Volteó hacia abajo y observó su cuaderno. No prestaba atención a la clase, sólo estuvo fingiendo tomar nota, cuando en realidad no paraba de hacer garabatos. Arrugó la hoja con enfado.

No lo soportó más. Golpeó repetidamente su cabeza contra el escritorio, sin aplicar mucha fuerza, llamando la atención de todos sus compañeros y el profesor al frente.

— Si no le interesa la clase, puede salir, joven Yamaguchi— Advirtió el vejete, elevando la ceja, con arrogancia en su voz.

— Lo siento, profesor. No volverá a suceder— Tuvo un ligero rubor por la vergüenza.

El hombre desvió con lentitud la mirada, para después continuar con su clase.

Ah, aburrida.

Necesitaba salir de ahí cuanto antes, eran demasiadas emociones y no muchas oportunidades para expresarlas.

Frunció el ceño un poco, con una mueca triste en el rostro.

"En que también me gustas".

¿Y eso?

¿No lo odiaba?

¿No estaba evitándolo por eso?

Sostuvo su cabello desde la raíz y lo apretó. Se levantó de su sitio y pidió salir, poniendo de excusa no sentirse muy bien.

— Claro, luego de golpearse. Tonterías.

— ¿Entonces no puedo salir? — Se mostró entristecido.

— Vaya, es su decisión abandonar la clase.

Sus palabras no hacían más que traerle culpa, pero no por eso cedería.

Caminó al salón número uno de primer año, esperando hallar a Hinata en él. No tomó en cuenta que su compañero sí estaba en medio de una lección. Para su buena suerte, pudo encontrarlo fuera. Al parecer, él se durmió así que su profesora, lo sacó, molesta.

— Hinata, ¿puedo hablar contigo un momento?

— ¿Te saltaste clase, Yamaguchi?

— No me hagas sentir peor, por favor— Pidió apenado—. Nunca lo he hecho. Aun así, no fue exactamente lo que hice— Pausó un momento, aguardando por una respuesta a su anterior cuestionamiento—. ¿Puedo, entonces?

— No tendrías por qué preguntarlo. Dime.

— ¿Vamos… tú sabes, a otro sitio?

— Si eso quieres— Inició a andar al patio.

— Bueno, sabes… Esto es difícil…— Rascó su cabeza nerviosamente— A mí me gusta alguien— Dijo.

— ¿De verdad? — Cuestionó emocionado— ¿Quién? ¿Es de primero? ¿Es linda? — Le invadió de preguntas.

— Una a la vez— Rogó, alzando ambas manos tratando de calmarlo—. Ah, esto es relevante para que entiendas todo: Ya recuperé mis recuerdos.

— ¡Ah! ¡Eso es aún más importante!

— Entonces, decía… No es una mujer, sabes…— Cubrió la boca de Hinata con la palma de su mano antes de que él pudiera gritar—. Es Tsukki.

Ni siquiera cubriéndolo pudo silenciarlo.

— ¡¿Por qué?!

— Él es mucho más amable de lo que crees— Contestó tímidamente—. Hay varias razones, ¡pero que eso no nos interese ahora! El punto es… Él ha estado evitándome desde que me accidenté, ¿no?

— ¿Eso hacía? — Desvió la mirada fingiendo no saber nada— A todo esto, ¿por qué me cuentas esto a mí?

— "¿Por qué?" Pues…— Lo pensó un momento— Creo que sabes aconsejar a la gente, aunque inconscientemente…

— Ah, ya veo— Dijo sin darle más rodeos— ¿Y luego?

— Eso me llevó a la conclusión de que en realidad me odia. Es decir, que yo perdiera la memoria fue una oportunidad para apartarse de mí sin lastimar mis sentimientos. Ya te lo dije, ¿no? Él es en realidad bastante amable.

"Yo no lo creo", pensó el otro muchacho.

— Pero hace rato me dijo que le gusto— Se sonrojó—. Se fue antes de que pudiera contestarle, pero…

— ¡¿Qué?! ¡¿Ese tiene sentimientos?! — Gritó— Vaya, eso es interesante. Una debilidad…— Frotó las palmas de sus manos— ¿Y? — Regresó a mirarlo— No creo que tenga mucho que decir al respecto.

— Pero si él me odia, ¿por qué me dijo que le gusto?

— Yamaguchi— Arqueó una ceja, sin entender por completo la pregunta—, ¿te odia? ¿por qué?

— Porque me evitó y…

— Esto y aquello son cosas independientes— Señaló—. ¿Él? ¿Odiarte? Quizás yo no debería decirlo, pero Suga-san me lo contó por accidente— Le hizo una seña para que se agachara, y así poder susurrarle algo— Que vio a Tsukishima llorar.

— ¿Tsukki llorando? — El otro asintió.

— Por ti— Pausó un momento—. Yamaguchi, si por Tsukishima fuera, el mundo entero podría desaparecer, excluyéndote. Además, si él te odiara, te lo hubiera dicho antes. Yo no creo que Tsukishima sea amable. Para nada.

Yamaguchi sonrió.

Tal vez tenía razón.

— Gracias.

— Yo no hice nada— Devolvió el gesto—. ¿No irás a hablar con él?

— Está en clase aún— Negó con la cabeza—. Volveré, supuestamente estoy en la enfermería. Diré que tomé una tableta y ahora estoy mejor.

— Bien. Hasta luego.

— Adiós, Hinata.

Se mantuvo de pie durante algunos minutos, observándolo partir, hasta que cayó en cuenta de que él también debería regresar a su propio salón. Apretó el paso mientras volvía. Tocó la puerta, esperando que le dejasen pasar.

— Tardó, joven Yamaguchi— Advirtió el profesor.

— Lo siento.

— No crea que por su accidente tendrá la facilidad de salir y entrar a la clase cuando desee.

— Lo siento— Repitió—. ¿Puedo pasar? — El hombre no pronunció palabra, sólo cabeceó hacia adentro del aula, con un gesto molesto.

Sin intenciones de hacerlo cabrear más, fue a su asiento caminando rápidamente a él.

Apenas comenzaba a prestar atención, cuando una mano conocida se deslizó por su pupitre, dejando ahí un trozo de papel. No elevó la mirada para saber quién lo había dejado, lo conocía sin necesidad de fijarse; se avergonzaría con verlo, así que se mantuvo cabizbajo.

Desdobló el papel. Tenía escrito: "¿Adónde fuiste? No creo que a la enfermería".

Tomó un lápiz y escribió: "Salí un rato. Nada importante". Lo devolvió.

No mucho después, comenzaron a tener una conversación a través de notas, procurando hacerlas pequeñas, así gastasen muchas. Acostumbraban eso desde mucho tiempo atrás. Lo que siguió fue:

¿Entonces estabas saltándote la clase?

Eso no es saltarme la clase. ¡No lo digas así, que no me gusta la idea!

Bueno, ¿y qué hacías entonces?

Nada importante, ya te lo dije.

Pues dímelo.

No tengo por qué.

Estuve hablando con Hinata.

Dudo mucho que esa haya sido tu razón para salir.

Déjalo, por favor, cambiemos de tema.

Quiero hablar contigo después.

Cuando acaben las clases.

Está bien.

Yamaguchi ya no contestó. Dobló el papel y lo guardó en su mochila.

Ahora se sentía en un debate interno entre querer que llegase el final de las clases, y en que no.

Aunque se inclinaba más por que llegase.


Ni idea de qué hacer aquí. En serio.

Ya había involucrado mucho a Suga, era turno de Hinata (?) Verán, la verdad yo creo que Yamaguchi y Hinata son muy buenos amigos que se cuentan todo sobre sus novios amargados, divulgando cosas que el resto del mundo no sabe de ellos skjdf.

No sé ni qué mierda hice, pero lo hice ;-;

Ni yo sé qué pasará, así que no hagan teorías (?)

¡Gracias por leer!

Nos leemos luego:D