El calvo corría en dirección a casa de Boros, tenía el ceño fruncido y estaba preocupado, su corazón se aceleraba a cada paso que daba, directo a su objetivo.
Boros reposaba en su cama con los brazos detrás de su cabeza, mirando el techo y sumergido en sus pensamientos, cuando de pronto oyó el sonido de la puerta abriéndose de golpe, y unos pasos apresurados, seguido de un olor peculiar
-¿Cómo que te iras de la tierra?- Saitama entro en el cuarto sin importarle que debía tocar primero, quería comprobar si lo que había oído de su hijo era cierto, Boros lo miro algo sorprendido pero después aparto su mirada.
-quien te lo dijo?-
-Saito me lo dijo!-
-haaa, le dije que no le dijera a nadie- dijo cubriéndose un poco la cara con su mano,
-es broma verdad?, además sería imposible, cómo y por qué lo harías?- volvió a preguntar molesto acercándose al mayor.
Boros lo miro penetrante unos segundos, amaba que se preocupara por él, pero ya había pensado las cosas bien, tenía que saberlo.
-está bien, ven, sígueme- se paró de su cama y lo guio hasta el cuarto oscuro donde se proyectaban los hologramas, Saitama entro no muy seguro de lo que hacía, Boros cerró la puerta detrás de él y después de tocar unos botones, se empezó a proyectar un holograma grande en forma de esfera, y a su alrededor extrañas laminas metálicas que giraban en torno a ella como si fueran electrones rodeando a un átomo, la esfera parecía recibir rayos de plasma, Saitama enseguida supo de qué maquina se trataba y no lo podía creer, Boros comenzó a hablar
-cuando me perdí en este mundo, no sabía qué hacer, pensé en buscar un modo de sobrevivir y después de un tiempo hallar un modo de regresar a mi mundo, pero luego me di cuenta de que en este planeta no se obtiene mucho sin eso que llaman dinero, y yo necesitaba materiales- comenzó a decir, se dio cuenta de que Saitama estaba algo shockeado, pero continuó - fue entonces que encontré ese trabajo que me ayudó mucho, podía ocupar todo lo que necesitaba, tuve que aprender sobre los minerales y elementos que existen aquí, y comencé a trabajar en la máquina, me llevo más tiempo de lo que esperaba y he estado trabajando en ella por dos años, y ya casi esta lista-
Saitama no se lo podía creer, realmente Boros se iría….para siempre?
-….¿por qué no me lo dijiste antes?- preguntó por lo bajo
-…..no creí necesario decirte- le contesto,
- ha no?- Saitama se giró molesto y salió enojado del cuarto oscuro, Boros lo siguió y apago todas las luces para seguir al hombre
-qué?….crees que me iba a quedar aquí en este mundo?, trabajando para ese hombre interesado?, sabiendo que estarías viviendo tu vida feliz con tu amigo y tus hijos?- seguía al calvo por la espalda, pero Saitama se giró bruscamente encarándolo
-¿y por qué no te fuiste antes?!-
-me iba a ir antes, pude haberme ido si hubiera apresurado más las cosas, pero cuando me concedieron estos meses de libertad…..yo…..no resistí la tentación de volverte a ver, quería verte, solo eso!- Boros se ponía nervioso y le costaba hablar un poco
-¿por qué lo hiciste?, ¿por qué regresaste a mí?-
-QUERIA VERTE NO LO ENTIENES?!-
Saitama se volteó evitando ver la mirada del más grande, pero la verdad era que estaba asustado, no quería que Boros se fuera y le molestaba enterarse de eso hasta ahora, en realidad….´¿Por qué eso lo molestaba?, se puso rígido evitando el impulso de querer golpearlo
-verme, solo eso?, tus intensiones eran otras, solo querías probar tener suerte conmigo, abriendo heridas y luego…..consigues crear un alboroto en mi mente, eres despreciable!- salió de la habitación y camino por el pasillo dispuesto a irse lo más pronto posible - puedes largarte si quieres!-
El grande también frunció el ceño, si había cometido un error, pero realmente de él era toda la culpa?, siguió al chico a zancadas largas
-lo siento si?, perdóname por no decírtelo antes, pero por que estas tan molesto?, desde el principio quería verte solo una vez más antes de irme, pasaron muchas cosas entre nosotros pero siempre…..-
-NO SOMOS NOSOTRO!- de repente grito enfrentándolo, - tu y yo no tenemos nada, así que toma tus cosas y lárgate cuanto antes de aquí!-
Eso termino por agotar la tolerancia de Boros, se enojó mucho y de un ágil movimiento acorralo a Saitama en la pared y sostuvo sus brazos en su espalda
-¡!?- Saitama no se lo esperaba, solo pudo abrir los ojos grades
-Así que nada he?, entonces yo soy el culpable de todo?!- la voz enojada del grande hiso erizar la piel del calvo
-su…suéltame-
-TU FUISTE QUIEN SE ME ACERCO!, yo te dije que te seguía amando, y te lo volvería a decir, pero aun así, no tenía planeado llegar a mas contigo, y después de que me besaras, todo fue diferente, y tu seguiste haciéndolo!-
Mientras más hablaba más se apretaba a la espalda de Saitama, gritando todo lo que habían echo
-..hm…!-
-siempre haces lo mismo, me buscas, me besas, eres lindo conmigo, te preocupas por mí, te acuestas conmigo!, y después huyes sin nada que decir más que todo fue un error, y ahora me sales con que no significa nada?!, NADA?!-
Saitama se estremeció, sus cuerpos estaban tan cerca que la entrepierna de Boros rosaba con su trasero, rápidamente su cuerpo se calentó, de nuevo, que podía hacer, le gustaba, le gustaba mucho, tanto que lo enloquecía, la impunidad de Boros, lo excitaba, ¿Cuándo se había vuelto tan sensible?, Boros se dio cuenta de eso, pero no se inmuto, apretó más sus partes al trasero del calvo
-ha!, que haces?-
-quiero hacerte todo- dijo roncamente mientras apretaba mas
-haa, haaa, ha!- Boros empujaba su cintura en suaves y lentas envestidas mientras el menor jadeaba
-pero puedes huir si quieres, anda, empújame y vete, tienes la fuerza para resistirte- otro empuje, -….o es que tus intensiones al venir aquí son otras?, más complicadas, más obscenas…..más eróticas?- otro empuje, Saitama ya no pudo más, el roce entre sus partes, la idea de no volverlo a ver, la excitación de ese momento, no podía evitarlo… se empujó hacia atrás voluntariamente al mismo tiempo de que giraba su cabeza para darle un dulce beso, dispuesto a llegar hasta el final ese día. Boros recibió el beso con placer, liberando al calvo para abrazarlo, Saitama le echo los brazos al cuello.
Entre besos húmedos y fuertes ambos se dirigieron a la cama, donde cayeron cómodamente sobre el edredón, Saitama sujetaba el rostro del mayor sin separar sus labios, pretendía ofrecerle su cuerpo, el mayor le quito toda la ropa, Saitama levantaba sus caderas para que se le facilitara quitar sus pantalones, al mismo tiempo de que el mayor se quitaba sus prendas, se abrazaron volviendo a unir sus labios desesperadamente,
-haa, Saitama….-
-hm….nnhh!-
Boros recorrió con la lengua todo el cuello del menor, hasta llegar a uno de sus pezones donde se divirtió jugando salvajemente con ellos, movía su lengua alrededor del pequeño botón, Saitama se arqueaba a propósito para sentir más el placer en sus pezones, al mismo tiempo de que sujetaba la nuca del mayor. Boros termino de jugar con los pechos del calvo rematando con un chupetón que a Saitama lo hiso soltar un lindo gemido
-haa….mn-
Después bajo dejando un camino de besos hasta el vientre, bajando despacio hasta el miembro erecto del héroe, y se deleitó saboreando cada centímetro de él,
-hha!, AH!- Saitama se retorcía con cada acción del otro, le gustaba demasiado…..
-ha!...mas…mas-
-ha, ha….HA!, Saitama- Boros se levantó sorprendiendo al menor, se colocó al lado de la cama parado, mientras Saitama lo veía confundido
-chúpalo-
-¿!- eso lo tomo por sorpresa, pero después de dirigir su vista al enorme pene del alienígena, solo pudo sonrojarse hasta las orejas y acatar la orden, porque realmente quería hacerlo, se puso de rodillas en la cama y comenzó a lamer la extensión como de un helado se tratara, con timidez y esmero a la vez, mientras dejaba escapar sus gemidos, gemidos que llevaban a Boros a su límite, gemido diferentes a cuando lo violaba, gemidos de placer que le dedicaba solo a él, extrañaría eso.
No pudo controlarse más, empujo al calvo para colocarlo de nuevo en la cama y alzar sus piernas hasta topar a los costados de Saitama, para lamer su entrada totalmente expuesta y preparándolo para la penetración, acomodo su miembro en ella y despacio empujo hacia adelante.
-HA, AHH, hA! Bo…Boros!-
-haa, haaa-
Las envestidas se hicieron más rápidas y fuertes, ambos gemían mientras se abrazaban, cada vez yendo más rápido, y más y más, Saitama le ofreció sus labios y el grande los acepto con gusto, mientras llegaban al clímax juntos,
-haa,… ha….AAH!-
-kjjj; haa!-
Ambos se corrieron besándose al instante, pero ese día, lo harían hasta ya no poder más….
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A la mañana siguiente
Ambos hombres estaban acostados en la cama del mayor, Boros abrazaba la cintura de Saitama y este abrazaba su cabeza mientras acariciaba los cabellos rosados de esta
-sabes…no es necesario que te vayas- comenzó a decir, otra vez insistiendo en que se quedara
-yo creo que si-
-pero tienes muchas cosas a tu favor aquí, tienes un trabajo, puedes formar una vida y un futuro….-
-no me importa en lo más mínimo- le interrumpió,
-y si solo…..-
-Saitama, nada de lo que digas cambiara mi decisión, ya lo he pensado muy bien-
Saitama dejo de hablar y abrazo más fuerte la cabeza de Boros, aspirando el aroma de su pelo, si Boros quería irse, no podía impedírselo,
-….además…- comenzó a hablar capturando la atención del calvo, - ….lo he pensado bien, durante muchos años fui un rey despiadado que solo pensaba en sí mismo, voy a volver, porque quiero ser el rey que siempre debí haber sido y lo hare bien esta vez-
-hh!- Saitama quedo impresionado con eso, irse a su mundo porque quería remediarlo todo, algo muy noble de su parte
-….esto es algo que quiero hacer por mí, tenías razón al decirme sobre el exceso de poder, de nada sirve ser tan poderoso, si luego no te quedara nada, que sentir, nada que valorar, gracias por enseñarme eso-
-…Boros-
El calvo pego su barbilla a la cabeza de Boros, lo único que podía hacer ahora era disfrutar de ese momento, surgían sentimientos que le resultaron familiares, llegaron recuerdos agradables, ¿Qué significaba?
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Saitama regreso a casa, todo el tiempo estuvo pensando en Boros, siempre en él, ya comenzaba a extrañarlo. Se adentró en el edificio, pero antes de subir escaleras una voz resonó por todo la recepción.
-dónde estabas?!-
-ha Genos,,, mh…con Boros- le contesto nervioso
-en serio, quieres explicarme que hacías?- empezó a caminar hacia él hasta acorralarlo en una de las paredes, ´poniendo una mano al lado de la cabeza del calvo.
Saitama evito el contacto con la mirada de Genos, no le quiso contestar a eso, pero pensaba que Genos tenía la idea obvia de la respuesta, el cyborg golpeo la pared con fuerza, pero no asusto a Saitama, que lo único que hiso fue cerrar los ojos
-¿por qué lo sigues buscando?, ya te dije que no quiero que lo veas-
-lo lamento Genos-
-es lo que siempre dices, hasta cuando lo lamentaras de verdad, ¿es más importante que yo?- hablo acercándose a su rostro, Saitama esta vez lo vio a los ojos
-no te compares con él Genos, te amo, pero el es muy importante también-
Genos gruño enseñado los dientes
-o es que acaso te gusta su poder?-pregunto furioso
-¿Qué?- Saitama se confundió, de donde sacaba eso Genos -no sé de qué estás hablando Genos-
-entonces dime porque te le acercas demasiado?-
-…..no lo sé yo….es solo que me gusta como es ahora, no sé lo que siento cuando estoy con él, pero me hace….hm!-
Repentinamente sus labios fueron interrumpidos, Genos no quería escuchar más, no quería saber la respuesta, solo podía pensar en retener a su maestro. Cargo a Saitama en un abrazo hasta llevarlo a uno de los sillones que se encontraban ahí, haciendo polvo cuando lo soltó debido a que nadie los usaba
-Genos, para…-
Pero el rubio no se detuvo, empezó a acariciar sus pectorales por debajo de la camisa mientras lamia su cuello, Saitama olía jabón diferente del que usaba, obviamente sabía lo que había echo con el alienígena, y lo sabía desde hace unos pocos días, pero no lo iba a permitir más, Saitama era suyo nada más.
El calvo empezó suspirar, tocaba un poco la cabeza del rubio y se dejaba hacer, las manos frías de Genos tocaban sus pezones y los endurecieron, la lengua recorría su cuello hasta donde la camisa se lo permitía…..
…
-..haaa….Boros-
Genos se separó de él bruscamente, Saitama se dio cuenta de lo que dijo tapándose la boca, lo llamo pero no alcanzo a decir nada más, pues el rubio salió de ahí a toda velocidad. Se regañó a sí mismo, ya no quería seguir lastimando a Genos, que podía hacer?.
Los pequeños hermanos se asomaron por las escaleras,
-papi!- Youji lo llamo
Saitama los vio y se sintió feliz, ellos lo tranquilizaban de todo, se dirigió hasta ellos y los cargó
-donde se fue papa?, estábamos jugando videojuegos- dijo Saito
-no lo sé, pero de seguro vendrá más tarde, yo jugare contigo en su lugar ok?-
-está bien!-
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La tarde del siguiente día Saitama fue al parque donde una vez lo hiso con Boros, se sentó bajo un árbol mirando a donde el sol se metía entre los edificios a lo lejos, se toco la cabeza sacudiendola un poco
"que estoy pensando, si quiere irse que se vaya, no tengo por qué sentirme mal por esto, o si?, maldito Boros, ¿Por qué tienes que comportarte así?, cómo pudiste conseguir que…..que….me interesara en ti…..?, "
Saitama empezó a tantear, ¿Qué podría hacer?, quería que Boros se quedara, quería seguir viéndolo, aunque también quería a Genos, pero Boros era muy importante para él, muy importante, más de lo que creía, esto era…..amor?...
De repente el sonido de las hojas secas siendo pisadas lo saco de sus pensamientos, volteo y vio a Boros aproximase hacia él, el sol del atardecer teñía de un naranja y ocre toda la ciudad, y se reflejaba como un sueño nítido alrededor del alienígena, se veía tan bien, Boros, aunque cualquiera lo vería un monstruo extraño, de un solo ojo, piel azul y de apariencia temible, para Saitama se había convertido en un ser distinguido que había aprendido la bondad y renacido con sus buenas virtudes, y era lo más bello que poda destacar de una persona, Saitama lo sabía muy bien.
-Boros,- pronuncio sonriendo tiernamente por verlo
-¿cómo estás?-
-ahora bien, no esperaba que vieras-
-…..perdóname…..te estaba siguiendo – confeso el más grande
-en serio?, bueno, no importa- se volteo viendo otra vez el atardecer, surgió un temor.
Boros lo miro desde atrás, el viento soplo ligeramente moviendo su cabello,
-….Saitama- llamó
-hm?-
-esta será la…..- repentinamente el calvo se echó en sima del mayor, sorpresivamente para éste, pues había sido muy veloz, interrumpiendo sus palabras para darle un profundo beso, desesperado Saitama trataba de profundizarlo más y más, dando su mejor esfuerzo,
-mmh…nnh,,,,mn~….-
El calvo metía su lengua hasta donde podía alcanzar, acariciaba la lengua del contrario en una lucha desesperada por ganar, la saliva de ambos escurría por sobre los labios, Boros, aunque estaba sorprendido fue cerrando de a poco sus ojos, disfrutando de ese comportamiento de su amado.
Saitama echo la cabeza hacia atrás dejando que el mayor viera su apetitoso cuello invitándole a que hiciera lo que quisiera con él. Boros miro ese precioso cuello torneado que el calvo exponía para él, era muy apasionado, Boros pasó su lengua por esa fina piel saboreando cada centímetro, Saitama sonrió en silencio sintiendo con placer la sensación que Boros le provocaba
…
Pero algo no estaba bien, el pelirosa lo sintió por dentro, esa situación, ¿por qué se sentía tan pesada?, no, dolorosa, quería y a la vez no detenerse
-shh!- se quejó cerrando sus ojos con indignación, apretó sus dientes aun cerca del cuello de Saitama "no, esto no está bien", pensó, amaba mucho a Saitama, lo que habían hecho esos días eran lo mejor, pero aún faltaba algo, y eso era que…..no era suyo, todo empezó como un deseo que gustosamente se cumple, pero al final, termina siendo un sueño nada más, para despertar en la realidad, y la realidad era que Saitama no le partencia, tal vez aceptaba acostarse con él y pasarla bien, pero ante todo eso, ¿realmente el calvo siente amor? O solo está confundido por la amistad y el deseo carnal?, no soporto la idea de que Saitama solo lo estuviera usando. En eso Boros lo abrazo de la cintura fuertemente, apegando su rostro al de él para hablarle entre suplicas
-Saitama, vuelve conmigo!, vámonos juntos a mi mundo!- le pidió un poco alterado
-que?,…..- abrió los ojos ante eso
-ven conmigo, te amo, te prometo que serás feliz y no tendrás preocupaciones!-
-No, no podría- aparto la mirada
-Vamos, por favor, se que también lo quieres!- lo tomo de las manos
-Boros yo…no….- el mas grande lo agarro de los hombros y se inclinó ante el pegando su cabeza al pecho del menor, no queriéndolo soltar nunca, Saitama pudo sentir que el otro temblaba y lo apretaba de sus brazos, Boros rechino sus dientes respirando con desesperación
-Boros?-
Saitama sintió como era alzado, Boros lo cargo sujetándolo de las piernas y su torso y empezó a caminar rápidamente
-que estás haciendo Boros?- dijo Saitama confundido por la acción del mayor
-dijiste que tomara mis cosas y me fuera, es lo que hago, te tomo a ti, si no mal recuerdo, tú aun sigues casado conmigo- dijo seguro de si mismo, sujetando fuerte al calvo
-me estas queriendo forzar otra vez?- decía poniendo una cara de reproche, no le importaba que lo cargara así, Boros sabía que eso no le funcionaria si quería forzarlo, y jamás se dejaría forzar otra vez, el alienígena lo separo de su cuerpo sujetándolo de las costillas
-No, no es así, yo….en verdad quiero que vengas conmigo!-
-pero…. Boros, tengo a mis hijos….-
-tráelos contigo!, y nos iremos juntos!,- decía mas emocionado, en verdad quería quedarse con Saitama
-que pasara con Genos?...- de repente preguntó
-realmente lo quieres?-
-….si, si lo quiero, amo a Genos como amo a mis hijos, he formado mi vida con ellos por tres años, no podría hacerle eso a él, pero….solo quisiera que te quedaras -
Boros frunció el ceño nuevamente, y después lo bajo sin decirle más, se giró dándole la espalda al hombre y apretó los puños para contener su desesperación, pero se relajó dando un respiro profundo
-hh…..bien, yo no puedo pedirte más, no tengo derecho a forzarte, solo venía a decirte que esta será la última vez que nos veamos, mañana en la tarde me iré-
Eso le llego como un rayo a Saitama, no lo quería, definitivamente no quería que Boros se fuera….no, no quería que se apartara de su lado, quiso abrazarlo y tomar nuevamente su rostro para darle un beso, pero Boros se lo impidió
-No, ya basta, deja de tentarme así- sujeto sus manos alejándolas de su rostro
-Boros yo…..-
-No, no más, quiero….dejar de sentirme….como la segunda opción- bajo la mirada
El calvo se quedó callado, Boros se dio la vuelta para irse volando, Saitama no supo que decir en ese momento, ¿segunda opción?, eso no era así, Boros era muy importante…que tan importante?...
…
…
…
Llevo sus manos a su pecho, Su corazón latió, sus mejillas se coloraron, una sensación recorrió su cuerpo como choque eléctrico haciendo contraer sus hombros, Abrió los ojos grandes, dándose cuenta por fin,
Amaba a Boros
Pero a unos metros a la distancia, era observado por Genos, miraba a Saitama y después vio a Boros en el cielo, ya estaba harto, no más , acabaría con eso de una vez, no dejaría que nada ni nadie se llevara lo que le pertenecía, estaba dispuesto a matar, eso hacía, mataba a monstruos y Boros era el peor de todos.
Solo se pudo ver a Genos caminar hacia donde iba el alienígena, la sombra que provocaba la luz del atardecer volvió oscura la mitad de su cuerpo, el ceño fruncido, las manos echas puño mientras caminaba, una aura asesina lo rodeaba y los iris brillaban temibles como una bestia en la oscuridad.
