Lobo

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Capítulo10: Beta

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Sakura apretaba sus manos, estaba muy nerviosa porque finalmente era el día de la pelea, su corazón agitado no dejaba de recordarle, que hoy de seguro Sasuke saldría herido (incluso si ganaba), y la preocupación llenaba su mente, pero también una violencia que antes nunca había sentido corría estrepitosamente por sus venas.

Casi se revolvía con ganas de desgarrar algo.

-¿Sakura-c-chan?- le llamó Hinata en voz dulce, sacándola de sus oscuros pensamientos. Desde que Sasuke se fue con Itachi y Naruto un poco más temprano, trataba con ahínco de mantenerla entretenida.

Sin embargo, parecía que las dos se daban cuenta de que el intento no surtiría efecto en absoluto.

En vez de eso le explicó un poco sobre la pelea, y que Kiba era un hombre were, justo y honorable. Nunca utilizaría artimañas para ninguna pelea.

Trajeron dulces de nuez, dangos, y sushi de salmón. Sumado a esos bocadillos se dio a la tarea de contarle alguna parte de la organización del clan, su historia, también un poco de sus gustos y al final siempre regresaba a la conversación sobre Naruto (aunque decía poco), iluminando sus ojos gris pálido cada que mencionaba algo respecto a él.

-¿estas segura que no podemos ir? –la linda morena solo asintió enérgicamente con la cabeza, para ser tan calmada era persistente y bastante firme.

Ya iban tres intentos y ella no cedía. Bien, al menos tenía que intentarlo.

-Es por t-tu bien, y por él bebe –le recordó de forma agradable, e inteligente. Eso era un excelente motivo para buscar la calma.

¿Cómo sería su hijo o hija, y cómo le afectaría el ir a apoyar a su padre?

-Pero, no puedo simplemente quedarme aquí, de brazos cruzados y con la incertidumbre de lo que podría pasarle a Sasuke – le dijo a la muchacha en tono lastimero.

-E-estando ahí tam- tampoco vas a poder hacer nada – dé dijo de lo más normal, sin abandonar su habitual tono educado y algo tímido –todo el q-que quiera ver la disputa ha r-recibido el permiso de ir, pero en tu caso es di-diferente – al decir aquello lo ojos de Hinata no se apartaron de ella.

Pudo notar que Hinata era más de lo que parecía. Tal vez era sumamente hábil persuadiendo a las personas.

-¿Por qué es diferente? –se quejó ella, al menos tenía que seguir probando.

Ante su acción su acompañante sonrió divertida. Una risa educada –inclusive- y femenina.

-Te entiendo Sa-Sakura –le aseguró ella –pero en tu estado, y con tan poco tiempo de embarazo, alterarte fuertemente puede causarles mucho daño, los bebes were son mucho más sensibles que los humanos, perciben las emociones con el doble de potencia que un bebe normal –le contó a modo maternal – nosotros estamos estrechamente relacionados con la naturaleza, creemos que las primeras semanas indican si él bebe sobrevivirá o no… -al llegar la otra muchacha a ese punto, Sakura se sintió de verdad preocupada -, y como tal desde antes del nacimiento somos sumamente cuidadosos con las crías…

-¿A qué te refieres con eso de sobrevivir? –quiso saber de inmediato, alarmada por esa información que recién recibía.

-Eres una mestiza Sakura, l-lo que pone en peligro a tu simiente – siguió su acompañante, explicando en un tono tranquilizante – la unión de genes humanos, y we-were-lobo son una mezcla inestable la mayoría de las veces, los bebes que logran na-nacer suelen ser varones, y además no pasan de los díez años de… edad – Hinata se detuvo, seguro percatándose de su preocupación –no creo que tengas ese problema, t-tú debes tener 90 o 100 años de edad, así que en ese aspecto es c-claro que no necesitas preocuparte…

-¿pero sí, ahora que estoy en las primeras etapas? –suspiró, ya derrotada y con la comprensión de que no se enteraría de nada hasta que Sasuke regresara. Sin embargo no iba a dejar las cosa así – Bien, me quedaré –prometió engañosamente inocente, y la linda cara de Hinata se iluminó – pero solamente si me cuentas todo lo que hay entre tú y Naruto –la pelirrosa sonrió complacida al ver el pronunciado sonrojo en la cara de la joven, y empezó a balbucear con bastante notoriedad.

Oh, al menos eso sí sería entretenido.

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No sabía ¿cómo, o desde cuando su hermano permitía que el desarrollo de un reto, se convirtiera en "el día de las apuestas"?

Observaba al rubio hiperactivo ir entre todos los were presentes, extendiendo cínicamente su mano con una gorra azul, recaudando dinero de los infelices que querían apostar en la pelea.

Naruto continuó pasando de aquí para allá, regateando por las apuestas, tratado se sacar más dinero.

Condenado imbécil- bufó internamente.

Era demasiado humano, y al parecer los demás también, disfrutando de bromear entre ellos o acosta del próximo espectáculo, apostando, solo faltaban las bebidas y las botanas.

Idiotas.

Su enfrentamiento con Kiba se volvió un deporte callejero.

-¿Por qué permites esto? – de reclamo irritado a su alfa, lo primero que hizo su hermano fue responderle con una sonrisa burlona.

-La mayoría de ellos ha pasado demasiado tiempo encerrado el año pasado, una vez reforzamos la vigilancia prácticamente todos están en un escuadrón de vigilancia, las oportunidades de salir aminoraron considerablemente, ahora solo salen si en absolutamente necesario, por ejemplo a trabajar, y también los que he puesto como administradores en los negocios humanos, y yo mismo – explicó sin ningún arrepentimiento. Y reflexionando el motivo, no tenía ninguna razón en sentirse irritado, ellos debían estas realmente necesitados de diversión – y los lobos necesitan entretenimiento de machos – terminó con una sonrisa divertida cuando Naruto llegó a él, y le extendió la mano como un usurero de mala muerte.

-¿Y usted por quién va patrón? – interrogo fingiendo una deprimente voz rasposa.

-Serás idiota –dijo Sasuke con recriminación. A lo que el rubio lo miró con amenaza, sintiéndose ofendido por insultar su interpretación, y luego se aproximó a él, demasiado de hecho

- No me digas así lobo-baka -dijo el otro, molestándose como un pequeño y frunciendo el labio.

–estas muy cerca, y te apesta el aliento, pulgas –habló tapándose la nariz, sin inmutarse en la mirada acecina de Naruto. Por dentro se estaba divirtiendo, hace demasiado tiempo que no molestaba a su amigo.

Los dos notaron cuando Kiba llegó, pero continuaron con las ofensas.

-¡Teme! – quiso lanzase sobre él, pero la voz de Itachi lo detuvo.

-Estamos por empezar –dijo Itachi cortándolos –así que dejen las niñerías para después.

La pequeña multitud se alejó de la zona de combate, dando espacio a los contrincantes para la batalla. Pero sin apartarse demasiado del espacio delimitado solamente por unas rocas circúlales, en una circunferencia de 10 metros de diámetro. Weres de todos tipos y tamaños (en su mayoría machos) observaban, expectantes a que su alfa diera voz al inicio del enfrentamiento.

Itachi avanzó a grandes pasos al centro del círculo seguido por Kiba y Sasuke, mientras las ridículas pujas seguían alrededor.

-¡SILENCIO TODOS! – Su líder dio la orden con total autoridad, y al momento todos se callaron, le dieron su total atención –el combate de hoy decidirá quien será el nuevo beta del clan principal: las reglas son claras, se prohíbe terminantemente el uso de armas; quien las utilice o trate de hacerlo, queda descalificado. No pueden salir de la zona de combate; amerita descalificación, y por lo tanto la admisión de su derrota – Sasuke ni se inmutó, sabía que el dictar las reglas era de rutina, aunque la mayoría ya las conociera - El tiempo se ha dividido en dos segmentos, ya que el combate puede durar hasta 1 hora; durante este tiempo deben luchar en forma humana la primera parte del combate –sin transformación alguna-, y la segunda parte solo deben utilizar su forma de lobo – ninguno de los dos participantes se extrañó de esa norma, porque un beta debía ser tan fuerte como su alfa, y mostrar que podía ser fuerte en combate cuerpo a cuerpo, y en cualquiera de sus formas – y por último, la pelea no se detiene hasta que una de las partes admita la derrota, o pierda el conocimiento. La muerte está prohibida.

-Buuh –se oyó al alguien entre los were, pero ellos ya sabían que era Naruto.

Nadie se molestó en ocultar su cara de exasperación ante el acto.

-¡Comiencen!- y con esa voz los contrincantes se acercaron.

Ninguno de los dos hizo ningún ademan de hablar, pero lo que no se olvidaba era la tradición. Weres en todo el mundo tenían tradiciones diferentes, dependiendo de su cultura realizaban rituales para los actos importantes; ellos en Japón, hicieron una reverencia en señal de respeto, y después la pelea empezó.

Kiba golpeo la mandíbula de Sasuke, en un rápido y fluido movimiento que lo mandó al suelo. Pero el moreno antes de tocar el pasto ya estaba pateando por detrás de las piernas del castaño, y la acción solo hizo que tocaran al mismo tiempo el suelo.

La multitud, exclamó de excitación.

-Buena esa Uchiha –gruño Kiba al saltar para levantarse a la par de Sasuke.

-¡hmph! –sonrió sin humor, más mostrando los dientes de mondo amenazante.

Más rápido de lo que su oponente pudo reaccionar le devolvió el golpe en la cara.

A medida que el tiempo fue avanzando, Sasuke rápidamente notó que estaba recibiendo la misma cantidad de golpes que acertaba.

Una vez más después de muchos años, estaba disfrutando de un combate limpio, y no necesitaba matar al contrincante para salir victorioso.

Eso era un gran alivio, la muerte implicaba muchas más cosas que un combate, incluso si la pelea se tornara igual de difícil, no era necesario disponer de la vida de alguien para asegurar el triunfo.

La verdad, era tal como Itachi de dijo; Kiba y él tenían un nivel muy parecido en las habilidades. A pesar de no tener el mismo estilo al pelear, sus capacidades estaban muy elevadas, y prácticamente podían leer los movimientos en ambos sentidos.

Mientras Kiba peleaba con el estilo que era común en el sur-este de Japón, donde la rapidez lo era todo, y en muchas de sus posiciones se colocaba sobre sus cuatro extremidades incluso en su forma humana, golpeando repetidamente en cada acercamiento. Por su lado Sasuke tenía un estilo más contundente, utilizando más la estrategia de combate cuando esperaba el ataque del otro para tratar de derribarlo él también, cosa que logró un par de veces, y esa estrategia le servía para ahorrar fuerzas, procurando conservar energía para un último ataque directo cuando lograra pasar las defensas de su oponente.

Antes de que la primera parte del combate terminara, Sasuke dio un golpe certero en el abdomen de Kiba, casi derribándolo, pero cuando vio la sonrisa astuta en su rostro bronceado se dio cuenta de que era una trampa. Kiba fue rápido, sin permitirle reaccionar, apresó su garganta entre los brazos, presionando desde atrás como una llave. Un método eficaz para inducir el desmayo, al evitar la entrada de aire a los pulmones.

Lástima por su hermano que Sasuke no estaba en pánico, como normalmente sucedería con alguien a quien no le permitían respirar. Por el contrario él pensaba en la manera de soltar el agarre, pero solo llegó a una conclusión ya que el agarre de Kiba era ferro, aun siendo el moreno la víctima se asombró y admiró por ello.

Pero no tanto.

Los dientes humanos de Sasuke mordieron con gran fuerza el brazo de Kiba, que apretaba su tráquea, el otro se quejó más con irritación que dolor, pero aflojó ligeramente el agarre, lo cual el aprovecho para golpear con su codo hacia atrás en un movimiento lleno de intención brutal.

El golpe llego justo al estómago, y Kiba finalmente lo soltó.

-¡Hey, me mordiste! – reclamó ofendido el otro.

-No me transforme si eso es lo que dices… - fue lo que respondió Sasuke, segundos antes de lanzarse en su contra.

Un silbido agudo sonó, viniendo de la boca de su alfa, y anunciando la llegada de la segunda parte del combate, haciendo que al momento, en medio del intercambio de golpes y patadas, los dos sujetos se transformaran completamente en lobos.

El aullido de ambos precedió a la pelea entre machos.

Gruñendo, cada uno se lanzó con las fauces abiertas sobre hocico, garganta u otras extremidades, primero Sauke arriba, coceando con su cráneo para abrirse pasó a la garganta; Kiba no permitiéndole es avance, gruñendo con los afilados dientes antes de morder a su retador.

Rodaron hasta el extremo sur del círculo, estaba cerca de salir del interior de la zona de combate, y Sasuke tuvo un plan…

Iba a ganar, aunque tuviera que parecer débil…

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Aunque Sakura disfrutó de ver como se sonrojaba Hinata, al contar su historia con Naruto, también internamente ya estaba desesperada por ver a Sasuke.

Ya transcurrida unas horas y minutos, de que supo que el reto había empezado y no había señales de que regresaran.

Volteo hacia Hinata, quien la miraba con comprensión. Y ahora sabía que ciertamente se comprendían.

-No te p-preocupes, él va a estar bien –le dijo nuevamente, y luego de eso le tendió un libro -¿le- leemos juntas? –le pregunto ella, asintiendo empezó a leer.

Hinata amaba a Naruto, pero no se emparejo con él en cuanto se dio cuenta de sus sentimientos y los de él, por muchas razones y la primera era que ella quería protegerlo, lo mismo que Sakura quería proteger a Sasuke, o al menos apoyarlo. Pero en el caso de su nueva amiga, ella tenía una familia completa, el clan Hyuga, que no le agradaba el rubio (expresándolo con ligereza), no solo por ser de otra manada y además no originario de ella, sino por adopción, no por ser un chico hiperactivo y que actuaba fuera de los cánones de la formalidad normal entre los were, sino porque era mestizo.

Esa información la tomo totalmente por sorpresa, nunca habría imaginado que eso fuera cierto, sus nuevos sentidos no lo notaron. Y según lo que le contó la morena, él era de los pocos híbridos que podía convertirse completamente en lobo, puesto que su lado lobo en él era muy fuerte en sus genes, al parecer pertenecía a una de las familias que desapareció, mucho antes de la unión de las manadas y eran muy reconocidos por sus habilidades en la batalla.

"Su padre se e-enamoró de una humana y tuvieron do-dos pequeños mestizos, una niña y un niño, algo así como una pequeña camada, lo que los hu-humanos consideran gemelos .Naruto dice que ella, su madre, tenía un tipo de habilidad q-que la hacía diferente de los otros humanos" –ahí recordó el diario de su madre y lo poco, que leyó de su padre, siendo esto muy similar a lo que la Hyuga contaba.

-¿Qué tan diferente era ella de los otros humanos?- pregunto entonces Sakura enganchada con la historia, queriendo entender como influenciaba esto en que los mestizos vivieran, y emocionada por el nuevo conocimiento.

Al fin algo que le enseñaría de su origen.

-Ella tenía pre-premoniciones, y era capaz de conectarse mentalmente con sus allegados, y man-mandarle sus pensamientos –Sakura abrió mucho los ojos, sorprendida.

No creía que su padre hubiera tenido una habilidad tan fuerte.

-¿Y la hermana de Naruto? – tal vez era demasiado entrometida por preguntar, puede que su hermana no heredara la longevidad del padre, y si cada hijo era diferente al anterior en ese aspecto, tenía que saber.

-ella y Naruto se quedaron so-solos mucho tiempo, se valieron por si mismos, y después de numerosas veces de huir d-de desertores, los encontraron; en su intento de huir, sal-saltaron a un enorme rio… desde entonces no sabe nada de ella –los ojos grises de su interlocutora se empañaron, ella de verdad estaba triste por su "pareja", Sakura ya los consideraba en la misma unidad con todo lo que sabía.

-lo siento tanto…-entendía lo mal que la pasaba uno al perder a su familia, y haberla perdido en tales circunstancias era más doloroso que saber, como ella, que su abuela descansaba en paz, en su tumba cerca del mar (como la viejecita le había pedido). Igual que su madre, que ya no podía sufrir más.

Hinata la miró y parecía pensar algo, entonces le dijo algo para cambiar el tema.

-Sakura, ahora tenemos a were-lobos ta-también en el ambiente de la investigación, en todo tipo de campos, de la biología hasta la ne-neurología ; ahora sabemos que los humanos que tienen ondas cerebrales muy desarrolladas pueden procrear mestizos ca- capaces de vivir casi tanto como los were naturales – ella empezaba a entender, contenta e impresionada – son a quienes los humanos llaman,a- adivinos, médiums, hechiceros, ilusionistas y ellos su-suelen esconder sus habilidades, por lo general las hacen pasar por trucos, para n-no ser llevados a laboratorios. Los científicos humanos s-suelen hacer eso con lo que no entienden – por algún motivo le pareció que Hinata hablaba por experiencia.

Después de hablar toda la mañana con Hinata entendió porque no se dio cuenta de que Naruto era mestizo, y obviamente se debía a que solamente alguien, con mayor solidez en cuanto a instintos y habilidades were-lobo (por ejemplo los alfa, los beta o los del escuadrón de protección) era capaz de saber esa información.

El padre de Hinata debía haberse escandalizado cuando lo detectó. Puesto que ella decía, era muy tradicionalista, y poco tolerante incluso con los mestizos, aún de su propia manada, y que los aceptó solo para sellar el pacto de paz.

-¡Hinata –chan! – El ruidoso rubio irrumpió en el cuarto, y Sakura buscó con la vista a Sasuke – gane las apuestas.

La aludida se rio, y extrañamente rodo los ojos.

-Tú siempre ganas las a-apuestas Naruto-kun –dijo con una sonrisa chistosa en la cara que la pelirrosa no había visto antes.

-¿Y Sasuke-kun? –pregunto al no encontrar a su compañero.

-Se está limpiando la sangre… - a pesar de que él continuo explicando, ella no escucho nada más.

-¡¿Qué?! – Replicó tardíamente -¿Sangre, por qué?

-¡Naruto-kun!- regaño Hinata por primera vez a la vista de Sakura.

Naruto puso cara de culpable y se rasco la cabeza, mostrando su arrepentimiento.

-¿Qué?... –dijo como un niño atrapado en infraganti - Es verd…

Entonces Hinata tapo la gran boca del rubio y miro a Sakura con una sonrisilla culpable.

-Lo siento Sakura –dijo ella –en la se-segunda parte de la pelea usan sus garras y dientes, e-en forma de lobo y…

No se quedó a preguntar por el ganador, ella solo quería ver a su esposo.

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Al final su táctica surtió efecto.

Pero le costó trabajo lograr que Kiba no se diera cuenta de que tenía planeado, poco a poco hizo sus movimientos erráticos, para que el otro pensara que le estaba derrotando. Y cuando el lobo castaño se colocó sobre él tratando de morder la garganta, Sasuke lo empujo con sus patas traseras afuera del círculo de piedras.

Por supuesto eso le valió un buen tiempo, varias estocadas con las garras veloces de Kiba, y una serie de vueltas, en un enredo entre sus cuerpos caninos mientras mordían y gruñían. Todo para que su amigo, no se percatara de su plan.

-Hmphr- se quejó un poco, a causa de la limpieza que aplicaban a las heridas, era molesto y ya quería ver a Sakura.

-¿Dónde está? – La voz femenina pareció contestar sus deseos, ya que una muy irritada y emocional hembra pelirrosa se paró en la puerta, con los sentimientos bullendo en el cuerpo.

El sujeto que limpiaba los zarpazos de Sasuke se machó enseguida, seguramente notando que estorbaba ahí, o que podía ser decapitado por el pelinegro si presenciaba una escena indecorosa entre ellos.

Todos sabían ahora que su emparejamiento era reciente.

Siempre se debía tener cuidado con las parejas en reciente unión.

Sus ojos se encontraron directamente, y ella lo analizó de los pies a la cabeza con la mirada, y seguido de eso, cruzo los brazos con molestia sobre sus pechos.

Cautelosamente guardo la distancia.

Por su propio bien contuvo una sonrisa de autosuficiencia, aunque, como él estaba al tanto de las emociones de su compañera –preocupación, irritación y ganas de gritar, o llorar dependiendo del caso – también Sakura podía saber que él se sentía satisfecho con la pelea, orgulloso, y… excitado, al aparecer ella luciendo tan apetecible.

Como si estuviera leyendo su mente Sakura se sonrojo instantáneamente, pero trató de ocultarlo volteando su rostro hacia la seguridad de la ventana.

-Estaba muy preocupada…- dijo ella haciendo un mohín avergonzado, e irritado al mismo tiempo.

- Lo sé – sonrió de lado, vanidoso, pues incluso con la evidente indignación que ella sentía, él no podía evitar estar contento por haber recuperado su puesto sin dañar –demasiado –a Kiba, por qué a pesar de los retos que tenían por delante las cosas pintaban para mejor, y porque su mujer le parecía cada vez más deseable.

-Eres un, un… presumido –se quejó ella, pero en su ojos verdes sus pupilas se dilataron como un palpitar de corazón.

-puede ser –refuto el socarrón –pero eso no te molesta cuando…

-Búsquese un cuarto –la voz del alfa los interrumpió con picardía –siempre quise decir eso. Ahora puedo morir feliz – Itachi ni se molestó en mirarlos de verdad, solamente interrumpio sin preocuparle nada.

-Que mal que solo es una broma –gruño Sasuke contrariado, a sabiendas de que solo el Alfa era inmune a los castigos de un mancho con necesidad de su pareja.

-Sí, que mal –continuo con burla Itachi.

Aunque aparentaba querer molestarlo, sabía que su hermano estaba tan contento con él por el triunfo. Porque implicaba más que tener un puesto de alto rango, implicaba que otra vez estarían juntos lado a lado, como una familia, y además, si alguien se alegraba por los próximos nacimientos ese el alfa, y con más motivos siendo su sobrino directo.

-Gracias – dijo simplemente Sasuke.

-Gracias por regresar hermano –contestos Itachi saliendo de cuarto enfermería. Pero al estar por acercarse a Sakura, Itachi interrumpió de nuevo –lo del cuarto era en enserio, el doctos Hagen quiere utilizar la clínica para revisar a una delas muchachas… -y con eso desapareció.

Sasuke y Sakura se miraron de manera cómplice, y sin hablar salieron juntos de cuarto médico, y se retiraron tomados de la mano, ya planeado las próximas actividades.

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Uff, pensé que me tardaría más. Como dije he tenido una mala racha con los aparatos electrodomésticos y ahora fue la lavadora el día de lavado.

"Pero llueva, truene o relampaguee", yo terminaré el fic.

¡Saludos!

PD: correcciones básicas, mañana.