13.- Mont Saint-Michel
Nos dirigimos a la red Flu para llegar a Mont Saint-Michel. El día de la cumbre había llegado, estábamos a poco menos de la mitad de febrero, y todos los países habían confirmado su asistencia, y nuestra comitiva estaba al borde de un colapso nervioso, incluso Hocicos, que solo se dedicaba a ser un perro con pulgas (mentira, Harry fue muy insistente en tenerle un buen veterinario y que tuviera todas sus vacunas y despulgantes), estaba nervioso y ladraba mucho. Supongo que debíamos estarlo, no en balde eran casi 200 países y sus representantes a los que debíamos explicar una situación inaudita y sin precedentes en nuestra comunidad.
En cuanto llegamos a Mont Saint-Michel, fuimos directo a preparar la presentación y a tomar nuestros lugares en el podio. La sala ya estaba a la mitad y se iba llenando con celeridad. Había algunas vestimentas que podía identificar de ciertos países, pero otras me dejaban confundido. Después de casi una media hora, la sala (que en realidad parecía más un anfiteatro) estuvo llena y aparecimos un globo terráqueo con las marcas de las anomalías mágicas en los lugares donde habían sucedido, y aparecimos los archivos resumidos de la investigación para cada asistente. Afortunadamente para Luna, Rolf, Harry, Rossie y yo, empezarían Shacklebolt y Minerva, en ese orden; y luego entraríamos nosotros, Hermione y Ron estarían a cargo del artilugio de Harry y el globo.
—¡Intelligam Quid Loquatur! ¡Sonorus! —Dijo Shacklebolt, apuntándose la garganta con la varita, el hechizo de idioma que yo había inventado, resultó que iba a ser demasiado necesario este día, así que los demás lo imitamos y nos pusimos el hechizo de idiomas—¿Me escuchan todos? —Un pequeño murmullo de asentimiento recorrió la sala—Bien, podemos comenzar, primero, bienvenidos todos, aunque sea por un motivo tan preocupante como es el que nos trae aquí, debemos agradecer el interés por cooperar de todos ustedes—.
—...Como sabrán, ha habido varias anomalías en nuestra comunidad, y eso, para una comunidad como la nuestra, es mucho decir. Nos enfrentamos a un peligro sin precedentes en nuestra historia. Creemos que la barrera que separa nuestro mundo de los demás "reinos", se ha fracturado. Ha habido varias "señales" de esto. Los muggles están haciendo magia, no son nacidos-de-muggles, sino literalmente; muggles que están haciendo magia de alguna forma—.
—...Y no se ha limitado a la magia que utilizamos los magos, incluso hay casos de muggles convirtiéndose en criaturas mágicas o conviviendo con ellas. Todo esto, alrededor de todo el mundo. Muchas criaturas están migrando por lo que han definido como "el llamado de la magia". Y han aparecido criaturas que solo hemos podido definir como "elementales". Y ustedes saben que, en varios siglos, no ha habido avistamientos de elementales—.
—...Creemos tener la razón y una posible solución a este problema. Pero necesitaremos su cooperación, así que antes de emitir juicios, por favor; escuchen lo que tenemos que decir sobre nuestros descubrimientos. Minerva, si fueras tan amable... —.
—Gracias ministro Shacklebolt, la situación está llegando a un límite peligroso, según la investigación de nuestro director de Hogwarts, Severus Snape, el jefe de aurores del ministerio, Harry Potter, y dos magizoólogos reconocidos, Luna Lovegood y Rolf Scamander; las líneas ley, una teoría que hasta hace poco suponíamos era un mito, resultó ser cierto, y no solo es cierto, sino que, además, estas líneas son las encargadas de distribuir la energía mágica alrededor de la tierra—.
—...Esto no sería por sí mismo preocupante, sino fuera porque están sobrecargadas, suponemos con justa razón, que la caída de Lord Voldemort fue la causante de esta "energía extra", y es lo que está provocando todas estas anomalías mágicas. La magia está buscando llegar a su punto de equilibrio. Es por lo cual, los muggles están siendo "elegidos" por la magia misma para ser portadores, y es también lo que está provocando los avistamientos de elementales—.
—...Si estamos en lo correcto, la barrera que separa los reinos se ha fracturado debido a esta sobrecarga, y es nuestro deber drenarla hasta que alcance su punto de equilibrio. Es por eso por lo que estamos solicitando la cooperación de todos ustedes—.
Era nuestro turno, mire a mis compañeros de viaje y subimos juntos al podio a explicar cómo llegamos a nuestras conclusiones, evitando el tema acerca de nuestra propia "naturaleza" como señores de los elementos. Empecé a explicar.
—Después de varios meses de investigación llegamos a las siguientes conclusiones: los casos de "magia muggle" son producto de una sobrecarga de energía mágica, la cual está siendo distribuida alrededor del mundo por las líneas ley, y la principal causa de que ciertos muggles sean "elegidos" por la magia y otros no, se debe a que estos muggles, deben desear desesperadamente pertenecer a nuestro mundo, sin esa condición no "adquieren" magia—.
—...Esta misma sobrecarga mágica, está provocando un comportamiento anormal en los elementos, lo cual está movilizando a las criaturas ligadas íntimamente con los mismos, como en el caso de la gente del agua, y provocando también la aparición de los elementales en nuestra "frecuencia". Hemos creado un aparato que puede medir el nivel de magia de las líneas ley. Harry... —.
—Gracias director, como decía el director Snape; hemos logrado crear un aparato que mide el nivel de energía de las líneas. Es un aparato muggle que antes media "radiación" y lo hemos adaptado para que pueda medir el nivel promedio de la energía mágica del mundo entero. Si pueden ver, la carátula del mismo tiene solo tres colores, por el momento está en rojo, necesitamos que baje hasta el verde, cada nuevo mago "muggle", drena la energía de las líneas, cada "nueva" criatura que antes era un muggle, también. Por eso estamos solicitando que las escuelas de magia acepten a estos muggles y les enseñen magia como a cualquier otro estudiante. Y antes de que digan cualquier cosa, hay un precedente de éxito. Luna... —.
—Gracias Harry, hay un precedente de éxito en cuanto a magia muggle, un solo caso antes de todos estos de los últimos meses, un muggle que aprendió magia sin haber nacido con ella, y que al final creo su propio núcleo mágico. Por razones de seguridad para dicho muggle, no revelaremos ni su nombre ni género, baste decir que es feliz y que ante la ley y la comunidad es un ser mágico. Rolf... —.
—Si, además de este caso de magia muggle, pudimos presenciar otro de una pequeña que se unió exitosamente a un grupo de Selkies, esta pequeña ante ese grupo y ante la "magia" es una Selkie, pero fue gracias a un Obliviate y una modificación de memoria que pudo tomar control completo sobre el abrigo de Selkie que la había "elegido" como su portadora. Por la seguridad de la pequeña, tampoco podemos revelar nombres ni hacia donde emigró su grupo. Pero sepan que la pequeña es ahora, y hasta el fin de sus días, una Selkie—.
Después de nuestra breve explicación de los hechos de los últimos meses, retomo la palabra Shacklebolt.
—Teniendo ahora un panorama general de los hechos, queremos que voten si están a favor de ayudar a los muggles que han recibido "esta magia" a integrarse a nuestro mundo, o en contra—.
¡Apoyo total! Todas las manos estaban levantadas.
—Bien, me alegra saber que todos estamos de acuerdo en que esta situación requiere que nos apoyemos entre nosotros, así que, por el día de hoy, damos por terminada esta sesión y mañana comenzaremos a discutir los lineamientos para la educación e integración mágica de estos muggles. Pueden retirarse—.
Los ministros fueron vaciando la sala y nosotros nos dirigimos hacia la chimenea que estaba en la sala de preparación detrás de la sala. Necesitábamos arreglar otro asunto en lo que los ministros se encargaban de la parte de la "educación mágica" de los muggles. En cuanto llegamos a nuestra casa, mis compañeros de viaje y yo empezamos a empacar.
El plan para nosotros era el siguiente, estaríamos alrededor de 2 meses aislados en el Sahara para practicar nuestros poderes y drenar lo más que se pudiera las líneas ley, el resto de la comitiva estaría visitandonos regularmente para proveernos de víveres o material de investigación, así como reportes del avance del plan. Por nuestra parte, también debíamos ver como convocar a los otros 3 elementales, la representante del fuego ya había presentado "sus saludos", pero faltaban los otros tres. Además de que, mientras Harry y yo ya "exhibíamos" nuestra "marca" como señores del agua y el fuego respectivamente, Luna y Rolf aún no mostraban ni una sola línea.
Partimos al día siguiente del inicio de la cumbre y acordamos comunicarnos con esas orbes extrañas que Harry había inventado junto con Arthur Weasley, resultaba que eran útiles por la inmediatez con que podíamos comunicarnos entre nosotros.
Dejamos a Hocicos al cuidado de Laurélie y Kreacher, que accedió a ayudar a nuestra ama de llaves en nuestra ausencia, y a ambos les encargamos al resto de nuestros amigos. Dejaríamos en manos de Shacklebolt y compañía el resto de la cumbre. Al día siguiente, dejamos parís y nos enfrentamos a las arenas del desierto. Serían dos meses muy intensos.
Nota al margen: La sala de la cumbre, está bajo Mont Saint-Michell. Me la imagino bajo tierra como en el caso del ministerio de magia.
Ya se habrán dado cuenta que no siempre pongo definiciones, esto es porque no todos los lugares tiene alguna particularidad. En Islandia los lugares los busque de forma que cubrieran lo que quería hacer con la historia pero que tuvieran también algún detalle particular. En el caso del departamento de Sev y Harry, solo quise dejarlos cerca de donde se comprometieron, pero la calle en sí no tiene ninguna otra particularidad. Pero Mont Saint-Michel sí.
Monte Saint-Michel: Monte Saint-Michel, o Monte San Miguel (Mont Saint-Michel en francés), es una pequeña isla rocosa del estuario del río Couesnon, situada en la región de Normandía, en el noroeste de Francia. Debe su nombre a la abadía consagrada al culto del arcángel san Miguel y cuyo nombre en latín durante la Edad Media era Mons Sancti Michaeli in Periculo Mari. Esta isla es igualmente el centro natural, a falta de ser el centro geográfico, del pueblo de Monte Saint-Michel, perteneciente al cantón de Pontorson, en el departamento francés de la Mancha. Se le considera isla ya que dos veces al día lo es por obra y gracia de las mareas; capaces de dejar al descubierto distancias de hasta 15 kilómetros y cubrirlas con la misma celeridad.
