Hola!
Bueno, aquí estoy de nuevo… Hace 8 días dije que mi meta para esta semana seria terminar esta historia… Es triste terminar una historia… Y más cuando cada cosa que escribes se recrea una y otra y otra vez en tu cabeza… Pero a la vez es emocionante terminarla.
Quiero darle las gracias a CADA UNA por acompañarme en esta historia, ustedes son increíbles y son las que me animan a escribir.
No siendo más eh… El capítulo es muy corto… Sorry, pero tal vez más tarde les suba el prólogo.
Les mando un abrazo grande y gracias por leer.
Capítulo 12
"Siempre"
Un hermoso mes había pasado… Entre trasnochos y madrugadas agotadoras, pañales sucios, llantos interminables, idas y venidas… Sophie se había adueñado de nuestras vidas y nosotros éramos felices de que eso fuera así. Aquella pequeña que nos sonreía cada vez que la tomábamos en brazos y que se enojaba cuando no la atendíamos rápido había inundado cada rincón de nuestro corazón con la maravillosa energía que transmitía.
Aquella tarde sería por fin mi boda con Damon, sería algo sencillo sin tantos adornos ni tanta gente… Solo las personas indicadas. Jenna había llegado temprano para ayudarme con Sophie mientras mi mamá me arreglaba. Usaría un sencillo vestido blanco a pesar de las burlas de Jenna, Anni me había ayudado a escogerlo… Dejaba mis hombros descubiertos, me llegaba hasta por encima de la rodilla y era ligeramente bombacho… Como dije, muy sencillo.
Mi madre me arreglaba el cabello, lo había dejado recogido dejando que algunos mechos se escaparan ondulándolos un poco. Ella había insistió con poner algunas flores para darle un toque inocente y yo no proteste ante eso… Mientras ella me arreglaba yo sostenía a Sophie en mis brazos alimentándola para que durante la boda no empezara a llorar. Sophie me mira y parecía que sonreía mientras jugaba con su oreja.
-Te ves hermosa cariño-Dijo mi madre en cuanto termino. Subí la mirada y me vi frente al espejo… Mi mamá había hecho un gran trabajo.
-Bueno devuelve a Sophie para que termines de cambiarte-Dijo Jenna ansiando tener nuevamente a Sophie en sus brazos.
Me levante de la silla y le entregue mi hija a Jenna, mi madre saco el vestido y empecé a vestirme procurando no despeinarme. Cuando estuve lista me mire al espejo… Había hecho una buena elección al escoger ese vestido, me venía muy bien.
-Estoy lista-Dije algunos segundos después. Mi padre nos esperaba en la sala y en cuanto me vio salir se acercó a darme un beso en la mejilla. Note como algunas lágrimas se agrupaban en sus ojos y le sonreí para calmarlo.
-Oh pero miren que viene aquí, la princesa más hermosa-Dijo mi padre al ver a Sophie.
-Gracias, lo sabía pero siempre es bueno escucharlo-Respondió Jenna sonriendo. Mi padre rio por lo bajo y yo negué con la cabeza… Jenna no tenía remedio.
…
Frente a la pequeña iglesia sentada en el auto de mi padre esperaba que mi madre nos indicara el momento de entrar.
-Estas nerviosa?-Pregunto mi padre al ver que me frotaba una y otra vez las manos.
-Un poco… No es que no sepa cómo es la vida junto a Damon… Esto es solo una formalidad-Respondí más para mí misma que para mi padre.
-Lo van a hacer bien… Además, Sophie los va a guiar… Y nosotros siempre estaremos para ustedes-Respondió el sonriendo.
Le devolví la sonrisa y entonces mi madre salió a la puerta… Era el momento, había llegado el momento.
Mi padre se bajó del auto y camino rápidamente para abrir mi puerta, me ofreció su mano y yo la tome con gusto para bajarme del auto. Entrelazamos nuestros brazos y empezamos a caminar hacia la entrada.
Aquí estaba… Como al inicio de la historia… Acudiendo a una boda… Pero estaba vez no era la dama de honor, esta vez era la novia… En esta ocasión nadie acudía por obligación y en esta ocasión solo podía respirar la increíble atmosfera que había alrededor.
El atravesar la puerta y ver tan solo a 6 personas me hizo sonreír… Eran solo 6 personas pero aquellas únicas 6 personas estaban ahí porque querían… No fingían ser nuestros amigos sino que en realidad lo eran.
Le di un rápido vistazo a cada uno y luego mire al frente, buscando a la razón por la que estaba aquí. Al frente al lado de un hombre mayor estaba Damon, con su perfecto smoking, tenía los brazos en la espalda mientras en sus labios se dibujaba aquella sonrisa que me volvía loca.
Con pasos lentos me fui acercando, por la forma en como Damon alzaba una de sus cejas se notaba que aquel paso lento lo estaba impacientando y sin querer sonreí.
Solo 3 pasos nos separaban pero Damon no quiso esperar más, recorrió esos tres pasos y se acercó a nosotros, mi padre le sonrió y luego le dio mi mano a Damon quien sonrió enormemente. Me sentía como en un cuento de hadas donde por fin después de tantos tropiezos los protagonistas de la historia podrían estar juntos para siempre.
…
-La luna de miel no nos vendría nada mal-Dijo Damon mientras bailábamos en el enorme salón de la casa Salvatore.
-Y qué hay de Sophie? Aún es muy pequeña-Respondí mientras mi cabeza estaba apoyada en el hombro de Damon.
-Bueno… No nos iremos ahora… Vamos a esperar que ella este más grande y luego nos iremos-Respondió Damon-Además… Necesitamos alejar a Sophie con urgencia de Jenna… Quién sabe si lo de Jenna es contagioso-Comento haciéndome reír.
-Mientras estemos juntos, el resto no importa-Respondí acercándome más al cuerpo de Damon.
Damon sonrió y luego se acercó a mi oído para susurrar "siempre" provocando un ligero escalofrío que recorrió todo mi cuerpo… Ahora solo seriamos Damon, Sophie y yo… Siempre.
