Perdón chicos, es que confundí el comentario, Erwin-Solomon , Toritovitorito EL CAPITULO DEDICADO PARA VOSOTROS Y ESAS COSAS QUE LES PASAN A LOS HOMBRES...

Me alegra tener MACHOTES leyendo mi fic, (machotes aunque tengais 13 años... jajajaja)

A mis chicas, les digo, que pobre de los hombres, que no saben ver a las mujeres, y que espero que os guste el CAP!

Sinceramente, no me gusto como me quedo el CAP, pero era necesario que fuera así para poder llegar a la siguiente parte.

AH! Vuestras teorías sobre "LAv-LAv" van muy desencaminadas...traera problemas a principios de JULIO de 1998, y de momento seguimos a dia 6 de Junio de 1998

PJ'S PERTENECIENTES A JK!


Sonó el despertador, y un Ronald somnoliento, se levantó de la cama, la noche anterior lo había dejado todo más que preparado, se puso la ropa, una camiseta verde con rallas blancas, y unas bermudas, cogió la cartera y miró su dinero muggles, sería suficiente, cogió su varita de encima de la mesa, y se dirigió a la cocina, pensó que su madre estaría dormida, pero se equivocó.

Ya te preparé el desayuno, Ronald.- Dijo cariñosamente.- Tu padre se acaba de ir, de urgencia, para el ministerio.

Buenos días, mamá.- Dijo felizmente

Buenos días.-dijo Molly mientras le plantaba el desayuno a su hijo, que empezaba devorar.- Recuerda que a las siete de la tarde cierra el ministerio, así que deberás irte antes.

Vale, está muy rico todo, gracias.- Dijo Ron, alagando a su madre.

A través de Red flu, apareció en el ministerio, y posteriormente salió de él. Hermione una vez le había explicado que aquellos coches negros con la palabra "taxi", lo llevarían donde quisiera.

Perdone caballero, sabría usted llevarme a esta dirección.-Dijo Ron, enseñándole un trozo de pergamino, con la dirección y el número de calle a un hombre rechoncho y con bigote.

Extranjeros…-murmuro.- Te lo voy a decir porque soy buena gente, estas en esa calle, dos manzanas más abajo esta ese edificio, si fuera otro, te hubiera cobrado el viaje.-Dijo el hombre con un gran tono profundo pero muy amable.

Gracias, señor, ha sido usted muy amable.- Dijo Ron con una sonrisa.

Así estuvo más o menos diez minutos, hasta llegar al número catorce, la cancela estaba abierta, y era más que un edificio, una residencia de estudiantes, tenía cinco plantas, Ron decidió subir por las escaleras, en la primera planta llegaba del ciento uno al ciento seis, en la segunda del ciento siete al ciento doce, empezó a caminar por el pasillo que era una especie de balcón hacia la calle, el edificio no era muy alegre, era gris, con tonos azules, llego a la puerta y toco dos veces.

Hermione se levantó, y ni si quiera desayuno, se pegó una ducha, hacía demasiada calor, se estaba lavando los dientes y ya se había hecho una coleta, se vestiría dentro de un rato, Ron llegaría sobre las diez y apenas eran las nueve y cuarto, llevaba un pantalón corto, que le tapaba un poco del muslo y una camiseta ancha pero esta vez con un sujetador. Estaba con el enjuague bucal cuando tocaron a la puerta.

Y-ae vuoy.- Dijo mientras escupía el líquido. ¿Quién sería tan temprano? Se pellizco, definitivamente estaba despierta. Se lavó la cara rápidamente y salió corriendo hacia la puerta.

Hermione tardaba mucho en abrir, o se había equivocado, pero había escuchado algo, pero no sabía exactamente el qué pero de repente se abrió la puerta de golpe, y la vio, tenía la cara algo angustiada o triste, pero en sus ojos vio el brillo, el mismo brillo que cuando se marcho de su lado, sin previo aviso, ella se le echó encima, al igual que en el sueño, pero esta vez no notó nada extraño, sino una gran calidez y bienestar.

Hermione, me estas abrazando en pijama, en medio del pasillo.- Dijo él.

A ella le vino de nuevo el sueño a la cabeza y se separó de él inmediatamente, pero había sido un momento muy feliz. Miró hacía los dos lados y como siempre no había nadie.- Pasa, llegaste casi una hora antes Ron, me has pillado con estas pintas, lo siento.

Oh.- Si se había percatado del pijama, pero no del pantalón, que gracias a Merlín, tapaba lo justo y necesario.- No pasa nada.- Cerro la puerta y se sentó sobre la cama, ella había desaparecido en lo que parecía el cuarto de baño y se escuchaban varios ruidos.

Lo siento, me pillaste lavándome los dientes.- Dijo saliendo por la puerta del baño.-Bueno, esta es mi casa y, ahora, la tuya, también.- Su sonrisa era triste.

Hermione, ven siéntate aquí.- Dijo con dulzura y el le hizo caso.- Si estas mal por lo que paso ayer, es un tontería sin importancia.

Hermione empezó a sollozar, al ver a Ron sano y salvo, había recordado cada detalle sobre la muerte de sus amigos, de repente, sintió los brazos de él abrazándola y ella así acurrucada en su pecho lloro, cómo una niña.

Lo he pasado muy mal esta semana, Ron, no te imaginas, como es revivir todo aquello, una y otra vez, viendo sangre, muerte, desesperación, sufrimiento y sin poder hacer nada.- Dijo pegada a su pecho, no sabía cómo, pero había acabado tumbada en la cama abrazada a él.

Ya está, tranquilízate, estamos sanos y salvos, tu y yo, aquí y ahora, es egoísta, pero quiero que lo pienses así.- Dijo el pelirrojo.

Cuando los sollozos se calmaron de nuevo, ella de nuevo habló.- ¿Qué te parece este plan? Dormimos un poco más, luego desayunamos y después damos una vuelta por ahí.

Dormir ¿Juntos?- De repente Ron se había dado cuenta de donde estaba y quien tenía escasos centímetros, a veces era demasiado bobo.

Sí, aquí, hasta las once, ¿te parece bien?- Dijo ella sin darle mucha importancia al hecho de que estaban en la misma cama.

S-si.- Tartamudeó. Hermione se acercó de nuevo a él, plantándole un sonoro beso en la mejilla y abrazándose a su pecho, y dando un largo suspiro cerro los ojos. En cambio él estaba tieso al principio, como una estatua, pero poco a poco fue cayendo en un sueño profundo, y acomodándose abrazó a Hermione.

De repente abrió los ojos, pero lo veía todo desenfocado, hasta que sintió un paso sobre él, Hermione estaba sentada en su abdomen con una mirada muy picara en los ojos.

Sigamos lo que dejamos a medias el otro día chiquitín.-Dijo de forma provocativa quitándose de encima de él poniéndose de pie en el suelo y, quedándose completamente desnuda, se acercó como una gata en celo y le arranco la camiseta, las bermudas y los calzoncillos, empezó dándole besos en el cuello y poco a poco bajo, él se dejó hacer, pero justo cuando iba a llegar a aquella parte tan íntima.

Se escuchó un fuerte ruido, era un trueno, pero no llovía, abrió los ojos y la miró a ella, estaba colorada, y sudando, al igual que él, ambos se miraban, sonrojados de vergüenza y de la calentura, ya que ambos, casi habían tenido un sueño erótico de nuevo. Ron se dio cuenta de su situación, tenía una erección de mil demonios, se sentó de golpe en la cama, dándole la espalda a Hermione, que estaba sumamente acalorada y avergonzada, abría notado él que estaba en un grado de excitación bastante grande.

Hermione, voy al baño.- Dijo tan rápido como se levantó y se encerró en él.

¿Estás bien, Ron? ¿Te he incomodado de alguna forma?- Dijo ella temerosa.

No, no, de verdad, son tan solos cosas de hombres.-Dijo él intentando sonar normal.- Siento haber sido tan brusco.

Ella en el fregadero, y él en el grifo del baño, ambos refrescándose la cara, no sabían si había sido, por el calor, por estar juntos, o por el simple hecho, de estar ambos compartiendo la misma cama, pero aquel sueño definitivamente había sucedido, claro que sí, en sus mentes.

Ron calmo su ánimo, y salió del baño hacía donde se encontraba Hermione, en la cocina, justo cuando entró un vaso movido por un planto que cambio de posición la morena, iba a caerse, Ron se movió rápidamente, como buen buscador cogió el vaso, pero perdió un poco el equilibrio, atrapando a Hermione contra la pared pegada a su cuerpo. Y de nuevo una luz en el cielo estalló, y en sus mentes, el sueño hacía de las suyas.

Lo, siento, el vaso se caía.- Dijo rápidamente cuando al darse cuenta de que aún seguía de pie junto a ella, se separó. Algo distantes desayunaron, Ron prefería no hablar y, cuando decidió hacerlo ella lo interrumpió.- Voy a cambiarme al baño y nos vamos a dar un paseo.- Cogió algo del armario y se encerró en el baño.

Hermione, no, no, y no, como puedes tener un sueño así, con él, justo al lado, seguro se dio cuenta y salió corriendo, eres tan estúpida. Y cómo puedes imaginarte parte del cuerpo, que nunca has visto y desnudarte así como si nada, venga vamos a echar un…- Se decía Hermione así misma mientras se cambiaba.

Ronald, eres un completo estúpido, tener un sueño erótico, con tu mejor amiga, "guión", algo más, en su cama, con ella al lado, y sí se dio cuenta de tu… y encima te la imaginas como nunca la has visto y la dejas hacer, todo lo que se le plazca…estúpido, se queda corto.- Se regañaba Ron apoyado en la cocina.

Gracias a Merlín, el día siguió algo mejor, pero lleno de mala suerte, fueron a comer a un restaurante chino, pero había cerrado y terminaron comiendo un McDonald's, pasearon por tiendas y un parque cercano, se sentaron en un banco, el día estaba feísimo, nublado y algunos truenos amenazaban lluvia, se sentaron en un banco a charlar de un perro con el pelo feamente recortado que había pasado a su lado.

Sí, parece una escoba a la cual le ha pasado un corta césped por encima.- Dijo Ron, y soltó una carcajada al ver como Hermione se sonrojaba y empezaba a reír como una loca. Se fueron acercando entre risas y cuando sus pieles estaban a punto de rozarse, empezó a llover, pero no unas pocas gotas, sino un diluvio. Y empezaron a reír y estremecerse por la frialdad del agua. Ron tiro de su brazo arrastrándola, y llevándola un lugar seco debajo de un árbol grandioso y hermoso.

Son, las seis y media, debería irme ya para coger la Red flu.- Dijo él con tristeza.

Ronald, el ministerio los sábados cierra a las cinco.- Dijo Hermione, como diría cualquier dato. En cambio a Ron se le descompuso el rostro.- Pensaba que te habías traido la escoba para volver, o un translador, no sé, la verdad no pensé en tu vuelta.- No quería pensar en ella.

Pe-pero, pero, Hermione, si no vuelvo, cómo, cómo, ¿dónde duermo?- Tenia mil preguntas estaba totalmente confundido.

Bueno, a mí no me importa que te quedes hasta maña…el lunes, mañana domingo, El Ministerio tampoco abre.- dijo Hermione desconcertada, no había pensado en nada de eso.-Lo siento.

No tengo ropa, y gastare tu comida.- Dijo Ron.- ¿Hasta el lunes? Y, ¿Tus padres? ¿Mis padres? ¡Mis hermanos! – Dijo de forma seguida y esto último como si le metieran una patada en el estómago.

Tranquilo, ropa, ahora te compramos algo, a tus padres los avisaremos, y bueno los míos, mejor no decirles nada.


ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO CHICOOOOOOS Y CHICAS!

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