Capítulo 13
"Tú"
El consejo sabía dónde vivían.
Se enteraron cuando Hiren se enteró de que Wei los había protegido, claro que mando seguirlo para finalmente dar con ellos.
Habían peleado para que no los alejaran de él y los regresaran con la anciana demente, cuando finalmente Syaoran había amenazado con renunciar al liderazgo de la familia y así desaparecer el linaje 'puro' que tanto les importaba a esos sujetos habían desistido.
Claro que continuaron con sus entrenamientos y reglas estúpidas…
Nada de salir del país sin autorización.
Asistir a eventos de otros clanes e interactuar con ellos.
Aprender todo lo necesario para convertirse algún día en un gran jefe y retornar la perdida gloria al clan.
Nada de revelar la verdad de la situación con Hiren, no debían enterarse jamás de su paradero en la casa del sirviente (lo que había estado bien con ellos)
Etcétera…etcétera.
Ya ni siquiera recordaba cuantas reglas dijeron…
Pero esa mañana, cuando abrió la puerta llena de alegría completamente dispuesta a salir de compras…casi muere de un infarto cuando vio a los siniestros hombres parados justo en las escaleras de la mansión.
Los hombres la miraron altivamente, si bien no la habían tratado mal nunca no podía decir que tenían una buena relación…o con nadie.
-"Buenos…am ¿días?"- murmuro un poco insegura de la hora, sabía que aún no era tan tarde ¿verdad?
Desvelarse era malo, debía anotarlo en algún lugar.
-"Buen día"-respondió altivamente uno de los hombres, el más cercano a la puerta, que por cierto estaba cubierta por el cuerpo de la chica quien aún no soltaba la puerta del todo.
Los otros sujetos apenas y si le dieron una mirada aburrida y se quedaron ahí esperando a que hiciera algo más…
¿Pero que más podía…?
El hombre que la saludo le dio una mirada insistente, casi leyendo su mente.
Ouh….
-"¡Syaoraaaaaaaan!"-el grito hizo que el suelo retumbara y la alarma de un carro cercano se volvió loca. Sakura se avergonzó un poco cuando todos los hombres la miraron horrorizados ante del despliegue de magia en público.
-"¡¿Qué pasa!?"- cuando el castaño apareció de la nada junto a ella, todo dispuesto a pelear, la chica solo lo miro con pena. Después movió su cabeza 'sutilmente' hacia los hombres que ahora los miraban a ambos con reprobación.
El chico levanto una ceja con desprecio y se paró más derecho, poniéndose casi imperceptiblemente más cerca de la chica y cubriéndola de las miradas de esos sujetos.
-"Sakura…¿ibas a salir?"- pregunto con toda la calma el castaño mientras la peli gris solo asentía un poco perdida entre tantas miradas molestas, el castaño no tuvo que voltear a verla para conocer la respuesta, la tomo de la mano y bajo con ella las escaleras en silencio, despegando a penas la mirada retadora de los hombres.
La oji verde les dio una última mirada mientras Syaoran la llevaba hacia la entrada de la mansión…y no vio mucha alegría en sus ojos.
-"¿Y ahora qué paso?"- pregunto en susurros la chica.
El joven no la miro, pero no la soltó hasta que llego a la puerta, después la tomo de los hombros y la acerco a él…demasiado.
La oji verde se puso roja, muy roja.
E intento encontrar algo coherente que decir mientras el cuerpo del castaño se acercaba al de ella.
Finalmente y apenas a unos centímetros de que sus pechos chocaran Syaoran se detuvo y le susurro en el oído un:
-"Ten cuidado"-
Después la soltó rápidamente y le abrió la puerta.
Sakura parpadeo un par de veces…cuando…cuando se le había acercado casi podía jurar que…que él iba a…a…
No seas tonta, no lo haría.
¿Además, no queremos que lo haga o sí?
Se sacudió la idea con fuerza y no dirigió la mirada a ningún lugar excepto hacia adelante cuando salió de la mansión y camino directo hasta el mercado.
¿O sí?
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Syaoran Li estaba furioso.
Camino rápidamente de regreso hacia su casa después de asegurarse de que Sakura siguiera su camino segura, levanto la mirada hacia el actual líder del consejo y no dejaron de observarse durante todo su camino de vuelta hacia ellos.
Cuando finalmente estuvo frente a ellos los miro con desprecio…a cada uno.
-"¿Qué diablos quieren?"- pregunto enojado
El líder le sonrió con maldad.
-"¿No vas a invitarnos a pasar?"-
-"No"-
Ni muerto los dejaba entrar a la casa de sus padres…no de nuevo.
-"Venimos a recordarte que la fecha se acerca"- dijo uno hombrecillo poca cosa a su derecha, el joven no le dio ni la importancia de mirarlo sino que siguió con su pelea de miradas con el cabecilla.
-"¿Eso es todo?"- dijo con altanería mientras se movía hacia la puerta de su casa, completamente dispuesto a cerrárselas en las narices.
Aun no sabía cómo habían pasado la reja y su supuesto 'hechizo protector' pero ya lo averiguaría.
-"Por supuesto, solo recuerda que si no te das prisa…"-esta vez el castaño los vio a todos sonreír y un escalofrió paso por su espalda –"Nosotros lo haremos…"-
Desaparecieron en un pestañeo y Syaoran se pasó las manos con desesperación por el cabello.
Si no te das prisa…
Si no se daba prisa…¿iba a perderla?
Pero ¿por qué?
¿Por qué tenía que casarse?
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. -.-.-.-.-.
Sakura caminaba por las calles de la ciudad, pensando que tendrían que decirle los ancianos a Syaoran para que éste se pusiera tan nervioso. Ojala no fuera otra regla o restricción.
Suspiro mientras se ponía una mano en la mejilla, lo de ayer aun la tenía algo nerviosa.
Si, solo era eso…
¿¡Pero por que la beso!? Está bien tal vez ella lo beso primero pero…pero solo fue un impulso
¡Solo un impulso!
Además de pintar la casa de su color favorito…
Eso era demasiado, demasiado, demasiaaaaaaaaaaaaadooooo.
¿Ya dije demasiado?
No tenía justificación (bueno también era su color favorito), pero la casa era algo inamovible, no cambiaría por lo menos en unos años…no hasta que esa pintura se hiciera vieja y tuvieran que pintar de nuevo.
¡Y se aseguraría de que fuera blanca!
¡Como que se llamaba Sakura!
Suspiro, para eso faltaban años, al menos un par, y juraba que si su corazón corría y hacia el brinco del acantilado cada que Syaoran se le acercaba tanto no llegaría a ver esa fecha.
¡No entendía nada!
Llevaban añoooos de ser mejores amigos, años de contarse todo, de trabajar y sufrir juntos, siempre para conseguir la última meta:
La casa, el liderazgo del clan, libertad de los ancianos.
Ya tenían al menos una, la otra no estaba muy lejana y la tercera era solo un sueño y ellos lo sabían.
El concejo jamás te dejaba en paz, dijo el castaño, solo después de muerto eres libre de ellos.
Así que dos de tres tendrían que bastarles
¡Estaban taaan cerca!
Suspiro de nuevo y levanto la mirada (no fue consiente de cuando empezó a perder el ritmo y mirar sus zapatos al caminar), solo para ver a Ayato parado frente a ella.
La oji verde se detuvo y su corazón se aceleró pero mantuvo el rostro firme, hasta intento parecer aburrida.
-"¿Qué quieres?"- ¡bravo por ella!...al menos la voz no le salió temblorosa…
El sujeto simplemente sonrió fríamente.
-"¿Ya te dijo quién es?"-
Sakura no pudo evitar su cara de sorpresa cuando el sujeto dijo eso, ¿él como sabia qu...?
-"Tu cara cuando se lo dije me hizo darme cuenta de que no tienes ni idea"- le sonrió con sarcasmo y se inclinó para mover un mechón de su cabello que aparentemente andaba suelto. La chica tuvo escalofríos solo de tenerlo tan cerca.
Pero no retrocedió.
-"¿Hoy no vienes a molestar y decir tonterías?...oh espera, ya lo hiciste"- le dio una mirada fría y dio un paso al frente, enfrentándolo por completo -"Lo que sepa o no, lo que diga o no, lo que pienses…en general no me importa, asi que te recomiendo que dejes de meterte donde no te importa y nos dejes en paz"-
Ayato sonrió, de nuevo de esa forma siniestra, como si planeara algo y ella no supiera nada y esa idea le encantara.
-"¿Nos? Que tierna…¿estas preocupada por Syao? "- la oji verde levanto una ceja
-"Tómalo como un consejo amable, la próxima vez Syao podría no ser tan paciente"- lo empujó hacia un lado para seguir con su camino altivamente –"Ni yo tampoco"- susurro con molestia y siguió con su camino.
No iba a caer en su juego de provocaciones.
-"Por cierto cariño"- la chica se detuvo ante al apodo, completamente dispuesta a olvidar su razonamiento de hace un segundo –"Eres tú"-
La oji verde se dio la vuelta rápidamente, pero ya no había nadie.
Su corazón traicionero empezó con el maratón de nuevo, se pasó una mano por el cabello pero se dio cuenta de que estaba temblando.
Soy yo…¿Quién soy yo?
¡Pero qué diablos estaba pasando ahora!
Cuando se dio cuenta de que ese tipejo no iba a regresar a molestarla siguió con su camino, tenía cosas que hacer, cosas que comprar y…
¡Y a quien quería engañar!
Si esto no se arreglaba, lo demás era inexistente en su cabeza.
Pero tenía que pensar con frialdad.
¿Qué se ganaba él al decirle eso? ¿Era alguna clase de trampa para ponerla nerviosa y después atacarla?
¿Quizá información errada que quisiera que ella tuviera para poder hacer un gran drama y reírse de ellos?
Cualquiera de las dos opciones le parecía valida viniendo de ese tipejo.
Podía pensar que se confundiría, no le diría nada a Syaoran y cuando llegara el momento de la verdad actuaria conforme a lo que él había dicho.
¿Qué tal y si ya-sabes-quien era un enemigo del clan?
Si, debía ser eso.
Eso explicaba a los ancianos y a Syaoran tan nervioso.
¡Pero aun así ese cabeza hueca tendría que haberle dicho algo!
Bufo no muy femeninamente y siguió con su camino hacia la tienda por mas provisiones.
De todas formas terminaría enterándose.
Aun que esperaba que no fuera demasiado tarde cuando eso pasara…
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
El puño atravesó el aire con rapidez y mucha fuerza, después la mano cambio a una posición bella y extendida que se movió fluidamente con el cuerpo de su dueño en una serie de movimientos que más bien parecían artísticos en lugar de marciales.
Pero después de todo, se llaman artes marciales ¿verdad?
La pierna pateo el aire con fuerza, después la otra y cuando esta toco el suelo impulso el cuerpo hacia atrás, dando una vuelta de 360 grados perfectamente para caer de pie y todo esto echo con tanta gracia y sin esfuerzo que lo hacía parecer fácil.
El sudor perlaba su rostro y cuello, pero al castaño no le importaba.
Ni siquiera presto mucha atención cuando las primeras gotas de lluvia comenzaron a caer.
Ya estaba empapado de todas formas…además su mente tenia cosas mejores de que preocuparse.
¿Qué iba a hacer con esta situación?
Ya se estaba saliendo de sus manos pero…
Simplemente no podía decírselo a Sakura, entraría en pánico y querría salir corriendo en dirección contraria.
Sonrió ante la idea.
-"¿Pensando en ella?"- la voz y la presencia se registraron en su cabeza un segundo después de que su cuerpo se girara para enfrentar al idiota que había entrado a su casa.
Cuando su pierna golpeo al aire supo de quien se trataba.
-"¿Aun me sigues Ayato? Vaya, me siento alagado"- dijo con ironía mientras sentía al tipejo aparecer a su espalda, el castaño lo ignoro y se agacho por su botella de agua.
El cielo estaba muy oscuro y las gotas de agua empezaban a insistir un poco más.
Apenas era medio día, ¿por qué el cielo estaba tan oscuro?
-"Bueno no eres tan adorable como la pequeña Sakura pero al menos eres entretenido"-
Ante el nombre de la joven el castaño se volvió lentamente.
-"¿Qué dijiste?"- dijo en un murmullo que pareció gruñido
Ayato le sonrió con alegría fingida.
-"Que la pequeña Sakura es mucho más intimidante que tú, incluso me advirtió que no me acercara a ti pero bueno…"- dijo con ironía mientras se paseaba por el patio de entrenamiento del castaño, viéndolo casi con diversión –" Tienes suerte, no todos podemos…"-
El golpe que recibió de frente en el rostro lo callo e hizo que volviera el rostro.
Syaoran lo miraba con furia, no dijo una palabra más y se acercó para tomarlo con fuerza por el cuello y levantarlo.
-"Acércate de nuevo a ella"- dijo con voz letal y mirándolo a los ojos, sus ojos castaños ardiendo de furia –"Ponle un dedo encima y te aseguro que te arrancare miembro por miembro hasta que no quede nada de ti, ni siquiera tu asquerosa personalidad"- lo arrojo con fuerza al suelo –"Tienes diez segundos para salir de mi casa sino quieres que tome esto como una declaración de guerra con mi clan…y créeme, no quieres eso"- su tono de voz era bajo, cruel y controlado. Además de que su mirada se tornaba asesina con cada palabra que decía.
El pelinegro dejo de parecer sorprendió, limpio la sangre que salía de su nariz y se puso de pie lentamente.
Le dio una sonrisa fría.
-"Nos vemos luego Syao…"- y desapareció.
Syaoran se quedó ahí, dejando que la lluvia lo mojara y que sus ideas se ordenaran.
Tenía que hacer algo al respecto, sabía que tenía que ir y hablar con Sakura antes de que el consejo o ese idiota de Ayato dijeran algo y la confundieran…
Se pasó las manos por el cabello empapado…¿Ya había vuelto?
No la había visto…
Cerro los ojos un instante y no sintió su presencia en la mansión, solo a Mei Ling y a Wei .
Miro más allá de las puertas de hierro.
Era tan de ella olvidar el paraguas y volver a casa empapada en esta época del año…
-"Bueno no eres tan adorable como la pequeña Sakura pero al menos eres entretenido"-
El recuerdo de las palabras que había dicho Ayato le dieron el ultimo empujón, empezó por caminar rápidamente hacia las puertas de su mansión, cuando salió de ella apresuro el paso y para cuando detecto la presencia de la chica ya estaba corriendo.
Sakura estornudo y maldijo.
¿Por qué siempre olvidaba el paraguas?
Especialmente en esta época del año…
Traía una bolsa con unos pocos víveres, no había podido concentrarse en nada más y todo era culpa de Ayato.
-"Eres tú"-
¿Pero a que se refería con eso?
¡Dios! Cuando llegara a casa iba a golpear a Syaoran y a amarrarlo a una silla hasta que le dijera la maldita verdad.
Ella tenía tanto derecho como…
Unos pasos la sacaron de sus pensamientos, el cielo era oscuro por las nubes que lloraban sobre la ciudad y la calle estaba obviamente vacía.
No a todos se les ocurría salir sin verificar el clima, pensó ella.
Volteo hacia atrás, buscando con la mirada a la persona que corría tan desesperadamente de la lluvia, algún otro despistado que no llevaba paraguas, decidió y volvió su mirada al frente.
-"¡Oye tú!"- el grito la asusto y volteo rápidamente, esperando a algún ladrón o al mismo Ayato queriendo atacarla de nuevo. Su corazón latía muy rápido, no distinguía a nadie corriendo…
-"¡Pero que tonta eres!"- el grito, justo frente a ella, provoco que ella también gritara y con el chillido las lámparas cercanas se rompieron en mil pedazos, soltó la bolsa y se cubrió el rostro.
Pero nadie la golpeo.
Levanto la mirada por entre sus brazos, podía ver que estaba temblando y eso la molestaba mucho en algún lugar de su mente, ella nunca temblaba, ni gritaba asustada.
¿Pero qué diablos le estaba pasando?
Cuando vio de quien se trataba, quiso gritar de nuevo y hacer que todas las ventanas a dos manzanas a la redonda se rompieran con su frustración.
-"¡Syaoran!"- gruño más que hablo, pero el chico estaba demasiado perplejo para responderle , solo se limitaba a mirarla como si jamás la hubiera visto antes.
La oji verde volvió a gruñir, ¿pero qué diablos le pasaba? ¿La mataba del susto para después simplemente quedarse como un tonto mirándola?
Después vio sus cosas en el suelo y en verdad tuvo que morderse el labio para no volver a gritar, tomo lo que pudo salvar y lo metió de nuevo a la bolsa, que por suerte no se había roto.
-"¡¿Pero qué rayos te pasa?!"-
Eso pareció sacar del trance al castaño, la miro furibundo.
-"¡Que me pasa! ¡Mejor dicho que te pasa a ti! ¿Por qué jamás puedes llevar una paraguas?"- la chica rodo los ojos.
-"¡Mira quién lo dice, estas más mojado que yo!"-
Syaoran la miro molesto, pero era más molestia consigo mismo, por entrar en pánico y perseguirla como loco preocupado por ella, después encontrarla caminando tranquilamente y toda mojada.
Después esa reacción de pánico cuando la asusto…ella nunca reaccionaba así.
Jamás.
Había golpeado a otras personas por mucho menos.
¡Todo era culpa del estúpido consejo, de Ayato y de él!
La chica lo miraba impaciente, esperando una explicación a su comportamiento.
Y eso lo saco de sus casillas.
-"¡Es qué no entiendes nada!"-grito enfurecido. El agua apenas y los dejaba ver algo y el único faro que había sobrevivido a lo lejos solo les permitía ver sus rostros.
Sus muy enojados rostros.
-"¡¿Qué tengo que entender?!"-grito con igual molestia.
¿Qué era un loco que corría por la lluvia y asustaba personas?
Eso lo entendía perfectamente.
Pero algo en los ojos del castaño le decía que no se trataba de eso y no podía creer que aún tenían esta conversación, después de haber estado tranquilos tanto tiempo.
Y el castaño estaba furico…
¡Maldito fuera Ayato!
-"¡Que tú eres esa maldita persona!"-le respondió finalmente. Sakura parpadeo, sorprendida ante el grito del chico y la declaración.
Cuando la molestia paso, el enojo volvió con más fuerza.
¡Le había mentido!
¡De nuevo!
-"¡Aja!"- grito apuntándolo acusadoramente –"¡Dijiste que no era yo!"-
Syaoran no dijo nada, se pasó las manos desesperadamente por el cabello, buscando la manera de explicarse.
-"¡Me mentiste!"- grito la oji verde.
Y su corazón ahora corría desbocado, se había reconfortado con la idea de que Ayato había mentido todo el tiempo y que la única explicación razonable era que quería tenderles una trampa.
Pero escucharlo de los labios del castaño la ponía aún más nerviosa.
Era ella… ¿pero quién y para qué era ella?
El chico la miro, estaba empapada y temblando, no sabía si de furia o de frio o de ambas cosas. Su respiración salía rápidamente de sus labios, dejando un pequeño vaho en el aire entre ellos. Él apenas y si podía respirar, el corazón le tronaba en los oídos.
Tenía tanto miedo de decirle…
-"¡Por supuesto que eras tú!"-le grito de regreso, desesperado por la situación –"¡¿Quién otra sería lo suficientemente tonta para serlo?!"-
La oji verde cruzo los brazos alrededor de ella, la bolsa de plástico sonando mientras la abrazaba contra su cuerpo, en parte buscando algo de calor y en parte porque estaba ofendida.
-"Bueno ahora quiero que me expliques qué diablos quiere ese tal Ayato conmigo"- le hablo en voz baja, sintiendo un nudo en la garganta.
-"No"-
La chica se soltó de su propio abrazo, dejo caer la bolsa sin cuidado y levanto los brazos al aire con frustración.
-"¡Por qué demonios no!"-
¿Necesitaba sacrificar otra parte de ella?
Tembló al considerar que quizás se necesitaba un sacrificio tan grande de nuevo…
Ya no tenía a su madre y jamás la tendría…
¿Quizá Wei, Mei Ling…él?
Se abrazó de nuevo a sí misma, habían superado muchas cosas de niños, no podía ser nada más horrible que eso verdad…
¿Verdad?
Syaoran se pasó una mano por el rostro, caminaba enfurecido de aquí para allá, todo estaba saliendo mal…
-"¡Porque aún no es tiempo!"- le dijo sin verla a los ojos.
Si le decía antes…si ella decía que no.
Se pasó la mano por el cabello…no podía tener esa conversación ahora, no ahí.
-"¡Vámonos!"- le grito el chico, dando unos pasos para acercarse a casa…y alejarse de ella.
Pero la oji verde no se movió, simplemente lo observo con seriedad.
Syaoran se detuvo a unos pasos de distancia, sabía que ella no dejaría de insistir tan fácilmente pero tenía que llevársela a casa, ¡ella se estaba congelando!
¡Y era tan necia!
Se quedarían ahí toda la noche si sabía que así obtendría su respuesta.
-"¡Eres un grandísimo tonto!"- le grito la chica a la espalda del castaño, su boca temblaba y sus dientes castañeaban, la lluvia apenas y si le importaba ahora –"La última vez que me ocultaste algo casi nos matan! ¡Literalmente!"- le recordó el episodio con la muerte, todas las dudas que había tenido para decirle la verdad y como al final Hiren casi los había atrapado.
-"¡Solo dilo de una maldita vez y…!"-el chico se dio la vuelta sin previo aviso, avanzo rápidamente hasta ella y Sakura dio un paso atrás al ver su rostro enfurecido.
Sabía que nunca le haría daño pero qué diablos le…
Sus pensamientos se cortaron cuando el castaño la tomo de la cintura y junto su cuerpo con el de ella, con una mano tomo su cintura y con otra su rostro.
La vio fijamente a los ojos, intentando decirle algo pero ella estaba en shock para entenderlo.
Syaoran acerco su rostro al de ella, cerró los ojos y simplemente la beso.
Sakura se quedó petrificada, incapaz de cerrar los ojos y entender que pasaba.
¿Por qué la estaba besando…?
¿Por qué ella…?
Cuando finalmente su cerebro se rindió al no encontrar las respuestas y cerró los ojos para contestar el beso….Syaoran se alejó de ella.
-"¡Por eso!"- le grito y después le tomo la mano y comenzó a jalarla de regreso a casa, sin mirarla de frente y demasiado sonrojado para admitir nada más.
Sakura se quedó en silencio, completamente confundida.
¿Pero que acababa de pasar…?
La bolsa de los víveres, el único testigo, se quedó olvidada mientras ambos volvían a casa en la lluvia, en silencio y sin verse a los ojos.
Pero no se soltaron de la mano.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
N/A : Hola!
Bueno x3 alto! Antes de que me asesinen y piensen escribir algo como 'Muere' en el review i.i déjenme disculparme enormemente! Si alguien leyó alguna vez mi biografia -.- se dara cuenta de que donde respondo los reviews sin cuenta para esta historia dije que ._. bueno, que sabia que no habia cumplido con mi promesa de terminar pero pero!
Pero no podía terminarla rápidamente y ya!
T-T después de tantisisimos años quiero darle al menos el final que siempre estuvo en mi cabeza!
Lo siento muchisisimo si alguien esperaba la actualización, les juro que intente actualizar cuanto antes u.u
Bueno dejando de lado mi disculpa :O que les parecio?
Alguien tiene preguntas xD? Preguntas que pueda responder claro jejeje
Creo que ya casi todos (menos Sakura cofcof) sabemos de que va esto verdad?
:D y después de una maldita vida damas y caballeos! Se besaroooooooooon *o* aaah que felicidad
Jajajaja ok ya, muchisisimas gracias a todas las personas que leen! Mil gracias mas a quienes dejan comentario :D no es por vanidad ni nada, solo, me encanta escuchar lo que piensan y asi siento que la historia no la entiendo solo yo saben? Gracias tambien a los que agregan la historia a sus favoritos :D
Nos leemos pronto _
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