CAPÍTULO 14
-Así que, Señor Schulz… - dice Booth hacia el hombre sentado frente a él en la sala de conferencias mientras revisa el archivo del caso – usted estaba casado con Sandra Morrison hasta hace dos años, ¿Cierto?
-Así es, mi matrimonio con Sandra siempre fue muy complicado, no solo por su enfermedad y los niños, sino por las diferencia de creencias… - responde el hombre con marcado acento alemán – ella era una católica devota y yo un ateo.
-¿cuál fue la causa de su divorcio?
-Principalmente fueron sus alucinaciones, los cuales no fueron un problema durante nuestros primeros años de casados y el embarazo. Pero todo cambió después del parto. Dejó de tomar sus medicamentos con regularidad y eso la llevó a una depresión profunda y empeoró su ya de por sí delicada situación mental.
-¿En qué consistían sus alucinaciones exactamente, qué tan comunes eran?
-Sus alucinaciones eran permanentes, pero la mayoría eran inofensivas. Cada mes aproximadamente sufría de alguna alucinación espontánea grave, las cuales se intensificaban cuando no tomaba sus medicamentos.
-¿Qué pasó con los gemelos? ¿Alguna vez los golpeó, maltrató o amenazó?
-Mark y Michael eran su vida jamás les haría daño. Aunque nunca los amenazó a ellos directamente, durante sus alucinaciones más graves siempre decía que ellos sufrirían un destino horrible y que los demonios que la perseguían se la llevarían al infierno – dice el hombre rompiendo en llanto finalmente y llevando sus manos a los lados de la cabeza – ¡Demonios, sabía que debía insistir con la custodia legal de los niños, pero esos malditos compraron a los abogados y al juez para ganar la tenencia!
Al escuchar esto y ver la reacción del hombre frente a él, Booth decide permanecer en silencio mientras ve como se desmorona rápidamente ante la pérdida de sus niños. El sufre un problema parecido con Parker y sabe perfectamente que se comportaría de la misma forma si algo así sucediera.
'Demonios Sweets, ¿Por qué tenías que irte de vacaciones justo ahora?'
ESA NOCHE, APARTAMENTO DE BOOTH
El Agente Booth ingresa a su hogar después del ajetreado día que tuvo en la oficina, el caso lleva atorado casi dos semanas y los dos familiares sobrevivientes exigen que se entreguen los cuerpos para darles cristiana sepultura. Después de el arduo trabajo que tuvo ese día, lo único que quiere a estas horas de la noche es simplemente dormir junto a su pequeña familia de tres y medio.
Al adentrarse en la sala no puede evitar sonreír al ver a su novia y a su pequeño hijo acurrucados en el sofá, Parker usando el regazo de ella como almohada y ella abrazándolo apoyando su cabeza en un cojín sobre el brazo del sillón. Booth decide ir por una cobija y cubre a ambos con ella, al terminar remueve levemente el cabello de Parker y le da un beso a Brennan el cual es correspondido con una sonrisa, pero no despierta. Justo cuando está a punto de separarse, no puede evitar notar algo extraño, Brennan está ardiendo en fiebre, así que decide revisar a Parker, quien está en igual o peores condiciones que ella. Booth entonces decide encender la luz del apartamento. Si bien Brennan no presenta otros síntomas, Parker tiene totalmente cubierta la piel de ronchas de un rosado vivo.
-Aló, ¿Doctor Kraus? – dice Booth al teléfono hablando al médico de cabecera de Rebecca y Parker – sí, lamento llamarlo tan tarde, pero no lo haría si no se tratara de una emergencia…
UNA HORA MÁS TARDE
-¿Cuál es el diagnóstico doctor? – pregunta Booth al ver al galeno salir de la habitación de Booth donde se encuentra durmiendo Brennan.
-Pues el diagnóstico es bastante claro para ambos – dice el médico quitándose el estetoscopio de los oídos y empezando a guardar sus cosas – ambos tienen varicela – notando la cara de expectación del agente, el doctor decide proseguir: - ¿Acaso sabe de alguien que estuviera enfermo en la escuela de Parker? Es bastante probable que es ahí de donde haya contraído la enfermedad.
-La verdad es que no lo sé doctor, su madre me tiene alejado de Parker durante mucho tiempo, y la verdad es que estos últimos días han sido algo pesados, ya sabe, por el embarazo, el trabajo, los preparativos para las fiestas navideñas… así que no he podido asistir a su escuela últimamente…
-Entiendo – dice el galeno dirigiéndose a la mesa junto a la puerta y extendiéndole la receta a Booth – Parker no necesita más medicamentos que la pomada para evitar la picazón, los niños son más resistentes a la enfermedad y por lo tanto estará bien en algunos días, con suerte, antes de la navidad.
-¿Y qué tal con Temperance? – dice Booth tomando la receta y viendo preocupado al médico.
-Ella es caso aparte ya que las mujeres embarazadas son más propensas a contraer la enfermedad y causar malformaciones en el feto – dice el galeno pero al ver la cara del agente decide proseguir – pero por fortuna la enfermedad fue detectada a tiempo, con los retrovirales que le he recetado estará bien, además es un caso leve comparado con el del niño, por lo que no tendrá efectos permanentes en el bebé.
-Gracias Doctor Kraus, lo llamaré por cualquier otra emergencia…
-No hay problema Agente Booth, siempre tengo tiempo para visitar a mis pacientes sin importar la hora – dice el galeno saliendo del apartamento del agente – y que pasen una feliz navidad…
-Feliz navidad a usted también, Doctor – dice Booth cerrando la puerta y suspirando de alivio por el diagnóstico alentador.
Booth se dirige a la habitación que comparte con Brennan para poder dormir finalmente, pero no sin antes darle un beso de buenas noches a Parker quien sigue sumido en un profundo sueño.
