Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es mía

Capitulo 13: Sin Arrepentimientos

Bella POV

Alice sacó las llaves del bolsillo derecho de su pantalón y las introdujo en la cerradura, abrió la puerta y me permitió ser la primera en entrar. Los chicos estaban reunidos en el salón, frente a la pantalla de la televisión jugando a la Wii. Cuando me vieron pausaron el juego y se quedaron, literalmente, boquiabiertos.

-Wooow – dijo Embry

-¿Bella? – preguntó Jacob con los ojos como platos, mientras me evaluaba. Pronto una sonrisa pícara se formó en sus labios – estas guapísima

No hice ningún movimiento ni dije nada, estaba segura de que mi cara se estaba convirtiendo en un tomate a cada segundo que pasaba… por fin logré salir de mi estupor y contesté:

-Gra…cias – pude notar en mi voz una pequeña nota de histeria pero lo que más destacaba era la vergüenza. Nunca me había gustado la sensación de sentirme observada y precisamente ahora me encontraba en medio de una "misión de reconocimiento" por parte de los chicos.

-Madre mía – dijo Seth - ¿Dónde habías estado escondida todo este tiempo? – dijo con voz chistosa

-¿Eso significa que Bella ha pasado el examen? – preguntó Emily con una voz muy parecida a la que utilizó Seth

Los chicos asintieron casi al unísono.

-¿Examen? – pregunté confundida

-Por si no lo has notado, la mayoría te están comiendo con la mirada – me dijo Ángela al oído, aunque en un tono no muy bajo

-Creo que lo ha notado – le dijo Rose mientras me daba un pequeño codazo

-Te lo dije Bella, a partir de ahora vas a arrasar – dijo Alice con su muy habitual entusiasmo

-No exageres Alice – dije, aún se notaba una chispa de vergüenza en mi voz

-Estoy seguro de que no está exagerando, Bella – dijo Quil

-¡Por supuesto que no exagero! – medio gritó Alice haciéndose la ofendida – y para probarte que no lo hago… está noche nos vamos de fiesta

-Ya estaba tardando mucho en decirlo – murmuró Leah rodando los ojos

-No creo que sea buena idea – empecé a soltar excusas como una descosida – estoy muy cansada y… – me cortó

-Nada de excusas – dijo ahora bastante seria – he dicho que nos vamos de fiesta y eso es lo que haremos. Además, me lo debéis por aquella vez en que preferisteis comer helados en vez de ir a un pub en Jacksonville

-Pero… – dije intentando librarme de nuevo

-No te va a servir de nada – dijo ella antes de que terminara mi frase – todos sabéis que al final acabaré saliéndome con la mía

Suspiré derrotada, era un caso perdido

-Está bien – acepté con la cabeza gacha – saldremos esta noche

-¡Así se habla! Con entusiasmo, nos lo vamos a pasar genial – Alice miró al reloj y de nuevo estalló como si de una bomba se tratase – ¡Dios mío! Tenemos poco tiempo, hay que ir preparándose ya

Nos arrastró a todos arriba, dio ordenes precisas a los chicos de cómo deberían ir vestidos y después nos llevó a todas hasta su habitación.

Siempre que entraba aquí me quedaba impresionada, era enorme. Las paredes estaban pintadas en un tono rosáceo claro. Justo enfrente de la puerta se encontraba su cama tamaño King Sice, con sabanas de seda rosa. Tenía millones de peluches encima, eso me parecía muy tierno. Sin duda los tenía desde que era pequeña.

Las estanterías, muy modernas, estaban plagadas de fotos y de CD's de música…

Pero si la habitación era impresionante, el armario quitaba el aliento. Era incluso más grande que la habitación, tenía de todo. Vestidos, pantalones, camisetas, camisas, zapatos, chaquetas, abrigos, pañuelos, complementos, gafas de sol… esto podría confundirse sin ningún problema con una tienda de marcas de lujo.

-Alice, nosotras tenemos nuestra propia ropa – dijo Ángela – no hace falta que nos vistas tu

-¡oh, lo sé! Lo que pasa es que hoy es un día especial porque vamos a salir a celebrar el espectacular cambio de look de Bella y vamos a necesitar ropa un poco más… de fiesta – aclaró Alice – Rose, ¿podrías ir a por las cosas? Y creo que deberías ponerte el vestido rojo

Rosalie salió de la habitación mientras Alice ponía en marcha a Leah, Emily y Ángela y las obligaba a probarse unos vestidos. Rose volvió al cabo de unos minutos con un vestido rojo en la mano, no me quería ni imaginar cómo le quedaría puesto. En la otra mano llevaba varias de las bolsas con ropa que compramos en el centro comercial…

¿También me iban a obligar a cambiarme de ropa a mi justo cuando esta mañana me han hecho un make-over? ¿No estoy ya lo suficientemente arreglada?

-¿Bella? ¿A qué estás esperando? Como no te des prisa no saldremos hasta mañana – protestó Alice

-Pero, pero… ¿no voy bien así? – señalé mi atuendo.

Rose y la pequeña duendecillo malvada me miraron de arriba abajo, me volví a sentir observada

-¿Pretendes ir a una discoteca en jeans y camisa? – preguntó Alice con algo de sarcasmo en su voz

-Hay ocasiones, Bella, en la que tenemos que ir más arregladas a ciertos sitios y esta es una de esas ocasiones – me explicó Rosalie mientras pasaba una mano por mi hombro y me conducía hacia el baño, donde se encontraba la ropa que me tenía que poner – además yo que tú me lo pondría si no quieres desatar la furia de ese pequeño monstruo de pelo negro – me dijo confidencialmente

-¡Te he oído! – gritó Alice desde dentro del vestidor

-¡De acuerdo! – respondió Rose de vuelta. Después se giró hacia mí – date una ducha, que seguro que te relajará un poco del estrés de hoy y después te pones el vestido ¿de acuerdo? – asentí – ¡oh! Y ten cuidado con no mojarte el pelo, ya lo tienes peinado de la peluquería

Rosalie salió del baño. Me despojé de mi ropa, me recogí el pelo con una pinza, para que no se me mojara y me metí en la ducha. Me sentó de maravilla, el agua caliente consiguió relajar mis músculos e incluso despejar mi mente. Debí estar un buen rato bajo el agua ya que una voz me sacó de mi momento relax.

-¡Bella! ¡Date prisa, por favor! Todavía tenemos que maquillarte – dijo Alice

Cerré el grifo y salí de la ducha con una toalla rodeando mi cuerpo, ahora algo destemplado. Por primera vez en todo el tiempo que había estado en el baño, me fije en la ropa que estaba a punto de ponerme.

Se trataba de un vestido strapples de color violeta que me llegaba un poco por encima de la rodilla. Justo debajo del pecho había un cinturón negro muy ancho. Era un vestido sencillo y bastante bonito. Debía concederles a las chicas que habían encontrado algo con lo que podría llegar a sentirme cómoda… aunque no estuviera acostumbrada a llevar vestidos. De hecho, creo que no me he puesto un solo vestido desde que tenía siete años.

Con algo de temor cogí el vestido y me lo puse, parecía ser una tela muy fina y no estaría nada contenta si rompía un vestido así, y más teniendo en cuenta que había sido un regalo de parte de las chicas.

Por fin salí del cuarto de baño, encontrándome con una resplandeciente Rosalie con un vestido rojo que tenía un escote impresionante en forma de v.

Alice llevaba un vestido verde clarito bastante ajustado, de tirantes anchos. Llevaba unos tacones de unos 10 o 12 cm, haciéndola parecer muchísimo más alta de lo que era.

Emily llevaba una minifalda blanca, una camiseta blanca de tirantes finos ajustada en el pecho y que caía por el busto de forma suelta y unos botines del mismo color que todo su atuendo.

-¿Dónde están las demás? – pregunté

-Duchándose – respondió Alice encogiéndose de hombros – espero que no tarden tanto como tú… pensé que te habías colado por la tubería o algo así

A continuación me obligaron a sentarme y comenzaron a quitarme el maquillaje con el que salí del centro comercial, después de pusieron manos a la obra con mi nuevo maquillaje.

Mientras Alice y Rose trabajaban en mi rostro, Ángela y unos minutos después Leah, aparecieron en la habitación enfundadas en sus ropas de fiesta como lo llamaría Alice.

Ángela llevaba una minifalda negra que brillaba levemente si le daba la luz y una camiseta fuxia de lentejuelas con un solo tirante, dejando el hombro derecho al descubierto. Contrastaba bastante bien con su tono de piel.

Leah llevaba unos leggins negros y un vestido amarillo claro muy ajustado, junto con unas botas que la llegaban casi hasta la rodilla.

-Estáis guapísimas – alabé

-No más que tú – respondió Emily – hoy eres la protagonista, nosotras estamos en segundo lugar

-Exacto, pero no te acostumbres demasiado – añadió Leah guiñándome un ojo

Las chicas dejaron mi cara y pude observarme en el espejo, estuve bastante tiempo analizándome a mí misma. Las mismas preguntas de esta tarde volvieron ¿Cómo podía estar tan distinta? Estaba guapa, lo reconocía… pero lo mejor de todo este cambio no era mi aspecto, sino que por dentro me seguía sintiendo yo misma, Bella Swan. Una sonrisa de aprobación se formó en mi rostro. Tenía muchas cosas que agradecerles a mis amigos y a partir de este momento iba a empezar a hacerlo.

-Ya estamos todas listas – afirmó Alice – asique bajemos a reunirnos con los chicos y nos vamos

Salimos de la habitación casi en fila, encabezada por supuesto por Alice y bajamos las escaleras. Junto a la puerta ya se encontraban los chicos esperándonos, la mayoría iba con jeans o pantalones negros y camisetas de manga corta.

-¡Que guapas! – alabó Ben y acontinuación le dio un beso a Ángela

-Nosotras siempre estamos guapas – afirmó Alice – si ya estamos todos, vámonos de una vez, ¡tengo ganas de fiesta!

Mientras todos salían por la puerta, Jacob se quedó rezagado y se colocó junto a mí, me miró con una ceja elevada y una sonrisa apareció en su cara.

-Estás totalmente increíble – me dijo – incluso más que antes

-Gracias… supongo

-De nada – me guiñó un ojo – ¿me prometes que esta noche bailaras alguna canción conmigo?

-Yo… yo no… yo no sé bailar – musité algo avergonzada – no se me da nada bien

-Seguro que eres capaz de hacerlo, no creo que seas peor que Quil… – rió

-Bueno… no he visto a Quil bailar pero…

-Por favor, Bella – me dijo en un tono dulce, demasiado para él diría yo – prométemelo, solo un baile

Lo pensé, era cierto que el baile se me daba mal, yo no era muy acompasada que digamos y además me daba muchísima vergüenza bailar y moverme delante de la gente, pero en realidad… ¿Qué importaba? Me había propuesto cambiar mi forma de tomarme las cosas, necesitaba dejar la vergüenza a un lado y pasármelo bien por una vez ¿Qué más daba lo que la gente pensara de mi si no les volvería a ver jamás?

-De acuerdo, te prometo un baile – le sonreí tímidamente

-Estupendo, vamos, ya están todos fuera

Finalmente salimos de la casa y nos metimos en el coche junto a Leah y Seth, él era el conductor designado para conducir hoy, ya que todavía no tenía la edad legal para beber.

Fuimos - como esta mañana - a Port Angeles, el camino fue entretenido. Estuvimos hablando y cantando canciones de la radio. Enseguida llegamos a una discoteca-pub que se llamaba "New Moon". Afuera, una pequeña cola de gente esperaba que llegara su turno para entrar. Íbamos a ponernos a guardar cola, pero Alice nos quitó la idea

-He venido aquí millones de veces, no vamos a tener que esperar para entrar

Se dirigió a paso rápido y sin ningún signo de nerviosismo hasta el gorila de la puerta, nosotros nos quedamos cerca, pero no demasiado por lo que pudiera pasar, Alice realmente tenía muchísimo valor

-Buenas noches Felix – le dijo con su voz de niña buena

-¿Otra vez por aquí, pequeña? – la preguntó el hombre con una sonrisa amable, nunca pensé que él podría reaccionar así

-Por supuesto – le sonrió – he venido con unos amigos – nos señaló - ¿nos dejarías pasar, por favor?

Solo le faltaba hacerle un pucherito, por fortuna no le hizo falta alguna

-Claro, entrad – Felix levantó el cordón de seguridad y entramos, pude escuchar las quejas de algunas personas de la cola, pero decidí no hacerles caso… hoy no iba a amargarme la noche con tonterías. Suficientes noches amargas he tenido ya

La discoteca estaba repleta de gente, tanto en la pista como en la barra, pero aún así había espacios vacios donde bailar cómodamente y sin chocarse con nadie. La música sonaba a todo volumen mientras varios focos de colores se movían por toda la sala, estaba bastante oscuro, pero aún así había muy buen ambiente.

-¿Qué queréis beber? – preguntó Rose alzando la voz para que todos la escucháramos, me daba la sensación de que esta noche acabaríamos todos afónicos.

Pedimos nuestras copas y, una vez servidas, nos dirigimos hacia unos sofás que estaban libres, todavía no tenía ánimos para bailar.

Estuvimos un buen rato hablando, riendo y observando cómo la gente se movía en la pista. La misma escena se repetía muchas veces, un chico y una chica bailando muy pegados mientras se comían con la mirada, o se comían literalmente… siempre que iba a una discoteca con mis amigos de Seattle me daba envidia ver esa escena, yo quería ser la chica y que Edward fuese el chico, sin embargo, hoy no me sentí melancólica ni triste porque sabía que eso no pasaría, simplemente no sentí nada. Ni un pinchazo de dolor y eso era muy buena señal, sin duda estaba haciendo un gran avance.

Sonreí por ello. Una mirada de ojos oscuros se posó sobre mí

-¿Por qué sonríes? - me preguntó Jake al oído para no tener que forzar demasiado la voz

-Supongo que ha sido una buena idea venir aquí esta noche – le respondí – me lo estoy pasando muy bien y además… me estoy sintiendo bien

-Me alegro, te hacía falta correrte una juerga – se acercó hacia mi mejilla y la besó – y todavía no ha empezado la verdadera fiesta

Hacia la segunda copa, las parejitas del grupo salieron a bailar, también Quil y Rosalie por lo que nos dejaron a Leah, Embry, Seth, Jake y yo en la mesa. Todos tenían puesta la mirada en Rose y Quil

-¿Qué ocurre? ¿por qué los miráis así? – le pregunté a Jacob

-Tú solo mira a Quil

Hice lo que me dijo. Quil empezó a moverse con movimientos de robot, después empezó a sacudir los brazos y las piernas de manera casi frenética, era realmente gracioso, no pude evitar unirme a las risas del grupo.

-¿Entiendes ahora lo que te dije de bailar mal? – me dijo Jacob – estoy totalmente seguro de que tú bailas muchísimo mejor que eso

Me sonrojé

-No me has visto bailar

-Aún – contestó

-Cierto… al final te vas a arrepentir de haberme hacho prometer bailar – le dije en un último intento para librarme del baile

-No lo creo – respondió con toda seguridad – ¿lo comprobamos?

-¿Quieres bailar ahora?

-Claro, ¿Qué tiene de malo este momento?

-Es que… - no me dejó excusarme

-Me lo has prometido, recuérdalo

Bufé – está bien… vamos

Nos pusimos en pie, me cogió fuertemente de la mano y me llevó hasta el centro de la pista, mire alrededor y me acerqué para hablarle al oído

-¿Por qué no vamos a un lado de la pista? Estaremos más cómodos

Negó con la cabeza

-A mi me parece que este es un buen sitio – me contestó encogiéndose de hombros – además, estas deslumbrante, sería un pecado andar escondidos por la pista

-Gracias por… el cumplido – le dije con la cara como un tomate

-Solo es la verdad

A continuación puso sus manos sobre mis caderas para ayudarme a seguir el ritmo de la música, parecían movimientos fáciles por lo que no tuve problema alguno en seguirle. A medida que realizábamos los movimientos nos íbamos acercando más, hasta llegar al punto de bailar totalmente pegados.

Me estaba divirtiendo bailar con Jacob, se movía muy bien y provocaba que yo hiciera lo mismo, nunca pensé que me desinhibiría de esa manera en lo que respecta al baile, pero me estaba gustando y no tenía ganas de dejar de bailar.

Pasamos un buen rato bailando, con distintos tipos de pasos y milagrosamente no le pisé ni una sola vez.

-Me parece que no lo haces nada mal, Bella – me dijo Jake al oído

-Nunca me había movido así – le contesté – y tampoco había bailado antes este tipo de música

-O sea que… ¿soy tu primera vez? – dijo con tono jugueton mientras subía y bajaba las cejas seductoramente

-Podría decirse que sí – conseguí responder pese a mi vergüenza

-Me alegro de serlo – me fijé en las facciones de la cara de Jacob, eran de hombre, mandíbula fuerte, nariz recta… era un chico bastante guapo y además olía de maravilla

-Bella

-¿Si?

-Espero que tú no te arrepientas de esto – me dijo, no sabía a qué se refería

-¿De qué? ¿de bailar? – pregunté confusa

-No, de esto – en ese momento sus labios se posaron sobre los míos. No fue un beso como el de estas semanas, no fue un simple piquito que duraba unos segundos, fue un beso parecido al primero que nos dimos en Jacksonville, pero este tenía mucho más sentimiento, era lento y dulce. Su lengua pidió paso y yo sin pensarlo se lo concedí, no me estaba molestando para nada que me estuviera besando, sin lugar a dudas, no me arrepentía. Un poco después, cuando la respiración nos empezó a fallar a ambos, nos separamos

Ahora se produjo un momento incomodo, sin saber que decir… el rubor hizo acto de presencia en mi rostro.

-No voy a pedirte perdón por besarte – me dijo algo serio

-No es necesario que lo hagas – sonreí levemente

Se quedó unos segundos callado, como analizando la situación

-Entonces te… ¿te ha gustado? – me preguntó

-Pues... si – a decir verdad, no había sentido nada de lo que sentía cuando Edward estaba cerca de mí, pero gustarme, me había gustado. Podría llegar a acostumbrarme a eso

-Bella yo… te quería decir algo – le di tiempo para que continuase y lo hizo tras tomar aire fuertemente – tú me gustas, eso creo que ya lo sabes

Asentí

-Y creo que yo también te gusto

Volví a asentir con algo de vergüenza

-Sé perfectamente que lo has pasado mal estos meses y que no estás totalmente bien pero… me gustaría intentar algo serio contigo, una relación… ya sabes

Me quedé estupefacta

-¿Me estás pidiendo que sea tu novia? – le pregunté

-Si, aunque entendería perfectamente que me dijeras que no

¿Qué hacía yo ahora? Si le decía que no, toda nuestra amistad y el buen rollo actual del grupo se esfumaría y yo no quería eso, me gustaba estar en su compañía y le necesitaba para sentirme bien. Pero… ¿y si le decía que si? Estaba claro que a mi me gustaba, tanto su físico como su personalidad, y siendo honestos, las esperanzas con Edward se habían esfumado. ¿Tan malo sería darle una oportunidad? ¿Darme una oportunidad a mi, al amor y a ser feliz? Las cosas con Jacob podrían llegar a salir bien e incluso con el tiempo podría llegar a enamorarme de él, entonces... ¿por qué no?

Y con eso tomé mi decisión

-Sí, quiero ser tu novia – le respondí al oído

-¿De verdad? – preguntó incrédulo, yo asentí

-Pero tomémonos las cosas con calma, por favor – le pedí

-Eso está hecho, gracias Bella, un millón de gracias – me dio un pequeño beso – estoy seguro de que de esto no te vas a arrepentir

Y me besó más profundamente. No, no me iba a arrepentir, esta era mi oportunidad de ser feliz y no estaba dispuesta a desaprovecharlo.


¡SIENTO MUCHISIMO EL RETRASO! Pero tengo buenos motivos, lo primero, estaba en época de exámenes y no me daba tiempo a escribir y segundo he cogido un constipado y me dolía demasiado la cabeza como para preparar el capitulo… además hace dos días me picó un mosquito en el ojo y se me inflamó por lo que mi ánimo decayó bastante. Afortunadamente ya estoy mejor

Bueno, ¿Qué os ha parecido el capítulo? Jacob y Bella, si, muchas querréis asesinarme pero esto necesitaba pasar, lo siento mucho… En el próximo capítulo vendrá el reencuentro por lo que también será emocionante

Muchísimas gracias a todos por vuestros reviews y favoritos, sois los mejores y también gracias a todos los que me leen sin dejar huella, sois geniales ;)

Espero que lo hayáis disfrutado… ¿reviews?

Nos leemos pronto (espero)

Muchos besos

Niita94