable. La mujer de ojos escarlata, parecía clavarle una mirada implorante, una mirada que reflejaba un profundo dolor.
Entonces, Kagura, tomando valor, comenzó hablar.
- Esta será la última vez que nos veamos – suspiró - Así que, seré franca contigo. Quiero que sepas que, no hay nada que me duela mas, el saber que no pude conseguir que me sintieras un poco de afecto, sino por lo contrario, creo que solo conseguí tu odio – confesó melancólica
- No te odio – respondió él sin miramientos
- ¿Ni siquiera por lo que te comente de Rin y Kohaku? O ¿Porque todo el tiempo te molestaba? – cuestionó incrédula
- No – aseguró, frunciendo el seño
- ¿De verdad Sesshomaru? – insistió la mujer comenzando a sentir que su corazón se alteraba. Realmente no esperaba tales respuestas.
- Si, Kagura – confirmo mirándola penetrante
- ¡Vaya! – suspiró la chica - Me alegra mucho escuchar eso… – pronunció casi sin aliento y sintiendo monumentales deseos de llorar. Más que recibir una buena noticia, la mirada ambarina del hombre frente a ella, le llenaba el alma de un radiante calor.
Sesshomaru analizó por un instante; tal vez a Kagura le preocupaba saberse odiada por él y aunque admitía que ella, nunca fue de su agrado, realmente lamentaba su situación, pero, si responder a sus dudas de una forma positiva, le ayudaba a relajarse, le agradaba, pues no tenía otra manera de ayudarla.
Kagura por su parte, permaneció con la mirada baja, era una situación difícil, él lo sabía pero, como anteriormente, ya no podía hacer nada más, si esas eran las únicas dudas de la chica, resuelto el dilema, ya no tenía nada más porque seguir ahí.
Entonces, ahora fue él, quien tomo la palabra.
- Bien, Kagura, debo irme…
- ¡Espera! – interrumpió sobresaltada – Aun no te vayas, yo…. Yo, necesito pedirte algo… pero no sé si…
- ¿Qué? – preguntó
Estaba sorprendida, nunca había visto a Sesshomaru tan accesible o tan compasivo. Poso una de sus manos en su pecho, lo que estaba a punto de pedirle, era mucho más que una simple respuesta, no sabía si él, aceptaría pero lo que sí, es que lo deseaba con toda el alma
- Yo… no es secreto que estoy enamora de ti y que siempre lo estaré – explicó - Por eso mismo quería, quería pedirte… pedirte… - tartamudeaba, a pesar de todo; lo que le pediría era difícil de pronunciar, y más en esas circunstancias - Un recuerdo, solo un recuerdo tuyo… - y después de una leve pausa, por fin soltó su deseo – Un, un beso…
Sesshomaru no puedo evitar sorprenderse ante tal petición, pues más que eso, la mujer parecía implorar un imposible.
- Por favor… - suplicó, la mirada del peli plateado le había dicho más que mil palabras y entre ellas, pronunciaban un rotundo No - ¿Podrías hacer eso por mí? No pido otra cosa, solo un beso tuyo - añadió en un hilo de voz
- Kagura, no puedo complacer lo que me pides… - objeto él
- Por favor – insistió – Sé que lo que te pido es imposible, pues no soy de tu agrado y no, no hace falta que lo menciones, me dijiste que no me odiabas, mas nunca pronunciaste que durante este tiempo, te llegue agradar – era verdad, por eso, Sesshomaru, no pudo pronunciar palabra, entonces cual cascada, de los bellos ojos escarlatas, comenzaron a brotar sientas de lágrimas - Pero no solo es eso, sino que también porque, tu corazón le pertenece a Rin, eso, lo sé bien,. Es solo que, quisiera, un recuerdo, sino es de amor, al menos de compasión, pero que sea uno, en donde solo estés tú
- Kagura…
- Estoy más que segura que nuca corresponderás a mis sentimientos, por eso, solo te pido me concedas un solo recuerdo tuyo, para no irme vacía, para que sea soportable mi resignación de que tú, nunca estarás conmigo, para que mi último recuerdo, seas tú – concluyó, y al instante, sin resistir mas, cayendo al piso, permaneció arrodillada frente a él, derramando dolorosos sollozos.
Era una escena terrible, eso era claro, así que sin gesticular emoción, simplemente tomándola por los hombros, la levanto del piso y después de pronunciarle un "levántate" limpio sus lagrimas y de un momento a otro, Sesshomaru, roso sus labios con los de ella. Para él, parecía más que un esfuerzo, mientras que para la mujer, era el mejor momento de su vida. Probar un beso, del ser a quien más amaba.
Comentarios de la autora:
Hola a todas mis hermosas (y guapos) lectoras, espero que se encuentren muy bien y pues…. Solo quiero decirles que: Realmente espero que no me odien por este capítulo, se bien lo mucho que aman esta pareja al igual que yo y que, pasara esto, pues es un golpe duro hasta para mí, porque debo confesar que cuando lo estaba escribiendo me pareció, triste y hasta cierto punto feo lo que sucedía, pero no bueno, así tiene que ir la historia.
Solo me queda desear que la disfruten y me dejen sus hermosos comentarios que llenan de muchísima felicidad a mi corazón. Les mando un, súper mega abrazo y muchos besos.
Hasta el siguiente capítulo.
Agradecimientos y Respuesta a comentarios:
No creo que Rin dependa de Sesshomaru, se entristece porque no le agrada la idea de que ambos estén mal, realmente no sé porque se vio de esa manera, o síganme se ve dependiente de él.
Lili: lo sé nena, Kohaku da miedo. Gracias por tu comentarios, besos.
LizMoonLigth: hola hermosa, muchas gracias por tu apoyo, me alegra mucho que te gustara el capitulo, creo que ya era justo y necesario poner un poco de lemon aunque sea ligerito jejeje. Y pues… lo siento, realmente espero no me odies pero… lo que paso, paso, ya que la historia va así, pero créeme que hasta a mi me duele lo que les pasa ya que amo a esta pareja, pero bueno. Espero tus comentarios nena, te mando un súper abrazo y besos.
quimicanina: hola nena, gracias por tu comentario. Con respecto a Sesshomaru, si, si es egoísta pero no fue con intenciones de violencia psicológica y claro, eso de no mostrar su rabia es buen consejo pero así reacciono el hombre, se dejo llevar por sus emociones jejeje. Bueno te ando un abrazo.
