Odenia y las Huellas del Pasado

Capítulo 14

Confesión

Todos los presentes toman asiento y prestan atención a lo que les explicaba Wise. Odenia estaba de de espaldas leyendo el diario ya sabiendo lo que la semidiosa les platicaba a el resto. Klage miraba de reojo a la unicornio y se acercaba un poco curiosa para saber lo que leía hasta que ella notó su presencia y escondió el diario.

—¿Sabias que la curiosidad mato al gato?— dijo Odenia mirando seriamente a Klage.

—Perdón— se disculpó bajando sus orejas y dirigiendo su mirada a Wise.

—Mmm, interesante Wise ¿Que podemos hacer?— preguntó Beast dispuesto a poner su casco.

—Escribiré una carta explicando todo el asunto, necesito que tu y las niñas vayan al reino de Ékleipsi, que le entreguen mi carta a la reina Clarisse y ella ya sabrá que hacer— respondió Wise notando que la mirada desafiante de Beast desapareció al instante.

—Ah...¿Hablar con ella?— el poni trago saliva sintiéndose incomodo.

—Si, nuestra aventura comenzará mañana, fue un largo día y creo que debemos descansar— opinó la semidiosa bostezando.

—La reina...— Beast se quedo mirando al piso desconcertado por la misión —Uh...esta bien, hablaré con ella, solo espero que no le haga daño a las niñas.

—No te preocupes, también le escribiré unas condiciones si ama tanto a su reino y a su hija como dice— agregó Wise, de un estante saca lápiz y papel para acercase a una mesa y empezar a escribir —Por cierto Beast, Odenia y Klage se quedaran esta noche aquí y me preguntaba si hay mas habitaciones.

—Solo me queda un cuarto con una cama pero es lo suficientemente grande como para que estén las tres— contestó mirando la cola de Klage que sonrió.

—Tengo algo de sueño ¿podría guiarme a la habitación por favor?— pidió Klage bostezando también con sus ojos a punto de cerrarse.

—Por supuesto— Beast con amabilidad guía a Klage junto con Odenia a la habitación.

Antes de seguirlo, la unicornio agarra la botella de vino que había dejado Wise a un lado y se lo lleva a la habitación que se le fue dada. Beast las deja solas y Odenia cierra la puerta colocando un seguro.

—Necesito hacerla mas dependiente de mi, esa tonta me pertenece...después de todo yo la salve y es mi esclava— pensó Odenia viendo la botella de vino —Estoy muy segura que después de esto me arrepentiré en grande.

—¿Que tanto piensas Odenia?— le pregunta Klage acercándose a ella.

—Nada, vete a dormir debo hacer algo— le dice mientras deja el vino de lado y vuelve a sacar el diario.

Klage hace caso a lo que Odenia le dijo, pero de todas maneras lo iba a hacer, ella se recuesta en la cama cansada y exhausta por la pelea con la reina araña y a los minutos se queda dormida mientras que Odenia se ponía a leer.

ADVERTENCIA: Esta escena sera clasificada como un +18 Yuri, si no te gusta el yuri lo mas aconsejable que podría decir es que se salten la escena.

Había un reloj que marcaba las doce, el sonido del tic tac era lo único que se escuchaba, todos estaban durmiendo al igual que Wise que se quedo dormida sobre la mesa al lado de la carta ya hecha.

En la habitación de Odenia y Klage, en el piso tirado estaba la botella del vino de la diosa Marosik, vacía, la botella solo empezó a desvanecerse hasta desaparecer por completo. La monster rabbit descansaba plácidamente en su cama siendo cubierta por una frazada roja, su sueño fue interrumpido tras sentir besos que sentía en su mejilla.

—¿Mmm?— ella abre un poco sus ojos y mira al frente encontrándose con la mirada de Odenia.

—Despierta linda jeje ¡hip!— la unicornio mostraba signos de ebriedad, algo que no notó Klage.

—¿Que? Uh...Odenia, todavía es de noche...— decía Klage tratando de conciliar el sueño de nuevo pero de un movimiento brusco, Odenia le quita la frazada —¡Ah! Odenia ¿Que haces?

—Vamos creí que te gustaba ese juego nuestro ¿no recuerdas esa noche?— pregunta Odenia poniéndose sobre Klage.

—Ah...si recuerdo ese juego— ella apenada miro a otro lado recordando aquella noche que para lo que muchos era algo impuro ella solo lo veía como un juego normal.

Odenia volteo a Klage para mirarla a los ojos, acercaron sus labios y se dieron un tierno beso que se volvió muy apasionado. La joven poni jadeaba al sentir la lengua de la dominante chocar con la suya de una manera juguetona sintiendo a la vez lo dulce del vino en sus labios, no separaron sus bocas hasta después de unos minutos para tomar aire. La unicornio dejo escapar una risa pequeña y le dio una pequeña lamida al cuello de Klage para dirigir sus labios a su oreja y darle una leve mordida.

—¡A-Ah!— conservando un poco su inocencia dejo escapar un gemido, Klage estaba muy sonrojada y podía sentir un roce en su entrepierna.

—Vaya...¡hip! Estas solo un poco mojada, creo que debería subir de nivel jeje— la mirada pervertida de la unicornio solo le daba un mal presentimiento a Klage.

—Esa parte del juego es muy brusca...— comentó ella intentando apartar el casco de su intimidad.

—Tranquila, seré gentil esta vez— Odenia solo miro la vagina de Klage y esta ultima confiada abre sus patas mas.

Odenia empezó tranquila, masturbaba con cuidado a Klage quien soltaba suspiros de satisfacción, pero eso no le bastaba a la cruel asesina que sin avisarle mete un poco mas su casco con brusquedad provocando que Klage dejara escapar un grito impulsando a que la unicornio solo moviera mas rápido su casco estimulando su clítoris. Sin resistirse mas Klage gemía de placer no oponiéndose a que ella tomara su cuerpo como un juguete, Odenia de vez en cuando besaba a Klage solo para callar sus fuertes gemidos que podían despertar a los demás.

En ese momento Odenia solo de una embestida mas con su casco hizo que un liquido saliera de Klage impresionando a la protectora del bosque.

—Felicidades, tu primer orgasmo, la última vez no tuviste uno— comentó ella sacando su casco mojado y dándole una lamida, con una sonrisa pervertida lo acerca a la boca de Klage quien de manera sumisa lo lamió saboreando su propio orgasmo.

Odenia solo se apartó y ambas juntaron sus intimidades femeninas, la unicornio se sonroja al sentir como chocaban y gemía a la vez con Klage. En este acto de "tijeras" Odenia se mueve bruscamente solo para dar un gruñido.

—¡Argh! Maldita sea Klage— era lo que decía antes de gemir.

Unos momentos después, Klage con su lengua hacia afuera la pupila de sus ojos se vuelve más pequeña y se corre nuevamente pero esta vez con Odenia. La unicornio ya había salido de la borrachera, al ver la hora en el reloj colgado en la pared marcaba la dos de la mañana pero esto no había acabado aun. Con sus fuerzas sujeta a Klage y pone encima suyo solo que su flanco daba a su cara y el rostro de Klage chocaba con su vagina (69)

Odenia rápidamente mete su lengua a la vagina de Klage, comenzando a lamer cada parte, con su boca jugaba con su clítoris y la hacia gemir mas fuerte que antes, de una nalgada ella comprendió lo que debía de hacer por lo que no dudo en lamer la vagina de su "dueña". Ambas estaban tan metidas en ese juego que sin decir nada se corrieron manchando un poco sus rostros. Klage lucia exhausta y muy cansada, para su fortuna Odenia igual y se recuestan juntas y para la unicornio obligatoriamente abrazadas.

—Odenia...yo...tu...me gustas— confesó Klage mirándola a los ojos.

—Ah, ya veo...era obvio— le comentó de manera en que daba a entender que no le impresionaba —Klage...yo siento lo mismo por ti, y quisiera que fueras mas que mi...ugh..."amiga"

—¿¡Eh!? ¿¡De verdad!?— preguntaba emocionada.

—Si si, ejem ¿quieres ser mi novia?— Odenia la miraba sin interés alguno tras hacerle la declaración.

—¿¡Novia!? Odenia...si, si quiero— Klage la abrazó mas fuerte duplicando su felicidad— te amo...

—¿Ah si? ¿que tanto?— le preguntó Odenia correspondiendo su abrazo.

—Tanto que haría todo por ti— contestó ella estando cegada a lo que se le podría llamar "amor"

—¿Tanto que matarías a alguien por mi?— esa pregunta dejo helada a Klage —Contestame...

—Yo...si, si Odenia, mataría si me lo pidieras— tras su respuesta satisfactoria, su amada unicornio sonrió con malicia.

—Bien, si así te mantengo bajo mis órdenes esto valdrá la pena— pensó Odenia mientras besaba a su pareja.

—FIN DE LA ESCENA YURI +18—

A la mañana siguiente, todos estaban ya despiertos pero se paraban para sus misiones, Ble y Roz tenían unas ojeras que llamaba la atención de Wise quien preocupada se acerca a ellas.

—¿Que sucede pequeñas?— preguntó la semidiosa por sus estados.

—No pudimos dormir bien— respondió Roz.

—Si, escuchábamos extraños ruidos viniendo del cuarto de esas dos yeguas— siguió Ble mirando con discreción a Klage y a Odenia.

—¿Extraños ruidos?— Wise no sabia que pensar al respecto por lo cual siguió viendo que arma llevar.

—Ya esta todo listo— avisó Beast entrando con una moto grande y algo larga —Lo tenia ahí guardado así que le hice unas mejoras para que fuera veloz como el mio, con esta belleza se les hará fácil para ir a los reinos e investigar por todos los pueblos.

—Waow Beast, no tuviste que tomarte tanta molestia— comentó Wise, ya tenia en su poder un mazo, algo simple para la búsqueda.

—No es nada de molestia, además tu lo manejaras y si se acaba su combustible solo ponle esto— Beast le da una bolsa llena de piedras azules —Le dará mucha energía.

—Oh, muchas gracias— la semidiosa miro a Odenia que estaba distraída, se acercó para averiguar lo que hacia pero Klage se interpuso en su camino.

—¡Wise! Mira lo que hice con Ble y Roz— Klage le muestra un collar hecho de flores de papel.

—Ah, muy bonito— alagó ella viendo como Odenia se alejaba de todos —Uh, ten Beast, aquí esta la carta que escribí para la reina Clarisse.

—Bien— Beast no dijo nada mas que tomar la carta y llevar una espada consigo, y por seguridad le había puesto cascos a las niñas.

—No veo nada— dice Roz cruzada de cascos.

—Ni yo— concordó Ble de igual manera cruzando sus cascos.

—Iremos en mi moto, y no quiero que se hagan daño— Beast utilizaba su traje negro y se pone su casco guardando en su bolsillo la carta que le entregó Wise y con cuidado sube a las niñas en la moto —Ya vamos partiendo, cuidense la tres, mejor dicho...cuidense ustedes dos ya saben de quien.

—Pedazo de mierda— insultó Odenia viendo como se iban acelerando su vehículo.

—Odenia ¿No llevaras una arma?— preguntó Wise —No puedes usar tus poderes mientras estemos investigando lo mas apropiado seria que llevaras una para que la utilices pero NO mates a nadie.

—Bien, pero no prometo nada— avisó Odenia y tomando cualquier arma sacando del cofre un par de abanicos de hierro —Parecen inofensivas pero las puedo volver un arma letal.

—Lo dudo— dice con sarcasmo Wise subiendo al vehículo, detrás estaba Klage y atrás de ella estaba Odenia —¿Listas?

—Si— respondieron al unísono las dos.

Wise prendió el motor y aceleró su vehículo, Klage se aferra fuerte de ella y Odenia, ella se dejaba llevar y aprovechando el viaje siguió leyendo el diario.

Mientras tanto en el reino Mond, el rey Gardo se encontraba molesto en su trono, frustrado tenia la cabeza agachada cuando en ese momento entra un guardia que se inclinó ante él.

—¿La encontraron?— preguntó el rey con los dientes apretados.

—Lo lamento su alteza, la prisionera no a sido encontrada aun, nadie la a visto— responde con miedo por lo que le haría el rey por su respuesta.

—¿Como mierda pudo escapar esa perra?— se preguntaba el rey y hace una señal con su casco ordenando que el guardia se retirara.

—¿Padre? ¿Te encuentras bien?— cuestiona Liria entrando al salón real.

El rey subió la mirada y vio a su hija de arriba y abajo deslumbrado por su bella figura, se levanta del trono y se acerca a ella.

—Si, estoy mucho mejor ahora que estas aquí— como si fuera un acto normal la tomo del mentón y subió mas su mirada confundiendo a la princesa, de un movimiento a otro la puso contra la pared.

—¡A-Ah!— la princesa aterrada quería gritar pero le fue imposible, apenas podía moverse y solo sentía como su padre tocaba su cuerpo —Basta, por favor...¡Para!

—¿¡Que ocurre aquí!?— la voz de Schild se hizo escuchar en el salón. Él rey se aleja de inmediato de su hija

—Oh, nada hijo...solo quería hablar con tu hermana eso es todo— respondió con tranquilidad.

—Mis ojos vieron otra cosa padre, uh...— un sentimiento de culpa recorrió su cuerpo y miro a su hermana —¿Estas bien?

—S-Si...— Liria se acercó a él escondiéndose detrás.

—Vete a tu cuarto, yo hablaré con él... — ordenó el príncipe a lo que su hermana hizo caso —¿¡Que ocurre contigo!? ¿¡Ibas a violar a Liria!?

—No digas tonterías, Schild, yo jamas le haría algo así a tu hermana— el rey se volvió a sentar en su trono sin darle importancia a su hijo.

—La pusiste contra la pared y la tocabas padre, eres un ser asqueroso...— el príncipe no le importaba lo que le sucediera a los demás, ni de Liria hasta el momento de hoy que abrió sus ojos.

—¿Asqueroso? Y ustedes son unos desagradecidos, desde que su madre murió YO me hice cargo de ustedes, merezco algo de respeto y una muy buena recompensa por ello— se excusó el rey tornado su mirada a una pervertida con solo el hecho de pensar en el cuerpo de su hija.

—No seas un enfermó ¿¡acaso piensas violar a Liri como lo hiciste con esa yegua!?— al instante el se tapó la boca con su casco.

—¿Que? ¿Tu como sabes de esa yegua?— el rey miro desconcertado a su hijo y molesto a la vez —¡RESPONDE! ¿¡Acaso tu la liberaste?

Schild sabía que si decía que su hermana fue quien liberó a Coura, el rey no dudaría en matarla, a lo que trago saliva y miro desafiante a tu padre.

—Si padre, yo liberé a esa prisionera— mintió el príncipe por la protección de su hermana.

—Hijo de...jeje...jajajaja— el rey empezó a reír con malicia y se acerca a él —Bien, si hablamos de confesiones entonces te diré mi mayor secreto.

No había nadie alrededor, el rey se acercó a su hijo hasta llegar a su oído, el príncipe sentía una gran incomodidad al estar él muy cerca.

—Yo, mate a tu madre— confesó el rey con serenidad.

El príncipe quedo en shock, sentía como algo punzante atravesó su corazón, el rey tenia una espada muy larga oculta en su armadura con la cual pudo asesinar a su hijo, al sacar la espada mucha sangre se derramaba por todo el piso, se alejó y guardó su arma, miro uno de los vidriales y con todas sus fuerzas tiro el cuerpo de su hijo hacia el vidrial que se rompió en varios pedazos sacando el cuerpo de su hijo fuera del castillo. Los pueblerinos no tardaron en alarmarse, aprovechando que los guardias tardarían un poco en venir rompió el otro vidrial y se hirió así mismo con su espada cayendo al suelo desangrado.

Los guardias al minuto entran al salón real y al ver a Gardo tirado en el suelo deciden ayudarlo, en el castillo se hizo un alboroto por esta situación.

—Princesa Liria— el guardia toco alarmado la puerta de la habitación de la princesa.

—¿Eh?— ella abre la puerta y mira preocupada al guardia —¿Que sucede?

—Hubo un ataque, el rey y el príncipe están muy heridos, están siendo atendidos en estos momentos— avisó el guardia impresionando a la princesa que no tardo en salir de su cuarto para ver a su hermano y padre.

Muy cerca del castillo de Ékleipsi, Beast junto con las niñas se acercaban sobre su vehículo, el frena frente a las puertas del castillo además de ser detenido por dos guardias que desconfiados deciden confiscar su vehículo.

—¿Quien es usted?— preguntó uno de ellos apuntándole con una lanza mientras que su compañero pinchó las llantas de la moto.

—En primera, mi nombre no importa solo vengo ver a la reina tengo una carta para ella de parte de Wise Hunter y en segunda...¡NO MI BEBÉ!— gritó Beast acercándose a su moto —Son unos insensibles.

—¿Wise Hunter?— los guardias se miraron entre si y llevaron a los tres ante la reina.

Beast Slayer seguía con su traje puesto mientras que las pequeñas se habían quitado su casco y seguir mas delante con él. Cuando abren las puertas Clarisse parecía muy triste y preocupada.

—Su majestad— los guardias se inclinaron ante ella y llamaron su atención.

—¿Que sucede?— preguntó la alicornio y miro a las hermanas de fuego —¿Y ustedes que hacen aquí?

—Mi reina, estos individuos dicen traer una carta de Wise Hunter— informó uno de ellos y se posicionaron firme.

—Traedme la carta— ordenó la reina levantando su casco.

Uno de los guardias se acerca a Beast y este ultimo le entrega el sobre, el guardia real se acerca a la reina y se lo entrega con cuidado. La alicornio impaciente abre rápido el sobre para leer su contenido:

"Querida Reina Clarisse

Los dioses me han encargado una nueva misión, una nueva amenaza se esta acercando y me encargaron encontrar a ponis que puedan controlar los siguientes elementos: Luz, Agua, Aire, Tierra, Curación y Rayo. El poni del elemento aire ya fue encontrado mas quedan cinco elementos que debo buscar, solo se que cayó un elemento en su reino y le pido por favor que lo encuentre, que examine a cada poni de su reino y lo ponga a prueba.

Lamentablemente aún no encuentro a su hija, pero estoy segura que tras encontrar a los elementos podemos ampliar mas la búsqueda.

Atte: Wise Hunter"

La reina estaba destrozada, no tardo en romper en llanto enfrente de todos, los guardias le daban pañuelos para que secara sus lágrimas pero ella simplemente los rechazaba.

—Llevenlos a la salida, yo me encargaré del resto— la reina se levanta y se va por un pasillo.

—Pss...niñas— Beast le susurra a las pequeñas acercándose a ellas —Distraigan a los guardias...necesito hacer algo.

Las pequeñas asintieron y se acercaron a ellos, ambas comenzaron a hacer trucos de fuego llamando su atención, tontamente los guardias se sentaron para apreciar el espectáculo mientras que Beast iba por el mismo pasillo donde se encontraba Clarrise aun con lágrimas en sus ojos. El poni se acercó lentamente por detrás y agarro a la reina tapando su boca para que no gritara y se encierran en un cuarto.

—¡AY MIS HIJOS!— el poni se quejo tras recibir una patada de Clarisse soltándola —Si que tienes buena puntería.

—Agh, ¿como se atreve a tocarme? ¿quien se cree usted para hacerlo?— preguntaba indignada la reina molesta.

—¿Enserio te has olvidado de mi? Vaya, entonces eso ya me da a entender que sigues siendo la misma de siempre Clari— comentó Beast llamándola por el diminutivo de su nombre.

—¿Que? No...— Clarisse se alejó de él hasta estar contra la pares.

Beast Slayer se quitó su casco y lo dejo caer a un lado, la reina temblaba del miedo ni podía activar su magia para mandarlo a volar lejos.

—Beast...— la reina con nervios tartamudeaba su nombre —Hace años que no te veo...

—Diecinueve años para ser exactos, pero eso no es lo importante...— él se acerco a ella hasta arrinconarla, su mirada no era de perversión o seriedad, era una molesta y llena de rabia que solo provocaba el miedo en ella —¿Como pudiste? ¿¡Como pudiste alejarme de nuestra hija así!? Y para el colmo NUNCA fuiste a buscarme a decirme lo que le sucedió, yo hubiera ayudado en esto en la búsqueda de Karina.

—¿¡Para que ella después se entere que su padre era solo un loco!? Tu eras muy mala influencia para ella, ¡lo que hacía ella por tu culpa no era propio de una princesa!— exclamó la reina para que él no notara sus nervios.

—¡Ella era solo una niña que quería divertirse Clarisse! No puedes obligar a los demás como quieren que sea ¡y todavía Wise me dice que la ibas a comprometer con alguien que de seguro no conocía!— Beast seguía horrorizado por las cosas que había hecho Clarisse en su ausencia.

—¡No! Ella iba a ser muy feliz con él, se amaban yo lo se— siguió excusándose ella pero Beast no la escuchaba.

—Solo hablas tonterías, crees saberlo todo pero no es así ¡Nuestra hija nunca iba a ser feliz! Ella no desapareció ¡Escapo para jamas volverte a ver por que estas loca! Tu y tu obsesión de la perfección no me quiero imaginar el infierno que estuvo viviendo mi hija— Beast le reclamaba cada vez mas pero eso solo aumentaba la desesperación.

—No, yo soy una excelente madre, siempre e velado por los bienes de mi hija, nada le a faltado y es MI hija, no nuestra ni tuya yo la crié, yo la parí y cuando la encuentre ella se casará ¡para que no estalle la guerra entre Soleil y Ékleipsi!— eso último lo grito con tanta rabia que intento darle una bofetada a Beast pero él la detuvo y la hizo chocar contra la pared.

—Que clase de madre solo busca a su hija por interés, entonces me dices que solo mandas a buscar a Karina para casarla con alguien que no ama y así no estallar la guerra...— Beast le hablaba calmado, ya no iba a molestarse mas, no valía la pena gastar su voz.

—¡N-No! Es mi hija, de todas maneras igual la hubiera buscado...— la reina vio como Beast se alejaba, agarró su casco listo para salir del cuarto pero ella por impuso lo abrazó fuerte por atrás —¡Espera!

—Agh...¿Que quieres Clarisse?— pregunta molesto Beast.

—No te vayas, desde que no estas yo, me he sentido muy sola y peor desde que se fue Karina, no quiero sentirme así mas...no me dejes ahora por favor— suplicaba la reina abrazándolo mas fuerte.

—Clarisse...— Beast volteo a verla y ver sus ojos llenos de lágrimas solo hacia que él le tuviera pena, aun así la tomo del mentón y le dio un tierno beso en los labios que fue correspondido con mucho gusto —No lo haré...


¡Hola! :3 este fic me llena mucho de emociones, no olviden comentar que les pareció el capítulo y nos leemos después ¡hasta la próxima!