13º Conociendo a papá
Peeta caminaba nervioso de lado a lado del salón mientras el médico, amigo de Haymitch, la revisaba, hacía media hora que había salido Gale en la televisión y que ella había caído al suelo, sin volver a despertar de nuevo.
Cuando por fin se abrió la puerta, el médico salió con su maletín y se dirigió al salón, sentándose en uno de los sofás, todos lo miraban desde el sofá de enfrente, menos Peeta que seguía en pie, mirándolo, esperando que le dijera algo que lo tranquilizara.
-Dadas las circunstancias, no me extraña que se haya desmayado, la verdad- Dijo sin rodeos- Se a lo que se está enfrentando y lamento mucho todo eso- Siguió hablando, haciendo referencia a la aparición de Gale en la televisión- En su situación, el estrés de todo esto es lo último que necesita.
-¿En su situación? ¿Es que está enferma?
-No Peeta, enferma no- Dijo el médico con confianza, se conocían de hace años- Está embarazada.
-¿Qué?- Peeta se puso pálido- ¿Embarazada?
-¿Debo entender por tu cara que no deseas ese bebé? Porque si es así te pediré que se lo ocultes a ella, ya lo está pasando bastante mal como para que encima tenga que cargar tu disconformidad.
-No es eso, claro que quiero ese bebé, pero con lo que tenemos encima...
-Voy a contaros algo- Todos lo observaron en silencio- Pertenezco a un grupo de rebeldes que lleva años trabajando para enfrentarse a esos monstruos, nos hacemos llamar "El sinsajo".
-¿El sinsajo?- Preguntó Annie sorprendida- ¿No es así como Katniss llamó al tatuaje de su hombro?
-No me extrañaría, la compañía Panem sabe de nuestra existencia aunque nunca ha sabido como localizarnos, saben que nuestro símbolo es el sinsajo, y por eso, cuando castigan a alguien le tatuan el pájaro, es como una señal para ellos y para nosotros diciendo que no les importa, que ellos pueden con los rebeldes- Les explicó con calma.
-¿Y por qué no os cambiáis el símbolo? Así no pueden relacionaros.
-Nos gusta nuestro símbolo, y aunque ellos crean que con esos tatuajes nos intimidan, están muy equivocados- El médico sonrió ampliamente- En lugar de cambiar el símbolo, le hicimos unas modificaciones- se quitó la camisa y enseñó su hombro- Le añadimos llamas al sinsajo, como símbolo de fuerza y contraataque.
-Espera- Esta vez habló Finnick- ¿No os acordáis?- El resto lo miró sin comprender- El día que Katniss nos contó esa pesadilla, también nos dijo que le tatuaron el sinsajo rodeado de llamas.
-Eso es imposible a menos que lo haya visto- Aseguró el médico- Nadie en esa isla sabe de ese cambio.
-Pues lo describió así, nos enseñó el de su espalda y nos dijo que el del sueño era igual pero con llamas- Le aseguró Finnick.
-Quizá...- Se quedó el médico pensativo- Solo puede ser eso...- Volvió a hablar para si mismo y luego los miró- Hace bastantes años, conseguimos infiltrar a uno de los nuestros dentro de la isla, hacía de guardia, estuvo varios años fingiendo ser uno de ellos mientras nos pasaba información- Les informó- Puede que lo viera en algún momento mientras estaba allí.
-¿Su nombre no sería Darius?- El médico asintió sorprendido de que conocieran su nombre- Él era el guardia de Katniss- Le aseguró Haymitch- Ella nos contó que Darius fue el único que se preocupó por ella mientras fue su carcelero.
-Eso explica porqué ha visto el símbolo- El médico se quedó pensativo de nuevo- Poco antes de que Darius muriera, nos hizo llegar algunos informes sobre una niña de la isla, una niña que al parecer tenía mucha importancia para la agencia, no solo por los logros que conseguían con ella, que al parecer eran muchos, sino también porque era la hija directa del presidente de la compañía Panem.
-¿Hija del mismísimo Cornelius Snow?
-Así es, Haymitch, nunca supimos el nombre de la niña, Darius murió antes de completar el informe, solo sabíamos su inicial, la K- Todos abrieron los ojos, asombrados- Teniendo en cuenta que ella se llama Katniss, que Darius fue su guardia y todas las molestias que la compañía se está tomando por recuperarla, estoy completamente seguro de que es ella.
-Por eso, Darius le hizo las marcas en la espalda- Dijo Finnick, comenzando a comprender- Darius estaba convencido de que ella conseguiría escapar, y le hizo el mapa de aquel lugar utilizando las cicatrices de los latigazos.
-¿Estás diciéndome que esas marcas son un mapa?- Todos asintieron- ¡Es lo que hemos estado esperando durante tantos años!- Parecía eufórico- Dejadme fotografiarlas, las mandaré a mis compañeros y en unas horas tendré todo listo para sacaros a todos de aquí- Les aseguró- Pronto acabará esta pesadilla.
Ante la expectativa de conseguir su libertad, accedieron a que fotografiara las marcas de la espalda de Katniss, su sentencia de muerte ya estaba firmada, así que arriesgarse no les iba a suponer ninguna diferencia. Con cuidado, Peeta colocó a Katniss de lado, Effie y Annie levantaron su camiseta y dejaron las marcas a la vista, Johanna se llevó la mano a la boca, horrorizada por aquellas marcas que aun no había visto, el doctor las fotografió y salió con Finnick y Haymitch a terminar de aclarar algunas cosas para después. Así que se quedaron los cuatro con Katniss.
Peeta volvió a colocar a Katniss tal y como estaba antes y se quedó mirándola, se sentó en el borde de la cama y colocó su mano sobre el vientre de ella.
-¿Estás bien Peeta?
-Si mamá- Suspiró sin apartar la mirada de Katniss- Es solo que no entiendo nada- Una lágrima resbaló por su mejilla- ¿Cómo pudo su propio padre llevarla a ese lugar? ¿Cómo puede no quererla con toda su alma?- Apretó un poco su mano sobre el abdomen de ella- Yo ya quiero a este hijo con todo mi corazón, igual que quiero a Gale como si fuera mío, y solo de pensar que pudieran llevárselos me pongo enfermo, sería incapaz de llevarlos por voluntad propia, antes me muero.
-Cuando fui a aquella casa Delly me lo explicó- Le confesó Johanna- Los científicos, de vez en cuando, raptaban a jóvenes en edad de concebir, experimentaban un poco con ellas y luego las convencían de que podían darles una vida mejor si se casaban con ellos, que esa era la única forma de que después pudieran dejarlas escapar- Tomó aire- Solo tenían una condición, tenían que dejar embarazada a la chica antes de un año, y una vez naciera el niño, la compañía no tendría dudas de su amor y ellos podrían dejarlas libres- Johanna empezó a retorcerse las manos- Así es como Delly y yo acabamos en la casa de Seneca Krane, primero fue Delly, al ver que no podía tener hijos, le cortó la lengua y la convirtió en esclava, y después conmigo- Empezó a llorar- Es posible que Katniss sea fruto de una de esas mentiras.
-Dios mío- Effie estaba totalmente horrorizada- ¿Hacen eso? ¿De verdad?- Johanna asintió- Mi niña, te viste obligada a acceder a ello- La abrazó con fuerza- Katniss y tú sois unas santas, habéis aguantado lo indecible en aquel lugar.
-Chicas, dejemos que Peeta tenga un momento con Katniss, creo que necesita espacio para procesarlo todo- Ellas asintieron y abrazaron a Peeta antes de salir- ¿Te sientes feliz Peeta?
-Si, claro que si- Le aseguró- Tener un hijo con Katniss es como un sueño hecho realidad- Miró a Annie con tristeza- Pero pienso en todo lo que ha tenido que pasar y en lo que ha visto por televisión y...- Cerró los ojos con fuerza- No es justo, ella no le ha hecho daño a nadie.
-Pagarán por lo que han hecho, Peeta- Le dedicó una sonrisa- Ahora solo piensa en que dentro de unas horas estarán a salvo, ¿de acuerdo?- Él asintió y vio como se marchaba, quedando a solas con su mujer.
-Oh, Katniss, cuanto siento que todo esto esté sucediendo- Besó su frente- Puedo imaginar como te habrás sentido al ver a Gale matando a Cinna y amenazando con asesinar a montones de personas para intimidarte- Besó sus labios- Pero no debes preocuparte por nada, dentro de poco estarás a salvo, Gale y este pequeño- Acarició su vientre- Estarán seguros- Le dedicó una sonrisa- Y la rebelión acabará con ellos- Volvió a besarla- Ojalá todo fuera más fácil, ojalá te tuviera a en un lugar tranquilo, lejos de todo este caos, apartada del dolor- Se acercó a ella y la abrazó levemente- Ahora descansa, mi vida, te juro que haré lo que haga falta para que estés a salvo.
Peeta salió de allí y la dejó descansar, fue al salón a esperar noticias del doctor, los demás estaban con él, mirando la televisión por si había noticias nuevas.
Poco después, Katniss despertó un poco aturdida, pero con las imágenes que había visto en la televisión claramente fijadas en su cabeza. Unas lágrimas empezaron a derramarse sin control de sus ojos, haciendo que se sintiera culpable.
Necesitando algo de cariño humano, Katniss fue hacia el salón en silencio, intentando no molestar a nadie. Al acercarse pudo escuchar el sonido de la televisión, parecía que todo estaba más o menos tranquilo, pero cuando estuvo apunto de entrar se escucharon en la televisión unos disparos y gritos de dolor por parte de Johanna, Effie y Annie.
-¡Lo ha hecho de verdad!- Gritó Johanna horrorizada- ¡Gale a matado a esas personas!- Su voz sonaba llorosa y apesadumbrada.
-Van a matar a montones de personas...- Effie estaba consternada.
"Ha pasado la primera hora, y esta es la primera familia que ha muerto, tienes una hora de margen Katniss, sino iré a por la siguiente familia"
La voz de Gale hablando a través de la televisión le puso los pelos de punta, pero sabía muy bien lo que tenía que hacer. Sin que nadie se hubiera dado cuenta de que había estado allí, volvió lentamente a su habitación, cogió un papel y mi lápiz y le dejó una nota a Peeta y a su hijo. Después salió por la ventana, cogió una pequeña barca y se alejó de su hogar para dirigirse a las fauces del lobo.
Tardó un poco en llegar a la orilla, pero en cuanto lo hizo salió corriendo en busca de Gale, no tardo en localizarlo, todo el mundo salía corriendo en cuanto lo veían, temiendo ser los siguientes.
-¡Gale!- Lo llamó de inmediato.
Él giró su mirada hacia donde ella estaba, y Katniss supo de inmediato que aunque era él, en realidad no era él.
~/&\~
Mientras eso sucedía, toda la familia Mellark miraba la pantalla fijamente, todos habían escuchado la voz de Katniss gritando su nombre, pero era imposible que fuera ella. Todos vieron como Gale levantaba la cabeza hacia el lugar donde procedía la voz y segundos después apareció ella, si que era ella, Katniss estaba allí.
Vieron como caminaba lentamente hacia Gale y como dejaba que la agarrara con fuerza y brusquedad y la arrastrara hacia el puerto, donde había un barco esperándolos. Y sin más se cortó la retransmisión.
-No puede ser ella- Dijo Peeta, echando a correr hacia la habitación, donde se suponía que tenía que estar ella- ¡KATNISS!- La llamó pero ella no contestó, abrió la puerta y la habitación estaba vacía. Peeta vio el papel encima de la cama, se acercó a él y lo tomó, empezando a leerlo.
"Querido Peeta,
siento decirte esto así, pero de otra forma no me habrías permitido hacerlo. No puedo permitir que más gente muera por mi culpa, no puedo poneros en peligro a todos vosotros, os quiero demasiado como para arriesgarme a ello.
Cuando leas esto estaré seguramente en manos de la compañía Panem otra vez, y esta vez no intentaré escapar, no haré nada que pueda perjudicaros, aunque eso signifique no volver a verte nunca más.
No creo que comprendas lo que hago, y aunque lo hagas, se que no me perdonarás el hacerlo, pero es lo que debo hacer, por ti, por mi pequeño Gale, por tu familia, a vosotros os lo debo todo. Este es mi acto de sacrificio para que vosotros podáis sobrevivir, y espero que viváis una vida larga y feliz.
Cuida de mi pequeño, por favor, lo dejo en tus manos, se que lo cuidarás como si fuera tuyo, no dejes que caiga en malas manos y recuérdale siempre lo mucho que lo quiero, recuérdale que su madre jamás ha querido dejarlo, pero que era necesario para que pudiera crecer tranquilo y en paz.
Dales las gracias a todos por acogerme y aceptarme en la maravillosa familia que formáis, a Johanna por ser tan sincera y espontanea, a Finnick por ser tan responsable y protector, a Annie por ser la mejor amiga y confidente, a Effie por ser una verdadera madre y a Haymitch por darme esta maravillosa familia, por haberme traído junto a ti.
Solo me queda despedirme de ti, mi amor, mi vida, no puedo expresarte lo que siento con palabras, nada de lo que diga podrá hacerte sentir mejor a ti ni tranquilizarme a mí al saber como vas a estar cuando descubras mi marcha, pero espero que entiendas que esta era la única solución.
Te quiero Peeta, te querré toda mi vida, dure lo que dure, siempre te tendré en mi corazón, me llevo conmigo una parte de ti que jamás dejaré marchar, porque eres mi marido y yo soy tu mujer, siempre nos perteneceremos el uno al otro.
Nunca olvides que te quiero.
Siempre tuya,
Katniss"
Cuando Peeta terminó de leer se dejó caer en el suelo, las rodillas se le doblaron y un fuerte grito de desesperación salió de lo más profundo de su ser, incapaz de comprender como podía haber ocurrido algo así.
Haymitch cogió la nota de Katniss y la leyó, después se la pasó al resto de la familia, todos quedaron consternados, pero fue Haymitch el único que tuvo palabras para su hijo.
-La recuperaremos, Peeta, colaboraremos con los rebeldes, seremos parte de todo esto y acabaremos con ellos.
Peeta se abrazó a su padre, desesperado y hundido, incapaz de juntar dos letras para hacer una sola palabra, sentía que su mundo acababa de perder todo el color.
~/&\~
Durante el viaje en el barco, Katniss estuvo en completo silencio, intentando no mostrar debilidad, era su decisión, ella se había entregado y debía ser fuerte, además tenía que conseguir ocultar el máximo tiempo posible su embarazo, cuanto más tardaran mejor.
Gale no movió ni un músculo en todo el trayecto, y tampoco dijo una sola palabra, simplemente estuvo allí, como una máquina a la que le han dado una orden directa y debe obedecerla.
Cuando el barco atracó, Katniss fue llevada a una sala que nunca antes había visto, situada en la planta más alta de todo el edificio. Y dentro se encontraba Seneca Krane y un hombre que le sonaba mucho pero que no terminaba de recordar.
-¡Por fin estás de vuelta en casa!- Dijo el hombre con entusiasmo- ¡Pobre Katniss, tanto tiempo apartada de su familia!
-Vosotros no sois mi familia- Escupió con odio.
-Te equivocas querida- Sonrió aquel hombre con una gran sonrisa arrogante- Soy tu padre, y no hablo metafóricamente, yo estuve con tu madre, yo te engendré y yo te traje aquí cuando solo tenías dos años.
-¡Mientes! ¡Un padre jamás le haría algoa sí a su hija!
-Si que lo haría, creeme, cualquier padre que deteste a su hija por quitarle lo que más quería- Esta vez pudo notar el odio en su voz. Hizo una señal para que se cerrara la puerta y quedaron solo Seneca, Gale y ellos dos- Tu madre era una científica maravillosa, ella hacía grandes avances en farmacología militar, sus hallazgos fueron los que consiguieron que pudiéramos controlar los medios y hacernos con el poder y con esta maravillosa isla- Le explicaba con admiración- Cuando me dijo que estaba embarazada y estabas en camino, al principio me alegré, pensé que serías tan maravillosa como ella, que serías muy inteligente y que seguirías nuestros pasos, pero a mitad de embarazo todo empezó a ir mal, tú eras más fuerte que tu madre, le cogías toda la fuerza, debilitándola cada día más- Entonces la miró con odio- Inyecté en ella todo tipo de medicamentos, intentando transmitirle la fuerza que tú le quitabas, pero de nada sirvió, todo lo que yo le proporcionaba tú se lo quitabas, hasta que llegó el momento de traerte al mundo- Vio que sus ojos se llenaban de lágrimas- Ella aguantó durante todo el parto, pero después de que nacieras, sonrió, te besó y murió, sin darme opción a despedirme o a intentar salvarla- El desprecio se veía en su rostro- Tú fuiste la causante y por ello, en cuanto no necesitaste ayuda para comer te traje aquí, tú me ayudarías a continuar la labor de tu madre, pero desde dentro.
-¡Eres un monstruo! ¡Un maldito bastardo!
-El bastardo es ese niño que trajiste al mundo, al que veo que has dejado a buen recaudo- Una sonrisa malévola apareció en su rostro- Veremos que ocurre mañana, cuando mande unos misiles a esa minúscula isla en la que has estado escondida todo este tiempo.
-¡No! ¡No les hagas daño! ¡Por favor! ¡Haré lo que quieras! ¡No volveré a intentar marcharme! ¡Pero por favor, déjalos tranquilos!
-De eso nada, preciosa, mañana, a primera hora mandaré esos misiles y tú estarás a mi lado, en primera fila, para verlo todo- Le hizo una señal a Gale- Llévala a su celda, y enciérrate en la de al lado, dentro de poco se pasará el efecto de la droga.
-Si, señor.
-Gale, por favor, Gale- Él no la escuchó.
La arrastró por los pasillos hasta la celda que meses atrás había utilizado Johanna, cerró con llave, se metió en la de al lado, puso el cerrojo y tiró la llave lejos de la puerta.
Katniss empezó a llorar con desesperación, viendo que lo que acababa de hacer no había servido para nada, y no solo eso, además iba a verlos morir, sin poder estar a su lado, sin poder decirles personalmente cuanto los quería.
Media hora después, ella escuchó la voz de Gale en la celda de al lado, parecía desorientado, se acercó al hueco que había entre las dos celdas y lo miró. Él desvió hacia allí la mirada y se paralizó al verla.
-¿Katniss?
-Si- Dijo con la voz llorosa.
- ¿Cómo es posible? ¡Huiste! ¡Vi como tú y nuestro hijo os alejabais en aquella barca! ¡Hace meses de eso!
-He tenido que volver, no tenia otra alternativa.
-Oh, cariño, siempre hay otra alternativa- Se acercó a ella e intentó tocar su rostro, pero ella se apartó rápidamente, evitando el contacto- ¿Qué te ocurre?
-¡Tú me has traído aquí! ¡Tú eres el culpable de que esté aquí otra vez! ¡De que haya abandonado a mi niño y a toda la familia que me había acogido! ¡Eres el responsable de que todos ellos vayan a morir mañana!
-¿Qué? ¿De qué hablas?
-¿Te acuerdas de Johanna?- Él asintió, sorprendido de que conociera su nombre- Su familia fue la que me acogió, gracias a ellos pude seguir adelante, pude aprender, pude vivir pensando que había algo bueno en el mundo, incluso pude amar al ser más maravilloso de la tierra- Gale sintió esas palabras como un puñetazo en el estómago- Y tú, esta tarde, has matado a dos familias y me has obligado a entregarme para no seguir matando, haciendo que un hombre que dice ser mi padre quiera mandar mañana misiles para acabar con ellos, para acabar con mi verdadera familia.
-Yo... No recuerdo nada... Katniss, en serio... No sé de que me estás hablando...
-¡No me importa! ¡Te odio Gale! ¡Te odio! ¡Aunque no seas consciente de lo que has hecho! ¡Te odio por condenar la vida de mis seres queridos!
Katniss se apartó de ahí y lloró en un rincón, como cuando era más pequeña, deseando que la oscuridad se hiciera presa de ella y no pudiera olvidarlo todo, deseando no haber existido jamás.
¿Qué os ha parecido? ¿Os ha gustado?
En el próximo veremos un poco a la rebelión, aunque aun no sé muy bien como va a ser.
Calculo que quedarán dos o tres capítulos y luego el epílogo, pero tampoco lo aseguro, según como vaya cada capítulo veré que hago.
Espero tener el próximo el domingo pero no lo aseguro, sino, como tarde el viernes que viene lo tendréis, y por favor, si alguien tiene alguna sugerencia que no se corte y la diga, que me viene muy bien.
Gracias a los que seguís la historia, que de verdad me anima ver que la leéis y sobretodo que la comentais.
Nos leemos pronto
