Cuando empecé a escribir la historia de los Merodeadores, tenía 16 años, y en lo único que pensaba era en Harry Potter y su mundo… después por alguna extraña razón, deje de escribir durante un tiempo (cof cof 4 años cof cof) ahora tengo 20 años y menos ideas que hace 4… pero hace una semana me llego un review de uno de mis fics… y me acordé de cuando yo leia los ff de todos ustedes, y lo contenta que me ponía cuando recibia algún review… así que… este capítulo se los dedico a ustedes… a todos los fans de Harry Potter que se toman el tiempo de leer mis historias. Espero no defraudarlos.
Sólo un Juego
Era noche linda llena de estrellas en Hogwarts. Los cuatro chicos estaban acostados en sus camas con rojas cortinas, pero no todos dormían.
James estaba despierto aventando la vieja recordadora de Peter por los aires y haciéndola golpear con el techo de su cama.
-No se que me pasa- se dijo a si mismo en voz baja
-¿Qué es lo que no sabes que te pasa?- Preguntó Remus con los ojos aún cerrados, pero muy atento a las palabras de James
-Con Nat… no se… es mi amiga, la mejor si puedo decir…
-O la única, diría yo- Dijo Remus entre risas
-Basta Remus, no se, a veces siento que quiero matarla! Aah, a veces puede ser tan insoportable… - Dijo confundido James
-Pero….- respondió Remus haciéndole ver a James que quería que continuara
-No lo sé amigo, a veces solo tengo ganas de tomarla de la mano, de abrazarla…- confesó James melancolico
-James, Nat ha sido para ti como una hermana, no creo que lo que sientas es lo que estás pensando que es- sentenció Remus.
-Tal vez tienes razón…
-Si, generalmente la tengo- Dijo Remus con una sonrisa- además amigo, debes de conocer a más chicas antes de enamorarte de la primera que juegue quidditch- Finalizó
-SI!- gritó James, y despertó a Sirius.
-¿Qué esta pasando?- Preguntó Sirius desconcertado
-Lo que pasa querido amigo- pronunció James- es que debo de conocer más chicas.
-Y que eso no podía esperar a mañana? Ahorita las chicas están dormidas! COMO LAS PERSONAS NORMALES, sin ofender Remus… Asi que duerman!- Finalizó Sirius en un tono de enfado.
Los tres chicos cerraron los ojos, Sirius y Remus se durmieron en el acto, pero James tardó un par de minutos en conciliar el sueño.
En otra de las habitaciones, una chica de cabello negro y ojos azules también contemplaba el dosel de su cama. ¿Estaría James Potter jugando con ella? O sería eso la forma en la que el expresaba su amistad… fuera cual fuera la respuesta, ella se sentía algo confundida, James era su mejor amigo… no podía enamorarse de su mejor amigo.
Al dia siguiente, los cuatro chicos bajaron al gran comedor. Morian de hambre, como era costumbre. Se sentaron en la mesa de gryffindor y se empezaron a servir de todo un poco.
-Entonces… empezó a hablar Peter- ¿Cuál era ese perfecto plan del que hablaban anoche en la sala común?
-Aún no Peter! Se los diremos Remus y yo una vez finalizada las clases, cerca del lago.- Finalizó James
-Odio que me dejen sin saber bien las noticias- Contestó Sirius con cara de enfado mientrs leia un ejemplar de el profeta.
Dejó el periódico de un lado, sin darse cuenta de que la mitad de este había caído en su plato de cereal.
Remus lo tomó y con un suave movimiento de su varita lo seco, mientras inspeccionaba la primer página.
-No hay nada interesante hoy- Dijo Sirius al ver a su amigo tan al pendiente del periódico
-Si tomas por no interesante la muerte de 6 muggles por una de las maldiciones imperdonables… tienes razón, no hay nada interesante- Dijo con desden Remus
Después de diez minutos, se levantaron de la mesa de Gryffindor y se dirigían a su clase de defensa contra las artes oscuras… al ir caminando, se toparon con Natalie…
La chica se iba acercando tímidamente hacia ellos, en el momento que James la vio, adelantó el paso hasta llegar a un par de chicas de Ravenclaw, con las que empezó a hablar alegremente.
Una vez Natalie alcanzó a los chicos, se puso a hablar con Sirius acerca de la carta que ella había recibido de su madre en la mañana.
-Te lo juro por mi vida Black, por alguna extraña razón mi madre me ha prohibido entablar relación alguna contigo! Seguramente alguien le contó acerca de los Tebos- dijo desconcertada Natalie, haciendo parecer que no le importaba que James estuviera conversando con otras chicas.
Durante la clase, James no pudo evitar a Natalie. El profesor Laurence los había puesto como pareja de equipo para el ejercicio de las Kapas, y a pesar del enorme esfuerzo que el hacia para no hablarle, ella no paraba.
-Y me dijo Alice que mañana tenemos entrenamiento, entonces tienes que levantarte temprano, y no cenes mucho, que después no puedes jugar bien y por tu culpa, todo el equipo sale perdiendo, Y por dios James, deja de hacer como si no me escucharas- finalizó Natalie
-No te haz preguntado,¿ por qué pretendo no escucharte? Quizás sea por que… no quiero hablarte… - dijo James malhumorado
Los ojos azules de Natalie se llenaron de lagrimas, tomo su Kappa por la cola y se la aventó a James a la cara…
-Sabes, en realidad… SI eres un idiota- concluyó la chica y salió del aula.
