ola! he vuelto,y os agradezco mucho vuestros reviews

Disclaimer:ni el fic ni los personajes son mios, sino de sus respectivos autores.

Capitulo 14 :Aceptando la condición

Phoenix también conocida como El valle del sol es la ciudad capital del estado de Arizona y también el destino donde la joven asesina tenía un asunto pendiente, uno donde tenían que ver esas criaturas llamadas pokémon de los cuales la gente ya tenía tiempo que no sabían, pues una mañana aparente normal de hace poco más de dos años éstos desaparecieron sin dejar rastro. Nadie encontró explicación para dicho suceso y rápidamente se adoptó la teoría de su extinción y dieron por cerrado el caso y aunque costó un poco, las personas "aprendieron" a vivir sin ellos.

Eran ya el mediodía en dicha ciudad la chica ya estaba arribando, después de que el avión tocara tierra descendió de él con toda calma, ésta vez como una bella pelirroja de cabello corto y lacio, de ojos marrón oscuro y unas cuantas pecas en el rostro, ya que después del escándalo que hizo en México decidió volver a cambiar de apariencia por su seguridad. La misión que ella tenía era de suma importancia pues después de haber oído los rumores por varias fuentes ahora estaba completamente segura de lo que decían; de repente detrás de ella se escuchó una fuerte bulla provocada por algunos turistas que también llegaban al lugar, ella esbozó un sonrisa y se mezcló con ellos alegando que venía de Francia, mientras la guía turística quien iba explicando los lugares que iban a visitar y mencionó varios hasta que llegó al que en verdad importaba

—El cráter de Barringer, una de las mayores atracciones del estado, éste se formó cuando el meteoro Canyon Diablo colisionó con la tierra hace 50,000 años, se dice que dentro de ese meteoro había una roca con grandiosos poderes simplemente conocida como Stunishet –hablaba alegremente la guía haciendo sutiles movimientos con las manos- Pero jamás fue hallada y desistieron de su búsqueda. ¿Tienen alguna pregunta sobre este lugar?

—Oui, j'ai une question- levantó la mano algo tímida e hizo que todo el grupo volteara a verla— Nous allons voir le cratère?
—Je suis désolé, mais il est imposible —lamentó la muchacha
—Pourquoi?
—Le gouvernement a interdit les visites là-bas
—Très bien merci—dijo algo decepcionada

Después de recibir esa respuesta caminó un rato más con el grupo se tomó aunque sea unas horas para descansar, aunque en la vida de un asesino eso sería casi un sueño pero a pesar de todo ella aún pensaba como llegar al cráter de Barringer -de Kanellis para los del Círculo negro- y tenía que ser rápido, cada segundo que pasaba era valioso y podía ser decisivo y mortal.

Fue sacada de sus pensamientos cuando montones de guardias de seguridad abrían el paso del lugar, debía ser alguien muy importante para estar tan bien custodiado. Y no se equivocaba pues segundos después de haberlo pensado pasó un joven bastante atractivo muy bien vestido quien sonreía y saludaba a la prensa quienes tomaban fotos sin cesar, la chica lo observó por un rato y a pesar de nunca haber tratado con él, sabía a la perfección cuales eran sus actitudes

—Señor High ¿Cuál será su siguiente parada? —preguntó uno de los paparazzi que acosaban a hombre
— ¿Qué se siente ser uno de los hombres más ricos del mundo? —agregó otro
— ¿Es cierto que tiene planes de boda con Lady Chelseline?

Y así fue como una lluvia de preguntas le cayó al joven a quién se le notaba que el encantaba la atención que recibía

—Lo siento, pero ahora no puedo atenderlos, debo ir a hacer un mandado de mi madre al cráter de Barringer, debo hacer una inspección al cráter, ustedes saben que ese terreno pertenece a mi familia desde hace cuatro generaciones.

Al oir las palabras "una inspección al cráter" soltó una pequeña carcajada y lentamente se fue apartando del grupo avanzando unos cuantos pasillos para poder así encontrarse con él y le funcionó, luego de que dejaran ir al chico sólo, ella corrió para poder tropezarse con él, literalmente.

— ¡Pero qué te pasa estúpido! ¿¡Que no vez donde caminas? — dijo sin mirar a la persona con la que había chocado.
—Oh discúlpeme, es que soy tan torpe, aquí nadie me aprecia en verdad no tengo donde ir—sollozó la chica aparentando inocencia
Al oír esa dulce voz, no pudo evitar voltear y quedar deslumbrado por aquella preciosa mujer
—No preciosa usted discúlpeme, sería un crimen enojarme con una mujer tan hermosa como usted— dijo de manera seductora a la chica mientras se acercaba a ella— Y no digas que no tienes a donde ir, puedes venir conmigo, solamente que no se lo debes de decir a nadie porque eso podría, tu sabes arruinar mi reputación.

—Hecho— Lo abrazó y empezó a besarlo apasionadamente como para quedarse sin aire, él empezó a bajar sus manos las cuales jugaban traviesamente sobre el cuerpo de la chica, ella se aferraba al muchacho y sus cuerpos estaban cada vez más juntos, el aire les faltaba cada vez más y todo subía de intensidad. El chico empieza a bajarle el cierre del vestido y de repente las luces empezaron a parpadear como locas, nada era visible excepto sus sombras que no paraban de moverse.

En eso la sombra demostró que algo salía de la boca de ella, segundos después un grito impresionante retumbó por las paredes del abandonado pasillo. Luego de eso las luces volvieron a funcionar como debían, el hombre estaba tirado en el suelo envuelto en sangre que nacía de su boca, sus ojos sangraban igual, mientras que ella sonreía y también le escurría una gran cantidad de sangre, con cuidado sacó una pequeña navaja de su boca, May le había cortado la lengua y la garganta

—Siempre caen— se burló con descaro

Corrió al baño a lavarse la sangre, se miró a espejo y notó que su vestido estaba rasgado y su peluca estaba despeinada, sacó una maleta y nuevaente su apariencia cambió, esta vez cambió su peluca pelirroja por una de un rosa brillante, sus ojos dejron de ser verdes y ahora eran grises, se cambió su vestido amarillo por un traje de color violeta a una velocidad totalmente impresionante, salió de allí se encontró con el cádaver del chico y lo arrastró hasta un armario, antes registrándolo y sacándole las llaves de su auto

Al bajar al estacionamiento del lugar, probó con la llave a aver cual era el auto que había conseguido, unos pocos minutos bastaron apraque la alarma se quitara de un auto deportivo amarillo con unas calcomanías de mujeres en bikini, sólo observó frunciendo el ceño y con semblante de estar aparentemente apenada

—¿Por que esto no me sorprende?—se dijo a sí misma

Registró el auto y le sacó el GPS y todo lo que pudiera usarse para ubicarla, inmediatamente se subió a él y empezó su camino al ya nombrado cráter.