Aquí está la actualización del fic como todas las semanas. Escribir esta capítulo me trajo tantos recuerdos de cuando fue mi despedida y todo eso. ¿Ustedes se acuerdan de la suya? Esas cosas simplemente no se olvidan.
Les recuerdo que los personajes acá utilizados no me pertenecen sino a la mangaka Rumiko Takahashi y que sólo los he tomado prestados para la creación de esta historia alterna.
Cualquier consulta o comentario por favor háganmelo saber sin ninguna preocupación.

Espero les guste... =)


DURA REALIDAD
Capítulo 14 - Adiós colegio

El hecho de que InuYasha me haya saludado por mi cumpleaños no significaba gran cosa por no decir nada, cosa que tenía muy claro. Sin embargo en ese momento no podía dedicarme a pensar en él ya que tenía mis últimos exámenes y debía dedicarme a ellos. Felizmente a pesar de que la prueba 2 de biología estuvo algo difícil todo salió bien y los dos últimos días de exámenes que quedaban los pasé sin problemas.

Durante lo que quedaba de la semana me la pasé relativamente tranquila pero no pude dejar de darle vueltas a un asunto que tenía. Justo por una conferencia internacional con varios presidentes se llevó a cabo siendo declarados feriado el jueves, viernes y sábado de esa semana teniendo mucho tiempo para poder pensar en algo tan importante (al menos para ese entonces) como la fiesta de promoción. Resulta que quedaba exactamente un mes para la fiesta y hasta la fecha no tenía pareja. Tenía muchas ganas de invitar a InuYasha pero no sabía si debía hacerlo. Por otro lado tenía a Hoyo quien siempre había estado conmigo apoyándome sin embargo me costaba decidirme. Tenía muy claro que si llevaba a InuYasha a la fiesta no dejaría de besarlo en toda la noche e incluso podría proponerme 'salir de la fiesta' como lo hizo la última vez que salimos del cine aunque si de algo estaba segura es que ante una proposición así no iba a aceptar bajo ningún motivo.

El debate que tenía en mi cabeza era algo que no podía evitar tener en mi mente. Tenía tantas ganas de ir con ambos pero simplemente no podía. Debía ser honesta conmigo misma y es que los números estaban más a favor de InuYasha, y cómo no si lo quería tanto… si quería verlo tanto. Por otro lado también otro asunto me invadía la mente y era que él también iba a tener su fiesta de promoción en donde él estudiaba y la verdad tenía TANTAS ganas de que él me invitara pero el hecho de que yo lo invitara a mi fiesta no me aseguraría que fuera a suceder lo contrario. En fin, tenía mucho en qué pensar… tanto que considerar…

La pareja era el último detalle que faltaba coordinar porque el vestido ya lo había mandado a hacer y el lugar, la hora y todo lo demás ya estaba fijo. El vestido que elegí era de color marrón y lo encontró mi mamá en una revista aunque el modelo era largo. Yo pedí que por favor lo hicieran más corto hasta poco más arriba de la rodilla y así fue. Para mí era perfecto y esperaba que a quien sea que eligiera como pareja quedara sorprendido al verme aparecer frente a él.

En esa semana habré hablado con InuYasha al menos una vez y recuerdo que me dijo que estaba con sus primos y que ellos lo estaban molestando por lo que no pudimos hablar mucho tiempo. Me fastidió eso pero me recordó cuando mi prima me molestaba y me seguía hasta por gusto por lo que en el fondo lo entendía. Para colmo como todo estaba cerrado por la conferencia y todo eso no tenía mucho que hacer más que ver la tele. Sin embargo a mi madre se le ocurrió salir de la ciudad para distraernos lo cual aproveché para olvidarme de ese debate que se llevaba a cabo en mi cabeza. Fuimos con mi hermano Sota y mi abuelo y decidimos hacer canotaje pero cuando llegamos. El instructor nos ayudó a poder pasar los diferentes rápidos y me sorprendió que mi abuelo lo hiciera tan bien. Dios, fue tan divertido pero a la vez tan estresante. Terminé con un dolor de cabeza horrible que según mi mamá fue provocado por la tensión que tenía acumulada sin sumarle cómo me dolían los brazos porque en verdad es un deporte que puede ser muy interesante pero a la vez es agotador (y eso que era la primera vez que lo hacía) así que no quiero no pensar cómo sería con las personas que lo practican regularmente.

Durante estas pocas horas que estuve con mi familia me olvidé completamente del la fiesta de promoción, de InuYasha, de Hoyo, incluso del colegio. Y es que durante la semana que venía iba a ser la despedida de 5to de parte del colegio. Debo aclarar que esto no era la graduación que es un evento formal y con los padres de los graduados como con los más altos directivos del colegio. Este era un evento más informal que involucraba a todos los alumnos de secundaria que se 'despedían' de la promoción. Los ensayos para la graduación iban a ser dentro de diez días así que más tranquila no podía estar.

Cuando regresamos a la ciudad me puse a pensar en eso, en la despedida. Habían pasado tantos años, tantas cosas, tantas situaciones que simplemente no podía creer que por fin fuesen a terminar. Y no era que no quisiese que terminara pero dentro de mí comencé a sentir un miedo que no había sentido hasta ese momento y era el miedo hacia el futuro. Lo que fuera a decidir en los próximos meses iban a ser cruciales para mí y lo que viniera después. Mi carrera, la universidad y todo eso acompañado por el fin del colegio, de una etapa que para muchos era la mejor de todas y eso no me excluía a mí del todo.

Pasó el feriado largo y la despedida de 5to estaba cada vez más cerca. Por algún motivo estaba más nostálgica que lo normal. "Probablemente es por el adiós…" Estaba segura que era por eso… Quería creer que era por eso…

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Todos los años, desde que pasé a secundaria, veía como los que se graduaban se despedían de sus profesores. Este año me tocaba a mí y no podía creer que lo estaba haciendo. "Son muchos…" En verdad era una larga fila de profesores en donde algunos me habían enseñado, y otros no… en donde quería más a unos que a otros...

Mientras los abrazaba no podía evitar pensar en todo lo que había vivido en el colegio, desde mis primeros recuerdos en el kínder hasta la semana anterior. El colegio… el lugar donde uno conoce a sus primeros y mejores amigos, donde sufre, donde ríe… donde se conoce al primer amor… No pude evitar llorar al despedirme de mis profesores y es que no sólo me despedía de aquellas personas que me enseñaron, que me presionaron, que me hicieron odiarlos y al mismo tiempo respetarlos, sino también (en el caso de algunos solamente) me despedía de amigos, de profesores que te escuchaban, que lloraban contigo, que te aconsejaban… y eso es algo que uno nunca va a poder olvidar… al menos es algo que yo nunca olvidaré.

Siempre estaré agradecida con mi colegio. A pesar de las tristezas y las lágrimas que pude haber derramado por 'su culpa' me llevó a conocer a gente que siempre tendré en mi corazón y en mis recuerdos. Además nos reunió a InuYasha y a mí y aunque él se fue antes de 'consolidar' lo nuestro el destino me lo trajo de nuevo y siempre agradeceré esta nueva oportunidad que me trajo la vida de completar lo que quedó a medias hace tanto tiempo.

Luego de algunas fotos con mis amigas, nos sólo de la promoción sino también de otros grados, me reuní con mi mamá. Solo ella había ido a verme porque mi hermano estaba en clases y mi abuelo decidió quedarse en el templo.

"Por fin terminó todo" – le di un beso en la mejilla y la abracé. No quería que me viera llorar por lo que antes de acercarme a ella me limpié bien el rostro.

"Te equivocas. Recién comienza…" – me miró con esa mirada dulce que siempre la ha caracterizado. No pude evitar sentir miedo al escuchar esas palabras. Y es que lamentablemente eran muy ciertas. Tantos años deseando poder graduarme y ahora que por fin estaba a tan solo dos semanas de poder recibir mi diploma de graduada empezaba a pedir que por favor el tiempo se detuviera, que por favor volviera a ser una niña de primaria que hacía problemas simples de matemáticas en la pizarra, que leía en voz alta las oraciones en las clases de lenguaje, la que jugaba vóley en las clases de educación física, la que cantaba en el coro, la que pensaba que todo era fácil… Y es que ahora todo era complicado, todo era difícil, todo daba vueltas y eso asustaba…

Fue así como terminó noviembre y ahora los dos eventos que seguían iban a ser los más importantes de mi vida: la fiesta de promoción y la ceremonia de graduación. Para la segunda no tenía nada que preparar más que asistir a los ensayos que iban a ser tres, recoger la toga y nada más. Sin embargo para la fiesta solo faltan exactamente 16 días (ya que era 1ro de diciembre) y aún no tenía pareja… al menos no confirmada. Ya tenía el vestido, la reserva en el salón listo. Es más, el vestido lo iba a recibir esa semana y estaba feliz porque era hermoso pero aún no sabía a quién se lo iba a mostrar.

Durante esa primera semana que fue la última prueba del vestido me decidí por invitar a mi pareja. Esperaba que pudiera ir a la fiesta de lo contrario me dolería mucho ser rechazada. Sin embargo el problema ahora era como decírselo. Ahora que lo pienso bien, honestamente creo que me hubiera gustado decírselo frente a frente pero igual no me arrepiento de la forma en que se lo dije.

"Hola, Kagome" – me decidí a llamarlo a eso de las 10 de la noche. Y es que todo el día estuve pensando cómo hacerlo hasta que recién (a esa hora) me decidí – "¿Cómo estás?"

"Hola. Aquí bien, sin nada que hacer en un sábado…" – se río ante este comentario. En verdad no tenía nada que hacer así que tuve mucho tiempo para 'reflexionar' sobre la fiesta y todo eso – "¿Tú? No me digas que estabas a punto de dormir o algo…" – y es que siempre que lo llamaba muchas veces lo despertaba y pesar de que no lo llamaba tan tarde… ¬¬

"Pues en verdad… estaba haciendo otra cosa…" – hubo un corto silencio y es que estaba esperando a que continuara con lo que estaba diciendo pero como no decía nada tuve que intervenir.

"¿Entonces? ¿Qué era lo que estabas haciendo? Claro, si se puede saber…" – no podía obligarlo a que me lo dijera así que tuve que parecer no muy interesada.

"Pues sí puedes saber…" – se había quedado un rato en silencio como pensando – "Estaba pensando en ti…" – me sonrojé un poco cuando lo dijo lo cual me hizo liberar una risita nerviosa – "¿Qué? ¿Acaso te fastidia que piense en ti?" – la respuesta era más que obvia.

"Sabes que no me fastidia así que tampoco te hagas el interesante. Además si quieres pensar en alguien pues no puedo hacer nada para impedírtelo. Total, soy nadie para decirte que puedes o no hacer" – lo que estaba diciendo no podía ser más cierto pero de la nada InuYasha me interrumpió.

"Sabes que para mí tú no eres simplemente 'nadie'. Eso debes tenerlo muy claro, ¿está bien?" – me quedé sorprendida cuando me dijo eso. Me dejó en el aire y por un momento no sabía qué decir… cómo responderle ya que lo dijo con determinación. No pude encontrar rastro alguno de duda en sus palabras y por un momento me descuadró.

"Está bien. Tranquilízate…" – no sabía qué hacer. Sentía que iba a molestarse y lo último que quería era que discutiéramos cuando tenía que decirle algo importante.

"Es que siempre dices lo mismo. ¿Cuándo entenderás que…?" – ya no siguió. Lo escuché suspirar como resignado y solamente me limité a esperar a que dijera algo… a que terminara lo que tenía que decir – "No digas más que no eres nadie en mi vida que tú más que nadie sabe que no lo eres. No quiero escucharte decir eso de nuevo, ¿sí? Es que me molesta que lo digas… me saca de quicio…"

"Tranquilo. No lo dije con intención de molestar. Además no quiero que me reniegues… no ahora" – le tuve que cortar para que no se molestara más. Tenía que hacer que se tranquilizara sino me iba a poner más nerviosa y no sería por lo que quería decirle.

"Estoy tranquilo. ¿No se nota?" – ambos nos reímos después de un par de segundos en silencio y es que ninguno de los dos se lo creía – "Pero hay algo que no entiendo. ¿Por qué no quieres que me moleste ahora? ¿Acaso deseas que lo haga mañana?" – liberó una pequeña risa ante su último comentario mientras que yo solo di un pequeño suspiro.

"No, no es eso. Es que te llamé para decirte algo…" – me puse un poco nerviosa. No sabía cómo comenzar… "Hay no, ahora que hago. ¿Cómo empiezo?"

"Te quedaste callada. Vamos dime. Total, ni que fuera algo malo porque no es nada malo, ¿verdad?" - me reí un poco cuando pensó que lo que le iba a decir fuera algo malo. Hizo que perdiera un poco los nervios.

"No, para nada. Al contrario, puede que te guste…" – sonreí ante la idea de cómo se pondría al decirle lo de… "Se va a poner contento, lo sé…"

"Entonces dime, y me dejes así… me refiero a la curiosidad…" – cuando me di cuenta del doble sentido me reí un poco. No pensé que InuYasha fuera de la clase de personas que lo aplicara. Bueno a decir verdad, fácil no me había dado cuenta antes…

"Pues, quería saber si es que tenías algo que hacer el 16. Cae martes por si acaso…" – se quedó pensando un rato dejándome a la espera de una respuesta.

"No, no tengo nada que hacer. Al contrario, estoy de vacaciones para esa fecha. ¿Por qué preguntas?" – me envolvió un alivio enorme el saber que estaba libre. "Ahora sí, Kagome. No hay nada que te detenga ahora…"

"Bueno si no tienes nada que hacer para ese día entonces espero que tengas un terno listo para ese día. Claro si es que vas…" – no sabía cómo decirle así que comencé a jugar con mis propias palabras.

"Tengo terno pero no entiendo porqué lo necesitaría. No es el día de mi graduación ni de mi…" – noté que se quedó pensando un rato lo cual me hizo sonreír – "No me digas que…"

"¿Ya descubriste de qué se trata? Es que el 16 es mi fiesta de promoción y quiero que tú vayas conmigo… como mi pareja InuYasha…" – no pudo ocultar su alegría. Empezó a decirme que por supuesto que iría conmigo, que me quería más que nunca, que no me arrepentiría y cosas similares que me llenaron de emoción. Y es que ahora sí, todo sería perfecto, todo estaba listo y no podía quejarme de nada. "Ya tengo todo al fin: el día, el vestido, el arreglo y por su puesto a mi amado InuYasha…"


24 de mayo del 2009

Hecho por: letta-san =)