LUCIUS MALFOY:

Esa mañana Hermione se levantó con sentimientos encontrados, por un lado, deseaba abrazar a cierto rubio, todavía no podía olvidar ese te quiero, sonreía tontamente, estaba como ida...Después recordaba que a las seis de esa tarde también se encontraría con cierto rubio al que para nada deseaba abrazar...

Cuando vio a Draco fue directa a su boca, el beso sorprendió tanto al chico que al principio no contestó, después agarró a la castaña por la cintura, le atrajo más hacía él y profundizó el beso. La gente que veía esa escena no dejaba de sorprenderse, hacia no tanto se insultaban a todas horas y no era raro ver a Potter y a Weasley lanzando hechizos por doquier. Sin embargo, ahora se les veía juntos, se reían, se besaban y para Hogwarts eso era extraño pero también había dado lugar a que la gente siguiera su ejemplo y no hubiese tantas diferencias entre casas. A todo esto, la pareja seguía unida como si no pudieran separarse. Solo un -Ejem, ejem-consiguió hacerlo. Ambos se volvieron con cierta cara de mal humor por la interrupción. Ahí estaban Pansy y Harry. Sonreían pícaramente.

-¿Se puede saber que quieres Potter? Tienes el don de la inoportunidad-Dijo Draco arrastrando las palabras y alzando la ceja. A Hermione eso le encantaba, le parecía super sexy. Pansy le entendía perfectamente, hacia unos años ella pensaba lo mismo y le hacía suspirar, ahora eso lo conseguía cierto moreno que tenía a su derecha.

-Malfoy, yo no soy inoportuno pero besarse así en mitad del Gran Comedor no es de lo más recomendable-Añadió Harry con un tono que recordaba al de viejos tiempos.

-Bueno Potter, eso díselo a tu amiga, ella empezó-Dijo el rubio con cierta picardía.

-Oye, que tu no pusistes muchos impedimentos-Contestó Hermione dándole un pequeño codazo en el estómago que hizo el chico se doblara un poco. Después los cuatro empezaron a reirse.

Al llegar las 17:30 Hermione estaba de los nervios, Draco había dicho que la acompañaría pero no había ni rastro de él. Hermione estaba más que cabreada con el chico. Siempre tan puntual y ahora...llegaba más de veinte minutos tarde. Cuando por fin apareció por la puerta de la biblioteca, la chica no le dio tiempo a avanzar más, le cogió de una mano y tiró de él. El chico la siguió, sabía que estaba cabreada, pero si le dejara hablar...

-Llegas tarde señor perfecto, llegas tarde-Dijo Hermione cruzada de brazos y mirándole al más puro estilo de Narcisa Black.

-Yo nunca llego tarde, son los demás los que llegan pronto-Dijo el chico chascando la lengua y sonriendo de medio lado, en otra ocasión ella le habría besado pero ahora...

-Niño mal criado, siempre igual de arrogante, de estúpido, de creido...-Por la boca de la castaña segurían saliendo palabras que molestaban notablemente a Draco. Necesitaba pensar algo para pararla, no sabía que hacer asíque hizo lo primero que le pasó por la mente. La besó. Primero ella se resistió, luego se dejó llevar, más tarde participó activamente hasta que con una sonrisa en los labios mordió el labio del chico.-Ahh-Dijo él como respuesta.

-No creas que un beso te va a salvar de esta-Dijo mirándole maliciosamente.

-Bueno creo que esto-Dijo señalando a la sangre que sentía en su labio-Sirve de comodín, tu qué opinas-Preguntó el rubio.

-Opino que quiero una explicación-Fingiendo estar enfadada.

-Lo se. He tenido una pequeña reunión familiar con mi padre. Me pidió perdón y blablabla-Dijo el chico con gesto aburrido.

-¿Qué hizo que¿Estamos hablando de Lucius Malfoy? No puede ser, eso es...-Dijo una sorprendida Hermione.

-Hermione, es mi padre te guste o no-Contestó el chico con cierto tono divertido en su voz-Quizás os lleveis bien después de todo. Me ha prometido que se comportará de forma distinta contigo-Dijo con cara de niño bueno y mirada inocente.

-Si, eso será si llego a tiempo...-Dijo señalando el reloj del chico que marcaba las 17:56. Ante eso Draco le cogió la mano y tiró de ella, después empezaron a correr hasta el despacho de Snape. Justo cuando daban las seis, Draco besó a la castaña y llamó a la puerta por ella. Cuando ella todavía no sabía bien donde estaba, la puerta se abrió. Hermione entró dentro de la sala y intentó calmarse.

Lucius Malfoy la miró intensamente, con reconocimiento.-Perfectamente puntual, creo que ese es un rasgo muy...como decirlo, muy Malfoy-Dijo arrastrando las palabras.-Bien señorita Granger¿o prefiere que le diga Hermione?-Hermione pensó un rato. Después añadió-Hermione, si no le importa-Lucius asintió. -Como decía, Hermione, supongo que sabrás que estas clases se alejarán bastante de la materia de Hogwarts, primero tendrás que saber enfrentarte en duelo, saber rechazar maldiciones, hacerlas...En fin no será un camino de rosas...-Hermione todavía estaba en shock por oir la palabra maldición. Ella no podía ni matar a una mosca al menos que su pellejo estuviera en verdadero peligro...

-Yo, yo no creo que sea capaz Luc, señor Malfoy. No estoy preparada para algo así-Finalizó ella. En su mirada había mucho miedo. Lucius lo notó.-Si que lo harás, al principio no es fácil, pero luego es una rutina, solo hay que practicar. Verás Hermione, tengo mis contactos, él te quiere, por suerte viva, pero no tardará en venir a por ti y ¿qué harás entonces, decir que no puedes lanzar una maldición...?-Dijo sarcásticamente-Eso no servirá de mucho-Añadió. La chica sabía que él tenía razón, pero y sus principios y sus ideales y toda la lucha de estos años...Pensó detenidamente unos minutos y añadió-Está bien, comencemos- Lucius la miró de nuevo con admiración, por primera vez entendía porque su hijo la había elegido, porque no le había importado defraudarle, porque su mujer se había ido, en ese momento recordó sus años de juventud, su primer beso con Cissa, como se decía que era solo porque sería su esposa, pero como había ido perdiendo el interés por el resto de las chicas hasta acabar completamente enamorado de ella...Sintió como la joven le miraba con interés, le examinaba...-Bueno empecemos- Lucius le explicó ciertos hechizos, se batieron en duelo un par de veces subiendo la intensidad. Al hombre no dejó de extrañarle la facilidad con la que ella asimilaba sus explicaciones, como realizaba los hechizos a la perfección sin mucho tardar...era fascinante.

Pasaron varias semanas, Hermione notaba que se sentía bien por las felicitacione de Lucius, hasta bromeaban. A la nueva Hermione todo le parecía maravilloso, sin embargo todos sus amigos estaban preocupados, estaba cambiada, y Draco, bueno el creía que estaba llegando el fin de su relación, culpó a su padre y fue a hablar con él. Se dirigió al despacho de Snape.

-¿Querías algo, Draco?-Preguntó el profesor.¡

-Ver a mi padre-Dijo con cierto odio en su voz. Snape iba a contestar cuando el propio Lucius lo hizo.-Nos dejas solos, Severus?- Snape salió del despacho.

-¿Qué le has hecho¿Por qué ha cambiado¡Dime!-Gritó el chico mirando a su padre con odio.

-Draco, yo no he hecho nada-Dijo su padre seriamente.

-¿Ah, no?¿Y por qué me evita¿Por qué ya casi ni la veo¿Por qué siento que la estoy perdiendo?-Dijo el chico en un ataque de ira. Su padre le miró con ternura por primera vez desde que era un niño. A Draco esa mirada le ablando notablemente, provocando que rompiera a llorar. Su padre se acercó a él y le abrazó, provocando que el chico se quedara bloqueado.-Draco, ella no te evita, solo ha necesitado espacio, no es fácil acostumbrarse a su nueva vida, las clases de colegio, estas, saber que Voldemort te quiere...En fin dale un poco de tiempo-Esas palabras no estaban cargadas de arrogancia, sino que tenían cierto grado de dulzura y comprensión. Por fin Lucius tuvo la respuesta que necesitaba, bueno la tuvo desde el día que vio el anillo Malfoy colgando del cuello de la chica, pero ahora su hijo se lo confirmaba. Toda su vida había sido un error y ahora podría ser demasiado tarde para salvarla. Cuando su hijo se calmó, Lucius volvió a hablar.-Draco, hijo, ve a buscarla, ya ha tenido suficiente espacio- Draco miró a su padre, le hubiera abrazado, pero no tuvo el valor suficiente, murmuró un -Gracias, padre- y salió del despacho. Buscó a Hermione por todo Hogwarts y cuando la enconró sonrió abiertamente. Se acercó a ella y le dijo-Tenemos que hablar- Ante eso Hemione sonrió abiertamente.-Draco, yo creo que podíamos hacar otra cosa- Le besó apasionadamente. Luego sonrió abiertamente y el chico contestó-¿Cómo qué?-Preguntó inocentemente. Hermione le miró tan dulcemente que Draco no pudo seguir con el juego que tenía previsto en su mente...Cuando quiso darse cuenta ya estaban en el colegio, Hermione abrió la primera aula que vio y después la cerró mágicamente.-Draco, tenías razón-Dijo ella. El chico la miró con cierta arrogancia-Acaso lo dudabas, pero... refréscame la memoria¿sobre qué?- Dijo con un gesto que a ella le pareció irresistible.-Sobre Lucius Malfoy, no es tan...horrible, aunque sus ideas son un poco...erroneas-Dijo ella con una cara de lo más inocente. Después besó al chico y empezó a desabrocharle la capa, Draco deseaba tanto ese momento que temía que fuera otro de sus sueños. Entonces al ver como su capa volaba hasta llegar al suelo, supo que era real.

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Bueno aquí está otro capítulo. Espero que os guste. Siento tener que informaros de que voy a estar ausente durante unos días por varias razones:

1- El lunes es el cumpleaños de mi madre y estamos preparando su regalo y eso...

2-Luego volveré, espero que con otro capítulo, pero el día 8 ¡me voy a la playita! Espero que me haga bueno...

Bueno como siempre, espero vuestros reviews, siempren ¡me alegran el día! Asíque por favor...dejarme vuestra opinión.

Muchos besitos y hasta pronto.

Con cariño. Angels (",)