¡Hola! Se preguntaran que estoy haciendo por aquí con este fic y no con Cien Flores (tal vez no). He regresado y esta vez con el final de mi primer fic. Mientras lo iba escribiendo fui pensando en todas las cosas que cambiaron y como avanzaron las cosas. Lo publiqué a principios de año, y ya casi vamos por la mitad, ahora es que pienso: "Como ha pasado el tiempo." Aun no puedo creer que el fic que comenzó con ocho personas haya llegado hasta acá, permitiéndome conocer personas tan lindas como ustedes. Este ya es el ultimo capitulo, espero que les guste.
Esta vez no respondí los reviews, pero en su lugar escribí un pequeño agradecimiento a cada una de ustedes, lo hice con mucho cariño después de la compañía que me brindaron.
Te amo
"Si miro al pasado los recuerdos no se han borrado. Las palabras que traté de decirte, ¿las recuerdas? Tuviste que vivir con dificultades y lagrimas. Mi corazón se siente apenado y triste por eso. Pero te dije que yo sin ti no puedo vivir. Eres el único para mi, y el tiempo solo transcurre si estas a mi lado."
Eren sonrió al escuchar su celular sonar. Estiró la mano hasta le mesita de noche en donde se encontraba, y con un movimiento rápido deslizó su dedo pulgar por la pantalla para desbloquearlo y leer el mensaje que había llegado. Mordió su labio inferior con emoción al leer el nombre del remitente. Al terminar de leerlo se apresuró a responderle soltando una pequeña risa, tratando de no cometer ninguna falta de ortografía producto de la emoción.
-Eren, ¿me estas escuchando?
-Si, Hanji, me gusta el color hueso-respondió con los ojos aun en la pantalla.
-¡No me estas escuchando!-acusó la castaña –Dame ese celular. Levi no te deja concentrar-Hanji se estiró hacia Eren, quitándole el celular de las manos con rapidez.
-Solo le estaba contestando. Y si te estaba prestando atención, me preguntaste que color prefería entre blanco y hueso-Eren tomó una de las revistas que estaban a su lado y la empezó a ojear.
Ambos estaban en el cuarto de Levi acostados en la gran cama del pelinegro. Eren estaba recostado en la cabecera con varias almohadas en su espalda y Hanji estaba sentada en el centro. La habitación estaba llena de revistas y catálogos que ocupaban gran parte de la cama y la alfombra. La mujer tenía una libreta junto a ella donde anotaba todo lo que se le ocurría, mientras Eren se dedicaba a opinar y revisar las revistas que le sugería. Desde que el castaño había cumplido la mayoría de edad, Hanji estaba en la tarea de ayudarle con los arreglos de su boda, se había autodenominado "la consejera de Eren", aunque Levi ya hubiera contratado a una organizadora de bodas.
Los años habían hecho de Eren un chico un más hermoso. A pesar de haber crecido aun guardaba la dulzura de sus rasgos, dándole ese aire infantil que tanto le gustaba a Levi. Su cuerpo era más torneado, con una bella cintura, un abdomen plano y unas piernas largas de ensueño.
-Tenemos que organizar todo este desorden antes de que Levi llegue-le recordó Eren, mirando la habitación que hace unas horas estaba en orden.
-No te preocupes, se enojará conmigo, no contigo-le restó importancia Hanji con la cabeza metida en una revista de vestidos.
-Precisamente-le sonrió Eren poniéndose de pie. Bajó su short rojo deportivo que se había subido un poco y se acomodó el pullover negro.
Mientras la castaña continuaba leyendo la revista, Eren empezó a recoger todo lo que estaba tirado en el suelo, acomodando los libros de las repisas y los objetos del buró. A la semana de haber cumplido dieciocho Grisha le había permitido regresar con Levi a Las Vegas. Grisha le había dicho que si quería regresar, el mismo lo iba a buscar.
Levi se había mudado a Square Foot, un grupo de mansiones que superaba a su antiguo condominio de grandes casas. Ahora vivía en una mansión de estilo mediterráneo, con balcones amplios, techos altos, palmeras, una gran piscina y un juego de luces que la convertían en un lugar mágico de noche. La habitación principal poseía un balcón amplio, del que se había enamorado Eren cuando apenas había entrado al cuarto. A Levi le gustaba observarlo desde la cama, mientras Eren le daba la espalda, apoyado en la baranda, meneando inconscientemente su cuerpo.
-Entonces van a celebrar la boda en California, ¿no?-preguntó Hanji, dejando a un lado su lectura.
El castaño apiló las revistas en una esquina del cuarto.
-Si, en el valle de Napa, ¿lo has visto? Es hermoso, sobre todo de noche-sonrió.
La mujer asintió dándole la razón.
-Muy romántico-comentó mientras subía y bajaba ambas cejas con diversión.
-Bastante-coincidió el castaño con una sonrisa coqueta.
Eren regresó hacia la cama, acostándose boca abajo junto a Hanji, suspirando con pereza. Apenas eran las tres de la tarde y ya deseaba que fuera de noche para poder dormir abrazado al cuerpo de su novio.
-Mira este vestido-le señaló Hanji en la revista-¿No es lindo?-preguntó marcando la pagina con un doblez en la esquina.
-Es lindo, pero no me voy a poner un vestido Hanji-le advirtió Eren con diversión.
-Solo decía-se rió mirando la cara de Eren. Ya lo convencería.
El celular de Eren sonó de nuevo, captando la atención del castaño. Hanji le entregó el celular al chico con una mirada cómplice, conociendo de quien se trataba. Eren leyó el mensaje soltando una risa al final.
-Dice que ya está de salida, y que no quiere ver a la entrometida de Hanji en su casa-Eren le enseñó el mensaje.
Hanji alzó una ceja al ver el mensaje.
-Creo que es momento de que me vaya-dijo con una sonrisa. Se levantó de la cama, estirándose, escuchando como sus huesos sonaban, después suspiró-No le perdono que no me dejara encargar de su boda-fingió que lloraba mientras tomaba su bolso que estaba en la cama y caminaba hacía las revistas.
-Sabes que puedes ayudarme a elegir las cosas que Beth me enseña-le recordó Eren, también poniéndose de pie. Siempre que podía iba acompañado de Hanji con la mujer que se encargaba de arreglar la boda. Eren le había pedido que lo dejara encargarse de la boda, y a cambio Levi se encargaría de la luna de miel.
-Eres un amor Eren, no sé que le viste a ese ogro-ese comentario hizo reír a Eren, y de paso a ella. Cargó con dificultad la pila de revistas y se giró para despedirse del castaño-Bueno, aun faltan unas cosas que revisar, pero lo dejamos para después.
-¿Te ayudo?-preguntó Eren al ver a Hanji cargar con dificultad sus cosas.
-¡Oh, no! No, yo pudo hacerlo-negó con una sonrisa-Además, Levi me mataría si te dejara salir vestido así-hizo énfasis en los shorts rojos que dejaban expuestas las piernas del chico.
Eren rodó los ojos con una sonrisa. Tomó parte de las revistas de Hanji y abrió la puerta de la habitación con una mano.
-Te acompaño hasta la puerta, ¿sí?
-Está bien-aceptó la mujer.
Ambos bajaron al primer piso entre bromas, planeando las últimas cosas que necesitaban conseguir, ya que el día se estaba acercando. En un momento del recorrido Hanji le preguntó si estaba muy nervioso, pues el paso que iba a dar era muy importante. Eren no dudó en responderle que estaba más que seguro, no sabía cómo explicarlo, pero estaba convencido y sentía que Levi y él estaban destinados a estar juntos. Hanji sonreía feliz, escuchándolo hablar de lo que sentía; si cerraba los ojos todavía podía recordar al niño de jersey borgoña y rostro ligeramente afligido, comiendo solo en ese restaurante. Ahora estaba acompañando a ese mismo niño en uno de los momentos más importantes y felices de su vida.
Se despidieron con un abrazo. Eren se aseguró de que Hanji entrara en su auto y partiera para poder cerrar la puerta y regresar al cuarto de su novio. Su novio, y muy pronto esposo. Con ese pensamiento subió las escaleras con una gran sonrisa.
Entró al cuarto de Levi, pasando al balcón, tomando asiento en la mecedora de mimbre que habían comprado hace poco. Se mecía con la punta del pie suavemente, sintiendo los rayos del sol acariciarle la piel. El cielo estaba azul, sin una sola nube, y a lo lejos se veían pequeños arboles dispersos y mas mansiones. La idea de ir a la piscina lo tentaba, pero no era tan divertido sin Levi.
Lo extrañaba.
El recorrido desde la oficina hasta la Square Foot eran aproximadamente veinte minutos y sentía que eran horas. No sabía cómo había podido esperar hasta ser mayor de edad para estar con Levi. Ahora que vivían juntos, trataba de aprovechar al máximo su compañía.
El cielo empezó a tornarse de un naranja luminoso, la brisa era fresca y el calor iba mermando un poco. En el aire había un sentimiento que le hacía sentir confortado, como si todo a partir de mañana fuera mejor.
Se levantó de la mecedora al escuchar el motor del auto de Levi. Bajó por las escaleras de mármol descalzo, sin importarle estar en shorts, solo necesitaba sentir los brazos de Levi rodeándolo y recibir su beso de bienvenida.
Se precipitó hacía la gran puerta de madera brillante con ventanas de vidrio y la abrió. Levi apenas estaba subiendo las escaleras que llevaban a la entrada de la casa. Cuando sus ojos se encontraron, Eren pudo notar cómo se ceño se relajaba y una pequeña sonrisa se asomaba en la comisura de su boca.
Eren lo abrazó con una sonrisa, siendo correspondido por un par de brazos que lo rodearon, juntando ambos cuerpos. Se puso de puntas y Levi bajó su cabeza para poder besar a su chico. Era la forma en que Eren siempre lo recibía, con un beso en la puerta de la casa.
-Hola-saludó Eren cuando se separaron, con una pequeña sonrisa.
-Hola-respondió Levi dejando en beso en su cabeza.
Ambos entraron a la casa, platicando sobre el día de ambos. Eren escuchaba atentamente sobre el agotador día de su novio, sonriéndole comprensivo.
-¿Quieres que prepare algo de comer?-su fuerte no era cocinar, pero había tomado un curso de cocina a los dieciséis y ahora se podía decir que su comida era decente.
-Voy a ducharme primero. Si quieres podemos salir a comer-propuso Levi, aflojando su corbata.
Eren se acercó hasta él y llevó su delicada mano hasta el rostro maduro de Levi. A pesar de que los años pasaran su rostro siempre conservaba el atractivo que lo caracterizaba y le daba un porte más imponente y respetable. Su piel se conservaba lisa y blanca, fácilmente podía confundirse con los actores de las grandes pantallas.
-Estas cansado, ¿y si mejor nos quedamos en casa?-el pulgar de Eren acarició su mejilla con cariño-Podemos ver alguna película.
-¿Seguro?-preguntó Levi.
El castaño asintió, regalándole una sonrisa. Últimamente estaba sonriendo demasiado.
Ambos subieron hasta la habitación de Levi, la cual compartían. El pelinegro se dejó la chaqueta de su traje sobre la cama y se encerró en el baño. Eren tomó al abrigo y lo dobló con cuidado, dejándolo en el cesto de la ropa sucia. Vio el cielo que ya estaba oscurecido, sin embargo era una especie de negrura luminosa, con miles de estrellas que sonreían desde el firmamento. Salió al balcón recibiendo la brisa nocturna y fresca. Apoyó su cuerpo en la baranda, aspirando con una sonrisa la fragancia de la noche. Frente a sus ojos verdes el paisaje se desplegaba mágicamente; las mansiones ya habían encendido las luces, dando la ilusión de ser pequeños castillos encantados, las luces que se veían a la lejanía, las del centro de Las Vegas, eran de miles de colores y patrones, parpadeando y chispeando con alegría. De pronto se sintió algo triste y no sabía realmente por qué, o cual era la causa. Se mordió el labio con suavidad, dejándose llevar por sus pensamientos. Tal vez eran esos recuerdos del pasado que a veces no lo dejaban avanzar, que le hacían sentir que no merecía todo lo que tenía en la actualidad. Un padre que lo protegía y quería con todas sus fuerzas, un hombre que lo amaba verdaderamente y era capaz de hacer todo por él, unos amigos que habían estado en las buenas y en las malas. Una buena vida. Liberó su labio enrojecido y suspiró tratando de calmarse. Todo iba a salir bien, iba a empezar una nueva vida y todas las cosas que sucedieron antes solo serían malos recuerdos, solo eso.
-¿En qué piensas?
Sintió los brazos de Levi rodearlo en un brazo por la espalda y sus labios sobre su oreja, sintiendo el cálido aliento haciéndole cosquillas.
-En…-se quedó un momento en silencio, buscando la respuesta correcta-En mi vida.
La cabeza de Levi se apoyó en su hombro.
-¿Es algo bueno o malo?-preguntó el pelinegro, con la mirada perdida en la lejanía al igual que Eren.
-Ambas cosas-dijo Eren soltando una pequeña risa. El pelo de su novio le hacía cosquillas.
Levi asintió sin decir ninguna palabra por unos segundos, hasta que después de un rato de estar ambos en silencio habló:
-Todas las cosas que hicimos, pensamos o dijimos en ese tiempo…-empezó, sin saber realmente que decir-Hacen parte del pasado. Lo único que debes recordar son las cosas buenas, y cuanto te amo. Eso es lo único importante-se enderezó, girando al castaño-Tenemos la oportunidad de ser felices juntos y vamos a serlo-sonrió solo para su niño, el que tenía en frente mirándolo con esos ojos verdes y brillantes.
Eren sonrió con autentica felicidad, abrazando con fuerza a su novio. Necesitaba sentir ese par de brazos alrededor suyo, protegiéndolo y diciéndole todas esas cosas que lo hacían sentir feliz y vivo.
-Vamos a ser felices-aseguró en un susurró, ocultando su sonrisa en el pecho del pelinegro.
Ninguno había presenciado hasta ese momento una noche tan hermosa como la de aquel día.
"Te amo, gracias, por favor solo abrázame cálidamente, que por este amor es que puedo vivir. ¿Las cosas van a seguir de esta manera? Creo que estoy pensando mucho en nuestra propia felicidad que no desaparecerá tan fácilmente. Tú sabes lo que trato de decir, que sin ti no puedo vivir. "
En medio de un pequeño bosque se encontraba preparado el altar, decorado con un arco lleno de rosas blancas y flores en tonos pasteles bastante suaves. La mesa bajo el arco estaba adornada con un mantel blanco y sobre ella habían dos copas de plata con vino, velas blancas y flores de distintas especies en tonos pálidos. Al lado de las copas había pequeños cuarzos rosados y verdes para el amor, la paz, las buenas relaciones y la felicidad. A cada lado del camino de pétalos blancos que llevaba hacía el altar habían sillas de madera blanca ocupadas por un selecto grupo de personas allegadas a la pareja. Los arboles altos, frondosos y verdes hacían sombra en esa tarde de sol brillante y deslumbrante. Los músicos se estaban terminando de organizar, mientras el notario y el guía espiritual ocupaban su lugar en el altar.
Levi estaba de pie, frente a la mesa blanca, vestido con un esmoquin negro de solapas de raso. En el bolsillo de la chaqueta llevaba un adorno de flor blanca. El pantalón era liso, sin una sola arruga y los zapatos Oxford brillaban. Llevaba el cabello peinado hacia atrás, dándole un aire desenfadado pero elegante. Erwin estaba a su lado con un traje gris oscuro que Marco le había ayudado a elegir. Su cabello estaba como siempre, bien peinado con su estilo ingles.
La hermosa hacienda Sattui era escenario de una ceremonia muy importante que se llevaba en privado. La seguridad era reforzada para que nadie ajeno a la pareja interviniera.
El cuarto en donde Eren se terminaba de arreglar estaba ocupado por miles de cajas y papel de seda. Hanji dirigía a la tropa de estilistas y ayudantes con precisión, explicándoles como debía ir el pelo de Eren.
El joven se veía precioso con su esmoquin blanco de cuatro piezas. Era de seda y crepé, los botones eran plateados y brillantes. La corbata también blanca llevaba un nudo bastante elaborado y una aguja de adorno en ella con perlas y diamantes Swarovski.
-¿Nervioso?-preguntó Hanji con una gran sonrisa mientras abría una caja mediana.
-Siento como si me fueran a llevar al matadero-se quejó el castaño, tomando de la botella de agua que le habían traído.
-Te casas con Levi, que es casi lo mismo-bromeó la mujer, sacando el tocado que iba a llevar el chico para la boda.
Eren se rió ante esa idea con nerviosismo.
-Todo va a salir bien, no te preocupes-lo tranquilizó Hanji, colocándole la corona de flores sobre la cabeza con delicadeza.
Eren se giró para observar su reflejo en el espejo. La corona en la cabeza le daba la imagen de una criatura del bosque. Las rosas blancas, las camelias rosadas y las lilas enmarcaban su rostro con inocencia.
Había un fotógrafo siguiendo todo el tiempo a Eren, para tomar fotos y grabar los momentos antes de la ceremonia.
Hanji se arregló el vestido plateado con encaje sirena junto a Eren, dándole los últimos consejos para su entrada.
Los estilistas y Hanji se retiraron cuando Grisha entró vestido con su traje y una pequeña sonrisa en el rostro.
-Tu madre debe estar muy feliz-dijo, abrazando a su hijo con cariño.
Ambos compartieron unas últimas palabras antes de salir hacia donde se llevaría la ceremonia. Eren tomó con fuerza el ramo de flores blancas y encaje, saliendo del brazo de Grisha que le daba confianza.
Cuando los músicos observaron a padre e hijo llegar, comenzaron a tocar la canción de entrada.
La típica marcha nupcial había sido reemplazada por una pieza musical más dulce y personal. Eren caminaba con lentitud y constancia, sujetando el brazo de su padre con firmeza. De reojo podía observar los rostros de sus amigos que le sonreían desde sus lugares. Armin, Jean, Marco, Sasha y Connie quienes se habían encargado de la organización del banquete. Estaba su amiga de la escuela, Christa y su pareja. Habían compañeros y socios de su, hasta ahora, novio. Y todos lo miraban con felicidad en sus miradas, conmovidos por la escena que presenciaban.
Y de pronto, las miradas de Levi y Eren se encontraron, pero esta vez de una manera espiritual, como si pudieran ver el alma del otro. A los ojos de Eren, Levi se veía bastante apuesto, aun mas de lo que ya era. El corazón le latía bastante rápido, sus manos temblaban, y sentía un nudo en su garganta.
Levi estaba sereno, con una tenue sonrisa aguardando en el altar. Su pequeño se veía tan hermoso con ese traje y esas flores. Se sentía tan afortunado de tener a una persona como Eren que lo amara. No importaba la edad, ni las circunstancias de cómo se habían conocido. Ya nada de eso importaba porque ahora empezaba un nuevo capítulo en la vida de ambos.
Cuando Grisha y Eren llegaron al altar, la música cesó y todo quedó en silencio.
-Levi-empezó Grisha con solemnidad-Necesito que sepas que comparto su felicidad. Estoy completamente seguro de que vas a hacer inmensamente feliz a mi hijo. Hoy te entrego lo más importante para Carla y para mi-soltó el agarre de su hijo y le permitió acercarse al pelinegro-Mas te vale no lastimarlo, ¿eh?-bromeó con aparente seriedad.
Todos los presentes soltaron una ligera risa ante la ocurrencia del señor Jaeger.
-Gracias, papá-susurró Eren, abrazándolo.
-Te quiero tanto hijo… Recuerda que tu padre siempre va a estar para ti-le contestó Grisha de igual manera, con su voz ligeramente enronquecida por el llanto que se acumulaba en su garganta.
Se separaron con una sonrisa y Eren tomó la mano que Levi le ofrecía, posicionándose junto a él. El notario estaba presente para hacer el matrimonio legal a petición de Levi y el guía espiritual para darle un significado más trascendente a petición de Eren. Al pelinegro no le importaban mucho esos asuntos cósmicos, sin embargo siempre cedía a los caprichos de su pequeño.
El guía dio un discurso sobre el amor y la unidad, dando consejos a la pareja para mantener la estabilidad en su relación. Ellos escuchaban sin dejarse de mirar, perdiéndose en la mirada y en la sonrisa del otro. Era como un sueño donde las cosas eran perfectas, donde todo iba a salir bien y el tan ansiado final feliz iba a suceder.
Al terminar el guía con sus palabras, les tendió las copas de plata para que bebieran del vino, ambas copas unidas por una cinta de seda roja que reflejaba el lazo que los mantendría juntos de por vida. Cuando terminaron de beber de las copas, el guía por fin dio paso para que realizaran sus votos.
Los anillos estaban sobre la mesa, en un cojín de seda blanco con flecos dorados, rodeados de pétalos rosados.
Levi tomó el anillo de oro que brillaba gracias a los rayos del sol de aquella tarde. Había un silencio bastante dulce, en donde solo se escuchaban las hojas de los arboles al ser rozadas por la brisa, y el canto de las aves en el cielo, que parecían emocionadas presenciando la escena.
Las manos fuertes y seguras del pelinegro sostuvieron las frágiles y amorosas de Eren con tanto amor, que tuvo miedo de dañarlo con solo rozarlo.
Miró fijamente a los ojos verdes que lo observaban expectantes y tomó aire para recitar sus votos:
-Eren, prometo amarte con todo mi corazón, de todas las formas ahora y para siempre. Prometo nunca olvidar que lo nuestro es para toda la vida-sonrió solo para su chico, el cual lo miraba con los ojos brillantes, tratando de contener las lagrimas-Prometo que siempre, en lo profundo de mi alma, voy a estar para ti, sin importar las adversidades que se nos presenten.
Deslizó la sortija con suavidad por el dedo de Eren, la cual le quedó a la perfección. El castaño sonrió enternecido y ruborizado bajo la mirada de Levi, la cual estaba llena de amor y felicidad.
-Es su turno-le indicó el guía a Eren con una sonrisa, motivándolo.
Los dedos temblorosos del castaño tomaron el anillo que estaba en el cojín blanco y después sujetó la mano del pelinegro entre las suyas, como lo había hecho el mayor anteriormente. Sus pequeñas manos sostenían las contrarias, siempre fuertes, las que siempre lo sostenían en el camino que era su vida.
-Prometo amarte, acompañarte y comprenderte. A tratarte con ternura y tener la paciencia que se requiere-trataba de hablar sin que los sollozos que tenía acumulados en la garganta se desataran-Hablar cuando sea necesario y compartir el silencio cuando no. A vivir siempre felices en todos los momentos de nuestras vidas, sean malos o buenos. A formar un hogar juntos, en donde solo basten nuestros corazones-deslizó la sortija por el dedo de Levi, sintiendo las ganas de llorar manifestarse con más fuerza. Le sonrió a su esposo, siendo correspondido.
Ambos se giraron hacía la mesa para firmar el acta de matrimonio que había dispuesto el notario. Primero firmó la pareja, después se acercó Grisha para firmar el acta. Erwin y Hanji firmaron como los testigos de Levi, Jean y Armin como los testigos de Eren y al final regresaron a sus lugares para culminar con la ceremonia.
-¡Mazaltov!-exclamó el guía con júbilo, dando por terminada la boda.
Levi acunó el rostro de Eren entre sus manos, besándolo con lentitud, disfrutando del momento. Eren lo abrazó y cerró los ojos, dejándose llevar por los labios contrarios que le profesaban tanto amor. Los invitados se pusieron de pie, aplaudiendo con grandes sonrisas y felicitando a los recién casados.
Los músicos empezaron a tocar nuevamente, esta vez la pieza musical con una melodía bastante emotiva y llena de energía, embelleciendo la atmósfera. En el cielo los pájaros cantaban alegremente, como si acompañaran a los músicos en su trabajo, formando un espectáculo majestuoso.
Levi y Eren se retiraron tomados de la mano, entre los vítores, aplausos, felicidades y las luces de las cámaras. Ambos sonriendo con autentica felicidad en ese momento tan especial para ambos. Eren miró a su esposo con lágrimas en los ojos y Levi le sonrió conmovido, acariciando con el pulgar el dorso de la mano del castaño.
-Te amo-le dijo el pelinegro sin detener la marcha.
-Yo también te amo-le respondió Eren con la voz empapada de cariño.
La ceremonia había culminado, pero para ellos, todo estaba empezando.
"A pesar de que mi amor no pudo comenzar antes, ahora puedo asegurar que es el milagro que nadie tuvo antes. Eres mi todo, mi apasionado amor pertenece a ti. Incluso si las estaciones pasan yo estaré aquí, incluso si las estrellas del cielo caen yo las sostendré para ti. Eres mi todo."
Todos los invitados estaban reunidos en el jardín de la hacienda con estilo toscano. Las paredes y los balcones de la gran casona estaban decorados con flores, enredaderas y luces que habían sido encendidas ya que estaba anocheciendo. Las mesas en donde estaban sentados los invitados poseían manteles de color hueso y dorado y tenían un precioso decorados con flores, ramas y velas. Una mesa larga estaba dispuesta en una esquina del jardín, en donde los chefs preparaban los platos de entrada. Los meseros estaban esperando en una esquina con sus trajes blancos impecables. Los músicos de la boda nuevamente se alistaban para el baile de apertura. Había un decorado con luces doradas adornando todo el jardín, dando luminosidad y calidez. Todo poseía una apariencia rustica y mágica.
Dos cantantes tomaron su lugar junto a los músicos minutos antes de que la pareja de casados hiciera acto de presencia.
Levi y Eren aparecieron en el centro de la pista tomados de la mano, agradeciendo la compañía de sus allegados. Los músicos empezaron a tocar una canción lenta con sus violines mientras la pareja de cantantes aguardaba su entrada.
La mano de Levi se posicionó sobre la cintura de su esposo, bastante pronunciada gracias a la fina contextura del castaño, y la de Eren sobre el hombro del mayor. Ambos sonriéndose, dejándose llevar por la música, las luces; se dejaban llevar por el momento. Bailaban lentamente sin dejarse de ver a los ojos, transmitiéndose todo lo que sentían y no podían expresar en palabras.
La pista empezó a llenarse parcialmente y Levi lo estrechó con más fuerza contra su cuerpo, abrazándolo, gesto que Eren imitó al pasar ambas manos alrededor suyo. La mano del pelinegro acariciaba la espalda del chico, generándole un espasmo en su corazón.
Eren levantó la mirada hacía el rostro de Levi, sin apartar sus ojos de los grises, sintiéndose morir de dicha entre sus brazos. En ese segundo colisionaron sus mundos. Levi acortó la distancia entre sus rostros para besar sus labios sin detener el baile.
Eren cerró los ojos al sentir la boca del pelinegro sobre la suya, transmitiéndole todo el amor que viajaba desde su corazón. Le correspondía con la misma fuerza, con el mismo cariño, suspirando sobre los labios contrarios al terminar un beso e iniciar otro. Con los ojos cerrados Eren juraba ver chispas de colores flotar. La música se deslizaba entre sus cuerpos, amenizando el ambiente y avivando ambos corazones que habían decidido unirse en un pacto que debía durar lo que restaba de sus vidas.
Levi Ackerman acababa de conocer la dicha de amar a una persona por primera vez en su vida.
Eren Jaeger acababa de comprender el sentido de la verdadera felicidad.
"Esta noche celebro mi amor por ti, parece algo tan natural. Esta noche nadie nos va a encontrar, vamos a dejar el mundo de lado cuando haga el amor contigo. Esta noche celebro mi amor por ti, y espero que en el fondo sientas algo. Esta noche nuestro espíritu escala un cielo lleno de diamantes, cuando haga el amor contigo."
Decir que después de la fiesta tuvieron tiempo juntos sería una gran mentira. Apenas la fiesta había terminado en la madrugada, después de agradecer a los invitados y despedirlos se habían marchado hacía el aeropuerto de California en donde los esperaba el avión privado de Levi que los llevaría hasta el destino que había elegido el pelinegro para pasar su luna de miel.
Cambiaron sus trajes elegantes por prendas más cómodas para el viaje y despegaron hacía el lugar que Eren desconocía, todo era una sorpresa.
El recorrido fue largo y agotador para ambos. Se habían acomodado en los sillones de cuero color crema del avión, con varios platos de comida enfrente de ellos, viendo videos en el celular del pelinegro o charlando entre sonrisas y besos.
Al llegar a su destino, lo primero que Eren pudo suponer era que estaban en algún país asiático. Los empleados del aeropuerto y el chófer que los esperaba poseían los rasgos orientales que los identificaban. Levi le dijo que cuando llegaran al lugar donde se hospedarían le revelaría el nombre del país en el cual se encontraban.
Por la ventana del auto admiraba la vegetación que los rodeaba. Definitivamente estaban en una isla, o en alguna ciudad costera. Las playas de arena blanca y agua clara se desplegaban ante él como una visión exótica; la belleza salvaje de la naturaleza.
Llegaron a un gran hotel, el "Alila Villas Uluwatu". Estaba sentado sobre una meseta elevada, sobre acantilados de piedra caliza con una vista espectacular hacía el mar. Poseía un ambiente de relajación y lujo que asombraba a los visitantes. Los arquitectos se habían superado con la fachada minimalista que jugaba perfectamente con las formas; pequeños jardines en las habitaciones y piscinas privadas en las terrazas.
Los empleados cargaron las maletas hasta la habitación que había sido reservada en la última planta; era la más apartada de todas.
La habitación era una especie de apartamento con sala, cama, una terraza con piscina privada y sillas para tomar el sol. El atardecer estaba lleno de colores naranja, rosa, amarillo y purpura, como si un pintor hubiera pasado su brocha con esmero en cada lugar estratégico para crear ese efecto degradado. El mar se escuchaba desde la lejanía y la brisa entraba por los balcones y ventanales.
Los empleados organizaron el equipaje con rapidez y precisión mientras la pareja recorría la habitación. Al terminar se retiraron recordándoles que podían comunicarse con el servicio mediante el teléfono del hotel.
-¿Ya me vas a decir en donde estamos?-preguntó Eren con una sonrisa en su rostro.
-En Bali, Indonesia-le respondió el pelinegro, acercándose hasta donde estaba su esposo.
Se miraron fijamente, con sus ojos chispeantes y llenos de expectación. Ambos sabían lo que iba a suceder esa noche, era algo que conocían de memoria pero de lo que nunca se aburrirían. Además esa noche sería especial.
El pulgar de Levi delineó el labio inferior del castaño, sintiéndolo suave y tibio. Trató de acercarse para besarlo, pero Eren giró el rostro con una sonrisa picara en el rostro, esquivando el contacto.
-Estamos ansiosos, ¿eh?-preguntó con diversión.
Levi sonrió.
-Esta noche quiero hacer muchas cosas contigo.
Eren levantó ambas cejas ante las palabras del pelinegro. Se alejó unos cuantos pasos de él sin despegar la mirada de la contraria.
-Voy a ducharme antes-le avisó, dirigiéndose a uno de los baños que poseía la habitación.
Levi observó a su pareja alejarse y pensó que no era mala idea darse un baño rápido antes de comenzar con lo que tenía planeado.
Eren salió del baño antes que el mayor, envuelto en la bata roja que ofrecía el hotel. Poseía motivos que no supo si eran chinos o del país en donde estaban. En la espalda tenía un dragón dorado bordado con una frase en otro idioma.
Al no ver a Levi por ninguna parte decidió ir a esperarlo en la habitación en donde las luces estaban apagadas. La noche ya había llegado y la luz plateada de la luna entraba como un reflector por el balcón que estaba abierto de par en par. Las luces que provenían de las piscinas y la playa adornaban la escena nocturna, llenándola de luz.
Levi salió vestido con una bata de seda negra y el mismo diseño que llevaba Eren en la tela. Todo estaba a oscuras, pero no le dio importancia, era mejor así, con la seductora oscuridad envolviendo todo. Se dirigió hacía el cuarto en donde estaba la cama, esperando encontrar a su pequeño sobre la cama. Cuando entró no lo encontró en la cama, si no en el balcón, dándole la espalda al paisaje, con la espalda apoyada en la baranda, mirando hacía la cama que se encontraba frente a él.
El pelinegro se sentó al final de la cama, quedando frente al castaño que le sonreía con malicia con la brisa nocturna meciendo sus cabellos. No dijeron nada, solo se miraban largamente, tentándose y provocándose.
Eren mojó sus labios sin apartar la mirada, sintiendo como los ojos grises lo devoraban completamente en un recorrido lento y tortuoso. Levi parecía un animal salvaje aguardando que su presa se acercara para poder tomarla y devorarla hasta saciarse. Y a Eren no le intimidaba que lo mirara con tanto descaro, al contrario, le fascinaba ser el objeto de amor y adoración del mayor.
Abandonó su lugar en el balcón para acercarse hasta donde estaba sentado el pelinegro. Su caminata felina era lenta y seductora, conociendo el poder que tenía en esos momentos. Cuando estuvo frente a Levi tomó su rostro con ambas manos y lo besó sin decir nada. Apoyó una rodilla en el colchón e hizo que Levi levantara la cabeza para profundizar el beso, devorando con ferocidad la boca contraria, pasando la lengua por sus labios, dejando escapar pequeños jadeos. Levi llevó sus manos hasta la estrecha cintura de su pequeño, apretándola, deslizándolas desde su espalda hasta su trasero, apretándolo con delicia.
Eren lo empujó con suavidad, sentándose sobre su pelvis con una sonrisa juguetona en sus labios.
-Aquí estoy yo y sé que me deseas-le dijo en voz baja, posando sus manos sobre el pecho del pelinegro.
Levi sonrió al escuchar como lo llamaba Eren. La diferencia de edad hacía las cosas más divertidas. Su gatito podía haberse vuelto más amoroso, sin embargo en la cama seguía siendo igual de travieso y juguetón.
Las manos de Eren abrieron la bata del pelinegro, revelando sus pectorales marcados y su abdomen firme y trabajado. Lo acaricio, deleitándose con la vista. Se inclinó sobre el rostro del mayor, arqueando la espalda, y nuevamente lo besó con voracidad, siendo correspondido con fiereza. Sus bocas se abrían y cerraban, sus labios se acariciaban con lentitud y sensualidad. Las lenguas se rozaban y enredaban, dejando escapar jadeos y gruñidos. La saliva se resbalaba por sus mentones pero poco les importaba. Estaban concentrados en rozar sus cuerpos y devorarse con gula.
Eren se separó un poco, tratando de tomar aire entre suspiros y jadeos.
-Dame la mejor noche de mi vida-le pidió con un susurro ronco, mirándolo a los ojos con deseo.
-Para mí es un placer complacerte, gatito-comentó Levi con la voz bañada en deseo, acariciando las piernas desnudas que estaban a cada lado de su cadera.
Eren desató el nudo de la bata y se la quitó con impaciencia. Levi observó el cuerpo desnudo que estaba encima suyo sin perder ningún detalle. La piel dorada brillaba con la luz de la luna, bañándolo en glamour, y sus ojos verdes brillando con amor y deseo. Dos combinaciones perfectas. Esa noche deseaba robarle los besos, devorar su cuerpo y amanecer con él tocándolo todo.
Los lugares cambiaron, Levi lo giró con rapidez, dejándolo bajo su cuerpo, con las piernas de Eren abrazando su cadera. Eren le sonreía con coquetería, mordiendo su labio, desafiándolo con la mirada. Se besaron de nuevo, casi con desespero, sintiendo la sangre correrles rápidamente por sus venas y ambas hombrías despiertas y necesitadas de atención, que los roces furiosos y las fricciones no calmaban; solo servían para enloquecerlos.
Eren traba de quitarle la bata negra deseando tocar la piel blanca y firme de su esposo. Levi le ayudó, quedando ambos en las mismas condiciones. El castaño acariciaba la amplia espalda y apretaba el agarre de sus piernas alrededor de las caderas del pelinegro. Levi acariciaba el pecho desnudo de su gatito, bajando su rostro para besar el delicado cuello; para morderlo, lamerlo y dejar marcas rojas que esperaba, duraran hasta el otro día.
-¿Quieres algo, gatito?-preguntó en un susurro sobre los labios hinchados del menor.
La mano de Levi se deslizaba por su miembro, haciendo que se perdiera por unos segundos entre pequeños gemidos. El pelinegro vio de nuevo esa mirada en Eren, casi exigiendo que no se detuviera, moviendo la cadera para tener mas fricción. Su gatito no sabía lo bien que se sentía tener esa boquita rosada gimiendo bajito su nombre frente a él.
-¡Levi!-gimió al sentir la mano de su esposo moverse con rapidez por toda la longitud de su miembro.
-Esta noche estoy para darte lo que quieras-dijo el pelinegro con una dulzura bastante oscura en su tono de voz.
El pecho del castaño se pegó mas al contrario, abrazándose con fuerza, dejando besos en los hombros de Levi, lamiendo su mandíbula y entreteniéndose en sus labios.
Los dedos del pelinegro bajaron hasta la entrada del castaño para prepararlo. Ninguno estaba para más juegos, ambos estaban deseosos por ese momento que habían esperado con tantas ganas.
Con delicadeza y lentitud lo dilataba, siendo paciente y concentrándose en tocar el punto que hacía delirar a Eren. Cuando notó que ya estaba más que a gusto con sus dedos los retiro, sustituyéndolo por su miembro deseoso y anhelante de atención.
Lo penetró con todo el autocontrol que tenía en esos momentos, soltando ligeros gruñidos junto al oído de Eren, escuchando como él gemía con la voz temblorosa, enterrando sus uñas en la espalda fornida. Empezó con un vaivén suave y pausado que poco a poco se fue convirtiendo en un movimiento de caderas desesperado y ansioso, entre besos fogosos y jadeos.
Eren levantó su cadera para que el miembro del pelinegro llegara más profundo y tocara su próstata. Levi entraba con más fuerza, sintiendo las paredes internas del castaño apretarlo deliciosamente. Ninguno de los podía articular una frase coherente, solo llamar al otro con voces trémulas y extasiadas. Los ojos verdes de Eren apenas podían permanecer abiertos sosteniéndole la mirada a su esposo, pero cada vez que su próstata era rozada un dulce escalofrió bajaba desde su espalda hasta los pies, haciendo que cerrara los ojos con fuerza.
La cama se agitaba con cada estocada y la madera crujía levemente. La voz de Eren aumentaba a medida que se acercaba a su climax, llamando a Levi con gozo, como si quisiera que toda la isla conociera el nombre del pelinegro.
Levi apretó los dientes cuando Eren se vino con fuerza, apretándolo. Las uñas del castaño se entraron en su espalda y las piernas que se encontraban rodeándolo lo abrazaron con más fuerza, juntando ambas caderas. Levi dio dos estocadas más antes de liberar su semen, soltando un gemido bajo sobre los labios del castaño, besándolo con desespero. Eren le correspondía, liberando suspiros al mismo tiempo, sintiendo la semilla de Levi llenándolo a chorros.
Ambos continuaron besándose, bajando la intensidad paulatinamente, hasta que solo eran besos cortos y castos. Levi se acostó junto a Eren, los dos mirándose con una sonrisa casada. El castaño se dejó abrazar, escuchando la respiración de Levi, y como su corazón latía rápidamente, como si hubiera corrido un maratón.
Ambos se sumieron en un silencio bastante cómodo, abrazados, bañados con la luz de la luna y los millones de estrellas que colgaban del cielo de esa isla paradisíaca. Después de ese acto solo les bastaba con mirarse, sonreírse y acariciarse con amor, sin malicia alguna en sus gestos.
Fue ahí, en ese momento, cuando Eren tuvo su primera epifanía matrimonial. Imaginó a una niña, o tal vez un niño, encima de ellos; los tres paseando en algún parque, buscando animales en las nubes, asistiendo a sus eventos. Una familia completa.
-¿En qué piensas?-le preguntó Levi, acariciando su cabeza.
Los ojos grises brillaban en la oscuridad, mirándolo fijamente.
-Yo… No quiero asustarte-rió sabiendo que era muy pronto para que su pareja conociera de su segundo deseo.
-Puedes decírmelo, no te preocupes-le restó importancia el pelinegro afianzando su abrazo para darle más confianza.
Eren lo pensó unos instantes, tratando de hallar las palabras adecuadas.
-Solo estaba pensando en cómo sería tener un…-vaciló al intentar decir la última palabra.
-¿Un perro?-aventuró el pelinegro.
El castaño se echó a reír, más por los nervios que por la pregunta de su pareja. La risa fue mermando hasta solo quedar una sonrisa en sus labios. Suspiró y negó, alzando la mirada hasta mirar los ojos grises que lo observaban expectantes. Tomó aire y dijo:
-Solo era un pensamiento momentáneo, no quiere decir que te lo vaya a exigir ni a presionarte-empezó, acariciando el pecho blanco con movimientos circulares-Creo que… A veces me gusta imaginarnos a ti y a mí formando una familia. Adoptar un niño o una niña, o ambos. Salir juntos, llevarlos a la escuela, disfrutar con ellos en casa…-Eren dejó de hablar al sentir que ya había dicho suficiente.
Levi asintió en silencio pensando en la idea, mirando el rostro del castaño que estaba recostado en su pecho.
-No es una mala idea.
Eren levantó la cabeza de su pecho, mirándolo con incredulidad.
-¿Qué?
-No es una mala idea. Por ahora es algo pronto, pero podemos ver como avanzan las cosas e… intentarlo.
Eren apretó los labios con una sonrisa enorme en el rostro. Se lanzó a los labios del pelinegro, agradeciendo entre cada beso. Poco a poco las cosas empezaron a subir de tono para nuevamente.
-¿Piscina?-sugirió Levi, acariciando la cintura del castaño.
-Piscina-aceptó Eren encantado con la idea de hacerlo en la piscina, bajo el cielo nocturno.
"Si volviera al pasado podría soportarlo una vez más, aunque sea demasiado difícil. Cuando veo que eres inquebrantable mis labios tiemblan con fragilidad."
Habían pasado dos años desde su compromiso. Un año lleno de momentos felices y especiales y como en toda relación, pequeños nubarrones que habían logrado solucionar rápidamente, porque su felicidad no debía ser alterada por pequeños desacuerdos.
Levi continuaba construyendo su imperio en el ámbito empresarial y la bolsa de valores. Eren estudiaba paisajismo, colaborando con el célebre diseñador de exteriores Berthold Fubar en sus proyectos.
La relación de ambos era noticia en algunas revistas o diarios en donde las opiniones estaban divididas. Para algunas personas el matrimonio Ackerman era una muestra de verdadero amor, en donde la diferencia de edad poco importaba, y para otras era solo una táctica oportunista del joven Jaeger para hacerse con la fortuna de su esposo. A ninguno de los dos le importaba lo que dijera la prensa respecto a eso, ambos sabían cómo se habían dado las cosas realmente.
A Hanji le gustaba coleccionar las portadas y secciones en donde ambos salían tomados de la mano o paseando por alguna parte del Strip. La castaña siempre le preguntaba a Eren porque no consideraba la carrera de modelaje si tenía la "madera", sin embargo el chico se negaba con una pequeña sonrisa y Levi la callaba con la mirada. Suficiente tenía con que saliera en esas revistas.
Para sus amigos y familia las cosas también habían ido cambiando. Erwin y Marco habían empezado a salir oficialmente y según Levi, quien le había contado a Eren cuando estaban en la cama, el rubio estaba planeado pedirle su mano. Mike y Hanji seguían con su noviazgo juvenil, sin prisas, sin planes a futuro, sin embargo todos aseguraban que eran de esas parejas que terminarían en el altar. Connie y Sasha se habían separado, alegando que preferían seguir como mejores amigos, lo que en realidad no sabían era que desde la recepción de la boda de Levi y Eren la castaña había estado charlando con la prima de Levi, Mikasa, y casi instantáneamente ambas habían sentido la flecha de Cupido atravesarles el corazón. Mikasa viajaba desde Nueva York para visitar a la castaña y convencerla para que se marchara con ella, cosa que estaba logrando. Jean y Armin continuaban con su pacifica y sencilla vida en Kentucky, el rubio ya estaba preparándose para cursar la universidad gracias a su beca y Jean planeaba abrir su propio restaurante con la ayuda de Connie.
El matrimonio Ackerman visitaba a Grisha con frecuencia. Cada vez que el señor Jaeger los recibía en su casa les preguntaba cuando vendrían con su nieta a modo de broma.
Levi y Eren estaban en los trámites de adopción de una pequeña irlandesa de un año que había llegado con sus padres, unos inmigrantes ilegales, a los cuales se les había revocado la patria potestad por maltrato. Desde que llegaron a Child's House y vieron a la pequeña pelirroja en la carpeta de adopciones habían sabido que ella era la indicada.
Isabel tenía un cabello rojo bastante fino y brillante, su piel clara se asemejaba a la Levi y sus ojos verdes a los de Eren, casi como si poseyera los rasgos de sus futuros padres. Eren respetó el nombre que le había dado la madre a la niña, como lo único que le quedaba de su progenitora, en su lugar le dio un segundo nombre: Magnolia.
Después de muchas entrevistas, preguntas y visitas, y gracias a los contactos de Levi, la adopción se pudo llevar en un plazo bastante corto y ahora Isabel Magnolia Ackerman podía marcharse con sus nuevos padres y acompañarlos en su nueva vida como familia. Grisha estaría muy contento cuando lo fueran visitar el próximo mes con su nieta.
No todo lo que empieza mal, termina mal, y eso ambos lo habían comprendido gracias a lo que habían vivido. Después todo, siempre hay felicidad, pero cuando se comparte con quienes se ama. Este fue el último pensamiento de Levi antes de apagar la luz y regresar a la cama con su pequeño esposo y su linda hija.
"Tú sabes lo que trato de decir, que sin ti yo no puedo vivir. Eres el único para mí y el tiempo solo transcurre si estas a mi lado. Te amo, gracias, por favor abrázame cálidamente, que por este amor es que puedo vivir. Que por este amor es que vamos a vivir."
FIN
¡Mis preciosas personas! Estoy tan feliz y al mismo tiempo algo nostálgica, recuerdo como si fuera ayer cuando subí este, mi primer fic. Empecé con muy pocas expectativas, pero cuando fueron ocho vi que valía la pena continuar, porque era un grupo de personas que me daba la oportunidad de compartir mis ideas. Y asi fuimos creciendo hasta lo que es hoy, y esto fue gracias a ustedes y a su apoyo. Es mi primer fic terminado, el que me ha permitido conocerlas a ustedes, unas personas hermosas. Les agradezco tanto. Como ya dije arriba, esta vez no respondí a sus reviews, pero en su lugar he dejado unos pequeños agradecimientos. Pido disculpas si por alguna razón no puse a alguna, soy muy despistada y le ruego que me perdone.
Agradecimientos a:
Todas las chicas que dieron Fav, follow y me siguieron desde las sombras, pero que leyeron y que con eso me hicieron inmensamente feliz.
También a:
Ekaterina Envy, Pisonous Tears, Yaritza9, HeartInvalid, Lucia, Estefilinda, Ariyass, Smilecandy, fuckthesummer, Rimiboo, Celeste Riddle Potter, Unlucky girl 182, ChicaPhantomhive, Mr Bum, Nimzay, Mika, Aramirezg, Kokoa Kirkland, Kotoko-noda, Luciakkss y Solenaru,y a las hermosas guets por tomar parte de su valioso tiempo en dejarme un review con su opinión, contándome que les parecía cada capítulo y compartiéndome sus ideas y pensamientos. No solo eso, porque ustedes también me regalaron palabras muy hermosas que en su momento me motivaron cada vez mas. Si pudiera, a cada una le regalaba un abrazo. Gracias de verdad, por las que me siguieron hasta cierta parte (de igual manera las sigo queriendo) y por las que me dieron la oportunidad y siguieron conmigo.
A Gateaway to infinite (Por ser de las primeras personas en dejarme un review en mi primera historia, algo así como mi primer todo. Linda, de verdad te agradezco tu compañía en todo el fic, siempre que pudiste estuviste ahí y en todas mis historias. No sabes cuánto te tengo en cuenta y como te aprecio, así nos conozcamos muy poco, porque se nota que eres una persona preciosa. Estas en mi corazón, mil gracias.) A Bossenbroek (o Bossen como me gusta llamarla, gracias por estar siempre pendiente, siempre he querido hacerte saber en los reviews lo feliz que me hace leerte. En poco tiempo lograste ser parte de esos reviews que siempre espero y que me gusta releer. Me acompañas en mis otras historias, ¿y sabes? Eso me parece tan lindo, porque me daría tristeza despedirme de ti. Gracias Bossen, el agradecimiento y cariño no se sienten, pero créeme cuando te digo que haces parte de ese grupo que llevo siempre en mi corazón.) A Sora Yoru Hashiba (¡Sora! ¡Gracias por permitirme ingresar a tu reino Riren! Poca cosa hago, pero me gusta ver todo lo que comportas. Gracias por esas pequeñas platicas, por pasarme imágenes, porque siempre estás ahí cuando se necesita. Eres una persona maravillosa y me alegra mucho poder conocerte. ¡No sabes lo feliz que estoy de que te gustara mi historia! siempre que veo un review tuyo me pongo feliz). A AngelGefallen (Porque es una autora que me encanta como escribe y que admiro bastante, gracias por leer mi fic y haberle dado una oportunidad, también porque hacerme saber tu opinión. De verdad muchas gracias). A Smilecandy (otra maravillosa autora que admiro bastante y también me dio la oportunidad, espero que pronto regreses con tus fics, hacen bastante falta, ¡extraño mucho tus actualizaciones!) A Emilda (Emi, lo siento, nunca te mostré el dibujo, pero bueno, yo solo quiero agradecerte por toda tu compañía, a pesar de que no dejabas reviews siempre, para mí era suficiente con leerte y saber que estabas leyendo el fic. ¡Me siento feliz de haber podido leerte en este fic! Un abrazo enorme Emi). A Yenesis (o Chris ¿te cambiaste el nombre? Al principio no te había reconocido, ¡pero cómo olvidarme de la persona que me regalo la primera portada de mi primer fic! Es tan hermosa, gracias por habérmela hecho. Y también por tus reviews divertidos, siempre me hacen feliz y me divierte mucho conocer tu opinión. Besos y abrazos, Yen, ya me acostumbré a llamarte así). A Akira Cassidy Evans (¡Gracias por tus reviews! Eran de esos que siempre me dejaban con una sonrisa en el rostro y a los que siempre esperaba con ansias. Recibirlos ha sido hermoso, me siento tan afortunada, aunque creas que exagero. ¡Soy feliz de que le dieras una oportunidad a mi historia!). A Hikari Candy (Voy a sacar una película que se llame "buscando a Hikari" ¡porque te perdiste! ¡No solo del fic, si no de los tuyos! No sé cuando vayas a leer esto, pero espero que te este llendo bien en las cosas de tu vida, si es por el colegio que estas ausente, entonces mucha suerte. Extraño tus fics, extraño tus reviews, te extraño, ¡espero que no te tardes! Debía dedicarte un agradecimiento porque en poco tiempo lograste volverte de esas personas que siempre esperas saber algo de ellas. Muchas gracias Candy Candy por tus palabras hermosas).A Dayyechelon (Day, a ti también te voy a mandar a buscar, ¡extraño tus reviews! Siempre me diste hermosas palabras que me hacían sentir como una buena escritora, y no solo eso, la oportunidad de conocer tu opinión que siempre me sacaba una risa y me alegraba el día. Ojala pudiera abrazarte para poder agradecerte, pero me toca por acá, gracias, gracias, gracias por acompañarme en mi primer fic. Gracias de todo corazón). A ElisaM2331 (¡Gracias Elisa por leer mi historia! Por darle una oportunidad, por dejarme tus hermosos reviews y sobre todo, cuando no estuviste un tiempo, ponerte al día y continuar ¡de verdad gracias! Te considero una autora bastante buena, y que leyeras mi historia me hace sentir muy halagada, y más porque te gusta el Ereri, y sin embargo haces tú excepción. Espero leerte pronto, por favor no tardes. ¡Un abrazo enorme!). A Fujimy (¡Hola! ¿Sabes? Yo antes de escribir te miraba por todos lados, y después de subir mi historia, cuando vi que me dejaste tu primer review, te recordé inmediatamente. Estoy muy feliz de que tú me dieras el privilegio de tener tus reviews y saber tu opinión, incluso de que no solo me acompañaras en este fic, si no en los demás que voy escribiendo. Soy muy afortunada de tener tu compañía en mis fics, ¡te lo agradezco tanto!). A AstridHatakeAckermanJaeger (Gracias por estar acompañándome en mis fics, y que no solo sea por aquí, también en los demás. Me hace muy feliz que en los caps yo haya podido leerte y compartir contigo en las respuestas, porque si, siempre me ha gustado responderte y hacerte saber que agradezco cada palabra tuya. ¡Un abrazo enorme!). A Cotota (¡Tu…! ¿Qué tienes que decir en tu defensa, eh? ¡Mis bebes! Lo siento, debía aprovechar el momento. Gracias por acompañarme en los últimos capítulos de mi fic, de verdad estoy tan feliz de tener a una escritora como tu acompañándome, ¡es que yo cuando imaginé que llegaría a tenerte aquí! Pero eso me hace muy feliz, a pesar de que yo me tardo con tu historia, y de verdad lo siento, estos meses han sido algo difíciles para mí, pero tienes que saber que me alegra bastante cómo has ido creciendo, que eres una persona muy amable y que si pudiera te abrazaría como nunca. Gracias por darme esa oportunidad, la de leerme, la de acompañarme, ¡simplemente eres maravillosa!). A Mi querida Annimo ( Mi querida Annimo, no me olvido cuando dijiste lo que sentías cuando le respondía a las demás chicas, y quiero que sepas que a ti te tengo un cariño en particular. No creas que para mi eras una del montón, no, tus reviews siempre me hicieron muy feliz, me animaban, me hacían sentir que la historia era bastante buena y que yo también era muy buena. Como te respondí arriba, con el simple hecho de que tú me consideres así me basta. Fue precioso que llegaras a mi historia y me permitieras saber de ti, porque claro, poco nos conocemos, pero aun así puedo decir que tienes mi cariño. No eres solo Anonimo o "Annimo", eres mi querida Nicole alias "Annimo". Gracias por tu compañía). A Charly Land (¡Charly! ¡Linda, amable, buena Charly! Gracias por leer mi historia, gracias por darme tu amistad, ¡me siento tan feliz de que tú también me acompañes! Sabes que te considero una gran autora, escribes precioso y cada halago tuyo, cada palabra que recibo me llena de felicidad, siento que hago las cosas bien con tu visto bueno. Eres una persona hermosa, gracias por todo). A Akire (¡Akire! Gracias, gracias, gracias, por acompañarme en mi primer fic, y por los reviews y tus palabras tan hermosas y siempre divertidas. Soy tan afortunada de que me leyeres y poder leerte. ¡Un abrazo enorme!).
Por último, pero no menos importante, también porque era un poco más extenso:
Un enorme agradecimiento dos personas muy importantes para mí, porque ellas me dieron sus consejos, me brindaron su amistad y siempre me escucharon:
MagiAllie (Alias Gallina Magi) y FJulietta (Juli).
A Magi (Porque siempre que hablamos lo hacemos de cualquier cosa, no solo de fics. Me siento muy contenta de que la autora de uno de los mejores fics que he leído y que me ha fascinado sea tan amable y me brinde su amistad. Siempre podemos compartir cosas de nuestros fics, las canciones, las imágenes, las escenas, la ayuda, las palabras de ánimo. Hasta compartir nuestras penas jajaja. Me has ayudado mucho Magi, en muchos aspectos. Estoy muy feliz de que al menos hablemos un poco, eres una gran persona, y recuerda yo siempre te tendré una gran estima. Te agradezco por todo lo que haces por mí. Cumples la función de autora, lectora, asesora y hasta psicóloga. Mejor dicho, eres una persona maravillosa ¡muchas gracias gallinita Magi! Espero que te guste el último cap).
A Juli (¡Juuuuuuli! Yo creo que ya sabes lo mucho que te quiero, pero siempre tengo que volver a recalcarlo. No tengo palabras para agradecerte por todo, de verdad que no. Es que simplemente me siento tan afortunada de haberte conocido, si, sueno toda exagerada, pero es la verdad. Bendito sea el señor Eren Jaeger que me ha permitido conocerte. Es que siempre que hablábamos me encanta hacerte saber lo mucho que te admiro, que me gusta tu trabajo, y que yo siempre voy a estar apoyándote. Y no solo eso, que siempre puedo preguntarte sobre muchas cosas y contarte de otras. ¡Además me ayudas! Me ayudas con mis fics, me das tu visto bueno que siempre me tranquiliza tener y opinas, lo cual es maravilloso porque tu opinión es muy importante. No quiero aburrirte con esto, porque seguro ya debes saberlo, pero de nuevo, gracias por todo, eres de las mejores personas que he conocido. ¡Te quiero Juli, gracias!)
Gracias por acompañarme en toda la historia. Me despido de este fic, y espero poder verlas en mis otros fics, de verdad me han hecho muy feliz. Las quiero a todas. ¡Un abrazo para cada una!
¿Un ultimo review? ¡Su opinión me importa mucho!
