HOLA

Saben, me acabo de dar cuenta pero esta historia ya superó la más larga que tengo y falta mucho, repito, mucho más... De acuerdo, no siendo más claro, para no aburrir, gracias a todas estas bellas personitas:

Darisu-chan

Koral Kurosaki

Albbi-chan (dos veces ;D)

LaBev713

También a quien lee en silencio, cualquier apoyo es importante. Como ya sabemos Bleach le pertenece a Tite Kubo, todos sus personajes y escenarios, esta historia es de mi completa autoria y esta hecha únicamente con el animo de regalar entretención, ahora si a leer se dijo.

OSCURO SECRETO – BESO

Dos noches y tres días se tardó Ichigo en volver al instituto y a su hogar, Rukia había empezado a sentirse culpable por la ausencia del chico pero su regreso produjo en ella un alivio casi maternal. Ahora restaba descubrir qué había estado haciendo en ese tiempo; ¿Y si se encontraba consumiendo drogas? ¿O quizás alcocholisandose? O simplemente vagando por la ciudad. Cualquier cosa que le haya tomado ese tiempo estuvo fuertemente influida por la noticia de la cita de Rukia con el apuesto Jeaguerjaques.

-Desde que volviste no le has dirigido la palabara ni una sola vez a Kuchiki-san

-¿Y eso qué tiene de importante?

-No seas estúpido Kurosaki, ambos sabemos que ella estuvo muy preocupada y si quería salir con ese chico no fue con el animo de lastimarte, aunque eso no tendría por qué afectarte...

-¿Qué estas insinuando?

-Solo digo, la forma en que la miras...

-Únicamente lo hago con el fin de protegerla, no se por qué ves algo más.

-Se te nota en la cara de idiota que pones cuando la ves a los ojos y los celos que te carcomen cuando otra persona se atreve a acercarse a ella...

-Tch, no dices más que tonterias, mejor vete a coser un rato.

Terminada la conversación Ishida se retiró con la seguridad de tener la razón y una socarrona sonrisa surcandole el rostro. Acto seguido Ichigo levantó la vista de su libro para encontrarse con los furtivos ojos de Rukia quién lo había estado observando desde hace ya unos minutos. Al toparse sus miradas mil palabras de perdón muy a su lenguaje salieron volando por todo el recinto, para ellos no era necesario nada más.

Durante las siguientes interminables horas el tiempo transcurrió pesado, lento y fofo, como si la gravedad se hubiera multiplicado por tres. Siete infernales horas los tuvieron amarrados a sus pupitres hasta que al fin la alarma de la salida fue como un respiro para cada uno de los estudiantes presentes en el aula.

-Ichigo, ¿Irás con nosotros?

-Hoy no, tengo algo más importante que hacer...

Rukia terminaba de recoger sus cosas mientras una impaciente Orihime la esperaba desde la puerta, tomó su maleta rapidamente sin darse cuenta de que no había cerrado la cremallera y así con la fuerza del impulso todas sus cosas salieron a volar desparramadas por el suelo.

-Maleta hija de...

-Una dama no utiliza ese lenguaje.

-Ichigo yo...

-No digas nada, fui yo quien se portó como un idiota y...

La pequeña conversación se vio interrumpida por la chica de grandes atributos.

-Kuchiki-san, si quieres irte con Kurosaki-kun de verdad no me importa...

-No Inoue, no podría dejarte ir sola

-Yo la acompañaré

Los tres chicos voltearon al notar dos nuevas presencias; un pálido chico de ojos verde esmeralda y cuerpo un tanto flacucho, acompañado de un chico más bien bronceado, cabello azul cielo y cuerpo bastante atlético.

-¡Ulquiorra-kun!

-Hola mujer...

-Deja de decirme aí, sabes que no me gusta ese apodo.

-Lo siento pero me gusta más así, MUJER – Dijo el blancusco muchacho haciendo caso omiso a las peticiones de su compañera.

-Dejen de hacer estupideces, ¿Qué no ven que vine a recoger a MI chica?

Definitivamente desde que el de cabello azul abrió la boca Ichigo pudo notar que era un engreido, claro enceguecido por los celos hasta Sado era un engreido.

-Grimmjow, no me avisaste que vendrías.

-Lo siento, solo quería darte una sorpresa...

De su bolsillo extrajo un pequeño envoltorio brillante y se lo extendió a la morena; Trufas rellenas de chocolate. De que era un conquistador lo era. Punto para el de pelo azul.

-Gracias, no sé qué decir – Un leve sonrojo coloreó sus mejillas

-No digas nada, solo quiero que me acompañes esta noche a cenar, mi madre quiere conocerte y es un poco exagerada en estos casos...

-¿No crees que es muy pronto?

-No es nada oficial, solo quiere ver como eres, además, con tu encanto dejarás embobado hasta al gato...

-Si eso es lo que quieres.

-¿Quieres irte conmigo de una vez?

-No puede, tiene que irse conmigo. - Habló el Kurosaki

-¿Quién eres tu para hablar por ella?

En menos de lo que todos parpadearon estaban encarados el uno al otro, casi la misma estatura y las miradas asesinas tenían un toque similar, cualquiera diría que podrían ser hermanos.

-Ya basta, Grimmjow, no puedo ir contigo ahora, lo siento, tengo que ir con Ichigo. E Ichigo ,esta noche asistiré a la cena en casa de Grimmjow así que los dos, dejen de comportarse como idiotas...

Se observaron un par de segundos más, casi como marcando territorio y luego ambos se retiraron, antes de salir del salón Grimmjow le dio un suave beso en los labios a Rukia. Cosa suficiente para enojar al peli naranja, entonces salieron juntos los tres; Orihime, Ulquiorra y Jeaguerjaques rumbo a sus casas.

-Nos vemos esta noche muñeca...

Un par de minutos de incomodo mutismo siguieron luego de la despedida de los chicos, finalmente Ichigo decidió romper el hielo.

-Acompañame, hay algo que quiero mostrarte.

Caminaron el uno junto al otro por las coloridas calles de Karakura hasta encontrar un sendero que subia una colina, tomaron el nuevo rumbo hasta llegar a una diminuta división que los condujo a un pequeño cementerio con lápidas de mármol. Una vez dentro Ichigo tomó la mano de la morena y la dirigió a una de las tumbas. Cortó un par de flores rojas y las depositó sobre la sobria piedra decorada con toques dorados.

-¿Es tu madre?

-Si

Un aire nostálgico rodeo a ambos chicos mientras una suave brisa mecía sus cabellos, Ichigo recordaba tristes años atrás mientras Rukia apenas unos meses, juntos en un mismo dolor.

-Aún recuerdo su sonrisa, capaz de levantarme el ánimo a pesar de la situación.

-Era bellísima

-Como tu...

-¿Qué...?

Casi sin haber terminado la pregunta Ichigo tomó el rostro de Rukia entre sus manos, la miró a los ojos mientras ésta lo contemplaba estupefacta, se acercó muy lentamente a ella hasta que sus labios apenas se tocaron; las llamas se hicieron presentes, un pequeño rose y todo en sus cuerpos ardía, más temprano que tarde tuvieron que profundisar el beso mientras sus labios se movían en un solo compáz. Cuando fue necesario respirar la Kuchiki miró asombrada a su compañero mientras dejaba resbalar lentamente sus manos del agarre del cuello del chico, se alejó un par de pasos para luego salir corriendo.

El Kurosaki solo pudo contemplar la improvisada huida de su compañera mientras el fuego en su interior terminaba de extinguirse. Le regaló una última ojeada a la tumba de su madre mientras se despedía amorosamente, caminó a paso muy lento con las manos entre los bolsillos mientras pensaba en lo que acababa de pasar, nunca lo lamentaría...

HOLA

¿Qué tal?... Se que estuvo un poco cursi y todo eso pero de verdad, necesitaba usar un capitulo para el beso, no podía ser menos ni podía tener el mismo toque oscuro porque lo arruinaría. Pero calma, ya viene lo bueno, almenos no está muy lejos.

Espero que les haya gustado el capitulo, me harían muy feliz dejandome un review por pequeño que sea y ya saben, cuidense mucho, lo espero con ancias...

BESOS, ABRAZOS Y ADIOSES