Holas de nuevo...ha pasado poco tiempo..jeje lo prometido es deuda así que aquí esta el cap 14... espero que les guste y muchas, muchas gracias por su reviews de verdad me animan bastante, no les quito mas tiempo....

El moreno caminaba por el pasillo del apartamento con unas bolsas en su mano repleta de juguetes.

Sacó las llaves de su bolsillo, abrió la puerta...entró y se encontró con algo que lo dejo impactado, trago saliva con fuerza, y sus mano temblaron y la bolsa cayo al suelo.

La escena que estaba viendo ante sus ojos , se salia de control mental...lo que veía ...ropa regada en el suelo.

¡Sora!—grito el castaño.

La pelirroja voltea asustada viendo a su esposo en la puerta..mirar con espanto.

¡Tai!.. pensé que llegarías tarde hoy.

¡Mira!-señala hacia el baño.

¿ que pasa?—voltea la pelirroja quien se encontraba en la cocina y ve el lugar señalado por su esposo.

Y los dos ponen ojos como platos al ver a su hijo desnudo con la ropa esparcida por la sala. Sentado sobre excusado con la puerta abierta. Estaba jugando son sus dedos sin percatarse de la presencia de sus padres.

Los padres se acercan su hijo y lo abrazan y le dedican besos.

¡Por fin había echo pis el solo! Después de enseñarle infinidad de veces lo había logrado sin que nadie le mandara.

Tai lo toma en brazos mientras lo viste.

Tetes...—señala Takeshi hacia la los juguetes en las bolsas que esta en el suelo.

oh si aquí te traje algunos juguetes, espero que no los dañes tan pronto.—comenta el castaño dejando ir a su hijo hacia los juegos.

Creo que es demasiado tarde para tu advertencia—replico la pelirroja viendo como su hijo tiraba con fuerza muñecos. Y se metía algunos cubos a la boca.

Ni modo..

Tai pensé llegarías tarde hoy.—le abrazo.

Saque un tiempo para venir a casa..hoy los he extrañado mucho.—le propino un beso en el cuello a su esposa que la hizo reír

¿así?.. no puedo negar que me encanta ese tiempo—dijo la pelirroja con picardia acariciando el pecho del moreno.

Puedo adivinar que pasa por tu mente ...así que.. cuidado con lo que piensas—comento entre besos.

Es fácil de deducir...por que se que también lo piensas.

¿Sabes?...tienes razón.— terminada la frase el castaño ahogo un profundo beso a su esposa, y bajando sus inquietas manos hasta su retaguardia, presionándola a su cuerpo.

El beso iba yendo mas allá...pero la mano inquieta de su hijo Takeshi halando el vestido de su mamá..les hizo postergar las candentes caricias..

Esta bien, esta bien..—le dijo la pelirroja a su hijo cargándolo en brazos, y calmando el calor que estaba sintiendo.

El moreno resignado, se sentó sobre el sillón, extendió los brazos.

Esta noche no te escapas—le afirma con los ojos entrecerrados a la pelirroja que lo mira picando un ojo. Y yendo hacia la cocina. Con el niño en brazos.

No tendré mas remedio que dejarme secuestrar.

El moreno pasó de esos pensamientos y deseos carnales, a lo que se había enterado hoy o mas bien lo que Yamato le había dicho...¿hijo de Mimi y él?, eso no se lo creería nadie, eso seria un gran vinculo entre ellos dos..Un hijo cambiaría muchas cosas...al parecer el destino se esta encargando de que estén juntos de nuevo.

En que piensas

El castaño alzo la cabeza y miro a su esposa...No seria conveniente decirle, ¿que caso tiene recordarle lo que paso hace 8 años?, No quería poner al ambiente pesado.. eso traería muchos recuerdos..que para ninguno de los dos seria agradable comenzar a recapitular.

Hoy tuve bastante trabajo...

ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

En la sala reposaba un ambiente abrumador...Yolei quien ya se había despedido, y escuchado todo , una rabia le embargaba, definitivamente no había lógica en este asunto.

Por otra parte la castaña y el rubio se encontraban sentados en la sala en absoluto silencio.

La mujer miro de reojo a Michael que se encontraba con el puño en la boca y en su mirada se reflejaba el mar de dudas, y pensamientos los cuales ella no podía tener acceso.

No creí encontrarme con esto, a pesar de todo lo que haya pasado entre tu y yo, el había sido mi hijo y no puedo creer que los años que pase con él....hayan sido en vano.

No fueron en vano..—No quería aceptarlo, pero Michael siempre fue un buen padre,le enseño muchas cosas, y su ayuda fue primordial—Me apoyaste con su crianza, y eso te lo agradeceré.

Pero no es mi hijo....

La castaña se mordió el labio ¿ que mas le podía decir? Realmente estaba mal.

—Yo, lo siento..no quería que pasara esto; no lo sabia.

No tiene caso retroceder en el tiempo y mirar de quien fue la culpa...Ni tu ni yo, ni tampoco el idiota de Yamato tiene culpa en este asunto, solo paso...solo que causa frustración el saber que quise formar un hogar..y ahora todo se desmoronó.

Yo también pensé eso, en un principio de nuestra relación, supongo que tu también.

El rubio la miro con incertidumbre.

Piensa, mucho antes de darme cuenta de que me engañabas....

No quiero tocar el tema, ya te explique...

Dejame hablar...mucho antes de que me engañaras nuestra relación se estaba tornando fría y monótona, la única razón por la que llegabas a la casa feliz, era por ver a Adam...¿ crees que no lo notaba?

El hombre calló, dando la razón a la castaña con su silencio.

Si lo notabas..¿ por que no hiciste nada?.

La castaña levanto la vista y observo unas fotografiás de su familia colgadas en la pared.. y pensó en su respuesta...esa pregunta era muy fácil de solucionar.

Por que no me importo...

El rubio apretó los dientes y cerró los ojos, no dijo nada y pensó en aquello...en una relación en la que no se comuniquen sus problemas...todo termina y más si el amor se estaba desvaneciendo, si es que lo hubo... y no la condenaba por eso... a lo mejor confundieron el hogar para un niño, con "amor obligatorio" , en el matrimonio tiene que haber amor, y ese cariño tiene que manifestarse mucho antes de formar un hogar....... en eso nos equivocamos; pensar que el amor nacía durante el matrimonio y algún día nos llegáramos a querer

Y lo peor de todo es que ¡si la quiso! Y mucho...ella tal vez; pero no lo suficiente. ni lo suficiente para que se casasen por la iglesia....solo por lo civil.

Yo se que Amas a Yamato..

La castaña volteo a verlo con rapidez.

Siempre lo has hecho...y ahora tienes un hijo suyo.

—Michael yo...

El rubio la interrumpió

No necesitas explicarme nada, lo entiendo...por ahora es mejor que me vaya; quiero pensar.; nos veremos pronto....arreglare con mis abogados para agilizar el divorcio..

La castaña asintió , viendo como su actual esposo se levantaba del sillón y abría la puerta. Para luego salir.

Un enorme suspiro emergió de la castaña desplomándose en el sillón. Se tapó la cara con sus manos intentando descansar de toda esa situación, pensaba en su hijo, que diría él de todo eso...¿ como reaccionaria?, tal vez mañana se lo diga, mañana saldría del hospital.

Ooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Al entrar a la habitación 302 se percato del ese olor tan característico de un hospital, lo detestaba.

Se acercó a la cama y diviso al pequeño dormir profundamente. Sus manos temblaron queriendo acariciar su rostro, pero se detenía un momento mas para observarlo disfrutar el sabor de los sueños.

Acercó una silla y se sentó junto a su cama sin dejar de mirarlo, con cautela posó su mano en su cabeza revolcando su cabello rubio con suavidad.. sus ojos se volvieron cristalinos, y sin querer una lagrima resbalo por su rostro, inmediatamente se limpio, rogaba a Dios que nadie entrara y lo viera tan sentimental. Pues ese no era su carácter.

El niño arrugo los ojos sintiendo las caricias de su verdadero padre. Pues él no lo sabia y sin querer comenzó a llamarlos dormido.

Papá, Mamá..

Susurro el pequeño aun dormido...y solo paso unos segundos para que sus ojos comenzaran a abrirse y percatarse de la presencia que para él era extraño.

Sus ojos se abrieron aun mas como platos al ver que otro rubio estaba frente a él. Y su miedo fue enorme.

No te asustes, no te haré nada malo.

Yamato trato de tranquilizarlo observando como el niño lo veía impaciente.

¿Eres el doctor?

Me temo que no—sonrió el rubio mayor.—soy un amigo de tu mamá.

—¿Así? Umm no te conozco.

En ese caso me presento...mi nombre es Yamato ishida.

El niño puso su dedo en los labios recordando.

Oh si...he oído a mamá mencionar tu nombre muchas veces.

Yamato alzó sus cejas en señal de sorpresa...pero no presto mucha atención a ello, a lo mejor habló mucho de él , pero pestes.

Ya veo..—No podía negarlo, era hijo suyo, sus facciones, su mirada felina y agresiva, y su toque de arrogancia.

¿Y por que estas aquí?

En ese momento el rubio calló, pues no sabia si decirle la verdad...o primero ganar su cariño para que no le dieran tan duro la noticia de " un cambio de papá".

Bueno, soy un buen amigo de tu mamá y quería conocerte.—mintió.

El pequeño detecto un ruido proveniente de la bolsa la cual Yamato no hacia mas que jugar con ella de los nervios.

El hombre se dio cuenta de ello.

Oh, si mira... te traje algunos juguetes.—pensó que ellos iba a rechazar ..pero fue todo lo contrario.

¿Algunos? ¡bromeas son muchísimos!—y comenzó a destaparlos y admirarlos, aunque siempre había tenido todo lo que él quería, era un niño, todo lo nuevo le fascinaba.

La sonrisa de Yamato fue evidente , al ver como jugaba con ellos en sus cama y destapaba otros sin control , a lo mejor si fueron muchos juguetes; solo tres bolsas grandes llenas de juegos., ya veía que comenzaba a hacer basura con las envolturas tiradas en el piso...pero no le importo con tal de verlo feliz con sus regalos ….eso no importaba.

Sus alarmas despertaron al oir la puerta abrirse.

Volteo a ver quien era y se alivió por ver quien era.

Joe..

El médico le miro asustado.

Yamato... ¿ que haces aquí?

El hombre alzo una ceja y el peliazul comprendió.

Ya veo... Mimi ya te lo dijo.

Si...y quisiera saber, por que...

Ya lo sé.. quieres saber por que lo hice, por que tomé las pruebas de ADN.—explicó Joe.

El rubio asintió.

Bueno, ahora que lo sabes, voy a contarte.. no he dicho nada por no pasar como entrometido..pero ahora que es verdad.... verás hace ocho años salia de la universidad, pasé por el parque central y observe a Mimi y a Sora conversar en una banca...al acercarme me detuve al escuchar que Sora le preguntaba a Mimi si no estaría embarazada, ella le comento que no, como podría pensar en ello; el hecho de que no tuviera ganas de comer y mareos no significaba tal cosa.

En ese momento desvié mi camino, no preste mucha importancia, solo eran conversaciones de mujeres y no me metería en eso. Ahora que la vi con un hijo de siete años, era algo evidente...solo quería salirme de dudas no pensé que fuera cierto, pero mira—al acabar su relato subio sus lentes y observo a Yamato sorprendido.

Mimi no me había dicho nada al respecto.—explico el rubio mirando a su hijo jugar sin parar en la cama con sus juegos.

Ahora que todo esta claro... ¿vas a hacer algo?

El rubio le miró con duda.

pues si, ¿no piensas volver con Mimi? Ella ya me comentó sus problemas con Michael

No Joe, no me quiero aprovechar de la situación.

No es aprovechar, sé que tu la amas aun, se te nota, y bueno ella....tendrás que descubrirlo. al menos piénsalo por tu hijo...un hogar y no pasar solo un fin de semana con él y luego llevarlo a su casa con su mamá que es lo que hacen los padres separados.

¡Rayos! ¡Si la amaba!, y mas aun sabiendo que tiene un hijo con ella, solo quería correr darle un millón de besos y decirle que quería formar un hogar con ella....que quería empezar de nuevo. Joe tenia razón, nada perdía con intentarlo....a lo mejor podría ser una buena oportunidad....para conquistarla y de hacerle ver que aun estábamos a tiempo.

FIN.... del cap... no del historia jeje... bueno como se los prometí actualicé rápido...¿verdad? XD

bueno espero que les haya gustado y ya nos veremos en le siguiente ¡empieza la conquista!

I love mimato....

besos

bye