Capitulo XIII

Severus Snape era un hombre que podía jactarse de muchas cosas, como por ejemplo, evadir con una maestría envidiable la legeremancia del señor oscuro; también el de ser el profesor más temido de Hogwarts en los últimos doscientos años, incluso podía darles la razón a todos aquellos que juraban que no tenia corazón; aquel que murió hacia ya catorce años junto a una pelirroja. Pero lo que ahora tenía en frente era algo con lo que no podía lidiar, es decir ¿quién en su sano juicio podría soportarlo?

-Vamos Sev-Kun, no seas tan amargado. Eso no es bueno para la flor de tu juventud – le decía alegremente el sujeto que tenía en frente y causa de su actual estado de mal humor – Es cierto que nosotros como profesores debemos guiar a nuestros jóvenes pupilos por el camino de la rectitud, pero no te lo tomes tan a pecho – finalizo su discurso dándole una pequeña palmadita en el hombro y sonriéndole de esa manera tan extraña. Lo que le hacía preguntarse por diezmilésima vez ¿Cómo demonios hacia para que sus dientes destellaran? Miro la hora y agrego – Bueno te dejo en compañía de Shizune-San; tengo que ir a ver la clase que dará McGonagall-Sensei –

Ese día era el tan esperado por muchos alumnos, a excepción tal vez de Granger y ahora también esperado por él, el tan ansiado y aclamado Viernes. ¿Por qué esperado?

Severus no había tenido una semana tan pesado como aquella, empezando por el Lunes, en el que su adorado salón de tortura…ejem…de clases, fue prácticamente volado por el rubio Uzumaki. En su pequeño afán de cuidar de Draco, cambio el orden establecido de parejas (nota mental, cobrársela muy caro si salían vivos de esta guerra), su santuario había sufrido las consecuencias. Ese mismo día pudo entrar en la mente del ojiazul, descubriendo algo que no debería estar ahí. El martes fue peor; los mocosos de primero eran comparables con un troll y para coronar, ese día Dumbledore le pidió se acercara a los "profesores" de intercambio, para poder tratar de encontrar alguna referencia con respecto a lo que había hallado en el subconsciente de Naruto, empezando así una prueba a la poca paciencia que tenia

De haber sabido lo que le esperaba hubiera delegado responsabilidades a McGonagall. Con la chica, Shizune, no tenía ningún problema, de hecho podría decirse que le simpatizaba un poco; pero Maito era otra historia. El sujeto era, como decirlo, demasiado alegre y explosivo para su gusto. Provocaba lo que solo James Potter había conseguido en sus años de escuela: sacarlo completamente de sus casillas. El problema ahora era que al menos, de Potter se desquito una que otra vez lanzando todo un arsenal de maldiciones, con Maito no podía; su misión era acercarse a ellos tenía que averiguar que era aquello que el rubio "hermanito" de Potter hijo, ocultaba en su mente.

-Ne Snape-Sensei, no tome muy en cuenta la actitud de Gai, es solo que los Jounin de la aldea, son algo especiales – Le dijo Shizune con una pequeña sonrisa de circunstancias.

-¿Jounin? – Pregunto a su vez, no había escuchado antes el término.

-Bueno supongo que esa información puedo, dársela – Dijo la pelinegra y empezó así un charla algo interesante.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Eran las 7:30 de la mañana aun tenían algún tiempo de sobra para arreglarse y bajar con calma al salón principal y tomar un desayuno balanceado sin ninguna prisa. En lugar de eso él, Dean y Seamus se encontraban en la cama del último totalmente aterrados, Harry y Neville dormían aun como si no hubiera un mañana.

-Creo que es tu deber de perfecto, detenerlos Ron – Le dijo Dean, que se encontraba totalmente aferrado a Seamus.

-Estás loco, con el carácter que Sasuke se carga me mata – Contesto – Si Harry no tuviera el sueño tan pesado podría hacerlo él –

-No podemos esperar a que Potter despierte, llevan en el baño desde las seis y si no ha despertado con todo ese ruido dudo mucho que lo haga – Dijo un molesto Seamus y para reafirmar su comentario los tres escucharon un fuerte gemido provenir del mencionado lugar.

-Mmmm Ahhhhhh si Sasuke ahí…justo ahí, moto, moto más fuerte – Oyeron gemir y gritar a Naruto

-Oh por Kami Naruto que estrecho eres – Ese era Sasuke – Creo que estoy llegando…mmm –

Lo último que escucharon fue un fuerte gemino por parte de ambos antes de que el silencio reinara nuevamente en la habitación de los alumnos de quinto grado.

-¿Qué demonios están haciendo? – Pregunto Hermione que al parecer entraba a su habitación - ¿Y porque no te has cambiado Ronald? Debemos bajar antes es nuestro turno de hacer ronda antes del desayuno – Le reprocho, mirándolos de una manera muy rara.

-Si, si ya voy Hermione solo espero que el baño se desocupe – Y como si al fin fueran escuchados la puerta del baño se abrió, dejando salir a los "hermanos" de Harry

-Ohayo chicos, Hermione ¿Qué tan durmieron? – Pregunto un rubio feliz - ¿Qué hacen todos en la cama de Seamus-kun? -

-Yo dormí perfectamente Naruto – Le respondió la castaña – Y también quisiera saber que hacían en la cama de Seamus –

-Oh que tarde se está haciendo yo mejor me preparo, en un momento te alcanzo – comento y como si su vida estuviera en peligro se dirigió al baño donde rápidamente se cambio, para posteriormente salir con su amiga castaña.

Los amigos de su Otouto eran raros, se decía Sasuke, bueno la castaña siempre le pareció rara pero ahora los chicos se veían un poco incómodos. Bueno mientras no molestaran por él no había problema sobre su estado de ánimo.

-¿Qué sucede chicos ya es hora de bajar? – Pregunto Harry que al parecer estaba despertando en ese momento ya que no traía puestas las gafas y se tallaba fuertemente el ojo derecho

Sasuke no sospechaba que los dos chicos que compartían cama, deseaban asesinar a su pequeño e indefenso Otouto en ese momento.

Después de despertar a Longbotton, bajaron a desayunar y así empezar un nuevo día de clases, las cuales no disfrutaría tanto porque ese día no tendrían historia de la magia; es decir no tendría oportunidad de meterle mano a su Kitsune sin que este se percatara, pero en fin tendría que conformarse con la sesión de apasionado amor que había tenido con su dobe.

-Buenos días chicos – Saludo una entusiasmada Karin, seguida de un ojeroso Neji, el cual al parecer no había tenido una buena noche.

Como ya se había hecho costumbre en la última semana, se sentaron a desayunar todos juntos en la gran mesa de Gryffindor y como siempre el castaño fue inmediatamente rodeado por chicas ahora también de las demás casas, mientras la pelirroja hacia esfuerzos sobre humanos para alejarlas del ojiperla sin matarlas en el intento.

Últimamente notaba a Karin un poco rara, como si su prioridad fuera el bienestar del Hyuga y no la misión que tenían en frente; también estaba el hecho de que parecían más cercanos, como si fueran cómplices de algo. El sabia que por sí sola Karin era de temer cuando algo se le metía a la cabeza y no descansaba hasta que su objetivo fuera cumplido, lo que le hacia desear que fuera lo que estuviera planeando no fuera algo que perjudicara a su pequeña familia.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

La había citado en el baño de chicas del segundo piso, alegando que nadie iba a aquel lugar y que podrían conversar sin interrupciones. Para ella ese lugar estaba bien, el que parecía algo, por no decir muy, incomodo era Neji. El chico necesitaba con urgencia hacer a un lado su orgullo y honor de ninja para poder llevar a cabo la meta que se había propuesto.

-¿Estás segura que ninguna chica entrara? – Pregunto por millonésima vez el poseedor del Byakygan

-Si, Hermione dijo que aquí nadie venia a causa de una tal Myrtle – contesto sin darle mucha importancia.

-Disculpen la demora – Dijo Granger que llegaba en ese momento – Tuve que burlar a Ron y a Harry para que no sospecharan nada –

-No te preocupes Hermione, no llevamos mucho esperando. Si nos has citado aquí es porque supongo has decidido ayudarnos ¿o me equivoco? – dijo yendo directo al grano

-Sí, así es, pero no creo que sea tan fácil; aun si tus sospechas con respecto a Malfoy son correctas, no hay indicios siquiera de que Harry sea gay, de hecho creo que a él le gusta una chica de Ravenclaw – les informo

-Ese no es problema, hasta donde tengo entendido a Naruto le gustaba Sakura antes de decidirse por Sasuke-Kun, así que mientras Harry-kun este libre podemos hacer nuestros movimientos – Comento restándole importancia al asunto.

-Bien quedando claro que de ahora en adelante nos moveremos juntos para juntar a Potter con el chico Malfoy; me quieren decir ¿Cómo se supone que lo haremos? – Pregunto Neji que permanecía con los brazos cruzados y aun renuente a seguir su fantástico plan.

-Bueno, en ese punto primero entra en acción Hermione aquí presente contándonos todo lo que sepa acerca del rubio y de la relación que ha mantenido con Harry-Kun – Contesto para después agregar – En segundo lugar tú te harás su amigo y confidente, sin levantar sospechas, mientras tanto yo también tratare de acercarme a él y tratare de sonsacarle lo que realmente siente por el Otouto de Sasuke. Y en tercero Hermione también tendrá que hacer su parte vigilando a Harry-Kun y descubrir de una vez por todas si es o no es – Finalizo.

-Me parece bien por el momento – Dijo Hermione – Aunque veo algo difícil el que puedan acercarse tan fácil a Malfoy, él es muy elitista, creo que al único al que trata bien y como a un igual es a Nott, incluso siempre ve sobre su hombro a los miembros de su casa –

-No te preocupes por eso, déjanoslo a nosotros, si estamos en esa casa es por algo ¿no crees? – Dijo

-¿Quién eres? nunca te había visto por aquí – Dijo de repente el fantasma de una chica que miraba intensamente a Neji. Con un demonio ahora también tenía que salvarlo de los fantasmas.

-¿Te importa? No me gusta que miren así a MI novio – Tuvo que hacer mucho énfasis en el "mi". Esto empezaba a ser molesto, aunque había funcionado la chica fantasma se largo a llorar a uno de los retretes.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

La clase de pociones estaba totalmente en silencio, justo como al jefe de su casa le gustaba.

Era todo un logro llevar más de cinco días al lado de San Potter sin haber hasta ahora, tratar de hechizarse mutuamente. Logro que sería mejor si no solo hablaran para pedir ingredientes para la poción. El silencio que se formaba en su entorno era tan aplastante que estaba a punto de perder la poca cordura que le quedaba. Es que era tan difícil morderse la lengua cada dos segundos para evitar decir algún comentario ofensivo a Potter; definitivamente después de esto tendría que pedirle a su padre un aumento de mesada, si es que sobrevivían a la ira del Lord

-Malfoy, te estoy hablando – Escucho que decía la persona que últimamente abarcaba todos sus pensamientos.

-¿Qué quieres Potter? – Contesto de mala gana al verse interrumpido en sus pensamientos.

-Te estaba diciendo que creo que la poción esta lista, mira – dijo al tiempo en que señalaba el caldero que ambos compartían

-Valla Potter estas aprendiendo – Dijo tratando con todas sus fuerzas de no sonar sarcástico o hiriente.

-Creo que se debe a que Snape no está constantemente sobre mi – Contesto el ojiverde, al parecer había logrado que su comentario no le sonara mal a su compañero.

-Eso es bueno, si no eres tan torpe aun quedan esperanzas de que no reprobemos el curso – Le dijo tratando de alargar la conversación.

-¿En verdad te importan tanto tus notas? Eso es nuevo, siempre creí que sobornabas a los profesores para pasar – Dijo el ojiverde

-Potter se realista, de ser así créeme que no vendría a la escuela a perder mi tiempo; además ¿crees que McGonagall se dejaría sobornar? –

-Hum tienes razón – contesto el león brindándole una pequeña (minúscula) sonrisa, tal vez imaginándose lo que la profesora de transformaciones le haría al intentar sobornarla.

Se quedo admirando ese pequeño gesto de Potter por largo tiempo. Esa pequeña muestra de alegría era algo que jamás le había dirigido a él. Gestos como esos solo eran dirigidos a la sangre sucia y al pobretón. Así que se dedico a disfrutar por un segundo de él y retroceder cinco años en el tiempo; en el momento justo en que le vio por primera vez en la tienda de túnicas, cuando ese niño delgado y bajito entro algo nervioso a donde él se probaba túnicas, provocándole por primer vez un sentimiento parecido a la ternura.

Su ensoñación fue interrumpida por una fuerte carcajada al otro lado del salón, proveniente de más ni menos que de Theo; quien se reía casi a punto de llegar al llanto junto a Uzumaki.

-Señor Nott, señor Uzumaki, - les reprendió Snape – Si mis clases les parecen tan divertidas creo que deberán entregarme las cualidades de los ingredientes que hemos usado en esta poción, para la próxima clase. Y cinco puntos menos para ambos – Finalizo

El timbre sonó dando así por terminada la clase, siendo esta la ultima que tendrían por ese día, no le extraño ver a todos prácticamente salir corriendo de las mazmorras; lo que le dejo impactado y prácticamente plantado a su lugar fue el hecho de que San Potter se despidiera de él antes de salir tras su hermano y amigos. Nott tuvo prácticamente que sacarlo a rastras.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Harry estaba un poco sorprendido, hasta de él mismo; había llevado una conversación decente con Malfoy. Ninguno de los dos había tratado de maldecir al otro y hasta cierto punto el rubio platinado le pareció un poco, solo un poco, agradable. Tan metido estaba en sus pensamientos que no noto que tanto Hermione, Karin y Neji, intercambiaban miradas.

Quien sí lo noto fue Sasuke. Esos tres se traían algo entre manos; siendo eso algo referente a su Otouto. Tendría que vigilarlos de cerca. Tenía la intuición de que fuera lo que fuera no sería algo que a él le agradara.

-Buuu Snape-Sensei es muy malo, mira que dejarnos trabajo extra para el fin de semana – Decía su Kitsune, sacándolo de sus pensamientos y recordarle un pequeño detalle.

-Oye dobe ¿de qué te reías con ese? – Dijo con un tono algo molesto.

-Ne Sasuke no te enojes. – Le respondió – Solo le estaba contando a Theo, de las escusas que Kakashi-Sensei usaba siempre para justificar el porqué de su tardanza –

-¿Theo? ¿Desde cuándo se tratan con tanta confianza? – Volvió a preguntar

-Ay Sasuke, si esos son celos de una vez te digo que no tienes que preocuparte, a Theo le gusta una chica y le llamo con tanta confianza desde que somos amigos – Contesto si rubio, dándole una hermosa sonrisa

-¿Y quién es la chica que le gusta a Nott? – Pregunto Weasley

-No te lo puedo decir Ron eso es se-cre-to, Theo se enojaría si te lo digo – Le respondió – Además de que no creo que te haga muy feliz – Termino en japonés

-Oye no es justo que hables en japonés, eso solo hace que tenga más curiosidad – Dijo el pelirrojo.

El resto del camino Ron, trato de sonsacarle el nombre de la susodicha a Naruto sin conseguir nada de su parte.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Dolores Umbridge, despertaba de lo que parecía ser la peor de sus pesadillas, la cual había sido tan real que varias veces deseo la muerte.

-Veo que al fin despierta "profesora" – le dijo la encargada de la enfermería de Hogwarts – espere aquí, iré a avisar al director de que al fin ha despertado. No trate de moverse sus músculos aun están algo débiles – Le ordeno, para después salir rápidamente de la enfermería.

¿Qué le había pasado? Lo último que recordaba era haber enviado a Potter a su dormitorio después de su castigo, después de eso tenía una laguna, no recordaba nada; salvo el horripilante sueño que tuviera. Pareciéndole este ultimo una eternidad.

-Que alegría que te encuentres mejor Dolores – Le dijo Dumbledore, sentándose a un lado de su cama.

Tan ensimismada estaba que no había visto llegar al director hasta el momento en que le hablo.

-Creo que debo decirte personalmente las normas que los profesores, debemos seguir en el colegio para evitar que incidentes como el ocurrido el lunes vuelvan a repetirse – le dijo con un tono por demás serio.

-¿El lunes? ¿Qué día es hoy? – pregunto completamente desorientada

-Es viernes Dolores, has dormito toda una semana – Contesto

-¿Qué? Eso es imposible Dumbledore – reclamo

-Me parece muy posible, Dolores has estado en un coma etílico todo este tiempo – Dijo el viejo mago

-¿De qué está hablando Dumbledore? Yo no he bebido ni una sola gota de alcohol desde que estoy aquí – respondió totalmente enfurecida

-Las evidencias sugieren todo lo contrario – le aclaro – el conserje te encontró tirada en medio de tu despacho rodeada de botellas de wishky de fuego y cuando te trajimos aquí la señora Pomfrey te diagnostico el coma, al ver el estado en que llegaste. Es por eso que te pediré que este incidente no vuelva a repetirse. Te recuerdo que estamos rodeados de chicos y no sería un buen ejemplo el que sus profesores tengan problemas con la bebida. – termino el director con su reprimenda antes de salir dejándola sola y deseándole su pronta recuperación.

¿En verdad eso había pasado? No, no podía ser, ella estaba completamente segura de no haber debido nada después del castigo del chico Potter. Tal vez esto tenía que ver con su pequeña laguna mental. Tenía que recuperar el recuerdo que se le escapaba, si quería limpiar su nombre y que la enfermera dejara de mirarla como se mira a los ebrios. De lo único de lo que estaba segura, es de que ese último recuerdo tenía que ver con Potter.

.-.-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-

Hola, Hola.

Si lo se soy mala persona no habia actualizado aqui desde no recuerdo, pero bueno les dejo 3 capis al hilo para que los disfruten.

Les debo dar unas enormes gracias a todas aquellas personas que han puesto esta sarta de locuras en sus favoritos en verdad me animan mucho n_n, tambien a los que me dejan Reviews. MUCHAS GRACIAS.

Se seguin aceptando comentarios buenos y malos y todo aquello que les sobre.