Hola :D

Primero, cualquier error ortográfico o gramático pido disculpas por anticipado. Son las dos y ya me terminé mi taza de café así que espero entiendan que ahorita a cualquiera se le pueden ir algunos acentos o lo que sea X3

Segundo, espero que estén listos para el nuevo capítulo porque las cosas comienzan a ponerse intensas por la noticia de Tigresa con respecto a Mono…

Disfruten :D

Decimo cuarto acto:

Hay quienes dicen que dividiendo se conquista.

Hay quienes creen que el poder de un rumor está solo en plantarlo y sentarse a ver cómo crece hasta alcanzar a todo el mundo.

Y hay quienes saben usar ambos a su favor.

-¿Que Suyin hizo qué?-

-¡Qué clase de locura es esta!-

-Tiene que ser mentira, ellos nunca harían algo así…. O quizás sí….-

-¡Lo sabía!-

-Ahora todo tiene sentido…-

-¿Y si nos hacen lo mismo a nosotros?-

La noticia había avanzado de boca en boca. Cada segundo parecía que cada vez más miembros del personal del circo se enteraban del suceso que cambiaría el rumbo de sus vidas. Los cirqueros se paseaban por todos lados. Hablaban de ello cada vez que tenían oportunidad.

Entre ensayos. Entre comidas. Mientras actuaban incluso.

Nadie podía sacarse aquellas palabras de la cabeza.

-¿Y qué opinas de ello?- preguntó Quetz, un ave de plumaje rojizo, mientras caminaba dando saltitos junto a su compañera.

-Nada más que chismorreos.-aseguró una voz aguda, perteneciente a una cotorra verde.- si eso fuera real creo que el payaso no estaría vivo.-

Quetz soltó una risilla ronca.

-Pero aun así pasará semanas sin poder trabajar a causa de sus heridas.-le recordó el macho con seriedad.- el acto fue relevado a Po…-

-¿Po?-gritó Maya al escuchar el nombre del fenómeno de mantenimiento.- ¿Luego qué? ¿Grulla como bailarín? ¡Ja!- se burló la cotorra deteniendo su marcha por el campamento.

-Es enserio.-

-No creo, ese panda solo da risa por su cara. Ja, ja, ja- reía ella al punto en que sus costados comenzaban a dolerle.

-Y tú por tu fastidiosa voz de animal agonizante.-dijo una voz masculina detrás de ella.

-¡Hey! Mi voz es mi instrumento, pedazo de….-dijo ella pretendiendo defenderse hasta que vio quien era la persona detrás suyo.-

-¿Han visto a Po?-preguntó la enigmática creatura.- Supongo que sí, pues estaban hablando muy animadamente de él.-

-No, Riko.-intervino el guacamayo antes de que su compañera volviera a abrir la boca.- No lo hemos visto solo…. Estábamos comentando los rumores… Supongo que...-el ave dio una mirada furtiva sobre su hombro, para comprobar que no hubiera nadie más escuchándole.- Tú sabes sobre qué…-

Y realmente sería un verdadero impacto si no hubiera sido así. Riko, el gran mago de oriente, era conocido por muchas cosas en y fuera del circo. Uno de sus más destacables talentos era aquella capacidad suya de estar informado siempre. Todo el tiempo, Riko, sabía lo que sucedía, dónde sucedía, cuándo y a quién.

-Sí.-respondió el murciélago secamente.-

-Bueno, es que escuchamos por ahí….-

-¿Se los dijo un pajarito?-preguntó sarcástico el mago ajustándose el sombre de copa con sus garras.-

-No, muy gracioso, pero no.-le contesto Quetz. Maya hubiera respondido o reído por el comentario de no haber sido porque su pico estaba fuertemente cerrado por las alas de su amigo.- Escuchamos que Po será el sustituto de Mono…-tragó saliva.- Y la verdad comenzamos a creer que es una mala idea…. Digo, sé que Po es simpático y eso, pero no tiene la misma calidad que el acto de Mono…-una risilla corta.- En serio, pareciera que ese primate hubiera nacido para que se rieran de él.-

Riko se quedó en silencio todo el tiempo que el guacamayo estuvo parloteando. Mientras el pico de Quetz se movía a velocidades olímpicas el murciélago tenía su mente ocupada en otro lugar.

"¿Qué diablos significa todo esto?" se preguntaba rascándose la barbilla mentalmente."¿Qué razones tendrían esos dos para querer lastimar a alguien?"

-Recorte de personal.-

-¿Segura?- cuestionó Tigresa sin estar convencida por aquella teoría.- Las heridas de Mono casi eran para dejarlo muerto. Ese sujeto, ese felino, Su lo contrató para acabar con Mono… La verdad es que esto me suena muy extremista para un simple recorte de personal.- reflexionó Tigresa.

-Estoy con ella.-terceo la reptil del grupo mostrándole a la felina "salvaje" una sonrisa.-

-Piénsenlo.-entonces Song señaló con su garra su propia frente, señalando gráficamente su deseo de que sus amigas le apoyaran en sus ideas.- En verdad. Es lo más lógico del mundo. Miren.-la felina moteada suspiró.-Hace unos días mis…-se detuvo un momento.- Tai y Su.-corrigió ella.- Estaban hablado sobre las malas finanzas y las medidas que podrían llevar a cabo para arreglar todo este desastre…-confesó Song ante la mirada interrogante de los demás.

Todos los presentes comenzaron a tomarle interés a las palabras de la hija de los dueños del circo de jade. Los gemelos lobos tenían las orejas erguidas, aunque claro que no estaban escuchando nada, sus ojos caninos solo enfocaban a Song hablando, pero sin captar nada de lo que decía.

Tigresa, Riko y las bailarinas atendían a la explicación que Song les daba, lamentando que ni Po ni Mono pudiesen estar presentes. Pues Mono seguía herido, tirado en su cama esperando recuperarse y Po comenzaba ese día con sus ensayos con Mantis para volverse el nuevo payaso en turno.

-Las finanzas van mal para el circo.-concluyó Song agachando la cabeza con pesar.- Mis padres intentan mantener este maldito lugar a flote, pero no pueden ni podrán. La mayoría de las familias y de los pueblos a los que vamos nos han visto hacer lo mismo una y otra y otra vez sin que hayamos cambiado nada. Ya nadie viene al circo, ya a nadie le interesa. Por lo que mi madre sugirió actos nuevos, ella pensó que a ti...-entonces la leopardesa señaló a la felina rayada sentada frente a ella.- a ti te quería adiestrar para que hicieras trucos y cosas… Humillantes.-

Una chispa de ira se encendió en el pecho de Tigresa. Jamás, en toda su vida, había odiado algo como era la vergüenza. Desde cachorra no soportaba que nadie se riera de ella, nunca. Incluso durante su turbulenta adolescencia y su estadía en el circo ella jamás se dejó humillar. Tigresa, por el simple hecho de ser un tigre, era una joven orgullosa y fuerte que no podía soportar mostrarse débil ante nadie. Sus años en la jaula del circo no habían sido diferentes, las familias pasaban a verla y se asustaban al ver sus colmillos y sus garras o hasta por su tamaño se llegaban a intimidar, la respetaban. Si no había respeto tampoco se llegaba a esa tan temida vergüenza, cada vez, cada maldita vez que el cuero del látigo de Su golpeaba su piel ella era maltratada, reprimida, dañada físicamente, pero nadie, ni siquiera Suyin o Tai Lung podían tocar su orgullo. Ella resistiría los golpes, sabiendo que aun cuando las cicatrices eran más notables que sus rayas negras nada podría arrebatarle la dignidad.

Aun así, y pese a todo lo que Tai Lung sabía, parecía la única cosa que faltaba para poseer completamente a Tigresa. Ella no lo permitiría.

Sonrió internamente, entre su rabia una memoria se abrió paso para mostrarle de donde había salido aquel sentimiento.

-Tai Lung no es mi jefe, ese estúpido leopardo no puede decirme qué hacer.-gruñó el úrsido con los puños apretados al punto en que sus nudillos se hubieran visto blancos, de no haber sido por su pelaje oscuro, claro.-

-De hecho él es tu jefe, él te manda todos los días a hacer cosas o si no…-le refutó ella con una risa picara.- O si no te enviará a la jaula del monstruo… Y deberías tener cuidado con esa cosa, podría comerte.- entonces ella le dio un leve mordisco en la oreja. Dolía, pero al mismo tiempo era tan placentero para Po.

-No.-gritó él, superando el momento de diversión de su amiga felina.- Me refiero a que mi vida es mi vida y él no me puede obligar a nada.-

-Po, él puede obligarte a hacer lo que quiera, cuando quiera y por las razones que quiera.- le recordó Tigresa abrazando su cuello y pasando su cola por la nariz del panda con un gesto juguetón.-

-Ahg.-gruñó.- Tigresa.- murmuró ligeramente enojado, aun así tomó una profunda respiración y dijo.- Lo que intento decir es que Tai Lung, por más dueño del circo que sea, no puede tener mi vida. Él es el dueño de mi trabajo, pero no de mí, no de mi identidad.-

-Po…-suspiró ella melancólica.- Él te sacó de tu hogar y te dejó aquí. Si hubieras escapados antes quizás estarías muerto, él me metió aquí también a mí… Al menos aquí podemos sobrevivir…-agregó ella agachando las orejas y recargando su mentón contra el hombro de Po.- No seriamos quienes somos si nunca hubiéramos crecido aquí.-

-Aun así.-entonces Po se dio la vuelta. Se sentó de forma que pudiese ver directamente a los ojos de Tigresa, quien se había quedado muda ante aquella reacción.- Lo que nos pasó ya no lo podemos cambiar, está en el pasado y el pasado es historia.-

-Es lo que trato de decirte, Po…- pero le fue imposible seguir hablando.-

-No.-dijo él con una firmeza digna de un guerrero, algo que Tigresa nunca había visto en él antes.- Escúchame, El pasado está atrás, pero el futuro nos espera y el día de hoy, mientras aun podamos respirar, es un regalo, una oportunidad para cambiar nuestro porvenir… Para mejorar.-

El silencio se instaló en la oscura habitación. El chisporroteo de las velas era lo único que se podía escuchar hasta que el incomodo estado fue interrumpido por un leve gruñido.

-¿Cómo pretendes hacer eso?-murmuró Tigresa, al tiempo que se frotaba el estomago.- ¿Cómo vas a mejorar el futuro?-preguntó ella con el seño fruncido, como si de pronto hubiera sido poseída. Po ya no parecía reconocer a la felina que le hablaba.- ¿Cómo? ¿Cuándo?-

-Tigresa…-balbuceo él.- Yo…. Quiero decir que estar contigo es un regalo y que ambos encontraremos alguna forma.-dijo Po entre murmullos. Sudaba, había dicho lo primero que se le había ocurrido solo para que su amiga se calmara.-

-¿Y los demás? ¿Acaso no crees que los demás no sufren como tú o yo?-gruñía ella.- ¿Podríamos dejarlos?-

-Tigresa, no lo entiendes.-suspiro Po sujetando los hombros de Tigresa entre sus garras.- Un cambio no es verdadero si es egoísta, yo jamás dejaría a mis amigos pudrirse en este lugar solos.-aseguró el panda. Sus ojos de esmeralda estaban iluminados con el brillo de... algo que Tigresa jamás había visto.- quizás algún día ellos puedan abrir los ojos como lo hemos hecho. Tú sabes que nosotros dos no haremos ninguna diferencia, pero… bueno, ya sabes lo que dice aquel proverbio.-

-¿Cuál?-preguntó la confundida felina anaranjada.

-No recuerdo exactamente como va.-admitió el panda avergonzado, un poco ruborizado.-pero tiene que ver con el poder de muchos cirqueros enojados contra un par de felinos insoportables.-

No pudo evitar reír ante la analogía de su amigo. Tigresa soltó una carcajada corta mientras Po se podía en pie y colocaba el candado en su lugar. La felina se quedó aquella noche pensando en todo lo que Po le había dicho… era tanto para pensar, tanto para reflexionar que ni siquiera se percató del momento en que los rayos del sol penetraban dentro de la carpa principal, bañando parte del lugar con destellos rojizos y azules.

-Tienes razón, Po.-

-Y bueno, a Po lo iban a forzar a ser un payaso, como ya sabemos.-dijo Song.

-¿Entonces para qué mandar matar a Mono si lo que Su quería era un acto entre los tres?-preguntó Cole alzando su pata como si fuera niño de primaria.-

-Para mostrarle a Tai Lung que él no es el único a cargo de este lugar.-interrumpió Víbora.- Es lógico que si rechazaban su idea ella mostraría que hablaba en serio.-

-Tiene sentido, pero también es posible que solamente hayan querido asustarnos a todos.-interrumpió Peng.- Mono solía salir al bosque en las noche, quizás ellos solo pensaron que él buscaba la forma de escapar y querían mostrarnos que no era posible sin consecuencias.-

-Peng, de haber sido así Mono no habría sido la única víctima.- le aseguró su hermana mayor con una sonrisa distante.- Lo único que se me ocurre es que Su quiere reducir gastos de personal. Mono no hace mantenimiento, ni limpieza, él solo es el payaso, para ella no es necesario, más ahora que aburre a la gente.-

Los demás asintieron, de acuerdo con el argumento de Song. Rocky estaba a punto de preguntar algo más cuando fue interrumpido por el inconfundible azotar de una puerta de madera. La puerta de la entrada de artistas de la carpa del circo estaba siendo abierta. Todos se congelaron, Peng y las gemelas se escondieron detrás de unas cortinas, Tigresa salió como rayo hacia su jaula mientras que Song y Víbora se dirigían a los vestidores. Los gemelos se helaron con la interrupción, los dos lobos se quedaron parados como idiotas, con la mirada perdida mientras escuchaban los pasos rengueantes de alguien aproximarse a ellos.

Él se paró justo en donde la reunión se había llevado a cabo. Frente a él los dos lobos estaban congelados por el shock.

-Para que lo sepan.-dijo alzando la voz a pesar del dolor de garganta.- Yo no soy aburrido, los de arriba me limitan demasiado.- explicó el ofendido primate alzando el brazo con orgullo herido.

-¿Mono?-entonces Tigresa despertó de su fingido sueño y salió de su jaula a recibir al mono que, apoyándose en un bastón, caminaba en la carpa.-

-¿Qué rayos haces aquí?-le regaño Víbora con el ceño fruncido, realmente estaba molesta.- ¡Deberías estar descansando!-

-Lo sé.-aceptó el primate.- pero tenían que ver esto.-

Todos los presentes se alteraron al escuchar que, seguido a las palabras de Mono, una serie de gritos y golpes se escuchaba desde afuera.-

Todos se apresuraron hasta la entrada.

Caos, caos y más caos se vivía en el campamento del circo de jade. Caos. Todos los miembros del personal volaban y corrían por los pasadizos y entre las tiendas, gritando alarmados y en constante estado de pánico. Algunos solo gritaban, pero otros se encontraban tan alterados con la situación que habían llegado incluso a golpear a quienes intentaban reconfortarlos.

¿Qué, en el nombre de Buda, había sucedido ahí?

-Lo hiciste.-susurro Tigresa con orgullo en el oído de su mejor amigo, el murciélago.-

-Claro.-dijo él acomodándose el sombrero de forma presuntuosa.- ¿Acaso lo dudabas?-

-¿De ti? Jamás.- respondió con sinceridad la felina anaranjada mientras observaba con cierto deleite lo que una pequeña noticia había causado.

Apenas comenzaban a buscar las razones, lo único que todos sabían era el accidente de Mono había sido ordenado por aquellos que se decían preservar las vidas de los cirqueros y ahora ellos lo sabían. Los artistas sabían exactamente lo que sus superiores eran, pero aquel ataque tan directo a la seguridad del personal significaba otra cosa.

Algunos dicen que dividir es conquistar. Y Tigresa lo tenía muy en claro. Pero también sabía que, en el mundo, existe algo tan fuerte para unir a las personas como el odio mutuo hacia una sola cosa.

Algo que Tigresa y Po también tenían muy presente era el poder del miedo. Tai Lung aterraba a la población del circo, pero también le protegía. Ahora que esa seguridad se había ido por el caño lo único que quedaba era miedo, miedo a que les pudiera suceder lo mismo.

Entonces he de preguntar ¿Acaso existe algo mejor que el odio y el miedo para iniciar una revolución?

Tal parecía que Riko, Tigresa y Po mantenían esa pregunta siempre en sus mentes.

Oh, pero que bien se sentía ver aquel desastre. Por una vez en años, en décadas, parecía que todos los miembros del personal del circo estaban unidos por un mismo sentimiento, no era una bueno, ni placentero. Se trataba de algo retorcido, algo odioso, que les impulsaba a actuar como uno solo… La venganza. Nadie en el circo se iba a quedar sentado esperando a que Tai Lung o Suyin lo considerasen innecesario.

Todo había salido como Po lo planeo hacia un tiempo, aquella noche en la carpa con Tigresa.

La semilla se plantó, y los tallos comenzaban a crecer en medio de aquel desastre.

"Y pensar que tenías razón, panda" pensó Tigresa con una sonrisa ladina en su rostro. "Todos van a unirse contra esos sujetos y solo nos tomo siete años de espera".

Continuará…

Y…. ¿Qué les pareció?

Bueno, hasta aquí llega el capitulo. Espero que haya sido de su agrado :D

Reviews:

AlienHeart1915: Ya casi, ya casi XD

Leonard Kenway: Gracias :3

Adriana TIPOfan: Me alegra que te este gustando este fic. No sé si tardé mucho ¿Lo hice? Bueno, también es bueno saber que te gusta el del Ojo del dragón :D

Master PAO PT: ¿"ntc"? Bueno, me alegra que te haya gustado el fic. Esta vez no tardé tanto XD Y bueno… creo que ya sabes a lo que me refería cuando dije eso de que ya no sería el mismo. ¡Hey! Saludos igual :D

CARPINTERO IMPERIAL: De todas formas gracias :3 Espero que este capítulo ye haya gustado

Esto ha sido todo, lamento si fui muy rápida al responderles, son las dos y media así que no tengo tanto ánimo como siempre, espero lo entiendan.

Un saludo y un agradecimiento a todos los lectores fantasmas que han estado al pendiente y leyendo este fic :D Muchas gracias, de verdad.

De momento eso es todo. Estén atentos al siguiente capítulo, que las cosas comienzan a ponerse tensas en el circo.

Hasta luego :D