Dragon Ball no me pertenece. Es obra original de Akira Toriyama. No obtengo absolutamente nada con este escrito, sólo la satisfacción de que la gente lo lea.


Plan nuevo en marcha

Habían pasado escasas dos semanas desde aquello, y a pesar del poco tiempo, yo empezaba a emparanoiarme con aquella conversación que no oí. Piccolo había vuelto a la normalidad conmigo, no me huía, pero sin embargo, evitaba a toda costa estar a solas conmigo. Es más, una noche intenté bajar nuevamente a verle, pero ahi fue cuando me enteré de que Piccolo ahora estaba durmiendo al pie de la ventana de su discípulo, ese maldito namek no me dejaba pillarlo a solas. Era muy extraño, era como si no pasase nada, pero a la vez si pasaba. Frente a todos se mostraba normal conmigo, hasta me saludaba por las mañanas, sin embargo, se ponía nervioso siempre que parecía que iba a irrumpir su espacio personal. ¡Maldita sea! ¡He conseguido que esté siempre alerta! Encima Gohan también estaba rarísimo, era como si encima se hubiese puesto de acuerdo para ayudar a Piccolo a que yo no invadiera su espacio, siempre que podía cazarlo, aparecía el pequeño.

Al mes de aquello yo ya me subía por las paredes, encima de todo llegó el día en que Chichi obligó a Piccolo y a Goku a sacarse el permiso para conducir. Tal vez no los hubiesen mandado si yo ayudase a Chichi con la casa, pero admitamoslo, soy algo vaga y no me gustan las labores del hogar. Además entre tanto entrenamiento, no tenía mucho tiempo que digamos. En fin, la ventaja de aquello era que finalmente iba a ver a Piccolo en vaqueros en vivo y en directo. Ese hombre es sexy se ponga lo que se ponga. ¡Agh! Debo dejar de babear tanto.

Otra ventaja era que al fin tendría algo de tiempo para charlar con el pequeño Gohan, y tal vez podría sacarle algo de aquella conversación que no escuché. A pesar de mi estancia en el universo de Dragon Ball, debo decir que no ha habido un gran cambio en la saga, bueno... si, debido a que Gohan y yo pasábamos mucho tiempo juntos, Gohan jamás conoció a su pequeño dragón. En fin, cambios sin importancia, aunque aquel dragón era bastante simpático, pero bueno, no es mi culpa que mi mundo esté a punto de sufrir un apocalipsis. Y bueno, este pequeño preámbulo lo abro porque si pueden recordar, el motivo por el que Gohan fue a ver a Piccolo y Goku a la auto-escuela fue por culpa de aquel dragón, por lo que tuve que ser yo la que lo convenciese para ir a verles.

Una vez allí, nos quedamos fuera para ver como hacían sus recorridos. Estaban como locos compitiendo entre ellos. Pero a lo importante...Piccolo estaba para comérselo. De verdad, nunca tendrán una idea de lo que es ver a ese hombre en carne y hueso. Aunque me estoy desviando de lo importante, creo que es hora de sacar el tema.

- Oye Gohan... - Dije mientras me aferraba a la reja que separaba la pista de los peatones.

- ¿Si? - Me contestó con su cara inocente.

- ¿Qué te dijo Piccolo el otro día sobre lo que pasó? - No podía verme en un espejo, pero estaba segura de que mi cara se había puesto roja como un tomate. Además el pequeño me veía consfuso, pero su cara me perturbó más cuando sólo me contestó con una sonrisa de oreja a oreja.

- Jiji. Lo siento, pero le prometí al señor Piccolo que no te lo diría. - Mi cara se tornó confusa. Maldito Piccolo, conocía mis tácticas.

- ¡Que malo eres! - Le contesté en tono burlón. Tenía que parecer relajada si quería sacarle algo.

- ¿A ti te gusta mucho el señor Piccolo, no es así?- Dijo de repente. No respondí a esto, pero creo que mi cara se lo dijo todo. - Lo sabía. Jijijiji. - ¿Que le hará tanta gracia a este mocoso? - Sólo puedo decirte que no le desagradas.

-¿En serio? ¡Por favor Gohan, dime exactamente que te dijo! - Esto empezaba a impacientarme.

- Ya te dije que no te puedo decir nada. - Me dijo. Pero luego me guiñó un ojo. - Lo único que puedo decirte es que conozco muy bien al Señor Piccolo, y que aunque no me dijo nada concreto, se que no le desagradas. Sólo que es muy orgulloso y nunca le ha gustado que entren en su espacio personal. - Hubo un momento de silencio después de eso, y nos limitamos a ver la batalla entre Piccolo y Goku en la autopista.

- Aunque... - Me volvió a hablar después de un rato. - He decidido que voy a ayudarte. - Gohan me dijo lo cual me dejó con una cara bastante confusa. - Yo no quiero que el Señor Piccolo esté siempre sólo, la verdad siempre me ha deprimido cuando veo que se va a entrenar por días. Por eso siempre trato de ir a visitarlo. Pero esto será un secreto, ya que si el Señor Piccolo se entera me mata, ya que le prometí que le ayudaría a que no te le acercaras mucho.

Increíble. El pequeño Gohan me iba a ayudar a conquistar a su maestro. Es verdad... aunque no me haya dado cuenta, conozco a Gohan antes que Piccolo, en el fondo creo que me he ganado su cariño, tal vez por eso haya decidido echarme una mano, se podría decir que soy como una hermana para el. No me había dado cuenta de que ya era parte de sus vidas, en el fondo me sentía feliz, al fin encontraba un sitio en el cual encajaba siendo yo misma. Pero a pesar sabía que tendría que volver a mi planeta dentro de unos años y eso me entristecía.

- ¿Estás bien Yatziri? - Interrumpió mis pensamientos el pequeño.

- Si, ¿Porqué?

- De repente has empezado a llorar.

- No es nada, es el hecho de saber que dentro de menos de cuatro años me tendré que ir. Eso me entristece.

- Si, es verdad. - La cara del pequeño se tornó triste. - Pero ya verás como puedes venir a visitarnos. Ya nos las ingeniaremos. No te preocupes.

Un impulso me vino de repente, y no pude evitar abrazar al pequeño. La tarde transcurrió como era de esperarse. Gohan y yo volvimos para la hora de la comida a casa, Goku y Piccolo volvieron mucho más tarde para decirle a Chichi su fracaso en la auto-escuela.

Esa noche estuve no pude dormir dándole vueltas al asunto. Mmm..Piccolo no iba a dejar acercarme a él, no quería que se repitiese lo de aquel día. Mmmm... veamos...debe haber algo que cambie su actitud. Si analizamos un poco el carácter de Piccolo podríamos decir que es una persona agresiva y orgullosa. Con la agresividad no he sacado nada, y si ataco a su orgullo... Pero... ¿Como se reta el orgullo de un hombre en cuanto a deseo se refiere? Mmm, ahora cuento con la ayuda de Gohan, debería haber alguna ocasión en la que le haga sentir que ha perdido. ¡Ya se! ¡Lo tengo! Aunque no pienso describirles mi plan ahora ya que si falla no sentiré que he quedado como una tonta. Sólo se que mañana mismo pienso organizar una fiesta. A Bulma le encantan estos eventos y Gohan me puede ayudar a convencerla, estoy segura de que cuando le cuente mi plan accederá a ayudarme. En fin. ¡Deseenme suerte chicos!

Continuará...