Hola a todos mis lectores... bueno supongo que mi bajón es inspiración en el capitulo anterior se vio reflejado en él, y por ende en lo lento que fueron apareciendo los reviews de ustedes xD jajaaj y créanme que no los acuso, más bien los entiendo, pero bueno. Aquí estoy nuevamente, con un nuevo capitulo que fue mucho más inspirador de inscribir, quiero que lo lean, lo disfruten y OPINEN!!!!

Muchas gracias por los 15 reviews que recibí, por los nuevos lectores que se sumaron en el capitulo anterior, dejándome sus reviews, de verdad que muchas gracias, les responderé a todos por "reply" xD ahahah es mejor, según mi opinión.

No me alargo más por ahora

Los dejo con el Catorceavo Capítulo de mi historia

Titulado:

"Quédate..."

Hermione necesito respirar varias veces antes que su cerebro procesara las palabras de Draco, una propuesta totalmente inesperada, ni en sus sueños, ni pesadillas más locas había imaginado a Malfoy pidiéndole pasar la fiestas con él... ÉL, el sangre pura Malfoy, ELLA la hija de muggles Hermione Granger...

- ¿Pa..Pasar..?- preguntó incrédula la chica, aun algo conmocionada.

- Pasar las fiestas juntos...- repitió el rubio con algo más de inseguridad en sus palabras. Siendo sinceros, Draco esperaba que la chica aceptara gustosa y feliz y le plantara un beso en la boca... y posiblemente lo hiciera pasar a su casa de la pura emoción... Pero no, estaba hablando de HERMIONE GRANGER y ella no era cualquier chica que se emocionaba porque un chico la invitaba a pasar la navidad juntos, no lo iba a besar simplemente por eso, y menos aún lo iba a invitar a pasar a su casa cuando él ya sabía que ella estaba SOLA en casa...

De pronto a Draco le asaltó una idea horrible, ¿Y si Hermione le decía que no? ¿Si tenía otros planes? ¿Otro chico con el que salir? En realidad las ideas le sonaron ridículas incluso en su cabeza, sin embargo su instinto de posesión, que era algo característico en él, lo llevaba siempre a no dejar cabos sueltos y tener todo firmemente asegurado, y el rubio acababa de reparar en un gran error que había cometido con la chica, su relación no estaba formalizada.

- ¿Tiene algo de malo que quiera pasar con MI NOVIA las fiestas de fin de año?- replicó el rubio sintiendo que con esa pregunta dejaba clara sus intenciones.

Hermione fijó rápidamente la vista en los ojos de Draco, no podía creer lo que acababa de escuchar, Draco había dicho NOVIA, no había dicho ni amiga, ni había dejado la situación a la "imaginación del espectador", se había encargado de puntualizar el hecho de que la consideraba SU NOVIA.

La castaña trago saliva pesadamente, sintiendo por milésima vez desde que había comenzado a salir con Draco, como millones de bengalas estallaban dentro de ella, haciendo que sus piernas flaquearan levemente. Con un esfuerzo sobre humano la chica logró articular palabras.

- ¿Novia?- preguntó tímidamente.

- Creí que eso lo tenías claro- respondió Malfoy haciendo gala de su soberbia de tiempos pasados.

Hermione abrió su boca en un gesto de sorpresa, momento en que Draco no pudo soportarlo más y aprovechó de besar a la chica, y ya no con demasiada sutileza como los besos anteriores, fue un beso más arrebatado, que hizo remover las entrañas de la chica, sintiendo como Draco introducía su lengua en su boca recorriendo cada rincón, con atrevimiento, saboreando su paladar con una sensación de éxtasis inefable. Solo cuando el chico comprendió, con bastante dificultad debido a que sus pensamientos vagaban libremente por la boca de la chica, que estaban en plena calle, se separó de una sorprendida Hermione quien lo miró sonrojada.

- ¿Aceptas ser mi novia o te tendré que besar nuevamente?- preguntó el chico en un tono de falsa seriedad.

Hermione miró a Draco y articuló una tímida sonrisa, aún se sentía demasiado impresionada por todo lo ocurrido, en pocos minutos Draco le había pedido pasar las fiestas juntos, había dado por hecho que ya eran novios formalmente y además la había besado de una manera tan arrebatada, que Hermione sentía que el calor aún no abandonaba su cuerpo.

- Mi respuesta es si- dijo la chica sonriendo.

- ¿Si que?- preguntó el muchacho mientras la tomaba de la cintura.

- Me encantaría pasar la Navidad contigo Draco... y lo de ser novios... – dijo aparentando reflexionar- no me quedó claro la primera vez que me lo preguntaste- continuó diciendo mientras sentía su cara sonrojar por el atrevimiento de lo dicho.

Draco sonrió con soberbia. Realmente le fascinaba esa chica, porque sentía que era una caja de sorpresas, a veces lo trataba de "descerebrado", luego era gentil, a veces parecía tímida de besarlo, y ahora, "sutilmente",le pedía otro beso. Beso que por supuesto el chico no le negó, aunque fue más calmado y decididamente más corto que el anterior.

- Y año nuevo- dijo el chico denotando en su tono de voz que eso no era una pregunta, si no una simple aclaración de que también la pasarían juntos.

La sonrisa de Hermione se hizo evidentemente más grande, mientras asentía con la cabeza.

- Navidad es este Jueves...- dijo la chica mirando a algún punto cerca de los ojos de Draco, pero no directamente hacia ellos.

- Lo que te da dos días para escoger vestido, zapatos y esas cosas de mujeres...- replicó el rubio sin quitar su sonrisa de medio lado.

Hermione sonrió, la verdad es que por suerte Ginny tenía el "arsenal" de reserva de ropa para ocasiones especiales del dichoso plan, por lo que en la mente de Hermione se vislumbraron 3 vestidos que podría ponerse la noche de víspera de navidad.

- ¿Y que haremos en navidad?- preguntó la chica. mientras se acercaba tímidamente a Draco.

- ¿Que te parece si continuamos EN tu casa y no fuera de ella?- dijo Draco, sabiendo que era algo arriesgado de su parte insinuar que quería entrar, no es que le importara arriesgarse, tampoco se avergonzaba de insinuarle a Hermione que el prefería besarla en la intimidad de su casa a estar con publico del vecindario, además las hormonas del chico parecían demasiado revolucionadas... y necesitaba un lugar donde sentarse y "relajar" su mente... y demases.

Hermione sintió que su nerviosismo aumentaba con la pregunta del chico, sin embargo, haciendo gala de todo su auto control, se dirigió hacia la casa y ambos entraron al hall, sintiéndose ambos, reconfortantemente mejor que en gélido ambiente del exterior. Hermione se sentó en un sofá del living, su sofá favorito, ya que era muy grande, y era perfecto para echarse a dormir sin ningún problema. Draco la siguió y se sentó junto a ella, por unos segundos se hizo un silencio algo nervioso para la chica, y bastante reconfortante para Draco.

- No me dijiste que piensas hacer en navidad...- dijo Hermione mientras miraba a Draco sentado junto a ella. Draco la miró y súbitamente se acomodó en el sillón apoyando su cabeza en las piernas de la chica, como si siempre lo hubiese hecho. La chica solo se sonrojó al momento que sintió la cabeza del rubio posarse lentamente sobre sus muslos mientras no quitaba la mirada gris de ella.

- Cenaremos en mi casa- respondió el chico con toda tranquilidad.

- ¿Que casa?

- La casa que visitaste conmigo, en mi casa de Londres no, ya que Nicholas se preocupo de dejarme en claro que no me quiere la noche de navidad ahí- respondió el chico con algo de incomodidad en su voz al recordar esa conversación con su amigo. Ambos vivían juntos en Londres, y considerando todas las veces en que por Draco, Nicholas había pasado noches fuera de casa... no consideró un inconveniente en dejarle la casa a su amigo por esos días... además Draco ya tenía en su mente planes más interesantes que completar un mal trío, aunque no podía evitar sentirse un poco incómodo.

- Supongo que la razón de Nicholas es Elianne Murdoc- dijo Hermione riendo.

- Estas en lo cierto... al parecer ellos van muy serios...- añadió el rubio.

- Entonces iremos a tu casa en las afueras de Londres... ¿Y que cenaremos?

- ¿Siempre tienes que preguntarlo todo?- preguntó el muchacho con una sonrisa irónica- Si te lo cuento todo, no tendría nada de sorpresa.

Hermione lo miró con gesto de enfado, ya que era la verdad, le gustaba siempre saberlo todo, y con Draco no era la excepción. La fuerte mirada que le dio la chica, hizo que el estomago de Draco diera un salto juguetón, el rubio se encontraba extrañamente extasiado, y era extraño porque jamás se había sentido tan a gusto con una chica estando solo sentados en un sofá, de hecho Draco tenía muchas ideas de como pasárselas de lo mejor con una chica en un sillón como ese, sin embargo estando solo así con Hermione se sentía pleno, feliz, extasiado...

Hermione por su parte sentía una extraña pasividad, como si el estar con Draco en un mismo sillón fuese de lo más normal, acariciaba el cabello del chico, pasando sus dedos entre este mientras Draco mantenía los ojos cerrados, haciendo que su apariencia, según Hermione, pareciera más perfecta aún.

Estuvieron mucho rato así, ambos sintiéndose tan bien que Hermione no se percató de como el tiempo había pasado tan rápidamente, y ya era pasado la una de la madrugada cuando volteó a ver a Draco, que aún seguía entre sus piernas mientras ella continuaba acariciándole el cabello, se dio cuenta, casi con culpabilidad, que el muchacho se había quedado dormido, ella estaba tan absorta en sus pensamientos y en esa atmósfera de perfecta armonía con el chico, que ni siquiera se había percatado que de un momento a otro habían dejado de conversar y él había dejado de acariciar sus manos.

Hermione podía sentir que sus piernas comenzaban a adormecerse, pero estaba en la gran disyuntiva si despertar o no a Draco, después de todo, el chico se veía tan apaciblemente dormido, que para Hermione era casi un crimen despertarlo, además ella misma odiaba cuando Ginny la despertaba por haberse quedado dormida en el sillón. Después de unos minutos mientras seguía acariciando la cabeza del rubio, Hermione decidió, por la salud de sus piernas, que tendría que salirse de aquella incómoda posición de sus extremidades. Comenzó a moverse lentamente mientras sujetaba la cabeza del chico con delicadeza, corriéndola centímetro a centímetro para no despertar al rubio, cuando creyó que se tarea estaba casi terminada, con la cabeza apoyada en la almohadilla del sillón, la chica comenzó a levantarse lentamente, para ir alivianando lentamente su peso del cojín donde se encontraba sentada, y donde Draco apoyaba su cabeza, sin embargo no pudo acabar de levantarse, ya que el brazo de Draco atrapó su cadera en un movimiento rápido, dejando a Hermione pasmada de la impresión.

- ¿No pensarás irte y dejarme acá solo o si?- preguntó el chico con voz ronca producto de estar recién despertándose.

- No...- respondió Hermione algo confusa mientras volvía a sentarse en el sillón.

- Quédate... conmigo- dijo Draco levantando su cabeza del sillón y tirando de las manos de la chica.

- Pero Draco...

- Te estoy pidiendo solo dormir- replicó el chico con sinceridad- nada más...

Para Hermione las palabras del chico valieron más que mil ramos de flores e invitaciones a cenar, era la segunda vez que Hermione se topaba con un chico que no la forzaba a nada, a pesar de que estuviesen las condiciones perfectas a que sucediera "de todo", la primera persona que había tenido esa actitud con ella había sido Sebastian Heguelbach; la segunda, Draco Malfoy; según Hermione la mayoría de los chicos eran unos patanes de mononeurona, que no tenía suficiente cerebro como para tener tacto al saber si era o no era la ocasión de insinuarle a una chica cuando ir o no ir a la cama con ellas, sin embargo estaba frente a ella el guapísimo de Draco Malfoy, de quien Hermione no dudaba que tenía una larga lista de mujeres que morirían por tener una noche de pasión con él, estaba ahí, frente a ella, pidiéndole solo dormir. Una intensa sensación de dicha se apoderó de la chica, quien sin pensarlo más se dejó guiar por los brazos de Draco y se acurrucó junto a él en el sillón, mientras le daba un tierno beso en los labios.

Por su parte Draco había actuado con sinceridad, se conocía, y si hubiera querido de Hermione nada más que sexo casual, sabía que no se habría tomado la molestia de palabras bonitas, ramos de flores ni actitudes dulces hacia ella, en poco tiempo Draco reconocía que estaba encantado, fascinado, anonadado, extasiado de Hermione Granger... Y tenerla entre sus brazos, aspirando el dulce aroma que expelía la chica por cada uno de sus poros, era una sensación demasiado agradable para describir con palabras.

Y así Hermione Granger se quedó dormida junto a Draco Malfoy, en el sillón de su living, sintiéndose demasiado feliz como para pensar en algo que no fuese ese chico de ojos grises que respiraba acompasadamente junto a ella.

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Al día siguiente, Hermione despertó con los rayos del tímido sol invernal entrando por las ventanas del living de su casa, tardó unos segundos en volver a la realidad de lo que estaba viviendo, en realidad fue el brazo de Draco sosteniendo su cintura la que la hizo recordar la noche anterior, sin querer sonrió al recordar todo. Aún vestía la ropa del día anterior, y es que se había quedado durmiendo con Draco Malfoy en su sillón, luego de que él apareciera en su casa inesperadamente, preguntándole si quería ser su novia, haciendo planes juntos para navidad y año nuevo...

Quedaban solo dos días para navidad, ya que la víspera era el Jueves, y estaban a Miércoles.

- ¡¿MIERCOLES?!- dijo la castaña incorporándose rápidamente en el sillón, era Miércoles, y la chica debía ir a trabajar, el tener a Draco cerca, le había hecho olvidar completamente que era plena semana y ella tenía responsabilidades que cumplir.

Su movimiento brusco en el sillón, y su grito habían despertado a Draco bruscamente también.

- Sin dudas una manera muy agradable de despertarte y despertarme- añadió Draco mientras se desperezaba lentamente con un brazo, y con el otro tomaba firmemente la cintura de la castaña obligándola a que se volviera a recostar junto a él.

- Lo siento- dijo la chica mientras lo miraba nerviosa por la cercanía del chico hacia ella, y era distinto, porque él ya no estaba durmiendo, porque ya era de día y ya no había oscuridad para ocultar sus sonrrojamientos ni sus caras avergonzadas al estar frente al chico que le robaba el aliento con solo mirarla- Es que debo ir a trabajar...

Draco emitió un leve gruñido de disgusto mientras sujetaba más firmemente a Hermione, haciendo que la chica sonriera por la actitud de él.

- No creo que quieras ser el culpable de que me quiten el puesto por no cumplir con mis responsabilidades...- continuó diciendo la chica.

Otro gruñido por parte de Draco.

- Solo te dejo ir con una condición- replicó el muchacho.

- No me gustan las condiciones- dijo la chica mirándolo de manera divertida.

- ¿Y eso tiene que importarme?- preguntó el chico con gesto soberbio.

- Si sabes lo que te conviene... si- respondió la chica con expresión mordaz.

Draco soltó levemente la cintura de Hermione, y la chica entendió que el muchacho se había dado por rendido. Luego de quedarse un tiempo más en el sillón Hermione se levantó y se fue a duchar, cuando bajó se encontró con que Draco había preparado un suculento desayuno para ambos, ganándose un beso de Hermione, que el rubio pensó que si se ganara besos como esos cada vez que cocinara para ella, podría cocinarle almuerzos, cenas, colaciones, etc. Luego de comer el exquisito desayuno, que incluía unas omellettes crepé, batido de frutas, cortado de café y unos waffles, en el que Hermione le aseguró que con tanta comida no necesitaría almorzar, ambos salieron juntos de la casa, Hermione para irse al trabajo, Draco para irse a su casa.

- ¿Irás al restaurante hoy?- preguntó el rubio.

- Si, pero en la tarde, en la mañana tengo varias reuniones que no puedo posponer.

- Esta bien- dijo el muchacho resueltamente mientras la besaba en los labios de manera calida.

- ¿Draco?- preguntó la chica mientras Draco apoyaba su frente con la de ella.

- ¿Uhm?- preguntó el muchacho denotando que la escuchaba.

- Gracias por el desayuno...- dijo Hermione, aunque esas no eran las palabras exactas de lo que quería decirle, pero sus intenciones quedaron frenadas en la garganta y fue lo único que pudo salir de su boca. Sin embargo Draco pudo percibir que bajo la simple frase de la chica iba algo mucho más profundo, por lo que antes de responder la beso nuevamente.

- Gracias a ti...- dijo el muchacho antes de desaparecer con un "plop".

Hermione se quedó observando el paisaje urbano un momento, antes de irse aparecerse en el Edificio Ramsay.

Cuando Draco entró a su casa en Londres, eran las 9 de la mañana, la casa estaba silenciosa, y le extrañó bastante ya que era Nicholas el que siempre despertaba temprano, y cantando en francés "estúpidas canciones de amor", según Malfoy, preparaba el desayuno. Sin embargo Draco pasó por la cocina y la encontró inmaculadamente limpia.

- ¿Nicholas?- preguntó el rubio en voz alta.

Silencio.

Algo fastidiado se dirigió al segundo piso de la casa, no era posible que Nicholas se hubiera ido tan temprano al restaurante.

- ¿Nicholas?- volvió a repetir el chico cuando llegó a la segunda planta de la casa- "Es probable que este francesito se haya quedado dormido..."- pensó el muchacho mientras se paraba frente a la puerta del dormitorio de su amigo y giraba la manilla para entrar.

Sin embargo Draco se arrepintió al instante de haber hecho esa estupidez, frente a sus ojos, Nicholas Satie y Elianne Murdoc se encontraban apaciblemente durmiendo en la cama del francés, ambos DESNUDOS y en una posición bastante comprometedora, y que no dejaba nada a la imaginación ya que estaba todo EXPRESAMENTE señalado.

- ¡MALDITA SEA NICHOLAS!- gritó el muchacho antes de cerrar de un portazo la habitación de su amigo- ¡ES QUE AÚN NO APRENDES A CERRAR LAS PUERTAS CON LLAVE! –continuó gritando el chico mientras bajaba a las cocinas nuevamente.

- Y POG LO VISTO TU NO HAS APRGENDIDO A GUESPETAG LA PRGIVACIDAD DE LAS PEGSONAS DGRACO- replicó Nicholas apareciendo en la cocina, con un pantalón de pijama como única prenda de vestir.

Draco le dedicó una mirada asesina antes de hablar.

- Al menos has tenido la decencia de vestirte antes de bajar- dijo irónicamente.

- No tenía pogque saber que volveguías y abgrirías mi puegta... además no se pogque haces tanto albogoto, como si tu fuegas un santo que no se acuesta con mujegues- replicó el francés con evidente exasperación.

- Pero al menos yo tengo el cuidado de ponerle cerrojo a las puertas si es que hay más personas por la casa- dijo el rubio.

- PEGO TÚ NO ESTABAS- continuó Nicholas- TÚ ESTABAS CON HEGMIONE... haciendo quien sabe qué.

Draco acentuó más su mirada de querer asesinar a Nicholas.

- Si, estaba con Hermione- corroboró el chico mientras miraba al francés- Pasé la noche en su casa, pero no haciendo precisamente lo mismo que tú.

- Oh ¿Me digás entonces que el pegfecto semental de Dgraco Malfoy se pasó la noche convegsando?

- Y que si fuese así- replicó molesto el rubio.

Nicholas lo miró con los ojos como platos, había esperado todo, menos esa respuesta por parte de su amigo, y comprendió que había metido la pata con ese último comentario.

- Moi ... yo... yo... lo siento Dgraco, me exaspegué pogque tu apagueciste como un loco pog mi habitación- se disculpó Nicholas

- Podría haber muerto sin la necesidad de tener que verte a ti y a tu novia DESNUDOS – replicó Draco con la voz bastante más calmada.

Se hizo un silencio tenso en la cocina, mientras los dos amigos reflexionaban de lo irónica y casi cómica situación. Nicholas fue el primero en sonreír, ya que él era el que tenía siempre un carácter más liviano para tomar las cosas.

- ¿Y me vas a decig en seguio que no pasó nada con Hegmione? – preguntó con voz insidiosa y divertida.

- En serio- respondió Draco- No pasó nada... no quise que pasara tampoco...

- Me paquece bien que te tomes en seguio a esta chica, vale mucho más que cualquiega de todas las noviecitas que te he conocido... aunque queconozco el meguito de tener un mes saliendo con la misma chica y que aún no pase nada...- dijo el francés con tono de fingir preocupación.

- Creo que esta demás hacerte la pregunta a ti sobre QUE hiciste en tu noche...- comentó Draco fingiendo que el comentario anterior de su amigo no le había afectado en lo más mínimo, sin embargo no pudo evitar que una parte ínfima de su ego se sintiera mellada, porque en el fondo, su parte más ególatra, soberbia y machista le decía "Nicholas tiene razón... ¿Perdiste la chispa de antes Draco Malfoy?"

Nicholas comenzó a reír a carcajadas, haciendo que Draco se contagiara con la risa, aunque más sutil que la de su amigo.

- Por cierto, pasaré la navidad con Hermione, en Legenton Hall- dijo Draco refiriéndose a la casa de las afueras de la ciudad heredada por su madre.

- Me paguece fantástico, así yo...

- ...Así tu tendrás tiempo de andar desnudo con Elianne sin que nadie los moleste- dijo Draco con una sonrisa irónica en los labios.

Nicholas sonrió por el comentario y luego subió a ver a Elianne, quien se había quedado bastante consternada por los gritos de Draco. Por tu parte el rubio subió a ducharse para luego ir al ministerio, debía hacer algunos trámites.

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Hermione llegó a su oficina, y Amelia fue la primera en aparecer con un sinfín de pergaminos que la castaña debía firmar, la chica tomó su pluma del escritorio y comenzó a leer los papeles que le pasaba la bruja.

- ¿Todo bien?- preguntó Amelia mirando a la chica con una sonrisa. Hermione comprendió que Amelia no se refería precisamente a los papeles que estaba firmando.

- Excelentemente – respondió Hermione con una gran sonrisa espontánea.

- ¿Y supongo que Draco...

- Ya somos novios oficialmente- dijo Hermione interrumpiéndola.

- ¡Pero que grandioso!- dijo la mujer mientras iba a abrazar a Hermione con su innato impulso maternal- Felicidades...

- Gracias...- dijo la chica mientras abrazaba a la mujer, después de todo le debía mucho a Amelia, ya que gracias a los consejos de ella y Ginny es que ahora estaba de novia con Malfoy... -"Ginny"- pensó la castaña, recordando el plan y sintiendo como la culpabilidad volvía a atormentarla, se sentía culpable por no haber sido lo "suficientemente fuerte" y no enamorarse de Draco, se sentía culpable por no haberle dicho la verdad a Ginny, se sentía culpable porque se sentía la persona más vil del planeta cuando recordaba que solo se había fijado en Malfoy por cumplir un maquiavélico plan de venganza, claro que no había contado con el punto que acabaría enamorándose del "objeto de la venganza"... sin embargo el hecho del comienzo nadie se lo quitaba de su conciencia...

En la tarde, Hermione fue a visitar a Draco al restaurante, la verdad es que ya no les quedaban muchas cosas que concretar, porque el trabajo en si estaba avanzando satisfactoriamente, de hecho hasta ya se habían decidido a llamarlo "El Gourmet", el nombre lo había propuesto Draco y Nicholas había parecido conforme, por su parte Hermione también.

Nicholas fue el primero en saludar a la chica apenas entró.

- ¡Hegmione! Que gusto tenegte pog acá- dijo mientras besaba su mano.

- Te recuerdo que esos saludos de galán te los reserves para tu novia.

- Es un simple saludo a una dama Dgraco- dijo Nicholas con expresión divertida.

- Si, lo sé... pero después de lo que vi esta mañana DUDO que seas un completo caballero.

Nicholas miró a Draco con gesto irónico para luego dirigirse hacia la chica.

- Lo dice pogque es un escandaloso- a modo de explicación a Hermione- Todo pogque me encontrgó...

- Ya, ya, tampoco creo que a mi novia le importe escuchar tus líos amorosos...

- ¡Draco!- dijo Hermione llamándole la atención al chico por lo que le había dicho a Nicholas.

- ¡Oh! Pog lo menos te dignaste a pedigle que fuesen novios, mis sincegas felicitaciones Hegmione, sin dudas el que este deseguebgrado haya sido capaz de pedigte seg su novia es un gran logro- dijo el francés con un gesto malicioso y divertido en los ojos.

Draco pareció que quería lanzar muy lejos a Nicholas, por la mirada que le daba.

- Perdona a mi queridísimo amigo Hermione- dijo Draco mientras le tomaba de la mano- El clima de Londres le afecta el cerebro.

- Si, clago- dijo Nicholas mientras le sonreía a Hermione y se marchaba hacia el interior del restaurante.

Hermione miró a Draco con expresión divertida, nunca había visto "discutir" a los dos amigos, y sin dudas era un espectáculo digno de ver, sobre todo porque Hermione estaba segura que Nicholas era uno de los pocos que podía llamar "descerebrado" a Draco, aparte de ella, y terminar con vida.

Draco se dirigió a la barra del restaurante, donde ya estaban instalados a la perfección los altos taburetes, y ya estaba libre de vigas de madera que pudieran golpear la cabeza de Hermione como lo había hecho una vez. El muchacho se sentó en uno de los taburetes y atrajo a Hermione hacia él, quien al estar sentado en uno de esos altos pisos, quedaba a la altura perfecta para la chica.

- ¿Que tal tú día?- preguntó el muchacho mientras le tomaba la cintura con delicadeza, mientras miraba de arriba a abajo a Hermione, quien ese día lucía demasiado despampanante a los ojos de Draco, y quizás demasiado provocativa. La chica vestía un fino pantalón de satín negro que se acomodaba perfectamente a su esbelta silueta, y una camiseta blanca ajustada, sobre la que se había puesto una delicada chaqueta color blanca.

La chica percibió la mirada de Draco, que parecía casi desnudarla con aquellos ojos grises que la miraban fijamente, y aunque le incomodaba en cierta manera, también reconocía que le agradaba que el chico la mirara de esa manera...

- Cansador - respondió mientras se acercaba a Draco haciendo que la panorámica del chico se limitara a mirar sus hombros.

Draco como toda respuesta la besó tiernamente en los labios.

- Draco, no puedo quedarme mucho tiempo, tengo una reunión con el señor Terrence, volvió de Alemania y quiere verme.

- ¿Y porque tendría que dejar que te fueras a reunir con ese viejo?- preguntó Draco sabiendo que Hermione se molestaría por aquella pregunta, sin embargo le gustaba hacer enojar a la chica.

- ¡No le digas así Draco!- respondió con enfado la castaña, Draco sonrió mientras apoyaba su cabeza en el hombro de Hermione comenzando a respirar hacia el cuello de la chica haciendo que instantáneamente la muchacha se removiera en un escalofrío.

Estuvieron juntos por unos minutos más y luego, con mucha fuerza de voluntad, Hermione logró separase de Draco, ya que el chico no ponía nada de esfuerzos en querer que ella se fuera, y por su parte la chica no tenía nada de ganas que Draco se la pusiera fácil para irse.

- Mañana te iré a buscar a las 7 de la noche- le dijo Draco antes que Hermione se fuera.

- ¿A las 7?- preguntó la castaña algo extrañada.

- Si... esta vez me ayudarás a cocinar...- dijo el muchacho- a no ser de que seas un desastre en la cocina...- añadió mientras la miraba desafiante.

- Por supuesto que no- dijo la muchacha con expresión altiva corriendo el rostro hacia otro lado- Estaré lista a las 7.

- Por cierto, no te molestes en comprarme un regalo- le dijo el chico mientras le tomaba el mentón obligándola a mirarlo.

Hermione lo miró con algo de asombro, la verdad es que no se le había pasado si quiera por la mente que tendría que comprarle algo a Draco, la verdad es que siempre se reconoció como pésima para regalar cosas a hombres, decía que la mente de los hombres era un laberinto muy difícil de complacer a costa de regalos, por lo mismo, prefería salir con los propios involucrados, que casi siempre eran Harry y Ron.

- ¿Por qué?- preguntó Hermione, ya que no creía prudente confesarle que ni siquiera se le había pasado por la cabeza comprarle algo.

- Porque no me gustan los regalos, y menos en navidad, contigo cenando conmigo es suficiente.

Hermione lo miró con ternura, intuía el porque a Draco no le gustaban los regalos, probablemente porque Lucius Malfoy no era de los hombres que alhajaba a su hijo con regalos, le daba todo lo que su hijo REQUERÍA, pero no lo que lo encaprichara, así que probablemente para Draco, las navidades no habían sido abriendo regalos junto al árbol como la mayoría de los chicos de su edad.

Cuando llegó a la Agencia, lo primero que hizo fue entrar al baño, se acomodó la chaqueta, se ordeno un poco el cabello y se roció un poco de su perfume, ya que había quedado impregnada al olor del perfume de Draco, lo cual, siendo que tenía una reunión con su Jefe, no era para nada de ayuda.

Cuando la chica entró a la ofician de su Jefe, Albert Terrence se encontraba sumido en la escritura de una larga carta, ya que el pergamino resbalaba del borde opuesto del escritorio en que el viejo se encontraba sentado.

- ¡Hermione Granger!- dijo el hombre emitiendo una sonrisa.

- Señor Terrence, que gusto que haya vuelto- dijo la chica sentándose frente al hombre.

- Estuve más tiempo del que pensaba, pero bueno, no iba a permitirme pasarlas fiestas lejos de mi familia...- dijo el viejo.

- Lo comprendo- dijo Hermione sonriendo.

- Lo que no comprendo es porque no estás en Francia con tus padres, o tomándote estos días libres- dijo el viejo mirando fijamente a Hermione.

La chica lo miró algo confundida por lo que acababa de decirle el señor Terrence.

- Porque no pedí... el permiso... el permiso administrativo de los días..

- ¡Mi querida muchacha!- la interrumpió el viejo- ¡Tú más que nadie debe tomarse estos días de vacaciones! Además acabo de recibir una lechuza del señor Malfoy, diciendo lo perfectamente bien que has hecho tu trabajo en su restaurante, y el mismo ha sugerido que te tomes unos días ya que has hecho suficiente por ahora, él y su socio Nicholas acordaron que continuarán con todo luego de año nuevo.

Hermione abrió los ojos y su mandíbula se desencajó levemente por la impresión.

- ¿Draco? ¿Draco Malfoy le envió una lechuza? ¿Cuando?

- Hoy en la mañana, a primera hora- respondió el viejo mientras ordenaba algunos papeles sobre su escritorio, Hermione calló... realmente no entendía nada, decidida a que el mundo era un lugar extraño, no fue a Rumania porque supuestamente estaba "condenada" al trabajo, y tubo que quedarse, y resulta que el Señor Terrence daba por hecho que Hermione se había tomado ya esos días de descanso, y ahora le ofrecía tomarse estas mini vacaciones que por lo demás la castaña intuía que las pasaría con cierto rubio de ojos grises...- ¿Y bien?- preguntó el viejo mirándola con expresión paternal- ¿Que esperas para marcharte a descansar?

Hermione le sonrió complacida.

- Gracias Señor Terrence.

- De nada Hermione, y por milésima vez llámame Albert... te veo luego de Año nuevo- dijo mientras se levantaba de su escritorio para ir a darle un abrazo- ¡Felices fiestas Hermione!

- Felices fiestas Albert- dijo Hermione sintiéndose completamente feliz.

Salió de la oficina de su Jefe completamente feliz, entró a su oficina, tomó un pergamino y una pluma y le escribió una nota a Draco.

Draco:

Tengo vacaciones desde hoy hasta después de Año nuevo, supongo que tú tienes bastante que ver en el asunto, de todas formas te lo agradezco, el señor Terrence esta muy contento con mi trabajo en el "Gourmet".

¿Cenamos juntos hoy?

Un beso

Hermione.

Envió la lechuza, ordenó las cosas de su oficina, se despidió calurosamente de todos su compañeros de oficina, especialmente de Amelia y se fue a su casa, sintiendo que su vida no podía ir mejor. Pasaría la noche de navidad con el hombre que quería, estaba segura que sería una navidad perfecta, acababa de salir de vacaciones, tenía un excelente desempeño en el trabajo... mientras la chica entraba al hall de su casa en Londres, se sentía la persona con mejor suerte de toda Inglaterra.

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¿Que tal el capitulo? ¿Les gustó? ¿El comportamiento de Draco? ¿La "pelea" de Draco y Nicholas? xD jajaja OPINEN!!!! DEJEN SUS REVIEWS:) hagan sus comentarios, por cierto me quedó mas que claro que quieren lemmon, uhm... sinceramente si fuera virgen no me atrevería a entrar en temas de los que no se xD jajaaj pero como no lo soy... ( xD) probaré escribir algo que tal me sale, les adelanto desde ya que si no quedo conforme con un lemmon medianamente decente no lo pondré y les quedará una historia mas "todo espectador" jajajaja pero hay que ver... mi inspiración volvió ... pero anda caprichoso mi temperamento.

Agradecimientos a las 15 personas que me dejaron Reviews, prometo que se los respondo hoy mismo, si es que sobrevivo a los estudios y responsabilidades varias...

¿La próxima actualización? Tengan por seguro que hasta el fin de semana no podré escribir, porque tengo una semana de los mil demonios. u.u y me siento estresadísima, casi apunto de apretar el gatillo y pegarme un tiro xD jajajaja

Un beso para todos mis lectores fieles :) que dejan sus comentarios geniales. Un beso también para todos los lectores silenciosos, y para todas las personas que se añaden capitulo a capitulo.

Saludos cordiales, Hasta la próxima.

Pamina