Capitulo 13- Keep On Breathing

18 de Febrero (atardecer)

Los ninjas siguieron avanzando con rapidez, pero asegurándose de borrar sus propias huellas lo mejor que era posible; desconocían si el enemigo los seguiría, o si de hecho los esperaba al frente, pero lo mejor era tratar de cubrir uno de los francos. Por su parte el byakugan de Hinata alcanzaba a ver al frente con suficiente tiempo para no caer en una emboscada, así que estaban relativamente seguros. Eso no significaba, sin embargo, que fuera un trayecto sencillo; aun faltaba mucho para llegar a Takigakure, así que lo mejor era tomárselo con calma, según Kakashi.

-Podríamos fácilmente aumentar la velocidad de viaje- replicó Fû con tono enojado al lado de Kakashi-. También descansar menos horas; no es necesario tantas horas de sueño.

-Fû, entiendo perfectamente que quieras terminar lo más rápido posible esta misión que parece tan importante para…- Kakashi reflexiono sobre si decir clan o aldea, pero en realidad no estaba seguro de que fuera importante para alguno de ellos; algo era cierto, la aldea no era una opción viable-. Tan importante para tus camaradas, pero es mejor terminarla seguros.

-Les pagaron por esta misión a sabiendas de que podrían perder la vida en ella- dijo la chica indignada- ¿Es que los ninjas de Konoha son cobardes?

-No, somos prudentes- aclaró Kakashi suspirando-. Si viajamos al ritmo que nos pides, es posible que solamente ahorremos un día de viaje, lo cual no es mucho; en su lugar, por otro lado, nos arriesgamos a toparnos con un enemigo exhaustos y desprevenidos. Es mucho mejor hacer las cosas con calma…

-No los necesito- exclamó desesperada-. Vamos, que el chico Kyubi y yo tenemos suficiente energía aunque ustedes se cansen!

-¿Crees tener el mismo nivel de energía que Naruto?- inquirió Kakashi alzando una ceja- ¿Por qué aseguras eso?

-…

Fû guardo silencio y se adelanto a Kakashi sin volver a decir nada más; eso le parecía muy extraño a Kakashi. Demasiado extraño.

-Maestro Kakashi- llamó Hinata deteniéndose en medio del camino-. Un grupo de cuatro ninjas se acerca…

-¿De qué aldea son?- preguntó Kakashi mirando a la chica- ¿Los ves como una amenaza?

-Todos ellos son de la misma aldea, la de la arena- explicó Hinata-. Y el líder de ellos es el hermano de Gaara…

-Kankuro- dijo sonriendo Naruto.


Kankuro avanzaba tranquilamente por el camino cargando sus dos marionetas, en su primera misión de rango B con su nuevo equipo. Esperaba que esta no fuera demasiado intensa para los chicos; eran ninjas muy buenos, con excelentes aptitudes, pero carecían de la experiencia en situaciones peligrosas. Esta era la primera vez que se enfrentarían a otros ninjas de aldeas de afuera; hasta ahora los enfrentamientos habían sido solamente contra bandidos comunes.

Y después de todo, en realidad él no era del tipo "protector"; su estilo de pelea le exigía mantenerse a salvo y seguro, cosa fácil para sí mismo, pero no tanto tomando en cuenta que ahora contaba con un equipo al cual entrenar.

-Maestro- llamó una chica detrás de él; Kankuro simplemente asintió para demostrar que le ponía atención, pero no se detuvo en ningún momento- ¿Por qué avanzamos por el camino? ¿No deberíamos escondernos y avanzar por el bosque?

-No lo creo necesario, Rei- respondió llanamente.

-Pero maestro…

-Rei, en estos momentos cualquier enemigo que nos pudiese preocupar desconoce nuestra identidad- explicó Kankuro tranquilamente-. Ciertamente alguien que se escondiera avanzaría por el bosque, así que para nosotros en estos momentos es mejor caminar por aquí. De esta manera no debemos enfrentarnos a enemigos que ni siquiera nos corresponden.

-No molestes al maestro- replicó un chico dándole un codazo a Rei.

-Es nuestra primera misión de rango B; creo que deberíamos calmarnos- exclamó Kankuro sonriente.

Sus tres acompañantes asintieron; eran dos chicas y un chico. Rei Masuri, Hotaru Ikibi y Subaru Takemi, eran sus estudiantes. Llevaba poco tiempo entrenándolos, exactamente un mes, y sentía sinceramente que una misión de rango B era demasiado apresurada para los chicos. Sin embargo por una escases inusitada de ninjas en la arena, se vio presionado para aceptar la misión; solo esperaba ser lo suficientemente hábil para acabar la misión con los chicos en una pieza.

-Maestro, al frente vienen unos ninjas- Kankuro ya los había divisado, solo había esperado cuando tardaban sus alumnos en darse cuenta. Con algo de alivio comprobó que no fueron muchos segundos después.

-Sí, no se preocupen, los conozco…

Los ninjas se acercaron caminando a ritmo lento; Kankuro reconoció a Kiba, Naruto, Hinata y al legendario Kakashi. Pero detrás de ellos venia una chica desconocida para él. Una vez que estuvo unos metros más cerca, logro distinguir los ojos de la chica; y dejo de avanzar titubeando. Esto no paso desapercibido para sus alumnos.

-¿Sucede algo maestro?- preguntó Rei preocupada.

-Es… es una miembro del clan Houkou…- exclamó Kankuro titubeante.

-¿El clan Houkou?- repitió Rei volteando a ver a sus compañeros.

-No he oído de ellos- respondió Subaru a las miradas interrogativas de sus compañeras-. Creo que es un clan de la aldea de la cascada…

-Originalmente no lo eran…- comentó Kankuro a sus alumnos bajando la voz-. Ellos provenían de la roca. Y siempre fueron los encargados de sellar a la bestia de cinco colas dentro de sus cuerpos…

-¡¿Esa chica es una Jinchu…?

-Cállate!- exclamó Subaru tapando la boca de Rei-. No seas tonta…

-No necesariamente es una Jinchuriki- explicó Kankuro-. Aunque es muy probable; solo la línea más poderosa del clan hereda los característicos ojos naranjas. Solo ellos son aptos para contener al cinco colas. De hecho, han desarrollado una serie de técnicas de línea sucesora especialmente para controlar al cinco colas. Sin embargo no tengo idea de quién es Jinchuriki actual; nace más de un posible portador por generación…

-El otro es el chico Kyubi…- susurró Subaru a sus compañeras-. Fui a verlo a los exámenes con mi padre.

-Hablaremos de esto luego- ordenó Kankuro dando por finalizada la conversación.

Los ninjas de la hoja los saludaron alegremente, mientras la chica de la cascada permanecía en la retaguardia; Kankuro la estudio cuidadosamente mientras saludaba a los demás ninjas. No tenía idea de cómo reconocer a una Jinchuriki, aunque seguramente Gaara si pudiera; hasta donde sabia, la bestia de cinco colas era una de las más fuertes que había.

-Naruto, me alegra ver que ya estás bien- exclamó Kankuro apretando las mano del chico-. Gaara fue a verte, pero como Jounin… Bueno, es un ninja muy ocupado y no pudo quedarse hasta tu recuperación.

-Sí, me hubiera gustado verlo- respondió Naruto sonriente-. Por supuesto que no tenía porque preocuparse: ni Sasuke puede vencerme.

-Me gustaría quitarte un poco de esa confianza, pero creo que ambos estamos en medio de una misión…

-¿Es tu equipo?- exclamó Kiba impresionado.

-Si, después de la última vez que te salve el pellejo, fui promovido a Chunin- dijo Kankuro sonriente-. Llevo un mes entrenándolos.

-¿Vienes de una o vas a una?- preguntó Kakashi con tranquilidad.

-Maestro…- susurró Subaru a Kankuro con preocupación-. No les podemos decir nada…

-De hecho, creo que puedo compartir la información de la misión tranquilamente con ustedes- dijo sonriendo Kankuro alternativamente al equipo Kakashi y a su propio equipo-. Es la aldea de la hoja quien nos ha contratado…


-Fue de gran agrado verte, Kankuro, pero no podemos retrasarnos mas tiempo- dijo Kakashi cortésmente.

-Sí, entiendo, nosotros también debemos irnos…- dijo Kankuro dándoles una mirada recriminatoria a sus alumnos que miraban con cierto temor a Naruto y a Fû.

-Kankuro…- Kakashi se acerco susurrando a su interlocutor-. Tengo la impresión de que tu equipo conoce algo sobre nuestra acompañante.

-¿Crees que nosotros sabemos mas sobre ella que tú mismo?- contestó sonriendo.

-Podría ser- asintió el ninja- ¿Hay algo de esa información que puedas compartir conmigo?

-Ella… sabes que pertenece al clan Houkou?

-¡¿Houkou?- exclamó Kakashi impresionado-. Claro, los ojos; no entiendo como no lo recordé… Pero ellos son de la roca, no de la cascada…

-Escuche que hace tres generaciones traicionaron a la roca para unirse a la cascada; no tengo una idea clara del motivo- dijo Kankuro de forma confidencial-. Pero algo es cierto: desde que cambiaron de aldea no han jugado un papel ni una pizca de importante como lo eran en la roca. He escuchado que de hecho el clan es marginado dentro de la propia aldea.

-Tres generaciones en la cascada- reflexionó Kakashi-. Pero la roca tiene su propio Jinchuriki ¿Entonces un nuevo clan se encarga del cinco colas?

-No lo creo…- respondió Kankuro-. El clan huyo a Takigakure con todo y un Jinchuriki vivo. La bestia de cinco colas pertenece a la cascada ahora…

Kakashi reflexionó acerca de la información; desconocía lo que le acababa de decir Kankuro, pero era del todo lógico. Al parecer, la roca no contaba actualmente con ningún Jinchuriki si lo que decía Kankuro era correcto; la traición del clan Houkou había sido encubierta por la roca para no ser atacados; y la cascada, por alguna extraña razón, también lo había encubierto lo mejor que había podido. A pesar de que se sabía que contaban con un Jinchuriki, en toda la aldea de la hoja nadie conocía el nombre del clan o Jinchuriki actual ¿Podría ser entonces Fû la actual Jinchuriki? Si, en parte era viable por su exceso de confianza, y el haber permanecido años entrenando en aquel templo también apuntaba a ello. Era del todo lógico que siendo una Jinchuriki la hubieran mandado a entrenar para controlar el poder de la bestia de cinco colas. Pero aun quedaban pendientes varias cosas en la misión ¿Por qué ahora la cascada rechazaba a Fû? ¿Quién los había contratado, el clan? ¿Cuál era el objetivo de la misión?

Por un momento Kakashi se preguntó si no estarían escoltando al arma de destrucción masiva que acabaría con la cascada; era una Jinchuriki, era posible que fuera el arma definitiva del clan contra la cascada, como venganza por su marginación ¿Pero porque habían ellos traicionado a la roca en primer lugar? Tal vez en ese hecho estaba la clave para comprenderlo todo…

-¿De casualidad sabrás el nombre del actual Jinchuriki de la cascada?

-Desconozco el nombre de mas Jinchuriki que el de ocho colas, nueve colas y mi hermano Gaara- dijo Kankuro alzando los hombros-. Sabrás que el hecho de pertenecer a la más poderosa línea del clan no necesariamente significa ser un Jinchuriki.

-Si…- asintió Kakashi-. Por eso quería el nombre del más reciente Jinchuriki. Esta misión empieza a complicarse cada vez más…

-Tengan cuidado- exclamó Kankuro-. No tengo idea de cuál sea su misión, pero si van protegiendo a alguien tan poderoso como un Jinchuriki, posiblemente sea muy peligroso.

-No te preocupes, Kankuro- dijo Kakashi con seriedad-. Sea o no sea un Jinchuriki, nosotros nunca nos tomamos las misiones a la ligera….


En la humedad de los pasillos, los gritos de agonía resonaban portentosamente, como si la ausencia de luz aumentaran el poder de los ecos; aunque en realidad la construcción había sido planeada así: cada sonido de cada cosa que pasara dentro debía ser amplificado. La construcción porosa de las paredes también ayudaba a reducir el efecto del eco, solamente amplificando el sonido de forma unidireccional. De esta forma, para oídos inexpertos, los sonidos parecían provenir del punto mismo donde una persona estuviera parada, como un susurro en el oído. Pero para los muy entrenados habitantes de la aldea del sonido, era fácil determinar de dónde venían los sonidos y a qué distancia aproximada se encontraban.

El secreto era sencillo: entre más te acercaras a la fuente del sonido, este se volvía cada vez más bajo. De tal forma que los sonidos en la entrada misma de la aldea eran estruendosos. Afortunadamente la ubicación estratégica de la aldea en medio de los arboles confundía terriblemente a los invasores. Orochimaru había construido la aldea reflexionando acerca de cada posible utilidad; el resultado era una verdadera obra de arte.

Pero ahora mismo resultaba demasiado incomoda para sus pocos habitantes; sobre todo para Kabuto. Ahora le era imposible relajarse; la agonía de Orochimaru lo despedía en las noches y lo saludaba en las mañanas. Todo se estaba jodiendo terriblemente rápido. Con su líder enfermo, las misiones se habían cancelado indefinidamente; por un momento Kabuto había intentado hacerse cargo el mismo de la dirección de la aldea, pero la enfermedad de Orochimaru lo absorbía por completo. Era incapaz de atender tantas cosas a la vez.

Kabuto se levanto dejando a su compañera acostada en la cama; era consciente de que estaba despierta, puesto que era imposible dormir con esos gritos. Pero no le dedicó una mirada ni un saludo de buenos días. No se sentía de ánimos para nada. Ni siquiera para verla desnuda. No regresaría al cuarto por el día de hoy. Suspiro con resignación al darse cuenta de sus pensamientos cuando acababa de levantarse.

-¿Comeremos juntos?- susurró ella sin voltear a verlo. Kabuto maldijo silenciosamente su imprudencia, obligarlo a hablarle cuando estaba tan desanimado. Pero en realidad no era del todo su culpa.

-No lo creo, Orochimaru-sama me necesitara- exclamó Kabuto-. Puedes disponer de tu tiempo como quieras; recuerda darte una vuelta a revisar el nivel de las provisiones. Que compren de ser necesario…

Kabuto se vistió con rapidez y se colocó sus gafas; salió del cuarto y camino abstraído en sus pensamientos a la habitación de Orochimaru. Por un momento contemplo la posibilidad de matarlo para acabar con eso de una vez, pero decidió que no era una buena idea. Su maestro era un hombre impresionante.

-¿Orochimaru-sama?- llamó Kabuto a la puerta. En respuesta otro doloroso grito surgió de dentro.

Ingresó en silencio, viendo la silueta medio levantada de su maestro. Percibió sus jadeos lastimeros preguntándose cuanto más podría aguantar.

-Señor, no obtendrá el cuerpo de Sasuke a tiempo- exclamó Kabuto acercándose lentamente-. Todos los ninjas que hemos enviado han regresado heridos o han desaparecido; me temo que usamos nuestro mejor arsenal muy precipitadamente y ahora están más alertas que nunca…

-Lo necesito…- susurró Orochimaru volteándolo a ver.

-No, usted necesita un cuerpo, no ese cuerpo- replicó Kabuto con enojo-. Tenemos varios candidatos muy viables; sus técnicas no representaran adquisiciones importantes para usted, pero está muriendo…

-Necesito a un Uchiha…- susurró Orochimaru cerrando los ojos-. Mi camino… a la inmortalidad. Tardare una generación…. En conseguirlo. No quiero retrasarme más.

-Desconocemos el paradero de Itachi; Sasuke se encuentra demasiado protegido en la aldea de la hoja.

-¿La chica de Kamagure?- inquirió Orochimaru.

-Señor, sabe tan bien como yo que es demasiado tarde para considerarla; no puede viajar y el tiempo que tardaría en traerla… Maestro, no creo que le queden más de tres días de vida, debemos actuar rápido…

-¿Qué… sugieres?- preguntó Orochimaru con enfado- ¿De nuevo me ofrecerás tu cuerpo?

-Orochimaru-sama, he reflexionado acerca del Jutsu del tercero- explicó Kabuto tomando asiento en la propia cama de Orochimaru; tomo uno de sus brazos y empezó a limpiarlo con delicadeza y esmero. Su maestro se retorció dolorosamente pero no emitió ningún sonido-. Solo hay dos formas de acabar con su técnica de resurrección: liberarlos el propio usuario o que el alma sea removida del cuerpo invocado.

Orochimaru lo miró con atención, mientras gotas de sudor corrían por toda su cara. Kabuto tuvo la certeza de que podría matarlo con facilidad; en estos momentos su maestro tenía mucha suerte de que él no tuviera los mismos sentimientos que el propio Orochimaru hacia el tercero.

-Sus invocaciones fueron destruidas y usted mismo fue atacado con la misma técnica. Después sucedió esto. Al parecer su alma, o parte de ella, fue afectada por esa técnica.

-¿Y qué le han hecho a mi alma?- preguntó Orochimaru confundido. Hacía semanas que el intenso dolor le impedía pensar con claridad.

-La han sellado- respondió Kabuto con seriedad-. Es la única explicación lógica. Nunca hemos visto los efectos de un alma a medio sellar, pero no me cabe la menor duda de que estos efectos son debido a ello.

-¿Sellado?- exclamó con furia- ¿Entonces no tiene cura?

-No lo creo, señor. En realidad, aunque cambie de cuerpo es muy probable que los efectos del sellado se repitan paulatinamente. Y posiblemente cada vez serán más cortos los periodos de salud.

-¡¿Me estás diciendo que estoy condenado?

-Si…

Orochimaru gritó con furia; intentó jalarse el pelo con las manos, pero sus brazos no respondieron. Así que simplemente bajo la cabeza dedicando pensamientos de odio hacia su antiguo maestro. Después de todo, realmente lo había vencido. El anciano había muerto y él nunca había tenido ni una sola oportunidad de derrotarlo. Era terrible morir pensando en ello; pero podría vivir con ello… Si encontraba una forma de seguir viviendo. Pero habían sellado su alma, eso era irreparable. Era un sello desconocido por completo para él, así que no podía deshacerlo; peor aun pensar que aunque lo conociera, debido a su enorme poder, era posible que solo el propio usuario pudiera deshacerlo, y el viejo había muerto. Había intentado revivirlo para interrogarlo respecto a la técnica, pero no había dado resultado. El tercero había sellado su propia alma.

-Sin embargo…- Orochimaru volteó a ver a Kabuto interrogativo-. Tengo una teoría.

-¿Teoría?

-¿Cuál es la única creatura conocida sin alma?

-¿Los Bijuus?

-Si- sonrió Kabuto como si le explicara algo obvio a un niño; Orochimaru no tuvo más remedio que aguantarlo en silencio-. Las bestias con cola están formadas enteramente por Chakra y carecen de alma. Son energía pura con consciencia. Es por eso que cuando se les enlaza con una persona están en peligro de muerte: carecen de alma, y al ser sellados dentro de una persona, pasan a ser parte del propio chakra del portador, aunque conserven su consciencia. Si el Jinchuriki muriera, el Bijuu moriría puesto que se ha enlazado al alma del portador y carece de alma propia para sobrevivir. Un cuerpo muerto deja de producir chakra, así que la bestia simplemente desaparece.

-¿Esa es la teoría?

-Parte de ella- asintió Kabuto-. El punto es que nunca se ha podido crear vida sin un alma de por medio. Pero los Bijuu existen sin un alma…

Kabuto amplió más su sonrisa y se levantó de la cama; Orochimaru lo siguió con la mirada mientras se dirigía a la puerta.

-Mi teoría es que si usted, Orochimaru-sama, posee uno de los Bijuu dentro de su cuerpo, con el chakra que le proporcione el mismo podrá compensar el sellado de su alma- explicó sonriente el ninja de lentes-. La energía inusual de estas bestias le podría proporcionar un sustituto a su propia alma, e incluso podría ser que con el tiempo se regenerara su alma con la acción del chakra.

-Interesante…- dijo sonriendo Orochimaru-. Vamos por el más cercano…

-Ya he preparado todo desde ayer por si usted aceptaba- asintió Kabuto-. Dejare a alguien encargado y podremos partir con una pequeña escolta lo antes posible.

-Bien…

Kabuto salió sonriendo de la habitación; las cosas sí que se pondrían interesantes. Si Orochimaru se convertía en un Jinchuriki, Akatsuki definitivamente iría tras de él. Eso a su vez significaba localizar con facilidad a Itachi. Y después… Solo el tiempo lo diría. Curiosamente su humor había mejorado demasiado rápido. Regresaría a la habitación y esperaba encontrar a la chica aun en ella; caso contrario la buscaría. Pero deseaba celebrar antes de salir de cacería.


Naruto se despidió de Kankuro disimulando lo mejor que pudo su incomodidad con los otros ninjas; el equipo de Kankuro era solo ligeramente más jóvenes que ellos. Tal vez eso era lo que lo hacía más doloroso. De cualquier forma no podía culparlos. No, la culpa era del cuarto Hokage, no de ellos.

-Bien equipo, sigamos- exclamó Kakashi sonriendo-. Hinata, nos hemos expuesto un rato, por favor revisa el area en triangulo al frente y atrás. Abarca por lo menos sesenta grados hasta donde alcances.

-Si- asintió Hinata.

El equipo comenzó a avanzar, adentrándose nuevamente al bosque; Naruto permanecía cabizbajo reflexionando. Kankuro no mostraba ningún cambio en su actitud, pero los chicos se mostraban definitivamente temerosos de él… y de Fû? ¿Por qué le temían a ella? Vamos, Kakashi era mucho más tenebroso que la chica que en realidad era hasta linda en cierto grado.

-Son molestos, verdad?

Naruto volteó a ver sobresaltado a su derecha; Fû avanzaba a su misma velocidad. Le mostraba lo que parecía un amago de sonrisa. Eso le extraño mucho al chico quien pensaba que tenía una muy mala relación con la chica.

-¿Quiénes?

-Todos- respondió ella mirando al frente-. Nadie te puede entender. Es difícil pagar por cosas que tú no hiciste, por cosas que ni siquiera te preguntaron…

-Si…- respondió llanamente Naruto agachando la cabeza.

-En Takigakure, todo mi clan es exiliado; no somos muy apreciados ahí- comentó Fû tratando de sonar casual-. Yo soy de una línea más fuerte dentro de mi propio clan; por eso no solo soy una marginada dentro, sino que además me odian…

El comentario le recordó a Naruto vagamente a su amigo Neiji.

-¿Tu clan hizo algo malo?

-Traicionamos a la roca- respondió Fû sonriendo-. Éramos el clan más poderoso de la roca y todos la dejamos para ir a la cascada. Supongo que no pueden confiar en unos traidores. Por más leal que pudiera ser a la cascada, ellos nunca confiaran en nosotros. Nos odian.

Naruto sonrió. La chica se sintió ligeramente ofendida, hasta que comprendió que no se burlaba de ella. Su sonrisa era más de comprensión, camaradería.

-Yo nunca he conocido a mi clan- comentó el chico-. Cuando era solo un bebe recién nacido, mi aldea fue atacada… Por el Kyubi. Muchos murieron en ese ataque protegiendo la aldea. Entre ellos todo mi clan. El cuarto hokage fue el único hombre que pudo detener al Kyubi… Sellándolo en mí. Pero murió en la batalla.

-¿No has conocido a tus padres?

-No- respondió Naruto tranquilamente mirándola; después de unos segundos de silencio volvió a hablar- ¿En serio te importa más la historia de mis padres que la del Kyubi?

-Estoy hablando contigo, no con el Kyubi- respondió sonriendo Fû.

Naruto respondió la sonrisa, aliviado; quien quiera que fuera esa chica, la había juzgado demasiado pronto. En el fondo la chica no era mala. Solo desconfiaba de la gente como la gente desconfiaba de ella. Además, llevaba seis años encerrada en un templo, no podía culparla por haber perdido la habilidad de entablar amistad.

-Cuéntame mas sobre los Uzumaki…- pidió Fû sonriendo.

-Bueno; no sé mucho. Mi familia viene de una antigua aldea con la que Konoha tuvo muy buenos tratos. Mira el uniforme de mi maestro; la espiral es en honor a la unión de mi aldea con la de ellos. Aunque eso sucedió hace mucho tiempo…

Los chicos siguieron conversando un rato mas mientras la noche empezaba a caer. Hinata observó a los chicos platicando animadamente, y notó que ahora Fû caminaba mucho más lento. No pudo evitar sentir una punzada de celos y se preguntó a que se debía ese cambio en la actitud de la chica. Su corazón solo le susurraba lo peor.

Fin capitulo 13


Corenote:

Bien, pues este fue un ligero respiro antes de empezar las verdaderas batallas; las cosas se complican a partir del siguiente capítulo. Si, sé que muchos me mataran porque esperaban la conclusión de la pelea de Sakura xD… No tengo disculpa, simplemente que la escena de Fû y Naruto llegaba a mi mente recurrentemente y no tuve más remedio que darle prioridad.

El equipo Kankuro es una idea que utilizare a futuro, así como Orochimaru quien no volverá a aparecer en todo este fic… Pero que utilizare en la continuación. La idea de Orochimaru adquiriendo un Bijuu también fue una idea recurrente desde hace mucho tiempo. De hecho, al empezar a ver Naruto, yo siempre pensé que Orochimaru tenía un Bijuu. Después cambie la teoría por la idea de que alguna vez lo tuvo, pero Akatsuki se lo extrajo y le dio una patada en el colon xD…

Bueno, de cualquier forma, espero que les este gustado el color que va adquiriendo el fic; nos vemos pronto =)

PD- Lamentablemente he entrado a trabajar a un negocio familiar donde carezco de internet (me estoy yendo a vivir a un pueblo :/…), así que se me dificultaran las actualizaciones, pero hare lo mejor posible =)

Por favor no dejen de comentar, hasta pronto.