Capitulo 14

"Tengo que ser fuerte"

Bajamos unos dos pisos hasta el Centro de Entrenamiento. La verdad no tiene nada de que envidiarle al que me acogió a mi y a Peeta en el Capitolio para entrenar para los juegos. Tienen todo tipo de implementos de lucha, blancos para tiros con el arco, y unas cabinas donde se puede practicar el uso de armas de fuego como pistolas, rifles y artefactos explosivos. Allí también se puede entrenar el combate cuerpo a cuerpo y me di cuenta que hay una sección en donde se encuentran pesas, ya sea para su lanzamiento o por simple practica de ejercicios.

Me quedo maravillada por la variedad de arcos, que no me doy cuenta que Haymitch me estaba llamando.

- ¿Qué? - el voltea sus ojos y toma de la mano.

- Será mejor que aprendas a escuchar o si no serás…

- Señorita Everdeen. Sea bienvenida. El comandante Boggs me informó sobre su reciente admisión en las fuerzas rebeldes. Será un honor - la comandante Jackson, una mujer de mediana edad y facciones severas. Creo que Haymitch tenía razón al decir que aprendiera a escuchar; la verdad no quiero meterme en problemas con esta mujer al mando.

- Gracias - respondo.

- Ella recientemente ha salido del hospital por unas heridas causadas en un accidente ¿Cree usted que pueda comenzar hoy? - ella me estudia de arriba abajo y frunce su ceño para luego asentir y responder con un ademán de su mano.

- Yo la veo bien. A menos que…

- Estoy bien. Puedo hacerlo - respondo decidida y ella me ve de nuevo con ojos calculadores.

- De acuerdo. Veamos que puede hacer con los arcos, aunque no me extrañaría que le atinara a todas; viendo su desempeño con ellos - nos conduce hasta la sección de tiro con arco, donde también se encuentra un chico entrenando. No lo hace mal.

- Bien... las dejo para que trabajen. Nos vemos para la cena.

- Aja - Haymitch le dice algo en susurros a la comandante y luego se despide con la mano y se va.

Tomo como unos 2 minutos en adaptarme de nuevo al arco, ya que tengo tiempo que no uso uno; además que el vendaje en mi hombro izquierdo no ayuda del todo, pero poco a poco voy acostumbrándome.

Mi arco está, por así decirlo, decomisado en la Unidad de Armas. En este distrito no se le permite a los civiles portar armas, ya que se supone que son de uso exclusivo por la milicia y agentes autorizados, por lo que se me confisco tenerlo. Cabe destacar que tampoco podría usarlo, debido a que no tenía permiso para subir a l superficie y utilizarlo. Bueno, hasta hace poco que me permitieron salir; pero a fin de cuentas, no creo que me lo den ahora. Claro, si es que no ruego por él; es uno de los pocos recuerdos que tengo de mi padre, el lo fabrico.

Salgo de mis cavilaciones cuando logro dar al blanco a uno de los objetos móviles que se encuentran aquí para la práctica. Ya me acostumbre al arco y el vendaje del hombro ya no me molesta.

- Vaya, si que eres buena - me sobresalto y volteo a mi lado izquierdo para darme cuenta que el chico que estaba practicando cuando llegue, me estaba hablando.

- Ah… si, gracias - le sonrío tímidamente. Todavía no me acostumbro a tratar con personas del 13. Siento que son algo así como una generación rezagada del Capitolio; solo que están vestidos normales y no con esos atuendos raros, excesos de maquillaje y transformaciones estéticas.

- Me llamo Tom - le doy al blanco de nuevo y lo miro de nuevo para darme cuenta que tiene su mano extendida hacia mi. Yo lo miro por unos segundos y maniobro con el arco para tomarlo con mi mano izquierda y así poder extender la otra y aceptar su apretón. DE algo que aprendimos Prim y yo de nuestra madre, es ser educadas, aunque la persona que de frente no nos agrade. Creo que este caso no puedo decir lo mismo, ya que este chico se ve agradable.

- Mucho gusto. Katniss.

- Lo se - sonrío soltando su mano y tomando de nuevo una flecha.

- Ya debería estar acostumbrada - susurro, pero al parecer el escucho y comenzó a reír disimuladamente.

- Deberías. Eres conocida por todo el país - él toma un flecha y la lanza, atinando un poco fuera del blanco - Agh… debería ya estar bien - lo miro de reojo y lo veo agitando su brazo.

- ¿Te pasa algo? - el ve me de reojo y niega con la cabeza, para luego agitar de nuevo su brazo y abrir y cerrar varias veces en un puño su mano.

- Si. Es solo que me he exigido mucho y creo que no tengo tanta resistencia al practicar tanto - yo dejo mi arco en el suelo y camino hacia él, tomo su arco y su mano, haciéndole un sencillo masaje, como me lo hacia mi padre cada vez que me cansaba al practicar. Vale destacar que el chico se quedó estático y se puso nervioso; yo solo sonreí y coloque su arco en posición y le di una flecha, me posicione detrás de él, como muchas veces lo hacia mi padre; y con cuidado fui haciéndolo apuntar al blanco móvil que está de frente a nosotros. Tome su mano derecha, la cual toma la punta de la flecha y luego tome su brazo izquierdo para fuera apuntando.

- Una de las cosas que me enseño mi padre al momento de practicar el tiro, es que siempre tienes que sentir el arma - le indiqué amablemente - hacerla una parte de ti - le baje un poco el brazo derecho - tu boca es el punto de partida - le posiciono cuidadosamente la punta de la flecha cerca de su boca - y tus ojos siempre deben estar atentos. Los latidos de tu corazón te indican el momento de disparar - el chico se tensa por un momento - tranquilo, relájate. Ahora, con cuidado y de un solo tirón, dejas salir la flecha cuando tu instinto te diga y fija el blanco, para que con precisión… - lo ayudo a apuntar y con un pequeño empujón - le des justo en el blanco - la flecha sale disparada y se clava justo en el medio del círculo blanco del objeto móvil. Tom se queda paralizado y sonríe con asombro. Yo me aparto de él y me río un poco al ver como cambia su mirada del blanco a mi consecutivamente.

- ¿Cómo… como hiciste eso?

- Yo no lo hice… lo hiciste tu - le digo con indiferencia, pero no puedo ocultar la risa al verlo ahí asombrado todavía.

- Vaya - silba y se acerca a mi - eres muy buena profesora - sonríe tímidamente - gracias.

- No hay de que - es agradable. Creo que me equivoqué al juzgarlo por las apariencias.

Lo que va de entrenamiento la pasamos charlando y compartiendo experiencias. Me contó que nació aquí en el 13, pero su madre es originaria del Distrito 9. Huyó de allí cuando su padre fue condenado injustamente por un supuesto robo que hizo en las siembras de trigo. Lo ejecutaron en público y ella huyo junto con su madre. Me dijo que pasaron largos día a la deriva, cuando por fin fueron encontradas por unos soldados del 13, los cuales pensaban que eran prófugas del Capitolio, pero tuvieron compasión con ellas y les dejaron explicarles, lo cual les salvo la vida y las acogieron aquí en el distrito. Su abuela falleció hace tres meses y eso fue lo que le impulso a servir en la milicia.

- Entonces estás ahí como acto de agradecimiento - le digo mientras caminamos hacia el comedor para la cena. Lo invité para que me acompañara. Es un buen chico.

- Si… a mi madre no le gustó del todo - ríe con nerviosismo - pero, si ellos no le hubieran creído y si no le hubieran ayudado, simplemente no sobrevivirían - se detiene en la cola para entrar a registrarnos.

- Bueno… eso es cierto. Aunque habían otras… - mmm creo que será mejor que me quede callada. Si, puedo decirle que hay otras formas en que servir a otros, pero la verdad, no vale la pena, no me va a hacer caso. El ya tomo su decisión y, por mucho que no me agrade; es asunto de él ¿no? - será mejor que camines o se nos van a colear - le digo y el deja de prestarme atención y camina en la cola.

Para la cena, el menú es un crema de garbanzos y de seco arroz, con un poco de carne. Todavía me pregunto de donde sacarán la carne - ¿será que Sae trajo con ella su extenso menú de carne de perro? - pienso y me río por la idea. Creo que a los habitantes del 13 no les gustaría saber que comen eso.

- Katniss - subo la mirada de mi plato y veo como Prim y la madre de Gale, junto con su hija pequeña, Posy; se acercan a nosotros.

- Hola Prim - le saludo y ella pasa junto a mi y se sienta a mi lado. La madre de Gale y Posy, se sientan al lado de Tom - Hola Hazelle - le saludo y ella me sonríe.

- Hola Katniss - dice Posy - ¿te enteraste? En la escuela nos darán un recorrido por donde tienen las siembras - comenta emocionada y es imposible que no te saque una sonrisa esta pequeña.

- ¿Ah sí? ¿y para cuando es eso? - le pregunto.

- Para mañana - ella salta de la emoción y Hazelle la toma del brazo para que no se caiga.

- Hija, cuidado.

- ¡Qué bien! Después me tienes que contar - ella asiente y toma una cucharada de su crema - eh… quiero presentarles a Tom. Él está conmigo en los entrenamientos - el hace un ademán con su mano para saludarlas, ya que tiene comida en su boca. Hazelle me ve de reojo y supongo que estará pensando igual que mi madre ¿Por qué tengo que hacer eso?

- Mucho gusto, soy Prim - ella le saluda.

- Mucho gusto. Tu hermana me hablo de ti. Al parecer eres famosa - el le sonríe y ella se sonroja un poco.

- Si. Al parecer si.

- Mucho gusto chico - Hazelle le saluda y después de eso seguimos comiendo y hablando de tanto en tanto, hasta que se hace la hora de salir. Nos despedimos de Tom y seguimos hasta nuestra habitación.

Cuando llegamos, nuestra madre nos espera. Paso al baño a ponerme la pijama y luego me acuesto en mi cama. Este día ha sido algo agotador, emocionalmente hablando. La entrevista a Annie y a Cinna, el encuentro con Peeta, su actitud rara, mis constantes ideas en cómo hacer para que Coin no cambie su pensar en mandar tropas para que rescaten a Annie, al padre de Peeta y a Cinna. Todo eso no me deja pegar un ojo en la noche.

Al cabo de un rato, tomo el collar que me dio Peeta, el cual lo deje en la mesita antes de ir a bañarme; y lo agarro fuertemente con mis manos, lo abro, y me detengo a admirar las fotos. Estoy sentada en la cama en medio de la oscuridad, solo un reflejo de la luz de emergencia me permite visualizar las fotografías. Miro la de Peeta y la acaricio. Como lo extraño, desearía estar junto a él ahora, estoy segura que estaría cómoda y sin preocupaciones, porque el provoca eso en mi, me aleja las preocupaciones y me da paz.

- ¿Katniss? - escucho el susurro de Prim y la miro sentarse en la cama que comparte con mamá. Yo duermo sola, ya que mis constantes pesadillas y mis patadas nocturnas, no permitirían a nadie dormir bien.

- Tranquila Prim. Sigue durmiendo - ella hace caso omiso y se levanta cuidadosamente, para luego caminar en puntillas y llegar hasta mi cama.

- ¿No puedes dormir otra vez? - me pregunta mientras se acomoda junto a mi. Yo niego con la cabeza y aprieto más el collar - ¿Qué sucede ahora? - otra vez intercambiando papeles. Prim es una niña que se ha visto obligada a madurar rápido. A sus trece años, puede llegar a pensar como una chica de 18.

- Muchas cosas. Annie y Cinna fueron entrevistados hoy y… al parecer están en contra de la guerra y pidieron un alto al fuego. Coin y los demás piensan que son traidores - Prim asiente y no deja de acariciarme el cabello.

- ¿Y tu piensas igual?

- No. Pienso que si puede ser algo confuso y enredado, pero no creo que ellos estén de lado del Capitolio… sobretodo Annie - ella ha sido perturbada por ganar sus juegos y sería estúpido que después de pasar por momentos difíciles, ella esté de su lado - tengo miedo que Coin rompa su palabra y no quiera mandar tropas para sus rescates. El padre de Peeta también está allá - se me quiebra la voz al pensar en cómo lo tomaría Peeta al saber que su padre está secuestrado por las fuerzas de Snow… ¿recordará al menos quien es él? Otra pregunta del millón.

- Entonces si tu no lo crees así, pues… ya tienes una carta bajo la manga - la miro extrañada.

- ¿A qué te refieres con eso?

- Es fácil Katniss. Ellos tendrán que hacerlo, aunque piensen lo contrario… ¿es que no lo ves? Ahora tienes tanto poder como lo tiene Coin. Tu pides algo y ellos harán lo que sea para complacer tus pedidos - es verdad. Estoy segura que Coin haría cualquier cosa con tal de tenerme en sus fuerzas.

- ¡Claro!

- ¿Ves? Estoy convencida de que a ella no le gustaría perder a su Sinsajo - eso completamente cierto. Yo soy su imagen, una que ella debe estar orgullosa de tener de su lado… claro, sin plan de vanidad, pero yo puedo ser complacida con todo.

- Gracias Prim. Eres muy buena en estas cosas; más que yo podría decir - ella ríe y luego se tapa la boca para no despertar a mamá.

- Siempre a la orden Katniss - me besa la mejilla y se levanta de la cama - es muy bonito ese collar. Peeta tiene buen gusto - sonríe y se va a la cama.

Ella es mi soporte ahora, como yo lo fui con ella antes. Me encantaría poder darle algo significativo que muestre lo mucho que me importa. De un momento a otro se me viene a la mente el nombre de su gato andrajoso… ¡Buttercup! Como le gustaría tenerlo con ella; me lo comento hace unos días, pero la verdad no se si esté con vida. Gale no me comento nada de ese gato cuando fue al 12 ¿será que murió?... No lo se. Pero la cosa es que esa sería una buena excusa para ir allá… Espera Katniss ¿Qué piensas hacer en el Distrito 12? ¿Qué piensas buscar allá? ¿Escombros y cadáveres? Por supuesto que es eso lo que voy a ver en ese desaparecido distrito, el cual era mi hogar y por mi culpa está así ahora - no es por tu culpa - mi conciencia de nuevo aparece, pero ¿qué más puedo pensar de ello? Snow me dijo que si daba un traspié, puede que todo lo que yo amara se iría por la borda (más o menos así me dio a entender); y una de las cosas que más amaba era mi distrito, mi casa. Tal vez es eso lo que me impulsa a pensar en ir. Puede que lo considere… ¿podrá aceptarlo Coin?

A la mañana siguiente me dirijo hacia el comedor. Mi hermana y mi madre deciden acompañarme, así que vamos en familia. Después de que nos pasan el registrador por nuestro brazo, caminamos hasta donde sirven la comida y tomamos una bandeja. Luego nos disponemos a caminar a nuestra mesa habitual. Hoy nos acompañan Hazelle y sus hijos Posy y Rory. Busqué con la mirada a Tom, tal vez si lo veía lo podría invitar a desayunar con nosotros. Pero, en cambio de verlo a él, me paralizo al encontrarme con la cara de Peeta. Él no me ha visto todavía, ya que está caminando hacia las comidas, pero estoy segura que un sonrojo se ha aparecido en mis mejillas.

- ¿A quién ves hija? - la voz de mi madre me hace volver a la realidad y darme cuenta que tengo tres pares de ojos viéndome con detenimiento: mi madre, Prim y Hazelle.

- Ah… a nadie… en particular - digo esto mientras le sigo el paso a Peeta hasta que sale de la fila y se dispone a buscar mesa. Aquí en el Distrito 13, cada familia tiene su mesa asignada. Como varias personas del 12 han venido aquí, tenemos que compartir mesa con dos o hasta tres familias, ya que la población ha crecido. Mi familia comparte mesa con los Hawthorne y con la de quienes eran nuestros vecinos en la Veta; solo recuerdo de ellos a Leevy, quien siempre lo veía ayudando en la Veta cuando me iba de caza. Por lo que me pregunto ¿no estaría nada malo que Peeta se sentara con nosotros? Pues la verdad, no, considerando que su familia no está aquí lamentablemente.

- Creo que ya se a quien mira - la voz burlona de Prim me hace reaccionar y puedo ver como Posy se esconde detrás de su mamá para reírse.

- ¿Por qué no lo invitas querida? De todos modos, él es de nuestra familia ahora - mi madre me dice dulcemente y me emociono al saber que tengo apoyo. Si, le voy a decir.

- ¡Peeta! - alzo la voz para que me escuche y agito mi brazo derecho para que pueda llamar su atención. A la segunda llamada el me escucha y voltea, me saluda con la mano y me sonríe - ven - le digo y señalo la mesa, el sonríe de nuevo y cuando comienza a caminar hacia acá, alguien llama su atención.

- ¡Peeta! - el voltea a su derecha y yo le sigo la vista, hasta encontrarme con mi pesadilla. Allyson - ven, sentémonos aquí - abro mis ojos con asombro y veo como el se debate, hasta que finalmente, para mi mala suerte, termina sonriéndome de medio lado y dándose vuelta para irse con ella, la cual se encuentra sentada en el extremo opuesto del comedor. Yo lo sigo con la mirada y puedo sentir como mi corazón se va desacelerando poco a poco y un nudo en la garganta comienza a aparecer.

- Hija. Lo siento…

- Ya no tengo hambre - digo bruscamente y me levanto, llevando conmigo la bandeja con mi desayuno a medio comer y sin más, lo dejo encima de la mesa donde dejamos las bandejas y salgo de allí como bala.

Al salir del comedor, tomo con fuerza mi collar y trato que la rabia no me embargue, pero aun así no puedo, ya ella está comenzando su juego y, para mi pesar, tiene con las que ganar. Es patético, pero el quiso ir con ella y eso sin duda es punto para Allyson.

Mi cerebro comienza a hacer un conteo e irrefutablemente yo voy perdiendo. Allyson 1 - Katniss 0.

Pov Peeta

Después de lo sucedido con Katniss ayer, no he podido dejar de pensar en cómo esa imagen vino a mente cuando estaba con ella. Esa en donde su persona se transformaba en uno de esos mutos que no dejan de perseguirme en mis pesadillas. Ella, con su sonrisa hermosa, se convertía en uno de ellos y luego me mostraba unos horribles colmillos llenos de sangre, para luego mostrar detrás de ella, un cuerpo desangrado en el suelo. Todo paso en cámara rápida, pero aun así pudo distinguir la ferocidad en como destruía. No quise comentarlo con nadie, a fin de cuentas, ya estoy en revisión y un detalle más provocaría que me internaran de nuevo en el hospital.

Después de llegar a mi nueva habitación ayer, decidí acostarme para relajarme y tratar de borrar esas imágenes. Ella no es mala, no puede serlo. Entonces ¿por qué cada vez que la pienso vienen a mi esas horrendas figuras de mutos y escucho gritos de dolor y el rostro de mi padre asustado y diciéndome que me aleje? Esas son mis pesadillas; siempre es lo mismo desde que desperté. No entiendo que me pase y cada día me siento más extraño y las cosas me parecen confusas.

Escucho que alguien toca a mi puerta y trato por todos los medios de abrir los ojos, pero sinceramente no puedo; no pude dormir bien por culpa de mis pesadillas y solo logre pegarle un ojo al sueño cuando eran más o menos las cuatro de la madrugada. Tock, tock… escucho de nuevo y me obligo a mi mismo a levantarme y abrir. Cuando lo hago me llevo una sorpresa al encontrarme a Allyson de pie frente a mi.

- Creo que te será muy difícil acatar los horarios. Pero tranquilo, yo te ayudaré - literalmente ando con un ojo abierto y otro cerrado.

- Sería de gran ayuda - ella sonríe.

- ¿No me vas a invitar a pasar? - ella pregunta precavidamente.

- Si, claro. Pasa - me aparto de la puerta y ella pasa.

- Una habitación solo para ti. Déjame decirte que para muchos eso es envidiable - comenta mientras estudia la habitación con la mirada.

- Si, me imagino - contesto tratando de despertarme.

- Vamos a desayunar. Hay un horario que cumplir. En esos cajones está tu ropa de diario, si es que no te diste cuenta antes.

- Si. La vi anoche cuando buscaba la pijama. Será mejor que me aliste - le sonrío y tomo la muda del gabinete para dirigirme al baño.

- Ok. Te espero aquí - contesta y ella se sienta en una silla.

Después de alistarme, dándome un rápido baño; salgo para irme a desayunar. Cuando lo hago, encuentro a Allyson de pie junto a la mesita de noche y con algo moviendo en los dedos de su mano derecha. Ella se sorprende y lo coloca rápido donde estaba.

- Lo siento. Es que me llamo la atención - dice apenada y camina lentamente hacia la silla donde estaba sentada. Reconozco el objeto al instante.

- Tranquila. Yo también me sorprendí al verlo en mi dedo. Ese anillo puede que sea de mi familia… no lo se - es un anillo hermoso, de color dorado. Creo que hasta es de oro de verdad. Lo descubrí en mi dedo anular la noche en que desperté. Desde ese día me he preguntado qué significa y por qué lo tengo. Tal vez es una señal de mi pasado, no lo se; pero desde ese entonces hay algo que me amarra a tenerlo puesto todo el tiempo y solo me lo quito para dormir y para bañarme.

- Es hermoso. Quizá te lo dio un familiar - comenta y lo ve detenidamente.

- Si, quizá sea así - lo tomo, le doy vuelta y me lo coloco en el dedo - bueno, será mejor ir a desayunar.

Llegamos al comedor y un soldado tiene que registrarme antes de entrar, pasando un artefacto por encima de mi antebrazo. Esta gente es estricta con los horarios y el orden.

- Ven, es por aquí - Allyson me señala y me indica por donde debo ir.

- ¿Tu no comerás?

- Tranquilo, ya yo probé un aperitivo en mi oficina, yo solo tomaré unas frutas por allá - me señala un sección en donde sirven las frutas - buscaré la mesa. Está atento cuando te llame.

- Ok - ella se va por su lado y yo me dispongo a caminar hacia el lugar donde toman las bandejas, hago la cola y dejo que me sirvan la comida. Siento como si alguien me estuviera viendo, pero trato de concentrarme en no tirar la comida al suelo. Es lo peor que me puede pasar aquí. Salgo de la cola y camino buscando a Allyson, cuando de repente escucho como si me llamaran. Remuevo la idea y sigo caminando, pero de nuevo lo escucho y puedo distinguir esa voz. Es Katniss. Volteo hacia donde creo que está y la veo sentada en una mesa con varias personas y ella se encuentra mirándome y agitando su brazo derecho. Yo le saludo y le sonrío.

- Ven - me señala la mesa y decido ir a saludarla de cerca. Pero cuando comienzo a caminar en su dirección, escucho a Allyson llamarme.

- ¡Peeta! - volteo a mi derecha y la encuentro de pie al lado de una mesa y con una bandeja y unas frutas sobre ella - ven, sentémonos aquí - se sienta en una silla y me hace señas para que haga lo mismo. Le dije que la acompañaría, me gusta cumplir con mis palabras, además, tal vez Katniss solo me saludaba, había mucha gente en esa mesa, quizá hasta no cabía allí. Así que suspiro disimuladamente y volteo de nuevo hacia Katniss y le dirijo una sonrisa apenada y con eso camino en dirección a Allyson. Pude ver como la cara de Katniss cambiaba, ya no estaba tan eufórica ¿Qué pasa Peeta? Tal vez sea tu imaginación.

- ¿Pasa algo? - no me doy cuenta de que ya estoy en la mesa con Allyson.

- Eh… no, no pasa nada - ella me mira con duda y dirige su mirada hacia el lado donde se encuentra Katniss - buen provecho - le digo y ella se sobresalta y dirige su mirada de nuevo a mi.

- Gracias. Igualmente - todavía estoy confundido. Mi mente juega sucio y no me deja asimilar bien las cosas. En mi mente siguen rondando esas imágenes de Katniss convirtiéndose en muto. No entiendo nada, pero aun así no dejo de pensar en ella. Por ahora, solo me limito a darle vueltas al anillo en mi dedo.

Pov Katniss

Quise despejarme y caminar por los pasillos del distrito. Ver a Peeta junto a Allyson provocó en mi un fuerte dolor de cabeza y ahora no tengo ánimos.

- Katniss, es bueno encontrarte - Plutarch se detiene frente a mi.

- ¿Qué sucede? - le pregunto sin ánimos en mi voz.

- Coin te solicita en la sala de juntas.

- Ah… si, ya voy - le respondo y camino hacia el ascensor.

- ¿Te sucede algo? - me pregunta y yo trato de parecer normal… aunque no lo estoy ahora.

- No - le sonrío - no me pasa nada. Vamos - el asiente y me sigue.

Cuando llegamos a la sala, me llevo una sorpresa al encontrar ahí a Finnick.

- ¡Finnick! - lo llamo y corro hacia él y lo abrazo.

- Hola Chica en Llamas - ríe y me abraza más fuerte - es bueno que te reciban así - yo me separo un poco de él y le contesto con enojo fingido.

- No fuiste a despedirte - le digo y el cambia su risa por una mueca de pena.

- Lo siento. Me tenía que ir y no quería alterarte - me pasa su mano por mi cabello y lo despeina - disculpa, para la próxima te aviso.

- Creo que no será necesario soldado Odair - la voz de Coin retumba en la sala y los dos volteamos a verla.

- ¿Disculpe? - le pregunto.

- Como escucho señorita Everdeen. Para la próxima no será necesario que se despidan, ya que usted también irá - esperen un momento… ¿acaba de decir que iré para la próxima?

- ¿De verdad? - levanto una ceja y le pregunto con incredulidad.

- Si. Las tropas para el Distrito 4 salen mañana y usted con el equi…

- Disculpe señora - Allyson entra tímidamente a la sala.

- Pase señorita Brent - Coin le da permiso y ella camina hacia su asiento habitual. Yo solo trato de ignorarla y la rabia aparece de nuevo en mi. Finnick, quien todavía me tiene tomada de las manos, me da un ligero apretón. Tal vez se dio cuenta de mi cambio de ánimo repentino - como estaba diciendo y menos mal que llego la señorita Brent aquí; es que usted y su equipo, viajará al Distrito 4 con las tropas y allí grabarán un mensaje - ¿está hablando en serio?

- Yo… ¿y será seguro? Es decir… las tropas van porque ayudarán a resguardar a la población por un bombardeo que se producirá allá y…

- Descuide señorita Everdeen. Ustedes no se quedarán allí. Con la misma que lleguen, ustedes hacen la grabación y de inmediato se regresan. Solo quiero que muestren como está la población allá y como se encuentra actualmente el distrito - yo me quedo analizándolo y me entra un poco de miedo ¿Qué pasa si los del Capitolio deciden atacar mientras yo estoy en plena grabación? ¿podré defenderme y ayudar a los demás? - señorita Brent ¿ya tiene todo listo?

- Si señora. Ya lo comente con el equipo y ellos ya están alistando todo - contesta Allyson.

- De acuerdo.

- Permiso alcaldesa - Gale también está aquí. Volteo a verlo y el solo me dirige una mirada de soslayo. Tengo que agradecerle por haberme salvado esa vez que huía de los soldados del Capitolio.

- Si, pase.

- Ya los pacientes fueron trasladados al hospital. Están siendo atendidos ahora mismo.

- Muy bien. Gracias comandante Hawthorne - contesta Coin y acomoda uno papeles en la mesa - como estaba diciendo antes, es bueno que lo sepa señor Hawthorne. El equipo de grabación viajará con ustedes al Distrito 4 para hacer uno de los mensajes - volteo hacia Gale y el me mira y rápidamente se dirige hacia Coin - así que confío en usted y en Boggs, para todo salga bien y ellos puedan regresar a salvo.

- ¿Estarán cuánto tiempo? - pregunta Gale y se puede notar algo de preocupación en su voz.

- Ellos no estará mucho tiempo. Grabarán y regresarán después de terminar, por lo que espero que pueda tomar un poco de su tiempo y estar al pendiente de ellos ¿Confío en usted? - Gale cierra sus ojos por unos segundos y luego los abre rápidamente.

- Si señora. Cuente conmigo - puedo ver la inconformidad de su mirada, pero no lo culpo, creo que yo estaría igual en su situación.

- Muy bien, entonces ya estamos listos. Beetee, por favor vamos a dirigirnos al Centro de Armas, me gustaría hacer una inspección.

- Si, como usted diga - Beetee contesta y se levanta de su silla.

- Y usted señorita Brent, supongo que al haber avisado a su equipo, también estaba allí el señor Mellark - ¿qué? Esto no puede ser.

- Disculpe presidenta Coin - ella se voltea hacia a mi.

- Si ¿dígame?

- Peeta… ¿usted ha dicho que irá?

- Si, como dije. La señorita Brent le ofreció trabajar con ella, por lo que también irá con ustedes. Él es tan importante con usted señorita. No lo olvide - y con esto último se dirige junto con Beetee a la salida. Volteo hacia Allyson y veo que porta su actitud de suficiencia. Estoy segura que algo trama con esto. Allyson 2 - Katniss 0.

- ¿Te sientes bien? - Finnick me susurra. Miro hacia Gale y me doy cuenta que él también me ve expectante y con la mandíbula apretada fuertemente.

- Si - contesto bruscamente. Dirijo mi mirada de nuevo hacia Allyson y ella pasa caminando junto a mi.

- La espero esta tarde a las dos, para la prueba de vestuario señorita Everdeen. Por favor no llegue tarde - sonríe y sale de la sala.

Ahora si tengo que estar bien. Debo ser fuerte y afrontar el hecho de que Peeta estará junto a mi, pero a la vez distante, porque él se mantendrá a su lado, de eso estoy segura. Mejor respiro y me preparo para lo que viene. No me voy a rendir, voy a acercarme a él, pero tengo que ser más lista aún. Algo se me ocurrirá, tengo que pensar en algo.

Llevo por inercia la mano a mi collar y lo aprieto con fuerza; cierro mis ojos y suspiro, contando hasta 10. Luego los abro y le respondo de nuevo a Finnick.

- Si, estaré bien - lo tomo de la mano y lo halo conmigo hacia la puerta - voy a estar bien.


Ahora que Katniss sabe que Peeta irá junto con el equipo y ella al Distrito 4 ¿ustedes creen que ella pueda ser fuerte y tratar de sobrellevar la situación?

Peeta se siente confundido todavía cuando se trata de Katniss. Ahora con esas imágenes que le vienen cada vez que piensa en ella, puede ser una mala señal. Por otro lado, es bueno saber que todavía porta su anillo de matrimonio ¿verdad que es bueno? *-* ¿Será que el hecho que le impida dejar de usarlo, es porque está el fuerte vínculo de Katniss en él?

Muchos besos y panes de Peeta ;)

Mizu: Hi! :D La verdad es que tienes mucha razón al referirte de Allyson. Ella es una persona envidiosa y sus actos pueden crear muchos daños :S (ya lo podrás leer más adelante). Por otro lado, Peeta puede que esté siendo manipulado o tal vez su mente le esté jugando sucio… mmm aunque la segunda opción no parece del todo que concuerde ¿qué piensas tu?

Katniss debe ser fuerte y prepararse para lo que viene, ya que puedo decirte que no es nada bueno :S

Te mando muchos saludos y gracias por tus comentarios xD Espero que te encuentres bien y que este comienzo de semana te siente de maravilla Abrazos!

EllaCampbell: Gemelaaaa! Me alegro que te haya gustado mi comentario y ya verás que irán de esos muy seguido xD Gracias por apoyarme en el fic. Sé que te gusta mucho y no sabes lo feliz que me hace saber que disfrutas tanto de la historia como para planear un acto macabro contra la bruja de Allyson (personaje que se me vino a la cabeza luego de ver un capitulo de una telenovela ¿puedes creerlo?). También debo decir que te ayudo en todo lo que necesites para acabar con ella (truenos y centellas de fondo).

Ahora, sobre el capitulo puedo decirte que esto solo es el comienzo, porque de ahora en adelante muchas más emociones se van a vivir y Katniss tendrá que ponerse las pilas para estar atenta a cualquier cosa y sobre todo, a defender lo que es suyo, porque PEETA es suyo ¿verdad? Jajajaj (bueno, lo comparte con nosotras ¿no? *-*)

Sin más que decir, solo que espero tus testamentos con emoción y que ya tengo pensada la forma de adiestrar a la culebra fumadora para sea una buena mascota xD Le mando muchos abrazos a Conchas de Mango y te deseo el mayor de los éxitos en tus próximos exámenes! Ya verás que sacarás buenas notas :D Muchos besos y saludos desde mi país y hermano del tuyo: Venezuela!

Pyb World: Ooohhh! Muchas gracias! (doy saltitos xD) Me alegra mucho que te guste y espero que disfrutes de los demás capítulos que van a estar muy interesantes (bueno, eso digo yo jejej). Muchos saludos y abrazos :D Panes de Peeta para ti!