CAPÍTULO 14: SI LO SOY, ¿Y?
POV ANASTASIA
Una semana después...
Ethan llegó el domingo pasado de su viaje a Barbados. Y a Kate le sorprendió que Ethan al siguiente día comenzaría a trabajar; a mi, no. Lo que a Ethan le sorprendió fue encontrar a Christian aquí. Pero después de hablar con Kate y conmigo y que le recordamos el castigo que les puso su padre, comprendió y fue muy amable con él.
La que no ha sido nada amable es Kate. No entiendo porque desde que lo vio le tiene ojeriza, pero no disimula su aversión a Christian. Me preocupa eso, aun cuando Christian parece estar un paso adelante, y asumir el control, por ejemplo, lo que sucedió el lunes en la noche:
Flash back
Fue un día muy difícil en el trabajo. Ross ahora no para de tirarle tierra a Jerry y a Elizabeth. Yo le comenté en secreto lo que me pidió mi abuela con respecto a la compra de SIP y que quiere que me haga cargo de la editorial junto con su socio. Que por cierto no tengo ni idea de él. Nada mas de pensar en liderar un proyecto escolar me daba náuseas, esto es más grande y la migraña me ha durado desde el sábado que me dijo.
Les contamos a Jack y Mara y están de acuerdo con mi abuela y dicen que yo aún con mi juventud y mi falta de experiencia puedo hacer mil veces mejor las cosas que los actuales superiores de la editorial y que junto con Ross, me apoyarán en todo lo que necesite para sacar a flote el barco. Eso me da tranquilidad, son grandes amigos.
Al llegar a casa veo a Kate discutiendo con Christian por la despensa de la casa. Ethan esta intentando conciliar entre los dos, pero sin éxito. Decido ignorarlos y voy a la cocina por algo para relajarme. Lo necesito.
-Aquí tienes, nena... -me ofrece Christian una copa de vino mientras sigue discutiendo con Kate.
-¡Perfecto! Además de tirano, regalón. Esa despensa es una porquería. Yo no comeré eso.
-Kate, creo que nos hará bien cambiar la dieta. Christian lo hizo con buena intención - interviene Ethan.
-¡Cierra el pico, traidor!- le dice Kate furiosa a Ethan, - no soy un animal de granja para tragar plantas y semillas.
-No son plantas y semillas, Kate. Eso es comida, no los picos de fritangas que tenías almacenados en la alacena y el frigorífico - responde Christian sin levantar la voz.
¿Plantas y semillas? Me asomo en el frigorífico y la alacena y por fin comprendo el porqué de la discusión. Christian surtió la cocina comprando muchas legumbres, verduras, fruta, carnes, cereales... ¡Compró comida!
Si como algo medianamente sano, es por que como la comida de la cafetería de Melly, pero no como a mis horas, ni lo suficiente. Además me encanta cocinar.
-¡Es genial! Es más, yo cocino esta noche - por fin intervengo con entusiasmo.
-¡No Ana, no comeremos eso! Quiero pizza...
-¡Que novedad!- comentamos con ironía Ethan y yo. Kate adora la comida rápida.
-No, yo quiero cualquier cosa que sea comida decente - opina Christian.
Me vuelvo a asomar al frigorífico y Ethan se acerca a ayudarme. Sacamos lechuga, rúgula, espinacas y de inmediato imaginamos lo que promete ser una cena estupenda. Christian se acerca a nosotros y saca unos filetes de la nevera. De inmediato va a la alacena y saca varios frascos con especias y una bolsa con nueces.
-¡Yo no sé como le harás, James, pero no me tragaré eso!
Entre Christian y yo preparamos la carne para meterla al horno, Ethan se afana con la ensalada y también decido hacer una salsa y acompañar con un Shiraz que Christian saca de una alacena bajo la encimera.
-No tenía idea de que tuvieras dinero para comprar un vino de estos, James...- ataca Kate
-Si, así como yo no tenía idea de que tienes una dieta pésima, Kavanagh - Christian no es de los que se callan y le responde.
Treinta minutos después tenemos lista la cena, Ethan y Christian preparan la mesa. Kate se acerca a mi en la cocina mientras termino la salsa.
-No entiendo porque defiendes tanto a Christian, Ana. No deberías confiar tanto en él. No me agrada - murmura Kate.
-Lo que yo no entiendo, es la tirria que le tienes, es un buen tipo...
-Ana, ¿no lo ves? Christian te quiere solo para cog...
-¡Te haz vuelto loca! Apenas nos conocemos - le interrumpo.
-¡Eso no le impide el quererte solo para bajarse la calentura! Ana, eres muy inocente, tanto que no lo notas, él no se merece ni que lo mires, por no decir que no te merece.
-Si, soy inocente, y tal vez eso te falta a ti, dulzura,- le
recrimino, -¿cenarás con nosotros o no?
-¡Ni creas que te dejaré sola con ese cabrón!- es lo último que me dice antes de sacar los filetes del horno.
De imaginar que Kate estará pegada a mí como una garrapata, me duele hasta el pelo. Christian y yo hemos estado a punto de besarnos varias veces y Kate siempre interrumpe y se inventa excusas estúpidas. ¿Que ya cortó con Elliot? Solo así justifico que me quiera hacer miserable la existencia, no le basta su propia miseria.
Llego al departamento y Christian está en su habitación, lo sé porque ya me acostumbré a ver su chaqueta de trabajo colgada tras la puerta.
-¡Ya estoy en casa!- grito al cerrar la puerta.
Treinta segundos después va a la sala y me saluda con un beso en la comisura del labio. No puedo ni reaccionar por verlo. Trae puestos unos jeans deslavados y no tiene camisa. Veo que tiene un cuerpo muy ejercitado. ¡Madre mía!
-Kate no ha llegado, Ethan me avisó por mensaje que se iría al cine con unos amigos. Estamos solos tu y yo.
¡Dios si existe!
Por fin estoy sola con él. Sin querer pensar y quebrarme la cabeza, tiro de su brazo y lo acerco a mí. Lo beso y él más que complacido me corresponde. Puedo saborear su aliento mentolado. El enreda sus dedos en mi cabello y me devora. Dios. Comienzo a sentir como mi sangre se calienta y Christian baja la bragueta de mi vestido.
-Anastasia... te deseo... - gime.
-Yo también, Christian... no pares...
Dejamos caer mi vestido y da un paso atrás para contemplarme. Yo en un un arranque de timidez cubro mis pechos y el se sorprende.
-¿Por qué te cubres, Anastasia?
-Yo... eh... No hago esto. O sea, nunca me he desnudado frente a un hombre - murmuro.
Veo como el color abandona su cara. Se pasa las manos en la cabeza.
-¿Estas jugándome una broma? No puede ser...
-¿Qué? ¿Te molesta? Si, soy virgen, ¿y? - me hace sentir rechazada.
Levanto mi vestido del suelo y me doy vuelta para ir a mi habitación. Christian me detiene y me besa muy despacio. Comienza a acariciarme y termina de desnudarme. Se sienta en el sofá sin dejar de mirarme y yo solo siento como me derrito ante él.
-Eres muy hermosa, Anastasia... - murmura y besa mi monte de venus.
Mete uno de sus dedos entre mis pliegues y comienza a explorar territorio virgen -literal- y de pronto toma mi pierna y la levanta para apoyarla sobre el sillón. Con su boca recorre el mismo camino que su mano. Continúa así hasta que siento un intenso cosquilleo ahí abajo y gimo con fuerza.
-Dámelo, Ana... Dámelo - ordena y me dejo llevar.
Me dejo caer y él me detiene para tumbarme sobre el sofá. Se cierne sobre mí y me besa. Se acomoda entre mis piernas y poco a poco se introduce en mi ya húmeda vagina. Siento como si algo reventara y él no deja de besarme. Yo me aferro a sus besos y él me acaricia hasta lograr que me relaje.
-¿Todo bien?- me pregunta.
-Si, sigue... - murmuro y lo animo a continuar.
Comienza a moverse lentamente y yo siento de nuevo ese cosquilleo. Él parece notarlo y se mueve más a prisa hasta que percibo como se eriza el vello de sus brazos. Vuelve a besarme y sofocamos nuestros jadeos en nuestras bocas hasta que de nuevo me dejó llevar por las sensaciones, y él también estalla.
Sale de mi interior y continua besándome. Se aparta un momento y nos cubre con una manta que está sobre este mismo sofá.
-Eso fue de otro mundo - comento.
-Eres increíble, Anastasia - responde aún jadeando.
Cuando nos reímos y estamos por hacerlo de nuevo, se abre la puerta y de inmediato todo se vuelve un desmadre.
POV CHRISTIAN
Lo que acabo de sentir con Anastasia, no lo había sentido antes. Pero de momento solo quiero disfrutar de ella y cuando estamos a punto de iniciar el segundo round, se abre la puerta y después me encuentro en el suelo, desnudo, y con un imbécil no identificado golpeándome.
POV ANASTASIA
Una semana después...
Ethan llegó el domingo pasado de su viaje a Barbados. Y a Kate le sorprendió que Ethan al siguiente día comenzaría a trabajar; a mi, no. Lo que a Ethan le sorprendió fue encontrar a Christian aquí. Pero después de hablar con Kate y conmigo y que le recordamos el castigo que les puso su padre, comprendió y fue muy amable con él.
La que no ha sido nada amable es Kate. No entiendo porque desde que lo vio le tiene ojeriza, pero no disimula su aversión a Christian. Me preocupa eso, aun cuando Christian parece estar un paso adelante, y asumir el control, por ejemplo, lo que sucedió el lunes en la noche:
Flash back
Fue un día muy difícil en el trabajo. Ross ahora no para de tirarle tierra a Jerry y a Elizabeth. Yo le comenté en secreto lo que me pidió mi abuela con respecto a la compra de SIP y que quiere que me haga cargo de la editorial junto con su socio. Que por cierto no tengo ni idea de él. Nada mas de pensar en liderar un proyecto escolar me daba náuseas, esto es más grande y la migraña me ha durado desde el sábado que me dijo.
Les contamos a Jack y Mara y están de acuerdo con mi abuela y dicen que yo aún con mi juventud y mi falta de experiencia puedo hacer mil veces mejor las cosas que los actuales superiores de la editorial y que junto con Ross, me apoyarán en todo lo que necesite para sacar a flote el barco. Eso me da tranquilidad, son grandes amigos.
Al llegar a casa veo a Kate discutiendo con Christian por la despensa de la casa. Ethan esta intentando conciliar entre los dos, pero sin éxito. Decido ignorarlos y voy a la cocina por algo para relajarme. Lo necesito.
-Aquí tienes, nena... -me ofrece Christian una copa de vino mientras sigue discutiendo con Kate.
-¡Perfecto! Además de tirano, regalón. Esa despensa es una porquería. Yo no comeré eso.
-Kate, creo que nos hará bien cambiar la dieta. Christian lo hizo con buena intención - interviene Ethan.
-¡Cierra el pico, traidor!- le dice Kate furiosa a Ethan, - no soy un animal de granja para tragar plantas y semillas.
-No son plantas y semillas, Kate. Eso es comida, no los picos de fritangas que tenías almacenados en la alacena y el frigorífico - responde Christian sin levantar la voz.
¿Plantas y semillas? Me asomo en el frigorífico y la alacena y por fin comprendo el porqué de la discusión. Christian surtió la cocina comprando muchas legumbres, verduras, fruta, carnes, cereales... ¡Compró comida!
Si como algo medianamente sano, es por que como la comida de la cafetería de Melly, pero no como a mis horas, ni lo suficiente. Además me encanta cocinar.
-¡Es genial! Es más, yo cocino esta noche - por fin intervengo con entusiasmo.
-¡No Ana, no comeremos eso! Quiero pizza...
-¡Que novedad!- comentamos con ironía Ethan y yo. Kate adora la comida rápida.
-No, yo quiero cualquier cosa que sea comida decente - opina Christian.
Me vuelvo a asomar al frigorífico y Ethan se acerca a ayudarme. Sacamos lechuga, rúgula, espinacas y de inmediato imaginamos lo que promete ser una cena estupenda. Christian se acerca a nosotros y saca unos filetes de la nevera. De inmediato va a la alacena y saca varios frascos con especias y una bolsa con nueces.
-¡Yo no sé como le harás, James, pero no me tragaré eso!
Entre Christian y yo preparamos la carne para meterla al horno, Ethan se afana con la ensalada y también decido hacer una salsa y acompañar con un Shiraz que Christian saca de una alacena bajo la encimera.
-No tenía idea de que tuvieras dinero para comprar un vino de estos, James...- ataca Kate
-Si, así como yo no tenía idea de que tienes una dieta pésima, Kavanagh - Christian no es de los que se callan y le responde.
Treinta minutos después tenemos lista la cena, Ethan y Christian preparan la mesa. Kate se acerca a mi en la cocina mientras termino la salsa.
-No entiendo porque defiendes tanto a Christian, Ana. No deberías confiar tanto en él. No me agrada - murmura Kate.
-Lo que yo no entiendo, es la tirria que le tienes, es un buen tipo...
-Ana, ¿no lo ves? Christian te quiere solo para cog...
-¡Te haz vuelto loca! Apenas nos conocemos - le interrumpo.
-¡Eso no le impide el quererte solo para bajarse la calentura! Ana, eres muy inocente, tanto que no lo notas, él no se merece ni que lo mires, por no decir que no te merece.
-Si, soy inocente, y tal vez eso te falta a ti, dulzura,- le
recrimino, -¿cenarás con nosotros o no?
-¡Ni creas que te dejaré sola con ese cabrón!- es lo último que me dice antes de sacar los filetes del horno.
De imaginar que Kate estará pegada a mí como una garrapata, me duele hasta el pelo. Christian y yo hemos estado a punto de besarnos varias veces y Kate siempre interrumpe y se inventa excusas estúpidas. ¿Que ya cortó con Elliot? Solo así justifico que me quiera hacer miserable la existencia, no le basta su propia miseria.
Llego al departamento y Christian está en su habitación, lo sé porque ya me acostumbré a ver su chaqueta de trabajo colgada tras la puerta.
-¡Ya estoy en casa!- grito al cerrar la puerta.
Treinta segundos después va a la sala y me saluda con un beso en la comisura del labio. No puedo ni reaccionar por verlo. Trae puestos unos jeans deslavados y no tiene camisa. Veo que tiene un cuerpo muy ejercitado. ¡Madre mía!
-Kate no ha llegado, Ethan me avisó por mensaje que se iría al cine con unos amigos. Estamos solos tu y yo.
¡Dios si existe!
Por fin estoy sola con él. Sin querer pensar y quebrarme la cabeza, tiro de su brazo y lo acerco a mí. Lo beso y él más que complacido me corresponde. Puedo saborear su aliento mentolado. El enreda sus dedos en mi cabello y me devora. Dios. Comienzo a sentir como mi sangre se calienta y Christian baja la bragueta de mi vestido.
-Anastasia... te deseo... - gime.
-Yo también, Christian... no pares...
Dejamos caer mi vestido y da un paso atrás para contemplarme. Yo en un un arranque de timidez cubro mis pechos y el se sorprende.
-¿Por qué te cubres, Anastasia?
-Yo... eh... No hago esto. O sea, nunca me he desnudado frente a un hombre - murmuro.
Veo como el color abandona su cara. Se pasa las manos en la cabeza.
-¿Estas jugándome una broma? No puede ser...
-¿Qué? ¿Te molesta? Si, soy virgen, ¿y? - me hace sentir rechazada.
Levanto mi vestido del suelo y me doy vuelta para ir a mi habitación. Christian me detiene y me besa muy despacio. Comienza a acariciarme y termina de desnudarme. Se sienta en el sofá sin dejar de mirarme y yo solo siento como me derrito ante él.
-Eres muy hermosa, Anastasia... - murmura y besa mi monte de venus.
Mete uno de sus dedos entre mis pliegues y comienza a explorar territorio virgen -literal- y de pronto toma mi pierna y la levanta para apoyarla sobre el sillón. Con su boca recorre el mismo camino que su mano. Continúa así hasta que siento un intenso cosquilleo ahí abajo y gimo con fuerza.
-Dámelo, Ana... Dámelo - ordena y me dejo llevar.
Me dejo caer y él me detiene para tumbarme sobre el sofá. Se cierne sobre mí y me besa. Se acomoda entre mis piernas y poco a poco se introduce en mi ya húmeda vagina. Siento como si algo reventara y él no deja de besarme. Yo me aferro a sus besos y él me acaricia hasta lograr que me relaje.
-¿Todo bien?- me pregunta.
-Si, sigue... - murmuro y lo animo a continuar.
Comienza a moverse lentamente y yo siento de nuevo ese cosquilleo. Él parece notarlo y se mueve más a prisa hasta que percibo como se eriza el vello de sus brazos. Vuelve a besarme y sofocamos nuestros jadeos en nuestras bocas hasta que de nuevo me dejó llevar por las sensaciones, y él también estalla.
Sale de mi interior y continua besándome. Se aparta un momento y nos cubre con una manta que está sobre este mismo sofá.
-Eso fue de otro mundo - comento.
-Eres increíble, Anastasia - responde aún jadeando.
Cuando nos reímos y estamos por hacerlo de nuevo, se abre la puerta y de inmediato todo se vuelve un desmadre.
POV CHRISTIAN
Lo que acabo de sentir con Anastasia, no lo había sentido antes. Pero de momento solo quiero disfrutar de ella y cuando estamos a punto de iniciar el segundo round, se abre la puerta y después me encuentro en el suelo, desnudo, y con un imbécil no identificado golpeándome.
