LAS CONFESIONES DE CUBONE
Competitividad
Desde que habíamos dejado pueblo Lavanda, las cosas mejoraron mucho, ahora teníamos una nueva miembro en la manada, Franco ahora sí tenía amigos humanos y un nuevo sueño, volví a ver a Alma, el pasado ya no nos perseguía, pero aun así no todo era color de rosa, sobre todo con respecto a nuestros sueños.
La cuenta regresiva había comenzado el día en que Franco supe que día con exactitud terminarían sus clases en la escuela, y qué día comenzaría la temporada de entrenamiento pokemon. Esos tres meses al año en los cuales los entrenadores viajan con su pokemon librando batallas. Franco debía volver a Hoenn para esto, debido a que había sido reclutado ahí para el torneo de batallas de equipos, esa seria nuestra primera temporada, y sin duda estaba emocionado. Contó 232 días para la fecha de nuestro viaje. Pero como lo veía sonreír y con deseos de entrenar, con esa actitud decidida y llena de fuerza y energía, pasaron pocos días antes de que lo viera de nuevo deprimido, todo por un duro golpe de realidad. De parte de, bueno supongo que eso debe ser, aunque en realidad no estaba muy seguro de que representaba ese humano, un amigo.
Para cuando sucedió Shinx tenía ya dos semanas de vida, era pequeña, curiosa, algo hiperactiva y muy juegutona. Para mi ella iba muy rápido, pero Houndoom estaba cuidándola bien, y también Franco. Para cuando pudo usar bien su patas y dejo de darle descargas eléctricas accidentales a Franco, nuestro humano la llevo por primera vez afuera, al patio de la casa, y claro le encanto.
- ..¿Qué son estas cosas? – preguntó al ver las flores.
- son flores –le respondí con paciencia.
Entonces comenzó a dar pequeños zarpazos y a juguetear con las flores. Ella adoraba cualquier cosa que se moviera, le encantaba perseguir y saltar por ahí, en más de una ocasión Houndoom permitió que ella persiguiera su cola, y los juguetes que Franco le compro eran de hecho todos para que ella los persiguiera. Era una tarde tranquila, y mientras Shinx dejaba sin pétalos las flores yo me senté a dormitar un rato. Houndoom estaba cerca así que no habría problema. Franco hacia tarea en ese momento hasta donde yo sabía, y yo me disponía a relajarme durante la puesta de sol.
- Cubone ¡Mira! Es otro humano, pero se ve diferente, tiene pelo largo – se entusiasmó Shinx, la cual corrió a mi lado.
- Es una hembra como tú, si te fijas con atención verás que su cuerpo es distinto al de un macho humano, y huele diferente – le dijo Houndoom acercando por alguna razón a la reja tranquilo.
Entonces miré y se trataba de Alma. Llegaba a casa, por alguna razón había estado saliendo y regresando durante las tardes, siempre con su bicicleta.
- ella es Alma, es una humana muy buena, y también la humana de Shuppet – le dije a Shinx que parecía muy sorprendida cuando la vio acercarse.
- hola, no los he visto mucho últimamente, los extrañe – dijo Alma agachándose a nuestra altura, y extendiendo las manos para acariciarnos las cabezas.
Entonces Shinx se acercó curiosa olfateando mucho, yo me hice a un lado para que se acercara a Alma.
- Un Shinx – dijo alma sorprendida y acerco la mano muy lentamente, al inicio Shinx no quiso que la tocara, pero luego se dejó acariciar por Alma.
- tienes un pelo muy suave, y vaya que eres una ternura – comento Alma en lo que Shinx se echaba con las patas arriba para que Alma rascara su pancita – y eres una chica, lo supo.
Entonces saco de su bolsillo golosinas, no eran golosinas humanas, esta vez eran diferentes, pero aun así estaban deliciosas.
- díganme ¿cómo han estado? – nos preguntó como si pudiera entendernos hablar.
La miramos con algo de sorpresa, pero Houndoom relajo los hombros y los tiro hacia atrás imitando un gesto humano que significaba "No es la gran cosa", y Alma tomo eso como una respuesta.
- ya veo, yo últimamente he estado ocupada, pero me alegra, estoy conociendo muchos pokemons y creo que con esto mis padres no podrán negarme el derecho a tener mi viaje cuando la temporada comience – nos dijo.
Eso me sorprendió, no entendía muy bien de que hablaba, aunque lo detener su viaje no me lo esperaba, asumía que ella viajaría también dado su interés en los pokemons, y que se lo prohibieran sonaba injusto; pero se la veía feliz. De hecho, su aspecto había mejorado considerablemente, no solo porque tuviera más cuidado al vestirse sino porque ella sonreía más, claro que seguía pálida y delgada, así que Franco seguía diciéndole "el cadáver de la nerd" o "la muerta viva" o cosas así.
- ¿Se puede saber qué haces? – de repente escuchamos la voz de Franco, me sorprendió, y al parecer Houndoom estaba desatento pues a él también lo tomó por sorpresa.
Shinx entonces corrió hacia Franco.
- Maestro, maestro, ¡venga! Ella es muy linda y amable, debe conocerla – Shinx se acercó a él inocentemente, ignorando que Franco estaba molesto por la presencia de Alma.
Franco se agacho y cargo a Shinx y comenzó a rascarle la cabeza con cariño, pero con una mirada bastante severa se acercó a la reja.
- solo me ponía al día con ellos, últimamente no los he visto – dijo Alma despreocupada.
- no te acerques a ellos – dijo Franco, haciendo que Shinx se quedara algo confundida.
- no les hago nada, y les agrado, no tendrías por qué molestarte – reclamó Alma.
Y entonces un pequeño inoportuno se metió. Y no note su presencia hasta que Franco tembló, y volteo cogiéndose la nuca.
- holiwis – dijo Shuppet al ver a Franco voltear, le había lamido la nuca, y le causo un escalofrió.
- ¿qué haces? – Le reclamo Franco levemente – eres un loquillo – lo tomó con humor.
Luego Shuppet floto hacia Alma.
- Shuppet no debiste lamerlo, a él ya se lo chupo el diablo – dijo Alma haciéndose la desinteresada.
- Oye Shuppet, seguro que con ella mueres del aburrimiento, es solo una nerd que viste de negro – dijo Franco
- ah – suspiro Shuppet – dejen de pelarse, y dejen de usarme a mí como excusa, parecen un par de crías – se quejó Shuppet. Pero lo ignoraron y Alma saco su arma secreta.
Sí, si llegaban a verse era inevitable que se insultaran y pelearan infantilmente, y después de un tiempo ambos desarrollaron estrategias. Franco, subía de nivel la crueldad de sus comentarios y la temática se hacía más vulgar; Alma en cambio, se ponía presumida, sarcástica e inteligente.
- Franco, dime ¿conoces que habilidad tiene tu Cubone? – pregunto Alma de modo pretencioso.
- eso no te incumbe – dijo Franco irritado.
- pues me importa Cubone, y no quiero que pase por una mala experiencia por la estupidez de su entrenador – dijo Alma de modo astuto.
- no conozco la habilidad de Cubone, pero conozco a mi pokemon, y no soy estúpido – reclamó Franco ya muy iracundo.
- Tu eres un aspirante a entrenador de equipos, deberías saber esto, vaya ignorante, si Cubone tiene la habilidad pararrayos, no importara que tan fuerte sea tu equipo, no podrá pelear en el mismo equipo que tu Shinx, sino terminara absorbiendo todos los ataques eléctricos, incluyendo los de Shinx – dijo Alma confiada volteándose moviendo las caderas – NO serás nada si es que ignoras lo básico, allá afuera el mundo competitivo es duro, no te creas especial por haber sido reclutado, en realidad eres patético – dijo de un modo frio e hiriente.
- ¡Y tu pareces el consolador de un necrófilo! – le dijo Franco con desprecio.
En ese punto ambos parecían haberse dado cuenta de que habían llegado muy lejos por nada.
- vámonos Shuppet – dijo Alma fría y calmada sin dar la cara, ahora entrando a su casa.
- vamos adentro – dijo Franco volteándose aun con coraje, pero se notaba que le había dolido lo que dijo Alma. Esos dos me estaban cansando.
Franco se sentó frente a la computadora, parecía muy enfocado en algo. Mientras tanto, yo y Houndoom le explicábamos la situación de Alma y Franco a Shinx, ella sabía de Shuppet, pero aun así no fue fácil explicarle que se odiaban por un estúpido malentendido.
-… Los humanos son muy complicados – comentó Shinx aun confundida y sin ánimo.
- lo sé, pero descuida, es asunto de ellos, y aunque estemos en el medio, no es nuestro problema, puedes seguir jugando con Alma si quieres – le dijo Houndoom.
- y tengo un par de dudas – agrego Shinx – ¿Qué es un "consolador"? ¿Y qué es un "Necrófilo"? – preguntó Shinx.
Cuando yo supe lo que eran esas cosas, la verdad, quede traumatizado, y no quería contárselo a una criatura inocente a la cual le faltaba mucho por entender sobre el mundo. Houndoom también parecía nervioso como yo.
- te lo diré cuando seas mayor – dijo de golpe Houndoom.
- bueno – dijo Shinx sin parecer muy convencida, pero entonces se fue hacia las escaleras.
- no puedo creer que funcionará – dijo Houndoom asombrado y aliviado.
Entonces me fije en Franco. Normalmente después de pelearse con Alma él se ponía tranquilo, pero en esta vez parecía un poco maniaco en la computadora, gruñendo ligeramente y chasqueando la lengua.
- ¡qué mierda! Ella tiene razón – dijo de repente, se veía frustrado.
Houndoom se le acerco, y reposo la cabeza sobre una de las piernas de Franco.
- gracias amigo – le dijo rascando su cabeza, pero luego volteo hacia mi – Cubone, vamos afuera un rato – me dijo, se paró y mientras salíamos al patio se asomó a la escalera – ¡SHINX! – la llamó.
Entonces recordé aquello que dijo Alma sobre mi habilidad, eso me causo dudas, ya veía venir un muy mal rato.
Una vez que Shinx bajo y aun en la oscuridad de la noche, Franco quiso acabar con la duda de una vez por todas, y no pude estar más de acuerdo, si es que realmente iba arruinar nuestra estrategia para siempre, o lograría superarlo, quería saberlo en cuanto antes. Shinx a pesar de ser pequeña y obviamente, sin entrenamiento, pertenecía a una especie muy poderosa, Houndoom era fuerte y cada vez demostraba ser un líder perfecto para nuestra manada. Y yo era un cubone que no evolucionaria pronto y se quedaría pequeño, básicamente era el miembro débil de la manada, y no soportaría ser un estorbo para ellos.
Franco le indico a Shinx que usara Chispa contra Houndoom, Shinx apenas tenía un par de semanas de vida, ese ataque a penas si le haría cosquillas a Houdoom, pero lo que menos quería sucedió. Aquella luz azulada, se dirigió contra mí, le impacto, ni lo sentí. Volteé hacia Franco el cual se puso a maldecir. Aquello era verdad, por mi habilidad jamás podría hacer equipo con Shinx, y se suponía que yo lucharía al lado de Shinx para que ella cubriera mis debilidades, yo estaba destrozado, ya ni quise levantar la cabeza, sentía que oficialmente había perdido mi lugar en la manada. Franco no me abandonaría, pero eso significaba que ahora era solo una mascota, y la verdad me daba rabia ay pena, siempre me creí alguien que luchaba, nunca deje de luchar ni cuando estaba punto de morir, y ahora tan solo sería acogido debido a que Franco me tenía cariño, no lo sé, con el tiempo lo que me hizo sentirme bien y fuerte fue saber que lucharía con mi manada, y de repente, ya no podría, no importaba mi esfuerzo, al parecer de por vida sería un pequeño Cubone.
Estaba tan frustrado que no llegue a notar que un par de lágrimas se escurrían por mis mejillas, y no pude evitar sollozar, hacia un buen tiempo no lloraba, había olvidado como mis gemidos hacían eco en mi cráneo y que cuando solía llorar en mi vieja cueva, los Zubat salían huyendo, al parecer mi llanto era así de horrible, con los ojos entrecerrado llegue a ver a Shinx escondiéndose detrás de Houndoom y preguntando acerca de qué ocurría. Entonces me aleje de mi manada, caminaba alejándome de ellos, yo sé que algo como la habilidad era una cosa que uno no podía elegir, pero sentía que era mi culpa, pasaron algunos segundos hasta que Franco coloco la mano en mi hombro, estaba arrodillado frente a mí, no lo vi llegar por estar llorando, y me sonrió.
- no es tu culpa amigo, ya nos las arreglaremos, descuida – dijo cargándome como a una cría y abrazándome, pero yo no necesitaba un abrazo.
Forcejé contra él, y me soltó, tome mi hueso como para atacar, no quería golpear a nadie, pero no quería sentirme así, yo no era una cría, ya no más, quizá era pequeño, me gustaban los dulces, pero no era una cría, ya no, nunca más quería ser la cría a la que abandonaron, no lo sé, estaba bastante mal.
- Cubone, basta – me dijo Houndoom acercándose tranquilo hacia mí.
Y me sentí más patético llorando frente Houndoom. Entonces huí, bueno no de hecho, olvide por un momento que era un patio, termine en un rincón contra el muro que evitaba que viera el jardín de los otros vecinos, y la reja por donde veía al jardín de Alma.
- Cubone, yo sé que eres fuerte – dijo Franco de pronto – no sé cómo, pero esto no te sacara del equipo, somos familia, luchamos juntos – dijo Franco esta vez sentándose a mi lado.
- En esta manada nadie se queda atrás, y menos el que se esfuerza – dijo Houndoom aun mirándome desde donde estaba antes, con Shinx preguntándose muchas cosas.
Una parte de mí sabia lo inútil que resultaban sus palabras e intenciones, pero me hicieron sentir mejor, entonces, a pesar de lo ya había hecho, y no me juzguen por haber sido irracional en un momento de debilidad, pero abrace a Franco.
- lo resolveremos, lo juró, debe haber algo que podamos hacer para cambiar eso – dijo Franco con determinación y seriedad.
Entonces se oyeron pasos en la hierba, Franco volteó y noté como gruñía para sus adentros.
- no vengo a pelear – dijo al voz de Alma.
- ¿qué quieres entonces? – la reto Franco aun hostil a pesar de que Alma se portaba tranquila y de hecho, amable.
- quiero ayudar a Cubone – dijo Alma sin hacer caso a Franco.
- ¡TÚ CAUSASTE ESTÓ! – le grito Franco.
- Solo hice que lo notaras, no me juzgues por saberlo – dijo Alma arrodillándose, aun paciente – no me importas tú, pero me importan tus pokemons, y aunque odie admitirlo eres un buen entrenador, te quieren, y se esfuerzan más allá de sus límites, y tú crees en ellos, pero te falta mucho conocimientos, eso es todo – dijo Alma.
Franco gruño un poco, y respiro disgustado, pero luego bajo la cabeza.
- te escucho – dijo Franco volteando la cara como si no quisiera verla.
- Pararrayos es una habilidad doble, ósea que en teoría Cubone tiene dos habilidades, esa y Cabeza hierro, solo que los pokemons acostumbran sus cuerpos a usar solo una de ellas, pero se inventó unas capsulas para cambiar la habilidad del pokemon, son algo costosas, pero con suerte las puedes intercambiar en cualquier programa de Puntos Batalla, aunque así también son difíciles de conseguir – dijo Alma, entonces endulzo su voz – descuida Cubone, yo sé que evolucionaras, eres un guerrero – me dijo de modo agradable.
Entonces Alma se levantó y se fue. Shuppet estuvo al lado de ella todo el tiempo. Y la siguió en las tinieblas, Alma en cierto punto mientras volvía a entrar a su casa, levanto algo del piso, un tubo de metal. Luego por Shuppet me enteré de que ella al oírme llorar, pensó que algo malo me había pasado, y por alguna razón temía que Franco me hubiese hecho algo. Me aterro pensar que ella estuviese dispuesta a golpear a un humano con eso, pero esa otra historia.
Franco investigo sobre esas capsulas no sé qué, al parecer si eran difíciles de conseguir, Franco averiguo acerca de una isla en Kalos, pero solo aceptaban entrenadores con licencia, y la de Franco según el calendario, nos la entregarían dos días antes del viaje. Franco encontró una tienda en internet donde las vendían, pero eran demasiado caras. Había una forma, pero era difícil. Y cuando ingresara a esa tal "Mansion batalla", tendríamos que conseguir más de 300 puntos, y por batalla ganada te daban un punto, así que aunque tenía esperanza, estaba comenzando a perderla. A suerte Franco no, y encontró la solución de un modo astuto.
En la escuela de Franco lo dejaban llevar pokemons solo una vez por semana y solo uno; y solo para una clase, que se les dictaba a los alumnos debido a que se suponía que entrenarían pokemons en el verano en cierto momento, al parecer era una clase opcional, otros tomaban clases para usar la computadora, o hacían deporte. Era una clase donde básicamente se aprendía a cuidar y entrenar pokemons. Alma también llevaba esa clase, la vi ahí, pero a pesar de que podía llevar pokemons, no llevo a Shuppet. Luego supe que era porque Shuppet seguía siendo un pokemon clandestino, no tenía una pokeball, y los padres de Alma no sabían de él.
Durante una de esas clases los alumnos que hasta la fecha no había viajado, escuchaban a una instructora diciéndoles los pasos para conseguir la licencia de entrenador e inscribirse en ligas, y cómo funcionaba. Alma estaba entre ese grupo, pero Franco no, él había estado esperando ese viaje toda su vida, ya se sabía de memoria los pasos, así que se dedicaba a estar con nosotros, pues al parecer los amigos que había hecho hasta ese momento eran músicos, y no entrenadores como él. Yo y Shinx estábamos sobre un mesón por ser pequeño, y Houndoom dormitaba en el piso de la clase. Algunos alumnos mayores hablaban con otros dos profesores sobre estrategias o sobre pokemons, y esas cosas en pequeños grupos, y otros realmente se dedicaban a perder el tiempo o simplemente no tenían interés. Ahí fue cuando cruce miradas con un pokemon extraño, me pareció muy raro, era más alto que los humanos, parado en posición humana con brazos cruzados, color azul, y lo que me llamo la atención acerca de ese pokemon era que parecía que su lengua iba atada a su cuello en varias vueltas. Su mirada emitió un brillo intimidante, yo me puse nervioso, pero luego me miro con una mirada apacible, y yo me calme y mire mientras Franco cepillaba el pelo de Shinx.
- ¡Oh! Miren, pero que pokemons más lindos y tiernos tienes – de repente dijo un indeseable humano acercándose – es un Cubone y un Shinx bebes – dijo imitando un tono de ternura, pero de un modo completamente odioso.
- desaparece – le dijo Franco irritado.
Entonces Houndoom se levantó, ni siquiera gruño, pero eso basto para hacer que ese otro humano retrocediese.
- y para que lo cepas Cubone no es un bebe – agrego Franco.
- debe ser una broma, he visto pokemons insecto más grandes, debe ser un debilucho – comento ese indeseable, y deseé que no lo hubiera hecho, no por mí, sino por Franco.
De nuevo sin querer un humano toco una fibra sensible, mi origen, y porque yo era tan pequeño. Franco tomo de la ropa a ese humano en un movimiento violento y logro levantarlo.
- arrepiéntete – le dijo con una mirada y voz cargados de odio. Se notaba que si no era detenido le destrozaría la cara a aquel molestoso.
Entonces otro humano macho joven se acercó, y con tranquilidad.
- que vergonzoso es esto, que vayas a fastidiar a un alumno menor que tu dos años, y que este termine a punto de golpearte, no te haría daño madurar – dijo este nuevo individuo de cabello algo largo, pero no mucho, de color claro, con una gorra, piel clara, y ojos azules.
- ¡Senpai! – dijo alarmado el indeseable.
- oye, ya déjalo, no es buena idea comenzar una pelea en plena clase – le dijo el otro humano a Franco.
Franco entonces se calmó y dejo al otro humano ir, y este desapareció rápidamente.
- ¿"Senpai"? – dudo Franco, nunca antes había oído el término.
- significa un estudiante mayor que tú, al que le debes respeto, todos me dicen así, pero para los amigos, soy Jasper, mucho gusto – dijo ese humano presentándose con una sonrisa honesta, y con buena actitud, tanto que me dio miedo que fuera una Carisma en macho.
- yo soy Franco – se presentó Franco algo incómodo.
- entonces entrenas, sin ofender, a un Cubone enano, valiente de tu parte, de verdad, aunque oí que al evolucionar se hacen más fuertes que los pokemons comunes – le dijo este chico inspeccionándome con la mirada.
- ya es mucho más fuerte de lo que parece – dijo Franco.
- Aun recuerdo cuando era como tú, antes de comenzar mi viaje, yo y mis pokemons, listos para enfrentarnos al mundo, solo hace un año – comento Jasper.
-espera – lo notó Franco – si es que ese sujeto es dos años mayor que yo, y tú un año mayor que yo, ¿por qué él te dice "Senpai"? – pregunto Franco.
- eres nuevo no lo sabes, el año pasado, de ser solo un estudiante más, me convertí en leyenda al haber llegado a los 16 mejores como novato, desde entonces todos me dicen Senpai – conto Jasper sonriendo.
Franco estaba impresionado, lo note en la mirada.
- ¿me enseñas a tus pokemons? – pregunto Franco, con cierta ingenuidad, supongo que le entusiasmaba ver pokemons tan fuertes.
- claro, no hay problema, pero solo traje a uno hoy, mi primer pokemon – dijo el chico paciente – Master, ven – llamo este. Y el pokemon con el que había cruzado miradas hacia un rato se acercó.
- wow – se admiró Franco – ¿qué es? – pregunto.
- Master es un Greninja, la evolución final de uno de los iniciales de Kalos, uno de mis pokemons más fuertes, y mi mejor amigo – lo presento Jasper con orgullo.
Houndoom lo miro con cierto recelo.
- hola – dijo de repente, y bueno, luego tampoco diría nada más.
- vaya, debe ser muy fuerte, pero si es un inicial, todos deben tener uno – dijo Franco mirando a ese pokemon que era más alto que él.
- La mayoría de iniciales son fáciles de entrenar, pero en el caso de Master, bueno su evolución final es del tipo que tiene un código moral propio, y si su entrenador no se gana su respeto y su admiración no lograra nunca su máximo potencial, por eso Master es especial, sin mencionar que es el hijo del Greninja de mi padre, que fue campeón de la liga Kalos – contó Jasper, intimidando a Franco, y la verdad se me hizo raro que le sonriera.
- ¿tu padre fue campeón? – se admiró Franco de nuevo.
- ya sé, suena tan pretencioso, pero solo conservo el titulo un año, ahora es dueño de la Mansión batalla, apuesto que oíste de ella – dijo Jasper con naturalidad.
- Mansion Batalla – repitió Franco incrédulo.
- no te pongas así, ya sé que suelo presumir un poco, pero tampoco soy tan malo – dijo Jasper riendo un poco, al parecer quería relajar el ambiente.
- entonces ¿por qué le hablas a un estudiante menor, nuevo, que parece que tiene problemas? – de repente le cuestión Franco algo sagazmente.
-admiro tu valor al entrenar un pokemon tan difícil – respondió Jasper sonriendo y señalándome – además parece que aunque te dejaste impresionar por mi posición, no bajas la cabeza ante mí, eso es bueno – dijo este.
- No parece una razón convincente – de nuevo cuestiono Franco.
- bueno, si quieres considérame tu amigo, te puedo ayudar a entrenar; si tienes problemas de chicas, mi novia puede ayudarte, seguro le encantaría; y si alguien te molesta también – ofreció Jasper.
- demasiado bueno para ser verdad – dijo Franco y luego se dispuso a ignorar a Jasper, algo ahí no andaba bien.
- oh vamos, soy un gran sujeto – dijo Jasper de un modo tranquilo.
Franco lo pensó un poco.
- necesito una de esas Capsulas que cambian la habilidad de un Pokemon – dijo mi entrenador de golpe.
Jasper se quedó quieto y rato y luego volvió a sonreír.
- nada es gratis en esta vida, pero como favor para un amigo, puedo rebajar el precio, de verdad, esas capsulas son muy costosas, y obsequiarlas así por así, tienes que admitir que eso sí sería sospechoso – dijo Jasper tomándoselo bien.
- de acuerdo, entonces ¿qué quieres a cambio? – pregunto Franco con seriedad.
- bueno, la verdad no es que quiera nada de ti, pero esas capsulas se ganan, no son para comerciar, antes dime ¿por qué la necesitas? – preguntó Jasper.
- Para Cubone, soy entrenador de equipos, y no podrá formar equipo con Shinx si no cambia su habilidad pararrayos – explico Franco sin entrar en detalles.
- ya veo – dijo Jasper pensativo – tendrás que ganarla como todos los demás, pero te la pondré fácil, de todos modos aun no tienes licencia de entrenador – anuncio el chico de pelo casi rubio – te la daré si me derrotas en una batalla doble – dijo Jasper sonriendo.
Franco entonces agudizo la mirada y sonrió
- Trato hecho – dijo extendiendo la mano.
- bien, nos vemos mañana en el Laboratorio Pokemon de Luminalia, ahí tendremos todo el espacio, espérame en la puerta, o yo te esperare en la puerta, sino sin licencia no te dejaran entrar – dijo el chico.
- está bien – respondió Franco.
Parecía que Jasper iba a decir algo más, pero de repente alguien llamó.
- ¡Senpai! ¡Venga! – lo llamo un chico.
- vamos Master – le dijo Jasper s u pokemon y ambos se fueron corriendo hacia donde los llamaban al parecer iba a haber una batalla entre Jasper y un profesor.
Franco se acercó a ver al igual que muchos, en el patio. Master contra un Flygon, un pokemon dragón que en mi opinión parece un tipo insecto, pero bueno. Por mi altura no iba poder ver por sobre las cabezas de los humanos reunidos para esa batalla, pero la batalla no tardo en tomar altura. Flygon se fue contra Master en un movimiento rápido, pero Master salto, y arrojos un rayo de hielo contra Flygon, luego de eto debido a que estaba cayendo, con lo poco de fuerza que le quedaba, el Flygon que estaba ya muy mal le dio a Master con sus garras, Garra Dragon, que si bien golpeo a Master, bueno él remeto con otro rayo de hielo antes de caer al piso, y eso fue todo.
El frio del rayo de hielo bajo un par de grados la temperatura del aire, y yo estaba cierta distancia, el poder que Master tenia era aterrador. Y Franco no lo paso por alto, durante esa tarde Franco prefirió aprovechar el tiempo para entrenarme a mí y a Houdoom, Shinx nos acompañó un poco, pero obviamente no nos siguió el paso, aún era débil, pero se haría más fuerte. Nunca había visto a Franco así, realmente preocupado por una batalla, y eso que no era que ganáramos siempre, pero creo que eso hizo a franco cuestionarse por primera vez sobre mi pertenencia al equipo. Pues me miraba de un modo extraño. Houndoom tuvo un entrenamiento difícil, fue criado por Franco, pero fue entrenado por seres humanos horribles en condiciones abominables, y por eso era bastante fuerte, quizá el único de nosotros que estaba en algo parecido al nivel de Master, pero yo, era un Cubone enano, ¿Cuáles mis posibilidades? No lo sabía, pero no permitiría que después de creer en mí, dudaran, me estaba sobre esforzando, pero siempre lo había hecho, no me importaría como, lograría superarme. Algún día dejaría de ser esa cría indefensa a la abandonaron para que muriese.
NOTA: Muchas gracias por leer esta historia, este Cap la verdad fue experimental en el humor de la primera parte, también en la crueldad de las peleas verbales, y también por el nuevo personaje, podrían decirme si les gusto Shinx y qué les parecieron estos puntos? porque a decir verdad trabajar con personajes infantiles es peligroso, fácilmente se pueden volver odiosos, y creo que me excedí algo en el tono de la pelea… XD. Dejen un comentario si les gusto. Y nos leemos luego.
