Inspirado en la canción skyfall de Adele
Clasificación: T-M
(Don't) Let the sky fall
::
Querido Celino:
¿Te uniste a la famiglia Franchessi? ¿Por qué no mejor te uniste a Vongola? Aunque pensándolo mejor has hecho una buena elección, capaz y te unes a Vongola y lo mandas al demonio. Pues solo te puedo decir felicidades, desde que éramos niños siempre quisiste formar parte de una famiglia poderosa y por lo visto por fin se te hizo realidad. ¿Qué te comente algo de Vongola? Jode a la famiglia Franchessi por mucho.
Trabajar para Juudaime es muy bueno y también debo decir que divertido, sobre todo cuando están todos los Guardianes ya que se hace todo un desastre inevitable. Todos te caerían muy bien.
Saludos.
Gokudera Hayato
―Que mierda, ¿qué Vongola nos puede joder? ― Franchessi arrugó la carta con furia y la tiró frente a Celino, quien tuvo que evitar el impulso de recogerla y reclamarle a su nuevo capo por hacer eso―¿Desde cuándo te comunicabas con este bastardo?
―Hace un año, desde que Hayato se fue a Namimori.
―Por lo visto de verdad valorabas la amistad con este insecto―dijo Alfredo leyendo otra carta. ―¿Estás totalmente seguro que él te escribió algo sobre la debilidad del Décimo?
―Sí―respondió Celino ―Aunque no era exactamente una debilidad descrita pero...
―¿Cómo? ―Fausto se acercó peligrosamente a Celino y lo miró de forma retadora y con autoridad―Tienes que explicarte mejor, mencionó o no sobre una debilidad
Celino tragó saliva.
―N-no lo dijo directamente como debilidad.
Fausto golpeó a Celino en la mejilla izquierda y Alfredo solo suspiró negando con la cabeza y posteriormente pasó su vista a la siguiente carta que tenía en sus manos. Alfredo la leyó con detenimiento y sus ojos se iluminaron.
―Creo que entiendo a lo que te refieres Celino―dijo mientras le enseñaba la carta a Fausto―Esto es lo que estábamos buscando.
El capo prácticamente se la arrebató a Alfredo de la mano y también la leyó, fue entonces que una malvada sonrisa se curvó en sus labios. Al terminar de leer la carta le tendió una mano a Celino, quien había caído al suelo debido al golpe.
―Lamento haberte golpeado―dijo Fausto con una voz que no indicaba nada bueno mientras ayudaba a su subordinado a ponerse de pie―Con esta información llegarás a una posición muy alta dentro de nuestra famiglia, de eso puedes estar seguro Celino. Alfredo prepara un vuelo por favor, esta vez iré yo para encargarme del Décimo.
―¡Sí, mi capo!
Fausto dejó caer la carta al suelo y junto con Alfredo salió de la habitación de Celino. Él no hizo ningún movimiento y vio como la carta caía con una elegancia hasta que llegó a sus pies, mordió su labio inferior lleno de frustración.
¿Qué acababa de hacer?
Giotto estaba muy ansioso moviendo los pies de forma desesperada y revolviendo la comida que tenía frente a él. Cuando había salido de la habitación, Nana prácticamente lo abordó y por más excusas que le dio para salir de ahí no tuvo otra opción más que sentarse a cenar junto con los demás inquilinos. ¿Cómo podía soportar Tsuna a los niños de la casa? I-pin y Futa no eran el mayor problema, pero ese niño Bovino era realmente latoso, si bien es el Guardián del Rayo pero eso no le quita que siga siento un niño; y en realidad Giotto nunca tuvo mucha tolerancia con los niños aunque a él le encantaban. Pero dejando a un lado a ellos, lo que realmente lo mantenía desesperado era Iemitsu, él se encontraba comiendo con una tranquilidad que le daban ganas de congelarlo con su Zero Point Breakthrough. ¿Cómo era posible que el hombre no se preocupara un poco por su hijo?
No niega que Iemitsu se sorprendió cuando le dijo quien era en realidad, pero que ahora esté cenando como si nada estuviera pasando es totalmente una locura. ¿Quién podría estar tan tranquilo cuando alguien con más de cuatrocientos años muerto esté ahora poseyendo el cuerpo de su único hijo? Apretó con rabia el tenedor y Nana se percató de eso.
―Tsu-kun ¿te sucede algo?
Bianchi miró con cierto disimulo a Tsuna y él no reaccionó ante el nombre, solamente siguió con la mirada fija hacia el hombre rubio. De vez en vez Bianchi juraba que los ojos de Tsuna se volvían de un tono naranja suave pero era casi imposible de percatarse de ello porque el chico tenía muy bien ocultos sus ojos con su cabello.
―Tu madre te hizo una pregunta―dijo Iemitsu con seriedad mientras le daba un bocado a un pan.
Giotto reaccionó y miró a Nana con cierto rostro de arrepentimiento
―N-no sucede nada.
Inconforme con esa respuesta, Nana se puso de pie golpeando la mesa al mismo tiempo sorprendiendo a todos los presentes, incluso Lambo dejó de jugar con la comida.
―Bianchi, ¿podrías llevarte a los niños arriba por favor?
―Sí, mamma. ―la chica también se puso de pie pero con más calma―Vamos, jugaremos arriba.
I-pin y Lambo se retiraron con cierta calma pero se fueron peleando subiendo hasta las escaleras, Futa, quien era un poco más consiente, tardó más en levantarse. Las cosas no se sentían como antes desde que Tsuna había regresado, intentó decir algo pero no sabía que era adecuado, así que mejor se puso de pie y también se alejó con Bianchi.
Padre madre e 'hijo' se quedaron callados. Iemitsu miraba perdidamente el plato de comida y Giotto se puso tan nervioso que tragó saliva. ¿Cómo iba a manejar esta situación? Por su parte, Nana estaba intentando calmarse y evitar entrar en llanto, ahora era el momento en que tenía que controlar la situación.
―Tsu-kun ¿qué es lo que tienes? ―le preguntó llena de dolor y lo miró directamente a los ojos, mirada que de inmediato Primo evadió―Desde que regresaste de Italia... no, desde hace mucho tiempo te he notado distante ¿es que acaso no confías en mí?
―N-no es que no confíe en ti, es solo que...
―¿Qué cosa? ¡Dime que es lo que tanto te afecta!
―Nana―intervino Iemitsu con voz autoritaria―Es mejor que dejes que Tsuna se las arregle solo.
Los ojos de la mujer se abrieron llenos de sorpresa e incredulidad
―¿Cómo?
Iemitsu tenía que hacerlo, él no era el verdadero Tsuna y Giotto, aunque lo respetaba, no debía meterse en donde no le correspondía.
―Tsuna ya está lo suficientemente grande como para saber cómo actuar
―¡Tiene catorce años, maldición! ―gritó Nana furiosa―¡No puede decidir todavía cómo debe ser!
―Te sorprendería el tipo de decisiones que ha tomado teniendo catorce años.
―¡Y tú que puedes saber! ¡¿Cómo puedes saber el tipo de decisiones que él toma si nunca estás en esta casa?!
Aquello tomó desprevenido a Iemitsu, realmente no sabía cómo responder a aquello.
Entretanto, Giotto los estaba observando con mucho cuidado. Entendía que Nana estaba cansada de que Tsuna le ocultara todo, pero tampoco ella estaba en la mejor posición, hubo momentos en que ignoró a su hijo y ella piensa que con esto puede arreglar la situación; por el otro lado, Iemitsu quería seguir con el juego del padre ejemplar solamente sabiendo lo que su hijo hace en el mundo de la mafia. Suspiró con paciencia, era su turno de hablar,
―Creo que los dos se sorprenderían en saber las decisiones que é... que yo he tenido que tomar, desde mucho tiempo atrás.
Ambos padres miraron al chico, Nana confundida y Iemitsu enojado.
―Hace tiempo sucedió algo, no les comentaré que fue en este momento, pero eso me cambió totalmente. ―Giotto pasó la mirada hacia Nana―Yo se que tú sabes que algo ocurrió pero nunca me lo quisiste preguntar de frente, incluso cuando estuve con ese cuchillo en mi cuello por media hora, no fuiste capaz de detenerme o de hacer algo.
Nana cubrió su boca con ambas manos, ¡él sabía que lo estaba observando ese día! Para ambos era duro recordar eso, Giotto también lloró por él en esa ocasión. Iemitsu por su parte se mostró perplejo.
―¿Qué? ¡Tsuna quiso asesinarse!
―Ahí es cuando paso contigo―ahora Primo miró con enojo a Iemitsu―Por favor, no quieras hacerte el padre perfecto cada vez que estás aquí, no tienes idea de lo doloroso que es verte con esa sonrisa como si supieras toda esta vida―se llevó una mano al corazón y formó un puño―Deberías estás más atento y aprovechar el día con tu hijo en lugar de beber y dormir por ahí.
Giotto cerró los ojos, podía sentir que el tiempo de este día se estaba terminando
―Gracias por la cena, estuvo deliciosa. Buenas noches.
Prácticamente corrió hasta llegar a la habitación de Tsuna y cerró la puerta con pasador. Se sentó en la orilla de la cama y se llevó una mano a la cabeza, hoy no pudo hacer lo que se había propuesto pero todo indicaba que no había sido un desperdicio total del poder del anillo. Respiró profundamente y se fue de lado cayendo sobre el colchón.
―Valla y yo pensé que era de cuerda―dijo Secondo mientras miraba a Primo inconsciente
―Prácticamente lo es ¿no? Incluso las cosas de cuerda tienen su límite―prosiguió Settimo también mirándolo con cierta curiosidad
―¡Mejor ayúdenlo! ―replicó Daniela acercándose a Giotto para checarlo
―Mire, muerto no puede estar porque irónicamente ya lo está―dijo Quinto mientras sacudía su melena―Tal como lo quiso aclarar Settimo, él sobrepasó su límite estando aquí y al mismo tiempo en el cuerpo del niño
―Por cierto ¿dónde está el mocoso? ―preguntó Tercio mirando por todos lados sin encontrar a Tsuna
―Sin el poder de Primo no puede estar aquí―respondió Sesto―Ni tampoco Nono, recuerda que ellos siguen vivos.
―Qué tan gastado no estaba este hombre complejo de Dios que ni pudo seguir reteniéndolos aquí―comentó Secondo
―¡Qué Primo no es un Dios!
―Ya mujer, solo era una broma―decía Quarto mientras se sentaba en el suelo―¿Creen que el niño estará bien?
―¿Desde cuándo te preocupas por él? ―preguntó Sesto con curiosidad
―Desde que en sus manos recae Vongola
Los antiguos capos se pusieron serios
―Estará bien―dijo Daniela con toda seguridad―Tsunayoshi-kun es fuerte
―Pero su fragilidad es más que su fuerza―Secondo también se sentó―Y no me lo puedes negar, Ottava
Comentarios: ¡Hola! Como que se me quiso presentar un bloqueo pero no me dejé, jaja. Exprimí mi cerebro como pude la noche de hoy que tenía libre (;w;) y pues aunque no estoy conforme del todo este fue el resultado. Lo bueno es que de aquí parto a cosas más primordiales para el siguiente. En fin~ Espero que hayan tenido unas buenas semanas ya que realmente yo no me puedo quejar! Muchísimas gracias nuevamente por sus reviews y sus mp! *inclinándose* aunque no lo crean realmente me alegran bastante! Y pues bueno, creo que sin nada más que comentar me retiro. Espero que les haya gustado y pues nos vemos.
Feliz semana.
Saludos~
