SALVADA (Parte 2)

Quedaban pocas horas para que amaneciera y Edward aún seguía en mi habitación. Él era el único que me había echo olvidar todos mis problemas, le estaba inmensamente agradecida. Permanecíamos tapados en mi cama, desnudos y en silencio mientras él me acariciaba la espalda una y otra vez. Estaba tranquila, mi cabeza descansaba de una vez por todas, pero… había una cosa que realmente me preocupaba.

- Escucha, Edward, no sé como decirte esto- susurré para romper el silencio.

- Soy todo oídos, ya sabes que puedes confiar en mí – hizo un amago de sonrisa.

- No, no… No tiene nada que ver con mi madre, ni mi vida, ni el incendio ni nada de eso –Edward me miró ya mucho más intrigado-. Se trata de nosotros – suspiré mirando hacia la pared enfrente nuestra pero él me alzó la barbilla obligándome a mirarlo-, corrígeme si me equivoco pero todas las relaciones que has tenido han sido con… - me quedé callada, no quería continuar por ese camino.

- Puedes decirlo, no harás que duela menos, ya sabes que no me enorgullezco de mi pasado, nunca lo he echo – dijo mirándome fijamente.

- No hace falta decirlo, ya sabes que quiero decir. Yo solo quería preguntarte si… si lo que acaba de pasar ha sido como las otras veces para ti. Quería preguntarte si esto había significado tanto para ti como para mí… - frunció el ceño como si lo que hubiera oído fuese un insulto y no lo que realmente yo le había dicho. Sé levantó dejándome tumbada, me quedé sin aire al ver su cuerpo desnudo iluminado con la poca luz que entraba por la ventana, era demasiado perfecto para mí. Cogió sus calzoncillos del suelo y se los puso sin prisa, yo me quedé quieta esperando a que hablara.

- Isabella Swan, nunca vuelvas a cuestionarte esto, nunca más. Hemos hablado de esto demasiadas veces, lo que pasó con esas chicas forma parte de mi oscuro pasado, nunca me sentiré orgulloso de él. He cambiado, ¡tú has sido la que me has ayudado a cambiar! Lo que ha pasado esta noche no tiene nada que ver con eso, –suspiró- no vuelvas a pensar lo contrario, nunca.

- ¿Por qué lo dices como si estuvieras enfadado conmigo? – pregunté sintiéndome débil.

- Me molesta que pienses que sigo siendo el de antes y aún me molesta más que creas que te pareces a las chicas con las que me acosté, tu vales mucho más, quiero que te quede muy claro- susurró mirando hacia la ventana.

El silencio volvió y yo ya no sabía como romperlo. Me sentía completa y feliz pero Edward no parecía estarlo. Pasaron un par de minutos hasta que él se decidió y volvió a tumbarse a mi lado, no tan cariñoso como antes, pero eso no era lo que me importaba precisamente. Estaba abstraída por la presencia de Edward y tardé más de un minuto en levantarme a cerrar la ventana ya que sin previo aviso, había empezado a nevar, no había caído en que faltaban apenas dos semanas para que llegara la Navidad. Me quedé distraída mirando como caían los copos de nieve sobre nuestro jardín y no me di cuenta de que Edward se había levantado también hasta que me dio la vuelta y me sonrió.

- Eres preciosa – susurró haciéndome sentir aún más feliz. Sonreí al suelo mientras cogía mi ropa interior y me la ponía, supongo que ya era hora de volver al mundo real.

Esa noche había sido demasiado perfecta, sabía que lo que venía ahora no sería tan perfecto, mi padre se levantaría en una hora y además el instituto nos esperaba. Pero todo eso pasó a segundo plano cuando escuchamos como alguien se acercaba hacia mi casa, los pasos no eran de humano, era uno de los nuestros. Edward me puso detrás de él tapándome con su cuerpo, ¿esto iba a acabar alguna vez? Empecé a sollozar sin remedio contra su espalda, no podía parar, estaba harta. Paré de sollozar de golpe cuando noté como el cuerpo gélido de Edward se contrajo y dio dos pasos hacia atrás arrastrándome con él.

- Es Jane- susurró. Mi cuerpo se contrajo también, no podía ser. ¿Por qué a mí? ¿Qué había echo? Edward me ordenó que me vistiera y así lo hice, nos vestimos en apenas tres segundos y él abrió la ventana y saltó sin más.

- ¡Nooo! – grité horrorizada. Sabía que no debería haber gritado, pero ahora me sentía liberada, desahogada. Salté detrás de Edward, no tenía más opción, no podía dejarle luchar solo, nunca le dejaría enfrentarse a Jane solo.

Edward POV

Dos segundos después del grito, Bella ya estaba a mi lado. Sabía que tenía miedo, y no era la única que lo tenía. Le cogí la mano por instinto, necesitaba sentir su fría piel contra la mía ahora que se acercaba nuestro final. Porqué estaba bastante seguro que no saldríamos de esta, no estaba siendo muy positivo que digamos, pero es que era Jane. Nada más ni nada menos que Jane Vulturi. Pasaron poco más de cinco minutos hasta que vimos que ya había llegado, ambos nos alimentamos de dos ciervos que oímos no muy lejos mientras la esperábamos, cualquier ayuda era poca pero al menos tendríamos más fuerza.

- Isabella, ¿no me digas que el que está a tu lado es un Cullen? – dijo Jane sonriendo. No iba vestida de forma muy llamativa aunque como siempre, llevaba el collar y la capa que la identificaban como uno de ellos. Seguramente se había vestido así para no llamar la atención. No sabía cómo me había reconocido pero supongo que se lo imaginaba ya que los Vulturis sabían que Carlisle y toda nuestra familia vivía en Forks. Y por supuesto, estaba seguro que se acordaba de Carlisle, había formado parte de los Vulturis cuando era joven, algo de lo que casi nunca hablaba.

- Sí – musitó Bella.

- Qué pena, Aro no se alegrará al saber que el mismísimo Edward Cullen ya no está entre nosotros… - Bella me sujetó la mano con más fuerza y yo simplemente miré a Jane fijamente, no tenía planeado atacarnos, al menos no ahora. Ella se acercaba lentamente, nos separaban solo veinte metros pero cada segundo que pasaba, los metros iban disminuyendo. No entendía por qué habían enviado a Jane, si querían a Bella muerta, podrían haber enviado a otro miembro menos importante.

- Supongo que ya sabéis porqué estoy aquí – justo cuando acabó la frase oímos como un coche se acercaba, los tres miramos el sur a la vez-. ¿Se puede saber quien ha llamado a la policía? – preguntó Jane sonriendo.

- Charlie – susurró Bella contra mi hombro disimulando. Seguramente Jane lo había oído pero me concentré en Bella sin tener a la Vulturi en cuenta, negué con la cabeza mirando a Bella, ya lo habríamos oído levantarse si hubiese sido él, ¿o no?

El coche de policía llegó pero Jane no hacía más que sonreír. Salieron dos hombres del coche y uno de ellos nos apuntó a Bella y a mí con una pistola mientras que el otro apuntaba a Jane. El policía que nos tenía vigilados no tardó en ver la sangre que tenía en la cara y en la camiseta de la rápida caza, sangre que obviamente aún no me había limpiado. Y él, simplemente, cogió la pistola que sujetaba temblando y me disparó en la pierna. No quería asustarle ni tampoco llamar la atención así que dejé que la bala impactase en mi pierna, echo que hizo que perdiese el equilibrio y que cayera de rodillas contra la nieve. Mientras me quitaba la bala disimuladamente, me fijé en que Jane había actuado de la misma forma que yo y Bella, como la inexperta que era, cogió la bala justo antes de que tocara su piel inmortal con sus fuertes dedos y la redujo a la nada ante los ojos aterrados del policía. Ya se había acabado la función.

La pistola se deslizó entre los dedos temblorosos del policía pero yo la cogí antes de que tocara la fina capa de nieve, suspiré porqué sabía que no tenía otra opción, tenía que dispararle en la cabeza, ya sabía que no éramos "normales" y sino lo mataba, no tardaría en enviar más coches patrulla e incluso helicópteros si pensase que no es suficiente. Cuando su compañero cayó muerto en el suelo, el otro policía empezó a temblar también y me disparó tres veces, dos en el pecho y una en la cabeza. Sí, sentí dolor pero bastante poco, y como si estuviese echo de hierro, caminé hacia él mientras me quitaba las balas y mi piel de mármol se iba reconstruyendo.

- ¡Aléjate de mí, monstruo! ¡No te muevas, es una orden! – gritó él desconsolado. Sabía que eran solo las seis y media de la mañana y que todo el pueblo seguía durmiendo sin preocuparse de nada más pero solo la idea de que Charlie o cualquier vecino se despertara me hizo correr hacia él, taparle la boca desde atrás y sin otro remedio, matarlo.

Antes de girarme ya sabía que Bella lloraba desde hacía rato pero al ver su rostro, me inundó un pánico que pocas veces antes había sentido. Bella debía entender que lo que había echo era lo correcto aunque pareciese lo contrario, ella debía entender más que nadie en este mundo que nunca le haría daño. Mis pies anduvieron casi arrastrados por mi conciencia hacia ella, la abracé con todo mi cuerpo y dejé que se desahogara contra mi pecho como había echo ya más de una vez. Ella me devolvió el abrazo casi sin pensarlo y nos quedamos quietos durante un rato. No me hacía falta mirar hacia el este para saber que Jane había huido, quizás la aparición de la policía nos había salvado la vida, quizás no, pero lo importante era que estábamos ambos a salvo.

- ¿¡Bella?! ¿Estás ahí fuera? ¡He oído gritos! – gritó Charlie con voz ronca desde la entrada. No tenía otra opción, por muy duro que fuese, tenía que deshacer el abrazo e irme… pero no antes de despedirme.

- Bella, escúchame – le cogí el rostro por ambos lados con mis gélidas manos-. Tienes que entrar y tranquilizarle, le debes convencer de que tú no sabes nada y de que todo saldrá bien. Hazte la dormida, no sé, invéntate algo pero nunca debe enterarse de lo que acaba de pasar. Les he matado con la pistola para que parezca un crimen normal y corriente, quizás las huellas no se puedan analizar por el contacto de la nieve,… tu tranquilízate, ¿vale? – asintió aún con miedo, podía notarlo -. Si quieres ve al instituto para despejarte aunque dudo que algún Cullen vaya hoy, sinceramente – le susurré las instrucciones lo más rápido que pude y me di la vuelta dispuesto a irme.

- Edward– susurró, me giré-, no la sigas, por favor… hazlo por mí – me suplicó.

Asentí y volví a darme la vuelta, ya estaba todo dicho, ya no podíamos hacer nada más. ¿Los Vulturis querían guerra? Pues que se preparasen, no sabían con quien se habían metido.


Siento el retraso, la próxima vez espero no tardar tanto pero no os prometo nada. Espero que os guste y felices fiestas!